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viernes, 9 de diciembre de 2011

CINE: MELANCOLIA de Lars Von Trier

Dinamarca 2011.
Kirsten Dunst. Charlotte Gainsbourg. Kiefer Sutherland. Jonh Hurt. Charlotte Rampling

Tras un hermosísimo prólogo que casi resume lo que vamos a ver a continuación, esta película de Von Trier se estructura físicamente como un díptico, cada uno referido a una de las dos hermanas: Justine y Claire.
Lo cierto es que ese armazón responde totalmente a la sólida base de este film como un espejo de opuestos:
Podríamos simplificar diciendo que hablamos de los miedos del ser humano, y si una tiene miedo a la vida, la otra teme a la muerte. De este modo, la primera parte, Justine, todo gira alrededor de una boda, como acontecimiento social que obliga a estar presente en un entorno tan artificial como agresivo, pero absolutamente humano, mientras que en la segunda, Claire, las amenazas llegan del exterior, a través de un choque apocalíptico planetario .
Pero hay mucho más; la familia en las formas más diversas, ocupa un lugar importante en la filmografía de su autor y es también el nido donde descansan contradicciones, odios y rencores escondidos, ansiedades y, también , el amor que busca u ofrece protección. El caso que nos ocupa, si nos centramos en las dos hermanas, es un verdadero catálogo de posibilidades, algunas enunciadas en una sola frase, enmarcadas en unos progenitores que, de alguna manera, sirven para justificar lo enfermizo de la relación.
También son muchas las alegorías que parecen esconderse en esta historia, y así, el choque de los planetas puede representar el de estos dos caracteres tan diferentes, una incapaz de comportarse de una forma coherente y de espantar la tristeza oscura del título pero sí de afrontar un desastre universal , otra maestra del día a día pero aterrada ante lo desconocido, una lunar, otra terrestre, una con un mundo que admite lo inexplicable, otra que no.
Como base, hacían falta dos actrices de mucho peso; creo que injustamente sólo Durnst ha sido premiada en Cannes, quizás porque Gainsbourg lo había sido el año anterior. Las dos están grandes; y muy bien rodeadas ( que gestos los de Rampling, que capacidad para la dureza ).
Tengo que decir que personalmente considero a Von Trier un genio y es difícil que no encuentre un punto fascinante e hipnótico en todas sus películas. Melancolía puede ser la más clara, la más lineal. Es también visualmente muy hermosa, y, como siempre, abre muchas vías de pensamiento.
Supongo que es difícil compartir el egocentrismo de su autor, sus salidas de tono, sus boutades.
Pero como creador, es único, en el sentido más amplio de la palabra.
En Melancolía acierta otra vez, eso quiere decir, que a mi personalmente, me sorprende, me apasiona, me ilumina.

Público

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