Anagrama
130 páginas
Disponible en ebook.
Si te despiertas y hay nieve, es que ha nevado. Y si todo el mundo dice que un libro es encantador, posiblemente sea encantador. A pesar de ello, y no sé porqué, he tardado en acercarme a 84 Charing Cross Road. Lo bueno es que, gracias a eso, acabo de disfrutarlo. Hay libros que siempre nos gustaría leerlos por primera vez.
Helene Hanff nos ofrece algo tan atípico hoy día como una relación epistolar que, nos enteramos al final, fue cierta. Una excéntrica americana con pasión por los libros, se pone en contacto con una librería londinense de libros usados para solicitar algunos volúmenes. Le atenderá un librero clásico, con vocación de compartir la pasión de sus clientes. Y a partir de ahí, se crea una cadena de cartas que, poco a poco, va acercando a esos dos personajes. Nos encontramos en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Lo que en EE.UU. es riqueza, en el Reino Unido se materializa en racionamiento. Y en este entorno, la relación entre ambos personajes, se prolonga con un sutil acercamiento que genera algo tan puro y difícil de definir como una amistad.
Hay varias cosas a destacar de esta relación que dura más de una década. Por un lado, el hecho de que por supuesto el libro no recoge todas las comunicaciones pero sí las que permiten construir una continuidad. Dos, que esta comunicación, se extiende a algunos personajes anexos, lo que enriquece el conjunto. Y tres, lo más importante: el tono; durante todo el libro, se mantiene en un nivel exento de cualquier dramatismo, hermosamente cercano y que enriquece las vidas de aquellos que la mantienen. Y eso es la amistad.
Hay un concepto de la amistad un poco denso, cargado de obligaciones y niveles de compromiso para etiquetarla como tal. Sin embargo hay relaciones que producen cierta felicidad, acompañamiento en la distancia o en la soledad, enriquecimiento. Además, no siendo relaciones presenciales, en ocasiones, tienen la pureza de no estar contaminadas por competitividad, celos, inseguridades. Me gustan esas relaciones, creo que nos animan a ser generosos con los demás, no limitar eso a aquellos a quienes nos une un estrecho acercamiento, recibiremos mucho más de lo que damos.
Hoy día, las tan atacadas en ocasiones, redes sociales, permiten esa posibilidad cuando se utilizan bien, y a mi me gustan. Y mucho tiempo antes, Helene Hanff, nos animo a mantener este tipo de relaciones, a evitar miedos o dogmas.
Lo hace a través de este precioso libro, delicioso, que ya no podré volver a leer por primera vez.
Público

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