NOVELA: PROHIBIDO CAZAR HADAS de Miguel Fortea

 

Avizor Ediciones

250 páginas

De Miguel Fortea conozco la trilogía publicada por Avizor. Su protagonista es el detective José Dalmau, republicano, del bando de los perdedores de nuestra Guerra Civil. En la primera entrega, De deudas y muertos, todavía en España, se enfrentaba durante la postguerra a un crimen del pasado oscuro; en la segunda, huía a Hollywood, donde su actividad se concentraba en el dorado mundo del cine clásico. En este caso, y tras tener que escapar de allí también, recalará en México, en la comunidad de exiliados todavía muy unidos a los pecados de la contienda que les ha hecho abandonar su país.

No tengo buena memoria de la segunda, de hecho no consigo recordar el final, pero el caso es que Dalmau llega a la capital mexicana con mucho dinero y pocas ganas de vivir. Pero pronto alguien del pasado que conoce sus antecedentes, reclamará su atención y su oficio ante una serie de crímenes que comienzan a producirse en el Ateneo Español. No será el único recuerdo del mal que se cruce en su camino: en las mismas fechas, están siendo secuestradas y asesinadas niñas muy pequeñas a su alrededor y también será reclamado desde España por unos antiguos amigos que también necesitan su ayuda.

Lo primero que tengo que decir es que creo que Fortea sería más interesante como escritor de novela histórica que de novela negra. Lo mejor de sus obras es el paisaje, tanto desde el punto de vista descriptivo como social. Los tres cuadros creados en sus tres novelas son magníficos desde ese punto de vista.

Tengo más problemas con las tramas. Está claro que no es un escritor que se deje llevar por lo fácil. Es ambicioso y eso le lleva a meter muchas cosas en sus novelas, piezas que no siempre maridan bien. En este caso, la trama de las niñas no aporta más que un hermoso título, aunque esté bien contada, la parte que se desarrolla en España tiene un interés mediano pero nos proporciona una visión muy adecuada del país en esos años después de la guerra, y la trama principal, la del Ateneo, es muy interesante, pero necesitaría más espacio, el que le quitan las otras dos.

En cualquier caso, es una novela que merece la pena leer; no sólo es un entretenimiento adecuado sino, sobre todo, como una muy buena crónica histórica. Hay una prosa cuidada, una trabajada estructura, excelente dibujo de personajes….

Una buena lectura.

Público

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