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lunes, 29 de mayo de 2017

SERIE TV: TABOO de Steven Knight

UK. 2017.
Directores.-
Steven Knight. Kristofer Nyholm. Anders Engstron
Intérpretes.-
Tom Hardy. Oona Chaplin. Leo Bill. David Hayman. Michael Kelly. Jonathan Pryce. Stephen Graham. franka Potente. Jessie Buckley. Edward Hogg. John Pettifer. James Greaves. Jefferson Hall
Duración.-
8 capítulos
59 minutos c.u.

Hay tres aspectos importantes que han cambiado la percepción de las series de televisión :
1.- En primer lugar la calidad de la producción. Ya no funcionan como productos televisivos con menor exigencia que el cine, sino todo lo contrario.
2.- En segundo lugar, el visionado. Ya no hace falta esperar semana a semana a que llegue el capítulo correspondiente. Uno puede pegarse un atracón en dos días sin ningún problema. Esto cambia también la percepción.
3.- Por último, la existencia de temporadas. Cualquier serie que se precie y que tenga cierto éxito, cuenta con que podrá continuar. Esto está creando en los guionistas cierta sustracción de información, supongo que con vistas a desarrollos futuros.
Taboo parte de una historia muy atractiva:
1814, Londres A la muerte de su padre, un hombre al que todos daban por muerto, regresa tras diez años perdido en África. Se ha convertido en algo muy parecido a un salvaje, tal y como atestiguan sus tatuajes, su asociabilidad y unos poderes que nunca terminan de estar claros. Ligado a un pasado oscuro, parece haber vuelto para cerrar heridas, abrir venganzas y recuperar el amor.
A partir de ahí se desarrolla una compleja trama en la que la Corona de Inglaterra, la Compañía de las Indias y los Estados Unidos de América se entrelazan en una maraña creada por el protagonista alrededor de un pequeño territorio heredado en el confín del mundo.
Mientras tanto la sociedad británica, asume con miedo, y vértigo, esa figura a la que identifican con el mismísimo demonio. Una prueba de la hipocresía de una civilización que, contando con posesiones en todo el globo, se desestabilizaba cuando alguien procedente del exterior pretendía incorporarse a su sal sin atenerse a sus costumbres.
Taboo tiene muchas cosas buenas para que uno se enganche.
En primer lugar una producción fastuosa, que si bien puede pecar en momentos de oscura, recrear a la perfección esa metrópolis sumida en la miseria. También una realización capaz de equilibrarse entre lo onírico y lo físico.
Tiene clima, esa negritud que la vincula al gótico inglés, a la estética externa  interna de Dickens y a las historias  que tan bien escribieron narradores como Wilkie Collins.
Es además muy eficaz en su narrativa, nos atrapa aunque en ocasiones no sea difícil perderse ligeramente. Dosifica muy bien los hechos, la tensión, y consigue crearla de manera continuada.
De todas maneras, echo de menos en Taboo mucha información, muchas explicaciones que serían mínimamente necesarias. El hecho de que muchas de las escenas que se han utilizado para promocionar la serie no estén finalmente en esta temporada, me lleva a pensar en lo que comentaba en el punto tres de la introducción.
Por otro lado, he escrito, conscientemente, que es eficaz. esto es, nos atrapa, pero una vez que concluye, son muchas las preguntas que nos surgen sobre la credibilidad de la trama.
Por decirlo de alguna manera, Taboo me parece sólo un entretenimiento de gran calidad visual pero si hay segunda temporada no dudaré en verla.

Público

domingo, 28 de mayo de 2017

SERIE TV: THE CROWN de Peter Morgan

Netflix
Creador.- Peter Morgan.
Directores.-
Stephen Daldry. Phillip Martin. Julian Jarrold. Benjamin Caron.
Intérpretes.-
Claire Foy. Matt Smith. Vanessa Kirby. Ellen Atkins. Jeremy Northan. Victoria Hamilton. Ben Miles. Greg Wise. Jared Harris. John Lithgow. Harriet Walter. Alex Jennings. Lia Williams
Duración.-
10 episodios
56 minutos c.u.

Cualquier serie, película o novela histórica que se centre en personajes y acontecimientos aun vivos, cuenta con la dificultad añadida de tener que competir con la versión personal que cada uno tenemos de ello, así como con la realidad aun vigente.
También es difícil comprometerse sin caer en el juicio.
Cuando el tema central es una de las instituciones más conocidas del mundo y más valoradas por mucha gente, especialmente en su país, la dificultad se multiplica.
No es fácil adoptar un equilibrio entre posiciones que serán sin duda criticables. Desde la zalamería al ataque ideológico, desde el intento de comprender a la elucubración íntima.
Pues bien, The Crown se atreve nada menos que con la monarquía inglesa, con la Reina Isabel, Felipe de Edimburgo, la Princesa Margarita.... personajes de todos conocidos aunque casi siempre desde la distancia.
Películas como The Queen, habían hecho ya un acercamiento, pero desde un hecho muy concreto. La visión de The Crown es mucho más amplia, y su objetivo es llegar a la Institución desde la intimidad de sus personajes.
Cada uno de los diez capítulos que la componen, tiene un epicentro concreto, ya sea de carácter político, ya de carácter humano, en todos hay pequeñas referencias al pasado que nos ayudan situarnos, pero sobre todo, hay un desarrollo evolutivo de los seres humanos que estaban detrás de las más o menos icónicas figuras.
Lo hace sin miedo. Con una sinceridad que hasta ahora desconocíamos en este ámbito. No es pudorosa a la hora de hablar de temas tan delicados como las dificultades de aceptar el perfil público o de la escasa formación que recibían los miembros de la Familia Real.
Y lo cierto es que, desde la ausencia de dramatismo innecesarios o de efectismo de prensa rosa, consigue un retrato amplio, coherente, complejo. Un retrato que tampoco se edulcora en aras a la empatía, sino un retrato veraz y creíble.
Para alguien que, como es mi caso, no se considera monárquico, es también una forma de percibir el valor de la institución, su significado y su, me cuesta decirlo, necesidad en algunos casos.
The Crown es una serie estupendamente escrita.
También excelentemente realizada.
Se ha repetido hasta la saciedad la siempre correcta producción de las series inglesas, hasta el punto de haberse convertido en un tópico. Pues bien, The Crown está en esa línea, máxime cuando utiliza escenarios reales.
A ello hay que añadir un nivel interpretativo tan elevado como es habitual allí, especialmente destacable la para mi desconocida Claire Foy que compone, capítulo tras capítulo, el personaje de una mujer que, poco a poco , desde un estado en el que siempre existía un punto de desconcierto, aprendió la necesidad de crear el carisma desde la contención y el rigor.
The Crown se desarrolla con elegancia, en un ritmo pausado, tranquilo, donde las corrientes internas, duras en muchas ocasiones, no necesitan subrayarse.
Es un producto de magnífica factura pero también, y sobre todo, una excelente crónica para entender una parte importante de la historia de Europa, de uno de los países más relevantes del continente y de su principal institución, atreviéndose a resaltar que detrás de todo ello, siempre ha habido seres humanos.

Público

sábado, 27 de mayo de 2017

NOVELA: EL GRAN IMAGINADOR de Juan Jacinto Muñoz Rengel

Plaza & Jamés
480 páginas
También disponible en ebook.

El título de esta novela es , sobre el papel, una descripción de su protagonista, un joven griego que en el siglo XVI nace con un destino tan plural que parece acaparar gran parte de los territorios y aventuras de la literatura universal.
Personalmente creo que El Gran Imaginador es, verdaderamente, el autor de estas casi quinientas páginas, un hombre capaz de utilizar las palabras para crear una masa flexible, una especie de arcilla alquímica que nos permitirá viajar con alas de sueño a los años en que la sorpresa era algo que se escondía en cada libro.
Está claro que Muñoz Rengel es un hombre que fue un niño que leyó mucho y desde muy pequeño, también posiblemente disfrutase de otras formas de que nos cuenten historias, como el cine.
Lo imagino como un niño de Sesión de Tarde, expresión que ya he usado anteriormente y que se refiere a aquellos que nos hemos criado dejándonos invadir por piratas, cuatreros, indios, vampiros o cualquier cosa que asomase a la pantalla.
Vamos a ver, para  hacernos una idea, en la novela que nos ocupa asistimos a:
La Batalla de Lepanto, convirtiendo a Miguel de Cervantes en un personaje relevante del libro.
Un monasterio perdido falsificador de reliquias.
Estambul en su época dorada.
El primer vuelo de un ser humano.
Una invasión extraterrestre propia de H.G. Wells.
El nacimiento de la leyenda de los vampiros.
La Condesa Sangrienta.
El rabino de Praga y el Golem.
Y algunos más que seguro me olvido.
Lo fabuloso del autor es que consiga una extravagancia que une todos esos elementos sin que se noten las costuras y trasladándonos de nuevo a nuestros años de sorpresa, de gozosa lectura.
Lo difícil, el hecho de que, como cualquier acumulación, puede haber momentos de exceso, es difícil mantener el mismo nivel en todos los tramos , y un final algo veloz.
De todos modos, El Gran Imaginador es, además de un buen libro, un libro generoso, que estoy seguro, responde a la vocación de un lector voraz para compartir los placeres que le proporciona la palabra escrita.

Público

jueves, 25 de mayo de 2017

CINE: ALIEN COVENANT de Ridley Scott

USA 2017
Michael Fassbender. James Franco. Katherine Waterston. Billy Cudrup. Danny MacBride. Carmen Ejogo. Amy Seimetz. Demian Bichir. Nathaniel Dean. Tess Haubrich. Callie Hernández. Alexander England.

