Páginas vistas en total

miércoles, 30 de noviembre de 2016

NOVELA: LA GRACIA DE LOS REYES de Ken Liu

Alianza Editorial
700 páginas
También disponible en ebook.

Fastuoso, inmenso, son algunos de los muchos adjetivos que se me ocurren para definir esta novela épico- fantástica de luchas por el poder en una legendaria China donde también los dioses intervienen , jugando con la vida de los mortales.
Un archipiélago compuesto por multitud de islas controladas por un tiránico emperador, una revolución que pronto se bifurca.
Un sólo destino posible.
Todo ello, narrado con todos los colores que caben en la más grande paleta.
No conocía a Ken Liu. De hecho, entré, tras terminar la novela, en wikipedia, dado que me cabía la duda de estar leyendo a un clásico. Para mi sorpresa, es un escritor americano aunque de origen oriental, especializado en narraciones cortas y con una inmensidad de premios literarios en su haber.
Pues bien, este ya no desconocido, se presenta, si tuviésemos que conocerlo por esta novela, como un escritor imaginativo y generoso.
Y , si tuviese que buscar una palabra ( hoy me ha dado por las palabras ) para enunciar esta reseña, creo que sería Riqueza:
Riqueza en la imaginación del autor, capaz de crear multitud de situaciones, aventuras, hazañas, uniéndolas todas con la ligereza e un tapiz.
Riqueza sobre todo en su catálogo de personajes, inmenso y plural, pero sobre todo, todos ellos sólidos y completos, cada uno con su pasado, cada uno con su futuro. El autor les regala el tiempo que necesiten. No importa que estemos cerca del final, si aparece un nuevo actor, nos detenemos para conocerlo de la forma adecuada.
Y, por último, riqueza en el desarrollo psicológico de esos personajes. Podría parecer que una propuesta de este tipo sólo tuviese espacio para el ruido y la furia, para el esplendor y el brillo. Pero no es así. Ken Liu bucea en las mentes y en los corazones de todos ellos, siendo su intimidad el verdadero motor de sus acciones y en definitiva, de la epopeya. Este tipo de historias son muchas veces bidimensionales en sus caracteres y en su maniqueísmo, al contrario, La gracia de los reyes ofrece muchas esquinas.
En definitiva, he disfrutado muchísimo con la lectura de este libro.
Creo que ya en alguna ocasión he hablado de esas narraciones que me devuelven a los tiempos en que leer era un placer muy relacionado con la sorpresa y el descubrimiento.
Sin duda, para mi, este es uno de ellos.

Público

TEATRO: LA COCINA de Arnold Wesker

Versión y dirección.- Sérgio Peris- Mencheta
Intérpretes.-
Ricardo Gómez. Paloma Porcel. Javier Tolosa. Ignacio Rengel. Oscar Martínez. Javivi Gil Valle. Mario Tardón. Fátima Baeza. Xenia Reguant. Carmen del Valle. Almudena Cid. Marta Solaz. Natalia Mateo. Diana Palazón. Aitor Beltrán. Pepe Lorente. Silvia Abascal. Patxi Preytez. Romans Suarez- Pazos. Nacho Rubio. Victor Duplá. Alejo Sauras. Xabier Murua. Roberto Alvarez. Luis Zahera. José Emilio Gimeno.

En Tempestad, mi primer encuentro con Perís- Mencheta como director , la escena de la tormenta en el mar estaba tan conseguida , que cuando esta concluía, el público detenía la función para aplaudir.
En La Cocina , sin los aplausos, ocurre algo parecido: la efectividad de la puesta en escena alcanza por momentos cotas de proeza escénica.
Nos encontramos en el periodo de entreguerras en un restaurante de Londres que sirve alrededor de mil comidas al día. Estamos en la cocina, como no, donde conviven más de una veintena de empleados con diferentes nacionalidades y perfiles, en un frenético día a día para , a cambio de su sueldo, sobrevivir.
Ese entorno se convierte en un microcosmos colorista de una Europa plural y alienada por un trabajo exigente , carente de cualquier nivel de motivación , mecánico hasta limites difícilmente soportables.
Pero el autor quiere recordarnos que todos los "habitantes" de este pequeño mundo son seres humanos ( lo que posiblemente haga más difícil admitir su situación ), y a golpe de pequeñas escenas o de movimientos corales, nos va trasladando sus inquietudes , sus miedos, sus pequeñas vidas , incluso recordándonos que ellos también sueñan aunque sus sueños hayan perdido, frente a la cruda realidad, la dimensión de la magia.´
Por eso sienten la opresión. La de un capital que tiene incluso el descaro de arrogarse al final nada menos que el papel de víctima.
Orquestar este conjunto, con veintiséis actores en muchos casos compartiendo el escenario en movimiento, es lo más parecido que he visto en teatro aun circo de tres pistas. Exige una coordinación coreográfica,  pero también el minucioso estudio del detalle, físico y emocional, para concitar sorpresa y sentimientos. Individualizar los conflictos menores no es fácil en una agrupación tan potente, sin embargo aquí asistimos a cada retazo de historia como si fuese única en ese momento.
Perís- Mencheta realiza en este sentido un trabajo inigualable , en el que , además consigue una interpretación perfectamente homogénea por parte de toda la troupe.
Es una experiencia abrumadora en la que por momentos, especialmente al final de la primera parte , es difícil no ponerse en pie. Es la perfección.
No sería justo, y por ello citaba al principio Tempestad, que un momento tan álgido perjudique el resto de la representación produciendo cierto desequilibrio. Es normal que tras una descarga tal de adrenalina, nos cueste entrar en territorios más íntimos, menos aparatosos. Que esperemos, en definitiva, que la espectacularidad se mantenga hasta el final.
En esa segunda parte , más cargada en lo humano, en lo interior, Mencheta opta por mantener un sesgo realista , prescindiendo de aderezar las escenas con ningún tipo de magia , que podría resultar una trampa. Así por ejemplo la escena del mendigo, sorprende por su vulgaridad , pero creo que es una elección que pretende dejar , de nuevo, la realidad en su nivel.
La Cocina es sin duda un gran espectáculo teatral.
Y es el paradigma del montaje que debe asumir un teatro público, aquel que para un empresario privado será siempre inabarcable.
Enhorabuena por lo tanto, por el riesgo y por el resultado.
Entre los intérpretes ya he dicho que el conjunto es excelente , desde todos los niveles. Destacar a cualquiera sería injusto. De todos modos , me resisto a no citar la alegría que me produce ver de nuevo a Silvia Abascal en escena, una mujer de la que no he olvidado su frágil y delicada Nina en La Gaviota. 
Al salir, escuche a una persona del público decir "no volveremos a ver esto en un teatro". Fácil no va a ser.

Público  

sábado, 26 de noviembre de 2016

CINE: ALIADOS de Robert Zemeckis

USA.- 2016
Brad Pitt. Marion Cotillard

Aliados es una especie de homenaje al cine clásico de género.
Muy bien definido en sus contornos. Lineal en su desarrollo. Sin dobles lecturas.
Una historia bélica de amor. Bien protagonizada por una pareja con química pero en la que podemos imaginar perfectamente a actores como Bogart, Grant, Bergman o Bacall.
Por supuesto, no podía comenzar en otro sitio que no fuese Casablanca, ni desarrollarse en otro tiempo que no fuese la Segunda Guerra Mundial.
Zemeckis es un artesano solvente. Y no le cuesta crear un producto agradable, de consumo fácil pero de calidad. Su cámara consigue ritmo, elegancia estética y sacar el máximo partido de una excelente dirección artística, tanto en la Casablanca inicial como en el Londres de los bombardeos.
Posiblemente pueda achacársele no estar a la altura de sus predecedoras.
También que le falte intensidad al melodrama y que no exista, en definitiva, ninguna sorpresa.
Aliados no pasará a la historia del séptimo arte, eso no, pero nos proporciona un agradable entretenimiento de dos horas y el sabroso sentimiento de las cosas bien hechas.

Público 

viernes, 25 de noviembre de 2016

CINE: EL EXTRAÑO de Na Hong- Jin

Corea del Sur.- 2016
Hwang Jung- min. Kwak Do-Won. Chun Woo-hee. Jo Han- Cheol. Jun Kunimura. Jang So- yeon

Estoy totalmente fascinado por esta película.
Pocas veces empiezo con una afirmación tan contundente pero es que en este caso, estoy enganchado no sólo a la historia que nos cuentan sino a su eficacia narrativa.
Todo ocurre en un pequeño pueblo en Corea del Sur donde comienzan a producirse terribles asesinatos, terribles no sólo por su crueldad sino por quien parece ser, en cada caso, el causante.
Un cuerpo de policía bastante ineficaz, poco puede hacer para avanzar en la investigación, hasta que el hecho de que esta cruel epidemia llegue a afectar a la hija de un agente, les obliga a involucrarse de una manera absoluta.
Lo que en principio parece un thriller heredero de Seven, va avanzando hacia un film de terror, donde el Mal en toda su densidad se convierte en protagonista.
Poco a poco, esta historia oscura va envolviéndose en si misma , dejándonos dentro a nosotros y haciéndonos palpar el miedo, el desasosiego, la angustia incluso.
Cuando llegamos al final, lo que menos importa es cual es el significado de la resolución abierta, algo que cada uno tendremos que decidir. Lo que importa es sentir que hemos estado inmersos en una narración brutal, formando parte de la misma.
Porque sin duda El extraño está muy bien escrita pero, sobre todo, lo que está es muy bien realizada, más bien diría muy bien contada.
Utilizando un paisaje y un clima con los que consigue dotar a la historia de una grandeza casi mitológica, su director se aferra a eso, a contarnos el relato a través de sus personajes y de sus acciones. La caligrafía es física, densa, podría decirse sin miedo a quedar de pedante, que más que filmada esta película está esculpida.
Con ello, el terror alcanza toda su dimensión. Ni siquiera la aparición del Diablo, algo tan difícil de sostener en pantalla ( recordemos por ejemplo El corazón del ángel, una presencia sorprendentemente ridícula en una película por otro lado, con tono  ) se nos hace extraño.
Lo dicho: fascinante.
Y antes de terminar, una reflexión sobre la globalidad y la distribución:
Si esta película tuviese otra nacionalidad, podría alcanzar la visibilidad de cintas míticas del género como El exorcista. Sin embargo es coreana, y, sorprendentemente, en Madrid no ha llegado ni al circuito habitual de V.O. quedando relegada a una pequeña sala marginal ( algo que, por cierto, me acabo de enterar que pasa también, lamentablemente, con La muerte de Luis XIV de Albert Serra ); en provincias ya ni me planteo que llegue a estrenarse.
Parece que no estamos tan cerca de la calidad. El extraño ha cosechado unas críticas excelentes y, repito, podría acceder a un público mucho más amplio, con un esfuerzo de comunicación, y empujarles a eliminar, a partir de entonces , prejuicios por el país de origen de las cintas.
Una pena.
Aunque también, para no poner siempre la culpa en el mismo lado, podría pensarse en que existen prejuicios en algún tipo de cinéfilo culto hacia géneros tan populares como el del terror.
En cualquier caso, para buscar el lado positivo, pensemos que, estoy seguro, el pulso firme de Hong-Jin no tardará en ser reclamado por Hollywood.
Admito apuestas.

Público

sábado, 19 de noviembre de 2016

NOVELA: FALCÓ de Arturo Pérez- Reverte

Alfaguara
296 páginas
También disponible en ebook.

Tengo la sensación de que Pérez- Reverte lo ha vuelto a hacer:
Después de la saga Alatriste, nace un nuevo personaje, este en la España de la Guerra Civil, en ese territorio tristemente tan cercano.
Falcó.
Un mercenario canalla, un delincuente elegante, un sentimental sin escrúpulos.
Estoy convencido de que esta novela que lleva sólo su nombre, es la carta de presentación de un hombre que no tardará en correr nuevas aventuras.
Entretenida.
Muy entretenida y bien escrita.
Eso sí: sin sorpresas.
Esta rápida historia de aquellos que creían en sus ideales, fueran de un lado o del otro, de quienes los engañaron, de quienes hicieron de eso su forma de vida, o su oportunidad de venganza, se sirve de forma clara, con una estructura lineal y transparente.
Pero sobre todo, sostenida en una estética y en unos referentes ya vistos y que utiliza sin intentar disfrazarlos. Cada página nos suena a película de cine clásico de Hollywood, en blanco y negro, con elegantes mujeres de piernas largas y moral corta. De encantadores asesinos.
Ese es precisamente para mi su mayor encanto. De hecho, lo que me sobra es la pretendida actualización a base de algunas escenas de sexo bastante explícitas. Falcó nos regala una textura que, no por conocida, o quizás precisamente por ello, nos resulta acogedora, donde caminamos sin necesidad de guía y nos sentimos cómodos.
Falcó es un entretenimiento que cumple su objetivo con corrección.
No es una joya literaria ni lo pretende. Creo que la presentación del personaje reduce ligeramente la peripecia, que será sin duda mayor en próximas entregas.
En cualquier caso, Pérez-Reverte vuelve a demostrar su olfato para conectar con sus lectores y configurar una bibliografía amplia y plural.
Repito: buen entretenimiento.

Público

viernes, 18 de noviembre de 2016

CINE: LA LLEGADA de Denis Villeneuve

USA. 2016
Amy Adams. Jeremy Renner. Forest Whitaker

Denis Villeneuve me resulta un director tan atractivo como extraño.
En su filmografía, nada menos que la adaptación de un clásico contemporáneo teatral tan potente como Incendios, muy alejado en temática y argumento de lo comercialmente digerible. También una adaptación conceptual de un relato de Saramago con Enemy.
Incluso cuando se decide por géneros tradicionales, sus resultados tienen un lenguaje atípico como demostró en las logradas Sicario y Prisioneros, utilizándolos para mostrar los rincones más oscuros del ser humano en situaciones extremas.
Por supuesto, no esperaba que su inmersión en la ciencia ficción fuese a dar como fruto una cinta tradicional.
La llegada no lo es.
Hay que empezar diciendo que esta es una historia que sólo se puede analizar desde el conjunto, que adquiere todo su significado al final, que hasta entonces no conoceremos las claves para interpretar toda la propuesta.
Por eso me resulta extraño leer ciertas críticas que hablan en su visión de primera y segunda parte. La llegada es para mi un todo compacto en el que los minutos finales, las conclusiones, son el lugar hacia el que nos iba guiando el camino.
Pero no comencemos por la conclusión.
La premisa de partida de la cinta, una vez traspasado su triste prólogo, no nos resulta extraño a quienes disfrutamos con la ciencia ficción: un buen día, unas cuantas naves espaciales hacen su aparición en los cielos del planeta. Ahora queda saber quien las tripula y cual es el objetivo de la visita.
El primer cambio, aparece ahí. En lugar de un acercamiento científico o aventurero, aquí el intento de conocimiento se produce a través del lenguaje.
Porque La llegada es una historia que en su aspecto de búsqueda, se convierte en una propuesta racional, casi matemática. Por ello estos aspectos gozan de cierta minuciosidad que puede convertirse en lentitud y algo de frialdad.
Pero al mismo tiempo, y no quiero dar pistas, una historia como esta tiene que tener una alta temperatura emocional.
Guionista y director, consiguen un importante equilibrio, una mixtura perfecta entre dos tintes que en principio parecen antagónicos. Se le ha echado en cara cierto nivel de ampulosidad, incluso cursilería. No estoy de acuerdo.
En lo que se refiere a factura, la caligrafía tiene la elegancia de Villeneuve y el resultado es de una extraña belleza. De todos modos me gustaría destacar que, si bien es una cinta que en ningún momento abusa de los efectos especiales, consigue una representación original e inquietante tanto en lo que se refiere a las naves como en sus pasajeros y su modelo de comunicación ( de hecho, me he decidido acompañando este comentario, por el cartel del estreno americano, que considero mucho más irónico).
Carlos Boyero, la definía como didáctica. Como casi siempre, acierta con las palabras.
Se puede disfrutar por lo tanto desde el punto de vista intelectual, pero no por ello es un aburrida propuesta sesuda.
La llegada resulta, o a mi me resulta, apasionante.
Y además me emociona.
La llegada puede verse como una hermosa y triste historia de amor y vida, como un juego circular de sorpresas y descubrimientos, como una aventura de una mujer valiente.
Cualquiera de estas facetas me vale, todas me valen.
Esta lograda, singular y magnética película me ha dado material para, durante algún tiempo, ejercitar la mente.

