Páginas vistas en total

domingo, 22 de abril de 2018

SERIE: EL CRIMEN DE LIVERPOOL ( LITTLE BOY BLUE ) de Paul Whittington

UK 2017
ITV Broadcasting
Director.-
Paul Whittington
Intérpretes.-
Stephen Graham. Sinead Keenan. Brian F O'Byrne. Matthew Roberts. Laura Dos Santos. Elizabeth Berrington. Sara Powell. Jodie McNee. Michael Moran. Nathan Clark Smith. Faye McKeever. Paddy Rowan. Jack Corrie. Howard Corlett. Gerard Horan. James Nelson Joyce. Stephen Walters. Heather Bleasdale. Kerrie Hayes. Robbie O`neill. Christine Tremarco. Sylivia Gatril. Michael Baker
Duración.-
4 Capítulos 45`c.u.

La producción británica de series de televisión ( o miniseries, es indiferente ), se puede, simplificando mucho, agrupar en dos polos:
Por un lado la histórica elegancia, que en cine tendría su referencia a James Ivory, que posiblemente se da a conocer internacionalmente con joyas como Retorno a Brisehead o Arriba y Abajo, y ha culminado hasta el .
momento en Downtown Abbey.
En el otro, y buscando de nuevo un símil cinematográfico, estaría el realismo Ken Loach, aquel que nos muestra la Inglaterra de los barrios obreros donde nada es tan hermoso.
Avisamos:
El Crimen de Liverpool se inscribe en el segundo grupo, y no es tanto un thriller, como podría pensarse de la engañosa traducción española del título,  como una serie sobre el dolor, la ausencia y la falta de futuro.
Además, está basada en un tristísimo suceso real, la muerte por un disparo de un niño de once años y la búsqueda de los culpables. Esto último, al menos en mi caso, hace que las sensaciones sean mucho más epidérmicas.
Liverpool no es una ciudad hermosa, como parece querer mostrarnos su director en industriales planos generales, pero es un lugar para vivir. Lo que en la superficie parece ser una ciudad más en un gran país, esconde al parecer una corriente subterranea de delincuencia juvenil, absolutamente irresponsable pero sobre todo, ya imbuida de modelos y resultados equiparables a la crueldad de los adultos.
Una lucha de bandas donde el territorio merece sangre, aunque esta sea inocente.
Antes decía que la serie hablaba de la ausencia de futuro. Esto me gustaría plantearlo desde tres prismas diferentes:
Por un lado, sin duda, la del niño, ese pequeño que podría ser cualquiera. Pensar que en el primer mundo, en un país como Inglaterra, la vida puede desaparecer de forma inesperada y absurda, es casi una aberración.
También, y es de los contenidos que más me interesan de esta propuesta, de la falta de futuro de esos muchachos a la deriva, de esos jóvenes que con dieciseis años ya saben matar y despreciar el dolor ajeno, que pueden ser indiferentes ante cualquier cosa que no sean sus propios intereses. Me sorprende y me aterra su emulación de los peores referentes, su maldad casi pura y la cruel defensa de sus familiares.
Por último, hay futuro en los adultos, pero también este ha quedado desviado, llevado a punto muerto, por la onda expansiva de un suceso que causa un dolor que personalmente me resisto a imaginar. Porque Little Boy Blue habla también de eso, de la forma de llevar el luto interior y la necesidad en ocasiones de vivirlo sólo o, en cualquier caso, la imposibilidad de compartir algo tan íntimo de forma plena.
Como siempre, la interpretación está en manos de un grupo magnífico de actores, tanto los adultos como los más jóvenes, de ellos es en gran parte la culpa de que la rabia y ese dolor que ya he citado varias veces, afloren con violencia mientras intentamos comprender lo ocurrido. También de la mano sobria de un director que comprende que a veces la realidad no necesita de efectos, que sólo es necesario contarla.
El Crimen de Liverpool me parece una serie magnífica y coherente, válida como crónica de la desesperanza pero también de la cloacas de la sociedad en un país civilizado. A veces la evasión está lejos pero es que en ningún caso deberíamos de huir del conocimiento.