Alien El Octavo Pasajero sin duda marcó un hito en el cine de terror.
Tuvo tres secuelas, muy diferentes, firmadas por tres directores importantes ( no tanto entonces ), Cameron, Fincher y Jeunet.
Las tres eran diferentes y las tres tenían su espacio Puede preferirse una u otra pero a ninguna se le puede negar su personalidad.
Hace unos años, Ridley Scott decidió recuperar la franquicia con una cinta , Prometheus en la que, a modo de precuela, prometía llegar al origen del monstruo.
Atractiva en su inicio ( derivada nada menos que a la búsqueda del Creador del Universo ), terminaba siendo confusa y demostrando que tal vez filosofía y acción no terminaban de casar bien.
Ahora nos ofrece la continuación de aquella.
Posiblemente haya que considerar que esta es una de esas obras que tiene que luchar con las altas expectativas que genera, pero en cualquier caso, no está a ala altura.
El planteamiento inicial, empieza a ser ya conocido: nave de colonos perdida en el espacio, recala en un planeta que resulta ser una trampa mortal. A partir de ahí, lo único que esperamos es cuando y donde aparecerá el monstruo, y cuanto tardará en terminar con toda la tripulación.
Uno de los problemas en este caso, aparte de un guión carente de sorpresas y de la casi absoluta oscuridad que lo envuelve todo y que convierte la visión de la cinta en un fatigoso ejercicio de adivinación, es la falta de entidad de los personajes que parecen una colección de actores de serie B. En concreto, la muchacha del poster, que al parecer pretende ser heredera de la colección de mujeres fuertes que inauguró la Teniente Ripley, suena a broma.
Sólo Michael Fassbender tiene peso, actor y personaje. Pero su posición de búsqueda, relación con el mal y traición, no está bien escrita ni contada, cuando podía haber sido un núcleo interesante.
Las escenas de acción están bien filmadas pero son pocas y ya no sorprenden.
No hay nada nuevo aquí. Si bien el pequeño prólogo parece que va a conectarla con las ambiciones metafísicas de su inmediato precedente, el desarrollo se queda en una peli de paso, ni siquiera muy entretenida.
El final abierto hace pensar en que habrá más. Tal vez sea el momento de que Scott vuelva a dejar su criatura en otras manos.

Público

miércoles, 24 de mayo de 2017

CINE: YOUR NAME de Makoto Shinkai

Japón 2016
Animación

Creo que fue El Viaje de Chihiro la película que marco realmente el punto de inflexión:
A partir de esa extraña y magnética historia, quedo claro que el cine que hacían los herederos de Heidi, distaba mucho de ser un cine infantil, por mucho que frecuentemente algunos de sus protagonistas fuesen niños o adolescentes.
Yo personalmente disfruto horrores con la delicadeza del trazo, la humanización no hiperrealista de sus personajes, frente a unos escenarios recreados con un verismo sorprendente, sobre todo con su tratamiento del color, en definitiva con su capacidad para crear belleza. Ponyo, Toroto, .... comestibles peluches con alma que nos roban el corazón.
Pues bien, asumiendo que voy bien dispuesto, lo cierto es que salgo de Your Name sorprendido, enamorado, rendido.
En primer lugar, si hablaba antes de belleza, creo que es una palabra que se queda corta para describir la catarata visual que nos regala, paisajes abiertos, la ciudad de Tokyo, tierras devastadas.... todos están llenos de detalles en un trazo ligero pero firme y con una capacidad alquímica para generar colores, tonos e incluso texturas. Lo que alcanzan estos creadores es magia.
Pero no es esto lo que más me sorprende.
Creo que lo más maravilloso de esta película es el guión.
La historia, que finalmente se conforma como una singular y creativa fábula fantástica de amor, alrededor de la idea de los pliegues del tiempo, comienza casi como una comedia juvenil. A partir de ahí, transita por diversas vías, sorprendiéndonos en cada recodo. Y lo más difícil es que algo en apariencia complejo, se cuenta con una narrativa clara y perfectamente comprensible, y se cierra a la perfección.
Es una historia romántica efervescente.
Es una juguetona y lúcida historia de ciencia ficción.
Your Name divierte, emociona ( que difícil y que maravilloso que unos dibujos sean capaces de emocionar ), nos mantiene en tensión.... Es una joya con escenas inolvidables, como, por poner sólo un ejemplo, el cruce en el puente bajo la lluvia.
Está claro que mi entusiasmo es absoluto ( sí, creo que ha quedado claro ).
Pero, de verdad, esta obra maestra lo merece.
Que gozada para los sentidos, pero también para la inteligencia¿.

Público

domingo, 21 de mayo de 2017

CINE: PERSONAL SHOPPER de Olivier Assayas

Francia 2016
Kristen Stewart

Las películas de Olivier Assayas no pueden analizarse por partes.
Desde la irrepetible Viaje a Sils Maria, comprendí que el caudal de sentimientos y sensaciones que generan sus historias y su forma de narrarlas, hay que percibirlas como una experiencia , como un regalo, dejándoles el espacio y el tiempo que el director se toma para contarlas, siempre sin prisa. ( me encantan sus epílogos, esos finales a los que dedica todo menos prisa ).
Diferentes pero con rasgos comunes, todas ellas transmiten elegancia y una mirada serena, así como el uso perfecto de la música, muy limitado siempre a lo necesario.
Supongo que no es muy adecuado hacer un comentario como este sin explicarlo , puede resultar pedante, pero no sé porqué, a mi Assayas me parece la mirada contemporánea, esa que parece que hemos perdido eliminándole la reflexión necesaria en aras de la acción. Pero una mirada contemporánea de carácter clásico ( creo que lo he complicado más todavía, pedante no, lo siguiente... ).
También comparten  sus películas la subversión de los géneros pero sin la violencia del rupturismo ( en el cine de Assayas nunca hay violencia y cuando, como en Personal Shopper, tiene que aparecer, lo hace en la distancia ).
En Las horas del día era el melodrama familiar. En Viaje a Sils Maria, la decadencia de una estrella frente a la llegada de la juventud. Ahora en Personal Shopper nada menos que el cine de fantasmas.
Todo comienza en una vieja mansión, referentes habituales como una noche a la búsqueda de una presencia. A partir de ahí, vamos conociendo la peripecia de su protagonista, muchacha enclavada en lo mundano de un trabajo absurdo y con características de médium, a la búsqueda de una señal de su hermano fallecido. Lo más espiritual y lo más material en contraste.
Al margen del uso inteligente de las nuevas tecnologías y que con ello se contribuya a que toda la cinta tenga un extraño tono metálico, Assayas no podía ser convencional, por mucho que sí utilice elementos habituales del género como la casona ya citada o la aparición del espíritu.
De ahí que desarrollo su historia de fantasmas en unos escenarios donde nadie parece tener demasiado cuerpo, incluso la jefa de la protagonista es poco más que una presencia cruel y caprichosa que parece situada más allá del universo.
En esta inteligente y atractiva trama, cruza realmente un único personaje, el que crea Kristen Stewart a quien el director había otorgado ya su mejor papel en su cinta anterior con Juliette Binoche. su mirada resume el desconcierto y la duda, que puede ser la del ser humano contemporáneo ante la comprobación de que las cosas no han cambiado tanto, que el mundo sigue siendo un lugar inaprensible que esconde realidades que tal vez nunca alcancemos a conocer.
Pero Assayas nos ayuda a sentirla.
Y nos invita, como siempre, a abrir los ojos.

Público

viernes, 19 de mayo de 2017

CINE: DÉJAME SALIR de Jordan Peele

USA 2017
Daniel Kaluuya. Bradley Whitford. Allison Williams. Catherine Keener. Betty Gabriel. Caleb Landry Jones. Lyle Brocato. Ashley LeConte Campbell. Marcus Henderson. LilRel Howery. Gary Wayne Loper. Jeronimo Spinx. Rutherford Cravens.

Todos los años por estas fechas, nos llegan algunas películas que , enmarcadas en una especie de serie B cuidada, sorprenden a la crítica y, sobre todo, alcanzan éxito de público.
Generalmente se enmarcan en el género de terror, que salpican con gotas de humor para distanciarlas de sus referentes clásicos.
Déjame salir es perfecta para esta definición.
Generalmente su éxito de basa en la sorpresa se su planteamiento, pero también se exige rigor profesional en su realización visual y, sobre todo, en su desarrollo narrativo: a fin de cuentas son películas a las que se exigen que cumplan con los objetivos más primarios del cine, crear fuertes sensaciones y entretener.
Todas las críticas de la cinta de Jordan Peele se inician recordando el parecido entre su punto de partida y el de Adivina quien viene esta noche. De hecho podríamos pensar en una adaptación moderna del género si no fuese porque una secuencia inicial se ha encargado de prepararnos para algo diferente.
La premisa del planteamiento novedoso se cumple.
La del desarrollo dramático se cumple con creces.
En muchas de las secuencias de su narrativa no nos extrañaría ver la mano de Hitchcock . Capaces de generar una inquietud en crecimiento, van avanzando sin desvelarnos hasta el final las verdaderas claves de lo que sucede.
Sí es cierto que el tema en el que se sustenta ( inteligentemente ) es el racismo. También lo es que podría hacerse una lectura social de la historia, como una parábola sobre lo que se esconde bajo lo políticamente correcto en un país que parece no haber superado aun sus fobias. De hecho, uno de los aspectos más desconcertantes en su verosimilitud y su choque, son las apreciaciones de los blancos sobre el invitado negro, hasta el punto de convertir este desconcierto en extraña fuente de humor. De todas maneras, yo creo que es necesario poner la dimensión crítica en su justa medida frente a la vocación de entretenimiento.
Es en el último tramo donde, aunque está muy conseguido y encaja a la perfección, me siento menos satisfecho.
Puede ser por un lado, porque la película se movía hasta entonces en un grado de verosimilitud que era lo que la convertía en realmente inquietante.
O tal vez, que he disfrutado tanto en esa inquietud, que conocer la verdad ponía fin a una agradable sensación.
En cualquier caso, Déjame salir no deja de ser por ello una de esas sorpresas que citaba al principio, una muy buena muestra de cine de género, de cine de palomitas de calidad.

