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sábado, 22 de abril de 2017

NOVELA: EL MONARCA DE LAS SOMBRAS de Javier Cercas

Literatura Random House
288 páginas
También disponible en ebook

He leído alguna referencia que calificaba este tipo de obra, y otras anteriores de su autor ( El impostor, Soldados de Salaminas ).como novela documento.
Puede ser una buena definición.
Estas novelas de Javier Cercas, tienen siempre dos niveles, uno es lo que se narra, el otro lo ocupa el propio escritor, convirtiendo en aventura el proceso de decisión a embarcarse en un proyecto y las etapas de investigación en el mismo. Sumando dos realidades, asumiendo que una tiene, a pesar de su caracter documental, la libertad de ficcionar los vacíos, y la otra es totalmente veraz, incluso involucrando a personajes conocidos de la actualidad.
No sé si con el tiempo y la repetición puede ser un modelo que se agote, pero por el momento, personalmente opino que es una forma diferente de enriquecer la historia , así como de otorgar al lector una posición en la que puede disfrutar mucho más si se decide a ser cómplice en el proceso.
El monarca de las sombras cuenta la historia de Manuel Mena, un soldado del ejército franquista muerto a los veinte años en plena Guerra Civil. Un joven reconocido como un héroe en su pueblo pero muy cuestionado por aquellos de sus descendientes que, como el propio autor, terminaron simpatizando con el bando contrario. Una lacra para quienes pretenden posicionarse de forma clara en el progreso frente a la pasada dictadura.
Dentro pues de esta obra, en la que Javier Cercas tiene una implicación personal que alcanza a otros miembros de su familia, especialmente a su madre, asistimos a una mutación, de pasar de juzgar a un hombre, a intentar acercarnos a un modelo de heroísmo, no compartido en su motivo, pero entendido, y al que es escritor finalmente se permite dotar de un nivel casi mitológico en lo que termina siendo una historia de fantasmas.
También, por supuesto, es un importante apunte sobre la memoria y el olvido, sobre el valor de recordar y las posibilidades de actuar consciente o inconscientemente, sobre el recuerdo.
La comprensión, este reflejo encontrado, es una muestra de humanidad especialmente valiosa cuando se encuentra en medio de la barbarie.
Porque por supuesto, es también "otra novela sobre la Guerra Civil" , y muy interesante desde su capacidad para contarnos como penetró la contienda en pueblos pequeños que, hasta ahora, no habían tenido ningún protagonismo. Pero el acercamiento de su autor, permite avanzar en la necesidad de la reconciliación, de entender que cualquier apreciación manquea será simplista, que todos, incluso un Manuel Mena, tienen derecho a ser escuchados.
Nadie pretende justificar el horror, pero posiblemente si haya que hacerlo con quienes se vieron inmersos en él, o , por lo menos, intentar compartir sus miedos, su desconcierto y sus errores.
Documento, sí.
Una lección de historia desde el interior de la misma.
Pero también buena y apasionante literatura.

Público

viernes, 21 de abril de 2017

CINE: STEFAN ZWEIG. ADIOS A EUROPA de María Schrader

Alemania 2017
Josef Hader. Aenne Schwarz. Barbara Sukowa. Tomas Lemarquis. Lenn Kurdjawizki

Stefan Zweig es uno de los grandes escritores alemanes de todos los tiempos. Un hombre aquejado de melancolía a quien le tocó vivir uno de los periodos más oscuros de la historia de su país, especialmente para un judío.
Un exiliado, un nómada en los últimos años de su vida que concluyeron con su suicidio.
Stefan Zweig. Adios a Europa, se centra en esos años de deambular por América, a través de una colección de episodios, sin aparente relación entre si, pero que trazan un itinerario exterior e interior suficiente para entender ese largo viaje, lo que supuso para él, su desarraigo y su desesperanza.
Hace poco, hablaba de Neruda, en relación con la capacidad de sustituir un biopic al uso por un retrato, una forma de relatarnos no la vida de un personaje sino al propio personaje.
La película del poeta chileno y la del novelista alemán se encuentran en las antípodas en lo que se refiere a tono y estilo. Sin embargo, coinciden en el objetivo.
Como he dicho antes, en este caso, la cinta se compone de varios episodios en distintas localizaciones geográficas y un epílogo ( que merecerá comentario aparte ).
En principio, la directora parece optar por un tono correcto, podría decirse incluso que convencional, de película de época bien hecha.
Sin embargo, no tardamos en darnos cuenta de que hay una especial dedicación a las miradas, las de el personaje protagonista y las de quienes le contemplan a él.
María Schrader, con la inestimable ayuda del intérprete Josef Hader en un excelente trabajo, consigue trasladarnos el interior de Zweig, sus inquietudes, sus dudas que en momentos le hicieron ser considerado un cobarde, su tristeza inmensa por un país, un continente, al que amaba y al que contemplaba acercándose al abismo.
Nada anuncia su suicidio, y sin embargo, no nos sorprende, no ya porque conozcamos como terminó el escritor sus días, sino porque cada uno de sus gestos, parece estar dirigido allí.
Es un trabajo de introspección precioso y delicado, encajado, sí, en una película que podría calificarse simplemente de bien hecha, pero a la que esa mirada otorga una grandeza sorprendente.
Como ocurría con Neruda, al terminar tengo la sensación de estar más cerca de un autor al que siempre he admirado.
Decía que el epílogo merecía comentario aparte. Dentro del positivo tono general con que disfruto de la película, este pequeño tramo roza la perfección. No sólo por el respeto y el pudor con el que se nos muestra el suicidio sino por la caligrafía, la estructura visual de una inteligencia absoluta, sorprendente en su resolución.
Tengo la sensación de que Stefan Zweig. Adiós a Europa, es una muestra excelente de un cine europeo de calidad que no se avergüenza de su clasicismo y que cumple, al mismo tiempo, la importante misión de revisar su Historia.

Público

jueves, 20 de abril de 2017

TEATRO: NADA QUE PERDER de QY Bazo, Juanma Romero y Javier G.Yagüe

Director.- Javier G. Yagüe
Intérpretes.-
Marina Herranz. Javier Pérez- Acebrón. Pedro Ángel Roca
Sala Cuarta Pared

Recuerdo con emoción Las Manos, una pieza teatral coral que marco un antes y un después en lo que se conocía como teatro independiente. Formaba parte del proyecto Trilogía de la Juventud, ambicioso por encima de las posibles limitaciones económicas de la producción.
Este tipo de teatro en principio minoritario y con problemas de presupuesto, conseguía alcanzar a otro tipo de público y, muy importante, a otro tipo de prensa.
Era una obra magnífica.
Y alcanzó el reconocimiento que se merecía.
Fue una producción de la Cuarta Pared que, de nuevo, ha alcanzado el éxito de crítica y público con Nada que perder.
Creo que comenté algo similar cuando hablaba del Teatro Pavón desde que lo gestiona Kamikaze, y es que no hay nada tan de agradecer como la gestión de un espacio teatral llevado a cabo por gente que, de verdad, ama el teatro. Esto también sucede aquí.
En Cuarta Pared se hace un teatro de creación, un teatro artesano que siempre transmite la sensación de un trabajo colectivo. Y, sobre todo, un teatro pegado y comprometido con la realidad.
Nada que perder puede calificarse como género negro. Sin duda. Un negro social donde la muerte está en la conclusión y no en el inicio. Negro enclavado en la corrupción política de nuestro país, en los efectos de la crisis y el contraste entre como la sufren unos y otros. En el dolor y en la basura ( real y metafóricamente ).
Son ocho escenas.
Un puzzle en el que los autores van contando la historia de forma tangencial, desde personajes en ocasiones secundarios a la trama central, como ese profesor de filosofía y su hijo con los que se inicia la pieza. Hay una maestría absoluta en los diálogos, todos ellos creíbles, tan perfectos que sólo pueden ser ciertos. Pero hay algo más: las escenas se componen siempre de dos personajes y un tercer participante que se integra desde fuera para hacerles enfrentarse a su conciencia, para comentar y preguntar.
Porque el tema real de Nada que perder son las preguntas, sobre todo aquellas que existen y no nos queremos hacer.
Y en este sentido, no es complaciente.
La obra habla de los ninis, de los desahucios, del trabajo basura, de la pobreza, de la corrupción, como ya he citado.
Efectivamente tiene una importante carga política. Pero también, o sobre todo, tiene una carga moral. No todo es culpa de los demás. No todo se arregla echando la culpa a otros. Todos, todos, evitamos ciertas preguntas, ninguno debemos de considerarnos Dios ni otorgarnos la propiedad de la justicia o la razón.
De todas maneras, no quiero que parezca que estamos hablando casi de teatro de tesis. En Nada que perder, hay mucha emoción, desde el abrazo de un padre, hasta, especialmente , la escena en la oscuridad, totalmente sobrecogedora. También hay humor, eso que nunca falta en cualquier creación inteligente.
Tal vez, por ponerle un pequeño pero, se podría aligerar la carga política, pero creo que la crítica del epílogo, es más amplia que la meramente institucional, la moral que ya cite antes.
El montaje es un ejemplo de artesanía, de trabajo visto, de creación. Para hacerlo grande, se cuenta con tres actores increíbles, capaces de mutar en segundos hasta conseguir crear dieciséis personajes absolutamente plurales. Ellos son gran parte del éxito de la propuesta.
De nuevo, la Cuarta Pared pone una pica en el teatro. Vuelve a demostrar algo en principio tan obvio como que el talento es más importante que el presupuesto.
Grande.

Público

martes, 18 de abril de 2017

NOVELA: EL SÍNDROME DE JERUSALÉN de Juan Bolea

Ediciones B
336 páginas
También disponible en ebook.

