CINE: LA RISA Y LA NAVAJA de Pedro Pinho

 

Portugal 2025

Sérgio Coragem. Cleo Diára. Jonathan Guiherme. Paulo Leal. Eneida Marta. Pedro Dias. Ana María Gomes Soares. Herminio Amaro. Joao Santos Lopes.

Hay pocas películas con un inicio tan magnífico como el de La risa y la navaja.

Un viajero llega con su coche al puesto fronterizo de entrada a Guinea Bissau. El guardia, una vez examinados sus documentos, no le pide dinero, le pide... un libro para leer. Quiero creer que con este hermoso prólogo, Pinho nos avisa que entramos en una novela, una larga narración de casi cuatro horas, deudora de los largos relatos clásicos en los que el héroe vivía una aventura transformadora, exterior e interior.

Las siguientes escenas marcan su recorrido por un espacio lunar, desértico, como una entrada homérica en otro mundo, ayudado por un nativo, ya que su automóvil se estropeará en el camino. Su llegada será la de un hombre solo, caminando, sin nada más que sus manos en los bolsillos.

Sergio es un trabajador de un ONG a quien han solicitado que acuda para realizar un informe sobre el impacto ambiental que podría tener la construcción de una carretera que uniese la ciudad con el entorno rural. La situación tiene cierta urgencia ya que su antecesor, un ingeniero italiano, ha desaparecido dejando el trabajo a medias.

No conocemos nada de nuestro protagonista, ni sus orígenes, ni sus ideas, en ningún momento tenemos ninguna referencia a su pasado. Su llegada a Guinea puede ser como un nacimiento, con esa mirada abierta a la sorpresa y esa ansiedad por conocerlo todo. Y utilizándolo como avatar, Pinho nos llevará a conocer, analizar y afrontar la colonización, como algo todavía presente aunque haya mutado en diferentes formas.

La colonización está en la mirada condescendiente del viajero, en el abuso incluso ( patente en el tramo que tendrá lugar en la zona de obras ), en su intención de absorberlo todo sin comprender que se están quedando en la superficie, y, sobre todo, en su buenismo a la hora de intentar implantar un modelo de integridad que no asume las condiciones singulares de esa cultura pero sí se permite juzgarlas. En definitiva, el hombre blanco que sigue considerándose por encima del nativo. La transformación del protagonista hacia una presencia más abierta, se materializa en una escena explícitamente sexual donde el dominio se pierde poniéndolo en posición de igualdad.

El director estructura esta cinta con mensaje sobre dos pivotes muy bien establecidos. Por un lado, el amor al país, la crónica etnográfica, no sólo en la maravilla de sus paisajes y su fauna, también en su gente, sus costumbres y su cultura, su libertad, su color. Se toma su tiempo para mostrar pero también para escuchar sus conversaciones, en algunos casos con recuerdos de otros tiempos, y también su música que empapa todo el metraje. Desde este punto de vista, Pinho capta la belleza como algo amplio y no solo estético.

El segundo pivote es el narrativo. La base está en un relato, completo y complejo, con un punto de thriller en la desaparición del ingeniero italiano y otro de perversión a través de dos personajes que podrían ser la versión exótica e ingenua de la pareja de Las amistades peligrosas. Y así, a pesar de sus tramos más descriptivos, la cinta avanza sin que en ningún caso nos parezca lenta y sí siempre apasionante.

Como obra cinematográfica en su conjunto, La risa y la navaja es brutal. Quien se atreve hoy día a hacer películas de casi cuatro horas y más sin estrellas ni best sellers detrás. Lo he dicho muchas veces,  detecto  las películas de aquellos que aman el cine, y aquí hay pasión. Y se transmite de forma continua, aunque además de un relato de aventuras, nos hagan reflexionar sobre muchas cosas, que al final culminan en las relaciones entre seres humanas, tan necesitadas de empatía como lastradas por circunstancias tan injustas como el lugar de nacimiento. Quizás Pinho nos lleve, como a su personaje, a un final abierto, desde donde debemos de decidir lo que queremos repensar u olvidar, si optamos por enriquecer nuestra visión del mundo o seguir en lugar seguro.

Nosotros decidimos. El cine en ocasiones es tan importante como esto.

Público

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