Público

lunes, 15 de mayo de 2017

TEATRO: LA TERNURA de Alfredo Sanzol

Dirección.- Alfredo Sanzol
Intérpretes.-
Paco Deniz. Elena González. Natalia Hernández. Javier Lara. Juan Antonio Lumbreras. Eva Trancón

¿ Se puede hacer un Shakespeare sin Shakespeare? ¿ se puede jugar con lo aparentemente sagrado? ¿ existe un límite para el respeto?.
Parece que sí , que el teatro es diversión, que nadie lo entendía tan bien como el genio inglés y que, si hay admiración, habrá siempre respeto.
Estas son algunas de las lecciones que Sanzol nos enseña en esta pieza.
Pero vayamos al principio.
El pasado año se puso en marcha en el Teatro de la Abadía un proyecto denominado Teatro de la Ciudad en el que dos o más directores investigaban sobre un género dramático y lo acercaban a nuestros días.
El primer empeño fue la tragedia clásica, que dio muy buenos resultados.
El segundo, este año, la comedia. Y nadie más importante en el origen de la comedia que William Shakespeare. Él sirve de inspiración en esta comedia isabelina escrita en el siglo XXI que, sin ser ninguna de las suyas bebe de muchas de ellas.
Hay una reina con dos hijas y poderes mágicos. Una "Pròspero" que, de viaje por mar, rumbo a entregar a sus vástagas en matrimonio, decide desencadenar una tormenta para atracar en una isla, donde vivirán siempre alejadas de los hombres, a quienes odia.
Con lo que no cuenta es con que, en ese paraje inhóspito, vivan tres pastores que aborrecen al género femenino con la misma saña que ella dedica al masculino.
A partir de ahí, la farsa se sucede plagada de equívocos, cambio de sexo, amores confusos, referencias a gemelos, e incluso un humo mágico que hace enamorarse de la primera persona que uno se encuentra al despertar ¿nos suena?.
Como he dicho antes, La ternura bebe de muchas obras del bardo inglés ( que juguetonamente va citando durante su desarrollo ), pero las utiliza para crear una pieza nueva, quizás con una visión más contemporánea pero sin anacronismos, utilizando un lenguaje que hubiese sido perfecto entonces.
El resultado es, en lo que al texto se refiere, tan bueno como lo son habitualmente los textos de Sanzol, quien una vez más nos sorprende: acostumbrados a su rabiosa actualidad de cronista, no esperaba yo lo bien que se refleja su maestría en esta perfecta delicia.
Y en lo que se refiere al montaje, el resultado es hilarante, divertidísimo, vital, lucido e inteligente.
En un decorado simple pero muy útil, con una excelente iluminación y los necesarios apuntes musicales, los seis actores que componen el reparto se convierten en cómplices, sin duda divirtiéndose tanto como nos divierten a nosotros.
Sólo un apunte relativamente negativo:
En el previo, puede gozarse de las pequeñas intervenciones de un actor que , en el exterior, ameniza la espera, regalando su último número una vez dentro del teatro. La ternura es de las pocas experiencias que , dentro de un teatro adulto e inteligente, puede compartirse en familia, algo gozoso para quienes amamos el teatro. Que esa última intervención dentro de la sala, sea un chiste totalmente escatológico ( y malo ), está de más.
Al margen de esa pequeña mácula, decir que La ternura es uno de los espectáculos teatrales que nos ha dado este año la temporada con el que se lo pueden pasar mejor. Sin dudarlo.

Público

sábado, 13 de mayo de 2017

NOVELA: EL ÁNGEL de Sandrone Dazieri

Alfaguara
500 páginas
También disponible en ebook.

No se muy bien que es lo que me llevó, hace varios años, a descubrir a Sandrone Dazieri en No está solo, su anterior thriller.
Puede ser que alguna buena crítica en algún cultural, se sumase a cierta solidaridad mediterránea frente a la invasión nórdica que parece estar sufriendo la novela negra.
El caso es que Italia, en la situación actual, producía cierto exotismo.
Lo leí. Me fascinó. Lo recomendé..... y lo cierto es que no tengo la sensación de que nadie me hay hecho mucho caso. No sólo eso, sino que no recuerdo haber visto reverenciados libro y/o autor en reseñas del género.
Gran error.
No está solo era un thriller que se iniciaba en el secuestro de un niño, pero era mucho más, novela negra a lo grande, de las que amplía su capacidad de influencia hasta quedar no demasiado lejos de las teorías de la conspiración.
En el centro de la trama, la comisaría Colomba, un personaje que puede remitir a los habituales en el género, y Dante Torres, un se absolutamente singular, juez y parte e una trama que se desenredaba produciendo sorpresas en cada giro.
Es obvio: me abalancé sobre El Ángel en cuanto me enteré de que se había publicado, y no me decepcionó.
En primer lugar, Dazieri conserva a sus personajes principales y también sus virtudes de la anterior entrega:
Su impactante capacidad de crear imágenes. Sólo el inicio en el tren es ya un magnífico ejemplo.
Su pericia al dibujar a sus personajes, sean los principales ya citados o cualquier secundario en apariencia menos relevante.
El manejo absoluto de una trama de gran complejidad y no por ello difícil de seguir o poco creíble, sino todo lo contrario.
Por último, hay cierta grandeza en sus referencias que convierte a sus criaturas en seres casi mitológicos, algo muy potente cuando se trata de dar entidad al lado oscuro.
El Ángel es una excelente intriga que, igual que ocurría con su novela previa, va creciendo poco a poco en dimensión, y enredándose entre posibilidades alucinatorias.
Pero hay algo más:
A medida que vamos avanzando, tengo la sensación de que nos vamos acercando cada vez más a No esta solo, hasta que finalmente, esta se descubre como parte de un conjunto. Las dos están perfectamente integradas y las dos precisan de una conclusión que espero no tarde en llegar.
Es difícil, casi imposible, no sentirse enganchado en esta trama
De todas maneras no suelen gustarme las propuestas literarias que , bajo el formato serial, nos hacen esperar al siguiente capítulo.
Bien, da igual lo que me guste o lo que no me guste. No queda otro remedio, Esperar.

Público

martes, 9 de mayo de 2017

TEATRO: EN LA ORILLA de Rafael Chirbes

Versión.- Adolfo Fernández . Ángel Solo
Director.- Adolfo Fernández.
Intérpretes.-
Cesar Sarachu. Marcial Álvarez. Rafael Calatayud. Sonia Almarcha. Angel Solo. Coima Valdés. Adolfo Fernández.

Hay novelas que nos parecen totalmente inadaptables al cine. Afrontarlas parece en ocasiones valentía y en otras simple osadía. Ninguna de ambas condiciones garantiza el éxito.
Las obras de Chirbes entran en esta categoría.
Sin embargo tanto Crematorio ( serie de tv ), como esta En la orilla, han sido objeto del deseo.
En el caso de Crematorio, lo que parecía ser una traición a la caligrafía narrativa intimista del escritor, conseguía trasladar su espíritu y su crítica.
En la orilla intenta una mezcla de ambas cosas. Hay que decir que no me parece del todo conseguida pero personalmente me sorprende descubrir que el reto no era tan descabellado, sino que cuenta con una línea narrativa posible, respetando también el contenido.
En lo que está a la altura de su referente es en la sordidez, tanto física como moral. Los diálogos golpean en su brutalidad pero también hay imágenes muy difíciles.
Es imposible negar que lo que cuenta ocurrió.
Difícil olvidar que mucho de lo que después ha ocurrido en nuestro país, es consecuencia de esos años donde los valores desaparecieron totalmente frente a la codicia y la falta de respeto más absoluta por el ser humano.
Años en que la pobreza era sinónimo de estupidez, y convertía a sus víctimas de forma inmediata en carne de esclavitud, fuese esta sexual o laboral.
Años de continua juerga sin límites en la que todo valía y que parecía que nunca iban a terminar. Terminaron. Y dejaron en el camino mucho dolor, no precisamente de los culpables.
Chirbes habla de ello sin límites ni velos ni excusas. Eso sí, con mucha amargura.
También habla de la casi imposibilidad de mantenerse al margen.
Es difícil, una vez más, no sentir vómitos ante estas personas que hoy nos parecen tan lejanas, tan monstruosas, y que tuvimos tan cerca, e incluso pudimos llegar a admirar.
Chirbes también nos obliga a mirarnos a nosotros mismos.
Esta producción es visualmente interesante. Consigue, como he dicho antes, encontrar una adecuada línea narrativa que permite estructurar los monólogos interiores que componen la novela.
Sin embargo hay aspectos que no terminan de redondearse y lastran la propuesta:
En primer lugar hay un problema con los tiempos, que no están bien transmitidos, ni ese largo día que es el eje central, ni el salto al pasado con Leonor o la primera escena.
Pero sobre todo, tengo un problema con el protagonista. Gran parte del texto está narrado por Sebastian, en un nivel interior difícil. Cesar Sarachu me había entusiasmado en Reikiavik. Sin embargo, en este caso, me parece que su interpretación está constantemente en un engolamiento que distancia, que no hacen creíbles textos densos, hermosos pero difíciles de trasladar. Está bien en algunas de las escenas dialogadas, pero en su affaire con Liliana no tiene salvación. Cuando una parte tan grande del peso de una obra recae en un intérprete, este tiene que ser perfecto. Lamento decir que no es el caso. Alguna otra descordinación actoral me hace pensar más en un error de dirección, pero en ninguno de los casos tiene tanta importancia como en el de Sarachu. Una verdadera pena porque estoy seguro de su capacidad, que en momentos asoma.
En la orilla es un proyecto importante y loable.
A mi entender, ya lo he dicho, no del todo conseguido. Hay llenos y aplausos así que, como ya he dicho otras veces, probablemente el problema sea mío.
Lo peor, por otro lado, es pensar que es teatro histórico, real, sobre unos tiempos en los que todos fuimos partícipes.