Uno de los objetivos más importantes de la novela negra es entretener. Y personalmente me parece algo muy valioso. Cualquier cosa que mejore la calidad del tiempo de quien se asoma, me parece digna de aplauso.
Desde ese punto de vista, El síndrome de Jerusalén del, para mi hasta ahora desconocido Juan Bolea, cumple con creces en este sentido.
Florian, detective singular de nombre singular, es un personaje entero, perfectamente creado tanto en sus condiciones externas como internas, se incorpora como protagonista para acompañar a la, al parecer ( repito que es mi primera lectura del autor ) protagonista habitual, Marina de Santo. La policía hace su aparición a mitad de novela, ya entonces el detective se ha metido hasta la cintura en un cruce de historias que parecen una especie de ovillo.
A partir de ahí, con viaje a Jerusalén incluido y peregrinación a un santuario de apariciones marianas, nos encaminamos sin prisa pero sin pausa hacia un final en el que todo parece encajar.
Por el camino, el autor consigue una muy buena construcción con los pilares habituales del género adaptados a lo hispano:
La ciudad de Zaragoza y sus alrededores ( con el exótico outing a Tierra Santa ), conforman un escenario pintoresco y muy bien descrito, tanto en el entorno rural como en el urbano.
La colección de personajes, se dibuja muy bien. Ya he hablado del protagonista, pero todos los que le rodean, agrupables en colectivos por su misión, tienen la suficiente estridencia para hacerse reconocibles aunque sea corta su presencia, todos con un componente irónico fruto de la mirada del detective.
Además, teniendo en cuenta que la trama ( o las tramas ) giran alrededor de la religión , el autor consigue teñirlas con un cierto halo y mantener un equilibrio siempre dentro del respeto, entre la fe y la superchería, lo verdadero y lo falso.
En resumen, la novela de Juan Bolea es buena , por encima de la media, y muy muy entretenida. Tenemos la sensación desde las primeras páginas , de que entramos en un carrusel que parece no detenerse hasta la última página. Y esta vorágine tan gozosa, nos permite no profundizar en algunos giros que, si no lo estuviésemos pasando tan bien, serían cuestionables. Pero es que casi toda novela negra, y más cuando su trama se vuelve tan diabólicamente enrevesada, tiene alguna grieta, algo perdonable si nos ha hecho disfrutar.

Público

sábado, 15 de abril de 2017

CINE: NERUDA de Pablo Larrain

Chile 2016
Luis Gnecco. Gabriel García Bernal. Mercedes Moran. Alfredo Castro. Pablo Derqui. Marcelo Alonso. Alejandro Goic. Antonia Zegerss. Jaime Vadell. diego Mñoz. Francisco Reyes. Michael Silva. Marcos Montero.

Es de agradecer que las plataformas digitales y las nuevas formas de distribución, nos permitan segundas vueltas de los últimos estrenos. Algo que va en consonancia con la escasa duración en cartelera de muchas cintas, sean o no memorables.
Oportunidad por lo tanto de acceder a este Neruda que en su día se me escapó.
Oportunidad de disfrutar de esta extraña y excelente película. De esta obra singular.
Neruda, para empezar a hablar de ella, o incluso para definir lo que es , debe comenzarse por contar lo que no es.
Neruda no es una biografía del poeta chileno, aunque traslada a la perfección su posición y reconocimiento como icono de un movimiento de revolución en un país necesitado de un cambio.
Reconocimiento internacional, mundial. Reconocimiento alejado posiblemente del conocimiento del verdadero personaje , humano, como cualquier otro ser humano, que existía debajo del aura de genio. Un hombre mundano, superficial y capaz de reírse y manipular su propia creatividad. Algo que Neruda , la película, retrata a la perfección, incluso otorgándole el beneficio de asumir con autoironía la necesidad de "utilizarse" por un bien mayor, un margen por lo tanto de empatía ( ante un personaje que, sin esa coda, podría llegar a ser claramente detestable ).
No es tampoco un cuadro político, por mucho que la política esté presente y se analice, en muy pocas frases , con una lucidez y una inteligencia dignas de elogio. Ni una crónica de un Chile agónico en su decadencia.
Neruda se centra en dos personajes y en una persecución entre ellos. El poeta y un policía hijo del arroyo y con necesidad de adquirir una notoriedad que , hasta entonces, le ha negado la vida. Pero no me atrevería a calificarla como thriller a no ser que admitamos como género algo así como el thriller lírico, estilizado y depurado.
¿Que es por lo tato Neruda?.
Para empezar, una semblanza de un personaje histórico, con un análisis personal crudo, pero que en ningún caso resta valor a su significado, asumiendo incluso por parte de sus valedores, que no era mucho más que un cartel de propaganda ilustrado.
También de los movimientos políticos de entonces , tan necesitados de la clandestinidad como coartada y de la cultura como apoyo.
Pero sobre todo, es una apuesta  arriesgada, original y extraña sobre otra forma de contar. Ya he citado su lirismo, hablemos también de la metaliteratura. No está claro si Neruda es un cuento escrito por el poeta sobre un personaje que pudo llegar a obsesionarle, o un cuento escrito por el policía obsesionado él también por el poeta. Tal vez el resto de una mujer abandonada, tal vez un sueño.
Especialmente un viaje.
Pero con todo ello, sin ser un biopic al uso, posiblemente consigue trasladarnos mucha más información que si se hubiese afrontado la narración de forma tradicional.
Larrain es eficaz en su narrativa.
Asume que lo que tiene entre mano es un material diferente.
Su caligrafía remite a colores y formas tradicionales en el género negro con un punto de guiñol en la grandeza de las figuras y el espacio.  También utiliza a la perfección y de forma muy epidérmica herramientas como la música o el movimiento.
Su obra es un aguafuerte.
La mano del director es un excelente ejercicio plástico, atrapa en un torbellino visual, vital, brillante, pero creo que probablemente el mayor valor de Neruda esté en su escritura, en ese difícil equilibrio surrealista, entre el cómic culto y la lírica.
El resultado es, ya lo he dicho antes, excelente, un poema que navega entre el humor y la ironía, entre la ternura y el patetismo, entre el peligro y el destino.
Por último, quizás todos los genios merezcan una mirada así. Y todos los capítulos de nuestra historia. Capaz de entender y asumir.
Neruda, en su atipicidad, es mucho más compleja y completa, y nos acerca mucho más a esa realidad, que cualquier modelo convencional. Tengo la sensación al concluir, de que mi cercanía con el poeta es mucho mayor que al inicio, posiblemente por escenas que nunca había imaginado como su recitado en un burdel, la referencia a su voz de poeta, o el autoreconocimiento de su figura como insignia necesaria para la revolución.
Excelente y singular, creo que ya lo he dicho.

Público

miércoles, 12 de abril de 2017

CINE: LO TUYO Y TU de Hong Sang- soo

Corea del Sur.- 2016
Kim Joo- Hyuck. Lee You- Young. Kwon Hae- Hyd. Yu Jung- Sang. Kim Eui- Sung

Los juegos sobre la certidumbre han sido siempre la corriente que ha alimentado el cine de Hong Sang- soo.
En sus películas se cruzan planos de narración que apuntan en diferentes direcciones, unas veces como variaciones sobre un mismo suceso, como un estudio de probabilidades, otras como desarrollos interiores, con una estructura de muñecas rusas pero sin una decisión sobre cual es la más grande y cual la más pequeña.
Son una forma constante de cuestionar la verdad, tal vez de decirnos que la realidad es una cosa y el cine otra diferente.
Es el espectador quien decide. Aunque lo cierto es que nadie le pide que tome una decisión.
Entiendo que lo correcto ante el cine de este autor, lo que nos permite disfrutarlo, es dejarnos llevar sin buscar explicaciones ni intentar poner orden.
Personalmente, lo que más me gusta, junto con una inteligencia simpática que le permite urdir las tramas, es su ausencia absoluta de trascendencia y su capacidad para imprimir una asombrosa ligereza en todas sus obras.
Lo tuyo y tu viene a ser como un credo, la culminación de lo visto hasta ahora, la concentración en poco más de ochenta minutos de su forma de hacer, más destilada, podría decirse que más radical si no fuese porque el adjetivo radical no me cuadra en nada con el cine de Hong Sang- soo.
Y es que aquí no hay varios planos narrativos sino uno solo. Incluso tengo la sensación de que cierra más el entorno en un vecindario limitado, para centrarse en la historia. Para que nada nos desvíe de esta historia de amor.
Youngsoo, enamorado de Minjung, no es capaz de aceptar como es a esta mujer libre, un poco salvaje, de fácil beber y dada a relacionarse con otros hombres. Los rumores sobre ella terminan con su relación.
A partir de ahí, arrepentido, inicia su proceso de búsqueda. Mientras ella vaga por los pocos espacios conocidos a merced de otros dos admiradores.
Pero ¿ es ella?.
¿Es una mujer o sólo un deseo?
¿ Está engañándole o signos como el pitido en el oído quieren dejar la puerta abierta a una posible anormalidad?.
¿ Hay una gemela?.
Es difícil escribir algo más sin descubrir la magia que esconde este juego. Baste decir que es una delicia y que conduce a un final propio de la más hermosa historia de amor, aquella que acepta y agradece, y que es capaz de reconocer que el amor, si de verdad nos importa, puede ser más importante que la realidad e incluso modificarla a su antojo.
Antes hablaba de la ligereza de su autor.
Pues bien, esta película, compuesta a base de diálogos generalmente de dos en dos y en apariencia banales, apenas dura ochenta y cinco minutos, pero lo cierto es que se pasa como un vuelo. Es gracioso pensar que no están tan lejos de tono las comedias americanas de nueva vía que generalmente nos viene regalando Sundance, tan lejos y tan cerca,
En definitiva, una pequeña joya que, si como decía antes, aceptamos que lo importante no tienen porque ser las certezas, podremos gozar con una sonrisa.
Por cierto, esta mañana , visita a la exposición de Escher y ahora Lo tuyo y tu, creo que este miércoles está siendo un buen día para cuestionar la entidad de lo cierto.

Público

EXPOSICIÓN: ESCHER - Palais de Gaviria

Palacio de Gaviria.- Madrid
Hasta el 25 de junio.

Entro en la exposición de Escher con las referencias de las ilustraciones que he visto en diferentes comentarios y anuncios de la misma. Referencias que me recuerdan múltiples obras de distinto tipo, desde películas hasta portadas de discos.
Con esa idea voy, dispuesto a disfrutar de un juego de perspectivas inteligentes, de una plantación intelectual de sueños geométricos e imposibles.
Me encuentro mucho más.
Para empezar, la obviedad de que Escher era un magnífico dibujante, no sólo por su trazo sino también por su composición y la capacidad evocadora de sus paisajes. En este sentido, las ilustraciones de sus viajes por Italia son un prodigio de sensibilidad.
El paso por las teselas, su visita a Andalucía y su identificación con el arte islámico, parece introducirlo en un juego de formas, de ocupación del espacio.
Pronto muta a un juego más intelectual, a la reinvención de la realidad generando sueños sólidos, introduciendo la perspectiva  de la arquitectura en la superficie unidimensional del grabado.
Cada dibujo de Escher es una aventura, un teorema flexible, un pequeño mundo donde vivir rompiendo las referencias y siempre con la disposición de descubrir que no existe lo imposible.
Pero no pensemos que olvida aquí la vertiente artística con el objetivo de sorprender, piezas como el
Reflejo en el charco, son de una delicadeza pareja a su inventiva.
Esta exposición es por lo tanto un lugar donde admirar una obra pero también un lugar donde dejar que la mente se expanda, donde divertirse.
Para ello, la muestra se complementa con algunos puntos de juego, lo que de paso la hace recomendable para todas las edades.
Finalmente , el marco no puede ser mejor. El Palacio de Gaviria, recuperado para exposiciones, ofrece un recorrido sinuoso pero ordenado y comprensible, que integra a la perfección esta colección singular que se abre camino entre presente y pasado, intemporal , como estas paredes o los grandes espejos, tan adeudaos para añadir otro nivel a la obra.
Verdaderamente, pocas veces como esta he tenido la sensación de visitar una exposición evitando el distanciamiento que en ocasiones me produce la admiración del arte.
Repito: muy disfrutable.

Público

martes, 11 de abril de 2017

NOVELA: LOS DÍAS DE JESÚS EN LA ESCUELA de J.M. Coetzee

Literatura Random House
248 páginas
También disponible en ebook.

Pocas veces el análisis de un libro ha estado tan vinculado a entender el título.
Los días de Jesús en la escuela, como ya ocurría con la anterior novela de Coetzee, precedente a esta en la narrativa, hace referencia a un personaje que ni siquiera se cita en ninguna página.
Parece como si el autor estuviese creando, en tiempos de descreimiento, una nueva mitología espiritual, un nuevo concepto de la religión vinculado a lo material de nuestra civilización, a una filosofía que, en gran parte, parece ceñirse a una visión conceptual de la existencia.
Una especie de cuadro laico de la trascendencia.
No es fácil escapar de recorrer las páginas de este libro buscando referencias que nos remitan a los textos sagrados. Intentar adivinar si Jesús es David, ese niño antipático y diferente, tiránico y casi invisible desde el punto de vista administrativo.
Si su tutor, Simón, es un San José entregado hasta la humillación o si Inés tiene algo de Virgen María. También Dimitri y Ana Magdalena ( el único nombre que de alguna manera puede remitir a un personaje bíblico ) se pueden acoplar a los Evangelios.
Se puede leer Los días de Jesús en la escuela de varias maneras.
La más simple sería la de la narración pura.
En ella Coetzee demuestra de nuevo su solidez a la hora de trasladar un conflicto desde unos personajes pétreos en su complejidad. Sin dramatismos ni efectos sino con una simplicidad que obtiene la grandeza de lo que se nos está contando.
Una forma que pone en su mejor acepción el adjetivo primitivo, algo que no deja de recordarme a las últimas obras de Saramago aunque tal vez con un grado mayor de artificio. La novela como parábola.
En este modelo de acercamiento, el autor reitera su capacidad para mover las tramas a su gusto sin que en ningún momento sintamos que existe manipulación.
Todo ello con una dimensión mayor a la externa dado que el pensamiento es, en la mayoría de las ocasiones, el motor y nuestra guía.
La imaginación, algo que parecería contrastar con el rigor del escritor, es amplia y crea un mundo fascinante donde cruzar un océano ( no sabemos desde donde ) para llegar ( no sabemos a donde ), supone abandonar una vida, olvidar una existencia previa y nacer a una sociedad que tiene algo de gran hermano y mucho de descubrimiento.
Me resisto de todas maneras a quedarme en ese nivel.
No es Coetzee alguien que , en su visión pesimista de la existencia, destaque por su sentido del humor, por lo tanto, me niego a pensar que el título de la novela ( de esta y de la anterior ) no sea más que una broma.
Pienso más bien que forma parte de un proyecto global que posiblemente tenga continuación.
Como cité anteriormente, es como si su autor aspirase a crear una religión de lo material, como si la utilización del nombre icónico fuese sólo una referencia para situarnos en su objetivo.
Para ello, consigue destilar el pensamiento , o más bien las dudas, de aplicar hoy día las doctrinas religiosas, en ese mundo ficticio que , de todas maneras, tiene mucho de realidad , como si se hubiesen eliminado las cortinas de las apariencias para dejar al descubierto de una forma un poco cruel, lo que hoy ocurre en nuestras ciudades.
El resultado es un libro excelente, complejo ( no quiero decir difícil porque pasa con gran fluidez ) , veloz e importante ,que es imposible atrapar sólo en la entrada en un blog.
Una vez más, Coetzee nos muestra su humilde grandeza, su inquietud y el valor que le da a la literatura como forma de intentar comprender, de debatir. Una vez más nos recuerda el valor experiencial de su obra.

Público  

sábado, 8 de abril de 2017

SERIE DOCUMENTAL: COMO VIVÍAN LOS ROMANOS de Mary Beard

UK.- 2012
Creación y dirección.-
Mary Beard
Capítulos:
1.- Todos los caminos llevan a Roma.
2.- La vida en las calles.
3.- Detrás de las paredes.
45 minutos c.u.

No conocía a Mary  Beard y la verdad es que no le concedí mucha importancia cuando le concedieron el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
Error.
Acabo de tener la oportunidad de disfrutar, gracias a Filmin , de los tres capítulos que componen esta serie , Como vivían los romanos, y tengo que reconocer que nunca me habían contado la Historia de una forma tan divertida e inteligente.
Mary Beard, con su gabardina roja y su bicicleta, es una especie de maestra gamberra que nos va guiando, desde la Roma de hoy, sus ruinas, y algunos doctos amigos, por una visión natural demostrada y creíble de la vida del Imperio.
Lo más importante es la cercanía que le da a la antigua civilización, consiguiendo evitar toda distancia sin que nadie suene a anacronía sino a verdad.
También una estructura muy bien ordenada aunque consiga que todo respire aire de espontaneidad: en el primer capítulo, nos explica lo que el concepto de imperio significaba en esa época y como esa extensión hasta entonces desconocida, influía en sus habitantes y absorbía a los pueblos conquistados; en el segundo, entramos en las ciudades, esas primeras urbes, sus diferentes barrios y centros de encuentro, su movimiento diario; finalmente, en el tercero entramos en su intimidad, en sus costumbres y en sus hogares.
Disfrutar con la historia, aprender, acceder a secretos, comprender que aquellos seres humanos, no eran tan diferentes de nosotros, ni en sus pasiones, ni en sus miedos, ni en sus deseos.
Lo dicho: una gozada, para mi un descubrimiento.
Totalmente recomendable.
Creo que ya me afiliado a Mary Beard.
A partir de ahora seguiré sus historias.

Calígula 
50 minutos
Dicho y hecho:
He saltado de la vida de los romanos al emperador Calígula, a quien suponemos el más sanguinario de la historia.
Baste decir que el rigor y la capacidad de convertir la reflexión histórica en entretenimiento continua vigente en su autora, que nos guía por aquellos parajes y costumbres con una cercanía absoluta.
Pocas certezas podemos tener de esas realidades pasadas , pero sí pistas, donde Mary Beard se convierte en una investigadora del pasado, para atisbar lo que hay de cierto en las leyendas.
De nuevo, un excelente divertimento.

Público

OPERA: RODELINDA de Georg Friedrich Handel


Director musical.- Ivor Bolton
Director de escena.- Claus Guth
Intérpretes.-  Lucy Crow. Bejun Mehta. Jeremy Ovenden. Sonia Prina. Lawerence Zazzo. Umberto Chiummo

Rodelinda cuenta con una música hermosísima, referente de la opera barroca.
Su partitura es una especie de continua filigrana en el que las estilizadas voces de los cantantes viven en un constante más difícil todavía, lo que para el espectador se convierte en una experiencia gozosa que parece no terminar nunca.
Por lo demás, si las óperas cuentan por regla general con libretos descabellados, el de Rodelinda borda el delirio y además lo hace en un entorno cerrado, de intrigas internas y estatismo.
De todas maneras, creo que nos encontramos ante uno de los montajes estrella de esta temporada en el Teatro Real, y de las que ocupará una posición importante en su catálogo.
Mis conocimientos musicales ( nulos ) no me permiten ir más allá de la belleza.
Pero creo que lo que convierte esta representación en una propuesta singular es su dirección de escena.
Lo que se nos propone es una época elegantemente intemporal y clásica, de un cromatismo destacado en blanco y negro. Una gran casa de muñecas giratoria e incompleta. Una iluminación fantástica que es capaz de aislar espacios, crear bosques imposibles y llenar el escenario de dibujos. Unas marionetas casi artesanas en su estética.
Y sobre todo, un movimiento continuo que convierte el estatismo de la narración en un ejemplo de agilidad y ritmo, casi una coreografía.
El montaje asume la vertiente teatral de una ópera, la necesidad de crear un espectáculo que esté a la altura de la música y que no necesita ningún tipo de justificación, ni realismos, ni mensajes.
Esta Rodelinda es sorprendente, evocadora, muy hermosa y muy divertida, extravagante y original Grandiosa.
Quizás sea sólo el sueño de un niño que aun no entiende a los adultos.
Quizás su interpretación de las intrigas d los mayores.
Otro de los aciertos del director es tener la valentía de no ofrecer todas las claves y dejar que sea el espectador quien termine de completar la propuesta.
Por cierto, puede ser mi imaginación perdida, pero ese muchacho con gafas, me recordó al que, sin que sepamos tampoco claramente su posición, abre y cierra Persona de Bergman.
A Bergman le habría gustado. Estoy seguro.

Público


viernes, 7 de abril de 2017

CINE: EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA de Aki Kaurismaki

Finlandia 2017
Kati Outinen. Tommi Korpela. Sakari Kuosmanen. Janne HyyTianien.Ilkka Kouvola.

El título de esta película podría servir para cualquiera de las de Kaurismaki.
Es sencillo, directo, y habla, parece, desde un lugar más allá donde la realidad puede vivirse de forma diferente.
Porque Kaurismaki, como Loach, o los Hermanos Dardenne, por ejemplo, es de los directores que utilizan el paisaje de la realidad para convertirse en la conciencia de Europa.
Pero sus visiones no pueden ser más diferentes, tampoco su forma de contar se parece pero, sobre todo, lo que los coloca en las antípodas es su actitud.
El finlandés no engaña, no esconde las aristas, pero tampoco se conforma, y desde la modestia de quien es consciente de que su obra no va a cambiar el mundo, pone su grano de arena para paliar la sordidez.
Nos regala esperanza.
Colorea el dolor, con tonos brillantes y con ternura, y rodea el conflicto de personajes y situaciones que se mueven entre la inocencia y el absurdo de un Buster Keaton o un Charlot.
El otro lado de la esperanza comienza con un prólogo muy potente, no sólo en lo visual sino también en el simbolismo, un hombre sale de debajo de la tierra transportada por un barco. Es un inmigrante ilegal procedente de Alepo que llega con el objetivo de pedir asilo político en el país, tras una triste epopeya por el continente. Lo primero que ve, ese paisaje nocturno donde las luces de la ciudad podrían confundirse con estrellas, es una postal de invitación. Quizás por fin haya llegado a un lugar para quedarse.
Paralelamente, un hombre en apariencia gris, abandona a su mujer y su trabajo habitual para lanzarse a la aventura de mantener en activo un desastroso restaurante, con la cuestionable ayuda de tres trabajadores más propios de un guiñol.
Una historia realista, dura, triste.
Otra cómica, más cercana al sueño. Con la distancia que juega tan bien este director y que le permite, rozando lo irreal, que todo parezca posible y creíble.
Las dos se cruzan, se funden y a partir de ahí, el cuento alcanza esa dimensión alquímica que se consigue en ocasiones, Kaurismaki casi siempre. El cuento oscuro que se llena de luz.
Porque en cualquier película de este director, la solidaridad aparece para teñir cualquier amago de tragedia. La luz por lo tanto, parece decirnos Aki, no la pongo yo, la ponen los seres humanos en los que la bondad sigue existiendo.
Hay esperanza, y si no la hay, inventémosla.
Porque es necesaria.
Para ello no hay que evitar hablar de la dureza con la que se trata a los inmigrantes, en ocasiones como si fuesen delincuentes, o del nacimiento de los grupos fascistas, o la injusticia en la toma de decisiones administrativas.
Sin embargo, también hay que mostrar la solidaridad de las personas comunes. Existe y no por quedarnos sólo en la oscuridad seríamos más oscuros, agresivos o eficaces, sino simplemente más injustos.
Todo esto lo muestra con su caligrafía simple, frontal, capaz de extraer una extraña poesía de la sencillez de sus imágenes.
Es icónico ese rayo de sol, ese último plano, ese perro que se acerca.
Con este final Kaurismaki culmina el regalo, a sus personajes, a quienes representan y también a nosotros.

Público

martes, 4 de abril de 2017

NOVELA: EL BOSQUE INFINITO de Annie Proulx

Tusquets
848 páginas
También disponible en ebook

Hay libros que uno no lee, libros en los que uno entra. Incluso libros en los que a uno le gustaría quedarse a vivir.
Este es el caso de El bosque infinito.
Son libros grandes , densos, llenos de historias. La experiencia se convierte en un viaje largo y tupido, como los bosques en los que nace esta larga epopeya.
En el siglo XVII, dos inmigrantes europeos llegan a América desde una Europa empobrecida y asolada por la miseria más absoluta, buscando una oportunidad para sobrevivir.
Su destino es el inmenso bosque, su objetivo, convertirse en taladores. El nuevo mundo se abre ante ellos como un nuevo nacimiento.
Desde ahí, René, en apariencia el más fuerte, se mimetizará con el entorno dando lugar a una línea de descendientes en los que las raíces indias se fundirán con el hombre blanco.
El otro, será el creador de un estirpe de empresarios madereros, una de las grandes fortunas del continente.
Saltando entre ellos, asistiremos a tres siglos de historia, a unas sagas complejas que irán dejando al margen los acontecimientos que se van sucediendo a su alrededor, guerras, crisis, cambios culturales.... Como música de fondo frente a sus historias particulares , las que verdaderamente interesan a su autora y a nosotros.
En muchas ocasiones se ha hablado de la búsqueda y el intento por parte de muchos escritores, de crear la gran novela norteamericana , como forma de generar una crónica que refleje el tapiz inmenso de ese país, en tiempo y en espacio ( me cuesta olvidar el artificioso y sobrevalorado fiasco de Ciudad en llamas ).
Creo que , francamente , por ambición, amplitud y grandeza literaria, El bosque infinito podría ser una buena candidata a ocupar ese lugar.
Proulx opta por cambiar el punto central en cada parte, y en algunos casos, en cada capítulo. Con ello obtiene una pluralidad de historias que le permite crear un paisaje habitado brutal en tamaño y en contenido.
La narración se desdoble y se apoya en elipsis para poder abarcar la inmensidad  que se propone en tiempo y espacio, en algunas ocasiones visitando otros lugares como Nueva Zelanda y China, pero fundamentalmente centrado en América del Norte. Desde los bosques agrestes ( o quizás un gran bosque infinito, como reza el título ) , al nacimiento de las grandes ciudades.
Cada personaje secundario , por pocas páginas que vaya a ocupar, tiene su personalidad , su espacio. El catálogo es tan rico que , como decía al inicio, al terminarla se tiene la sensación de haberla habitado.
Sólo puede puntuarse como negativo la dificultad que en ocasiones existe de seguir las ramas de estos árboles genealógicos tan frondosos. No es un problema en cualquier caso para seguir todo lo que se nos cuenta.
El bosque es mientras tanto el único protagonista inmutable a través de los años, más allá del inmenso daño que la ambición del ser humano es capaz de causarle. El mensaje central de la autora es un mensaje de esperanza pero también de aviso. No sólo la naturaleza, todos nosotros, nuestra historia, corremos el peligro de no ser capaces de entender lo que verdaderamente debería de importar.
Mientras lo pensamos, podemos perdernos en bosques de páginas , en largas historias, en experiencias que, como esta, nos devuelven a los momentos en que escuchar era uno de los mayores placeres.

Público    

domingo, 2 de abril de 2017

CINE: HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE de Mel Gibson

USA. 2016
Andrew Garfield. Sam Worthinton. Hugo Weaving. Vince Vaughn. Teresa Palmer. Luke Bracey. Rachel Griffiths. Richard Roxburgh. Matt Nable. Nathaniel Buzolic. Ryan Corr. Goran D Kleut. Firass Dirani. Milo Gibson. Richard Pyros. Ben Mingay. Nico Cortez. Roman Guerreiro. Michael Sheasby

Mel Gibson es un director centrado en trasladar en sus historias gran parte de la grandeza del ser humano. Podría pensarse que La Pasión es un poco el corpus central a partir del cual se presentan otros personajes como Braveheart o este Desmon Doss que protagoniza Hasta el último hombre.
Personajes que alcanzaron grandes gestas alrededor de conceptos tan poderosos como la libertad o el respeto a la vida. Héroes.
La posición personal del actor/ director, y su verborrea, le han granjeado sonoras antipatías que, creo, en muchos casos, impregnan las críticas.
Se le pueden achacar sin duda posiciones cuestionables y falta de sutileza, lo que no puede es negársele su fuerza visual ni la ambición de sus proyectos.
Hasta el último hombre narra la epopeya de un joven que se decide  a alistarse en la Segunda Guerra Mundial, pero con la condición de no tener que empuñar nunca un arma y dedicarse a la atención médica. Superar el rechazo de confundir sus creencias con cobardía es sólo el primer episodio antes de llegar al infierno.
La cinta se estructura claramente en dos partes perfectamente diferenciadas.
En la primera, todavía un muchacho, asistimos a su involucración en el conflicto, a su historia de amor y, sobre todo, en su etapa de entrenamiento a su lucha por el respeto de sus ideales.
Aquí Gibson opta por una narración clásica en fondo y forma, incluso en los colores y la textura que recuerdan el cine más amable de un Ford.
La inmersión en la guerra es otra cosa.
Se le puede echar en cara cierto exhibicionismo en la expresión, y el contraste de esta decisión con el mensaje en apariencia pacifista de la historia. Sin embargo, también se puede pensar que nada más efectivo frente al horror que mostrarlo con toda su crueldad. En cualquier caso, visualmente es una de las recreaciones más potentes e impactantes que nunca se han visto en pantalla de un conflicto bélico.
El milagro, esa hazaña sobrehumana que afronta el protagonista, está enfocada sin ningún complejo a la ayuda de la fe, como único camino de alcanzar esa dimensión. Desde mi punto de vista  y mis creencias, nada que objetar ni mucho menos.
Tal vez lo más cuestionable sería ver esta media hora final como una especie de Cruzada donde se demoniza al enemigo. Es una lectura posible y peligrosa. Personalmente me quedo con la idea de que Mel Gibson, y por su boca, Desmon Doss, lo que nos recuerdan es que nadie vence en el horror de la guerra.
En cualquier caso, en la visión más epidérmica, se puede disfrutar de Hasta el último hombre como una excelente película bélica, ahondando más, como forma de conocer una historia que nos transmite una edificante visión de la humanidad. Si queremos seguir avanzando, como un alegato a favor de la paz, desde el horror. A partir de ahí, entra el tiempo del debate.

