Salamandra
200 páginas
Disponible en ebook.
Como le ocurrió creo que a muchos, mi descubrimiento de
Sandor Marai fue tardío, cuando Salamandra decidió reeditar El último
encuentro, una novela que quizás debería revisar. Desde entonces, leí varias de
sus novelas, literariamente muy interesantes en su densidad, rigor y artificio,
eran sobre todo, capaces de trasladarnos una Hungría del periodo de
entreguerras, con la riqueza que tenían entonces esos países llamados a ser en
breve arrasados por el comunismo.
Marai se exilió de su país y su vida terminó con su
suicidio. En la frialdad de sus obras, me cuesta encontrar la emoción
suficiente para comprender una reacción tan efervescente. Su escritura me
parecía sin embargo inteligente precisa y controlada.
Última noche en Budapest es algo diferente.
En el prólogo a la edición alemana, el autor cuenta que una
de las razones de la huida, había sido no tanto que no le dejasen
escribir como que le hiciesen escribir, evitando la posibilidad de que contase
su verdad. Y esa verdad estaba muy unida a lo que el nuevo régimen iba a hacer
desaparecer.
Esa es la esencia de este libro. Por un lado un homenaje a
un autor autóctono que desconozco Gyula Kudri, ejemplo de la bohemia cultural y
de un estilo de vida muy contrario a la política productiva del socialismo
proletario. Pero sobre todo, el libro es un homenaje a su país, desde un
escalón cercano a la memoria pero todavía cabalgando en las ruinas de algo
llamado a desaparecer muy pronto.
No creo que este libro sea una novela, quizás un libro de viajes, una crónica de un mundo que desaparece o un poema en prosa sobre la nostalgia. Con el escritor protagonista recorremos la ciudad desde el amanecer hasta la madrugada, haciendo paradas en lugares icónicos y llenando esas visitas de recuerdos de tiempos imperiales y de personajes inolvidables. Son estampas con cuerpo y alma y llenas de color. Son una carta de amor a una cultura y a un momento de la historia.
Me acerco más en la lectura, de la que para mi es la obra más hermosa de su autor, al escritor preñado del dolor de aquello que nunca volverá a ser. Y lamento más que nunca que decidiese acortar su tiempo privándonos de más piezas en las que se revelase no sólo su inteligencia sino también su sentimiento y esa leve sensación de pérdida.
Público

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