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sábado, 28 de enero de 2017

NOS DEJA JOHN HURT

No me gusta hablar de fallecimientos y he evitado últimamente decir adiós desde aquí a algunos de los personajes importantes que nos han dejado.
Sin embargo, incluyo el rostro de Hurt y esta triste noticia, porque es un rostro cercano, que lo merece como lo merecen muchos, pero que, sobre todo, forma parte de nuestra familia cinematográfica.
Desde el mítico El hombre elefante, que pareció nunca superar en lo que se refiere a reconocimiento, Hurt nos acompañó en multitud de películas de todo género y condición, estaba en Alien, en El Prado, en V de Vendetta, en Snowpierce, en cientos más.
Y siempre nos regalaba una mirada y una sonrisa que, fuese cual fuese su personaje, nos contaban humanidad, inteligencia y cierta ironía.
Era un grande. Y teníamos la sensación de que formaba parte demuestro grupo de amigos.
Personalmente lo recuerdo con admiración en una película no muy exitosa, Scandal, sobre el Caso Profumo. No olvido a ese truhán sin escrúpulos y de moral ambigua que de pronto descubre que se ha enamorad de la juventud inocente que ha corrompido. Habría merecido todos los premios el mundo por su escena en el juzgado.
Gracias pues. Y buen viaje.
Aquí dejas mucho.
tanto, que no te preocupes, olvidarte será imposible. Te has anclado en el mundo.

Público

NOVELA: REY DE PICAS- UNA NOVELA DE SUSPENSE de Joyce Carol Oates

Alfaguara
232 páginas
También disponible en ebook.

No es cierto, como escribe un ignorante publicista dentro de las notas de descripción des esta obra, que Joyce Carol Oates sea "una maestra del thriller".
Nada más lejos de la verdad. Puede que esta seas primera novela claramente adscrita al género, y de hecho ella misma la subtitula como "una novela de suspense".
Lo que es Carol Oates es una maestra de la escritura, una de las grandes, y consecuentemente es capaz de hacerlo casi siempre bien, se proponga lo que se proponga.
En este caso, parece casi un reto personal: escribir en un género tradicional, conseguir entretener sorprender y, posiblemente, alcanzar a un nuevo público.
Lo consigue.
La escritora claramente no podía limitarse a algo simple aunque sí más breve de lo que en ella es habitual. Compone una historia de metaliteratura, de dobles personalidades, casi de posesión, y de pecados ocultos. Un relato que se va desarrollando desde dentro y que concluye como una particular versión de Jekyll y Hyde con claras referencias a Poe.
Rey de Picas  ofrece una doble visión, cuando estoy metido dentro y cuando la contemplo desde fuera.
Entre sus páginas, Oates consigue engancharnos en una red inteligente, muy bien construida, proporcionando la información a un ritmo endiablado y atrapándonos en la necesidad de avanzar a la página siguiente. Es cierto que el precipitado final lastra el conjunto, pero hasta llegar ahí nos ha tenido sin aliento.
Desde fuera, una vez concluida y reposada su lectura, Rey de Picas se presenta como un juguete lucido, un buen acercamiento de una gran autora a un género tradicional. Un entretenimiento de primer nivel.
Rey de Picas es un buen texto.
No es una gran novela pero se pasa muy bien leyéndola.