Público

miércoles, 29 de marzo de 2017

TEATRO: FURIOSA ESCANDINAVIA de Antonio Rojano

Dirección.- Victor Velasco
Intérpretes.-
Francesco Carril. Sandra Arpa. David Fernández. Irene Ruiz

Escribo este comentario desde el más absoluto desconcierto.
Desconcierto por el Premio Lope de Vega que ha merecido este texto; desconcierto por las críticas que tachan la representación de magnética, enigmática, puzzle inteligente.... desconcierto por los sonoros aplausos que coronaron la representación.
En definitiva, no comparto mínimamente este entusiasmo.
Mi respeto por el trabajo de quienes se dedican al teatro hace que me cueste decirlo, pero la verdad es que Furiosa Escandinavia, texto y propuesta escénica, me parece uno de los ejercicios más vacuos de artificiosidad que he visto en mucho tiempo.
Hay destellos mínimos que quizás en otra resolución podrían brillar más. Hay confusión y arbitrariedad en el desarrollo.
Ni siquiera cuando consigo establecer un hilo narrativo consigo interesarme. No me atrae siquiera como agitador de sensaciones.
Hay una escenografía sugerente pero mal resuelta para la sala pequeña del Teatro Español.
Hay un actor principal, Francesco Carril, potente, tanto cuando asume su personaje con sombrero tejano ( ? ) como cuando sin saber porque muta a gato procedente de Méjico DF. Llena, él sí, el escenario, con un humor que no encaja en el resto, no entiendo su epopeya ni porque empieza la obra desnudo ni porqué se desnuda al final. También la protagonista se desnuda, tampoco sé porqué. No cazo el simbolismo. Al otro actor lo obligan a quitarse y ponerse la camisa hasta la saciedad. Hay también una mujer, que es más bien una estatua. Hay, eso sí, una escena central, una cena a cuatro, muy bien escrita y resuelta. Y hay hora y media larga en que la llegada del final se me hace eterno.
Se habla de que la inspiración es la magdalena de Proust, supongo que transmutada en pastillas para olvidar y recordar de nuevo, creo que habla de esas realidades que mutan entre el tiempo y nuestra memoria. Vale.
Lo dicho.
Yo no he llegado.
Parece que muchos sí.

Público


domingo, 26 de marzo de 2017

CINE: MARÍA ( Y LOS DEMÁS ) de Nely Reguera

España 2016
Barbara Lennie. José Ángel Egido. Pablo Derqui. Vito Sanz. Julian Vilagran. María Vázquez. Rocío León

Queda claro desde el título y el uso de los paréntesis.
María ( y los demás ), más que una historia es un retrato.
María es una mujer sola en la treintena. Una mujer sola, con carencias emocionales en su vida de pareja, posiblemente más por su ansiedad que por su necesidad.
Tampoco en su vida profesional está a la altura de sus sueños.
Tal vez por todo esto, parece que María ha asumido la posición de pilar familiar, de compañera y vigilante de su padre y referente de sus dos hermanos. Como todos sabemos, lo de sentirse indispensable va  muchas veces contra ser verdaderamente valorado, aquello a lo que acostumbramos a los demás no tarda en convertirse en una obligación.
En ese equilibrio tan precario, cualquier acción que desde el exterior sorprenda, puede tener el efecto de un tsunami. Por ello, María no tarda en agudizar sus esquinas, perder su sentido del humor y convertirse en una mujer arisca, a la que compadecemos y comprendemos, pero que también en muchas ocasiones nos saca de quicio.
La película está escrita y filmada con una caligrafía muy sólida y delicada, capaz de transmitir una naturalidad totalmente identificable y de contemplar su desarrollo desde una distancia media muy adecuada. La directora sorprende en esta su primera propuesta por su sensibilidad y su inteligencia.
Por supuesto, un retrato fílmico, depende totalmente de la actriz que la interpreta. Barbara Lennie es ya una de nuestras cómicas con mayores posibilidad, técnica e instinto se unen en un juego lleno de matices donde maneja igual de bien la palabra y el silencio. Es ya una apuesta que nunca falla, nos lo ha demostrado ya muchas veces. Su presencia no sólo es garantía sino también disfrute. Aquí se le regala un personaje muy rico pero también muy difícil por su linealidad. Ella lo borda, convirtiendo su desarrollo interior en epopeya. Habría sido fácil convertir sus aparentes fracasos en situaciones patéticas, como ella lo interpreta y como su directora la observa, se sustituye este peligro por un fino humor cargado de ternura.
Como decía al principio, María ( y los demás ) es un retrato de esta mujer. Por asimilación lo es también de esos demás, de quienes le acompañan, de esa generación que va a dejar definitivamente una etapa de su vida.
Es un reflejo. Posiblemente se pueda decir que una muy buena crónica íntima.
No está lejos de El Porvenir, y sin embargo, su carrera ha sido totalmente diferente. Ya está en dvd y plataformas on line. Espero que esta segunda vida le otorgue parte del éxito sin duda merecido.

Público

sábado, 25 de marzo de 2017

CINE: LOS EXÁMENES de Cristian Mungiu

Rumanía 2016
Adrian Titieni. Vlad Ivanov. María Victoria Dragus. Ioachim Ciobanu. Gheorghe Ifrim. Emanuel Parvu. Valeriu Andriuta. Claudia Susanu. AdrianVancica. Liliana Mocanu

Hace unos años, apareció en las pantallas una historia brutal, transmutada en una película gigantesca, 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días. Independiente de la posición personal frente al aborto, sobrecogía la visión de cárcel que transmitía del país.
Era  una crónica sincera y necesaria.
Después, Mas allá de las colinas, también afrontaba trasladar otras lacras de esa sociedad, esta vez el fundamentalismo, posiblemente una de las salidas frente a la dictadura comunista, que pronto se ha convertido en otra forma de dictadura.
Mungiu es sin duda una persona valiente y está totalmente comprometido, utilizando el cine como lenguaje para mostrarnos la realidad de su país, al que, por mucho que haya mejorado, le queda aun mucho por aprender. No es malo recordar el pasado o, al menos, tenerlo en cuenta para pensar en evolucionar, en renacer a un futuro necesario.
Ahora, en Los Exámenes, le toca el tiempo a la sociedad.
Ya no es necesario justificar los comportamientos por la imposición política. De hecho, esta está presente en el trasfondo de todo lo que ocurre, pero en ese marco, lo que coloca Mungiu y lo que esta vez le interesa, es el comportamiento de aquellas personas que toman sus propias decisiones.
El protagonista es un médico. él y su mujer han vivido en el exterior hasta que decidieron volver a vivir en su país con el objetivo de convertirse en motor del cambio. Sin embargo los años han cambiado, y lo único que parecen haber aportado, importado de su exilio, son las costumbres más condenables de la burguesía europea, tanto en lo que respecta en la lectura moral de la pareja, como en la opción de aceptar la inmovilidad y la depresión como respuesta ante la derrota.
El problema llega cuando un acontecimiento externo no previsto, hace necesario mover todavía un poco más la línea de lo moralmente aceptable, pasando ha hacerles convertirse en un reflejo de aquello que criticaban y frente a lo que se sentían superiores. Hacer partícipe de esto a su hija es enfrentar la derrota con la esperanza de una juventud que no necesita escapar para convertir el mundo en algo diferente. Ese plano final posiblemente deba de verse como un mensaje positivo por parte del director, hasta entonces hemos asistido a un meticuloso ejercicio de descubrimiento, de levantar las alfombras poco a poco para que podamos ir viendo poco a poco la suciedad escondida.
La mano de Mungiu es, una vez más, una herramienta sólida y rigurosa, narrando a través del detalle cotidiano, con serenidad y tensión, utilizando códigos personales fácilmente identificables, como la música de ópera que aísla el entorno del padre y la hija o esa amenaza latente nunca aclarada.
La narración es transparente. Clara.
Lo hace sobre todo, a través de piezas entre dos personajes, padre e hija, marido y mujer, amantes... sostenidos por unos diálogos magníficos cargados de verdad y transmitidos con la profesionalidad de unos excelentes intérpretes.
Ese fondo humano, transmite, anacrónicamente, una visión política compleja, representada en los miedos, los deseos, las angustias de sus habitantes.
Tal vez el final sea un poco deslavazado, frente al orden que ha imperado hasta entonces.
En cualquier caso, Los Exámenes es una película excelente, de un tipo de cine que ha decidido convertirse en una forma más de luchar por cambiar el mundo, desde la crónica porque es necesario, pero también sobre todo, desde la narración cotidiana como forma de que podamos entender.
Un cine que nunca deberá dejar de existir.

