Nórdica Libros
240 páginas
Disponible en ebook.
Después de leer Gliff, acudí a mis entradas previas sobre
novelas de Ali Smith, la tetralogía de las cuatro estaciones ( en la que, no
consigo recordar la razón, falta la correspondiente a Primavera ), para
descubrir que alguna de esas entradas comenzaba, igual que esta, confesando que….
había acudido a entradas previas después de leerlas.
No es extraño. Esa mirada no se realiza desde el
desconcierto o la necesidad de encontrar perchas desde las que desarrollar el
comentario, sino desde la encantadora sorpresa de encontrar una narración
singular y querer contrastar si es un hecho aislado o la marca habitual en su
autora. Y la conclusión es siempre esta última.
Las novelas de Smith se parecen mucho. Son en su fondo, críticas
aceradas al camino emprendido por nuestra sociedad, hablando sobre temas como
la propiedad privada, el pensamiento único, el respeto a la infancia, los totalitarismos…
Pero lo hace siempre de una forma especial.
La autora bebe de la dinámica de los cuentos. En apariencia
lo que nos ofrece son distopías que se mueven siempre al nivel de lo creíble,
con una transparencia absoluta ( la de los cuentos ), pero incluso en sus
puntas más afiladas, siempre están llenas de ternura, y destacan por su
brevedad.
Además, están ahí las referencias. Bri y Rose son dos
hermanos que, por circunstancias que no quiero revelar ( y que nunca
conoceremos totalmente ) se quedan solos frente a un mundo hostil cuando no
tienen más de diez años. Como Hansel y Gretel, tendrán que buscar una forma de
volver a casa; como los Niños Perdidos de Peter Pan, encontrarán un lugar donde
existe la compañía, y como muchos otros cuentos, un hada buena les dará ciertas
pistas sobre como sobrevivir. La figura del caballo que da título a la historia
es la de uno de esos animales que en narraciones infantiles consiguen concitar
las mayores dosis de amor, ofreciendo a cambio la esencia de la lealtad.
Todo esto lo recordará Bri mucho después, ya reinsertado en
una sociedad totalitaria donde las personas se resumen en datos. Cuando su
hermana es un anhelo constante. La memoria de años en que fue más feliz y de la
persona a la que probablemente más quiso en su vida. Y su madre, una mujer que, desde la niñez, les empujaba a reflexionar sobre temas tan importantes como el valor de las palabras.
El relato será, como los recuerdos, un tapiz incompleto
cuyos vacíos tendremos que rellenar nosotros con la información que la autora
nos ofrece.
Una vez más ( lo he comprobado volviendo a leer lo que
escribí entonces ) el libro de Smith me encanta. Me siento muy cómodo en la lucidez
de sus análisis y en la creativa fantasía que los envuelve, me gusta mucho que
pueda hablarse de aspectos oscuros desde la solidaridad y el amor.
Espero seguir leyendo a Ali Smith. No sé porqué no es más
importante. Me parece una narradora
comprometida y personal. Y con un estilo personal y coherente.
Es necesario que existan cronistas como ella, capaces de
extender la luz a su alrededor.

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