CINE: EL SER QUERIDO de Rodrigo Sorogoyen

 

España 2026

Javier Bardem. Victoria Luengo. Raúl Arévalo. Marina Fois. Raúl Prieto. Malena Villa. Mourad Ouani. Pepa Gracia. Nuria Prims. Miguel Garcés. Laura Birn. 

Hace unos años tuve una experiencia fascinante en un teatro. Comencé a ver la obra y me quedé absolutamente atrapado en la interpretación de la protagonista. Había personajes secundarios pero el suyo era la columna vertebral de un texto complejo. Cuando en el tramo final, todo concluía en un largo monólogo suyo, yo había traspasado como pocas veces la barrera del espectador y sentía que, gracias a esa médium, comprendía a la perfección lo que el escritor quería contarnos. Se trataba de El Golem de Juan Mayorga. Y la actriz era entonces Vicky Luengo, ahora Victoria.

Comienzo contando esto, no sólo por la presencia de Victoria Luengo en El ser querido, sino también porque creo que las dos interpretaciones principales son una de las columnas elegidas por Sorogoyen para poner en pie la propuesta. Para ellos ha creado dos personajes densos, un totémico director de cine y su frágil hija a la que no ve desde hace trece años, cuando decide contar con ella para su nueva película. A disposición de ambos pone una cámara que explota el primer plano de forma absoluta y los convierte en dioses, tal vez anulando un poco todo lo demás en el camino. Huelga decir que tanto Bardem como Luengo están magníficos.

Creo que el otro factor del director es trabajar El ser querido como un ejercicio de estilo. A ese uso del primer plano, se incorporan soluciones estéticas más o menos arbitrarias como el  blanco y negro en algunas ocasiones, así como ideas de montaje muy positivas. Independientemente de que se esté o no de acuerdo con algunas, la gramática crea un conjunto muy atractivo y agiliza mucho un contenido que podría pecar de estático.

Porque ahora toca hablar del guion. Personalmente creo que el desarrollo del mismo se corresponde con una decisión consciente. Estamos hablando de escritores muy bregados. La historia es la esencia de un melodrama que hemos escuchado, leído o visto muchas veces: los intentos de un padre de reconciliarse con una hija a la que ha abandonado hace mucho tiempo. Se ha intentado contar posiblemente de forma diferente y el resultado es una especie de borrador o de abstracción del modelo, que confía en la capacidad del espectador para reconstruirla a través de pequeños jirones. Me falta arco en los personajes y todo se mueve alrededor de un conflicto que nunca avanza y que queda explicitado en la ( soberbia ) primera escena. En cualquier caso, asumiendo la falta de emoción, me resulta suficientemente interesante, aunque también habría agradecido mayor solidez alrededor ( los problemas en el rodaje, las relaciones en el equipo, la propia trama de la cinta que se rueda... ).

Sorogoyen ha demostrado ser un excelente director de acción con películas como As bestas o Que Dios nos perdone y series como Antidisturbios, pero a mi me interesa especialmente el íntimo, el de Stockholm, Madre, Los años nuevos.... En este caso, la propuesta se adscribe a este segundo grupo aunque quizás con una textura más cercana al primero en su aridez y su forma de golpear la pantalla. Dentro de su obra, no es la que más me gusta, pero me parece una película importante, preferentemente por lo que pretende pero también por lo que consigue.

Público         

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