Público 

NOVELA: DIAS SIN FINAL de Sebastian Barry

Alianza Editorial
200 páginas
También disponible en ebook.

El primer capítulo de esta novela produce una sensación brutal de extrañamiento, la percepción de una disgresión que rompe todos nuestros esquemas previos.
Estamos en el oeste americano, tan conocido aunque sea sólo por referencias superficiales. En ese rudo paisaje, dos hombres se ganan la vida vistiéndose de mujeres en un salón de baile y regalando patéticas alegrías a sucios mineros.
La relación entre los dos jóvenes es ambigua desde ese inicio, poco a poco se irá definiendo con una homosexualidad teñida de distancia y que, sorprendentemente, llega a fundirse a la perfección con el conjunto, a pesar de alcanzar cimas de confusión de identidad propias de la literatura más avanzada.
El lenguaje utilizado en el texto, narrado en primera persona, es denso, poético, pastoso .... en un análisis racional podría pensarse que es difícil que nuestro protagonista, un muchacho sin formación y con limitada experiencia vital, pueda utilizar unas metáforas de tal riqueza y crear imágenes tan hermosas.. Y sin embargo, de nuevo se produce la alquimia y se compone un todo único, totalmente creíble, en un territorio interior mítico donde todo es aceptable en el camino de la grandeza.
Porque Días in Final se conforma como un elemento literario que se aleja del realismo que inicialmente parece su territorio para elevarse a niveles de epopeyas como La Odisea como La Iliada, más allá de los espacios conocidos.
Lo que en principio nos había parecido un lugar que habíamos visto en películas e imaginado desde nuestra infancia, adquiere una abstracción difícil de explicar, que casi nos traspasa, una textura de barro, capaz de construir figuras inolvidables.
En esa elevación, por lo tanto, parece superficial enumerar los temas de los que trata porque siempre sería limitar su grandeza. Sebastian Barry nos habla de la homosexualidad, del horror de la guerra, de la lucha del ser humano frente a su destino, de las identidades y lo que ni siquiera son secretos íntimos porque tal vez nunca lleguemos  conocerlos aunque estén en nosotros, de la brutal naturaleza.... de tantas cosas.
Además, por supuesto, el autor compone una narrativa apasionante, llena de esquinas y de momentos de tensión y la corona, eso sí,  con el regalo de la esperanza a sus protagonistas, un regalo que agradecemos también los lectores. Después de este largo recorrido por la Guerra de Secesión, campos de prisioneros, la lucha por el exterminio de las tribus indias y todo ello en condiciones infrahumanas ( descritas de forma casi física ), estos muchachos y su hija india tienen derecho a un reposo y a conformar su extraña familia.
Días sin Final es un libro tan extraño como hipnótico, tan maravilloso como singular.
Como lo son sus protagonistas, dos seres normales y doloridos a los que Barry consigue dar la categoría de héroes.
Este es otro de los milagros de la literatura: recordarnos que todos somos únicos si se nos mira de la forma adecuada y que la ternura no tiene porqué ser superada por la sordidez..

Público

miércoles, 18 de abril de 2018

CUENTOS: VICISIITUDES de Luis Mateo Diez

Alfaguara
570 páginas
También disponible en ebook.

Disfruté muchísimo con las primeras novelas y los relatos de Luis Mateo Diez.
Ese humor castizo, esa caspa antigua, esa textura a sala de cine de pueblo, esa capacidad para dibujar personajes y sobre todo para crear situaciones.
Su geografía, reconocible, conforma un Macondo patrio y provinciano.
Poco a poco, me dio la sensación de que su narrativa se iba haciendo más críptica y esos escenarios interior y exteriormente tan reconocibles, se iban empapando de abstracción.
Era como si, y sé que puede sonar a aberración, Steinbeck se fuese convirtiendo en Faulkner.
Me costaba.
Y por supuesto, se había perdido el humor, frente a un pesimismo que llegaba a ser trágico.
Vicisitudes es una colección grande de relatos breves que, en muchos casos, no son más que retratos.
Recupera al Mateo Diez de antes, en el sentido de que todo es reconocible, volviendo a ese gris, a ese blanco y negro tan rico y apolillado. Cualquiera podría ser el germen de una de sus novelas o relatos largos de entonces.
Sin embargo, tengo que reconocer que me ha producido cierto empacho. Posiblemente por acumulación, y posiblemente porque el humor no se ha recuperado del todo.
Son más de ochenta los dibujos, y caminar sin una línea única, a retazos, durante tanto tiempo por un mismo paisaje, me ha producido cierto cansancio, como podría ocurrir con la observación cotidiana, aunque su autor nos ayude siempre a correr los visillos y poder ver lo que se esconde, esos matices que convierten a cada ser vulgar en un personaje sorprendente.
Están agrupados en conjuntos cuya singularidad no consigo descifrar, pero eso tampoco importa.
Quizás mi error es lanzarme a su lectura sin pausa, cuando Vicisitudes debería asumirse como un libro de cabecera de largo alcance, una especie de evangelio al cual asomarse de vez en cuando para recibir nuevas lecciones sobre la vida.
Citar la calidad literaria de su autor es repetitivo. No en vano nos encontramos con uno de esos escritores herederos de la prosa de Cervantes, y en este caso, esa definición es mucho más que un lugar común.
En cualquier caso, vuelvo a reencontrarme con quien tanto me dio, y espero que sea el inicio de un retorno.

Público 

NOVELA: EL LIBRO DE LA OSCURIDAD_ VOLUMEN I- LA BELLA SALVAJE de Philip Pullman

Roca Editorial
448 páginas
También disponible en ebook

La trilogía de La Materia Oscura me parece uno de los conjuntos de literatura fantástica más apasionantes que se han escrito.
Al margen de su contenido, o más bien de la base narrativa del relato ( que por otra parte creo recordar que no se hace evidente hasta la tercera novela ), el nivel de imaginación que impregnaba el relato sólo era parejo a la capacidad de crear un mundo totalmente nuevo a través de elementos perfectamente reconocibles.
Recuerdo devorar sus páginas sorprendiéndome a cada paso.
y la verdad es que no recuerdo en ningún momento sentirme ofendido por su trasfondo crítico sobre la religión.
Cuando se filmó la primera obra de la saga, La Brújula Dorada, el resultado no fue el esperado y el proyecto quedo muerto. No llegue a verla, no puedo juzgar. Sí recuerdo que fue crucificada como una muestra de ataque furibundo al cristianismo.
Como creyente, repito,  no tuve esa sensación en su momento, más allá de cualquier ficción crítica con los fundamentalismos ( importante recordar como fue recibida en su momento la novela El Cuento de la Criada de Margaret Atwood, hoy tan de moda gracias a la serie televisiva).
Comienza ahora a publicarse esta nueva trilogía, El Libro de la Oscuridad.
Y, sin la grandeza y posiblemente la ambición de su predecesora, tengo que decir que el primer volumen está a su altura.
Nos encontramos ante una propuesta más contenida en lo que se refiere a su paisaje. La capacidad creadora de su autor sigue siendo única, los daimonions continúan acompañando a los seres humanos, completándolos en ese alarde minucioso y pictórico de dibujo del alma. Hay una referencia clara a las narraciones góticas y de aventuras que convive a la perfección. Pero, al menos en esta entrega, el escenario está concentrado principalmente entre Oxford y Londres y la trama es, sí, más oscura, pero también menos colorista.
Aun así, a mi me resulta igual de apasionante.
Quizás, para prever conflictos, decir que esa consideración del enemigo, es más clara desde el inicio, si bien espero que en su desarrollo existan los puntos grises y se pierda un poco de contundencia.
En cualquier caso, sigue siendo una excelente escritura donde se consigue ese paso tan difícil entre la literatura infantil, juvenil y adulta y donde sólo se puede disfrutar si se cruza la puerta y se decide entrar totalmente en la propuesta.
Francamente, creo que , a pesar de que en algún caso , pudiese ser molesto, las creencias de cada uno deben de estar al margen de la ficción y, sobre todo, más abiertas al conocimiento, posiblemente eso las hará más firmes.
Mientras tanto, yo seguiré disfrutando de El Libro de la Oscuridad, del que espero que se publiquen pronto las dos partes restantes.

