Páginas vistas en total

sábado, 30 de abril de 2016

CINE: LA PUNTA DEL ICEBERG de David Cánovas

España 2016
Maribel Verdú. Fernando Cayo. Carmelo Gómez. Alex García. Bárbara Goenaga. Jesús Castellón. Ginés García Millán.

Hace creo dos temporadas, se estrenó en el Teatro Abadía este texto de Antonio Tavares.
Creo que ya entonces pensé que sería un excelente material para una película.
Pues ha llegado.
La obra presenta una visión demoledora de las exigencias del capitalismo llevado al extremo, no tanto por criterios meramente económicos sino por aquello a lo que lleva a convertirse a los que deciden, por miedo o ambición, plegarse, adaptarse y mimetizarse con el entorno. Hasta que ya es demasiado tarde , como demuestran los tres suicidios de trabajadores que sirven de punto de partida a la trama.
Recuerdo que una de las cosas que más valoré en su día fue la ausencia de maniqueísmo, cuando habría sido muy fácil jugar al explotador sin escrúpulos. Desde Sofía, quien es llamada para hacer un informe de lo que ocurre, hasta el representante del comité de empresa, todos han entrado de una forma u otra en la noria.
Terminaba la representación en un momento álgido, cuando posiblemente su protagonista iba a necesitar replantearse su posición.
En la película, a pesar de algún esbozo ( como esa visita de uno de los jefes a su hija n el hospital ) esa dualidad no está tan conseguida. Parece que hay buenos y malos. Además, la trayectoria de Sofía se establece como un recorrido, creando una historia añadida ( donde podemos disfrutar de Nieves de Medina, precisamente quien estrenó la obra en su rol principal ) y un final en el que es necesaria la redención y la existencia de ganadores y perdedores.
Posiblemente pueda decirse que donde en la obra había más reflexión aquí hay un thriller, eso sí, con derivaciones.
El resultado es eficaz, supongo que muy entretenido para quien no conozca el texto de referencia.
Además corrobora la buena salud del star system nacional, liderado por una Verdú que cada vez es mejor actriz y, como siempre, un conjunto de secundarios donde nadie desentona y destaca Carmelo Gómez.
Puede que le falte  grandeza. Pero es una buena película.
Estamos en los meses donde el cine español se hace más hueco en las pantallas, cada vez con cintas más plurales y conseguidas.
Eso es una muy buena noticia.

Público

viernes, 29 de abril de 2016

NOVELA: LAS OLAS de Virginia Woolf

Diferentes editoriales
También disponible en ebook.

Se abre este precioso libro, esta extraña novela, con un texto donde las palabras componen un cuadro plástico sobre el amanecer.
Pocas veces un texto que no pretenda ser directamente poesía ha conseguido conjugar tal nivel de belleza al tiempo que una precisión metódica en su descripción. No son aquí las metáforas y los símiles figuras retóricas, sino herramientas perfectas a la hora de hacernos entender, más bien diría percibir, el despertar de un día, el nacimiento de la luz en un paisaje a orillas del mar.
Es el primero de los interludios que nos van a acompañar durante esta narración, tan clara y tan compleja a un tiempo, y serán entreactos que nos vayan describiendo el avanzar de una jornada, desde el amanecer a la noche , sirviendo a modo de telones para encuadrar el desarrollo de una larga , o de varias largas historias.
Y es que , de nuevo, en Las Olas , Woolf, esta sacerdotisa única de la palabra, afronta mostrar la vida , y hacerlo desde el alma, desde el interior de cada uno de este conjunto de personajes que , en monólogos íntimos, nos van desnudando sus sentimientos al tiempo que parecen descubrirlos con nosotros.
¿Como se consigue tanta sinceridad, tanta verdad? ¿ como es posible que con unas palabras escritas en un papel lleguemos a sentir así el paso del tiempo?. No alcanzo a entender esta alquimia, esta intensidad con la que recorrer existencias con la ligereza de que todo se queda en la superficie, pero siendo consciente de que he viajado desde la infancia de sus personajes, por sus diferentes etapas , hasta alcanzar el final.
Podríamos, tras su lectura, y por supuesto sin alcanzar ni de lejos su maestría, contar nosotros lo que nos han contado, y sorprendernos de la cantidad de información que, sin darnos cuenta hemos recibido, del nivel profundo al que hemos llegado a conocer a sus protagonistas.
Hablaba con motivo de mi comentario sobre Mrs Dalloway sobre la sensibilidad extrema de esta autora, mujer al límite para alcanzar este grado de percepción.
No sería justo quedarnos ahí, sin reconocer y alabar su cordura , su capacidad para innovar, para experimentar en la estructura narrativa afrontando retos que parecerían imposibles. Su modernidad absoluta y su absoluta inteligencia, a la par de su atrevimiento.
Entrar en sus obras exige entrega , no mayor que la que , estoy seguro, le exigía su escritura.
El premio es una experiencia única, que , estoy convencido, tiene mucho de personal. Porque cuando alguien crea desde una individualidad tan radical, consigue establecer una relación con cada uno de aquellos que se acercan.
Las Olas sólo puede calificarse como una obra maestra en la historia de la literatura.
Yo diría más , como una obra única.  

