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miércoles, 31 de agosto de 2016

TEATRO: IDIOTA de Jordi Casanovas

Director.- Israel Elejalde
Intérpretes.-
Gonzalo de Castro. Elisabet Gelabert
Kamikaze Producciones.

La Función por Hacer fue una sorpresa que descubrió a un director como Miguel de Arco y una compañía como Kamikaze. Dos referencias que no tardaron en convertirse en una apuesta de búsqueda y calidad en el ámbito teatral español.
El hecho de que decidiesen embarcarse en una aventura como la gestión del Teatro Pavón no puede ser mejor noticia para los enamorados del género dramático.
Prometen una temporada apasionante con muchos de sus éxitos de los últimos años, pero abren con un estreno, Idiota, una obra que ya ha pasado con éxito por la cartelera barcelonesa.
Para mi, acudir a esta representación tenía mucho de toma de posiciones, de apoyo a estos valientes y a su iniciativa.
Supongo que es un poco absurdo, pero el hecho de que antes de comenzar, los cuatro gestores de la aventura saliesen a dar la bienvenida, me hizo sentirme como en casa. No sé si lo hacen todos los días pero a mi me encantó.
¿Y la obra?
Sí, claro, toca hablar de la obra.
Idiota comienza en un escenario extraño, casi galáctico, donde un hombre lamentablemente reconocible , va a someterse a un experimento en el que, por dinero, ha decidido participar. Su antagonista es una psicóloga atractiva, fría y eficaz que deja poco margen a sus socarronerías.
A partir de ahí, se desarrolla un intercambio milimetrado que va adquiriendo calor al tiempo que nos sorprende cada vez más, hasta el punto de situarnos entre el escepticismo y la expectación.
Es difícil decir algo más sin contar parte de la trama, y eso sería una traición. Baste decir que el autor consigue el logro de tenernos en una tensión constante y mantenida durante hora y veinte, sin utilizar trampas. Los giros son inteligentes, creíbles dentro de la dimensión en la que nos han colocado, es decir, coherentes con la historia. Y lo más complicado, llega a un final excelente donde no tenemos la sensación de que el dramaturgo ha sido capaz de enredar pero no de desenredar.
Idiota es en apariencia un juego teatral, pero creo que esconde más. Ofrece niveles sin duda muy interesantes para la reflexión.
La producción es capaz de extraer lo mejor del texto, acompañada de un importante tratamiento audiovisual, una iluminación perfecta y una música duramente evocadora.
También está claro que el director se siente muy cómodo con el libreto y lo transmite. En el programa de mano comenta que una de las cosas que más le atrajo del mismo fue su indefinición, su devenir entre el thriller y la comedia. Está en lo cierto dado que se obtiene la reacción vital en ambos: la risa y la angustia, sin que ninguna llegue a ahogar a la otra. Un prodigio de medida. Elejalde potencia ambas en su justa medida.
Posiblemente el hecho de que fundamentalmente sea actor, tiene mucho que ver con su trabajo con el dúo protagonista.
Y es que una propuesta como esta podría venirse totalmente abajo sin los intérpretes adecuados. En este caso sorprende la perfecta posición de ambos en dos personajes que exigen dos tonos tan diferentes. Se consigue. Gonzalo de Castro da todo; sin duda es el papel es un regalo pero también sería fácil pasarse de frenada, él consigue el equilibrio absoluto entre la compasión y el rechazo, entre el patetismo y la dignidad  Logra algo tan increíble como que lleguemos a empatizar con quien en un inicio sólo nos parece un patán ( y que duro este espejo, ver que podemos llegar a identicarnos con alguien así¡ ). .Gelabert le da el contrapunto perfecto, mucho más que un papel utilitario, consiguiendo que una línea de humanidad lo recorra hasta su última frase, la que cierra la representación.
Idiota es pues, digámoslo ya, un excelente estreno.
Teatro que hace pensar pero que no por eso deja de ser absolutamente entretenido, un punto que este grupo ya había alcanzado con clásicos tan asentados en el imaginario colectivo como propios del lado más aburrido de la cultura ( Hamlet, Misántropo, Antígona... ).
Creo que de alguna manera esa son las constantes de Kamikaze.
Mucho que esperar de estos magos maravillosos.
¡ Gracias pues!.
No me cabe duda que el Pavón se va a incorporar a los templos del género dramático en Madrid.

