USA. 2011
Jeremy Irvine. Emily Watson. Peter Mullan. Tom Hiddleston. Benedict Cumberbatch. Niels Arestrup. Celine Buckens. David Thewlis. Robert Emms. David Kross
La épica es algo que nunca debería de desaparecer del arte narrativo, ni siquiera cuando se contraste con un tipo de historias más intimistas. Está claro que la épica, la buena épica, exige presupuesto, y quizás este no sea el mejor momento para experimentos.
Sin embargo, Spielberg es una apuesta segura, y sobre todo, especialmente, cuando tiene entre sus manos un material que le gusta.
Y lo cierto es que tengo la sensación de que la novela War Horse, tiene todas las características para que este director se entusiasmase con ella.
Para empezar, nos ubicamos en el territorio de la adolescencia, un lugar donde SS siempre se ha mostrado especialmente cómodo y sensible.
Los valores que defiende están cercanos a lo que siempre ha parecido ser para él un código: la amistad, la confianza en el otro, el esfuerzo, el perdón, la fe...
Y , sobre todo, como decía al principio, nos movemos en un entorno al que la épica le sienta muy bien. Y es aquí donde el director puede poner en marcha toda su sabiduría fílmica, su buen hacer de artesano visual para trasladarnos la grandeza de la historia y la que alcanzan sus personajes.
Es difícil igualar la fuerza y la belleza de esas escenas del caballo recorriendo los campos de batalla, de los soldados saliendo de las trincheras, del final.... de todas maneras, no lo es todo, también hay momentos cargados de humanidad , entre las que destaca la excelente del encuentro entre los dos soldados de bandos contrarios para rescatar a Joey.
Un guión muy bien estructurado, nos lleva durante más de dos horas, por diversas pequeñas historias entre multitud de personajes, recorriendo un periplo que termina convertido en una especie de milagro, aquel que hace especial a cualquier ser capaz de generar en alguien sentimientos tan importantes como el amor y la lealtad.
Recuerda en su inicio a John Ford, pero también a Curtiz, a Hawks, y en definitiva, a todos aquellos capaces de hacer una gran película desde el aroma del clasicismo, y sin olvidar el humor.
He leído críticas que hablan de sentimentalismo, manipulación etc yo sin embargo me he encontrado con el mejor Spielberg, aquel que me hace disfrutar muchísimo con el cine, que me devuelve momentos de emoción, que me sorprende, que me regala historias que nadie sabe contar como él.
Y ese Spielberg , que me llevó a buscar el arca pérdida, me presentó a ET, y con el que acompañé al Soldado Ryan, que me contó lo que no pudo Kubrick sobre Inteligencia Artificial y me recordó al mejor P. Dick en Minority Report., me parece único.
De verdad, no ha tenido las críticas a las que acostumbra, pero por mi parte, War Horse es magnífica: hacerme caso.
Público
sábado 25 de febrero de 2012
jueves 23 de febrero de 2012
NOVELA: LOS JUEGOS DEL HAMBRE de Suzanne Collins
Editorial Molino
398 páginas
No sé quien empezó. Probablemente podríamos remitirnos a Narnia o El Señor de los Anillos en esa tendencia de crear obras de literatura juvenil que se conviertan en sagas, avanzando en la creación de mundos singulares e invitando a sus lectores a sentirse parte de otra realidad.
Harry Potter o Crepúsculo no han hecho más que adaptar esa dinámica a los nuevos canales de comunicación , y así estas epopeyas se multiplican , no sólo en películas sino también en multitud de páginas web , foros, blogs etc etc creando algo parecido casi a una religión.
Nos llega ahora esta trilogía que se inicia con estos Juegos . Una vez más nos encontramos en una realidad diferente , protagonizada por adolescentes . Y una vez más , tengo que decir que me parece válido.
De acuerdo en que no es literatura excelsa y no sería positivo que , a medida que el lector crece, siguiese limitando sus lecturas a este tipo de obras , pero lo cierto es que mantiene unas cotas de calidad ( no sé si atreverme a decir que Julio Verne , a pesar de tener una imaginación portentosa , nunca me pareció un buen escritor ) y consigue que un joven al que se ha educado posiblemente alrededor de la televisión , tenga un libro en sus manos . De la evolución de sus gustos , será en gran parte responsable quien , aprovechando esta ocasión , se ocupe de servirle de guía.
Si además consigue extender su interés vinculándolo a otras actividades más cercanas a su entorno ( el cine, los videojuegos etc ) mejor que mejor ; todo se integrará de una forma más cotidiana y leer dejará de ser un "rollo".
Por lo que se refiere a este caso concreto, repito que está bien escrito. La realidad paralela se alimenta de gran parte de los intereses de los jóvenes de hoy día ( el cuidado estético, la rebelión etc ) y es suficientemente creativa para mezclar referencias que van desde 1984 a la ya citada Narnia. Se le puede echar en cara cierta elevación en el nivel de violencia . Pero el conjunto es positivo.
Me quedan las dos continuaciones ; no sé si se mantendrá el nivel; en cualquier caso, repito, cuando veo en el metro a un adolescente con uno de ellos, no puedo evitar pensar que será susceptible de , dentro de unos años , estar en el mismo vagón , un poco mayor , y leyendo , por ejemplo, a Paul Auster.