Público

jueves, 28 de abril de 2016

TEATRO: NUMANCIA de Miguel de Cervantes

Director.- Juan Carlos Pérez de la Fuente
Versión.- Luis Alberto Cuenca y Alicia Mauriño.
Intérpretes.-
Beatriz Argüello. Alberto Velasco. Chema Ruiz. Raúl Sanz. Carlos Lorenzo. Alberto Jiménez. Marcos Marin. Maru Valdivielso. Julia Piera. Críspulo Cabezas. Mélida Molina. Miryam Gallego.

Parece poco creíble el rumor de que Pérez e la Fuente, ante la posible llegada de una alcaldía podemita a la capital, convirtiese el proyecto de Numancia en una declaración personal que terminase con su aureola de "pepero".
Lo cierto es que en esta pieza brutal contra la guerra, aparecen referenciadas épocas futuras y asuntos como la guerra civil, la crisis económica, los refugiados....
Obviamente, no está en Cervantes.
Y tengo que decir que una de las cosas que menos me gusta de esta representación, atractiva por otro lado, son esos mensajes excesivamente politizados, por simples y por desencajados.
Tampoco me acaban de convencer algunos símbolos, que además no entiendo, como la referencia al canon de belleza masculina de Leonardo.
Por lo demás, Juan Carlos Pérez de la Fuente, que en ocasiones me sabe a antiguo, gana mucho cuando opta por un teatro ceremonial y cuando cuenta con recursos económicos.
Aquí, convierte la Numancia cervantina en una especie de auto sacramental pagano donde diversas escenas se van sucediendo hasta conformar un cuerpo narrativo que, en la hora y media que dura la representación, alcanza un tono general de gran belleza y fortaleza. Sólo se rompe en la extraña bufonada del carro de la guerra y el parto del hambre y la enfermedad, pero supongo que habrá quien lo encuentre adecuado, yo poco.
Posiblemente alguna de las decisiones coreográficas no sean fáciles de explicar, pero visualmente son excelentes, como lo son, esa escenografía viva que conjuga telares, proyecciones y espejos, ese vestuario intemporal, y ese sonido/ banda sonora, que nos transporta al escenario del horror desde una perspectiva emocional.
El conjunto de intérpretes es excelente, y da gusto escucharles recitar el verso. Como ya viene siendo habitual, destaca Beatriz Argüello, en una maestra de ceremonias mutable y siempre acertada. Pero todos tienen su momento y todos cumplen de sobra.
Esta representación de Numancia es un proyecto difícil, puede considerarse irregular y ya he citado aquí las cosas que no me convencen, pero los aspectos negativos no alcanzar a superar lo mucho positivo que lo convierte en una propuesta singular, efectiva y potente.
Pérez de la Fuente es sin duda un hombre de teatro, de mucho teatro, que posiblemente esté penando injustamente por ese interés permanente en nuestro país de politizar la cultura.
De todas maneras, y correcto es dejarlo claro en tiempos de homenaje, creo que esta Numancia es mucho más suya que de Cervantes.

Público

martes, 26 de abril de 2016

CINE: EL RENACIDO de Alejandro González Iñarritu

USA 2015
Leonardo Di Caprio. Tom Hardy

Ya lo sé: llego tarde.
Pero si quiero disfrutar de esas pequeñas películas que no duran en cartelera más allá de una semana, no tengo más opción que dejar retrasados los grandes éxitos para después.
Lo malo es que ya queda poco que contar sobre ellos que no se haya dicho.
Y eso pasa con El renacido.
Es difícil que alguien no haya leído algo sobre su historia, esta epopeya salvaje de un hombre contra la naturaleza.
También que , en los infinitos anuncios y reportajes con motivo de los Oscars, exista quien no se haya visto sobrecogido por la potencia de sus imágenes.
Queda pues mi opinión.
Pues hayá vamos.
Sin duda Iñarritu es un director fuerte desde el punto de vista visual. Muy capaz de sorprender, de pegar su cámara a la piel o de crear artificios tan consistentes como Birdman. De crear ,en resumen, una cinematografía compleja y en aparente situación constante de búsqueda.
Si la pregunta inicial es si en este caso de nuevo nos atrapa, la respuesta tiene que ser positiva. No es sencillo escapar de la fascinación de su cámara , de esa manipulación constante de la imagen que , en este caso, nos enfrenta a un paisaje salvaje generándonos una verdadera sensación de fragilidad ante su fuerza pero también ante su belleza.
También es habitual su punto desmitificador , bien sea , como en su trilogía desestructurada, sobre los valores de la sociedad contemporánea, bien, como en este caso, sobre la mitología que adorna a los colonos de la América profunda.
Pero lo cierto es que él mismo se convierte en el lastre de esta historia.
No puedo perder la sensación, en sus más de dos horas , de que está poniendo todos sus esfuerzos para hacer algo grande, Hay una grandilocuencia absoluta en cada gesto, en cada toma , en cada momento, como si no se bastase lo narrado sino que fuese necesario subrayarnos de forma continua que estamos asistiendo a una historia inolvidable.
Además, y esta es la parte que más me molesta , adorna el desarrollo con trazos oníricos que pretenden dotar la narración de un misticismo que , en alguna ocasión , llega a rozar lo ridículo.
Ver El renacido es sin duda una experiencia gozosa . Sentarse delante de una pantalla para contemplar y dejarse atrapar por esta colección de imágenes, es visualmente apabullante. Pero no por ello debemos de quedarnos en esa superficie.
Posiblemente , su material, en manos de directores como Ford o Huston hubiese dado un resultado más honesto, donde lo que se buscaría sería una medalla para el público y no para su director.
En cuanto a la interpretación, Di Caprio me parece un actor muy bueno; no sé si por este papel merecía por fin su Oscar , Lo que si tengo claro, es que se merecía unas buenas vacaciones.

Público  

lunes, 25 de abril de 2016

NOVELA: LA GRANJA de Tom Rob Smith

Salamandra
368 páginas
También disponible en ebook

Es difícil hablar de algunas novelas sin caer en la enfermedad Juego de Tronos: los spoilers.
La Granja es una de ellas.
Nos encontramos ante una novela sobre la verdad, o mejor dicho, sobre la confianza.
El núcleo de esta historia es nada menos que el entorno familiar más cercano; la duda es lo que verdaderamente conocemos de aquellas personas que tenemos más cerca y que incluso han contribuido a conformar nuestra existencia, a convertirnos en lo que somos.
Es ahí donde se centra una narración tan terrible como apasionante.
Sólo citaré el comienzo:
Daniel recibe una llamada de su padre, desde su retiro en Suecia, para contarle que su madre se ha vuelto loca y está ingresada en un psiquiátrico. Minutos después es ella la que le llama para acusar a su progenitor de un cruel complot.
El planteamiento inicial no puede ser más sorprendente.
A partir de ahí se desarrolla una narración compleja y chejoviana en su evolución, llena de recovecos y que obliga al lector a tomar posiciones que van basqueando de un lado a otro.
He devorado este libro.
Me ha agarrado desde las primeras páginas y no lo he soltado en tres días.
Pero poco más puedo contar sin el peligro de dar demasiadas pistas.
Sólo dos observaciones:
Es cierto que el final es rico pero me parece un poco precipitado, contrastando con la serenidad anterior.
Y mi sorpresa de que Rob Smith sea inglés ( aunque de madre sueca ) ya que su obra me parece muy cercana a la tradición de la Europa fría que inauguró Mankell y ahora inunda las librerías. No sólo es el paisaje y la noche, es también ese gótico particular que acerca al género negro al del terror.
Lo dicho, yo sí me callo. Lo contrario me parecería una traición al esforzado autor y al lector que puede compartir mi gozo con este extraño y, repito, apasionante relato.