Público

martes, 30 de agosto de 2016

CINE: CAFE SOCIETY de Woody Allen

USA. 2016
Jesse Eisenberg. Kristen Stewart. Steve Carrell. Jeannie Berlin. Blake Lively. Parker Posey. Corey Scott.

Woody Allen sigue cumpliendo a su compromiso anual con sus admiradores.
En algunos casos, como este, ni siquiera hay doce meses de distancia entre su obra anterior y esta.
Y estamos de enhorabuena porque tras algunos titubeos, estas dos últimas piezas vuelven a recordarnos lo mejor de su genio creativo, incluso desde dos variantes muy diferentes:
En Irrational Man, Allen se entregaba como ya ha hecho muchas veces, a mirar hacia el interior del ser humano para atreverse a enfrentarnos a nuestros intereses más ocultos y, desde una posición que lo acercaba a Patricia Highsmith en su cotidianidad del género negro.
Ahora, con Café Society, regresamos al Allen capaz de crear una comedia ligera, muy bien construida y mejor contada y, disfrutada con cariño. Esa clase de obras en las que consigue hacer parecer fácil una muy difícil alquimia.
Todo comienza en los años dorados de Hollywood, aquellos en los que la industria del cine creaba una mitología brillante y ostentosa. A su alrededor y entre oropeles, se vive en una especie de frivolidad perpetua donde, aun así, germina una compleja historia de amor no tan adolescente.
La acción se traslada a Nueva York, donde el espíritu de vivir el momento y de adoración por la riqueza se mantiene. Y es que está claro que ese espíritu no se correspondía con una zona geográfica sino por una época.
Allí crecen nuestros protagonistas, ya separados. Allí volverán a encontrarse. Allí asistiremos a la constatación de que hay historias preciosas que devienen imposibles. Y finales "felices" empapados de tristeza.
Allen es capaz de una gran delicadeza, pero posiblemente transmita una tristeza mayor que antes, más que tristeza melancolía. Quizás sea fruto de la edad. La última escena es un cierre perfecto, bellísimo y emocionante. Un colofón perfecto para una narración que nos ha gustado que nos contasen.
A pesar de que sólo la primera parte tiene lugar en la meca del cine, esta pieza es un homenaje claro el séptimo arte, no sólo porque aparezca con nivel protagónico sino porque utiliza historias de género clásico ( cine de gánsters, melodrama... ) como mimbres para conformar un cesto hermoso, que a pesar de que las partes puedan sonar conocidas, conforman un todo singular y absolutamente logrado, sin dudarlo.
No siempre se habla de la excelente dirección de actores de este director. Posiblemente sea Café Society uno de los conjuntos más homogéneos , más redondos, que he visto últimamente. A Eissenberg le regala uno de esos papeles que tan bien escribe y él lo borda, lo llena de agilidad y matices; se corresponde con uno de esos tipos algo torpes sentimentalmente, siempre al borde del drama pero que no parecen tener la "grandeza" suficiente para caer en ello y que convierten su propia existencia en un punto de farsa, esos que tantas veces hemos identificado con el propio autor.
Pero no puedo dejar de citar a Stewart, que si ya con Binoche en Viaje a Sils María nos sorprendió , revalida su capacidad para dominar el primer plano con una absoluta contención capaz de enamorarnos. Lejos queda la que , a raíz de la saga crepúsculo podía haberse convertido en una estrella adolescente, se acerca una gran actriz.
La dirección artística completa con precisión esta obra encantadora.
Ha vuelto el mejor Allen. Que gozada. Maestros de siempre haciendo lo que mejor saben hacer.
Y, en este caso, tener la seguridad de que, como mucho, sólo será necesario esperar doce meses para encontrarnos de nuevo.

Público

domingo, 28 de agosto de 2016

NOVELA: EL NIÑO EN LA CIMA DE LA MONTAÑA de John Boyne

Salamandra
250 páginas
También disponible en ebook.