Público
398 páginas
No sé quien empezó. Probablemente podríamos remitirnos a Narnia o El Señor de los Anillos en esa tendencia de crear obras de literatura juvenil que se conviertan en sagas, avanzando en la creación de mundos singulares e invitando a sus lectores a sentirse parte de otra realidad.
Harry Potter o Crepúsculo no han hecho más que adaptar esa dinámica a los nuevos canales de comunicación , y así estas epopeyas se multiplican , no sólo en películas sino también en multitud de páginas web , foros, blogs etc etc creando algo parecido casi a una religión.
Nos llega ahora esta trilogía que se inicia con estos Juegos . Una vez más nos encontramos en una realidad diferente , protagonizada por adolescentes . Y una vez más , tengo que decir que me parece válido.
De acuerdo en que no es literatura excelsa y no sería positivo que , a medida que el lector crece, siguiese limitando sus lecturas a este tipo de obras , pero lo cierto es que mantiene unas cotas de calidad ( no sé si atreverme a decir que Julio Verne , a pesar de tener una imaginación portentosa , nunca me pareció un buen escritor ) y consigue que un joven al que se ha educado posiblemente alrededor de la televisión , tenga un libro en sus manos . De la evolución de sus gustos , será en gran parte responsable quien , aprovechando esta ocasión , se ocupe de servirle de guía.
Si además consigue extender su interés vinculándolo a otras actividades más cercanas a su entorno ( el cine, los videojuegos etc ) mejor que mejor ; todo se integrará de una forma más cotidiana y leer dejará de ser un "rollo".
Por lo que se refiere a este caso concreto, repito que está bien escrito. La realidad paralela se alimenta de gran parte de los intereses de los jóvenes de hoy día ( el cuidado estético, la rebelión etc ) y es suficientemente creativa para mezclar referencias que van desde 1984 a la ya citada Narnia. Se le puede echar en cara cierta elevación en el nivel de violencia . Pero el conjunto es positivo.
Me quedan las dos continuaciones ; no sé si se mantendrá el nivel; en cualquier caso, repito, cuando veo en el metro a un adolescente con uno de ellos, no puedo evitar pensar que será susceptible de , dentro de unos años , estar en el mismo vagón , un poco mayor , y leyendo , por ejemplo, a Paul Auster.
Público
viernes 17 de febrero de 2012
CINE: LA MUJER DE NEGRO de James Watkins
UK. 2012
Daniel Radcliffe. Ciaran Hidds. Jane McTerr
Creo que uno de los méritos más grandes de cierto tipo de cine clásico era lo que te hacía sentir ( hay otro cine que te hace pensar, pero no es el momento), los grandes melodramas, las aventuras interminables y, como no, el cine de miedo.
En este último caso, soy un fan del gótico ( no me refiero a las hijas de ningún presidente de gobierno, ni a mamarrachadas estéticas similares, sino al género ) que en literatura cultivaron maestros como Wilkie Collins ( adorado Collins ) y en cine, las producciones de la Hammer.
Supongo que habré crecido y perdido capacidad de sorpresa, pero dudo que vuelva a temblar igual que lo hice con aquellos Dráculas, Hombres Lobos y demás bestias en blanco, negro y gris.
Por todo ello, cuando lo que he sentido posteriormente en muchas ocasiones ha sido más asco que miedo, me encanta, como punto de partida, encontrarme ante un producto de apariencia tan clásica. Un cuento de fantasmas donde los sustos no están en la articulación de efectos especiales sino en inesperadas presencias.
Lo mejor de La Mujer De Negro es la atmósfera, y es que huele a película de toda la vida. Y lo cierto es que además, tengo que reconocer que en más de una ocasión consiguió los dos efectos más valiosos del género: que saltase en la butaca y que tuviese que hacer esfuerzos para no taparme los ojos pensando en la escena siguiente.
Posiblemente el argumento no sea demasiado sofisticado pero la tensión se dosifica estupendamente, se sigue bien y huye absolutamente de cualquier exceso hacia su final, un poquito precipitado.
Una lóbrega mansión, una maldición terrible, un fantasma oscuro. Lo cierto es que no hace falta más para ponerle a uno los pelos de punta. Viendo esto no puedo dejar de pensar en el derroche absurdo de todas esas producciones que gastan en monstruos y sangre seguramente más de lo que cuesta toda esta película. Menudo despilfarro con los tiempos que corren.
Público
Daniel Radcliffe. Ciaran Hidds. Jane McTerr
Creo que uno de los méritos más grandes de cierto tipo de cine clásico era lo que te hacía sentir ( hay otro cine que te hace pensar, pero no es el momento), los grandes melodramas, las aventuras interminables y, como no, el cine de miedo.
En este último caso, soy un fan del gótico ( no me refiero a las hijas de ningún presidente de gobierno, ni a mamarrachadas estéticas similares, sino al género ) que en literatura cultivaron maestros como Wilkie Collins ( adorado Collins ) y en cine, las producciones de la Hammer.
Supongo que habré crecido y perdido capacidad de sorpresa, pero dudo que vuelva a temblar igual que lo hice con aquellos Dráculas, Hombres Lobos y demás bestias en blanco, negro y gris.
