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domingo, 16 de julio de 2017

NOVELA: EL JUEGO DE LA LUZ de Louise Penny

Salamandra
448 páginas
También disponible en ebook

Dentro de la proliferación del género negro de los últimos años, parecen abundar los lugares fríos.
La generación nórdica no es la única que se desarrolla en paisajes nevados.
Louise Penny nos lleva a Canadá.
Hace como uno o dos años, se publicó Enterrad a los muertos, una historia en la que destaqué su generosidad ya que no eran una sino tres las tramas que se enredaban para componer una propuesta apasionante y variada.
El juego de la luz sigue con esta dinámica utilizada por ejemplo por Camilla Lacberg de escribir como si fuese una serie, donde cada novela continua a la anterior, algo que últimamente se está popularizando y que no acabo de tener claro que me guste. Mankell o Connolly son capaces de utilizar al mismo protagonista y seguir su evolución sin que por ello sus series sean dependientes
En cualquier caso, lo que sorprende en este caso no es esto, sino la variación con respecto a su anterior propuesta : si allí hablábamos de seguridad, en este caso la historia está absolutamente concentrada y la referencia es sin duda Agatha Christie.
El pueblecito donde convives sus personajes principales puede compararse con la campiña donde intenta retirarse Miss Marple.  Allí es donde, por supuesto, aparece una noche un cadáver, y cualquiera de los presentes puede ser el asesino.
Al margen de la trama policiaca, la autora maneja muy bien el trasfondo psicológico de sus personajes y los mueve con una coreografía cotidiana perfecta en su aparente ligereza.
La novela es sin duda entretenida y tiene su color y cierto nivel interior, simplemente tengo la sensación de que no aporta mucho de nuevo.
Louise Penny con Enterrad a los muertos me parecía que iba a ser alguien de quien podía esperarse algo diferente.

Público

viernes, 7 de julio de 2017

CINE: WONDER WOMAN de Patty Jenkins

USA 2017
Gal Gadot. Chris Pine. David Thewlis. Danny Huston. Elena Anaya. Ewen Bremmer. Connie Nielsen. Robin Wright. Lucy Davis. Said Taghmaoui

Sin complejos.
El verano, además de para las bicicletas, es ideal para este cine en el que no hay mucho que pensar. Después de un año laboral y la cercanía de las vacaciones, es necesario limpiar el cerebro. Necesario eliminar cualquier complejo y pensar que tenemos por delante varias semanas donde divertirse será nuestra más importante obligación.
Es cierto que en esta época también acuden a las pantallas cintas minoritarias que no tienen hueco en fechas mejores. Descubrimientos. Pero definitivamente el cine de verano es este.
Y también puede haber descubrimientos aquí.
Wonder Woman lo es.
El cine de superheroes da para todo.Los extremos serían, por un lado la trilogía filosófica que componen los Batman de Nolan, y por otro lado, el tebeo claro y asumido que supone esta.
Porque Wonder Woman es eso, nada menos que eso, un muy divertido tebeo que bebe de las fuentes de la mitología y se sitúa en un Londres en guerra con una textura de calidad.
La narración es fluida en un guión inteligente pero sobre todo es el ritmo, la estética y los efectos perfectamente medidos, lo que convierte a esta cinta en especial.
Y asumir lo que es sin complejos.
Un anacronismo que siempre me ha llamado la atención es que, cuando las críticas consideradas de calidad ( referencio en este sentido por ejemplo a Caiman Cuadernos de Cine, algunos de cuyos críticos otorgan  un 8 a esta producción ) , sea parte del público ( gran parte ) quien, aunque disfruten de estas propuestas, decidan que no pueden ser consideradas dentro del "cine serio". Lo dicho: complejos, esos complejos que siempre han hecho que la comedia sea considerado un género menor, ya no te digo el cine de superheroes...
Pues bien, uno de los logros de Wonder Woman es darse cuenta de que este tipo de creaciones, forman parte de la cultura popular y son el tipo de productos que han jalonado la formación básica de todos nosotros. Asumirlas con sus condiciones de partida supone no sólo inteligencia y respeto, sino un acercamiento no exento de ternura, a nuestro equipaje histórico.  
Y yo encuentro, mucho respeto e inteligencia en este regalo. Ya lo he definido como tebeo, pero un tebeo con mucho de añejo y que destina gran parte de su poderío económico en alcanzar ese nivel de realismo emocional, de calidad visual al margen de efectos más o menos epatantes o de grandiosidad impostada.
Eso es lo que la convierte en singular: su vertiente emocional considerada seguramente como un objetivo para comulgar con un tipo de público.
De nuevo: sin complejos.
No los tengamos tampoco  nosotros y  a disfrutar.