Público

viernes, 27 de enero de 2017

CINE: LOVING de Jeff Nichols

USA. 2016
Ruth Negga. Joel Edgerton. Marin Csokas. Neck Kroll. Jon Bass

Loving refleja una historia real y lo hace pegada en lo narrativo a lo que realmente ocurrió.
De todas maneras ( y tristemente ) puede sonarnos a algo muchas veces escuchado: los problemas de un matrimonio interracial en Estados Unidos, cuando aun existían leyes en su contra.
Sí. Puede parecer que ya nos habían contado historias así, de racismo e injusticia.
Pero nunca nos la habían contado con esta visión tan personal.
Parece como si Nichols supiese que corría el peligro de que se le tachase de repetitivo e intrascendente. Pero yo creo más bien, que lo que pasó por su mente fue sobre todo el empeño de hacer un verdadero homenaje ( más que merecido ) a esta pareja.
Lo que hace tan especial Loving es su ausencia absoluta de dramatismo.
Por supuesto una historia de este tipo relata conflictos: presiones racistas, acoso policial y cárcel, destierro, juicios... y sin embargo, todos estos episodios aparecen en la narración a distancia media y privados de todo efectismo. Y alguno, como los juicios, que en otro modelo se convertiría seguramente en un núcleo central, queda reducido a breves frases y una llama de teléfono.
En lo que sí se detiene con inmenso cariño y cuidado el director es en trasladarnos el hermoso amor existente entre estos dos seres humanos sencillos, y sin embargo capaz de la grandeza de la que les dota ese sentimiento. Sólo eso justifica la vida que decidieron llevar, y sólo eso merece la pena ser contado.
Sutileza es posiblemente para definir de la mejor manera el método narrativo de su autor.
Así, creo que hay dos escenas del film que resumen su esencia:
La principia es al inicio, cuando de noche, sentados en el porche, Mildred anuncia su embarazo. No hay más que una mirada de regocijo entre los dos que nos anuncia lo que vendrá después.
La segunda es cuando Richard envía un recado al juez a través de su abogado: dígale que quiero a mi mujer.
Lo importante es que, a pesar de esa distancia a la que antes hacía mención, la película esta llena de emoción, y aunque esta sea contenida, traspasa perfectamente al espectador, o al menos en mi caso, lo consigue.
El estilo de Nichols es pausado, precioso, lírico. Lo acompaña con una mirada que consigue extraer lo mejor de una brillante planificación clásica, creando un conjunto donde fondo y forma conviven a la perfección con elegancia.
También es capaz de anclarla al momento histórico, tan importante en la medida del conflicto, y lo consigue con muy pocos elementos pero precisos, que en ningún caso distorsionan la pureza de la propuesta.
No ha habido espacio para señalar la importancia de la pareja de actores que retratan a los dos protagonistas. Lo más importante que se puede decir es que la creación de ambos se integra a la perfección en el proyecto, componiendo poco a poco sin ningún gesto de más, sólo con el equilibrio de las miradas y mucho más de silencios que de palabras.
Loving es sobre todo una historia de amor, de un amor tan verdadero que no hace falta gritarlo.
De un amor que mueve montañas y convierte en gigantes a personas corrientes.
De un amor que cambio el mundo.

Público

martes, 24 de enero de 2017

NOVELA: EL ESPÍRITU DE LA CIENCIA FICCIÓN de Roberto Bolaño

Alfaguara
224 páginas
También disponible en ebook.

Tengo un amigo que siempre recela de los inéditos de escritores consagrados , también de aquellas óperas que no se han representado en décadas, o de las obras de teatro pérdidas de los clásicos.
Su opinión es que si han permanecido escondidas , por algo será.
yo por regla general no tiendo o intento no tender a la generalización. Sin embargo, obras como esta , me obliga a reconocer que en muchas ocasiones tiene razón.
De Bolaño he admirado 2666 y Los detectives salvajes, con adoración, he disfrutado mucho del rompecabezas intelectual de muchas otras de sus obras , pero tengo la sensación de que se va terminando el reducto donde quedaban escritos de verdadero valor global.
Y es que en El espíritu de la ciencia ficción hay un autor primerizo, ya arriesgado, pero pienso que sin el oficio que le hacía ordenar la genialidad , sin capacidad para medirse , tal vez con la libertad de no pensar en publicar.
Finalmente quienes han decidido publicarlo han sido otros, y con ello no creo que hayan añadido nada a la percepción que tenemos del novelista , más que cierta ternura al contemplar a quien luego fue tan grande , en su primera juventud, o material para estudiosos, posiblemente quienes más disfruten en general de los inéditos.
Lo dicho.
Quien quiera descubrir a Bolaño tiene muchas otras islas.
El espíritu de la ciencia ficción no añade nada. Aunque se puedan encontrar muchos retazos de su inteligencia y su tristeza , no me parece suficiente.

Público

viernes, 20 de enero de 2017

CINE: FRANTZ de Francois Ozon

Francia/ Alemania 2016
Paula Beer. Pierre Niney. Cyrielle Claire. Johann Von Bulow. Marie Gruber. Ernst Stotzner. Anton Von Lucke.

Sorprende encontrar en la cartelera una película tan clásica como esta.
No sólo clásica, sino con absoluta vocación clásica.
La historia nos sitúa en la Europa de entreguerras. El fin de la primera ha dejado un rastro de ausencias tanto en Alemania como en Francia.
Una de estas pérdidas, la del Frantz del título, es el desencadenante de este melodrama triste y al mismo tiempo, capaz de hablar de como remontar el vuelo entre las ruinas, de la importancia de la voluntad de regalar cierto consuelo, incluso por encima de la verdad.
Frantz equilibra a la perfección ambos niveles:
En el histórico, nos muestra las consecuencias de una guerra que pronto llevaron a la génesis de otra. El dolor de vencedores y vencidos, la necesidad del orgullo de pertenecer a una nación, la vitalidad de la ira. La inexistencia de verdadero triunfo para ninguno de los combatientes. Todo ello, perfectamente dibujado sin ningún asomo de trazo grueso.
Por lo que respecta al nivel íntimo, la historia de amor de los dos principales personajes y de aquellos que sostienen su relación de una u otra manera, se asume como un melodrama, de sentimientos y emociones transparentes. Sin ningún pudor para asumir el género, pero también con una serenidad que en ningún caso necesita excederse para generar sentimientos puros.
Pero lo que hace singular esta obra, ya lo he dicho en el origen, es la vocación clásica de su autor.
Clásica es sin duda su adscripción al melodrama.
Y clásica es la caligrafía, no sólo en la utilización de un bellísimo blanco y negro ( tengo por cierto la sensación de que cuando asoma el color, además de una delicada elección cromática, el autor nos está recordando que el b/n es una elección activa ), también en la elegancia de los encuadres. El movimiento, la interpretación..... todo, absolutamente todo, nos remite a un cine de antaño, a aquel que nos hizo amarlo y que lo convirtió en un arte.
Ozon consigue la textura que busca. Y con ello, también consigue una pieza redonda, de una hermosura que nos invita a contemplarla con un gozo totalmente sensorial.
Frantz es claramente una película europea, en fondo y forma, y no sé explicar muy bien porque.
Es una obra valiente, que alcanza cotas artísticas muy altas.
Es cine en estado puro, que remite al cine, que regala cine. Ese cine que es capaz de hablar de muchas otras cosas y de regresar a su origen: el de contar grandes historias.

Público

lunes, 16 de enero de 2017

RELATOS: MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA de Lucía Berlín

Alfaguara
432 páginas
También disponible en ebook.

Lucía Berlín ha venido a incorporarse en 2016 a los descubrimientos literarios que nos regalan de vez en cuando editoriales internacionales.
Escritores olvidados o muchas veces nunca lo suficientemente reconocidos ( dato, muchos de ellos escritoras ) que, por circunstancias particulares, y siempre ya fallecidos, saltan al éxito tardío. Ocurrió por ejemplo con Irene Nemirovski hace unos años. Parece que la sensación del momento es Lucía Berlín, escritora de cuentos publicados en diferentes medios a lo largo de su azarosa vida.
Alcohólica, nómada, de vida fronteriza, a pesar de varios matrimonios y unos cuantos hijos, Berlín puede sumarse a la cuadrilla que Pedro Almodovar intentaba homenajear en La flor de mi secreto; mujeres como Djuna Barnes o Virginia Wolf, malditas, capaces de una obra singular en una vida extrema.
Tengo la sensación de que esta colección de más de cuarenta relatos de diferente longitud, tienen mucho, muchísimo de su autora. Demasiadas referencias como para que no sean reales. Incluso hay una especie de tela de araña que enlaza unos con otros y que transmite la sensación de que , más que una colección de cuentos, estamos leyendo una especie de novela desordenada.
Entrar en el principio de este volumen produce cierta extrañeza que pronto se supera , creo que es debido a la precisión descriptiva y a la cercanía que consigue , siendo un paisaje y un entorno tan diferente.
Poco a poco vamos escalando en estos retazos perfectos sobre seres imperfectos, sobre la vida imperfecta. Y lo hacemos gracias al anclaje del humor , de esa ironía a veces cercana a la autoparodia, que que tanto nos ayuda. Gracias a ello podemos asumir historias incluso terribles y, como ya he dicho, vamos percibiendo un personaje de una fortaleza sorprendente en su aceptación de las duras circunstancias que le han tocado vivir.
No sé si le corresponde al editor el orden en el que se colocan/ ofrecen los relatos, o es algo puramente cronológico. Lo cierto es que la construcción va perfectamente dirigida , desde los inicios y los descubrimientos hasta la constatación del fracaso, la necesidad de aceptar la tristeza como parte de la alegría.
Los cuentos, los dibujos, las historias, se van haciendo más lentos, más densos, también más melancólicos: ya no queda tiempo para la sorpresa que nunca va a llegar, tampoco para los milagros. Queda seguir observando al mundo con esa inteligencia que permite a su autora quedarse con la seguridad de haber sido capaz de apurar la vida , de apostarlo todo, y saber que de su actitud y de su ánimo va a depender considerar si ha ganado o ha perdido.
De todo lo que he dicho anteriormente tal vez he trasladado una obra que tiene un gran valor como documento íntimo, al tiempo que nos traslada a la perfección las características de una sociedad que se veía obligada a asomarse a sus heridas.
Pero no puedo dejar de lado el hecho importante de que en las piezas de Lucía Berlín hay mucha y muy buena literatura.
No sólo su prosa es precisa y cuidada. Maneja una capacidad para crear imágenes que genera metáforas totalmente gráficas y hermosas , sorprendentes , brillantes. Las narraciones se mueven por estas figuras con una agilidad plástica y muy transparente.
Además , cada relato tiene entidad en si mismo, en la elección del narrador, en la perspectiva, en la estructura.
Manual para mujeres de la limpieza es una importante experiencia de lectura. Sorprendente, sí, triste, también, humana, sobre todo.
a su calot, podríamos escribir un tratado sobre la inmensidad de textos que andan por el mundo buscando quien los descubra o los recupere.
También sobre aquellas personas que fallecieron sin poder disfrutar del reconocimiento merecido a su obra.
Por ahora nos quedamos aquí.
Lucía Berlín, que nos veas desde donde estés, estoy seguro de que lo harás con una sonrisa. Gracias.

Público  
 

sábado, 14 de enero de 2017

CINE: EL PORVENIR de Mia Hansen - Love

Francia 2016
Isabelle Huppert. Edith Soob. Roman Kolinka. Andre Marcon.