Tengo especial admiración a los buenos escritores de literatura infantil y juvenil.
Por un lado me parece especialmente difícil el equilibrio de conseguir acercarse a ellos midiendo su capacidad de comprensión y contribuyendo a su desarrollo.
Además, es fundamental tratarlos como próximos adultos, tanto en la necesidad de cuidarlos como en no edulcorar las narraciones.
Por último, considero que tienen un objetivo tan fantástico como crear futuros lectores. Abrir el mundo a la siguiente generación.
Para mi, estos herederos de Dickens, perdidos en estanterías donde abunda la trampa, merecen el mayor de los respetos.
Boyne se embarca nada menos que en un tema tan delicado como el desarrollo del nazismo entre la primera y la segunda guerra mundial. Y para mayor riesgo, lo hace desde los ojos de un niño que , lejos de la pureza que siempre se exige a estos personajes, terminará alcanzado por el pecado de la soberbia y la atracción del poder.
Hay que contar lo que ocurre, sin convertirlo en una recreación morbosa y sin asustar; pero también haciendo que el lector sea consciente de lo que ocurrió y lo que nunca debería ocurrir de nuevo.
Este niño, pronto huérfano, amigo de una familia judía, que por azares del destino termina nada conviviendo nada menos que con el mismo Hitler, nos hace partícipes de una historia dura, siempre creíble, necesaria.
Podemos comprenderle pero no por ello dejaremos de horrorizarnos ante sus obras y sus traiciones, ante la facilidad para la corrupción.
Dibujada con colores precisos, nunca excesivos y, sobre todo, narrada con una sencillez que sorprende y acerca, la obra fluye de una forma ligera y contundente , con los datos necesarios pero sin que el afán didáctico supere nunca al narrativo.
Una hermosa parábola.
Lo dicho Boyne es un buen escritor pero sobre todo, respetuoso con sus lectores a los que sin duda adora.
En esta novela hay mucha buena literatura, también mucho cariño.
No lo olvidemos: una buena novela infantil / juvenil debe de gustarle también a los adultos, especialmente a aquellos que no renunciamos a mantener en nuestro corazón esa ingenuidad, esa capacidad de ilusionarnos y de disfrutar.
Recomiendo , por supuesto, y sobre todo, recomiendo compartirlo.

Público

NOVELA: LA NOCHE DE LOS NIÑOS de Toni Morrison

Lumen
190 páginas

Creo haber leído todo lo que Toni Morrison ha publicado. La considero una de las grandes autoras de los últimos tiempos. Comparto y admiro su compromiso con la lucha por la igualdad y la justicia y su visión sin excusas del mundo que le rodea. Su catálogo me parece un recuento histórico inolvidable de la vida de la comunidad negra en los Estados Unidos.
Cuando le concedieron el Nobel fue una alegría absoluta.
Su dibujo no me parece lejano al de García Márquez. Es capaz de buscar las raíces y extenderlas como un manto sobre la humanidad.
Su entorno es un pasado que se compone de realidades y leyendas o un presente que parece pasado.
Desde ya digo que me desconcierta esta su última novela.
En su inicio, el de esa niña que nace con un color tan oscuro que es incluso rechazada por su propia gente, me recuerda a Sula, una de sus primeras narraciones.
La historia hasta conseguir convertirse en una reina admirada por blancos y negros, podría estar cercana a los cuentos crueles que tantas veces nos ha regalado. Ese camino, sólo atisbado, es el que más me interesa y el que presiento plagado de su magia densa y voraz.
Sin embargo, percibo cierta disgresión en un desarrollo que también habla de los abusos que muchos niños sufren en su infancia y de las heridas que tardan en cerrarse. De la injusticia de algunas sentencias y de si alguna vez puede corregirse el pasado, del arribismo social.
No tengo claro si no consigo ver a Morrison en un entorno tan actual o si hay demasiadas líneas abiertas.
Es imposible que en una obra suya no haya mucho que admirar ( en especial cuando habla de lo que le resulta más cercano o en esas páginas de un romanticismo sexual y extremo que parecen empapadas en su tinta ), pero no alcanzo a considerarla una pieza redonda.
Y lo siento, porque repito, mi admiración por su autora es personal y absoluta.

Público

lunes, 22 de agosto de 2016

RELATOS: ODIO, AMISTAD, NOVIAZGO, AMOR, MATRIMONIO de Alice Munro

RBA
400 páginas
También disponible en ebook.