Público   

miércoles, 11 de abril de 2018

CINE: EL MOMENTO MAS OSCURO de John Wright

UK 2017
Gary Oldman. Kristin Scott Thomas

Segunda película este año dedicada a Churchill.
No sé si viendo el nivel político en el que se mueve Europa será un ejercicio de nostalgia.
En cualquier caso, es un personaje con mucho que contar.
Aquí, se centra la historia en apenas diez días alrededor de su nombramiento como Primer Ministro  su decisión a resistir la tentación de negociar con Hitler y, consecuentemente, de luchar contra la invasión, así como, fundamentalmente, su capacidad para movilizar a la población desde un punto de vista claramente emocional.
La producción tiene todas las características del cine histórico británico en lo que se refiere a vestuario, dirección artística e interpretación.
También en lo que se refiere a la loa de sus propias hazañas.
Y es que El instante más oscuro no es sólo un homenaje al político, sino también, y sobre todo, al pueblo inglés que supo reconocer sus méritos y apoyarlo.
En este sentido, podría decirse que la escena del vagón de metro es un resumen de todos los objetivos de esta cinta, y hay que pensar que también está muy emparentado en fondo y forma al modelo de comunicación del político al que retrata.
No falla.
Es verdad que es na película artificial, grandilocuente y manipuladora, pero también es verdad que ese tono le sienta estupendamente a la historia.
Difícil no dejarse llevar.

Público

CINE: THE FLORIDA PROJECT de San Baker

USA 2017
Willem Dafoe

Son muchas las películas que nos han contado el reverso del sueño americano. Creo que pocas tan contundentes como The Florida Project.
El escenario es una zona de moteles cerna al Parque Disney. Un proyecto que se ha quedado al margen del emporio de atracciones y del que sólo conserva algunos locales más o menos horteras y los colores brillantes de sus paredes desconchadas en una burda imitación de lo que quiso ser disfrazar de brillo la pobreza. La opción barata del disfrute, se ha convertido en un lugar de residencia para los perdidos-
Allí viven niños, muy diferentes a los que se ponen las orejas del ratón y se fotografían con sus personajes favoritos. O tal vez no son ellos los diferentes sino sus vidas y los adultos que les han tocado en suerte.
En medio de ese desvarío, de esa parada que no lleva a ningún sitio, de ese pozo del que parece imposible salir, hay un hombre que intenta vestir de normalidad el estercolero y que se erige como protector de la infancia. Un increíble Willem Dafoe parece el único alma capaz de un inútil ápice de bondad en ese paisaje de miseria.
The Florida Project podría ser casi un documental realista aunque a todos nos gustaría que fuese una obra de ficción, poder apartar los ojos de esos lugares que, sin el contraste aterrador de esta muestra, sí existen a nuestro alrededor.
Y ese final.
Es difícil cerrar una historia tan contundente estando a la altura.
Se consigue, no sé si con un regalo a esos niños o recordándonos a nosotros que siempre tendremos que abrir los ojos.
The Florida Project es , sin lugar a dudas, una de las mejores películas de este año.

Público     

SERIE TV: FELIX de Cesc Gay


Movistar
Director.- Cesc Gay
Intérpretes.-
Leonardo Sbaraglia. Ginés García Millán. Pere Arquillé. Mihoa Lee. Ana Wagner
Duración.-
6 capítulos
45' c.u.