Público

viernes, 24 de marzo de 2017

CINE: LOCAS DE ALEGRÍA de Paolo Virzi

Italia 2016
Valeria Bruni Tedeschi. Micaela Ramzzotti. Luissana Messeri. Valentina Carnelutti. Tommaso Ragno. Anna Galiena.

Voy a ver esta película sin muchas ganas, simplemente por lo precario de la cartelera en estas fechas, hasta que lleguen las cintas españolas post Málaga.
Salgo enamorado hasta las trancas de estas dos mujeres maravillosas, llenas de heridas como cualquier buen soldado.
El título es terrible, nos terminaremos acostumbrando como nos acostumbramos, por ejemplo, a Con faldas y a lo loco.
Un título de comedia facilona.
Pero la cuestión es ¿ es Locas de alegría una comedia?.
Es una comedia dramática o un drama de sonrisa, pero que nadie se espere azúcar: desde las imágenes de la casa de reposo psiquiátrico, queda claro que el director no tiene pensado facilitarnos el viaje.
La película pivote en dos personajes, y la mezcla de géneros viene precisamente de la línea con la que se desarrolla la historia de cada una de ellas: la de Beatrice como una comedia algo estrambótica ( tanto como su personaje ), la de Donatella como un drama.
Además de la preciosa amistad que les une, tienen muchas cosas en común, las cicatrices que todavía supuran, la falta de amor que han sufrido y que posiblemente les haya llevado a su situación y la necesidad, como consecuencia, de ser queridas.
También hay cosas que las diferencian.
Una de ellas, la más importante, es la que hace que sus almas encajan como piezas de un medallón roto: una ama la vida con todos sus sentidos, brutalmente, la otra es incapaz de manejar su existencia, en la que sólo precisa del olvido.
Y cuando ese medallón se une y se completa, como ocurría en los cuentos mágicos, la alquimia genera un cuento vital, brillante y lleno de humor y de emoción.
La locura, que las ha llevado a conocerse, es en un inicio un lastre que queda claramente expuesto tanto en ellas y sus obvias carencias como en su alrededor, sus compañeras de encierro. Sin embargo, a medida que vamos conociéndolas y escuchando sus historias, no sólo las amamos, sino que también nos acercamos a comprenderías. Quizás, además de la tolerancia, una de las lecciones que nos ofrecen es lo difícil de delimitar la línea de la cordura.
Quizás por esa pretendida locura, la cinta sea epidérmica y las emociones se sucedan de forma continua a flor de piel.
Antes me preguntaba si era una comedia. Y es que si bien me he colgado de la sonrisa, he visto pocas escenas tan tristes y que me tocasen tanto el corazón como la conversación de Donatella con su padre, o la última escena en la playa.
Empezaba diciendo que me había enamorado de estas dos mujeres, quiero que les vaya bien, que sean felices.  Tiene mucho que ver en esto la interpretación de las dos actrices protagonistas. Ramzzotti es un precioso patito feo que termina convertido en cisne, excelente, pero quien verdaderamente levanta la película es Valeria Bruni Tedeschi, guapa, extravagante, vital, única. De ella, sobre todo, es esta historia.
Locas de alegría tiene un fondo que puede recordar a Thelma & Louise, esa mítica cinta que personalmente considero sobrevalorada. Esta no es una reivindicación feminista, es mucho más. Donde aquella jugaba con estereotipos, esta ofrece humanidad.
Para mi, sorprendentemente, una de las inesperadas películas del año.
Que disfrute.

Público

NOVELA: LA CANCIÓN DE LAS SOMBRAS de John Connolly

Alfaguara
448 páginas
También disponible en ebook.

El acercamiento de Connolly al género negro, en la saga del detective Charlie Parker, tiene una dimensión singular.
Y es que en esta colección de novelas, el verdadero protagonismo está en el Mal, con mayúsculas, o mejor dicho, en el Mal y la lucha del Bien por imponerse.
Pero tampoco el Bien de Connolly entra dentro de lo habitual. Su definición se vincula a una justicia atávica, plegada a los dioses del Antiguo Testamento, aquellos que reclamaban sangre como penitencia por los pecados cometidos.
Su subtrama, esa que envuelve al personaje principal y a sus familiares más cercanos, es por lo tanto más que una historia de fantasmas. Creaciones como El Coleccionista le da un pátina que lleva a navegar la novela de terror con la metafísica.
En lo que se refiere a la mera peripecia narrativa, es difícil encajar tramas tan complejas , con un conjunto de actores tan singulares como los incomparables Louis y Ángel o los que va incorporando en cada nueva novela. En especial, hay que recordar que creo que fue Hitchcock quien dijo que una historia de intriga valía lo que valían los antagonistas, en este sentido, Connolly es un maestro y , en La Canción de las Sombras , es difícil no temblar ante la entidad de los asesinos. El Mal tiene en esta historia ( como en todas las de su autor ) un carácter casi mitológico, y con ello, sus mensajeros se convierten casi en una colección de furias con una fuerza arrolladora.
De nuevo el entorno es un pequeño pueblo, una ciudad rural y tranquila de las que abundan en Estados Unidos. Pero la oscuridad puede llegar a cualquier lugar del planeta, y no tardará en aparecer en Boreas, de nuevo como una epidemia contagiosa a la que hay que detener para que el volumen de muertos no alcance límites de plaga.
El Mal siempre llega del pasado, un germen dormido que despierta para atacar de nuevo a la humanidad , extrayendo sus principales miserias para elevarlas a categoría asesina.
Charlie Parker, ese hombre que parece atraer las sombras a su alrededor. aquí más cansado, casi en un principio podría decirse que derrotado, se ve de nuevo convertido en pilar de la justicia. Aunque esto se convierta casi siempre en algo tan terrible como la venganza. Y es que el Bien puro no parece existir, quizás sea difícil, imposible, cuando hay que estar preparado para afrontar las grandes batallas.
Connolly es adictivo.
Para mi único. Una vez más.

Público  

sábado, 18 de marzo de 2017

CINE: LA LA LAND- LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS de Damien Chazelle

USA 2016
Ryan Gosling. Emma Stone

Por fin he visto la que se supone es la película del año.
Y, en pleno 2017,  se trata nada menos que de un musical.
Pero hay más:
Se trata de un musical absolutamente chapado a la antigua, planteado en el modelo más clásico e incluso utilizando como fondo la meca del cine y el jazz, referencias con aire de nostalgia.
La La Land es el ejercicio más retro que he visto en mucho tiempo. Creo recordar que desde The Artist, otro ejemplo sorprendente de regreso al pasado.
Tal cual, está, podría perfectamente haberse rodado en la época dorada del musical de Hollywood sin necesitar mucho más que eliminar los teléfonos móviles.
El caso es que creo que entonces, La La Land hubiese sido considerada posiblemente un bonita obra menor. Ahora es la película del año. Lo mismo habría ocurrido con la antes citada The Artist, que nos devolvía al cine mudo y en blanco y negro como esta nos devuelve al nacimiento del cinemascope cantado
¿ Que es lo que convierte un producto cuya única originalidad es el anacronismo de su existencia, en un acontecimiento?.
Pues la verdad es que creo que quien ha puesto esta película en el podium no ha sido la crítica sino el público, y eso es significativo.
La La Land, responde a la necesidad o las ganas que todos tenemos de disfrutar sin complicaciones, de poder admirar una belleza de postal sin sentirnos cursis ni complacientes, de emocionarnos con amores previsibles. Eso sí, siempre que esté bien hecho.
Porque uno de los valores de su director es asumir todos los principios del género, incluso los más cuestionables. Y conseguir uno de esos logros casi alquímicos, que son difíciles definir y cuya receta nadie puede escribir con seguridad, me refiero al encanto.
La La Land es encantadora. Haciendo familia con lo retro, deberíamos de decir "deliciosa".
Lo es la asumida ingenuidad de sus números musicales, su artificialidad tan propia de estas narraciones, su colorismo chillón, también, sobre, todo, sus dos protagonistas a los que es facilísimo querer.
Chazelle ya había construido alrededor de la música su película anterior, la excelente Whiplash, pero en esta se decide de forma expansiva, y demuestra que su mano firme se puede mantener incluso en un material tan blando.
Consigue en este ejercicio consciente, un producto bueno y por momentos muy bueno ( el número de apertura es genial ), y también algo importante, que muchas personas, durante dos horas, se olviden de lo que ocurre ahí fuera.
Eso es mucho.
Y una de las labores a las que el cine nunca debería de haber renunciado.
¿ Cual podría ser la conclusión?
Quizás que a disfrutar se había aprendido hacia ya mucho tiempo y que, en ocasiones, sólo hace falta respetar el pasado y acudir a él sin complejos.

Público

viernes, 17 de marzo de 2017

CINE: INCIERTA GLORIA de Agusti Villaronga

España 2017
Marcel Borrás. Oriol Pla. Nuria Prims. Bruna Cusí. Luisa Gavasa. Juan Diego. Terele Pávez. Fernando Esteso.