El porvenir es una rara avis dentro de la tipología de película en versión original:
Estrenada a principios de septiembre, se ha mantenido en cartelera hasta ahora, mediados de enero, mientras muchas otras con mayores atractivos, desaparecían en una quincena.
También se ha hecho un hueco importante en las listas anuales americanas de favoritas.
Bueno, el hecho, por si mismo no tiene porque ser extraño.
Sin embargo, cuando nos centramos en la película, la cosa cambia:
¿ De que va?.
Una mujer de mediana edad, intelectual, que se gana la vida como reputada profesora de filosofía, tiene que afrontar que su marido la abandone por otra, que su editorial deje de confiar en ella, que su madre fallezca. Y lo vive. Sin más, ni menos.
¿ Que es entonces lo que ha convertido El porvenir en algo tan especial?.
Varias cosas, sin duda, pero diría que lo más importante, es ser capaz de poner ante nuestros ojos, ya lo he citado antes, la vida, y también lo he dicho antes, nada más ni nada menos.
Nathalie, la protagonista, es en apariencia una mujer segura de si misma, hasta en ocasiones, generar antipatía. En esta narración, este recuento de un tiempo de su vida, veremos alguna barrera que se derrumba, también su capacidad para asumir lo que ocurre sin melodramas, su comprensión absoluta de lo delicado y lo imperfecto de la felicidad.
También es verdad que en esta historia, como en la vida, son muchas las tramas que podrían anunciarse y nunca llegan a pasar, y en ese sentido, El porvenir podría ser también la de una historia no iniciada entre un alumno y una profesora en dos momentos opuestos de su existencia, o la del intento de retorno de un marido que no sabe siquiera si está arrepentido, y muchas otras, repito hasta el cansancio, como la vida.
El porvenir es un inteligente , delicado y sereno ejercicio de verdad y de equilibrio. En apariencia ligero pero tremendamente difícil.
Una apuesta radical, coherente y perfecta .
Como en cualquier película, y más si habla de sinceridad, contar con Isabelle Huppert es una apuesta segura. En un papel diametralmente opuesto al de Elle, demuestra de nuevo de lo que es capaz. Cualquier alabanza se queda corta.
Como también para esta película llena de alma.
Nos enseña que el verdadero porvenir, más allá de lo grandilocuente de la palabra, es sólo el día que viene después.... Nada más ni nada menos.

Público

viernes, 13 de enero de 2017

CINE: SILENCIO de Marin Scorsese

USA 2016
Andrew Garfield. Liam Neeson. Adam Driver. Tadanobu Asano, Ciaran Hinos

Japón en el siglo XVII.
Tras tiempos de conversión liderados por San Francisco Javier, los señores feudales emprendieron una feroz campaña para erradicar el cristianismo, convencidos de su carácter nocivo sobre la tradición. La nueva religión, que propagaba el respeto a todos los seres humanos, la paz y el amor, no encajaba en una sociedad de castas con trazas de esclavitud.
Desde nuestra perspectiva actual podemos dimensional el inmenso valor de aquellos misioneros que recorrieron un mundo desconocido y sin ninguna posibilidad de comunicación para propagar su creencia en Cristo. Es difícil no admirar y sorprenderse con su inmensa fortaleza. Pero esta venía de su capacidad de sentirse cercanos a Jesús, de su amor inmenso por él.
Dos sacerdotes jóvenes, llenos de fe y carentes de cualquier duda, tienen que enfrentarse a la acusación de apostasía hacia su maestro, un jesuita portugués misionero en aquel país, y desaparecido desde hace años.
Su decisión es acudir en su búsqueda. Y lo hacen llenos de fuerza, de ilusión, convencidos de la falsedad de esos hechos y de la necesidad de continuar la  labor evangelizadora.
Así comienza una epopeya que no está lejos de El corazón de las tinieblas, la búsqueda de alguien a quien la comprensión de otra realidad ha convertido en una persona diferente.
En su viaje encontrarán una oposición mucho más radical y cruel de lo que podían esperar, pero también una fe escondida por parte de los campesinos, que llega a rozar lo incomprensible en su martirio. Posiblemente, esos cristianos escondidos suponen para ellos la misma admiración que citaba anteriormente y que ellos suscitan en nosotros; la necesidad de vencer el orgullo al descubrir que siempre hay algunos que ,con mucho menos, tienen mucho que enseñarnos
Y también aparece el silencio, ese silencio de Dios, a quien se pide respuestas para poder entender más allá del sacrificio.
La primera pregunta de los sacerdotes, la que no se atreven a plantearse hasta mucho más adelante, no es si su viaje, su actitud o ellos mismos están a la altura de la fe de estos humildes, sino si lo está el mismísimo Dios.
Silencio, la novela, es un libro que leí hace ya tiempo, un libro pequeño en tamaño pero relevante, intenso y transparente en su narración y su contenido.
Martin Scorsese afronta su realización como una  gran historia, con casi tres horas de duración y una producción tan elegante como efectiva, lenta en su desarrollo para permitir al espectador la reflexión, aunque esto en ningún caso impide que la trama nos enganche.
Tampoco el discurso interior impide que admiremos la grandeza de un paisaje terrible en su desolación y en su hermosura, muestra palpable de la grandeza de la creación.
Pero es importante tener en cuenta que lo que busca su director es hablar de la fe.
Y hacerlo desde el punto de vista dialéctico.
Por ello, Silencio apuesta por una obra que renuncia a gran parte de la épica por un contenido más profundo, por la reflexión.
En este sentido, el personaje del Padre Ferreira y su diálogo en la parte final con Rodrigues ,es casi un debate, un tratado sobre la justicia y la misericordia, sobre la verdadera responsabilidad del ser humano, y en especial de los cristianos, con la miseria.
Lo que más me gusta de Silencio es la duda.
Siempre he renegado de la seguridad absoluta y especialmente en el ámbito espiritual.
Silencio huye del dogma, algo que no puede aplicarse en circunstancias tan diferentes.
Como he dicho, se renuncia a la épica y a cierta grandeza narrativa, tal vez incluso a algo de pasión. De hecho, he encontrado críticas al respecto.
Sin embargo, personalmente encuentro una emoción mucho más sólida.
Scorsese comparte con nosotros su estremecimiento ante la trascendencia y la complejidad, ante la necesidad de entender, la desesperación o la angustia en ocasiones pero también la belleza incomprensible de la fe, comparte el milagro de la humanidad y su miseria, también la gozosa construcción del ser humano del que aprender, un ejercicio en el que se descubren maravillas como la de su protagonista/ director: entender la voz de Dios en el silencio, ser capaz de escuchar la respuesta, saber poner en ello el alma.
Silencio es una muestra de la historia, como camino para la reflexión. Hoy.
Y, por supuesto, una excelente producción narrativa que llena la pantalla.
Terminar con ese regalo a su personaje central, es también una declaración de intenciones.
Fe.

