USA 2025
Eva Victor. Naomi Ackie. Lucas Hedges. Louis Cancelmi. Kelly McCormack. ER Fighmaster. John Carrol Lynch. Hattiene Park. Liz Bishop.
Después de ver esta maravillosa película busqué información sobre la relación de Eva Victor con la historia que cuenta. Así me enteré de que era algo que le había ocurrido a ella y que el hecho de compartirlo era una especie de exorcismo. No me extrañó: sólo desde la sensibilidad y la percepción de alguien que lo ha vivido es posible tener ese nivel de sinceridad. Porque creo que en Sorry baby se nos ofrece una visión hasta ahora desconocida.
La protagonista, Agnes, es una estudiante destacada de literatura preparando su tesis. Su relación con el preparador que se ocupa de ayudarla parece excelente hasta que sufre una agresión por su parte. Lo más admirable es como nos transmite la autora a partir de ahí sus sentimientos:
Frente a la dramatización habitual, la reacción de Agnes, una vez superado el shock inicial será contradictoria. Por un lado, hay una sensación desconcertante por no sentir lo que se supone que debe de sentir, hay sin duda rabia y dolor pero no parece que haya nacido un trauma que se manifieste de forma epidérmica y que, en principio vaya a marcar el resto de su vida. Y eso le hará sentirse culpable. Pero al mismo tiempo, ha nacido en su interior un miedo que se va manifestando poco a poco y muy sutilmente en los ruidos nocturnos y la posibilidad de ser observada desde el exterior. Aunque no sea obvio, el veneno ha entrado. Y sí, su vida quedará marcada aunque le cueste percibirlo.
Victor nos cuenta esto con sensibilidad y delicadeza. Lo escribe de una forma precisa dividiendo la historia con cuatro capítulos en diferentes momentos del suceso y su onda expansiva, y creando escenas muy inteligentes de cara a trasladarnos información como la del jurado o la confesión de su antigua compañera. No hay ningún exceso ni cambios de tono. Quizás uno de los aspectos más relevantes de la narración es aceptar que, a pesar del impacto que pueda tener el suceso para la víctima, el mundo seguirá girando a la misma velocidad y los demás seguirán con sus vidas. Y quizás comprender eso será uno de los pasos más difíciles para el alma dañada.
Pero quizás lo que más me sorprende no es la escritura, excelente, que seguramente tiene mucho que ver con la sinceridad y la capacidad de la directora para exponer su propio dolor. Lo que más me sorprende es la sabiduría fílmica, su forma de ponerlo todo en imágenes. Todo comienza con una preciosa escena nocturna, una casa con algunas luces encendidas en su interior. También en la magnífica escena central, habrá una casa, casi una casita de muñecas donde la luz nos marca el paso del tiempo. Y esas estampas infantiles nos servirán de contraste para subrayar la pérdida de la inocencia, en este caso confianza. Este todo, esta textura entre ingenua y frontal, estará presente en toda la película y dará lugar a magníficas soluciones narrativas.
Y por último ¿como no va a ser perfecta la interpretación de la protagonista si es casi verdad?.
En definitiva, Sorry baby me parece una de las grandes películas de este año, por su valentía y su sinceridad pero sin olvidar sus características estrictamente cinematográficas. Inolvidable.
Sorprende y congratula que haya creadores con este nivel de generosidad.
Público

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