Los personajes de los relatos de Alice Munro son seres humanos a los que la vida ha hecho asumir esquinas. No son existencias fáciles; cuando convencionales, pertenecen a personas capaces de cuestionarse su realidad, lo que puede haber al otro lado. Los personajes de Alice Munro podemos ser nosotros en definitiva, cualquiera. Porque los relatos de Alice Munro retratan la realidad, con tal precisión y sencillez que podrían incluso no ser relatos. Ser verdad.
De acuerdo con que podría cuestionarse si no existirá una visión más positiva, más luminosa, pero lo cierto es que también hay luz, por ejemplo en el segundo relato de esta colección, Puente Flotante, aquel en el que una mujer, enferma de cáncer, es capaz de captar el tiempo entre sus manos, con una ligereza y un nivel de posesión que le permiten prescindir del futuro.
Podría escribir una entrada de cada una de estas historias que se conforman de verdad como pequeñas novelas, tal es su densidad; que no precisan de ningún artificio ni de asomo de sentimentalismo. Como toda obra de esta maga de las palabras, siempre utilizadas con una suerte de poética precisión, hay una sabiduría que parece ir más allá de la propia narración.
De donde surge esta genialidad en una mujer en principio de vida relativamente anodina. Como se convierte en una creadora con esta capacidad de crear oro donde sólo hay arena. Supongo que de la capacidad de mirar, de la capacidad de observar superando los niveles superficiales pero no por ello renunciando a ellos como referencia. Pero por supuesto, también de la generosidad, aquella que la lleva a regalarnos sus cuentos que ya son nuestros.
Volveré muchas veces a sus textos.
Son un sortilegio contra cualquier atisbo de mediocridad.

Público 

viernes, 19 de agosto de 2016

NOVELA: EL CASTILLO DE DIAMANTE de Juan Manuel de Prada

Espasa
450 páginas

Las Máscaras del Héroe consagraron a Juan Manuel de Prada, un muy buen escritor, como uno de los narradores más interesantes del panorama español.
Su paso por el Premio Planeta no es mi obra favorita pero sí otras como La Vida Invisible o Las Esquinas del Aire.
Tras leer la anterior a la que nos ocupa, Morir Bajo tu Cielo, me encontré con que aquella promesa, fresco, transgresor, excelente manejador de palabras y apasionado contador de historias, parecía haber decidido decantarse por un género tan en boga y consecuentemente tan rentable como el de la novela histórica.
Esta aproximación al personaje de Santa Teresa y a su relación con la Princesa de Eboli parecen confirmarlo.
Bien.
Ya he dicho antes que el autor me parece un muy buen escritor, eso hace que todas sus obras sean una gozada desde el punto de vista léxico y gramatical.
El hecho de que lo que yo esperaba de él se haya derivado hacia propuestas de género mucho más convencional, no es en ningún caso base para juzgar su obra.
En cualquier caso, creo que El Castillo de Diamante tiene más de conmemoración que de proyecto personal. Si en Morir Bajo tu Cielo se podía encontrar la recuperación de la novela clásica de aventuras con la excusa de la historia, aquí existe cierto estatismo que no se justifica en la creación de unos personajes que parecen adornados con capricho para hacer más atractiva la narración. Estoy de acuerdo en que es difícil, sino imposible, determinar la verdadera naturaleza de ciertos protagonistas del pasado y que, por ello, cualquier elucubración sería aceptable, pero me cuesta pensar en el maquiavélico Antonio Pérez como el fantoche presuntuoso que aquí aparece o en la de Eboli con la colección de arrebatos histéricos de la última parte.
De Prada no se acerca a la historia como Stefan Zweig ni parece pretenderlo, aunque sí había otro rigor en Las Esquinas del Aire.
Personalmente, tengo que decirlo, esta posición en su carrera me interesa mucho menos. Aun así no podemos negarle los valores que le hacen seguir siendo un muy buen escritor.

Público

miércoles, 17 de agosto de 2016

CINE: LA LEYENDA DE TARZAN de David Yates

EE.UU 2016
Alexander Skarsgad. Margot Robbie. Christoph Waltz. Samuel L Jackson. Djimon Hounsou. Jim Broadbent. John Hurt.  Ella Purnell. Cali. Simon Rusell Beale. Madeleine Worrall. Laurence Spellman. Lasco Atkins. Casper Crump. Guy Potter

