Reservoir Books
175 páginas
Disponible en ebook
Hay novelas que
cuentan una historia y otras que dibujan un paisaje. Este último es el caso de
Calabobos, aunque eso no quiere decir que no exista una línea argumental, pero
eso no es lo más importante. En este caso, el protagonista busca a su hermana
Mariuca, una discapacitada física e intelectual, que, como él, su madre, su abuelo y toda su
familia, vive en una aldea cántabra azotada por el mar y cubierta siempre por
esa lluvia que parece que no suena y que no moja pero que empapa los huesos y
el alma.
En ese recorrido angustioso durante una jornada, nuestro
narrador recorrerá ese territorio salvaje y cruel donde el tiempo parece
haberse detenido décadas atrás, pisando rocas, escalando peñas y cruzando un
pueblo de maledicencia y silencios. Pero además, cabalgando en el
recuerdo también recorrerá su memoria, la realizada y la escuchada, y junto con
historias de su propia vida y la de su familia, nos contará leyendas de una mitología salvaje
construida entre la violencia y el miedo.
Con Calabobos, Luis Mario se sitúa en el territorio de su
infancia y equipara su vocación literaria a la de García Márquez cuando escribió
Cien años de soledad o, en territorio nacional, esa olvidada y magnífica novela
de Fulgencio Arguelles que fue Letanías de lluvia. Utiliza el legado de
aquellos años para construir un retrato coral, plagado de texturas, de
personajes, de escenarios y de anécdotas, que sirven de crónica para asegurar
la supervivencia de esos territorios míticos que, por mucho que se empeñen en
agarrarse a las rocas, terminarán arrasados por el progreso.
Además lo hace con un lenguaje pastoso y rico, colorido y
brillante, convirtiendo el texto, más que nunca, en un magnífico ejercicio de
oralidad.
Calabobos es un libro terrible y fascinante, violento y
cruel pero también lleno del difícil y fiel amor de las bestias. Una obra
arriesgada y única. Un ejemplo de esos libros que, cuando los leo,
me recuerdan que nunca será capaz de escribir algo así.
Recomendación absoluta.
Público

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