USA 2025
Rami Malek. Russell Crowe. Michael Shannon. Leo Woodall. Colin Hanks. John Slattery. Lotte Verbeek. Andreas Pietschmann. Wrenn Schmidt. Wolframg Cemy. Steven Pacey. Richard E Grant. Tom Keune. Peter Jordan.
Es fácil, al recibir Nuremberg, recordar Vencedores y vencidos, la legendaria película de Stanley Kramer. Y lo gracioso es que la rememoración se refiere en principio al contenido, pero pronto se extiende al continente. Porque la propuesta de Vanderbilt me recuerda al tipo de cine que veía entonces. Historias sólidas, bien contadas, bien escritas e interpretadas y con una visión suficientemente rigurosa de la historia para poder convertirla en ficción. En ellas cimenté mi afición. En muchas horas de Sesión de Tarde y Sábado Cine.
Nuremberg afronta, al igual que aquella película interpretada por Spencer Tracy, aquellos juicios que pretendían terminar con el nazismo. Si bien aquí la perspectiva es diferente, y nos lleva a conocer a nuevos personajes relevantes en aquella historia, el juez americano que impulsó que se llevasen a cabo y el psiquiatra que, incorporado con el objetivo de analizar a los acusados, termino teniendo que involucrarse más profundamente en todo el proceso. De hecho, sólo una parte pequeña se desarrolla en la sala.
La narración avanza perfectamente hasta su conclusión. Y, aunque posiblemente, no hay nada nuevo y podría considerarse convencional, eso no es negativo cuando lo que hay detrás es cine bien hecho, como ese cine de siempre que nos hizo amarlo. Desde ese punto de vista, la película es un acierto, y la he disfrutado mucho. Está bien construida y bien contada, es una cuidada producción, encaja a la perfección el material de archivo, y, uno de sus mayores valores, está magníficamente interpretada.
Este es uno de los puntos a destacar. En concreto, es sorprendente lo que hace Russell Crowe. El autor australiano que comenzó a destacar muy acertadamente con cintas como L.A. Confidencial o El Dilema, tras Gladiator desarrolló, en mi opinión, una carrera errática en películas poco memorables. Su interpretación de Goring es fabulosa, matizada, carismática, capaz de transmitir toda la fuerza de un personaje que conocemos cruel y, al mismo tiempo, producirnos una repugnante empatía. Espero, francamente, que su carrera tenga a partir de ahora un antes y un después, ya que ha sido capaz de demostrar que es uno de los grandes.
En definitiva, Nuremberg es cine, cine de siempre, cine del que nunca falla y cine del que, por lo menos a mi, me gusta ver de vez en cuando. Bienvenido sea.
Público

Comentarios