CINE: MASPALOMAS de Jose Mari Goenaga y Aitor Arregui Galdós


España 2025

José Ramón Soroiz. Nagore Aranburu. Kandido Uranga. Zorion Eguileor. Kepa Errasti. 

Llorenc de Villalonga, escribía en Bearn que no existen más paraísos que los perdidos. Quizás porque el verdadero paraíso está en la memoria, en el recuerdo de los años en que la felicidad fue más hedonista y epidérmica y no nos quedaba tiempo para pensar que lo que teníamos por delante, no era infinito. También es ese el lugar donde más se detiene la nostalgia.

Cuando vas cumpliendo años, existe la tentación de mirar atrás pensando que es menos lo que queda que lo que ya ha pasado. La verdad es que cada minuto es un minuto de vida, precioso.

Creo que en Maspalomas hay mucho de eso y, sin duda también nos habla de la necesidad de vivir con la libertad de ser uno.

Vicente es un setentón homosexual que, tras romper con su pareja, vive en Maspalomas una vida de promiscuidad, con la ansiedad de aprovechar el tiempo que queda. Inesperadamente sufrirá un ictus que mermará sus capacidades y le llevará de regreso a San Sebastián y a su hija, a la que abandonó veinticinco años antes. Ahí, en una residencia donde tendrá que aprender de nuevo a ser capaz, tendrá que regresar al silencio, pero con ello, también a la realidad de la vida, que, desde la exigencia ofrecerá una plenitud acorde con la madurez.

Esta pareja de directores ( cuatro películas, cuatro éxitos ), funciona muy bien desde el punto de vista narrativo, cuentan magníficamente.  Además, me dan la sensación de que son muy rigurosos en lo que se refiere a la documentación. El resultado es muy sólido siempre. Quizás aquí escenas sexualmente explícitas, produzcan en algunos cierta incomodidad, pero también lo hace totalmente creíble. Maspalomas tiene lo mejor de su caligrafía y, además, cuentan con la magnífica interpretación de Jose Ramón Soroiz, algo imprescindible para emocionarnos, empatizando con su dolor. 

Vuelvo al inicio. Quizás lo verdaderamente importante de los paraísos es perseguirlos como una manera de recordarnos que estamos vivos y que todos tenemos derecho a la felicidad.

Público


Comentarios