Público

jueves, 6 de julio de 2017

RELATOS: GEORGE ORWELL FUE AMIGO MIO de Adam Johnson

Seix Barral
312 páginas
También disponible en ebook

Hace unos años el Premio Pulitzer de novela calló en El Huérfano, una narración sorprendente tanto en contenido como en forma.
La historia tenía lugar en Corea del Norte, hablaba del país como de un infierno kafkiano donde citar la vulneración de los derechos humanos puede resultar anacrónico ya que lo que allí ocurre alcanza otra dimensión. La anulación no ya de la libertad sino del uso de la razón, es algo difícil de comprender para el resto de la humanidad.
Crear un protagonista que pasa de la brutalidad y la ignorancia a la cima, en un trayecto no exento de picaresca, precisa de grandes dotes de fabulador para que todo lo que se cuenta no suene a falso, al ser creado desde la distancia y no desde una inmersión local. Se consigue con creces.
Y en lo que se refiere al estilo, la recuerdo como una especie de aguafuerte en colores chillones, que exigía cierto esfuerzo para entrar pero producía un efecto cercano a la borrachera.
Vuelve ahora con una colección de cuentos.
Yo esperaba algo parecido a lo anterior.
Pues no. Salvo el hecho de que la última pieza la protagonicen dos disidentes de Corea del Norte en sus primeros tiempos en Corea del Sur.
Hay dos aspectos a destacar en esta colección:
En primer lugar la pluralidad temática. Hay una historia de amor futurista, un antiguo funcionario de prisiones en la Alemania del Este que tiene que aceptar el nuevo mundo que ha aparecido tras la caída del muro, un especialista en ordenadores con problemas de abusos a menores, el fantasma de una mujer fallecida de cáncer, los coreanos citados anteriormente y un camionero que debe de decidir cual será su futuro y el de su hijo e pocos meses. Seis paisajes interiores  exteriores totalmente diferentes. Y sí, tengo que reconocer que acabo de encontrar un lugar común con El Huérfano: todos huelen a verdad.
Pero el segundo aspecto es el que más me importa y también el que más me va a costar explicar. Se refiere a la solidez  narrativa. No sé si el andamiaje, la claridad y la precisión de la prosa, la densidad de las tramas y los personajes.... Lo cierto es que hacía mucho que alguien no me recordaba tanto a los clásicos norteamericanos, y estoy refiriéndome a autores de la categoría de Steinbeck o de Faulkner.
El resultado es una colección de relatos ( me gusta llamarles cuentos, como a los clowns payasos ) en los que cada uno de ellos se podría leer independientemente alcanzando la categoría de una novela, ya que nunca se centra en la anécdota sino que da siempre una perspectiva global que abarca gran parte de la vida.
Lo dicho, Adam Johnson y su anterior éxito no fueron fruto de la suerte o de la alquimia. Tampoco es ya una promesa. Mucho más. Uno de los grandes, en breve.

Público
 

sábado, 1 de julio de 2017

CINE: VERANO 1993 de Carla Simon

España 2017
Lara Artigas. Paula Robles. Bruno Cusí. David Verdaguer. Isabel Rocatti. Fermí Reixach