Por todo ello, cuando lo que he sentido posteriormente en muchas ocasiones ha sido más asco que miedo, me encanta, como punto de partida, encontrarme ante un producto de apariencia tan clásica. Un cuento de fantasmas donde los sustos no están en la articulación de efectos especiales sino en inesperadas presencias.
Lo mejor de La Mujer De Negro es la atmósfera, y es que huele a película de toda la vida. Y lo cierto es que además, tengo que reconocer que en más de una ocasión consiguió los dos efectos más valiosos del género: que saltase en la butaca y que tuviese que hacer esfuerzos para no taparme los ojos pensando en la escena siguiente.
Posiblemente el argumento no sea demasiado sofisticado pero la tensión se dosifica estupendamente, se sigue bien y huye absolutamente de cualquier exceso hacia su final, un poquito precipitado.
Una lóbrega mansión, una maldición terrible, un fantasma oscuro. Lo cierto es que no hace falta más para ponerle a uno los pelos de punta. Viendo esto no puedo dejar de pensar en el derroche absurdo de todas esas producciones que gastan en monstruos y sangre seguramente más de lo que cuesta toda esta película. Menudo despilfarro con los tiempos que corren.
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miércoles 15 de febrero de 2012
NOVELA: LA COLA DE LA SERPIENTE de Leonardo Padura
Tusquets
180 páginas
Antes de comenzar, me apetece recordar que Leonardo Padura, además de ser el autor de la serie de novela negra cubana que tiene como detective a Mario Conde ( excelente nombre para un policía... ) es también el autor de una narración tan lograda como La Novela De Mi vida y de uno de los mejores frescos históricos que he leído en los últimos años: El Hombre Que Amaba A Los perros, recorriendo las vidas de Trosky y Ramón Mercader.
Por lo que se refiere a la serie del señor Conde, el autor es siempre capaz de trasladar las mejores características del género a un escenario en principio diferente y poco habitual.
También conviene citar la aclaración con la que el propio autor cierra este libro, defiiniéndolo en origen como un relato breve que pasó por diferentes fases antes de su publicación independiente.
Con esto quiero decir que La Cola De La Serpiente no alcanza la magnitud de otras piezas de la serie ( Máscaras, Pasado Perfecto, La Neblina del Ayer, Adios Heminway etc ) por otro lado, no muy extensas, pero sí contiene sus buenas características y no es en ningún caso decepcionante.
Contiene el amor doloroso y nostálgico a La Habana, su descripción certera interior y exterior, también el hacer palpables sentimientos y deseos como la amistad o el futuro, regala su habitual carnalidad, y su gran sentido del humor.
En este caso, además nos descubre los perfiles de la colonia china de Cuba y es capaz de realizar un estupendo retrato social y cultural.
Lo dicho: cuando uno es un excelente escritor, es siempre un excelente escritor, incluso en sus obras menores.
Público
180 páginas
Antes de comenzar, me apetece recordar que Leonardo Padura, además de ser el autor de la serie de novela negra cubana que tiene como detective a Mario Conde ( excelente nombre para un policía... ) es también el autor de una narración tan lograda como La Novela De Mi vida y de uno de los mejores frescos históricos que he leído en los últimos años: El Hombre Que Amaba A Los perros, recorriendo las vidas de Trosky y Ramón Mercader.
Por lo que se refiere a la serie del señor Conde, el autor es siempre capaz de trasladar las mejores características del género a un escenario en principio diferente y poco habitual.
También conviene citar la aclaración con la que el propio autor cierra este libro, defiiniéndolo en origen como un relato breve que pasó por diferentes fases antes de su publicación independiente.
Con esto quiero decir que La Cola De La Serpiente no alcanza la magnitud de otras piezas de la serie ( Máscaras, Pasado Perfecto, La Neblina del Ayer, Adios Heminway etc ) por otro lado, no muy extensas, pero sí contiene sus buenas características y no es en ningún caso decepcionante.
Contiene el amor doloroso y nostálgico a La Habana, su descripción certera interior y exterior, también el hacer palpables sentimientos y deseos como la amistad o el futuro, regala su habitual carnalidad, y su gran sentido del humor.
En este caso, además nos descubre los perfiles de la colonia china de Cuba y es capaz de realizar un estupendo retrato social y cultural.
Lo dicho: cuando uno es un excelente escritor, es siempre un excelente escritor, incluso en sus obras menores.
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TEATRO: GROOMING de Paco Bezerra
Director: Jose Luis Gómez
Interpretes: Antonio de La Torre. Nausicaa Bonnin
Tengo un recuerdo inolvidable de una obra de teatro de dos personajes que vi hace años en Londres: Blackbird de David Harrower. Durante la representación de Grooming, no pude dejar de pensar en ella. Aquella pieza, trasladaba una situación límite entre lo que me parecían dos monstruos, pero no eran unos monstruos reconocibles en su horror, sino cotidianos, fruto de las malformaciones que, con mala suerte puede ir produciendo la propia vida.
Creo que los personajes de Grooming, arrastran también esa posible definición . Pero existen algunas diferencias entre ambos textos:
Por un lado, a pesar del rechazo que lógicamente producían, los monstruos de Harrower tenían alma. Un alma profundamente dolorida, y era precisamente ese dolor lo que los había convertido en lo que eran.
Y además, hablamos de un dramaturgo con amplia experiencia en las tablas.