Público

domingo, 24 de abril de 2016

CINE: TORO de Kike Maillo

España 2016
Mario Casas. Luis Tosar. José Sacristan. Ingrid García Jonsson. Claudia Canal. José Manuel Poga. Lucho Macías. Alberto López. Nya de la Rubia. Manuel Salas. Ignacio Herráez

En los últimos años, el cine español ha derivado su vertiente social hacia el género negro.
Con ello, se nos presentan una serie de películas que gracias a diseños de producción cada vez más elaborados, se han convertido en verdaderos éxitos de taquilla, a la altura de lo que nos viene de fuera.
Algunos son mejores y otros peores, lógicamente, pero por regla general, funcionan como reflejo de la lucha de clases, de la reacción frente a la injusticia y la usurpación; digamos que el escenario no está lejos del Crematorio de Chirbes o que pueden ser la venganza de un Techo y Comida.
La base de Toro no es diferente. Ese es su paisaje.
Sin embargo, desde los estilizados títulos de crédito, parece claro que Maillo no va a optar por el realismo, o sólo por el realismo, sino que va a crear su propia mitología.
Desde el personaje principal, de nombre tan definitivo, utilizado para el título de la película y que interpreta Casas de forma contundente, fondo de héroe  clásico, atrapado e invencible; el antagonista, con un José Sacristán rodeado de iconografía religiosa y que mezcla su perfil de especulador con técnicas de malo de cinta de superheroes ( vale su figura, pero , ya lo comenté con motivo de Muñeca de Porcelana, cada vez me parece más engolado ); un hermano perdedor, torpe, o no, trasunto de muchos otros del género ( Tosar, siempre Tosar, perfecto Tosar, le peinen como le peinen ); secundarios como una casandra o una dulce víctima sacrifical o el sicario despechado. Y por supuesto el destino, ese que se abre en la baraja pero que está en todos y casa uno de los movimientos de la cinta.
Como en todas estas propuestas hay ciertas referencias conocidas. Poco queda por inventar. En este caso, podemos acordarnos de la caligrafía de Drive. Pero Maillo es un buen director, y lo que en general podría ser pastiche, se convierte en un festín para los aficionados al negro plagado de testosterona.
Hay amistad y traición, muy masculinas, hay persecuciones de coches y peleas brutales y sangrientas que rozan el gore.
Toro quiere alcanzar la grandeza. Se le nota en las fuentes ( que podrían llegar al Shakespeare de Titus Andronicus ) y en su tono.
No lo voy a criticar con ello.
Tampoco alguna ligereza de guión más animado a sostener la acción y a utilizar para ello un andamiaje en momentos algo simple.
Creo que, una vez  más, el negro nacional nos ofrece un muy buen producto y demuestra de nuevo que su nivel de producción es impecable.
Merece mucho la pena.
Y le deseo una muy buena taquilla.

Público

viernes, 22 de abril de 2016

RELATOS: ESCAPADA de Alice Munro

RBA Editores
288 páginas
También disponible en ebook.