Posiblemente no favorezca a Incierta gloria el que pueda hablarse de ella como otra película de la Guerra Civil.
Sería una lastima que una narración tan potente y una producción tan grandiosa, quedase sepultada ante las suspicacias que, sin duda en ocasiones justificadas, pudiese generar lo sectario de muchas de las historias que nos cuentan de aquel infausto episodio.
Por otro lado, tampoco puede achacársele el cansancio de lo ya visto muchas veces. Incierta gloria es una cinta con pulso de clásico, pero la visión que nos narra del conflicto es, al menos para mi, totalmente diferente.
Los hechos transcurren en el frente de Aragón con alguna breve visita a Barcelona.
Un pueblo derruido que, como todos los que fueron sometidos por ambos bandos en esa guerra cruel, o en cualquier guerra, se ha cimentado sobre pecados del pasado, odio enterrados y secretos por todos conocidos.
Es ahí donde alrededor de una mujer única, dos amigos, casi hermanos, tendrán que vivir la tragedia a la que llevan las decisiones equivocadas y los sentimientos dolorosos.
Ya he dicho que la producción es excelente, y Villaronga extrae lo mejor de ruinas y paisajes con una cámara que es capaz de poner en primer plano lo más íntimo de sus personajes, convirtiéndolos en personajes casi mitológicos que encajan a la perfección en el marco que les rodea.
El guión de Incierta gloria se basa totalmente en ellos, en estos seres humanos que se ven zarandeados por el destino y que viven desconcertados por una vida que no consiguen domar, por sus impulsos más primarios pero también por acontecimientos externos. A fin de cuentas, esto es lo que ocurre en la tragedia y esta película es eso, una terrible tragedia de seres perdidos que luchan por sobrevivir.
Los elementos son los propios de cualquier drama clásico, la mujer sin escrúpulos capaz de cualquier cosa para no regresar a su mísero pasado, la amistad entre dos hombres por encima de la muerte, el amor no correspondido por tener que enfrentarse con la pasón incontrolable, la mujer araña y la mujer ángel.... y bajo estos temas expuestos con claridad y pulcritud, muchas líneas abiertas, para poder reflexionar sobre la religión en tiempos de necesidad, la inutilidad de la muerte, y en definitiva, la estéril crueldad de todas las guerras, donde muchas veces la posición y el bando depende sólo del lugar geográfico en que te encuentre la contienda.
Villaronga no toma partido, no es condescendiente con ninguno de los dos bandos, e incluso podría decirse que la parte política le importa tan poco que apenas está enunciada. No hay ideales que defender ni injusticias que condenar. No en esta película. Lo que crea aquí es un drama universal, sólido, en el que es capaz de retratar ,sin necesidad de exhibicionismo,  la oscuridad que forma parte de cualquier corazón, pero también la luz que nos permite añorar las estrellas.
Sus actores sin duda le acompañan en este aventura. Nuria Prims , hermosa y muy sugerente, borda el papel más agradecido, pero personalmente consigue conmoverme Oriol Pla , su entrega, su sueño inútil. Y que decir de los secundarios, a Terele Pávez se le puede aplicar esa frase tan manida sobre que no hay papeles pequeños para una actriz grande, pero lo que más destaca es sin duda la recuperación de Fernando Esteso, excelente en un papel dramático.
No soy admirador de aquellas películas de Villaronga que lo colocaron en el cuadro de honor del malditismo nacional; considero Tras el cristal sobrevalorada y no me aporta nada mas que desagrado la brutalidad y la crueldad gratuita de El mar. No soy un amante de lo sórdido ni de lo morboso y no me entusiasma que un creador se encalle en la necesidad de epatar.
Pero sin embargo, me atrapa el gran narrador que hay en este director, capaz de contar historias desde el corazón y la carne de las personas, de manejar una cámara viva y elegante y de trabajar con presupuestos que permiten grandes producciones. Ese es el Agustín Villaronga de Pa negre y, también, el de Incierta gloria.
Una película excelente sobre la que debería de volcarse la crítica para que no pase desapercibida y ocupe el puesto que merece, sin duda, entre las grandes películas españolas de 2017. Entre las grandes películas.

Público

miércoles, 15 de marzo de 2017

NOVELA: POR ÚLTIMO EL CORAZÓN de Margaret Atwood

Salamandra
418 páginas
También disponible en ebook.

No soy un estudioso de Margaret Atwood ni mucho menos. Me gusta, he leído alguna de sus novelas, pero no las suficientes como para establecer comparaciones. el general me parece una narradora sólida e inteligente.
Si recuerdo muy bien El cuento de la criada, una fábula de política ficción, alertando sobre el auge de los fundamentalísimos ( curiosidad ¿ como la escribiría ahora?), apasionante en su concepción y en el desarrollo de su trama, brutal en su representación moral.
El recuerdo de aquella, viene a la cabeza al comenzar esta.
Por último el corazón es también una historia anclada en el futuro, también dibujada dentro de un paisaje apocalíptico, quizás no muy diferente de lo que hoy día lamentablemente podemos ver en ciertos lugares.
Los protagonistas, una pareja hundida en la miseria, se presta a formar parte de un experimento urbano, para huir de su situación.
Una vez que va transcurriendo el tiempo dentro de Consilencia/ Positrón, un idílico y extraño lugar, donde la existencia implica estancias alternas en una cárcel, está claro ( y comparte aquí lugar común con otras obras del género ) que las cosas no son lo que parecen, y lo que era generosidad, se va convirtiendo en vigilancia.
Pues bien, la similitud entre El cuento de la criada y Por último el corazón, termina aquí.
De hecho, lo más interesante es que Por último el corazón es una novela que va mutando a medida que se desarrolla, eso sí, cumpliendo expectativas en todas las etapas.
Ya hemos comentado cual es el inicio, una intrigante y tensa novela de ciencia ficción apocalíptica.
El desarrollo es en esta parte conceptual, utilizar la metáfora como forma de mostrar situaciones que representan los peligros de esta sociedad, de la necesidad de seguridad y bienestar, de la búsqueda de una felicidad superficial por encima de todo.
Poco a poco se va desarrollando la historia, creando un mundo singular y, a través de la excelente capacidad creativa de su autora, convirtiéndose en una historia más convencional del género, donde se hace presente la acción.
Y la tercera y última parte el humor se convierte en protagonista, rozando en muchas ocasiones la farsa.
Da la sensación, de que la autora ha ido navegando por la narración, casi descubriéndola en lugar de creándola , viviendo una experiencia que traslada y comparte con el lector. Eso sí, una experiencia inteligente, como lo es siempre el humor verdadero.
Por último el corazón no es una obra maestra ni creo que pretenda serlo, pero es una muy buena novela y muy disfrutaba.
Y algo más, una sorpresa que Margaret Atwood nos tiene reservada para el final, ¿ como puede construirse una tan hermosa historia de amor en sólo media página?, con mucha inteligencia y mucho sentimiento, sin duda.

Público

sábado, 11 de marzo de 2017

CINE: EL VIAJANTE de Asghar Farhadi

Irán 2016
Shahabb Hosseini. Tareneh Alidoosti. Batak Karimi. Mina Sadati.

Hay una escena crucial en esta potente película.
Una escena vacía pero con un contenido inquietante. La mujer abre la puerta a quien cree que es su marido. Está en la ducha por lo que la deja abierta sin preocuparse en esperarle y asegurarse de que es él quien llega.
Esa puerta, posiblemente empujada por lo goznes, se va abriendo poco a poco sin que nadie aparezca detrás. La imagen es sobrecogedora sin que sepamos muy buen porque. Sólo somos conscientes de que algo va a ocurrir.
Hasta ese momento hemos conocido a la pareja protagonista, su dedicación al teatro, donde están a punto de estrenar nada menos que La muerte de un viajante de Arthur Miller; sus amigos, las clases que él imparte, de literatura. En la sociedad iraní, cruzada por el miedo, las normas y la censura, ellos, a pesar de estar adscritos a lo establecido, son un aire de vanguardia, de búsqueda de nuevos caminos a través de la cultura.
No parecen ser personas mediatizadas por la religión ni, consecuentemente, vinculadas a las tradiciones.
Ella parece una mujer más libre, considerada por su marido con un respeto europeo.
Pero se abre una puerta.
Y esa puerta va a dejar entrar un acontecimiento dramático que pondrá patas arriba el aparente orden en el que viven. en el que vivían hasta ese momento.
El viajante es de nuevo un relato con estructura de thriller para trasladarnos una crónica de la sociedad de su país y de lo que está ocurriendo en los últimos años; ya lo hizo en Nader y Simin, esta vez es más contundente.
Porque a partir de esa puerta abierta, los dos personajes principales desarrollan su comportamiento de manera diferente, aunque los dos asumen la lacra decidiendo no denunciar lo ocurrido, y por supuesto ambos tienen que pasar ese periodo de desconcierto que sigue a estos sucesos, más todavía en ese entorno, tan radical en lo referente a la posición de la mujer.
Uno de los dos, no puede evitar actuar de acuerdo con la que posiblemente haya sido su educación, con las referencias que posiblemente habría denostado en otras personas y que lo alejan de aquella imagen que parecía querer alcanzar.  Al final, parece que su oposición, su aparente revolución ante el inmovilizo tiene poca profundidad. La dureza de sus sentimientos y el arraigo de sus tradiciones salen a la superficie frente a la tensión.
El otro, tras sufrir e intentar comprender, y sin que su reacción sea en ningún caso totalmente ajena a la contaminación del entorno , es capaz de dejar de lado el dolor y la vergüenza, para admitir el perdón y la compasión como único camino para poder avanzar sin la violencia que ha existido hasta entonces a su alrededor, la paz y la misericordia como la única respuesta aceptable si quieren alcanzar un futuro diferente.
De todos modos, uno de los principales valores de la propuesta es la humanidad de sus personajes a pesar de la universalidad del debate. Rana y su marido no son arquetipos al servicio de una tesis, sino personas con todas sus esquinas. Seres singulares.
El viajante es un retrato crudo.
No pretende dulcificar ni justificar. Ni siquiera dar respuestas o posicionarse de forma clara. Aunque me cuesta no creer que, en un país abundado de silencios y secretos ( veo muy interesante el comportamiento de la familia del viajante ante aquello que no comprenden ), Farhadi no se decante por el perdón.
Un perdón que es capaz de hacer tan amplio, que incluso, parece querer decir la última escena, llega a perdonar a quien no perdonan.
El viajante es una película muy bien escrita, con un guión perfecto que, centrado en lo privado, abre las ventanas para que lo público enmarque perfectamente los acontecimientos. La realización cuenta con una caligrafía sólida, muy creativa visualmente, a la hora de trasladar la claustrofobia del relato.
El resultado, excelente, es una muestra más, no sólo de la capacidad de un director cada vez más interesante, sino también de la importancia del cine y su capacidad para obligarnos a reflexionar sobre un mundo que no es tan cercano como creeríamos. Del cine como notario, como agitador, como referente de la verdad, de verdades que a veces nos costaría reconocernos a nosotros mismos.

