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viernes, 10 de enero de 2014

CINE: 12 AÑOS DE ESCLAVITUD de Steve McQueen

USA/UK. 2013
Chiwetel Ejiofor. Michael Fassbender. Benedict Cumberbatch. Sarah Paulson. Brad Pitt. Garret Dillahunt. Paul Dano. Paul Giamatti. Adepero Oduye

Creo que hay una doble lectura a la hora de comentar esta excelente película , algo que me he encontrado en la mayoría de las críticas:
Por un lado, la que debería prevalecer, y es la opinión y análisis puro y duro de la obra.
Pero tengo la sensación de que existe, en los más intelectuales, cierto prejuicio, y aquí es donde llega la segunda perspectiva; Steve McQueen ha sido antes que director de cine artista plástico, su carrera en el séptimo arte ha dado lugar a dos propuestas bastante radicales como son Naked y Shame, y en las que se hablaba de temas tan difíciles y contemporáneos como la obsesión sexual. Era sorprendente imaginarlo en una gran historia americana, con aire de clásico y la sensación de que ya nos habían contado algo así muchas veces.
Lo peor era pensar si se había vendido a los grandes estudios, como tantos antes, él que parecía tan libre.
Pues bien, independientemente de que considero que cualquier obra debe de analizarse en si misma y no por circunstancias externas, llegar a esa conclusión sería un gran error y podría llevarnos a perdernos una verdadera obra maestra.
Sí es cierto que, desde La cabaña del Tío Tom, son muchas las veces que nos han contado historias alrededor de lo que fue la esclavitud en América. Parecía difícil encontrarnos con algo nuevo. En este caso, el suceso es histórico y terrible, un negro que vive libre y con su familia , es secuestrado; vendido como esclavo; durante doce años habitará el infierno en su paso por varias plantaciones, donde conocerá hasta donde puede perder un ser humano precisamente lo que lo convierte en tal, y hasta donde puede alcanzar la crueldad sin llegar necesariamente a la locura.
Lo que hace diferente, nueva, necesaria, la película de McQueen es su  actitud. No hay ningún atisbo de sentimentalismo, ningún intento de suavizar la realidad, no se buscan bondades ni disculpas, y no me refiero sólo a la dureza de algunas de sus imágenes, sino a la corriente subterranea que, sin concesiones, consigue por primera vez transmitirnos lo aberrante de que un ser humano pertenezca a otro.
Además, tengo la sensación de que nunca antes se me había ofrecido un paisaje tan amplio, tan complejo y completo sobre la época, con su transfondo histórico pero también todas las ambiguedades subyacentes en su cultura.
He dicho anteriormente que el director había sido antes artista plástico y eso es algo que está siempre presente en su caligrafía, otorgándole un estilo singular. En 12 años de esclavitud, opta por llenar la pantalla, mezclando los bellísimos planos de exteriores, con primerísimos de rostros y objetos que parecen atacar al espectador con su presencia. Así, se convierte en un narrador ( y hay que resaltar su sobresaliente capacidad para transmitirnos el desarrollo de la historia, a lo que también contribuye un excelente guión, estilizado y preciso ) y en un "mostrador· sin ningún tipo de manipulación sentimental ( algo que se agradece y en lo que habría sido fácil caer ), aunque lo cierto es que es difícil que no te brillen los ojos en la última escena. Los sentimientos que afloran son consecuencia de lo que ocurre en la pantalla y no del hecho de que el director quiera hacernos llorar; sólo en alguna ocasión nos da cierta tregua con una tenue y hermosa banda sonora.
12  años de esclavitud es, esta vez muchos estamos de acuerdo, una de las películas del año. Una película grande, ambiciosa y conseguida. Con materiales tal vez conocidos pero una mirada diferente , con el objetivo de recordarnos que hay cosas que nunca se deben de olvidar.

Público  

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