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El cine de Bergman fue para mi un descubrimiento tardío, y aun así entonces incompleto. Es más bien ahora, cumplida la sesentena, cuando me siento con capacidad de dialogar con sus películas, intentar interpretarlas y acercarme al personaje y a su mundo interior y, más importante, contrastarlo con el personal, utilizándolo para reflexionar sobre el mío. El director sueco me parece un guía, un cicerone del alma humana y su angustia sobre el sentido de la vida.
Sin duda Lucía Tello es una cinéfila con muchas horas de vuelo y ha estudiado/ adorado/ disfrutado de todo Bergman aunque parezca un autor infinito. Tras una lúcida y breve semblanza biográfica, se lanza a compartir con nosotros una visión enciclopédica, desde el punto de vista de las cicatrices, agrupadas por temáticas: matrimonio, paternidad, sexualidad, violencia, religión etc
Cada una de las secciones, comienza con un pequeño ensayo de la relación del director con el tema en cuestión, y luego comienza a analizar el tratamiento del mismo a lo largo de su filmografía, con un nivel de erudición y conocimiento, digno de un especialista.
El problema es que, tengo la sensación de que, más o menos a mitad del libro ( o esa es mi sensación, lo reconozco ), la inclusión y descripción de pasajes de las películas que cita, se va ampliando, hasta casi "contárnosla" en algún caso en toda su extensión.
Quizás El cine de las cicatrices no sea tanto un libro de lectura en su totalidad, sino en algunas de sus partes, y en otras sin embargo, como un libro de consulta. En mi caso, todavía con muchas cintas de Bergman pendientes, prefiero esperar la sorpresa y el descubrimiento que conocerlo previamente. Pero no por ello, no soy capaz de reconocer el valor de este ambicioso estudio para acercarnos a la intimidad de uno de los creadores más complejos y apasionantes que ha dado el séptimo arte y el teatro.
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