Público

viernes, 5 de mayo de 2017

CINE: Z, LA CIUDAD PERDIDA de James Gray

USA 2017
Charlie Hunnam. Robert Pattinson. Sienna Miller. Tom Holland. Angus Macfayden

Yo soy de Sesión de Tarde y de Sábado Cine.
También de La Isla del Tesoro.
Sí, muy modernos todos y con ganas de experimentar.
Pero donde esté una de esas historias que te hacen vivir en ellas durante los horas, que te generan esa emoción de compartir con los protagonistas su epopeya, que se quite lo demás.
Gray es algo tan extraño hoy día como un clásico.
No digo que otros compañeros de generación como Fincher o Nolan no se dediquen con solvencia y sin experimentos al sano oficio de contarnos historias, pero ninguno de ellos tiñe su cine con esa pátina de clasicismo que parece acompañar todos los fotogramas de este director.
Es evocador.
Como profundamente evocadora es la imagen que, acompañando al título, abre la cinta. Esos indígenas en la sombra de una fogata, algo que puede ser tanto un sueño como un recuerdo, que está lejos aun de lo que viene a continuación, pero que será sin embargo, el destino.
En la época digital, la única forma de recrear aquellas sensaciones de antaño y transmitírnoslas es volver a los orígenes, a esos rodajes reales, gracias a lo cual, Gray consigue hacernos compartir de una forma casi física la experiencia de sus protagonistas.
Un joven militar, ansioso de reconocimiento para borrar las huellas de un padre poco edificante, se ve embarcado en la aventura de cartografiar las tierras entre Bolivia y Brasil para mediar en la determinación de la frontera. Es en ese primer viaje cuando queda ya atrapado por la fiebre de la jungla, por la necesidad de conocer lo que se esconde en ese paraje desconocido, en ese territorio inexplorado por el hombre blanco, intentar comprender.
Después vendrán otros dos, muy diferentes entre ellos, con la Primera Guerra Mundial en medio, en toda su crueldad.
Percy es por tanto un personaje obsesionado, pero no en los niveles de locura, sino capaz de la renuncia, porque también tiene una preciosa historia de amor con una mujer adelantada a su tiempo, una excelente cómplice, y tres hijos.
Gray, como hubiesen hecho Huston o Ford, consigue equilibrar a la perfección los dos niveles. Vibramos con la aventura, nos sentimos en la selva, pero también nos emocionamos con sus etapas de regreso.
Épico e íntimo.
La realización, de una delicada fluidez, fusiona de alguna manera ambos mundos, que en ningún momento llegan a chocar, hasta alcanzar ese final inolvidable.
Grey había adaptado a Dostoievski en un excelente melodrama, Two Lovers. También el El Sueño de Ellis, recurrió a una de esas historias de siempre, grande. Que se asomase al género de aventuras era sólo cuestión de que se decidiese a afrontar un rodaje como este. Como en las cintas previas, también consigue que sus actores tengan un aura de las estrellas de antaño, aunque no lo sean ahora; de hecho no conocía a Hunnam, el protagonista, pero me sorprende su simpatía, su carisma y su capacidad dramática, a Sienna Miller si la había visto en alguna ocasión pero nunca me había trasladado tal entidad; Pattinson hace tiempo que dejó de ser el chico de Crepúsculo.
La verdad es que me alegra  mucho que la crítica haya recibido con este fervor una cinta que no busca demostrar estilo, transmitir un mensaje, sentar cátedra sobre nuevos modelos de narración, epatar...... sino que es simplemente cine de siempre.
Y volviendo al inicio. Evocador. Pero ojo, no confundir con un ejercicio retro, el que el otro día comentaba hablando de La La Land. Esta no es "la moderna película de aventuras hecha como las de antes" sino que es una muy buena película en si misma, sin necesidad de excusas. Excelente muestra de cine.
Por intentar aclarar mi punto de vista, "retro" es un adjetivo que define al producto ( película ), mientras que "evocador" se refiere a la sensación que produce en nosotros, algo mucho más difícil. No es alguien que se disfraza de época, sino algo que nos lleva a viajar allí de nuevo y consigue resucitar lo que sentíamos entonces.
Evocador, de aquellas tardes y noches de cine en las que tanto disfrutamos.
De ese deseo ingenuo de vernos sorprendidos.
De la propia ingenuidad, porque aun quedaba mucha vida.
A veces la nostalgia es algo muy agradable..

Público

martes, 2 de mayo de 2017

NOVELA: UNA TEMPORADA EN EL PURGATORIO de Dominick Dunne

Libros del Asteroide
348 páginas

Hace años, cuando vivía en Los Ángeles, compré en un viaje uno de esos libros de aeropuerto: sinónimo de quedarse sin lectura antes de emprender un largo vuelo, pánico escénico a tener que conformarme con el Ronda Iberia, comprar en la librería del aeropuerto cualquier cosa que me parezca legible para salir del apuro....
En dos ocasiones, que recuerde, el resultado fue un premio. Una de ellas, El corazón del tártaro por la que valoré como se merece a Rosa Montero.
Otra, People like us de Dominick Dunne. Con portada colorista en edición de bolsillo.
Creo recordar que en la que se supone es la novela más reconocida de este autor, Las dos señoras Grenville, uno de los personajes es Truman Capote o tiene alguna presencia.
No sé nada de Dominick Dunne ( al margen de las notas de la solapa del libro y de que escribe muy bien ). Sí, que es periodista. Pero emparentarlo con el autor de A sangre fría ( de quien sí sabemos mucho ) sería un exceso. Además de que todavía nadie, en mi opinión  ha emulado esa crónica criminal.
Pero lo cierto es que parece ser que inauguró un género donde cronista y escritor podían convivir, incluso en aquellos temas hasta entonces más propios de las páginas de sociedad.
Ese es el escenario de las novelas de Dunne que he leído y por supuesto de esta: la alta sociedad americana, su estructura de clases y su contraste con el resto del universo. Su flexible moral y su distancia de la realidad.
En este caso, el protagonista es un muchacho de menos posibilidades ( narrador de dos de las tres partes del libro ) y su antagonista, un joven de una familia de nuevos ricos católicos, una especie de adonis sin mácula visible, casi un futuro Kennedy .
La amistad desigual entre ellos, la admiración más absoluta, hasta la abducción, la entrega. Todo ello crea una relación enfermiza que encaja con las relaciones generales de una familia casi mitológica, con los pecados y lacras que ya abundaban en el Olimpo.
Son esos pecados los que hacen derivar la narración hacia el género negro. Pero sin que ello le haga perder su carácter de crónica. En este nivel, somos testigos del rechazo de la aristocracia tradicional hacia la nueva aristocracia del dinero, marcada también con conflictos religiosos; en el oscuro, nos empapamos de la relación malsana entre ambos jóvenes y nos llega a fascinar esa criatura de monstruo hermoso e inconsciente. Hay mucho retazo de historia en quienes asumen su posición y a quienes termina destrozando la hipocresía, en quienes viven con una especie de contagio fascinado y entre quienes sólo alcanza el miedo.
Una temporada en el purgatorio está muy bien escrita. No es fácil encajar la epopeya íntima de cada personaje con el paisaje coral lleno de detalles definitorios; tampoco es fácil retratar este colectivo sin caer en la excesiva ironía o el brochazo. Ambos peligros se superan con creces, posiblemente aquí esté patente la capacidad periodística de su autor.
Pero además,, como ocurría en sus otras novelas que he leído, es entretenidísima. Difícil de abandonar.
No se si Dunne está considerado como un autor importante o como un derivado cercano al best seller. Sería un error. Es un muy buen escritor. Lo frívolo es el fondo real de sus obras, pero estas, en si mismas, no tiene nada de frivolidad.
Quiero señalar la labor de algunas editoriales que, en los últimos años, están contribuyendo a una visión más plural de la literatura y a ampliar el catálogo de autores conocidos, con muchos que, de otra manera, sería difícil conocer.
Valorar por tanto la labor de Libros del Asteroide, con Druon, Banfly y muchos más entre sus libros, hermosos ejemplares por dentro y por fuera. Gracias.

