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viernes, 24 de febrero de 2017

NOVELA: YERULDEGGER. MUERTOS EN LA ESTEPA de Ian Manook

Salamandra
488 páginas
También disponible en ebook.

Mongolia.
Un país para mi ( y supongo que para muchos ) desconocido, más allá de las leyendas que remiten a Ghengis Khan.
Allí es donde transcurre esta historia sangrienta, apasionante y apasionada.
Comienzo desde ya diciendo que Muertos en la estepa es una gran novela, una de esas en las que es difícil despegarse de las páginas.
Los motivos son varios:
Por un lado, la trama . Compleja pero perfectamente orquestada y sin ningún hilo que quede suelto. Ni desde el punto de vista humano ni desde el punto de vista policial. De hecho, los dos casos que se cruzan y conviven , lo hacen teniendo dos perspectivas totalmente diferentes: uno de raíces marcadamente políticas y, el otro, una tragedia familiar.
En segundo lugar , los personajes.
Con las características propias de su entorno, Yeruldelgger es un policía inolvidable, trasunto de cualquiera de los clásicos, capaz de cubrir su humanidad con capas de titanio y de dolor. La maestría del autor, nos invita a conocerlo en profundidad , a identificarnos absolutamente con él, a comprenderlo y a quererlo. Un pasado sólido y un presente real. Su fuerza, su ansia de justicia, su sangre... todo se funde para crear a uno de esos especímenes de quien esperamos conocer mucas más historias.
Pero no es el único.
Y es que Muertos en la estepa está compuesta precisamente alrededor de personas, todas ellas , incluso las más episódicas, perfectamente definidas. Cada ser humano que cruza estas páginas , y son muchos, goza de su nivel de protagonismo, es un ser complejo y completo que nos traslada parte de su propia historia.
Aun hay mucho más.
Siempre he dicho que el género negro, en sus buenas obras, es verdaderamente el género literario más social, al ser capaz de construir desde la miseria y, consecuentemente , trasladarnos los vicios, pecados y miedos de una comunidad. Aquello que la hace real desde su punto lamentablemente más oscuro.
Volvemos a citar Mongolia.
Un país que desde su pasado de grandeza , es al parecer ahora una región perdida , invadida en diferentes ocasiones de forma bélica, y ahora de manera "legal" en base a una globalización hambrienta que es capaz de terminar con las raíces con tal de incrementar su riqueza. Un país de renuncias.
Ese es otro de los regalos de esta novela.
Recuperar ese pasado, convertirse en un homenaje a las estepas , a las tribus que mantienen las costumbres ancestrales, a otra forma de vivir. Manook destila la esencia de esas tradiciones y empapa con ella su historia. Es así como poco a poco, somos conscientes de que hemos entrado en algo diferente, en un lugar con la textura de la magia que surge de la tierra y que convierte en semidioses a las personas, siempre que estas sean capaces de admirar su grandeza.
Muertos en la estepa está cargada de inteligencia y de amor, dos cosas que no siempre conviven.
Pero sobre todo, y quiero que quede muy claro, esta elegía a un paisaje, este canto emocionado a unas almas, es una novela absolutamente apasionante que se devora.
En los últimos años hay editoriales que se han especializado en la búsqueda de novelistas del género negro procedentes de los cuatro puntos cardinales. Cada vez más exóticos.
Lo que comenzó con los nórdicos, se extendió a Islandia, llegó a China , nos regala ahora un territorio desconocido y evocador.
Espero que nos den la oportunidad de seguir descubriendo Mongolia con nuevas novelas de su autor. Y si es teniendo como guía a Yeruldegger, mucho mejor.

Público

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