No es que el texto de Bezerra esté mal escrito, todo lo contrario, está muy bien escrito, pero creo que pierde su dimensión humana ante la tentación el thriller, de la sorpresa, de la necesidad de sorprender. Personalmente creo que si el final hubiese llegado quince minutos antes, ahorrándose la última vuelta de tuerca, todo hubiese sido mucho más redondo.
El resultado, anula cualquier empatía, es frío, gélido, y no debería.
Por lo que respecta a la representación propiamente dicha, me gustan los actores y la estética, si bien las referencias oníricas a Alicia, bien creadas, me resultan absolutamente artificiales.
Repito: el texto está muy bien escrito y Bezerra es sin duda un autor a seguir. El tiempo le dará moderación y más confianza, sin la necesidad de epatar.
Público
Interpretes: Antonio de La Torre. Nausicaa Bonnin
Tengo un recuerdo inolvidable de una obra de teatro de dos personajes que vi hace años en Londres: Blackbird de David Harrower. Durante la representación de Grooming, no pude dejar de pensar en ella. Aquella pieza, trasladaba una situación límite entre lo que me parecían dos monstruos, pero no eran unos monstruos reconocibles en su horror, sino cotidianos, fruto de las malformaciones que, con mala suerte puede ir produciendo la propia vida.
Creo que los personajes de Grooming, arrastran también esa posible definición . Pero existen algunas diferencias entre ambos textos:
Por un lado, a pesar del rechazo que lógicamente producían, los monstruos de Harrower tenían alma. Un alma profundamente dolorida, y era precisamente ese dolor lo que los había convertido en lo que eran.
Y además, hablamos de un dramaturgo con amplia experiencia en las tablas.
No es que el texto de Bezerra esté mal escrito, todo lo contrario, está muy bien escrito, pero creo que pierde su dimensión humana ante la tentación el thriller, de la sorpresa, de la necesidad de sorprender. Personalmente creo que si el final hubiese llegado quince minutos antes, ahorrándose la última vuelta de tuerca, todo hubiese sido mucho más redondo.
El resultado, anula cualquier empatía, es frío, gélido, y no debería.
Por lo que respecta a la representación propiamente dicha, me gustan los actores y la estética, si bien las referencias oníricas a Alicia, bien creadas, me resultan absolutamente artificiales.
Repito: el texto está muy bien escrito y Bezerra es sin duda un autor a seguir. El tiempo le dará moderación y más confianza, sin la necesidad de epatar.
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domingo 12 de febrero de 2012
TEATRO: LOS INTERESES CREADOS de Jacinto Benavente
Director- José Sancho
José Sancho. José Montesinos. Alicia Ramírez. Angel Figols. Manolo Ochoa. Paco Alegre. Nuria Herrero. Elena Segui. Cesca Salazar. Juansa Lloret. Carles Roselló
Benavente es de esos autores que gozan de fama de antiguos. Ocurre con muchos dramaturgos de esa época, absolutamente cubiertos por Lorca y Valle- Inclán como si no existiese mucho más. Con ello, corremos el peligro de que escritores que supieron conectar con el público se pierdan en el olvido, y nadie intente ni siquiera actualizarlos o intentar comprender el porqué de la fama de la que gozaron.
Es grave olvidar a creadores, pero más cuando lo que se pierde son completas historias literarias, en las que, al margen de que algunas puedan haber quedado obsoletas, pueden encontrarse piezas como la que ahora nos ocupa.
Los Intereses Creados es una obra a reivindicar.
Una joya. Una farsa que se utiliza para trasladar ,de una forma cercana un análisis lúcido e inteligente de la necesidad de percibir lo que hay en el fondo de los falsos afectos, de los intereses económicos, del afán de dinero y posición. Todo ello, desde la decisión de crear personajes como muñecos, referenciados a la comedia del arte.
Es brillante, divertida, cómica, susceptible de diferentes niveles de lectura. Genial.
Con todo ello, la decisión de ponerla en pie, es siempre loable y hay que alabar la iniciativa, creo que en este caso muy vinculada a la persona de José Sancho.
Y más alabable si se hace desde el objetivo de trasladar el texto con toda su pureza, en todo su valor intrínseco, sin necesidad de clarificar el mensaje ni adaptarlo, porque llega con total transparencia al patio de butacas, que lo recibe entre risas y regocijo general.
El resultado, en el que la escenografía puede pecar de la simplicidad que marcan las necesidades de una gira, y el vestuario tiene el colorido de Montesinos, es divertido, ágil, movido. Con una interpretación homogénea y medida.
Pero en todo ello, destaca un actor que se ha convertido con el tiempo en uno de los grandes, y que compone un Crispín absolutamente magnético, cercano, que traspasa el escenario para colocarse en el patio de butacas. José Sancho. Creo, ya lo he dicho, que este proyecto tiene mucho de él, y hay que agradecérselo.
Seguramente convendría que muchos como él, reivindicasen clásicos que corremos el peligro de perder. O cualquier otro. No todo lo antiguo está apolillado.
Y del mismo Benavente creo recordar otras piezas como La Fuerza Bruta que me gustaría volver a ver.