Público

viernes, 28 de abril de 2017

CINE: LADY MACBETH de William Oldroyd

UK. 2017
Florence Pugh. Cosmo Jarvis. Christopher Fairbank. Naomi Ackie. Bill Fellows. Paul Hilton

Esta excelente película podría enmarcarse en dos planos simétricos del rostro de la protagonista. Es un retrato frontal, dramático en su estatismo y en su agobiante geometría. Ella, sentada en un sofá, mira directamente a la cámara.
En el primero, es una joven recién casada que se enfrenta al aburrimiento en el ámbito cotidiano, y a una posible desesperanza en el futuro, como objeto decorativo de una vida de sumisión.
En el último, que cierra la cinta, esa joven es ya una mujer que ha vivido y participado en una sórdida tragedia. Para ella, entonces, el futuro ya no es desesperanzador, sino posiblemente la cárcel más oscura, sin aire.
Lady Macbeth se sitúa en la Inglaterra rural de 1800.
Frente a cualquier tentación idílica, la dureza de los bellos paisajes es el marco perfecto para algo mucho más cruel: la sociedad de la época.
En una sociedad de clases férrea y sin escapadas posibles, donde los inferiores parecen ( y resultan ) casi inexistentes y, en el mejor de los casos deben de vivir y son tratados como animales. la posición de la mujer no es mucho mejor aunque sí más cómoda. Posiblemente en un entorno urbano, las circunstancias sociales diesen otras opciones, pero en el rural, en una geografía de grandes distancias, la soledad no ofrecía ninguna opción. Ahí las mujeres eran, en el mejor de los casos, elementos de cría.
Es allí donde Katherine, que ni siquiera obtiene el "consuelo" sexual, abandona por su marido, se encuentra obsesionada con un hombre que trabaja en las cuadras de su esposo. Esta relación, sólo puede terminar en una tragedia. Es un absoluto desestabilizador del orden establecido.
Posiblemente en este personaje se mezcla un nivel de humillación acumulado difícilmente soportable, una rabia larvada y una necesidad de sentirse humana, con una inteligencia diferente. Y posiblemente sea esa inteligencia la que le lleve a cuestionar lo convencional y a no ponerse límites. Florence Pugh consigue trasladarnos el interior de esta mujer, su evolución, su viaje hacia el horror, sin efectismos. También Cosmo Jarvis está perfecto a la hora de transmitirnos su pasión y su dolor.
El director, al parecer de origen teatral, opta por una realización de absoluta sobriedad, de una belleza fría, distante, a menudo geométrica. También la narración es seca. Esto aleja el resultado del melodrama tradicional y lo convierte en visión crítica.
Tal vez sea difícil llamar feminista a una mujer que acaba empapándose en el mal. Difícil reconocer como revolución lo que es un ejercicio terrible de egoísmo. También ella es parte de esa sociedad como la que le oprime y acepta con gusto lo que le favorece. Es difícil que en un entorno tan cruel no envenene todo lo que toca.
Pocas películas nos lo han contado como esta. Puede parecer pequeña en su humildad, pero está llena de pequeños detalles, de hallazgos. Un cine británico de época en las antípodas de los tópicos.

Público

sábado, 22 de abril de 2017

NOVELA: EL MONARCA DE LAS SOMBRAS de Javier Cercas

Literatura Random House
288 páginas
También disponible en ebook

He leído alguna referencia que calificaba este tipo de obra, y otras anteriores de su autor ( El impostor, Soldados de Salaminas ).como novela documento.
Puede ser una buena definición.
Estas novelas de Javier Cercas, tienen siempre dos niveles, uno es lo que se narra, el otro lo ocupa el propio escritor, convirtiendo en aventura el proceso de decisión a embarcarse en un proyecto y las etapas de investigación en el mismo. Sumando dos realidades, asumiendo que una tiene, a pesar de su caracter documental, la libertad de ficcionar los vacíos, y la otra es totalmente veraz, incluso involucrando a personajes conocidos de la actualidad.
No sé si con el tiempo y la repetición puede ser un modelo que se agote, pero por el momento, personalmente opino que es una forma diferente de enriquecer la historia , así como de otorgar al lector una posición en la que puede disfrutar mucho más si se decide a ser cómplice en el proceso.
El monarca de las sombras cuenta la historia de Manuel Mena, un soldado del ejército franquista muerto a los veinte años en plena Guerra Civil. Un joven reconocido como un héroe en su pueblo pero muy cuestionado por aquellos de sus descendientes que, como el propio autor, terminaron simpatizando con el bando contrario. Una lacra para quienes pretenden posicionarse de forma clara en el progreso frente a la pasada dictadura.
Dentro pues de esta obra, en la que Javier Cercas tiene una implicación personal que alcanza a otros miembros de su familia, especialmente a su madre, asistimos a una mutación, de pasar de juzgar a un hombre, a intentar acercarnos a un modelo de heroísmo, no compartido en su motivo, pero entendido, y al que es escritor finalmente se permite dotar de un nivel casi mitológico en lo que termina siendo una historia de fantasmas.
También, por supuesto, es un importante apunte sobre la memoria y el olvido, sobre el valor de recordar y las posibilidades de actuar consciente o inconscientemente, sobre el recuerdo.
La comprensión, este reflejo encontrado, es una muestra de humanidad especialmente valiosa cuando se encuentra en medio de la barbarie.
Porque por supuesto, es también "otra novela sobre la Guerra Civil" , y muy interesante desde su capacidad para contarnos como penetró la contienda en pueblos pequeños que, hasta ahora, no habían tenido ningún protagonismo. Pero el acercamiento de su autor, permite avanzar en la necesidad de la reconciliación, de entender que cualquier apreciación manquea será simplista, que todos, incluso un Manuel Mena, tienen derecho a ser escuchados.
Nadie pretende justificar el horror, pero posiblemente si haya que hacerlo con quienes se vieron inmersos en él, o , por lo menos, intentar compartir sus miedos, su desconcierto y sus errores.
Documento, sí.
Una lección de historia desde el interior de la misma.
Pero también buena y apasionante literatura.

Público

viernes, 21 de abril de 2017

CINE: STEFAN ZWEIG. ADIOS A EUROPA de María Schrader

Alemania 2017
Josef Hader. Aenne Schwarz. Barbara Sukowa. Tomas Lemarquis. Lenn Kurdjawizki

Stefan Zweig es uno de los grandes escritores alemanes de todos los tiempos. Un hombre aquejado de melancolía a quien le tocó vivir uno de los periodos más oscuros de la historia de su país, especialmente para un judío.
Un exiliado, un nómada en los últimos años de su vida que concluyeron con su suicidio.
Stefan Zweig. Adios a Europa, se centra en esos años de deambular por América, a través de una colección de episodios, sin aparente relación entre si, pero que trazan un itinerario exterior e interior suficiente para entender ese largo viaje, lo que supuso para él, su desarraigo y su desesperanza.
Hace poco, hablaba de Neruda, en relación con la capacidad de sustituir un biopic al uso por un retrato, una forma de relatarnos no la vida de un personaje sino al propio personaje.
La película del poeta chileno y la del novelista alemán se encuentran en las antípodas en lo que se refiere a tono y estilo. Sin embargo, coinciden en el objetivo.
Como he dicho antes, en este caso, la cinta se compone de varios episodios en distintas localizaciones geográficas y un epílogo ( que merecerá comentario aparte ).
En principio, la directora parece optar por un tono correcto, podría decirse incluso que convencional, de película de época bien hecha.
Sin embargo, no tardamos en darnos cuenta de que hay una especial dedicación a las miradas, las de el personaje protagonista y las de quienes le contemplan a él.
María Schrader, con la inestimable ayuda del intérprete Josef Hader en un excelente trabajo, consigue trasladarnos el interior de Zweig, sus inquietudes, sus dudas que en momentos le hicieron ser considerado un cobarde, su tristeza inmensa por un país, un continente, al que amaba y al que contemplaba acercándose al abismo.
Nada anuncia su suicidio, y sin embargo, no nos sorprende, no ya porque conozcamos como terminó el escritor sus días, sino porque cada uno de sus gestos, parece estar dirigido allí.
Es un trabajo de introspección precioso y delicado, encajado, sí, en una película que podría calificarse simplemente de bien hecha, pero a la que esa mirada otorga una grandeza sorprendente.
Como ocurría con Neruda, al terminar tengo la sensación de estar más cerca de un autor al que siempre he admirado.
Decía que el epílogo merecía comentario aparte. Dentro del positivo tono general con que disfruto de la película, este pequeño tramo roza la perfección. No sólo por el respeto y el pudor con el que se nos muestra el suicidio sino por la caligrafía, la estructura visual de una inteligencia absoluta, sorprendente en su resolución.
Tengo la sensación de que Stefan Zweig. Adiós a Europa, es una muestra excelente de un cine europeo de calidad que no se avergüenza de su clasicismo y que cumple, al mismo tiempo, la importante misión de revisar su Historia.

Público

jueves, 20 de abril de 2017

TEATRO: NADA QUE PERDER de QY Bazo, Juanma Romero y Javier G.Yagüe

Director.- Javier G. Yagüe
Intérpretes.-
Marina Herranz. Javier Pérez- Acebrón. Pedro Ángel Roca
Sala Cuarta Pared

Recuerdo con emoción Las Manos, una pieza teatral coral que marco un antes y un después en lo que se conocía como teatro independiente. Formaba parte del proyecto Trilogía de la Juventud, ambicioso por encima de las posibles limitaciones económicas de la producción.
Este tipo de teatro en principio minoritario y con problemas de presupuesto, conseguía alcanzar a otro tipo de público y, muy importante, a otro tipo de prensa.
Era una obra magnífica.
Y alcanzó el reconocimiento que se merecía.
Fue una producción de la Cuarta Pared que, de nuevo, ha alcanzado el éxito de crítica y público con Nada que perder.
Creo que comenté algo similar cuando hablaba del Teatro Pavón desde que lo gestiona Kamikaze, y es que no hay nada tan de agradecer como la gestión de un espacio teatral llevado a cabo por gente que, de verdad, ama el teatro. Esto también sucede aquí.
En Cuarta Pared se hace un teatro de creación, un teatro artesano que siempre transmite la sensación de un trabajo colectivo. Y, sobre todo, un teatro pegado y comprometido con la realidad.
Nada que perder puede calificarse como género negro. Sin duda. Un negro social donde la muerte está en la conclusión y no en el inicio. Negro enclavado en la corrupción política de nuestro país, en los efectos de la crisis y el contraste entre como la sufren unos y otros. En el dolor y en la basura ( real y metafóricamente ).
Son ocho escenas.
Un puzzle en el que los autores van contando la historia de forma tangencial, desde personajes en ocasiones secundarios a la trama central, como ese profesor de filosofía y su hijo con los que se inicia la pieza. Hay una maestría absoluta en los diálogos, todos ellos creíbles, tan perfectos que sólo pueden ser ciertos. Pero hay algo más: las escenas se componen siempre de dos personajes y un tercer participante que se integra desde fuera para hacerles enfrentarse a su conciencia, para comentar y preguntar.
Porque el tema real de Nada que perder son las preguntas, sobre todo aquellas que existen y no nos queremos hacer.
Y en este sentido, no es complaciente.
La obra habla de los ninis, de los desahucios, del trabajo basura, de la pobreza, de la corrupción, como ya he citado.
Efectivamente tiene una importante carga política. Pero también, o sobre todo, tiene una carga moral. No todo es culpa de los demás. No todo se arregla echando la culpa a otros. Todos, todos, evitamos ciertas preguntas, ninguno debemos de considerarnos Dios ni otorgarnos la propiedad de la justicia o la razón.
De todas maneras, no quiero que parezca que estamos hablando casi de teatro de tesis. En Nada que perder, hay mucha emoción, desde el abrazo de un padre, hasta, especialmente , la escena en la oscuridad, totalmente sobrecogedora. También hay humor, eso que nunca falta en cualquier creación inteligente.
Tal vez, por ponerle un pequeño pero, se podría aligerar la carga política, pero creo que la crítica del epílogo, es más amplia que la meramente institucional, la moral que ya cite antes.
El montaje es un ejemplo de artesanía, de trabajo visto, de creación. Para hacerlo grande, se cuenta con tres actores increíbles, capaces de mutar en segundos hasta conseguir crear dieciséis personajes absolutamente plurales. Ellos son gran parte del éxito de la propuesta.
De nuevo, la Cuarta Pared pone una pica en el teatro. Vuelve a demostrar algo en principio tan obvio como que el talento es más importante que el presupuesto.
Grande.

