NOVELA: LA MUERTE DE IVAN ILICH de Leon Tolstoi

 

Varias editoriales

120 páginas

Disponible en ebook

No sé, o no sabía, si en literatura puede hablarse de algo así como la novela perfecta. Grande, lúcida, inolvidable, apasionante… son adjetivos que sin duda he utilizado en muchas ocasiones, pero decir que algo es perfecto, es hablar a otro nivel.

Pues bien, creo que La muerte de Ivan Ilich lo es, o por lo menos, es lo más cerca que he estado de una novela perfecta.

Todo comienza efectivamente con el fallecimiento del protagonista, cuando uno de sus compañeros se acerca al velatorio para dar el pésame a los familiares. Tras este primer cuadro costumbrista dibujado con detalle tanto en su escenario como en su contenido social, viajaremos hacia atrás, primero para conocer la vida de Iván Ilich, un funcionario de justicia, supongo que con una trayectoria burocrática y familiar bastante común dentro de su clase social en la Rusia de entonces. Habrá éxitos y decepciones, momentos de duda y de celebración, relaciones que se desgastan con el paso del tiempo, ilusiones cotidianas… Una vez realizado este recorrido, iniciaremos el último trayecto, aquel en el que el personaje se encuentra con la enfermedad y alcanza la muerte.

En el primer bloque, hay una crónica detallada y precisa, con cierto ligero humor en ocasiones, del desarrollo de una vida dentro de un esquema social predeterminado. Un magnífico retrato plural en movimiento.

En el segundo, la mirada se vuelve totalmente hacia el interior para, contándonos el deterioro, dibujar ( y hacernos sentir ) el dolor, el miedo y la incertidumbre. Ante la llegada de la muerte, Ilich se examina en lo que ha sido su actuación desde su infancia, cuestiona el acierto hasta llegar a conclusiones desoladoras, e intenta encontrar el sentido a todo lo pasado si el final resulta ser la desaparición.

La novela es de una riqueza sorprendente, tanto en sus aspectos descriptivos como en la carga emocional, que Tolstoi traslada con lucidez y transparencia. Lo que podría resultar estático, se convierte en apasionante, y es sorprendente que una obra escrita antes de 1900 nos hable tan directamente.

Todo esto está contenido en un texto breve, de poco más de 100 páginas, y el efecto que consigue es conmovedor, al tiempo que nos ofrece mucho material para la reflexión.

He leído algunas de las grandes novelas de su autor, sin duda correctamente consideradas obras maestras de la literatura, pero La muerte de Ivan Ilich me ha producido un efecto más contundente que cualquiera de ellas y que la mayoría de lo que he leído últimamente.

¿ Perfecta?          

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