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viernes, 2 de diciembre de 2016

CINE: ANIMALES NOCTURNOS de Tom Ford

USA 2016
Amy Adams. Jake Gyllenhaal. Michael Shannon. Aaron Taylor Johnsson. Laura Linnley

Lo cierto es que Animales Nocturnos me daba cierto miedo.
Tenía pinta de modernez, modelo High Rise el año pasado u otras lindezas que sorprendentemente consiguen epatar a parte de crítica y público. Y es que comprendo que hay pocas cosas que me molesten tanto como la pretenciosidad.
¿Que porqué entre entonces a verla?. Pues no lo sé muy bien, pero entré.
Los títulos de crédito me hicieron temblar. Son unas de las imágenes más desagradables que he visto en pantalla: no son sólo los grotescos cuerpos desnudos, sino el descaro con que parecen ofrecerse al espectador.
Lo dicho: tiemblo. Modernez y feismo. La mixtura perfecta para salir corriendo....
Pues bien, falsa alarma.
Animales Nocturnos es efectivamente una película extraña,  sofisticada y artificial. Preocupada por la estética tanto como por el entramado narrativo. Pero también es una obra magnética, intensa, incluso apasionante en muchos momentos y muy bien escrita y construida.
Una galerista de éxito, consciente de la banalidad de convertir la basura en arte, o sea, consciente de la banalidad de su trabajo, de su posición y, posiblemente, también por extensión de la banalidad de su vida, recibe una visita del pasado en forma de una novela escrita por su exmarido.
A partir de ahí, otras dos líneas narrativas se enlazan con la central:
Por un lado, la narración del libro que comienza a leer de inmediato. Una dramática historia de dolor y venganza con momentos difícilmente soportables.
En segundo lugar, los recuerdos de su primer matrimonio, que regresan a su memoria detonadas tanto por las circunstancias internas como externas. Un pasado que finalmente también esconde un secreto oscuro.
A pesar de que la primera de ellas tiene mucho de cine negro cruel, el contenido de la película no se inscribe en el thriller. Sin embargo, Tom Ford apuesta desde el primer fotograma por darle ese tono, tanto en la mirada como en la banda sonora y la iluminación. Con esta decisión, consigue generar una tensión permanente que nos engancha desde el inicio y nos acompaña hasta el final ( ese final que me encanta, pero sobre el que no quiero dar ninguna pista ). Aunque siempre es tópico hablar de referentes, no puedo evitar sentir a Hitchcock.
Animales Nocturnos sí habla de misterio, pero no al modo tradicional, su misterio es la contradicción de los seres humanos, la diferencia entre lo que queremos y lo que deseamos, así como la variación de estas posiciones a lo largo del tiempo. También puede verse como una historia sobre la venganza, tanto la venganza cruel como la venganza más sutil y, posiblemente, tan dañina a largo plazo.
Lo hace con una caligrafía, sin duda ocupada por la estética ( algo que, no entiendo, se le echa en cara en algunas críticas; a mi nunca me molesta la belleza ), con un nivel sofisticada de la elegancia, con un estilo personal y singular.
Pero Animales Nocturnos también debe mucho a su escritura, a un encaje de piezas tan bien medido que , no sólo es capaz de convertir tres historias dispares en una sola, sino que también logra algo tan difícil como el equilibrio para que ninguna llegue a destacar sobre el resto.
No manejo el mundo de la moda donde creo que se ubica Tom Ford. No consigo situar sus logros  y tampoco, por ello, esperaba nada.
Ahora sí.
Creo que existen muchas posibilidades de que llegue a ser un muy buen director de cine.
Para terminar una nota sobre la interpretación: todos bordan sus papeles, pero ¿ para cuando un papel a la altura de Laura Linnley? aquí en una única escena breve demuestra lo que es, una excelente actriz.

Público

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