Público

martes, 18 de abril de 2017

NOVELA: EL SÍNDROME DE JERUSALÉN de Juan Bolea

Ediciones B
336 páginas
También disponible en ebook.

Uno de los objetivos más importantes de la novela negra es entretener. Y personalmente me parece algo muy valioso. Cualquier cosa que mejore la calidad del tiempo de quien se asoma, me parece digna de aplauso.
Desde ese punto de vista, El síndrome de Jerusalén del, para mi hasta ahora desconocido Juan Bolea, cumple con creces en este sentido.
Florian, detective singular de nombre singular, es un personaje entero, perfectamente creado tanto en sus condiciones externas como internas, se incorpora como protagonista para acompañar a la, al parecer ( repito que es mi primera lectura del autor ) protagonista habitual, Marina de Santo. La policía hace su aparición a mitad de novela, ya entonces el detective se ha metido hasta la cintura en un cruce de historias que parecen una especie de ovillo.
A partir de ahí, con viaje a Jerusalén incluido y peregrinación a un santuario de apariciones marianas, nos encaminamos sin prisa pero sin pausa hacia un final en el que todo parece encajar.
Por el camino, el autor consigue una muy buena construcción con los pilares habituales del género adaptados a lo hispano:
La ciudad de Zaragoza y sus alrededores ( con el exótico outing a Tierra Santa ), conforman un escenario pintoresco y muy bien descrito, tanto en el entorno rural como en el urbano.
La colección de personajes, se dibuja muy bien. Ya he hablado del protagonista, pero todos los que le rodean, agrupables en colectivos por su misión, tienen la suficiente estridencia para hacerse reconocibles aunque sea corta su presencia, todos con un componente irónico fruto de la mirada del detective.
Además, teniendo en cuenta que la trama ( o las tramas ) giran alrededor de la religión , el autor consigue teñirlas con un cierto halo y mantener un equilibrio siempre dentro del respeto, entre la fe y la superchería, lo verdadero y lo falso.
En resumen, la novela de Juan Bolea es buena , por encima de la media, y muy muy entretenida. Tenemos la sensación desde las primeras páginas , de que entramos en un carrusel que parece no detenerse hasta la última página. Y esta vorágine tan gozosa, nos permite no profundizar en algunos giros que, si no lo estuviésemos pasando tan bien, serían cuestionables. Pero es que casi toda novela negra, y más cuando su trama se vuelve tan diabólicamente enrevesada, tiene alguna grieta, algo perdonable si nos ha hecho disfrutar.

Público

sábado, 15 de abril de 2017

CINE: NERUDA de Pablo Larrain

Chile 2016
Luis Gnecco. Gabriel García Bernal. Mercedes Moran. Alfredo Castro. Pablo Derqui. Marcelo Alonso. Alejandro Goic. Antonia Zegerss. Jaime Vadell. diego Mñoz. Francisco Reyes. Michael Silva. Marcos Montero.

Es de agradecer que las plataformas digitales y las nuevas formas de distribución, nos permitan segundas vueltas de los últimos estrenos. Algo que va en consonancia con la escasa duración en cartelera de muchas cintas, sean o no memorables.
Oportunidad por lo tanto de acceder a este Neruda que en su día se me escapó.
Oportunidad de disfrutar de esta extraña y excelente película. De esta obra singular.
Neruda, para empezar a hablar de ella, o incluso para definir lo que es , debe comenzarse por contar lo que no es.
Neruda no es una biografía del poeta chileno, aunque traslada a la perfección su posición y reconocimiento como icono de un movimiento de revolución en un país necesitado de un cambio.
Reconocimiento internacional, mundial. Reconocimiento alejado posiblemente del conocimiento del verdadero personaje , humano, como cualquier otro ser humano, que existía debajo del aura de genio. Un hombre mundano, superficial y capaz de reírse y manipular su propia creatividad. Algo que Neruda , la película, retrata a la perfección, incluso otorgándole el beneficio de asumir con autoironía la necesidad de "utilizarse" por un bien mayor, un margen por lo tanto de empatía ( ante un personaje que, sin esa coda, podría llegar a ser claramente detestable ).
No es tampoco un cuadro político, por mucho que la política esté presente y se analice, en muy pocas frases , con una lucidez y una inteligencia dignas de elogio. Ni una crónica de un Chile agónico en su decadencia.
Neruda se centra en dos personajes y en una persecución entre ellos. El poeta y un policía hijo del arroyo y con necesidad de adquirir una notoriedad que , hasta entonces, le ha negado la vida. Pero no me atrevería a calificarla como thriller a no ser que admitamos como género algo así como el thriller lírico, estilizado y depurado.
¿Que es por lo tato Neruda?.
Para empezar, una semblanza de un personaje histórico, con un análisis personal crudo, pero que en ningún caso resta valor a su significado, asumiendo incluso por parte de sus valedores, que no era mucho más que un cartel de propaganda ilustrado.
También de los movimientos políticos de entonces , tan necesitados de la clandestinidad como coartada y de la cultura como apoyo.
Pero sobre todo, es una apuesta  arriesgada, original y extraña sobre otra forma de contar. Ya he citado su lirismo, hablemos también de la metaliteratura. No está claro si Neruda es un cuento escrito por el poeta sobre un personaje que pudo llegar a obsesionarle, o un cuento escrito por el policía obsesionado él también por el poeta. Tal vez el resto de una mujer abandonada, tal vez un sueño.
Especialmente un viaje.
Pero con todo ello, sin ser un biopic al uso, posiblemente consigue trasladarnos mucha más información que si se hubiese afrontado la narración de forma tradicional.
Larrain es eficaz en su narrativa.
Asume que lo que tiene entre mano es un material diferente.
Su caligrafía remite a colores y formas tradicionales en el género negro con un punto de guiñol en la grandeza de las figuras y el espacio.  También utiliza a la perfección y de forma muy epidérmica herramientas como la música o el movimiento.
Su obra es un aguafuerte.
La mano del director es un excelente ejercicio plástico, atrapa en un torbellino visual, vital, brillante, pero creo que probablemente el mayor valor de Neruda esté en su escritura, en ese difícil equilibrio surrealista, entre el cómic culto y la lírica.
El resultado es, ya lo he dicho antes, excelente, un poema que navega entre el humor y la ironía, entre la ternura y el patetismo, entre el peligro y el destino.
Por último, quizás todos los genios merezcan una mirada así. Y todos los capítulos de nuestra historia. Capaz de entender y asumir.
Neruda, en su atipicidad, es mucho más compleja y completa, y nos acerca mucho más a esa realidad, que cualquier modelo convencional. Tengo la sensación al concluir, de que mi cercanía con el poeta es mucho mayor que al inicio, posiblemente por escenas que nunca había imaginado como su recitado en un burdel, la referencia a su voz de poeta, o el autoreconocimiento de su figura como insignia necesaria para la revolución.
Excelente y singular, creo que ya lo he dicho.

Público

miércoles, 12 de abril de 2017

CINE: LO TUYO Y TU de Hong Sang- soo

Corea del Sur.- 2016
Kim Joo- Hyuck. Lee You- Young. Kwon Hae- Hyd. Yu Jung- Sang. Kim Eui- Sung

Los juegos sobre la certidumbre han sido siempre la corriente que ha alimentado el cine de Hong Sang- soo.
En sus películas se cruzan planos de narración que apuntan en diferentes direcciones, unas veces como variaciones sobre un mismo suceso, como un estudio de probabilidades, otras como desarrollos interiores, con una estructura de muñecas rusas pero sin una decisión sobre cual es la más grande y cual la más pequeña.
Son una forma constante de cuestionar la verdad, tal vez de decirnos que la realidad es una cosa y el cine otra diferente.
Es el espectador quien decide. Aunque lo cierto es que nadie le pide que tome una decisión.
Entiendo que lo correcto ante el cine de este autor, lo que nos permite disfrutarlo, es dejarnos llevar sin buscar explicaciones ni intentar poner orden.
Personalmente, lo que más me gusta, junto con una inteligencia simpática que le permite urdir las tramas, es su ausencia absoluta de trascendencia y su capacidad para imprimir una asombrosa ligereza en todas sus obras.
Lo tuyo y tu viene a ser como un credo, la culminación de lo visto hasta ahora, la concentración en poco más de ochenta minutos de su forma de hacer, más destilada, podría decirse que más radical si no fuese porque el adjetivo radical no me cuadra en nada con el cine de Hong Sang- soo.
Y es que aquí no hay varios planos narrativos sino uno solo. Incluso tengo la sensación de que cierra más el entorno en un vecindario limitado, para centrarse en la historia. Para que nada nos desvíe de esta historia de amor.
Youngsoo, enamorado de Minjung, no es capaz de aceptar como es a esta mujer libre, un poco salvaje, de fácil beber y dada a relacionarse con otros hombres. Los rumores sobre ella terminan con su relación.
A partir de ahí, arrepentido, inicia su proceso de búsqueda. Mientras ella vaga por los pocos espacios conocidos a merced de otros dos admiradores.
Pero ¿ es ella?.
¿Es una mujer o sólo un deseo?
¿ Está engañándole o signos como el pitido en el oído quieren dejar la puerta abierta a una posible anormalidad?.
¿ Hay una gemela?.
Es difícil escribir algo más sin descubrir la magia que esconde este juego. Baste decir que es una delicia y que conduce a un final propio de la más hermosa historia de amor, aquella que acepta y agradece, y que es capaz de reconocer que el amor, si de verdad nos importa, puede ser más importante que la realidad e incluso modificarla a su antojo.
Antes hablaba de la ligereza de su autor.
Pues bien, esta película, compuesta a base de diálogos generalmente de dos en dos y en apariencia banales, apenas dura ochenta y cinco minutos, pero lo cierto es que se pasa como un vuelo. Es gracioso pensar que no están tan lejos de tono las comedias americanas de nueva vía que generalmente nos viene regalando Sundance, tan lejos y tan cerca,
En definitiva, una pequeña joya que, si como decía antes, aceptamos que lo importante no tienen porque ser las certezas, podremos gozar con una sonrisa.
Por cierto, esta mañana , visita a la exposición de Escher y ahora Lo tuyo y tu, creo que este miércoles está siendo un buen día para cuestionar la entidad de lo cierto.

Público

EXPOSICIÓN: ESCHER - Palais de Gaviria

Palacio de Gaviria.- Madrid
Hasta el 25 de junio.

Entro en la exposición de Escher con las referencias de las ilustraciones que he visto en diferentes comentarios y anuncios de la misma. Referencias que me recuerdan múltiples obras de distinto tipo, desde películas hasta portadas de discos.
Con esa idea voy, dispuesto a disfrutar de un juego de perspectivas inteligentes, de una plantación intelectual de sueños geométricos e imposibles.
Me encuentro mucho más.
Para empezar, la obviedad de que Escher era un magnífico dibujante, no sólo por su trazo sino también por su composición y la capacidad evocadora de sus paisajes. En este sentido, las ilustraciones de sus viajes por Italia son un prodigio de sensibilidad.
El paso por las teselas, su visita a Andalucía y su identificación con el arte islámico, parece introducirlo en un juego de formas, de ocupación del espacio.
Pronto muta a un juego más intelectual, a la reinvención de la realidad generando sueños sólidos, introduciendo la perspectiva  de la arquitectura en la superficie unidimensional del grabado.
Cada dibujo de Escher es una aventura, un teorema flexible, un pequeño mundo donde vivir rompiendo las referencias y siempre con la disposición de descubrir que no existe lo imposible.
Pero no pensemos que olvida aquí la vertiente artística con el objetivo de sorprender, piezas como el
Reflejo en el charco, son de una delicadeza pareja a su inventiva.
Esta exposición es por lo tanto un lugar donde admirar una obra pero también un lugar donde dejar que la mente se expanda, donde divertirse.
Para ello, la muestra se complementa con algunos puntos de juego, lo que de paso la hace recomendable para todas las edades.
Finalmente , el marco no puede ser mejor. El Palacio de Gaviria, recuperado para exposiciones, ofrece un recorrido sinuoso pero ordenado y comprensible, que integra a la perfección esta colección singular que se abre camino entre presente y pasado, intemporal , como estas paredes o los grandes espejos, tan adeudaos para añadir otro nivel a la obra.
Verdaderamente, pocas veces como esta he tenido la sensación de visitar una exposición evitando el distanciamiento que en ocasiones me produce la admiración del arte.
Repito: muy disfrutable.

Público

martes, 11 de abril de 2017

NOVELA: LOS DÍAS DE JESÚS EN LA ESCUELA de J.M. Coetzee

Literatura Random House
248 páginas
También disponible en ebook.

Pocas veces el análisis de un libro ha estado tan vinculado a entender el título.
Los días de Jesús en la escuela, como ya ocurría con la anterior novela de Coetzee, precedente a esta en la narrativa, hace referencia a un personaje que ni siquiera se cita en ninguna página.
Parece como si el autor estuviese creando, en tiempos de descreimiento, una nueva mitología espiritual, un nuevo concepto de la religión vinculado a lo material de nuestra civilización, a una filosofía que, en gran parte, parece ceñirse a una visión conceptual de la existencia.
Una especie de cuadro laico de la trascendencia.
No es fácil escapar de recorrer las páginas de este libro buscando referencias que nos remitan a los textos sagrados. Intentar adivinar si Jesús es David, ese niño antipático y diferente, tiránico y casi invisible desde el punto de vista administrativo.
Si su tutor, Simón, es un San José entregado hasta la humillación o si Inés tiene algo de Virgen María. También Dimitri y Ana Magdalena ( el único nombre que de alguna manera puede remitir a un personaje bíblico ) se pueden acoplar a los Evangelios.
Se puede leer Los días de Jesús en la escuela de varias maneras.
La más simple sería la de la narración pura.
En ella Coetzee demuestra de nuevo su solidez a la hora de trasladar un conflicto desde unos personajes pétreos en su complejidad. Sin dramatismos ni efectos sino con una simplicidad que obtiene la grandeza de lo que se nos está contando.
Una forma que pone en su mejor acepción el adjetivo primitivo, algo que no deja de recordarme a las últimas obras de Saramago aunque tal vez con un grado mayor de artificio. La novela como parábola.
En este modelo de acercamiento, el autor reitera su capacidad para mover las tramas a su gusto sin que en ningún momento sintamos que existe manipulación.
Todo ello con una dimensión mayor a la externa dado que el pensamiento es, en la mayoría de las ocasiones, el motor y nuestra guía.
La imaginación, algo que parecería contrastar con el rigor del escritor, es amplia y crea un mundo fascinante donde cruzar un océano ( no sabemos desde donde ) para llegar ( no sabemos a donde ), supone abandonar una vida, olvidar una existencia previa y nacer a una sociedad que tiene algo de gran hermano y mucho de descubrimiento.
Me resisto de todas maneras a quedarme en ese nivel.
No es Coetzee alguien que , en su visión pesimista de la existencia, destaque por su sentido del humor, por lo tanto, me niego a pensar que el título de la novela ( de esta y de la anterior ) no sea más que una broma.
Pienso más bien que forma parte de un proyecto global que posiblemente tenga continuación.
Como cité anteriormente, es como si su autor aspirase a crear una religión de lo material, como si la utilización del nombre icónico fuese sólo una referencia para situarnos en su objetivo.
Para ello, consigue destilar el pensamiento , o más bien las dudas, de aplicar hoy día las doctrinas religiosas, en ese mundo ficticio que , de todas maneras, tiene mucho de realidad , como si se hubiesen eliminado las cortinas de las apariencias para dejar al descubierto de una forma un poco cruel, lo que hoy ocurre en nuestras ciudades.
El resultado es un libro excelente, complejo ( no quiero decir difícil porque pasa con gran fluidez ) , veloz e importante ,que es imposible atrapar sólo en la entrada en un blog.
Una vez más, Coetzee nos muestra su humilde grandeza, su inquietud y el valor que le da a la literatura como forma de intentar comprender, de debatir. Una vez más nos recuerda el valor experiencial de su obra.

Público  

sábado, 8 de abril de 2017

SERIE DOCUMENTAL: COMO VIVÍAN LOS ROMANOS de Mary Beard

UK.- 2012
Creación y dirección.-
Mary Beard
Capítulos:
1.- Todos los caminos llevan a Roma.
2.- La vida en las calles.
3.- Detrás de las paredes.
45 minutos c.u.

No conocía a Mary  Beard y la verdad es que no le concedí mucha importancia cuando le concedieron el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
Error.
Acabo de tener la oportunidad de disfrutar, gracias a Filmin , de los tres capítulos que componen esta serie , Como vivían los romanos, y tengo que reconocer que nunca me habían contado la Historia de una forma tan divertida e inteligente.
Mary Beard, con su gabardina roja y su bicicleta, es una especie de maestra gamberra que nos va guiando, desde la Roma de hoy, sus ruinas, y algunos doctos amigos, por una visión natural demostrada y creíble de la vida del Imperio.
Lo más importante es la cercanía que le da a la antigua civilización, consiguiendo evitar toda distancia sin que nadie suene a anacronía sino a verdad.
También una estructura muy bien ordenada aunque consiga que todo respire aire de espontaneidad: en el primer capítulo, nos explica lo que el concepto de imperio significaba en esa época y como esa extensión hasta entonces desconocida, influía en sus habitantes y absorbía a los pueblos conquistados; en el segundo, entramos en las ciudades, esas primeras urbes, sus diferentes barrios y centros de encuentro, su movimiento diario; finalmente, en el tercero entramos en su intimidad, en sus costumbres y en sus hogares.
Disfrutar con la historia, aprender, acceder a secretos, comprender que aquellos seres humanos, no eran tan diferentes de nosotros, ni en sus pasiones, ni en sus miedos, ni en sus deseos.
Lo dicho: una gozada, para mi un descubrimiento.
Totalmente recomendable.
Creo que ya me afiliado a Mary Beard.
A partir de ahora seguiré sus historias.

