Páginas vistas en total

sábado, 14 de mayo de 2016

CINE: LOS ODIOSOS OCHO de Quentin Tarantino

USA 2015
Samuel L. Jackson. Kurt Russell. Jennifer Jason Leight. Bruce Dern. Tim Roth. Walton Goggins. Demian Bichir. Michael Madsen. Channing Tatum.

Lo sé, otra con la que llego unos meses tarde. que difícil estar al día con todo lo que hay que ver.... y en caso como este más vale tarde que nunca: Los odiosos ocho ( la octava película de su autor, juguetón el chico ), es de las que no se puede dejar escapar.
Ahora que un diario de tirada nacional está regalando los fines de semana una colección del cine de los ochenta, es un muy buen momento para acordarse de esos años en que un grupo de directores fundamentalmente americanos o apoyados por esa industria, elevaron el séptimo arte a la mayor fuente de entretenimiento y diversión a la que se podía aspirar.
Sentarse en una sala de cine era prepararse para disfruta una aventura diferente; por supuesto, esto no eliminaba otro tipo de cine; en el fondo, a pesar de sus diferencias, lo potenciaba, porque no había fronteras más allá de la calidad y el arte: aquellos que son capaces de hacernos gozar con extraterrestres, vaqueros, policías... han aprendido gozando de genios como Kurosawa o Bresson.
Esta larga introducción, sirve para ubicar lo que es para mi la obra de Tarantino, las historias contadas por un muchacho que aprendió y disfrutó de esas piezas y de esa actitud, de buscar y crear el placer inteligente, del cine espectáculo.
Creo que además, en este caso, como en otros autores de diferentes disciplinas ( estoy pensando en el escritor Neil Gaiman por ejemplo ) existe una importante cultura plástica en el cómic, un tipo de arte que permite una creatividad más libre y menos trascendente.
Con todo esto, Tarantino nos ha ido regalando grandes guiñoles que, incluso en su longitud habitual, tienen mucho de tarde en el cine, de tiempo encantado en la oscuridad . ¿Referencias? todas,  cualquiera, cualquier género y cualquier mixtura.
En el caso que nos ocupa, ya comenzamos con un amplio paisaje nevado que, acompañado por la excelente banda sonora de Morricone, nos remite a una historia del oeste, de las buenas, de las que siempre nos han gustado.
A partir de ahí, vamos a bascular entre el western y la policiaca , entre la acción y el misterio, todo ello con una base muy teatral en un sólo escenario y con unos dramatis personae muy definido. Creo que esta concentración le sienta muy bien a la vocación de su autor por los diálogos inteligentes y las vueltas de tuerca en el desarrollo de la trama.
Quizás por eso esta es una de las cintas que más he disfrutado de las suyas.
Me sorprende, me gusta en su estética y en su movimiento, y, sobre todo, me gusta descansar en esos diálogos y ese movimiento detallado y medido.
Por supuesto, también, no podía faltar, tiene su toque sanguinolento, que siempre acerca la narración aun más a un dibujo animado con personajes reales. Pero en general creo que nos encontramos ante una de las ofertas más equilibradas y singulares de su autor.
Una propuesta así exige una complicidad importante por parte de los intérpretes, en quienes descansa todo el proyecto. Tengo la sensación de que aquí los integrantes de la tribu trabajan como una gran familia que comparte diversión.
Bueno, pues lo dicho, Tarantino es un alumno aplicado, capaz de ofrecer, multiplicado, aquello que recibió. Sus obras pueden integrarse en el cine clásico, actualizándolo pero sin asomo  de parodia aunque sí con humor y cercanía, que evitan el anacronismo que quedaría con la solemnidad.
Son propuestas generalmente a disfrutar. Compendio enciclopédico de muchas horas de videoclub pasada por una mente inquieta, imaginativa, atrevida e inteligente.
Y algunas, como en este caso, yo las disfruto muchísimo.
Cine de sala, cine de ilusión, muy buen cine.

Público


No hay comentarios: