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viernes, 29 de julio de 2016

CINE: TODOS QUEREMOS ALGO de Richard Linklater

USA 2016
Ryan Guzman. Zody Deutch. Tyler Hoechin. Wyatt Russell. Adriene Misher. Blake Jenner. Jonathan Breck. Jessi Mechler. Glenn Powell. Will Brittain. Taylos Murphy.

Verdaderamente Linklater es un director singular, no sólo por conseguir propuestas tan complejas en el tiempo como la trilogía Antes de... o Boyhood ,sino por la dificultad de encajar sus obras en un conjunto imprevisible y ordenado.
En este caso, todo nos hace pensar en una comedia universitaria , de aquellas que en los años ochenta causaban furor y que hablaban de adolescentes cargados de testosterona y libertad, asomándose a una edad previa a la madures donde la responsabilidad era todavía un concepto muy laxo.
Así comienza:
Tres días antes de que empiecen las clases , un novato se incorpora a una especie de hermandad abierta y algo plural , guiada por la necesidad de diversión. Música, drogas y sexo fácil son los ingredientes. En principio pues nada nuevo,
Sin embargo, Linklater es capaz de dotar a su narración, una continuidad de anécdotas más o menos enlazadas , de una personalidad propia, convirtiéndola en un asumido y gozoso ejercicio de distancia, gracias a conseguir, como sólo el lo logra, materializar el paso del tiempo, y hacernos conscientes de que se nos está haciendo partícipes de lo que ocurre desde el futuro, con una distancia que ofrece a la visión, ternura y comprensión.
También precisamente por esa distancia, se profundiza un nivel más de lo habitual en el género, aunque sin traicionarlo, y con ello, tenemos la sensación de estar atisbando un perfil de sus protagonistas que fácilmente podría quedarse perdido en una propuesta más superficial, como verdaderamente se espera de este tipo de películas.
La realización y el guión, son ágiles , fluidos y plagados de diálogos inteligentes.
Pero hay algo más : la distancia antes citada, convierte la propuesta en un ejercicio asumido de gozosa nostalgia, y esa nostalgia, en un juego de espejos , contiene también una nostalgia de público, hacia un tipo de cine que veíamos tiempo atrás y con el que nos sentíamos identificados.
De nuevo por lo tanto el tiempo. El paso del tiempo como un lugar en donde ya hemos estado. Y al mismo tiempo, como un territorio que nunca podremos recobrar pero al que podemos volver de vez en cuando gracias al séptimo arte.  
Todo funciona dentro de lo habitual, o mejor de lo habitual. Pero no dejamos de tener la sensación de que todo ello está cubierto por una especie de velo ligero que podría ser melancolía.
Creo que el punto romántico de la historia de amor, no por sólo atisbada menos hermosa, supone una apuesta por cierta pureza , por cierta madurez , convirtiéndose en un hermoso broche para tres días de locura.
Quizás lo más sólido a la hora de apuntar al futuro de sus personajes.
Linklater de nuevo sorprende y nos gana.
Desde una dirección que, en principio parecía totalmente alejada de lo que un público "serio" y "mayor" podría esperar de un director con su carrera.
No despreciemos nada . Pueden encontrarse joyas en cualquier lugar donde exista humor, respeto y sabiduría.

Público  

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