Calígula 
50 minutos
Dicho y hecho:
He saltado de la vida de los romanos al emperador Calígula, a quien suponemos el más sanguinario de la historia.
Baste decir que el rigor y la capacidad de convertir la reflexión histórica en entretenimiento continua vigente en su autora, que nos guía por aquellos parajes y costumbres con una cercanía absoluta.
Pocas certezas podemos tener de esas realidades pasadas , pero sí pistas, donde Mary Beard se convierte en una investigadora del pasado, para atisbar lo que hay de cierto en las leyendas.
De nuevo, un excelente divertimento.

Público

OPERA: RODELINDA de Georg Friedrich Handel


Director musical.- Ivor Bolton
Director de escena.- Claus Guth
Intérpretes.-  Lucy Crow. Bejun Mehta. Jeremy Ovenden. Sonia Prina. Lawerence Zazzo. Umberto Chiummo

Rodelinda cuenta con una música hermosísima, referente de la opera barroca.
Su partitura es una especie de continua filigrana en el que las estilizadas voces de los cantantes viven en un constante más difícil todavía, lo que para el espectador se convierte en una experiencia gozosa que parece no terminar nunca.
Por lo demás, si las óperas cuentan por regla general con libretos descabellados, el de Rodelinda borda el delirio y además lo hace en un entorno cerrado, de intrigas internas y estatismo.
De todas maneras, creo que nos encontramos ante uno de los montajes estrella de esta temporada en el Teatro Real, y de las que ocupará una posición importante en su catálogo.
Mis conocimientos musicales ( nulos ) no me permiten ir más allá de la belleza.
Pero creo que lo que convierte esta representación en una propuesta singular es su dirección de escena.
Lo que se nos propone es una época elegantemente intemporal y clásica, de un cromatismo destacado en blanco y negro. Una gran casa de muñecas giratoria e incompleta. Una iluminación fantástica que es capaz de aislar espacios, crear bosques imposibles y llenar el escenario de dibujos. Unas marionetas casi artesanas en su estética.
Y sobre todo, un movimiento continuo que convierte el estatismo de la narración en un ejemplo de agilidad y ritmo, casi una coreografía.
El montaje asume la vertiente teatral de una ópera, la necesidad de crear un espectáculo que esté a la altura de la música y que no necesita ningún tipo de justificación, ni realismos, ni mensajes.
Esta Rodelinda es sorprendente, evocadora, muy hermosa y muy divertida, extravagante y original Grandiosa.
Quizás sea sólo el sueño de un niño que aun no entiende a los adultos.
Quizás su interpretación de las intrigas d los mayores.
Otro de los aciertos del director es tener la valentía de no ofrecer todas las claves y dejar que sea el espectador quien termine de completar la propuesta.
Por cierto, puede ser mi imaginación perdida, pero ese muchacho con gafas, me recordó al que, sin que sepamos tampoco claramente su posición, abre y cierra Persona de Bergman.
A Bergman le habría gustado. Estoy seguro.

Público


viernes, 7 de abril de 2017

CINE: EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA de Aki Kaurismaki

Finlandia 2017
Kati Outinen. Tommi Korpela. Sakari Kuosmanen. Janne HyyTianien.Ilkka Kouvola.

El título de esta película podría servir para cualquiera de las de Kaurismaki.
Es sencillo, directo, y habla, parece, desde un lugar más allá donde la realidad puede vivirse de forma diferente.
Porque Kaurismaki, como Loach, o los Hermanos Dardenne, por ejemplo, es de los directores que utilizan el paisaje de la realidad para convertirse en la conciencia de Europa.
Pero sus visiones no pueden ser más diferentes, tampoco su forma de contar se parece pero, sobre todo, lo que los coloca en las antípodas es su actitud.
El finlandés no engaña, no esconde las aristas, pero tampoco se conforma, y desde la modestia de quien es consciente de que su obra no va a cambiar el mundo, pone su grano de arena para paliar la sordidez.
Nos regala esperanza.
Colorea el dolor, con tonos brillantes y con ternura, y rodea el conflicto de personajes y situaciones que se mueven entre la inocencia y el absurdo de un Buster Keaton o un Charlot.
El otro lado de la esperanza comienza con un prólogo muy potente, no sólo en lo visual sino también en el simbolismo, un hombre sale de debajo de la tierra transportada por un barco. Es un inmigrante ilegal procedente de Alepo que llega con el objetivo de pedir asilo político en el país, tras una triste epopeya por el continente. Lo primero que ve, ese paisaje nocturno donde las luces de la ciudad podrían confundirse con estrellas, es una postal de invitación. Quizás por fin haya llegado a un lugar para quedarse.
Paralelamente, un hombre en apariencia gris, abandona a su mujer y su trabajo habitual para lanzarse a la aventura de mantener en activo un desastroso restaurante, con la cuestionable ayuda de tres trabajadores más propios de un guiñol.
Una historia realista, dura, triste.
Otra cómica, más cercana al sueño. Con la distancia que juega tan bien este director y que le permite, rozando lo irreal, que todo parezca posible y creíble.
Las dos se cruzan, se funden y a partir de ahí, el cuento alcanza esa dimensión alquímica que se consigue en ocasiones, Kaurismaki casi siempre. El cuento oscuro que se llena de luz.
Porque en cualquier película de este director, la solidaridad aparece para teñir cualquier amago de tragedia. La luz por lo tanto, parece decirnos Aki, no la pongo yo, la ponen los seres humanos en los que la bondad sigue existiendo.
Hay esperanza, y si no la hay, inventémosla.
Porque es necesaria.
Para ello no hay que evitar hablar de la dureza con la que se trata a los inmigrantes, en ocasiones como si fuesen delincuentes, o del nacimiento de los grupos fascistas, o la injusticia en la toma de decisiones administrativas.
Sin embargo, también hay que mostrar la solidaridad de las personas comunes. Existe y no por quedarnos sólo en la oscuridad seríamos más oscuros, agresivos o eficaces, sino simplemente más injustos.
Todo esto lo muestra con su caligrafía simple, frontal, capaz de extraer una extraña poesía de la sencillez de sus imágenes.
Es icónico ese rayo de sol, ese último plano, ese perro que se acerca.
Con este final Kaurismaki culmina el regalo, a sus personajes, a quienes representan y también a nosotros.

Público

martes, 4 de abril de 2017

NOVELA: EL BOSQUE INFINITO de Annie Proulx

Tusquets
848 páginas
También disponible en ebook

Hay libros que uno no lee, libros en los que uno entra. Incluso libros en los que a uno le gustaría quedarse a vivir.
Este es el caso de El bosque infinito.
Son libros grandes , densos, llenos de historias. La experiencia se convierte en un viaje largo y tupido, como los bosques en los que nace esta larga epopeya.
En el siglo XVII, dos inmigrantes europeos llegan a América desde una Europa empobrecida y asolada por la miseria más absoluta, buscando una oportunidad para sobrevivir.
Su destino es el inmenso bosque, su objetivo, convertirse en taladores. El nuevo mundo se abre ante ellos como un nuevo nacimiento.
Desde ahí, René, en apariencia el más fuerte, se mimetizará con el entorno dando lugar a una línea de descendientes en los que las raíces indias se fundirán con el hombre blanco.
El otro, será el creador de un estirpe de empresarios madereros, una de las grandes fortunas del continente.
Saltando entre ellos, asistiremos a tres siglos de historia, a unas sagas complejas que irán dejando al margen los acontecimientos que se van sucediendo a su alrededor, guerras, crisis, cambios culturales.... Como música de fondo frente a sus historias particulares , las que verdaderamente interesan a su autora y a nosotros.
En muchas ocasiones se ha hablado de la búsqueda y el intento por parte de muchos escritores, de crear la gran novela norteamericana , como forma de generar una crónica que refleje el tapiz inmenso de ese país, en tiempo y en espacio ( me cuesta olvidar el artificioso y sobrevalorado fiasco de Ciudad en llamas ).
Creo que , francamente , por ambición, amplitud y grandeza literaria, El bosque infinito podría ser una buena candidata a ocupar ese lugar.
Proulx opta por cambiar el punto central en cada parte, y en algunos casos, en cada capítulo. Con ello obtiene una pluralidad de historias que le permite crear un paisaje habitado brutal en tamaño y en contenido.
La narración se desdoble y se apoya en elipsis para poder abarcar la inmensidad  que se propone en tiempo y espacio, en algunas ocasiones visitando otros lugares como Nueva Zelanda y China, pero fundamentalmente centrado en América del Norte. Desde los bosques agrestes ( o quizás un gran bosque infinito, como reza el título ) , al nacimiento de las grandes ciudades.
Cada personaje secundario , por pocas páginas que vaya a ocupar, tiene su personalidad , su espacio. El catálogo es tan rico que , como decía al inicio, al terminarla se tiene la sensación de haberla habitado.
Sólo puede puntuarse como negativo la dificultad que en ocasiones existe de seguir las ramas de estos árboles genealógicos tan frondosos. No es un problema en cualquier caso para seguir todo lo que se nos cuenta.
El bosque es mientras tanto el único protagonista inmutable a través de los años, más allá del inmenso daño que la ambición del ser humano es capaz de causarle. El mensaje central de la autora es un mensaje de esperanza pero también de aviso. No sólo la naturaleza, todos nosotros, nuestra historia, corremos el peligro de no ser capaces de entender lo que verdaderamente debería de importar.
Mientras lo pensamos, podemos perdernos en bosques de páginas , en largas historias, en experiencias que, como esta, nos devuelven a los momentos en que escuchar era uno de los mayores placeres.

Público