Cuando aparecen nuevas versiones de historias de siempre, como Tarzán, es cuando nos percatamos de lo antiguos y poco permeables que somos muchas veces: "este no es mi Tarzán" es una frase que hemos escuchado a tenor del estreno de La Leyenda de Tarzán.
Obvio.
Pretender que se les siga regalando a las nuevas generaciones la emoción en el mismo envoltorio que nosotros la percibimos es como pretender que el primigenio King Kong les siga produciendo algo más que ternura.
Cada generación tiene derecho a sus propios códigos y a la adaptación de los mitos. El resto es nostalgia entendida como imposición.
Este Tarzán nace donde terminaban las anteriores historias. El inicio recuerda más bien a Greystoke, la propuesta desmitificadora de Hugh Hudson que, de hecho, podría funcionar como bisagra entre las primeras aventuras y la propuesta actual.
El hombre mono es ya un lord inglés al que una trama internacional hace regresar al paisaje del Congo.
A partir de ahí, nos ofrecen una aventura trepidante, unos efectos visualmente excelentes, unas vistas con toda la grandeza del continente, y tensión y emoción para convertir esas casi dos horas en un estupendo entretenimiento que nunca tiene la pretensión de convertirse en un tratado de antropología.
He tenido la suerte de disfrutarla con uno de mis sobrinos, de doce años. Ver sus ojos durante la proyección, multiplica el valor de esta y me reitera en mi enunciado inicial.
Este Tarzán es una oportunidad honesta para acercarles a un cine y a un tipo de historias que les abrirá el hambre de aventuras.
¿Que tiene de malo?.
¿Que nosotros somos ya difíciles de sorprender?.
Intentemos gozar entre liana y liana, entre orangutanes, leones y avestruces, con una casta historia de amor y en una selva que, muy posiblemente, nunca lleguemos a pisar.
Creo que sería un buen ejercicio para cualquier adulto.

Público  

lunes, 15 de agosto de 2016

ENSAYO HISTÓRICO: PA QUE SE ACABE LA VAINA de William Ospina

Editorial Planeta
240 páginas

A finales de julio tuve la oportunidad de viajar por primera vez a Colombia.
Fueron sólo dos días y medio que, por supuesto, no me permitieron conocer el país, pero sí tuve la suerte de conocer a muchos colombianos y colombianas y el sentimiento no pudo ser más positivo: encontré a una gente noble, generosa, plural, culta y en las que era fácil adivinar unas raíces que se hundían en ese realismo mágico que García Márquez fue capaz de convertir en mitología.
Una gente capaz de hablar con claridad de sus heridas, obviamente con diferentes visiones pero con un objetivo único: el futuro.
Dos de ellos, que espero pueda considerar ya como buenos amigos, me regalaron en la despedida este libro que sin duda me ayudaría a comprender más el origen de esa nación y su complejo devenir en la historia.
De Ospina conocía la trilogía de Ursua.
Lo que allí era una gramática selvática en los colores y formas de un paisaje inabarcable, se vuelve aquí reflexión, pero también con la misma libertad, con la misma amplitud que conjuga dudas y deseos, factores históricos con deducciones posibles, y sobre todo, un gran amor a su tierra y a su pueblo, y la capacidad de no arrodillarse ante el mundo avergonzado por los años de sangrientos conflictos, sino recio a la hora de establecer sus causas y de, asumiendo errores, hacer entender que cualquier suceso debe de analizarse desde la amplitud y desde realidades que nunca son simples.
Por supuesto, también la visión de Ospina es la de alguien que tiene su propia ideología, y aceptarla de forma absoluta sería no entender su llamada a la comprensión, pero sí concluimos estas páginas con algunas certezas, que si bien podían venir de lejos, se afianzan en su prosa:
Que cualquier movimiento de conquista va a implicar siempre un poso de injusticia grande.
Que es absurdo aplicar nuestros criterios a hemisferios lejanos con otra cultura y sobre todo otra historia.
Que ninguna solución a ningún conflicto puede  basarse en la exclusión.
Y, sobre todo, que una nación de la riqueza exterior e interior de Colombia, tiene por supuesto un gran futuro.
Ospina nos habla de periodos en que aprender democracia estaba todavía lejos; también de aquellos que siempre sufrieron; de porqué se alcanzaron cotas de violencia tan brutales y tan incomprensibles para occidente como el asalto al Palacio de Justicia.
Parece, deseamos, que asoman tiempos de paz. No será fácil pero en ningún modo imposible. Se impone la generosidad y compartir responsabilidades. Pensar en quienes vendrán y en el orgullo con que deberán decir que les regalaron un país tan hermoso como brillante.
Espero volver con más tiempo.
Desde aquí les deseo que, efectivamente, se acabe la vaina.
Sé, por aquellos a quienes he conocido, que lo van a conseguir.