Público

martes, 10 de enero de 2017

NOVELA: LOS ANGELES DE HIELO de Toni Hill

Grijalbo
464 páginas
También disponible en ebook.

El folletín es uno de los géneros más clásicos de la literatura.
En especial el folletín de misterio, con raices en el británico Wilkie Collins con el que la novela que ahora comento tiene muchas similitudes, también con clásicos como Jane Eyre, tan referenciada en esta narración.
Son historias donde el género negro se funde con un terror de origen gótico y donde no se admiten en el lector sentimientos suaves.
Ruiz Zafón demostró con el éxito de La sombra del viento el éxito de un género que parecía olvidado por antiguo. No en vano, nace en tiempos donde el principal objetivo de cierto tipo de literatura era atrapar a quien se acercaba a ella.
Desconocía a Toni Hill aunque leo que tiene ya detrás una reconocida carrera literaria a la que pronto me acercaré. Y es que Los ángeles de hielo me ha resultado una lectura apasionante.
Nos situamos en el periodo de entreguerras, en una Barcelona que compone una urbe europea, perfecta como escenario en su choque social entre los industriales adinerados y las clases obreras.
Todo comienza con un crimen mal resuelto y la duda de un sacerdote. A partir de ahí, y con la habitual presencia del narrador omnisciente, Hill compone una novela en varias partes claramente diferenciadas, con los elementos más clásicos del género: un oscuro internado para señoritas, el estudio de la complejidad de la mente humana , maldiciones y secretos, un diario confuso... Por haber hay hasta una recurrente aparición fantasmagórica.
Todo ello, inmerso en un contexto histórico que no funciona sólo como mero entorno sino que implica a sus personajes.
Hill asume las reglas del género sin ningún complejo y desde ahí consigue integrar todas las piezas para conseguir un todo que nos sostiene en vilo hasta la última página. No hay trampas más allá de la necesidad habitual en este tipo de obras , de contar con la credibilidad necesaria por parte del lector.
El resultado, lo repito, engancha, pero además tiene la textura y el color de sus referentes.
Una de esas experiencias de las que ya he hablado otras veces en que la lectura se convierte en una gozosa actividad de sorpresa, entretenimiento y evasión.