Creo haber leído que Cesc Gay, responsable de esta miniserie de seis capítulos, ya ha trabajado para la televisión en alguna ocasión. Lo desconozco.
Sí he disfrutado de su buena escritura, especialmente en los diálogos y su capacidad para pulsar el melodrama en los sentimientos cotidianos. Me gusta su aparente ligereza, su naturalidad y su emotividad transparente.
Felix es u thriller. Se desarrolla en el paisaje de Andorra, con breves escapadas a Madrid y gira en torno a un hombre, el protagonista del título, buscando una mujer china de la que se ha enamorado en una breve, brevísima relación. Poco a poco, lo que podía ser un argumento banal, se va enmarañando hasta la tragedia.
Pues bien, el resultado es entretenido, pero creo que está lejos de las películas de este director o, para ser exactos, creo que sólo su personaje central, Felix, está a la altura. Y es que esta especie de perdedor tierno, procedente de otra moral, ingenuo y simpático, romántico y generoso, es una de las construcciones más encantadoras que he visto en mucho tiempo. A ello contribuye el encanto de Leonardo Sbaraglia en una interpretación llena de empatía.
A su alrededor, la trama no tiene sorpresas, pero sobre todo, me choca lo poco elaborados o la poca personalidad de los personajes secundarios, algunos parecen estar sólo para conseguir cierto extrañamiento en homenaje blando a Twin Peaks ( la tortuga, el hecho de que su ex mujer venda marihuana, la camarera de la barra…. ) , otros como el amigo policía son lugares comunes no desarrollados que no alcanzan ni a generar dudas. Tampoco “los malos” tienen entidad suficiente. Y ni siquiera el vecino, al que se le supone la función de sostener el aniclimax del humor, le puedo eliminar la sensación de artificialidad que me produce.
No sé si en la necesidad de poner en parrilla series de televisión se trabaja con prisas, ya sé que con poco presupuesto no.
En cualquier caso, una serie moderadamente interesante, que suena un poco a oportunidad perdida. Aunque nos haya dado la oportunidad de conocer a Félix.

Público

sábado, 7 de abril de 2018

CINE: THELMA de Joachim Trier

Noruega/ Francia/ Dinamarca/ Suecia. 2017
Eili Harboe. Kaya Wilkins. Henrik Rafaelsen. Ellen Dorret Petersen. Grethe Eltervag. Marte Magnusdotter

La verdad es que entré a ver Thelma de casualidad. No sé porqué, hoy no me apetecía demasiado otro tipo de cine más allá del exotismo intelectual. Al margen de la resaca de los Oscar, esta era lo más atractivo.
Salgo preguntándome, una vez más, sobre los misterios de la distribución. Thelma se ha estrenado de puntillas y estoy seguro de que no va durar mucho en cartelera. Y sin embargo, es una de las obras más fascinantes y, sobre todo, desasosegadoras que la habitan.
La cinta, que de lejos, muy de lejos, podría recordar a Carrie, admite dos lecturas.
En primer lugar, la más simple y directa, como una cinta de género fantástico. Una chica que, en su llegada a la universidad, abandonando una protegida ( y conservadora ) vida familiar, comienza a descubrir en su interior la aparición de extraños comportamientos , que no tardarán en manifestarse como poderes no siempre controlables. Aquí, podríamos decir que Thelma es casi la historia de una bruja en el tiempo en que comienza a ser consciente de ello.
Pero también existe una lectura más metafórica, según la cual, estamos asistiendo al paso a la adolescencia de una niña sobreprotegida, frágil y en la encrucijada de aceptar sentimientos amorosos por una nueva compañera. En esta interpretación, la historia estaría realmente sucediendo en la mente de Thelma, que sería la creadora de esta realidad paralela.
Joachim Trier nos atrapa desde el primer segundo, incluso antes de los títulos de crédito. Ese paseo de padre e hija, breve, termina siendo una de las escenas más perturbadoras que hemos visto en mucho tiempo.
Es sólo el principio. Porque una de las cosas que atrapan, que hipnotizan, es el hecho de que el director adopte desde el comienzo la narrativa de una película de terror, generando alrededor de nuestra protagonista una constante amenaza que, cuando llega, lo hace a través de símbolos, tan transparentes como contundentes.  Esa cámara cenital, y esa forma de mirar el bosque, las bandadas de pájaros, la serpiente....
Es tal la densidad, la cercanía con la que nos empapan las imágenes, que Thelma es más que una película casi una experiencia. Nos atrapa en su belleza oscura al tiempo que nos mantiene en tensión absoluta para conocer el siguiente giro. Trier tiene una gran capacidad para crear imágenes únicas y hacer convivir en ellas espacios y personajes; asimismo trabaja sin límites, sin red, atreviéndose a llevar su historia hasta el final. En el interior de Thelma hay figuras y relaciones de potencia bíblica, casi dioses en una árida tierra de hielo.
Thelma es una cinta modélica en su coherencia, singular. Hermosa.
El cine en ocasiones nos atrapa, y no nos suelta hasta que vuelve la oscuridad completa. Esta es una de esas veces.
También hay veces que la casualidad nos regala un descubrimiento. Me ocurrió con Thelma, Todavía hay sorpresas.

Público

EXPOSICIÓN: PICASSO Y EL MUSEO

Círculo de Bellas Artes
Madrid
Hasta el 16 de mayo

Siempre he tenido la sensación, desde mi ignorancia pictórica, que Picasso es un personaje donde hay muchos personajes.
Desde el pintor totémico, machista consentido, brutal en ocasiones y egocéntrico hasta los límites que sólo a un artista se le toleran, hasta el pornógrafo morboso. Desde el poeta estilizado de su época azul, al creador de un mundo singular tan hipnótico y lleno de significados como cruel.
Y, sobre todo, un desaforado generador de imágenes.
En esta exposición, fantástica, descubro una nueva faceta y es la del pintor integrado en el arte, en la admiración generosa y vampírica a un tiempo, de otros genios, en una capacidad de apropiación e imitación descarada, abierta, que puede bascular siempre entre el homenaje y el robo.
La colección está dirigida ( y perfectamente contada y estructurada ) sobre las referencias explícitas reconocidas por Don Pablo y que siempre se vinculan a descubrimientos encontrados en diferentes museos, con El Prado en cabeza.
Degás, Velázquez, Goya, Rafel  El Greco, por supuesto, .... Todos están aquí, interpretados por un pintor posiblemente distante en formas pero idéntico en su amor al arte.
Y en este contexto, destaca la apabullante capacidad creadora, fundamentalmente en dibujos de trazo en apariencia ligero pero todos ellos parte de un mundo singular o, más bien, de una forma de retratar el mundo existente, consiguiendo que el interior se asome siempre a la superficie con una singular capacidad perturbadora.
Exposición muy buena desde el punto de vista didáctica y que no llega como algo torrencial.
Posiblemente tan torrencial como su autor.
Nota: descubro en esta visita una reproducción de un cuadro de interior que desconocía de Degás ( un pintor llevando a otro ) aun no me he repuesto de su bofetada y su oscura belleza.

Púbico

EXPOSICIÓN : NATURALEZA DIGITAL de J. Steinkamp
















Espacio Fundación Telefónica.
Madrid
Hasta el 22 de abril de 2018

Posiblemente haya pocas exposiciones tan adecuadas como esta para llevar hoy día a un niño.
No sólo se compone de un lenguaje cercano a lo que conocen, sino que permite interactuar, casi ser parte de la obra y, en cualquier caso, irse con doscientos selfies coloristas.
Pero ojo, también los adultos disfrutamos de estas creaciones en apariencia sencillas pero capaces de conseguir algo tan importante como trasladarnos vitalidad, alegría, gozo. A fin de cuentas, uno de los objetivos del arte debería de ser actuar sobre nuestro interior, aquí, al menos en mi caso, eso se alcanza, produciéndome na satisfacción que desde lo visual incide en mi estado de ánimo.
Steinkamp recrea espacios imbuidos por una naturaleza extravagante y expresiva, lo hace desde el us
de las nuevas tecnologías, pero muy centrada en aportar aquello que pueden facilitar estas nuevas herramientas y es dotar de vida, de movimiento, a sus obras, convertirlas en piezas vivas que para un niño pueden parecer siempre divertidas y para un adulto tener un punto de amenaza.
En cualquier caso, son tan potentes, tan únicas, que siempre alcanza a generar sensaciones.
Además es breve, apenas cinco grandes piezas.
Lo dicho: es maravilloso ver a los más pequeños correr entra los reflejos, tumbarse pegados a una pieza o contemplar extasiados como van mutando.
Sin duda estos son los caminos adecuados para que la cultura ocupe en la educación el lugar que le corresponde, Y Fundación Telefónica está haciendo mucho en este sentido.

Público