Público

miércoles, 16 de noviembre de 2016

NOVELA: BAJO LOS MONTES DE KOLIMA de Lionel Davidson

Salamandra
544 páginas
También disponible en ebook.

Abruma leer las recomendaciones de esta novela.
El prólogo, no recuerdo firmado por quien , habla de ella como la mejor novela de género negro escrita en los últimos años.
No he leído, en resumen, que nadie se haya sentido decepcionado.
Voy a ser el primero.
Como otras veces, aclaro la subjetividad de este comentario que no pretende ser una crítica académica. Siempre pueden influir circunstancias externas y tal vez este libro necesite mayor concentración de la que yo tengo en estos días.
En cualquier caso, sólo mi disciplina, y cierta curiosidad , me ha llevado a acabarlo. Y es que , tengo la sensación, mi interés por lo narrado no está en equilibrio con aquello que pretende contar su autor.
Vayamos por partes.
Bajo los montes de Kolima es realmente una novela de espionaje y aventuras, con algún toque de ciencia ficción. No género negro al uso. Desde el inicio, como cualquier historia de este tipo, se exige una confianza en lo que se cuenta ( rocambolescos sistemas de comunicación, personajes increibles en su devenir... ) y yo acepto ese paso. Ahí, en esos primeros capítulos, consigue engancharme , tanto por la posibilidad de que lo que ocurre en un centro de investigación escondido en Siberia sea apasionante, como por la personalidad de un protagonista totémico y lleno de esquinas.
La primera parte de la epopeya, en el barco, también responde a lo esperado, todavía hay una integración posible entre la expectativa y lo que se cuenta.
Sin embargo, es a mitad del metraje, cuando comienza el cansancio.
Por un lado, toda la información me traslada la misma sensación que la nieve que asola el lugar: sepulta trama y personajes ante infinidad de datos y peripecias. Por otro, el secreto escondido, no está a la altura de lo esperado ( la exigencia de confianza es ya excesiva ) y además el autor no tarda en apartarla a un lado, más interesado en la aventura del hombre solo.
Existe una construcción correcta, una buena descripción de paisajes, buen uso de las diferencias étnicas ( aunque en esa fase yo ya había comenzado la lectura vertical), pero también una historia de amor tan poco creíble que me resulta un poco vergonzosa.
Y además, algo que impregna todas las páginas , hay una absoluta carencia de cualquier atisbo de humor o ironía.
Lo dicho: está claro que no comparto las alabanzas.
Bajo los montes de Kolima está muy lejos de parecerme una obra maestra pero es que ni siquiera me ha entretenido.
Los misterios del gusto personal de cualquiera son siempre insondables.... Está claro.

Público      

viernes, 11 de noviembre de 2016

CINE: DESPUÉS DE LA TORMENTA de Hirokazu Koreeda

Japón 2016
Hiroshi Abe. Yoko Maki. Taiyo Yoshizawa. Kirin Kiki. Satomi Kobayashi. Sosuke Ikematsu. Lily Franky. Isao Hashizume.

Parece que Chejov ha sido algo así como el padre de aquellos creadores que se han dedicado a algo tan complejo pero en apariencia tan simple, como narrar la vida.
En esos casos se habla siempre de observación, de realidad, de sinceridad.... como si fuesen estas obras simples cuadros en movimiento.
Personalmente creo que no hay tanta diferencia entre ellos y aquellos que, en apariencia, cuentan historias.
O sí.
Porque en mi opinión, son estas también historias pero ancladas en lo cotidiano, que no necesitan de tramas externas porque lo que se cuenta está en el interior, donde las emociones alcanzan una mucho mayor intensidad cuando de verdad consiguen aprehenderlas.
Una mirada, un gesto, puede contener mucho mayor fuego que el estallido de un volcán, el esfuerzo de un ser humano para esconder sus sentimientos necesita mucho más coraje que las carreras de Indian Jones.
Koreeda es un maestro en la verdad.
Ha tenido alguna película más tradicional, en el sentido de crear tensión conocida como Nadie sabe o De tal padre tal hijo, pero es cuando es más él, cuando nos regala sus verdaderas joyas como Still walking, la inigualable Nuestra pequeña hermana o esta Después de la tormenta.
Una vez más la familia es el paisaje, compuesta en este momento por una pareja divorciada, su hijo, y la madre y la hermana del progenitor.
Con ellos, sobre todo con el padre, recorremos un tiempo escaso hasta la llegada de un tifón que obligará a cuatro de ellos a compartir noche en el mismo apartamento. Hasta entonces, los hemos ido conociendo en sus vicisitudes, en sus inseguridades, en sus miedos.... también sus miserias, principalmente las de hombre frustrado en su carrera literaria que no duda en estafar a su jefe y extorsionar a sus clientes e incluso robar a su madre ( a la que por otro lado da luego el dinero que no tiene ) para sobrevivir ( a pesar de todo, que fácil es empalizar con este personaje, en gran parte por lo bien escrito - humano- que está, en parte por el encanto triste del actor que lo interpreta ).
Poco a poco, llegamos a la sabiduría, aquella que nace de observar la vida, de pensar en ella y de ser consciente de que nunca vamos a conseguir comprenderla en su plenitud.
Toda la cinta respira, pero en ese diálogo entre madre ( abuela ) e hijo ( el padre ), se alcanza una grandeza que de repente nos abraza el corazón.
Hasta entonces, nos mantenemos en un perfecto equilibrio entre lo externo y lo interno, entre lo que se hace y lo que circula en el interior de sus personajes, en su cabeza, pero también en su estómago y sus corazones.
También un equilibrio entre el humor y el drama, como si tiñendo de lo primero cualquier asomo de lo segundo, nos acercásemos más a superarlo y a merecer pequeños regalos de la vida, extraños regalos que nos alegran el alma, como la dedicatoria solicitada de un libro escrito quince años atrás.
Intento trasladar mi opinión en este caso con la misma transparencia que el director, sin ningún alarde de creatividad y evitando sonar críptico. No sé si lo he conseguido.
Decir también que es impresionante lo bien que también escribe Koreeda, como desarrolla sus personajes, como se acerca, los quiere, los roza. También como es capaz de hacer una mixtura donde todo parece relevante y todo parece irrelevante, como la vida ( de nuevo la vida ).
Antes cité Nuestra hermana pequeña, una de mis películas favoritas de la pasada temporada. No puedo evitar comentar la diferencia con esta para que nadie piense que es este un autor que se repite. En esa, más evanescente, la vida transcurría y se sentía, en esta , más concreta, más física, la vida transcurre y se habla. Ambas son piezas no sólo logradas sino que me producen hacia su autor una verdadera sensación de agradecimiento; tras verlas, tras haberlas gozado con profundidad, tengo la sensación al terminar, de que he aprendido, quizás a aprender. A entender la vida como un proceso de construcción que nunca termina y que siempre será maravillosamente inabarcable.
Gracias pues.

Público

miércoles, 9 de noviembre de 2016

CINE: SULLY de Clint Eastwood

USA. 2016
Tom Hanks. Aaron Eckhart. Laura Linney. Holt Mccallany

Repasando la filmografía de Eastwood en los últimos tiempos, nos encontramos con un dibujo bastante realista de los Estados Unidos de América.
Entre sus héroes, alguno tan cuestionable como el protagonista de la excelente El Francotirador, o incluso el de Gran Torino, a los que, de todos modos, el director se atreve a hacer algo tan políticamente incorrecto hoy día, como otorgarles el beneficio de la duda y reflexionar sobre su figura dentro del entorno que les tocó vivir.
En el caso de Sully todo es mucho más transparente.
Sully es un héroe.
Sin fisuras.
Y lo es dentro de unas circunstancias cotidianas y sin, aparentemente, una proyección previa hacia la grandeza. Es un héroe precisamente porque es un persona normal,  porque nos mueve a pensar que todos podemos serlo, que el mundo, por mucho que en ocasiones parezca un lugar feo, no lo es.
Creo que precisamente uno de los logros de esta narración es trasladar la valoración del piloto por parte de los ciudadanos, que lo coronan desde el primer momento sin ninguna duda, con una emoción y una ternura posesiva.
Quizás Eastwood haya pensado que en estos momentos, su país necesita más que nunca referencias positivas creíbles.
A lo mejor es su admiración real por la hazaña de este piloto lo que le ha llevado a hacer esta película homenaje con total entrega al personaje.
Porque lo cierto es que, si algo se le puede echar en cara , es su economía narrativa, la ausencia de una trama real, estando esta limitada a un mínimo conflicto de duda, donde ni siquiera los inquisidores consiguen escapar del aura del protagonista.
Lo importante es la hazaña, y lo mejor de la cinta está en esa parte central donde vivimos de una forma epidérmica y llena de emoción lo que ocurre aquel día y como se produjo ese insólito aterrizaje en el río Hudson.
Eastwood se ha vestido de Capra, de su mirada positiva, de su ilusión. Y esto no es en ningún modo una crítica . Y menos cuando lo que nos están contando se corresponde con lo que casi se podría considerar un milagro.
Por otro lado, sigue demostrando su habitual solidez narrativa, su capacidad de contar que lo han convertido ya en un clásico.
Puede parecer ingenuo engancharse en este alegato pero a mi me ha ocurrido. No necesito más. Me gusta pensar que hay personas así en el mundo y me gusta pensar que existan directores que quieran contarlo, y que lo hagan, por cierto, con un diseño de producción impecable, un montaje brillante que nos hace sentirnos en uno de esos aviones y aspirar el riesgo de cada vuelo sobre una ciudad superpoblada.
De acuerdo, Eastwood es un cronista de lo grande que es América, y en casos como este ( no siempre ) decide hacerle un regalo a su país y evitar las esquinas y los puntos grises. ¿ Que puede tener eso de malo?.
Me olvidaba , estamos en un país donde a veces se pita el himno...... Que envidia no poder sentirse patriota sin complejos.

Público

martes, 8 de noviembre de 2016

NOVELA: LA CARNE de Rosa Montero

Alfaguara
240 páginas
También disponible en ebook.

Creo que la historia que voy a contar , sobre mi relación con Rosa Montero, ya la he escrito aquí en otra ocasión, pero me gusta tanto que caeré en la tentación de repetirla.
Tras sus novelas iniciales, había decidido dejar de leerla. No me parecía una mala escritora pero su mundo me sonaba demasiado artificial, le faltaba , a mi entender , o las suficientes dotes de verdad o de fabulación.
En un largo viaje, aeropuerto, sin libro, encontré en un puesto de prensa , como única opción , su entonces última novela publicada , El corazón del tártaro ( una de las menos conocidas , seguramente por su dureza ), y en un solo libro, me llené de respeto por ella. Me pareció grande.
A partir de ahí, me he vuelto seguidor . Y gracias a eso he podido disfrutar con joyas como La loca de la casa, y divertirme y entretenerme con sus siguientes narraciones.
Rosa Montero es una cuenta cuentos inteligente, tan inteligente como para saber trabajar la literatura, asumiendo siempre referentes muy claros sin asomo de verguenza y hacerlos suyos, o mejor dicho, hacerlos nuestros, porque Montero escribe claramente para el lector, al que parece querer como un buen amigo. Para él, para ellos, para nosotros, incluye juegos en sus relatos que compartimos como un guiño metaliterario que nos hace sentirnos ante alguien conocido.
Desde entonces sus propuestas han asumido el riesgo de la búsqueda , de atreverse a recorrer modelos tan dispares como el thriller, o la ciencia ficción, pero también otros tan extraños hoy día como la novela de caballerías. En todos ha conseguido salir airosa.
La carne habla de la edad , del paso del tiempo y de ese momento de la vida cuando parece haber comenzado el tiempo de descuento. También de la soledad , esa sensación tan cómoda en ciertas etapas pero que no tarda en convertirse en una carga. Y por supuesto, del malditismo, de esa sensación de diferencia y desarraigo que tantas veces roza la locura , de los malditos famosos y de los malditos cotidianos, el que podríamos ser cualquiera de nosotros.
La carne entretiene , engancha , se lee rápido, con fluidez y tensión.
Pero es más que un mero entretenimiento, no sólo por lo que cuenta y sobre aquello sobre lo que reflexiona, sino también por el manejo habitual que su autora lleva a cabo sobre la propia narración.
Está , ya lo he citado antes , el juego, está ese compartir con el lector referencias que , seguro, ambos conocen. Está el uso de diferentes géneros, el thriller, la novela amorosa, el conflicto profesional... pero como siempre, elaborándolos al servicio de su historia. Y está su riqueza cultural, su caudal de conocimientos sobre literatura y arte que deja las páginas plagadas de anécdotas.
Hay un final a mi historia con la autora que , este creo, es nuevo:
Un buen día terminé en su página web y le escribí contándole lo que narro en el primer párrafo de esta entrada. Pasó el tiempo. Estaba seguro de que una escritora tan mediática tendría muchas dificultades para leer y contestar a todos los correos que le llegasen por esa vía.
No esperaba respuesta.
Pero llegó.
Y tengo que decir que fue sorprendente en su cercanía. No sólo por su sentido del humor, algo que está claro para cualquiera que la haya leído, sino por la que considero la principal virtud de la verdadera inteligencia, su humildad.
La escritora daba las gracias con una sinceridad cierta.
Lo dicho: Rosa Montero está en comunión con sus lectores, los reconoce , los respeta , los quiere. Pues sus lectores la encontramos de nuevo en La carne , otra de sus novelas con las que hemos pasado un muy buen rato.

Público      

domingo, 6 de noviembre de 2016

HISTORIA: LOS ROMANOV ( 1613- 1918 ) de Simon Sebag Montefiore

Planeta de Libros
970 páginas
También disponible en ebook.

Tras mucho pensar, he eliminado la palabra novela del título de esta entrada.
Tampoco lo he sustituido, como he hecho alguna otra vez, por ensayo, ensayo histórico en este caso.
Finalmente me he limitado a algo mucho más genérico y posiblemente más abstracto: historia.
Porque Los Romanov no es , en ningún caso una novela, ni tampoco un ensayo que intenta dirimir las razones de lo que ocurrió.
Es todo eso y al mismo tiempo algo diferente. Una crónica donde los datos no se enumeran sino que se narran, y una reflexión donde no se pretende llegar a conclusiones, a sabiendas de que es imposible encontrar  la verdad desde el futuro.
Pero sobre todo, Los Romanov es un empeño titánico y conseguido.
Ya nos lo dice el "apellido" del título: 1613-1918. Nada menos que trescientos años.  El tema se complica, ya que durante esos tres siglos y en la dinastía que nos ocupa, hubo personajes como Pedro El Grande, la Zarina Catalina, la pareja formada por Nicolas y Alejandra o Rasputín. Pero no sólo eso, este enorme libro, nos descubre muchos más, menos conocidos, posiblemente menos "mediáticos", pero tan importantes como ellos en el desarrollo de este magno país, brutal en su extensión y en una cultura rica y emocional, capaz de conjugar la mayor miseria con un incomparable derroche, Rusia.
No es fácil la lectura de esta obra.
Pero sí apasionante.
Es impresionante la cantidad de fuentes que utiliza su autor y el número ingente de personajes que pueblan esta narración. También los datos y hechos. No es fácil transitar un libro en el que cada dos páginas habría material suficiente para una novela al uso, sin caer en cierto rechazo por lo enciclopédico.
Es verdad que se siente algo así en las primeras páginas.
El autor ayuda con una estructura muy sistematizada por capítulos y cada uno de ellos con su listado de personajes. Aun así, no es fácil evitar la sensación de perderse en la maraña. Creo que lo más sencillo es entender lo complejo de asimilar todo y quedarse con la línea troncal de la familia, asumiendo todo lo demás en la medida en la que afecta a su devenir.
Yo así lo hice y no tardé en sentirme atrapado por lo inconmensurable de lo que cuenta, por la vastedad de espacio y tiempo, y por la riqueza de sus protagonistas, una casta de hombres y mujeres que llegaron a creerse dioses y que, durante más de trescientos años tuvieron en sus manos, con una total libertad de decisión, los destinos de un país inmenso, es decir, los destinos de millones de seres humanos.
Desde la brutalidad de los primeros tiempos hasta lo refinado de las últimas generaciones, es sorprendente establecer esa clara conexión , esa base sin duda genética, que los convierte en ambiciosos, despiadados, seguros de su autoridad y de su derecho divino. Su grandeza, no siempre merecida por sus condiciones para gobernar ni por su comportamiento, parece estar inmersa en una fe que tiene mucho de leyenda y de superstición y que estaba claramente inoculada en todos ellos desde su nacimiento. Este libro consigue transmitir esa condición no del todo definible pero si aceptada y relevante.
Como escenario,también contemplar a un país que, equivocadamente o no, consiguió avanzar desde la incuestionable servidumbre hasta la revolución. Y una Europa encaminada hacia sus dos guerras brutales, para avanzar hacia la historia moderna y superar siglos en los que sus conflictos eran los conflictos familiares de una serie de anacrónicas monarquías.
Montefiore es capaz de manejar toda la información con maestría para no aburrir, no acogotar, y al mismo tiempo, no ceder terreno a la especulación ni la superficialidad.
El resultado, ya lo he dicho, apasionante.
También repito que no es fácil la lectura de un libro de esta magnitud, y no lo digo sólo por el tamaño, sino también por el contenido, pero en cualquier caso, es un esfuerzo y una disciplina que se ven sobradamente recompensados.

Público

viernes, 4 de noviembre de 2016

CINE: VERANO EN BROOKLYN de Ira Sachs

USA 2016
Greg Kinnear. Jennifer Elf. Theo Tapliz. Michel Barbieri. Paulina García. Alfred Molina

El año pasado me fascino la cotidianidad de una película absolutamente perfecta, El amor es extraño.
No conocía a su director y, desde los primeros minutos, me consiguió atrapar en la sencillez con la que nos contaba una historia que podría estar ocurriendo en ese momento en nuestra propia calle.
Era asistir a la verdad ( nada que ver con los reality, no confundir).
Los sentimientos eran tan puros y comprensibles, tan transparentes, que sólo cabía que fuesen ciertos.
Ahora, en Verano en Brooklyn ( inadecuado e insulso  título para un original mucho más sugerente, Little Men ), vuelve a moverse en territorio conocido.
Los títulos de crédito coloristas y la melodía recurrente, parece anunciarnos que vamos a ver una película sino infantil, sí protagonizada por niños. Pero también, unido a la frontalidad y el tono algo naif con que se fotografían los escenarios, podría remitir a la pintura de Hockney, un subtexto que creo recorre toda la película, produciendo cierta ambiguedad.
Porque lo cierto es que Verano en Brooklyn no es en ningún caso una película infantil aunque efectivamente sean dos niños los protagonistas. Son los adultos los  que verdaderamente mueven esta narración tan dura dentro de su ligereza, y no nos vendría mal aprender de ella como una lección maestra.
La amistad entre Jake y Tony es una de esas relaciones que podrían remitir a un Enid Blyton urbano. Meticulosa, llena de un encanto ingenuo, trasunto de la felicidad más creíble. Podríamos incluso definirla como luminosa.
El conflicto entre sus progenitores ( no digo "que estalla", porque en esta delicada película no hay estallidos ), tiene sin embargo la acidez de una vida adulta enfrentada a la realidad en un mundo no siempre justo y con el transfondo de algo tan "adulto" como los problemas económicos o, porqué no, la avaricia.
El contraste y la permeabilidad entre los dos niveles se desarrolla con la naturalidad de la vida. No siempre positiva, no siempre negativa; probablemente siempre mezcla de ambas cosas,
Sencillez es la palabra que más se utiliza al hablar de esta obra. Sencillez que para mi es una virtud.
Y hay pocas cosas tan sencillas como mirar.
Ira Sachs nos regala su mirada para que nosotros podamos ver. Si recepcionamos ese regalo y lo hacemos con tranquilidad, curiosidad, sin buscar segundas lecturas sino sabiendo que todo se muestra de forma transparente ante nuestros ojos, que todo está ahí, encontraremos mil matices en esta película que alguien puede confundir con pequeña pero que para mi es totalmente grande.
La mirada de Sachs, esa que nos ofrece, es inteligente, es, creo que ya lo he dicho, limpia, y sobre todo es sensible, capaz de detenerse en los detalles, de destilar la emoción.
Gracias a él, un creador que no necesita que se le reconozca, que no intenta dejar su firma, podemos disfrutar de una joya, engarzada , lo repito, en la verdad.
Para concluir, ese final abierto ¿feliz?, no, no podría serlo, pero tampoco dramático. Como la vida, una vez más.

Público

jueves, 3 de noviembre de 2016

TEATRO: HISTORIAS DE USERA de Alfredo Sanzol/ Miguel del Arco/ José Padilla/ Denise Despeyroux/ Alberto Olmos/ Alberto Sánchez- Cabezudo

Dirección.-
Fernando Sánchez- Cabezudo
Intérpretes.-
Imma Cuevas. Alicia Rodríguez. Pilar Gómez. José Troncoso. Juan Antonio Lumbreras. Jesús Barranco. Luis Moreno. Huichi Chiu.
Vecinos de Usera

Hace años que el teatro off en Madrid entró en eclosión.
Se multiplicaron las salas y montajes , antes calificados de alternativos, comenzaron a posicionarse como éxitos de taquilla.
Fue un verdadero semillero de creatividad.
De todos modos, las limitaciones presupuestarias y de aforo las convirtieron , a muchas de ellas, en principales víctimas de la crisis.
No parece que los poderes públicos, ni centrales ni regionales , fuesen capaces de marcarse como objetivo apoyar estas iniciativas , y por si solas, muchas de ellas cerraron, como la legendaria Sala Ítaca.
En julio le llegó el momento a Kubik Fabrik, un espacio vinculado al barrio de Usera en el que se enclavaba. Y es que no hay que olvidar que , uno de los logros de estas aventuras, fue trasladar a barrios periféricos la importancia de la cultura ( de forma mucho más coherente y eficaz que todos los festivales).
pero volvamos a Kubik.
Para su cierre, Sánchez- Cabezudo decidió, parece ser, crear un homenaje a ese entorno que durante años les había acogido. Para ello, contó con una selección de los dramaturgos españoles más interesantes del panorama actual, un conjunto que daría envidia a cualquier teatro público.
No sé como trabajaron , a quien corresponde cada una de las pequeñas historias que componen l espectáculo, ni si en alguna de ellas intervinieron varios o son piezas aisladas , pero en cualquier caso, juntos consiguieron convertir Usera en un Macondo madrileño contemporáneo por su capacidad para generar pequeños cuentos, cada uno con la intensidad de una obra total.
Desde la crónica, siempre apegada a esas calles, este retablo plural y colorista nos traslada desde la risa ( hilarantes por ejemplo las hazañas del vampiro chino o la historia de amor/ desamor que abre la obra ), al drama más epidérmico ( la madre del niño perdido pone la carne de gallina; la historia del chico que vuelve a buscar a su padre es la narración de una tragedia griega ), siempre con la sonrisa y la ternura de la empatía.
Como conseguir que partes tan dispares encajen a la perfección en un espectáculo único y coherente es la labor de un director absolutamente involucrado en el proyecto, libre en su capacidad de expresión, meticuloso en el detalle y equilibrado en la emoción. Creo que , junto con muchos factores que hacen de esta una representación única, su trabajo es el que consigue darle cuerpo y ponerla en pie como una muestra excelente de teatro actual y popular.
Por supuesto, está también un grupo de intérpretes todoterreno que mutan de un personaje a otro con absoluta flexibilidad , que protagonizan y acompañan , que consiguen estar siempre cerca. Es injusto, siempre , ya lo he dicho otras veces, en repartos tan homogéneos, destacar a cualquiera, sin embargo no puedo resistir la tentación de citar a Imma Cuevas, su creación casi monólogo de la madre loca y abandonada es de las que no se olvidan , y es difícil reconocerla en el resto de papeles que interpreta, tal es su capacidad de metamorfosis.
Historias de Usera ha sido acogida en las Naves del Matadero, como revival de aquellas representaciones que pocos pudieron disfrutar. Encaja a la perfección en ese espacio y consigue, ayer lo comprobé, entusiasmar a un público que no tarda en entregarse a su frescura, su originalidad y su cercanía.
Espero que vengas tiempos mejores para aquellos creadores que verdaderamente le han dado la vuelta al mundo del teatro en nuestra ciudad, y que estas representaciones no sean sólo los restos del naufragio.
Le deseo larga vida a estas Historias de Usera y a todos los que la han hecho posible.
Con un profundo agradecimiento por su amor a lo que hacen y por compartirlo con generosidad con todos nosotros.

Público