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sábado, 16 de julio de 2016

SEIE TV: SOUTHCLIFFE de Sean Durkin

UK 2013
Channel 4
Guión.- Tony Grisoni
Intérpretes.-
Rory Kinnear. Sean Harris. Shirley Henderson. Anatol Yusef. Eddie Marsan. Mark Badham. Scott Plumridige. Coral Amiga. Paul Blackwell. Lee Nicholas Harris. Lee Plumridge. Briam P Smith. Ben Steele. Karol Steele. Fabio Vollono. Julie Vollono.
Duración.-
4 capítulos de 45 minutos.

Southcliffe es un pequeño pueblo inglés costero, pero podría estar enclavado en cualquier país. Una comunidad cerrada y aparentemente sobria, no necesariamente idílica, pero que guarda en su interior tantos pequeños dramas, miedos e inseguridades como cualquier otra.
Ojo, no estamos en territorio Twin Peaks, no hablamos aquí de misterios enterrados, de grandes secretos, sino de algo mucho más cotidiano: de humanidad. El problema es que la humanidad no siempre se acepta en comunidades que lo que necesitan son héroes. Comunidades machistas, ancladas, sea cual sea su color político, en unos valores de exigencia que permiten muy poca respiración.
¿Os suena?.
Seguro que todos conocemos algún lugar así.
Ninguna de las frustraciones que arrastran los personajes de este drama oscuro nos son ajenas: no haber sido capaz de cumplir un sueño ( entrar en el ejército ) y convertir la vida en una mentira, un anciano dependiente, la ausencia de hijos y el instinto maternal desbocado, trauma postbélico, acoso escolar en la infancia con unas secuelas nunca cerradas..... El problema es que cuando un detonante hace estallar la violencia, la fragilidad de esas situaciones nos convierte en seres de cristal.
Southcliffe va también sobre la culpa.
Aquella que es palpable, que se deriva de nuestros comportamientos inadecuados, sean estos la burla, la infidelidad etc, y aquella que aceptamos sin saber muy bien a que corresponde pero conscientes de que nos corresponde una porción aunque sólo sea por no haber sido capaces de interpretar las señales.
Como sólo saben hacerlo los buenos directores, Durkin utiliza ese paisaje gris, brumoso, tan británico, sin dejarse empapar por él, sino utilizándolo como marco perfecto para trasladar estos trozos de existencias perdidas que, en manos de unos actores fantásticos, se presentan en carne viva.
Pero creo que el mayor valor de Southcliffe , y el más arriesgado, es su guión.
No me refiero sólo al hecho de que responda a la libertad de una estructura temporal para la que los saltos de tiempo son explicativos, ayudan en el desarrollo de la narración sin que sea necesario justificarlos, sino al corazón de la propuesta:
Lo importante no es aquí la trama.
O mejor dicho, se renuncia al misterio aunque asome en alguna ocasión; lo importante es trazar un cuadro realista, casi chejoviano, del dolor, de la ( ya lo he citado antes ) fragilidad, de lo cerca que puede estar la tragedia en el entorno de nuestras vidas cotidianas.
Del desmembramiento de esa comunidad, aunque parezca que al final todo sigue en su sitio, pero para ello ha sido necesario asumir ciertas mutilaciones y, seguro, las cosas nunca volverán a ser iguales.
La matanza se convierte en el núcleo alrededor del cual gira el tiempo dramático, pero no por ello se convierte en la acción protagónica, sino que se desplaza hacia los comportamientos de las víctimas directas e indirectas, de aquellos que quieren entender y del periodista, lastrado por su pasado, que cree que comprende.
No molesta una conclusión serena , triste pero posiblemente reconfortante.
Nos produce compasión. Quizás también hacia nosotros mismos. quizás llevándonos a examinar las consecuencias de cualquier comportamiento. De nuevo la culpa.
Southcliffe es una serie excelente. Pero muy dura. No apta para todos.
Cada vez más las series de televisión, y en concreto aquellas reducidas que no se ven obligadas a alargar su desarrollo para mantenerse durante varias temporadas, tienen el nivel de los mejores productos cinematográficos. Este es uno de estos casos.
Y de nuevo, a Filmin debemos poder disfrutarlos.

Público

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