Páginas vistas en total

viernes, 27 de enero de 2017

CINE: LOVING de Jeff Nichols

USA. 2016
Ruth Negga. Joel Edgerton. Marin Csokas. Neck Kroll. Jon Bass

Loving refleja una historia real y lo hace pegada en lo narrativo a lo que realmente ocurrió.
De todas maneras ( y tristemente ) puede sonarnos a algo muchas veces escuchado: los problemas de un matrimonio interracial en Estados Unidos, cuando aun existían leyes en su contra.
Sí. Puede parecer que ya nos habían contado historias así, de racismo e injusticia.
Pero nunca nos la habían contado con esta visión tan personal.
Parece como si Nichols supiese que corría el peligro de que se le tachase de repetitivo e intrascendente. Pero yo creo más bien, que lo que pasó por su mente fue sobre todo el empeño de hacer un verdadero homenaje ( más que merecido ) a esta pareja.
Lo que hace tan especial Loving es su ausencia absoluta de dramatismo.
Por supuesto una historia de este tipo relata conflictos: presiones racistas, acoso policial y cárcel, destierro, juicios... y sin embargo, todos estos episodios aparecen en la narración a distancia media y privados de todo efectismo. Y alguno, como los juicios, que en otro modelo se convertiría seguramente en un núcleo central, queda reducido a breves frases y una llama de teléfono.
En lo que sí se detiene con inmenso cariño y cuidado el director es en trasladarnos el hermoso amor existente entre estos dos seres humanos sencillos, y sin embargo capaz de la grandeza de la que les dota ese sentimiento. Sólo eso justifica la vida que decidieron llevar, y sólo eso merece la pena ser contado.
Sutileza es posiblemente para definir de la mejor manera el método narrativo de su autor.
Así, creo que hay dos escenas del film que resumen su esencia:
La principia es al inicio, cuando de noche, sentados en el porche, Mildred anuncia su embarazo. No hay más que una mirada de regocijo entre los dos que nos anuncia lo que vendrá después.
La segunda es cuando Richard envía un recado al juez a través de su abogado: dígale que quiero a mi mujer.
Lo importante es que, a pesar de esa distancia a la que antes hacía mención, la película esta llena de emoción, y aunque esta sea contenida, traspasa perfectamente al espectador, o al menos en mi caso, lo consigue.
El estilo de Nichols es pausado, precioso, lírico. Lo acompaña con una mirada que consigue extraer lo mejor de una brillante planificación clásica, creando un conjunto donde fondo y forma conviven a la perfección con elegancia.
También es capaz de anclarla al momento histórico, tan importante en la medida del conflicto, y lo consigue con muy pocos elementos pero precisos, que en ningún caso distorsionan la pureza de la propuesta.
No ha habido espacio para señalar la importancia de la pareja de actores que retratan a los dos protagonistas. Lo más importante que se puede decir es que la creación de ambos se integra a la perfección en el proyecto, componiendo poco a poco sin ningún gesto de más, sólo con el equilibrio de las miradas y mucho más de silencios que de palabras.
Loving es sobre todo una historia de amor, de un amor tan verdadero que no hace falta gritarlo.
De un amor que mueve montañas y convierte en gigantes a personas corrientes.
De un amor que cambio el mundo.

Público

No hay comentarios: