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miércoles, 29 de marzo de 2017

TEATRO: FURIOSA ESCANDINAVIA de Antonio Rojano

Dirección.- Victor Velasco
Intérpretes.-
Francesco Carril. Sandra Arpa. David Fernández. Irene Ruiz

Escribo este comentario desde el más absoluto desconcierto.
Desconcierto por el Premio Lope de Vega que ha merecido este texto; desconcierto por las críticas que tachan la representación de magnética, enigmática, puzzle inteligente.... desconcierto por los sonoros aplausos que coronaron la representación.
En definitiva, no comparto mínimamente este entusiasmo.
Mi respeto por el trabajo de quienes se dedican al teatro hace que me cueste decirlo, pero la verdad es que Furiosa Escandinavia, texto y propuesta escénica, me parece uno de los ejercicios más vacuos de artificiosidad que he visto en mucho tiempo.
Hay destellos mínimos que quizás en otra resolución podrían brillar más. Hay confusión y arbitrariedad en el desarrollo.
Ni siquiera cuando consigo establecer un hilo narrativo consigo interesarme. No me atrae siquiera como agitador de sensaciones.
Hay una escenografía sugerente pero mal resuelta para la sala pequeña del Teatro Español.
Hay un actor principal, Francesco Carril, potente, tanto cuando asume su personaje con sombrero tejano ( ? ) como cuando sin saber porque muta a gato procedente de Méjico DF. Llena, él sí, el escenario, con un humor que no encaja en el resto, no entiendo su epopeya ni porque empieza la obra desnudo ni porqué se desnuda al final. También la protagonista se desnuda, tampoco sé porqué. No cazo el simbolismo. Al otro actor lo obligan a quitarse y ponerse la camisa hasta la saciedad. Hay también una mujer, que es más bien una estatua. Hay, eso sí, una escena central, una cena a cuatro, muy bien escrita y resuelta. Y hay hora y media larga en que la llegada del final se me hace eterno.
Se habla de que la inspiración es la magdalena de Proust, supongo que transmutada en pastillas para olvidar y recordar de nuevo, creo que habla de esas realidades que mutan entre el tiempo y nuestra memoria. Vale.
Lo dicho.
Yo no he llegado.
Parece que muchos sí.

Público


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