Público
José Sancho. José Montesinos. Alicia Ramírez. Angel Figols. Manolo Ochoa. Paco Alegre. Nuria Herrero. Elena Segui. Cesca Salazar. Juansa Lloret. Carles Roselló
Benavente es de esos autores que gozan de fama de antiguos. Ocurre con muchos dramaturgos de esa época, absolutamente cubiertos por Lorca y Valle- Inclán como si no existiese mucho más. Con ello, corremos el peligro de que escritores que supieron conectar con el público se pierdan en el olvido, y nadie intente ni siquiera actualizarlos o intentar comprender el porqué de la fama de la que gozaron.
Es grave olvidar a creadores, pero más cuando lo que se pierde son completas historias literarias, en las que, al margen de que algunas puedan haber quedado obsoletas, pueden encontrarse piezas como la que ahora nos ocupa.
Los Intereses Creados es una obra a reivindicar.
Una joya. Una farsa que se utiliza para trasladar ,de una forma cercana un análisis lúcido e inteligente de la necesidad de percibir lo que hay en el fondo de los falsos afectos, de los intereses económicos, del afán de dinero y posición. Todo ello, desde la decisión de crear personajes como muñecos, referenciados a la comedia del arte.
Es brillante, divertida, cómica, susceptible de diferentes niveles de lectura. Genial.
Con todo ello, la decisión de ponerla en pie, es siempre loable y hay que alabar la iniciativa, creo que en este caso muy vinculada a la persona de José Sancho.
Y más alabable si se hace desde el objetivo de trasladar el texto con toda su pureza, en todo su valor intrínseco, sin necesidad de clarificar el mensaje ni adaptarlo, porque llega con total transparencia al patio de butacas, que lo recibe entre risas y regocijo general.
El resultado, en el que la escenografía puede pecar de la simplicidad que marcan las necesidades de una gira, y el vestuario tiene el colorido de Montesinos, es divertido, ágil, movido. Con una interpretación homogénea y medida.
Pero en todo ello, destaca un actor que se ha convertido con el tiempo en uno de los grandes, y que compone un Crispín absolutamente magnético, cercano, que traspasa el escenario para colocarse en el patio de butacas. José Sancho. Creo, ya lo he dicho, que este proyecto tiene mucho de él, y hay que agradecérselo.
Seguramente convendría que muchos como él, reivindicasen clásicos que corremos el peligro de perder. O cualquier otro. No todo lo antiguo está apolillado.
Y del mismo Benavente creo recordar otras piezas como La Fuerza Bruta que me gustaría volver a ver.
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viernes 10 de febrero de 2012
RELATOS / NOVELA: EL LIBRO DE LAS HORAS CONTADAS de Jose María Merino
Alfaguara
152 páginas
Estamos de suerte.
Si ayer escribía sobre la sorpresa que me produjo Antonio Orejudo, hoy me va a costar trasladar la fascinación que me ha creado este maravilloso libro.
Por otro lado, existe otro paralelismo con Ventajas De Viajar En Tren : con respecto a aquel hablaba de novela/ relatos dado que la configuración global se iba dividiendo en pequeñas epopeyas que otorgaban al conjunto una entidad de extraño caleidoscopio; en este caso, la situación es inversa , relatos/ novela , porque si bien se configura como una colección de cuentos, todos ellos están perfectamente integrados en un conjunto que puede leerse como una narración mayor sobre la convivencia y la invención.
Desde aquí, poco puedo decir para atrapar el nivel de magia que es capaz de alcanzar su autor , su entrega total a la literatura y su regalo.
Puedo decir que es capaz de atisbar , agarrar y colocar en las páginas fragmentos de interior que nos llevan a nuestros sentimientos más sutiles , a nuestras sensaciones más fugaces.
Puedo decir también que esa humanidad convive con una imaginación desbordante, absoluta , abierta a géneros , a sueños y realidades , capaz de amalgamar referencias que van desde el comic a Chejov , sin chirriar nunca.
Debería decir también que me sorprende la generosidad de un autor , capaz de regalar en una frase lo que otros utilizarían para esbozar una novela, y que este libro contiene multitud de esos regalos.
Y que por supuesto, nunca me habian colocado de una forma tan precisa en ese lugar que existe , que sabemos ahora que existe , entre la realidad y la ficción.
Posiblemente en el fondo de El Libro... late el mismo espíritu de Merino, habitual en sus obras , ese estilo reposado capaz de observar el mundo con delicadeza y precisión y de contárnoslo con el encanto y la entrega de los narradores de tribu a la luz de las hogueras , de los cuentos de siempre . Quizás lo único que ha hecho es en esta ocasión , abrir y meterse en el cerebro de sus personajes y contarnos todo lo que allí se ha encontrado.
Creo que los cuentos siguen ligándonos a la infancia , y aquí hay mucha infancia , pero también miradas adultas sobre la inocencia , que consiguen no ser nunca escépticas ni soberbias , sino impregnarse de comprensión, inteligencia , humildad y mucho humor.
El Libro De Las Horas Contadas es una joya absoluta , una gozada , una obra inolvidable, y una de las razones es que en ningún caso está obsesionada con serlo.
¿ Como puede haber tanta verdad en un lugar donde las arañas gigantes conviven con malvadas caperucitas y el pasado y el presente se cruzan sin que ninguno de los dos tenga la solidez de la certeza? no tengo ni idea, pero el resultado está ahí. Aquí. En estas pocas páginas.
Público
152 páginas
Estamos de suerte.
