CINE: FRANKESTEIN de Guillermo del Toro

 

USA 2025

Oscar Isaac. Jacob Elordi. Mia Goth. Cristoph Waltz. Charles Dance. Felix Kammerer. Ralph Ineson. David Bradley. Lars Mikkelsen. Felix Kramer.

Cuando hace unos años comentaba Sweeney Todd de Tim Burton, comentaba que el personaje del asesino en serie de la época victoriana y este director, estaban destinados a encontrarse. Pues la misma sensación tengo con Frankestein y Guillermo del Toro. El director mexicano es un enamorado de los monstruos, y el creado por Mary Shelley es sin duda el que, dentro del horror, es capaz de producir mayor ternura.

Este entendimiento mutuo es importante. De hecho, cuando Coppola filmó su Drácula, una película mítica para muchos, a mi, que adoro la novela de Stoker, me decepcionó. Posiblemente el resultado adolecía de la distancia entre el mundo del realizador americano y el mito del vampiro. 

Pero vayamos a esta propuesta. Como he dicho, del Toro y Frankestein tenían que encontrarse, y el director dibuja una película netamente suya. Visualmente es fastuosa, una producción barroca de lujo con una cámara capaz de abarcarlo todo y crear fantásticos cuadros. La narración construye a la perfección el relato del moderno Prometeo y su creación. Mas sin duda, lo más importante a la hora de afrontar este proyecto eran las decisiones referentes al retrato del monstruo, y en eso, creo que el mexicano ha acertado plenamente.

Su Frankestein nace sin duda de una monstruosa operación que combina restos de cadáveres de todo tipo, sin embargo, la decisión de que esté interpretado por Jacob Elordi, hace que ese horror inicial vaya mutando poco a poco hacia una extraña belleza, al tiempo que gana en inteligencia y humanidad. La fisonomía va convirtiendo la imagen de las cicatrices en extraños tatuajes y sin que nos demos cuenta, terminamos encontrando hermoso al monstruo, algo que le otorga una entidad divinamente mitológica. Desde el principio, es una víctima con la que empatizamos, y su drama interior, va adquiriendo el carácter de una  tragedia que nos llena de tristeza. Además, los cambios argumentales con respecto al material original, están destinados a eliminar su crueldad y humanizarlo. Así, nos sentimos enfrentados a su inocencia casi como si fuésemos parte de quienes son incapaces de comprender a los diferentes. 

Lejos de lo habitual con la novela de Mary Shelley, la propuesta de Guillermo del Toro, está lejos de ser una película de terror. Lo suyo es fastuoso y emocionante. Con la textura de un cuento gótico. Un magnífico ejercicio de cine en el que el director se siente muy cómodo y da lo mejor de sí. No es el único Frankestein de los últimos años, Kenneth Branagh hizo hace unos años una versión correcta con Robert de Niro, buena pero no memorable. Esta sí lo es. Con todo lo que he dicho, es fácil comprender que Guillermo del Toro nos ha regalado el Frankestein definitivo.

Público

Comentarios