Posiblemente lo importante, lo verdaderamente importante en esta vida, ocurre bajo la superficie, sentimientos que marcarán nuestras vidas y que no explotan en acontecimientos dramáticos, sino que corren por dentro como corrientes subterráneas.
En una narración, se transforman en pequeños olas que destacan en lo cotidiano pero que en realidad tienen la fuerza de grabarse hasta el futuro.
Si además la mirada es la de una niña,  esos sentimientos son más puros pero también tiene un nivel de indefinición tanto en el reconocimiento de los propios como ven la identificación de los de los adultos, lo que convierte en este caso la película en una película mucho más rica, que precisa de la complicidad del espectador al tempo que se mueve en una especie de nivel liquido, sutil.
Los padres de Frida han fallecido, sabremos poco a poco que víctimas del SIDA ( no es un spoiler, lo cuentan todas las críticas ). Ella se traslada a vivir al campo con sus tíos y una sobrina un poco más pequeña. Vamos a compartir con ella descubrimientos pero también , y sobre todo, la búsqueda del duelo entre lo que entiendo son sensaciones interiores posiblemente confusas y contradictorias.
Sólo desde la verdad se puede filmar con tanta sencillez, sinceridad y ternura.
No en vano, la directora se atreve a contar su propia historia.
Me cuesta por regla general creerme las películas con años, salvo si me encuentro con una protagonista como Lara Artigas desde cuya mirada nace y se desarrolla la historia. Su capacidad de expresión desde la contención es impresionante. Contemplar su rostro y adivinar lo que se queda en el interior se convierte en una apasionante aventura.
Verano 1993 es una cinta delicada, un ejercicio de observación, una historia compartida más que contada, susurrada al oído.
Un estudio sobre las contradicciones de cualquier ser humano, sobre la dificultad de acotar de una forma precisa cada sentimiento, en definitiva, sobre la vida.
Remite a muchos maestros, Erice, Ozu, Bresson.... y lo hace con una firmeza tal que parece increíble que nos encontremos ante una ópera prima. Porque además de todo lo dicho anteriormente, hay algo más que hace esta cinta tan especial, esa magia que no sabemos como se consigue y que, casi de forma alquímica, aparece  de repente en algunas obras, regalándoles el alma, convirtiéndoles en una especie de Pinochos que adquiriesen vida. Son esas obras que, sin ninguna razón aparente, llegan a nuestro corazón para quedarse.
Una preciosa muestra de cine en la que siento que hay que dar las gracias por su grado de intimidad.

Público

viernes, 30 de junio de 2017

CINE: COLOSSAL de Nacho Vigalondo

USA. 2016
Anne Hathaway. Dan Stevens. Jason Sudeikis. Austin Stockwell. Tim Blake Nelson. Agam Darshi. Hannah Cheramy. Christine Lee

Nacho Vigilando me parece una de las voces más singulares de nuestro cine.
Me sorprendió inesperadamente ese jeroglífico, complejo juego de espejos que era Los Cronocrímenes, Me divertí mucho con Extraterrestre. Colossal está a la altura de sus antecesoras.
Vigalondo es algo así como un chef capaz de mezclar sabores que pocas veces se habían visto juntos.
Podría calificarse su cine dentro del género de ciencia ficción y sin embargo, partimos siempre de un entorno diferente, bien sea la comedia castiza, bien el cine indie americano. Pero no sólo el paisaje sino también la textura.
Lo fantástico se cuela de una forma totalmente natural, sin pedir credibilidad ni dar explicaciones, pero no por ello modifica la base. Los personajes siguen siendo de nuestro entorno cotidiano y manteniendo sus inquietudes y comportamientos. El contraste resulta a menudo extravagante pero, sobre todo, singular.
También se permite la mezcla de géneros; así Extraterrestre era una comedia de situación modelo castizo ( en otros tiempos podía haberla protagonizado Oscar Ladoire )y en este caso Colossal pasa por el thriller psicológico y el melodrama de reencuentro con el pasado.
Estéticamente podría siempre hablarse de serie B, pero mucho más por el perfil de sus personajes y el limitado uso de efectos especiales que por su vocación. Ya en Los Cronocrímenes demostró como hacer ciencia ficción de la buena con muy pocos recursos, aquí , supongo que más holgado de presupuesto ( es su primera producción americana y estoy seguro de que no será la última ) vuelve a conseguirlo.
La protagonista es una joven algo desbocada y con problemas con el alcohol.
Buscando cierta escapatoria  y sobrevivir sin recursos económicos regresa a su pueblo, donde un amigo de su infancia se convierte en su principal sostén.
Coincidiendo con este cambio en su vida, un monstruo gigantesco ataca Seul. No tardaremos en saber la relación entre esos dos personajes que en principio parecen en las antípodas. Un extraño efecto mariposa.
Pero, como siempre, no esperemos muchas explicaciones. Vigalondo es sobre todo un excelente narrador y lo que importa en sus historias es el "que" no el "porqué". Lo que ocurre a partir de ahí no puede dejar de sorprendernos, pero no tanto por la carga fantástica sino por los giros que va dando el estupendo guión.
Por supuesto, a que la cinta funcione contribuye mucho Hathaway, una actriz con una expresividad abierta y transparente.
Se puede achacar a Colossal, que confíe demasiado en la complicidad del espectador, dispuesto a emprender el viaje tal y como se lo proponen. También alguna punta de incoherencia. Sería rizar el rizo.
Es un entretenimiento de altura, una película muy bien escrita , muy bien contada y muy bien hecha.
Creo que existe un cine para disfrutar y que, muchas veces, debemos de aprender a disfrutar sin complejos y eso sin duda es lo que se nos pide aquí.
Fuera pedantería.
Colossal merece muchísimo la pena.
Y además, no se parece a nada.

Público

jueves, 29 de junio de 2017

NOVELA: LA PARTE SOÑADA de Rodrigo Fresán

Literatura Random House
595 páginas
También disponible en ebook

Recuerdo la apasionante aventura de leer La Parte Inventada de Rodrigo Fresán.
Era como entrar en un bosque intelectual, complejo y tupido en su belleza plural y acumulativa, lleno de fugas, de historias mutiladas o multiplicadas, de descubrimientos.
Entre torrentes de palabras asomaban narraciones o pensamientos que sublimaban la libertad y la imaginación.
Tesoros a encontrar.
Para ello era necesario asomarse sin miedo a sus páginas, no pedir sino recibir, no esperar que nos lo expliquen todo ni buscar nuestra propia explicación, sólo pensar que la forma de placer está muy relacionada con aceptar.
Las sensaciones que producía eran también plurales: emoción en algunos momentos, tensión e intriga en otras, sonrisas....
La lectura de este libro era algo tan importante como una experiencia divertida.
Tengo la sensación de que La Parte Soñada da un paso más allá.
Sueño versus narraciones. Todo es más hetéreo, Creo que hay más niebla, más bruma, más niveles que cruzar hasta llegar a los puntos de anclaje reconocibles que dan un respiro. Pero no por ello se pierde la genialidad, la creación de escenarios, paisajes e incluso mundos propios.
Hay personajes y tramas que ya estaban en la anterior. Se podría seguir una línea argumental pero sería perder su riqueza, esa que salta desde un drama familiar al estudio de Nabokov o la versión personal de los personajes de Cumbres Borrascosas. Y muchas cosas más. Es casi imposible hacer una sinopsis, pero además ¿para que?.
La mejor referencia que he leído al respecto es que es el Island Empire de Fresán. Lo es.

Público

SERIE TV: FEUD de Ryan Murphy

USA 2016.
Creador.-
Ryan Murphy.
Directores.-
Ryan Murphy. Gyneth Horder-Payton. Liza Johnson. Helen Hunt. Tim Minear
Intérpretes.-
Jessica Lange. Susan Sarandon. Judy Davis. Alfred Molina. stanley Tucci. Alison Wright. Jackie Hoffman. Sarah Parlson. Dominic Burguess. Catherine Zeta- Jones. Kathy Bates. Seridan Swan.
Duración.-
8 episodios , 50 minutos c.u.

Serie de televisión que tiene como epicentro la enemistad entre dos leyendas de Hollywood, nada menos que Bette Davis y Joan Crawford, especialmente alrededor del rodaje que compartieron en la ´película ¿Que fue de Baby Jane?, Feud es una curiosa propuesta bien resuelta que admite varias lecturas , a mi entender , tres en concreto:
En primer lugar , la más obvia , es la lectura mitómana. Pero en este caso una mitomanía doble, por llamarla de algún modo, una mitomanía refleja: ver en pantalla el comportamiento fuera de las cámaras de dos divas de antaño, es muy atractivo, pero además, en este caso, existe el añadido de comprobar como dos divas más recientes, del nivel de Lange y Sarandon, afrontan estos papeles. Pues bien, en este primer nivel, hay que dejarse sorprender por la identificación que ambas actrices hacen de sus referentes, excelentes interpretaciones que , además, nos las acercan incluso físicamente sin que en ningún momento nos sintamos decepcionados. La caracterización es tan buena que nos llama la atención no habernos dado cuenta antes de la similitud entre las miradas dañinas de Davis y Sarandon.
El segundo nivel es el de la crónica de una época con no poco nivel de cotilleo. Aunque tal vez eso fuese lo más importante entonces. Son muchos los personajes del Hollywood dorado con participaciones más o menos episódicas y muchas las referencias a sus vidas, siempre desde la sordidez que ya desde hace años se asocia a ese entorno. Funciona en este nivel también aunque posiblemente se pueda echar de menos una mayor involucración en lo que se cuenta. Se habla de machismo, de avaricia, de humillación, pero sólo se habla.
Personalmente, el tercer nivel es el que más me interesa. es el nivel que habla de los monstruos. De esas personas que de la nada se veían convertidas en dioses, que hacían ese recorrido a fuerza de sobrevivir a batallas cruentas y a ausencias totales de escrúpulos. Que precisamente sobrevivían por tener más fuerza que los demás, más inteligencia, más necesidad y más hambre ( de éxito, de cariño, de reconocimiento, ese espejismo del amor ). Y a los que esa superioridad hacía menos asumible la decadencia. Monstruos terribles pero que llegan a producir compasión y ternura en sus últimos tiempos. Especialmente mujeres, para ellas todo era mucho más difícil, tuvieron que entregar mucho más en el camino y sus heridas eran más dolorosas y tardaban más en cicatrizar.
Crawford es un personaje más obvio en este nivel. Sin duda Davis sufrió también pero posiblemente, nos dice la serie, era más inteligente y sus mochilas de pasado iban menos cargadas. Seguro, ella es sólo la referencia de muchas otras . Podrían contarse las víctimas de aquellos años como las de Vietnam.
Feud se abre con unos fantásticos títulos de crédito hitchkontianos. Posiblemente al resto se le pueda achacar, como ya he dicho, cierta superficialidad y una duración excesiva, así como un cierto gusto por el guiñol que a veces puede rozar la caricatura. A cambio, es una producción colorista y elegante muy entretenida, que sin duda nos proporciona placeres de mirón curioso y además, si miramos más allá, una radiografía del dolor, de la irrealidad como forma de vida, de la cara oculta de los mitos.
No sé si habrá nuevas temporadas con otro fondo de leyendas.
En cualquier caso, esta ha cumplido su función.

Público          

martes, 20 de junio de 2017

CINE: MIMOSAS de Oliver Laxe

España 2016
Ahmed Hammond. Shakib Ben Omar. said Aagli. Ikram Anzoudi. Ahmed El Othemani. Hamid Fardjad. Margarita Albores

Hay películas, obras en general, que nos cruzan como experiencias. Que más allá de su presencia narrativa o su originalidad , consiguen alcanzar una dimensión de contacto con quien se abre a disfrutarlas, que roza ( no quiero ser pedante ) lo milagroso.
Son cintas difíciles de explicar. Pero muy fáciles de sentir.
Pero también es verdad que son obras que requieren la complicidad del espectador. A mi personalmente me parece que la complicidad es algo tan sencillo como sentarse a observar con los ojos bien abiertos y no intentar pedir explicaciones al creador; estar dispuesto a recibir y a colaborar , a crear nuestra propia historia asumiendo que no exista algo tan radical como la versión cierta.
Tengo la sensación de que Mimosas surge del amor de su creador hacia un país, unos paisajes y unas gentes, un amor tan respetuoso que convierte la tradición en mitología y sólo entiende el presente integrándolo en el pasado, hasta no distinguir los tiempos.
Marruecos. Un grupo cruza las montañas acompañados de dos buscavidas. Un anciano fallece en el trayecto y estos se comprometen a llevar su cuerpo hasta su tierra para enterrarlo allí. Les acompañará un joven que parece venido de otro tiempo, también encontrarán otros compañeros. Extraño western espiritual, lento viaje.
La narración recuerda la oralidad, la inclusión de relatos a modo de tapiz, la textura de las piedras y el polvo, también de la nieve y de las manos.
Puede ser la epopeya de unos hombres llamados a ser grandes ,aunque sólo ellos lleguen a saberlo, puede ser la historia del rescate de una princesa, puede ser el sueño de un conductor que lleva impresas en su memoria las leyendas de sus antepasados.
Una de las cosas que destaca Mimosas es que , como todos los buenos relatos, puede ser muchas cosas, las que queramos.  
Sin duda el amor al paisaje que antes citaba, se entiende al contemplar la grandiosidad del entorno natural. Lo importante aquí es la capacidad del director a la hora de trasladarlas a la pantalla, impactantes no sólo por su propia esencia sino también por la forma de mirarlas. La salida conjunta del grupo de taxis en el desierto, que parecen un grupo de guerreros en la niebla es un claro ejemplo del nivel visionario de Oliver Laxe. En general el uso de esos autos destartalados a los que imprime la pátina de jinetes del desierto.
Mimosas bebe de los cuentos orales y de las leyendas, puede ser un sueño, una alucinación, un viaje entre dos lugares interiores. Ya lo he dicho. Muchas cosas.
También del cine clásico de aventuras o de la literatura de pérdida como El cielo protector o El corazón de las tinieblas. 
En cualquier caso es una hermosisíma experiencia de absoluta libertad. La muestra de que cualquier viaje externo, conlleva también un viaje interior.
Contemplarla con la ingenuidad y la lucidez con la que uno puede atreverse a contemplar la vida, será una gozosa experiencia.
Una muestra de un cine diferente que debería de ser apoyado y difundido y no dejarlo relegado al margen de la industria como película de festivales ( de los que, por cierto, Oliver Laxe siempre ha salido con las manos llenas ).

Público      

domingo, 18 de junio de 2017

NOVELA: SONATAS de Ramón María del Valle Inclán

Memorias del Marqués de Bradomín
Incluye:
  • Sonata de Primavera
  • Sonata de Estío
  • Sonata de Otoño
  • Sonata de Invierno
Diversas editoriales.
También disponible en ebook.

No sé como se hace. No sé como se puede conseguir que, en el colegio, seamos capaces de leer y disfrutar de los libros que se nos imponen como obligación, traspasando lo negativo que implica cualquier deber para poder disfrutar de ellos. Tal vez sea mucho pedir, quizás la forma de introducirnos en la lectura deba de ser otra, más cercana a nuestro entorno cotidiano; crear la afición en esos años. Entonces la duda se extiende a más adelante ¿ como conseguir que a edades más avanzadas nos asomemos a los clásicos? no, no lo digo por mantener vivas unas obras desde un planteamiento casi museístico. 
Todo lo contrario.
Mi pregunta viene del mero disfrute.
Porque cada vez que dedico tiempo a leer esos recuerdos el pasado ( no me refiero al pasado en que fueron escritos, sino a mi propio pasado, aquel en que, en los pupitres del colegio, buscaba cualquier trampa para eludir estas lecturas ), siempre recibo una agradable sorpresa en forma de literatura.
Sí. 
Tengo que reconocer que, gallego y superando los cincuenta, no había leído las Sonatas de Valle.
Conozco ( y adoro ) prácticamente todo su teatro, leído y representado. Pero nunca me había sentido atraído por su prosa. Hasta ahora. No sé porqué.
Saldo mi deuda con estas Memorias del Marqués de Bradomín.
Poco puedo decir ni aportar a una obra de sobra conocida y sobre la que abundan los estudios, más que mi opinión, la sensación que  me producen estas cuatro estampas. 
Sí el teatro de Valle tiene mucho de expresionismo , algo de guiñol, no están exentas estas piezas de esa sensación de cartón , de artificialidad, de moverse entre el cuento de chimenea y la novela para un largo viaje. Sus personajes, al margen del señor marqués, no son del todo reales, teniendo en su adn cierto matiz de madera, de marionetas. 
El conjunto que se consigue es encantador.
No sólo por lo colorista de la prosa y su capacidad de vincular los sentimientos que transmite con su forma de trazar los decorados, sino también por hacer que esos sentimientos se manifiesten siempre en un nivel cercano que les otorga cierta ingenuidad.
Siento que mis comentarios podrían trasladar una imagen infantil de la propuesta, tal vez añeja. Nada más lejos de la verdad. Este Don Juan "feo, católico y sentimental" como se le describe y se describe el mismo, salta también a una moralidad abierta, sorprendente en la época en que fue escrita, y que vincula el comportamiento de este aristócrata a los personajes que en Divinas Palabras o las Comedias Bárbaras representaban las costumbres nacidas de la tierra.
Además, en una caligrafía de una riqueza envolvente, el autor consigue generar una textura casi poética, la del tiempo que se va, la de la decadencia, la del final de una sociedad, de unas costumbres, de una forma de vida. Estas cuatro piezas huelen y saben a despedida de una época. A nostalgia.
A las Sonatas le ocurre lo mismo que a La Iliada, o Madame Bovary o las obras de Lope de Vega, que no son modernas sino eternas.
Merece la pensa. Ahondar en los baúles de la literatura, no dejarse llevar por la idea de que leer a los clásico es de otro tiempo.
Hay un inmenso regalo esperando sólo que lo cojamos. Mejor dicho, un millón de regalos.
Quizás sea más adecuado ahora. Además estoy seguro: la cultura rejuvenece.