Público

sábado, 13 de agosto de 2016

NOVELA: BREVE HISTORIA DE SIETE ASESINATOS de Marlon James

Malpaso Ediciones
800 páginas
También disponible en ebook.

Dentro de la novela negra de fondo político, James Ellroy ha creado escuela.
Entrar en sus largas propuestas es entrar en un caleidoscopio plural que se desarrolla ante nuestros ojos con la contundencia y la rapidez de una ametralladora, acumulando disparos sin ningún descanso.
Hay que leerla con la aceptación de que posiblemente se nos pierda algún hilo narrativo. De que existirán momentos en que la acción vaya más rápido que nosotros. De que, entre su colección de personajes, algunos serán para nosotros de difícil colocación.
Pero a cambio, este carrusel nos regalará una experiencia apasionante y un dibujo de almas, trazadas con aguafuerte totalmente humanas en su inmersión de sudor, sangre y ambición.
Porque los mundos de Ellroy, o mejor dicho, la visión que tiene de nuestro mundo, está dominada por el dolor y la muerte, por la zona más oscura de nuestra civilización.
Y es esta una forma de contar la Historia, aquellos momentos que en muchas ocasiones hicieron que el planeta girase más deprisa.
Marlon James es lo más cercano que he visto hasta ahora al autor americano.
Es capaz de emular al maestro a la perfección tiñendo la peripecia del color de Jamaica, de su riqueza selvática, de su mitología, de su ritmo musical. Así, a la dimensión terrenal , se une un nivel que juega con la muerte, con un no lugar donde la experiencia y el conocimiento, completos, llegan tarde. La huella de una cultura que hunde sus raíces en el mestizaje procedente de esclavistas y esclavos, de delincuentes y justicieros. Cuyos herederos tienen ahora suficiente con sobrevivir.
Todo comienza con un Cantante ( de todos conocido ) a punto de dar un concierto por la paz en el lodazal del que proviene. Intereses partidistas intentarán influir en el mismo hasta el punto de que uno de los grupos planificará un asesinato frustrado. Desde ahí, varias voces se bifurcarán ofreciendo una historia de ambición y traición, del control del país hasta el tráfico de las drogas en América, alrededor de los diferentes personajes que directa o accidentalmente, han sido pare del acontecimiento inicial.
James es generoso, su novela son varias novelas, podrían conformar más de dos libros. Tampoco escatima realismo ni crueldad. Sus páginas, en las que la primera persona de cada orador está totalmente interiorizada en un léxico pringoso, flexible y brillante, se construyen entre el miedo, el hambre y la vida, sólo la vida, como máxima ambición.
Además, el telón de fondo, el paisaje, es un decorado perfecto desde el punto de vista histórico, un dibujo amplio y concreto, sin concesiones. Lo decía antes: es la historia del mundo a través de quienes lo habitan, algunos reconocibles, otros fruto de la ficción, todos igual de creíbles.
La propuesta es apasionante pero, lo más importante , también tiene corazón. Nos impresiona, nos atrapa, nos sujeta sin soltarnos... Pero también nos emociona.
Creo que en la pluma hay mucho de homenaje del autor a su tierra, de necesidad de recordarnos su sufrimiento y el hecho de que , incluso los pistoleros, son seres humanos merecedores de respeto, de compasión, incluso de amor.
Un logro. Grande, brutal, salvaje.

Público

miércoles, 10 de agosto de 2016

EXPOSICIÓN: NOSTALGIA de Victoria Ramírez

AFundación
Cantón Grande
La Coruña
Hasta el 20 de agosto.

Es sin duda la nostalgia un sentimiento hermoso, con mucho de recuerdo, mucho de añoranza, mucho de felicidad recobrada como un remedo sólido donde se encuentran tiempo y espacio, paisaje y memoria.
No conocía la pintura de Victoria Ramírez y tengo la sensación al disfrutar sus cuadros, de entrar en un pasado ajeno que nos presta su mirada en una mezcla de definición entre la bruma y de sueño.
Me atrapan especialmente las marinas, con una luz que posiblemente sólo conozcamos en el norte. Pero también hay una ciudad , que recobra en estos retratos de sus esquinas la calidad de leyenda que la modernidad le ha hecho olvidar.
Especial sensación me produce su evocación de Venecia, una Venecia húmeda y de cristal oscuro.
Los interiores son , o me parecen, una reflexión en el descanso, en lo cercano, en ese tiempo detenido que configura nuestra propia historia, la de cada uno, en este caso la de la pintora.
Hermosa muestra.
Generosa, de alguien que comparte algo tan personal como su nostalgia.

Público

martes, 2 de agosto de 2016

CINE: ANOMALISA de Charlie Kaufman/ Duke Johnson

USA. 2015
Animación.

He dudado de escribir acerca de esta película.
Intenté verla en su momento, estreno avalado por la mayoría de las críticas como una experiencia única, una obra singular , perfecta...
Su paso por la cartelera fue efímero y he tenido que esperar a esas reposiciones con las que los Renoir nos ayudan a recuperar lo que nos hemos perdido durante el año ( propuesta loable, gracias).
¿ Y?.
Pues la verdad es que creo que he visto pocas cintas últimamente que me hayan disgustado tanto.
En general entiendo la sorpresa: cine de animación que podía haber asido planteado por Bergman, el esistencialismo en manos de muñecos. Sin duda, lo reconozco, una apuesta arriesgada.
Un hombre gris, conferenciante de técnicas de venta, realiza un viaje con motivo de una de sus charlas. Es un hombre de éxito, sin duda; ha publicado un libro que parece la biblia de aquellos que , desde posiciones verdaderamente poco motivantes, aspiran a llegar a ser algo. Pero en su interior anida el fracaso, la insatisfacción, la necesidad de buscar algo nuevo en un mundo que le resulta monocorde y agotado. Lo intenta a través de un antiguo amor, descubre una nueva posibilidad.... pero al final las voces terminan regresando al mismo tono, todo igual, y la vida continua siendo lo que era y lo que , lamentablemente, será. Lo cierto es que tampoco es mucho lo que él ofrece; un ser carente totalmente de empatía, posiblemente responsable absoluto de su situación aunque quizás no siempre haya sido así.
En fin , nada nuevo. Tampoco demasiado atractivo. ¿ Bergman? por Dios, Bergman era capaz de plasmar la duda, de dibujar las esquinas y dejar entrever territorios que ni siquiera él se aventuraba a explorar. Era más cruel , pero también más humano.
En este caso, la parábola es simple, muy simple, más allá de algunos aciertos gramaticales y alguna salida de tono por otro lado artificial, relacionada con la extraña morfología de los personajes.
Pero al margen de esto, hay más: tengo la sensación de que lo único que justifica la decisión de la animación es cierto aire de profanación. Nadie está acostumbrado a ver a muñecotes desnudos, ni masturbándose, ni realizando actividades sexuales tan obvias. Es como si sus autores intentasen pegar un salto y dar una patada al espectador. Personalmente me molesta mucho que intenten escandalizarme como forma de hacerme reaccionar. En este caso, ni siquiera me escandaliza, me desagrada.
Anomalisa me parece una obra que no es fallida porque tiene muy claro lo que quiere, otra cosa es que yo coincida con ese objetivo.
Cualquiera que haya leído otras entradas de este blog sabe que no es un problema de conservadurismo ( tampoco pasaría nada ), pero hay que ser un genio para que el feismo tenga sentido.
Aquí es exterior e interior.
Lo dicho, he dudado si escribir sobre esta película. Por regla general no me gusta ser tan negativo y, además , espero olvidarla pronto. Pero bueno, a fin de cuentas, también es una película.
Esta vez estoy mucho más cerca del público ( que la eliminó de las carteleras en apenas una semana ), que de la mayoría de la crítica ( que la ensalzó como obra maestra).
Anomalisa es una de esas obras , repito, hechas para epatar, pero dudo mucho de que llegue a ser permanente.
Kaufman es uno de esos autores que siempre intentan ser diferentes , a veces lo consigue y otras no. Habría que ver si es capaz de contarnos una historia desde el punto de vista clásico, es decir , transmitiendo emoción sin necesidad de artificios. Los grandes , como John Ford, no necesitaban más.

Público