CINE: LAS CORRIENTES de Milagros Momenthaler

 

Argentina 2025

Isabel Aimé González Sola. Esteban Bigliardi. Jazmin Carballo. Sara Bessio. Ernestina Gatti. 

Las corrientes es ya totalmente desconcertante antes de los títulos de crédito. 

Una mujer en la treintena está en Suiza para recoger un premio a su trayectoria profesional. Durante la ceremonia, tira el galardón a una papelera, sale a pasear por la ciudad a pesar del clima e inesperadamente, se arroja desde un puente al río. 

En la siguiente escena, la veremos, acompañada por la policía, regresar a su hotel, con lo que sabemos que no ha muerto, a pesar de que nos quedamos sin ninguna explicación sobre lo ocurrido.

La película de Momenthaler asume el riesgo de contarse desde la visión interior de la protagonista, sumida en un desconcierto que se traslada al público. Pero, lo digo claramente, lo fascinante es que, en una narración en la que nunca dejamos de sentirnos algo perdidos, personalmente me siento siempre apasionadamente atrapado. Suena exagerado, pero no hay momento del metraje en el que no esté enganchado y, hasta tiempo después, no he conseguido establecer un camino por el que puedan circular todas las piezas.

Porque lo importante es que lo hay. En esta historia de una joven a la que de pronto, una referencia inesperada lleva al shock de sentirse ajena a su vida, una vida que nosotros no conocemos más que lo que vamos percibiendo en el seguimiento cotidiano de una existencia burguesa, acomodada, con un marido entregado, una hija a la que adora y una suegra que cumple con lo que se espera de ella. Hay sin embargo pocas referencias a su pasado, a sus orígenes.

Lo importante es la caligrafía que la directora utiliza, propia de un thriller psicológico, para que podamos situarnos en la intimidad de la protagonista, ser parte de su ansiedad, sentirla, casi palparla. Y compartir con ella esos deseos que ni si quiera ella es capaz de encajar y que se representan en preciosas secuencias oníricas capaces de establecer un fascinante contraste en la pantalla. En ocasiones podríamos pensar en un desajuste mental, y, frecuentemente, nos acordamos de Hitchcock. El misterio muchas veces no está en lo que se cuenta sino en como se cuenta.

Creo que pocas veces he visto un ejercicio de dirección tan presente y tan rico, tan consciente de si mismo y tan inteligente. La directora es capaz de escribir un absoluto misterio desde algo que vivimos todos los días. Y lo hace consiguiendo una extraña belleza.

Hablando, creo recordar, de alguna novela de Agustín Fernández Mayo, comentaba que hay obras que crean sus propia normativa, que entrar en ellas supone su aceptación y que, en muchas ocasiones compensa. Ocurre con Las corrientes. Y estar en su interior es disfrutar de una experiencia sensorial e intelectual muy valiosa. Yo sólo puedo estarle agradecido.

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