Público
  

jueves, 15 de junio de 2017

CINE: CERTAIN WOMEN de Kelly Reichardt

USA 2016
Laura Dern.Michelle Williams. Kristen Stewart. Lily Gladstone. Jared Harris. Rosanna Arquette. Rene Auberjonois. James Le Gros. John Getz. Ashile Atkinson. James Jordan. Edelen McWilliams. Sara Rodier. Gabriel Clarck

Creo que cuando surgió la corriente que se conoció como Cine Independiente Americano, sus señas de identidad no estaban tanto en su sustento económico ( que si bien al principio estaba por debajo de la media, encandilo al capital en cuanto lo consiguió con el público ), como en su contenido.
Hablaban de otra América y de otros americanos, aquellos lugares que a nadie habían interesado para convertir en paisaje fílmico y aquellas personas cuyas vidas en apariencia anodinas nunca habrían llegado a protagonizar una obra cinematográfica si no fuese por estos nuevos directores.
La mirada también era diferente, no buscada dramatismos sino verdad.
Esto fue lo que sirvió para distinguir a los impostores, que los hubo como siempre que algo se convierte en moda y deja de ser genuino. Fue entonces cuando el modelo se convirtió simplemente en un estilo. Recuerdo con no mucho agrado, los remedos de Isabel Coixet en este sentido ( Cosas que nunca te dije y Mi vida sin mi, me parecen ejercicios vacíos de emulación ), pero no fue sólo ella ( tan alejada por otro lado del paisaje emocional que retrataba ), hubo muchos más.
Pasaron los años.
Los directores que crearon el movimiento se hicieron mayores y algunos siguieron brillando, como Jim Jarsmuch, no perdieron la libertad, que había sido una de sus mayores conquistas,  y dejaron la base y el espacio para un tipo de creación alejada de las grandes producciones y de nacer con la taquilla como principal objetivo.
Kelly Reichardt, directora y guionista según los relatos de una tal Maile Meloy ( ¿tal vez una especie de Alice Munro más joven? ), aparece como dignísima heredera de aquel grupo.
Su película Certain Women, reúne todos los códigos que buscaba este cine entonces y lo hace con maestría narrativa y, sobre todo, con verdad.
Su película no pretende contarnos la vida de tres mujeres, sino un momento en la vida de esas tres mujeres, momentos en apariencia intrascendentes pero que sirven para hacernos llegar con total claridad y transparencia, el fondo de unas existencias que parecen no llevar a ninguna parte, la soledad y la falta de expectativas, como mirar, como moverse, como actuar cuando el futuro sólo tiene un fondo gris.
El escenario es un pequeño pueblo en el Noroeste de los Estados Unidos, esos territorios que abundan en ese inmenso país, que ni siquiera guardan la singularidad de haberse quedado ancladas en el pasado. No está lejos el espacio en que se movía otra de las buenas cintas de este año, Comanchería. lugares en los que la belleza del entorno natural, no termina de ser el lugar adecuado para el desarrollo de los seres humanos.
Y llegamos a la mirada.
Tengo la sensación de que Reichardt pertenece a allí. Su corazón está en los cuadros de interiores y exteriores a los que consigue elevar en un nivel pictórico sin que en ningún momento suene artificial. A ello se un una caligrafía visual lúcida y llena de hallazgos.
En muchos momentos, la obra de esta creadora me parece mucho más cercana a la poesía que al cine.
No hay ninguna trampa. No intenta facilitarle el camino al espectador, sólo ayudarle en la contemplación. No intenta crear principios ni finales para sus historias. Son así, y seguirán así, estas mujeres seguramente envejecerán en esos lugares, luego vendrán otras, y otras y otras. Y lo único que cambiará es que habrá personas capaces de mirar de una manera que les permita percibir la belleza allí donde otros sólo ven desesperanza.
La autora comparte el proyecto con cuatro actrices que, seguro, han entendido la propuesta y su lenguaje, y por ello sólo transmiten verdad.
Está película, calificada como primera del Cuadro Crítico del último Caimán Cuadernos de Cine, ha saltado olímpicamente la distribución cinematográfica para llegar directamente al dvd o a otras plataformas. Hay que asumir, como ya he dicho en los últimos varias veces, que el cine, la forma de verlo, ha cambiado, si no, nos estaríamos perdiendo películas como esta, una de las más interesantes de esta temporada.

Público