Público

domingo, 8 de enero de 2017

CINE: COMANCHERIA de David MacKenzie


USA. 2016
Chris Pine. Jeff Bridges. Ben Foster. Gil Birmingham. Marin Ireland

Desde Sin Perdón de Clint Eastwood, parece que para el western llegó una nueva vida en forma de variación sobre el género clásico: nació el western crepuscular.
Así, los nostálgicos podíamos volver a disfrutar de esos paisajes y esos héroes, eso sí, teñidos ahora  por una pátina de nostalgia que dejaba la leyenda un poco mermada.
Valor de ley o la magnífica e infravalorada Deuda de honor, llegaron para contarnos la cara hasta entonces oculta, la crueldad con la que aquellos entornos trataban a nuestros idealizados protagonistas.
Como cualquier término que generaliza, termina siendo demasiado amplio en su contenido y eso ha pasado con este.
Comancheria se califica en algunos comentarios como otro western crepuscular más y personalmente creo que es otra cosa: es cierto que los héroes se han convertido en seres humanos, pero lo que se nos ofrece es más complejo moralmente, creo que Comanchería podría calificarse como western realista o como western social.
Por decirlo de algún modo, da un paso adelante, un paso triste: donde las anteriores hablaban de la extinción de una forma de vida, esta parece hablar de la extinción de un mundo.
Es cierto que hay atracadores de bancos con los que no nos cuesta empalizar, un "shérif" ( ranger en este caso ) con amplia experiencia y capacidad de sacar de quicio a cualquiera, y también unos paisajes tan anchos como el horizonte, y puestas de sol que le dan a la pantalla la grandeza de un lienzo.
Pero también hay unos seres humanos , tanto los protagonistas como aquellos que van asomando en distintos puntos de la narración, atrapados por una situación económica de crisis que, no hace mucho, parecería totalmente anacrónica en estos lugares.
Queda ya poco de la leyenda.
Ni siquiera caballos.
Pero sí la nostalgia de una forma de vida a la que remitirse cuando la realidad nos obliga.
Supervivencia, alguna forma de honor, familia y amistad, solidaridad con quienes como nosotros sufren las injustas consecuencias.... todo esto está en Comanchería, como homenaje a los pioneros y a quienes de alguna manera quieren resucitar un pasado donde, sin duda , los valores eran otros y las cosas tenían mayor sentido. De todas maneras la cinta no obvia la complejidad moral, ya lo hemos dicho antes, de estas situaciones,  otra forma tal vez de decirnos que las cosas han cambiado: todo es mucho más complejo ahora, el honor era en otros tiempos algo mucho más lineal.
Por encima de todo esto, hay que destacar que además Comanchería cuenta con muchos valores cinematográficos:
Está muy bien escrita y en una apuesta compacta en lo que se refiere a la historia, consigue pintar alrededor retazos que nos muestran el cuadro completo de esa sociedad, de sus pueblos vacíos, de los habitantes incapaces de entender el nuevo mundo en que deben de moverse.
También está muy bien interpretada, no sólo por un veterano como Bridges sino también por alguien como Chris Pine capaz de saltar de la nave de Star Treck a un personaje tan complejo, o de un Ben Foster a quien desconocía y que es capaz de emocionar desde su irracionalidad.
La banda sonora nos regala unas canciones llenas de corazón y significado y la cámara nos acompaña entre luces y sombras, tanto morales como físicas.
Una última consideración: el título original de esta película es Infierno o agua alta, ¿a quien se e ha ocurrido el nuevo bautismo? ¿ es Comamchería siquiera una palabra?.
Bueno, sin comentarios. Llamadla como queráis pero no la dejéis pasar.
Es excelente.