Si ayer escribía sobre la sorpresa que me produjo Antonio Orejudo, hoy me va a costar trasladar la fascinación que me ha creado este maravilloso libro.
Por otro lado, existe otro paralelismo con Ventajas De Viajar En Tren : con respecto a aquel hablaba de novela/ relatos dado que la configuración global se iba dividiendo en pequeñas epopeyas que otorgaban al conjunto una entidad de extraño caleidoscopio; en este caso, la situación es inversa , relatos/ novela , porque si bien se configura como una colección de cuentos, todos ellos están perfectamente integrados en un conjunto que puede leerse como una narración mayor sobre la convivencia y la invención.
Desde aquí, poco puedo decir para atrapar el nivel de magia que es capaz de alcanzar su autor , su entrega total a la literatura y su regalo.
Puedo decir que es capaz de atisbar , agarrar y colocar en las páginas fragmentos de interior que nos llevan a nuestros sentimientos más sutiles , a nuestras sensaciones más fugaces.
Puedo decir también que esa humanidad convive con una imaginación desbordante, absoluta , abierta a géneros , a sueños y realidades , capaz de amalgamar referencias que van desde el comic a Chejov , sin chirriar nunca.
Debería decir también que me sorprende la generosidad de un autor , capaz de regalar en una frase lo que otros utilizarían para esbozar una novela, y que este libro contiene multitud de esos regalos.
Y que por supuesto, nunca me habian colocado de una forma tan precisa en ese lugar que existe , que sabemos ahora que existe , entre la realidad y la ficción.
Posiblemente en el fondo de El Libro... late el mismo espíritu de Merino, habitual en sus obras , ese estilo reposado capaz de observar el mundo con delicadeza y precisión y de contárnoslo con el encanto y la entrega de los narradores de tribu a la luz de las hogueras , de los cuentos de siempre . Quizás lo único que ha hecho es en esta ocasión , abrir y meterse en el cerebro de sus personajes y contarnos todo lo que allí se ha encontrado.
Creo que los cuentos siguen ligándonos a la infancia , y aquí hay mucha infancia , pero también miradas adultas sobre la inocencia , que consiguen no ser nunca escépticas ni soberbias , sino impregnarse de comprensión, inteligencia , humildad y mucho humor.
El Libro De Las Horas Contadas es una joya absoluta , una gozada , una obra inolvidable, y una de las razones es que en ningún caso está obsesionada con serlo.
¿ Como puede haber tanta verdad en un lugar donde las arañas gigantes conviven con malvadas caperucitas y el pasado y el presente se cruzan sin que ninguno de los dos tenga la solidez de la certeza? no tengo ni idea, pero el resultado está ahí. Aquí. En estas pocas páginas.
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jueves 9 de febrero de 2012
NOVELA / RELATOS: VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN de Antonio Orejudo
Tusquets
158 páginas
De vez en cuando, uno se encuentra con una absoluta sorpresa, un regalo inesperado capaz de sorprenderle, no ya en cada página sino en cada párrafo.
En su origen me recuerda al Calvino de Si una noche de invierno un viajero... en su sentido de utilizar la literatura como juego. Pero va más allá de su modelo en un mecanismo arquitectónico y frankestiniano de muñecas rusas, de bifurcaciones, de continuos principios.
El autor opta por una absoluta libertad, la pide, la exige, la toma. No es para él un regalo: a cambio se le puede exigir una imaginación portentosa. Y no falla.
Su caudal creativo es brutal, anárquico, aterradoramente divertido ( dios mío ¿ nos pueden hacer gracia cosas así? )
Y por lo que respecta al contenido, Orejudo es capaz de dinamitar en estas pocas páginas la psiquiatría moderna, la solidaridad con el tercer mundo, las relaciones personales, la dependencia y, por supuesto, la carrera literaria y todos los agentes que se mueven a su alrededor, en especial los que se mueven en el ámbito del negocio de la cultura.
La novela ( que se puede considerar tanto una novela como una colección de relatos ), es un fin en si mismo, un artefacto inteligente y lúcido para el que la narración no es el contenido sino una herramienta.
En fin, lo dicho al inicio: una sorpresa, un regalo, un hallazgo, un libro absolutamente singular.
Por último, decir que, si al inicio citaba a Calvino, también se podría citar a Poe, a Dickens, a Machen,a muchos otros genios. Quizás por eso roza lo genial.
Público
158 páginas
De vez en cuando, uno se encuentra con una absoluta sorpresa, un regalo inesperado capaz de sorprenderle, no ya en cada página sino en cada párrafo.
En su origen me recuerda al Calvino de Si una noche de invierno un viajero... en su sentido de utilizar la literatura como juego. Pero va más allá de su modelo en un mecanismo arquitectónico y frankestiniano de muñecas rusas, de bifurcaciones, de continuos principios.
El autor opta por una absoluta libertad, la pide, la exige, la toma. No es para él un regalo: a cambio se le puede exigir una imaginación portentosa. Y no falla.
Su caudal creativo es brutal, anárquico, aterradoramente divertido ( dios mío ¿ nos pueden hacer gracia cosas así? )
Y por lo que respecta al contenido, Orejudo es capaz de dinamitar en estas pocas páginas la psiquiatría moderna, la solidaridad con el tercer mundo, las relaciones personales, la dependencia y, por supuesto, la carrera literaria y todos los agentes que se mueven a su alrededor, en especial los que se mueven en el ámbito del negocio de la cultura.
La novela ( que se puede considerar tanto una novela como una colección de relatos ), es un fin en si mismo, un artefacto inteligente y lúcido para el que la narración no es el contenido sino una herramienta.
En fin, lo dicho al inicio: una sorpresa, un regalo, un hallazgo, un libro absolutamente singular.
Por último, decir que, si al inicio citaba a Calvino, también se podría citar a Poe, a Dickens, a Machen,a muchos otros genios. Quizás por eso roza lo genial.
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martes 7 de febrero de 2012
NOVELA: EL CARTOGRAFO DE LISBOA de Erik Orsenna
Tusquets
326 páginas
Hay muchas formas de aproximarse a la historia dentro del género novelístico, y a Orsenna hay que reconocerle muchos méritos : por un lado elegir narrar una epopeya tan conocida como el Descubrimiento de América desde un personaje generalmente poco tratado como Bartolomé, el hermano de Cristobal Colón, y en un escenario habitualmente desconocido como su vida previa como cartógrafo en Lisboa; desde ese centro, se extiende, se multiplica, se bifurca, en realidades y sueños, en historias y leyendas, en personajes reales y otros que sólo pueden pertenecer a la imaginación o a los cuentos.
Y lo hace con una calidad literaria extrema, con un lenguaje hermosísimo, totalmente sugerente, evocador, capaz de trasladarnos a esos lugares y de , al mismo tiempo, describirnos a la perfección, no sólo el entorno, sino también sus circunstancias sociales, sus motivos y sus consecuencias.
Orsenna muestra una documentación brutal, es capaz de condensarla en un volumen con un número de páginas menor a lo que otros utilizarían para esta cantidad de información, pero sobre todo, la transforma en un estilo narrativo que, apostando por lo poético, nunca pierde la cercanía.
Estos son los méritos de El Cartógrafo De Lisboa, y son muchos, suficientes para convertir su lectura en una interesante y disfrutable experiencia.
Sin embargo, también existe alguna pega.
La menor es que en su parte central existe cierta pérdida de dirección que convierte sus viajes desde la memoria en algo circular, pero no es importante.
La que más me molesta, por todo lo que me gusta de este libro es su falta de foco: comienza como una confesión a Fray Bartolomé de las Casas intentando explicar el porqué de la crueldad de los conquistadores con los indios, sin embargo, la narración se centra en algo tan atractivo como la búsqueda de conocimiento y el afán; los capítulos al nuevo territorio son mínimos y, como para retomar la propuesta de partida, al final se recuperan imágenes de una dureza insólita. El personaje del domínico, motivador en principio de la narración, me parece innecesario, también el punto de partida.
Pero en fin, hay mucho que descubrir en este Cartógrafo, lugares y épocas que desconocía y cuentos que me ha gustado escuchar, y , sobre todo, una preciosa explicación del afán de aventura, de la necesidad de nuevos horizontes, de los anhelos de los hombres de mar.
Y otra forma de contar y de ver la Historia
Público
326 páginas
Hay muchas formas de aproximarse a la historia dentro del género novelístico, y a Orsenna hay que reconocerle muchos méritos : por un lado elegir narrar una epopeya tan conocida como el Descubrimiento de América desde un personaje generalmente poco tratado como Bartolomé, el hermano de Cristobal Colón, y en un escenario habitualmente desconocido como su vida previa como cartógrafo en Lisboa; desde ese centro, se extiende, se multiplica, se bifurca, en realidades y sueños, en historias y leyendas, en personajes reales y otros que sólo pueden pertenecer a la imaginación o a los cuentos.
Y lo hace con una calidad literaria extrema, con un lenguaje hermosísimo, totalmente sugerente, evocador, capaz de trasladarnos a esos lugares y de , al mismo tiempo, describirnos a la perfección, no sólo el entorno, sino también sus circunstancias sociales, sus motivos y sus consecuencias.
Orsenna muestra una documentación brutal, es capaz de condensarla en un volumen con un número de páginas menor a lo que otros utilizarían para esta cantidad de información, pero sobre todo, la transforma en un estilo narrativo que, apostando por lo poético, nunca pierde la cercanía.
Estos son los méritos de El Cartógrafo De Lisboa, y son muchos, suficientes para convertir su lectura en una interesante y disfrutable experiencia.
Sin embargo, también existe alguna pega.
La menor es que en su parte central existe cierta pérdida de dirección que convierte sus viajes desde la memoria en algo circular, pero no es importante.
La que más me molesta, por todo lo que me gusta de este libro es su falta de foco: comienza como una confesión a Fray Bartolomé de las Casas intentando explicar el porqué de la crueldad de los conquistadores con los indios, sin embargo, la narración se centra en algo tan atractivo como la búsqueda de conocimiento y el afán; los capítulos al nuevo territorio son mínimos y, como para retomar la propuesta de partida, al final se recuperan imágenes de una dureza insólita. El personaje del domínico, motivador en principio de la narración, me parece innecesario, también el punto de partida.
Pero en fin, hay mucho que descubrir en este Cartógrafo, lugares y épocas que desconocía y cuentos que me ha gustado escuchar, y , sobre todo, una preciosa explicación del afán de aventura, de la necesidad de nuevos horizontes, de los anhelos de los hombres de mar.
Y otra forma de contar y de ver la Historia
Público
Etiquetas:
literatura,
literatura francesa,
novela,
novela histórica
viernes 3 de febrero de 2012
CINE: J: EDGAR de Clint Eastwood
USA. 2011
Leonardo Di Caprio. Naomi Wats. Judi Dench
Eastwood se ha convertido en los últimos años en un cronista implacable de Norteamérica.
Desde películas de marco histórico hasta diferentes visiones de sociedades tan como Los Puentes de Madison o El Gran Torino, este cada vez mejor director, nos ha expuesto, siempre con cariño, los miedos y las inseguridades que anidan en el país más poderoso del mundo.
No es extraño por lo tanto, que finalmente se atreviese con una biografía que es un monumento al miedo, el que sirve de arma a su protagonista para sentirse un triunfador, como respuesta o forma de acallar sus propios terrores.
Si bien el film recorre con precisión, gracias a un guión excelente ,casi cincuenta años en la vida de los Estados Unidos y nada menos que siete presidentes, el centro de la narración es el totémico personaje central, retratado en la magnitud de sus capacidades y sus defectos, pero , a pesar de la dureza del dibujo, con cierta piedad, reconociendo en él, un monstruo creado por el tiempo y el entorno que le ha tocado vivir. Los atisbos de ternura que se le permiten, son una especie de redención de su continua y mal utilizada autoridad. La terrible escena en que intenta recuperar a su madre muerta, refleja un dolor que nos acerca a algo en principio tan lejano a él como la compasión.
A su alrededor se mueven diversos elementos que lo cierto es que no resultan más humanos. Como si todos ellos fuesen los habitantes de ese falso Camelot, castrados para la vida. Bailando alrededor de un hombre al que creyeron un Dios, aunque es dudoso que el mismo consiguiese engañarse.
Pero los logros de la película no acaban ahí. Es difícil trazar con tanta precisión y ,limitada a lo imprescindible, la compleja trama de espionaje que se llegó a componer, en aras de la protección de los ciudadanos, y creando una cárcel invisible para todos ellos. Difícil también esbozar con tan pocas pinceladas un cuadro que pueda transmitirnos un tiempo y un país.
El otro día, hablando de la fallida La Dama De Hierro , comentaba la decepción por el escaso interés de los episodios narrados. En este película ocurre exactamente lo contrario, y no por ello se pierde la dimensión íntima del personaje.
J. Edgar es una película muy ambiciosa, y personalmente creo que acierta en todos sus objetivos. A ello contribuye una interpretación total de Di Caprio, cada vez mejor actor y, como ya ha demostrado en Origen o en Shutter Island, capaz de soportar encima cualquier apuesta.
Público
Leonardo Di Caprio. Naomi Wats. Judi Dench
Eastwood se ha convertido en los últimos años en un cronista implacable de Norteamérica.
Desde películas de marco histórico hasta diferentes visiones de sociedades tan como Los Puentes de Madison o El Gran Torino, este cada vez mejor director, nos ha expuesto, siempre con cariño, los miedos y las inseguridades que anidan en el país más poderoso del mundo.
No es extraño por lo tanto, que finalmente se atreviese con una biografía que es un monumento al miedo, el que sirve de arma a su protagonista para sentirse un triunfador, como respuesta o forma de acallar sus propios terrores.
Si bien el film recorre con precisión, gracias a un guión excelente ,casi cincuenta años en la vida de los Estados Unidos y nada menos que siete presidentes, el centro de la narración es el totémico personaje central, retratado en la magnitud de sus capacidades y sus defectos, pero , a pesar de la dureza del dibujo, con cierta piedad, reconociendo en él, un monstruo creado por el tiempo y el entorno que le ha tocado vivir. Los atisbos de ternura que se le permiten, son una especie de redención de su continua y mal utilizada autoridad. La terrible escena en que intenta recuperar a su madre muerta, refleja un dolor que nos acerca a algo en principio tan lejano a él como la compasión.
A su alrededor se mueven diversos elementos que lo cierto es que no resultan más humanos. Como si todos ellos fuesen los habitantes de ese falso Camelot, castrados para la vida. Bailando alrededor de un hombre al que creyeron un Dios, aunque es dudoso que el mismo consiguiese engañarse.
Pero los logros de la película no acaban ahí. Es difícil trazar con tanta precisión y ,limitada a lo imprescindible, la compleja trama de espionaje que se llegó a componer, en aras de la protección de los ciudadanos, y creando una cárcel invisible para todos ellos. Difícil también esbozar con tan pocas pinceladas un cuadro que pueda transmitirnos un tiempo y un país.
El otro día, hablando de la fallida La Dama De Hierro , comentaba la decepción por el escaso interés de los episodios narrados. En este película ocurre exactamente lo contrario, y no por ello se pierde la dimensión íntima del personaje.
J. Edgar es una película muy ambiciosa, y personalmente creo que acierta en todos sus objetivos. A ello contribuye una interpretación total de Di Caprio, cada vez mejor actor y, como ya ha demostrado en Origen o en Shutter Island, capaz de soportar encima cualquier apuesta.
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Cine,
cine americano,
cine histórico
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