Público


CINE: LAS FURIAS de Miguel del Arco

España 2016
Mercedes Sampietro. José Sacristán. Carmen Machi. Pero Arguille. Gonzalo de Castro. Emma Suarez. Macarena Sanz. Barbare Lenie. Alberto San Juan. Elizabeth Gelabert. Gloria Muñoz.

Hace unos años, los teatreros fuimos sorprendido en el hall del Teatro Lara por una versión de cámara de los seis personajes de Pirandello titulada La función por hacer.
Fue un éxito rotundo, que a mi, personalmente, me atrapó por su teatralidad y su inteligencia escénica.
Nació ahí el fenómeno Miguel del Arco, un hasta entonces actor secundario, que estaba llamado a convertirse en uno de los referentes del sector dramático en nuestro país.
Desde entonces ha navegado con compañeros tan difíciles y enriquecedores como Nuria Espert, Helena de TroyaSteinbeck, Antígona.... y hasta ahora nunca ha naufragado. También ha presentado sus propios textos.
Este año, el barco ha recalado en uno de los proyectos más generosos y apasionantes que ha conocido Madrid, el Teatro Pavón Kamikaze.
Sin duda Miguel del Arco es un hombre que ama al teatro, y sin duda, sabe elegir a sus amigos.
Las furias es su primera película.
La expectativa era elevada.
Creo que todos acudíamos con un prejuicio inicial, teniendo en cuenta al director y viendo la cartera de actores en el reparto: será teatral. Y sí, es teatral, pero posiblemente no en la forma esperada. Hay mucho de nuevo en Las furias, y una de estas cosas es para mi un nuevo concepto de la teatralidad cinematográfica.
La cinta, escrita también por el director, es sobre todo un guión sólido y complejo de relaciones familiares. Un tipo de conflicto que en teatro abunda más que en el cine. En honor a su formación clásica, Del Arco, tiñe este conflicto de tragedia griega aunque finalmente decida que posiblemente las tragedias sean cosa de otro tiempo y decida que la familia merece tantas oportunidades como se le puedan dar. Ese añadido, presente desde el propio título, se coloca entre la solemnidad y el anacronismo.
Lo principal, y creo que es eso lo que convierte en más teatral la propuesta, son los personajes, y el director decide centrarse en ellos, dándoles a sus actores la posibilidad de desarrollarlos ante nuestros ojos con una perfección y una humanidad absolutas.
Algunos son miembros habituales de su equipo, como la siempre grande Carmen Machi y una Barbara Lenie que no sabe estar mal, incluso en contenidos pequeños para su capacidad; otros, ya veteranos, nunca han estado mejor. Consigue la creación entrañable del payaso triste de Gonzalo de Castro o el perfecto acompañamiento de Enma Suarez. También la distancia de Macarena Sanz en un personaje que tal vez se quede algo desenfadado del resto.
Las interpretaciones de Las furias son memorables. Es sin duda lo mejor de una propuesta que tiene mucho, muchísimo de bueno.
Eso es lo más teatral, como los escucha, como los mira, y como estructura cualquier escena, pequeña o coral.
Sin duda hay algunos aspectos en la cinta que me gustan menos. Uno es la acumulación, de conflictos, de dramas, de historias con un punto sórdido.... otra , el encaje de María, una niña al borde de la locura y cuyo mundo interior debería de estar más encajado en el conjunto. Tampoco me gusta la obviedad simbólica del final elegido.
Y sí me gusta el mensaje: la familia es una tribu que nadie elige, que puede tener y tiene muchas lacras, pero que, como un territorio mitológico, se convierte en ese lugar de referencia al que siempre podemos volver, aunque no siempre sea para alcanzar la felicidad, pero sí para tener un refugio que nadie nos negará.
Creo que este paso de Miguel del Arco al cine es importante.
Esperemos que no sea una experiencia única. Miguel del Arco es un hombre de teatro pero sin duda puede darnos muchas más cosas.
Se lo agradecemos. Las esperamos.

Público

martes, 7 de marzo de 2017

NOVELA: EL VERANO DE LOS JUGUETES MUERTOS de Toni Hill

De Bolsillo
388 páginas
También disponible en ebook

Los problemas del policia de origen argentino Hector Salgado, han comenzado antes que la novela. Pero es sólo el principio.
Ser objeto de una venganza relacionada con la magia negra parece que va a ser su mayor preocupación en su regreso a Barcelona.
Sin embargo, una investigación rutinaria de un aparente accidente va a enredarse hasta despertar terribles secretos del pasado.
Toni Hill, este escritor catalán con nombre tan británico, estructura una estupenda obra de género que cumple con el principal objetivo del género negro: crear un tenso entretenimiento que nos atrapa durante toda su duración.
Ya me había sorprendido con nuestro primer encuentro, los ángeles de hielo. Me sorprendió que alguien hoy día optase por el gótico de forma tan transparente con sus referentes clásicos. Él lo hacía y conseguía un libro muy interesante.
El verano de los juguetes rotos es claramente el principio de una serie, creo que una trilogía, y será una trilogía a la que ya me he enganchado.
Como ya he dicho antes, he pasado tres días entregado a la lectura, pero además de una trama muy bien desarrollada, consigue dibujar una colección de personajes perfectamente desarrollados y que estoy seguro que seguiremos viendo.
Es un muy buen libro, y es un libro que se disfruta.
Un muy buen referente dentro del género. Sin duda escrito por alguien que ha leído muchos clásicos de novela negra. Y ha sido capaz, está siendo capaz, de unir a esa colección sus piezas.
Lo dicho, no tardaré en encontrarme de nuevo con Hector Salgado.
Lo recomiendo. Mucho.

Público

sábado, 4 de marzo de 2017

CINE: EL GUARDIAN INVISIBLE de Fernando González Molina

España 2017
Marta Etura. Elvira Minguez. Carlos Librado. Francesc Orella. Itziar Aizpuru. Miquel Fernández. Colin McFarlene. Pedro Casablanc. Ramón Barea. Susi Sánchez.

Era lógico.
Un éxito literario como la Trilogía del Baztan, tendría su versión cinematográfica. Todos lo esperábamos.
Quiero creer que esta, El guardián invisible, que recoge la primera de las tres novelas, es también la primera de la serie.
En cualquier caso, lo que hay que analizar es el resultado, intentando también ponernos en la piel de aquellos que no han leído las narraciones de referencia.
El guardian invisible se centra en la investigación del asesinato ritual de varias niñas. El caso recae sobre una policía muy profesional pero también ligada al lugar de los hechos por terribles heridas personales que nunca han llegado a cerrarse.
El Valle del Baztán es un escenario rural que se sitúa en un mundo donde las leyendas conviven a  la perfección con la realidad. Esa magia oscura tiñe este drama haciéndolo espeso y terrible y anunciando un nivel de presencia del mal que aparecerá en las futuras entregas.
En la novela hay una gran densidad que empapa las páginas, un catálogo de sugerencias y evocaciones que poco a poco se irán cerrando. También se construye una saga familiar donde todos sus personajes cuentan con un desarrollo amplio y lleno de esquinas.
Mucho contenido, posiblemente, para menos de dos horas, y muchas sensaciones, no todas palpables.
El guardián invisible, película, cuenta con un guion bien estructurado en lo que se refiere a la trama. Se sigue con ligereza, y, si no se conoce la novela original, con sorpresa. También es cierto que, si no se ha leído la novela, no se echará nada de menos. Pero es diferente para aquellos que sí conocemos la versión papel.
Personalmente creo que a la cinta le falta personalidad y cuerpo. No sé bien como explicarlo pero me parece una sucesión de hechos que no se corresponden con un esqueleto global, sino que todo es pura estructura.
Sin duda hay que reconocerle que entretiene, pero, por decirlo de alguna manera, habría podido ser ( tenía los mimbres ) un "silencio de los corderos" , y sin embargo, a pesar de la similitud de algunas de las secuencias finales en las que Marta Etura emula a Jodie Foster en su búsqueda dentro de la casa oscura, está muy lejos de alcanzar el magnetismo de esta.
Repito: es entretenida y está bien hecha, aunque abusando un poco de lo nocturno y sobre todo de una lluvia omnipresente. Y estoy seguro, y me alegro, de que puede ser un taquillazo. Espero las segunda y tercera parte y sin duda las veré. Pero creo que con un mayor cuidado, menos eficacia y más estilo, podría haber llegado a ser algo grande.
No entendí en su momento la elección del director para un material tan jugoso. Lo cierto es que parecía especializado en éxitos económicos con material ajeno, de diferente tipo y siempre con base literaria. Creo que un producto de este tipo estaría mucho mejor en manos de un especialista en el género, capaz de destilar toda su perversión.
En su momento, la novela nos sorprendió. Apareció como una novedad apasionante y nos hizo esperar ansiosos cada continuación. La película está lejos. Posiblemente mejor valorada, por tanto, por quienes no tuvieron la suerte de perder el sueño por sus páginas, soñando con esa madre terrible, guardiana de un mundo donde sabemos que se esconden las peores amenazas.

Público