Público

miércoles, 4 de enero de 2017

TEATRO: JARDIEL, UN ESCRITOR DE IDA Y VUELTA de Enrique Jardiel Poncela

Dirección y versión.- Ernesto Caballero
Intérpretes.-
Jacobo Dicenta. Lucía Quintana. Paco Ochoa. Paco Deniz. Chema Adeva. Felipe Andrés. Raquel Cordero. Luis Flor. Carmen Gutierrez. Paloma Paso Jardiel. Cayetana Recio. Macarena Sanz. Juan Carlos Talavera. Pepa Zaragoza

Cuando yo empecé a disfrutar del teatro, hace ya muchos años, encontrar obras de Enrique Jardiel Poncela en el olvidado Estudio 1 de TVE era lo habitual.
También cuando llegué a Madrid, en la cartelera era fácil que hubiese una o dos de sus piezas.
Sin embargo, con el tiempo, como muchos otros escritores nacionales, fue perdiendo presencia hasta llegar a la situación actual en que su talento resulta prácticamente ignorado.
Personalmente siempre he disfrutado de sus comedias. Conseguía algo tan difícil como alcanzar un humor inteligente a través del absurdo y la poesía. Y aunque posiblemente algunos de sus escritos hayan sufrido el polvo del tiempo ( como por otro lado ocurre a muchos escritores a los que hoy día se sigue alabando ) , estoy seguro de que hay mucho recuperable en su catálogo.  
Esta representación deja claro que no soy el único que lo piensa. Alguien tan importante en el teatro de nuestro país como Ernesto Caballero, parece estar de acuerdo, y de ahí que se decida a levantar nada menos que en el María Guerrero esta excelente producción con tintes de homenaje.
La comedia es Un marido de ida y vuelta, considerada en su día por el autor como una de sus mejores obras. Lo que se nos ofrece es una versión metateatral que permite al propio Jardiel subir al escenario e incluso dar alguna explicación , leve, sobre su persona.
He leído críticas que alaban esta propuesta y otras que consideran que no aporta nada, personalmente no me molesta e incluso le da ese aire diferente que quizás haga más actual el juego. Sin duda, ayudada por un magnífico decorado de Paco Azorin muy bien utilizado.
Este Jardiel, tiene muchos valores:
En primer lugar la propia obra. Un juguete cómico pefectamente escrito, muy divertido y todavía fresco. Quizás lastrado mínimamente por su edad.
Esto enlaza con el segundo acierto. Ernesto Caballero no sólo no ha pretendido actualizar la propuesta sino que ha conseguido asumir lo añejo, tiñendo la representación con un aire ligero de antiguedad nostálgica que se respira, sin que en ningún caso entorpezca sino provocando cierto nivel de ternura.
Contribuye una interpretación vital, teatral, muy colorista.
También la excelente utilización de los recursos con los que cuenta un teatro público y que no siempre son bien utilizados. Ya he citado el decorado, también a los intérpretes, nada menos que catorce actores en escena, y no podía dejar fuera del comentario el vestuario, en especial ( de nuevo un guiño a lo añejo ) el que convierte a la "primera actriz" ( término de antaño ) en una perfecta maniquí.
Jardiel Poncela fue al parecer un hombre adicto al régimen franquista ( la explicación que aquí nos ofrece su personaje, simple, tiene el matiz de una petición de perdón, cuestionable ). Esto, junto con el hecho de que sus obras se enmarcasen en la comedia, y muchas veces en la alta comedia burguesa, parece haberle ganado el desprecio de las nuevas generaciones. Es injusto. Para él y su obra pero también para aquellos que no han tenido la suerte de poder disfrutar de un teatro muy bien escrito que sólo pretendía algo tan difícil y tan necesario como hacer reír.
El homenaje de Caballero es muy merecido y muy de agradecer. Espero que ese "de ida y vuelta" sea premonitorio y que, al calor del público que está llenando esta representación, sus obras regresen a nuestras salas como se merecen.
Además, esto debería de servir para recordar a otros olvidados como Mihura, las primeras obras de Alfonso Paso, Edgard Neville, y, en clave trágica, Buero Vallejo. Es mucho lo que nuestros dramaturgos han dejado como legado. Está bien buscar nuevas propuestas, pero no por ello es necesario dejar de mirar atrás.
Gracias, de nuevo y con emoción, a Ernesto Caballero.
Ayer pasé una gozosa tarde teatral, compartida con mi familia, y con muchísimos otros que abarrotaban en María Guerrero y que aplaudieron a rabiar.

Público