Le debo este retorno a Almodovar.
Está claro: mi primera acercamiento a Munro se produjo cuando le otorgaron el Nobel; el resultado era tan desasosegador que no pude disfrutarlo
Me prometí no regresar.
Sin embargo Julieta me acercó de nuevo al universo de esta mujer, con cara de abuela agradable y mirada de cirujano.
Lo he hecho. Y , sorpresa, al entrar en los relatos de Escapada , me he encontrado con los tres relatos que inspiraron la película del manchego. Hermosa coincidencia.
Podría dedicarme a hablar sobre las diferencias entre ambos a la hora de afrontar el dolor y la pérdida, la ausencia de drama en Munro frente al desgarro más mediterráneo del cineasta.
No es ese mi ibjetivo.
Este es un post de disculpa:
Señora Munro, me arrepiento de no haber sido capaz de percibir en nuestra primera cita la grandeza de sus relatos, su capacidad para observar y trasladar con precisión la grandeza que otorga a lo cotidiano ser capaz de habitarlo por los miedos y las ansiedades de esos seres humanos que se tienen que conformar con vivir en el transcurso del tiempo. Su falta de trampas . La precisión de su relato y de su prosa. Y su lucidez para atisbar ese punto mágico ( no siempre la magia tiene que ser luminosa y brillante ) que supongo, nos quiere decir, se encuentra en el mero de hecho de existir con un artefacto tan complejo como es el alma.
No sé como alguien puede estar tan dentro de esas mujeres como para conocer lo que está debajo de su piel, como para atisbar el interior con esa sabiduría. Que difícil también la valentía de reconocer que tal vez la felicidad sea algo demasiado superficial para dejarse llevar por ella.
La solidez de estos relatos está posiblemente en su verdad.
También en la entidad de cada uno de ellos, que más que cuentos se conforman como pequeñas novelas por su densidad.
Además, es capaz de hacerlos parte de un todo en el que tengo la sensación de que nos va acercando al misterio de la vida hasta llegar al último, aquel en el que nunca llegamos a saber verdaderamente que es realidad y que invención, ni donde puede estar el límite de la locura.
Me he enamorado de Alice Munro.
Sé que es un amor difícil como siempre lo es aquel que se vuelca en las personas sinceras.
Pero merece la pena.
Gracias Pedro. Lo que me habría perdido sin ti.

Público    

domingo, 17 de abril de 2016

NOVELA: HIJOS DEL DIOS BINARIO de David B.Gil

Suma de Letras
576 páginas
También disponible en ebook.

Hace no mucho, quizás uno o dos años, tuve la suerte de leer una novela que, habiendo sido finalista del Premio Fernando Lara de Novela, sólo había conseguido publicarse en digital, pero que parecía atrapar a todo aquel que se acercaba a sus paginas.
Se titulaba El guerrero a la sombra del cerezo, y se trataba de una ficción histórica situada en el Japón medieval.
Comprendí de inmediato la devoción que generaba ( al parecer salvo en los editores ), no sólo era una excelente narración de aventuras sino que además conseguía que recobrásemos el primer placer de la lectura, ese con el que a muchos nos han envenenado autores como Verne o Salgari.
Sabía que David B. Gil estaba trabajando en otra novela y me bastó encontrarme con que ya se había publicado para abalanzarme. Aun así tengo que reconocer que había cierto miedo a la decepción, no iba a ser fácil mantener el nivel de su primera obra.
El riesgo aumentó al hojear la contraportada : nada que ver con su primera propuesta.
Hijos del Dios Binario es una obra de ciencia ficción, no excesivamente lejana en lo que se refiere a entorno ( un mundo del que recorremos las principales capitales ), ni en el desarrollo de los seres humanos, con sólo alguna pequeña "evolución". Sí lo es sin embargo en la traslación de otra realidad, aquella creada por las redes y la información, que parece conformar una capa paralela, una dimensión casi espiritual a nuestra existencia física.
En estas coordenadas, se conforma un thriller genético, una trepidante epopeya de lucha, ya no entre países sino entre corporaciones, que nace en diferentes frentes pero que terminará confluyendo con verdadera maestría arquitectónica.
Hay adrenalina a raudales, pero también una extraña pátina de serenidad que posibilita el desarrollo adecuado de sus diferentes personajes, tanto principales como secundarios. Parece que a pesar de la necesidad de saltar al siguiente estadio de la trama, no hay prisa, sino respeto por el lector a quien se va dotando de toda la información necesaria. Cada pieza de esta puzzle tiene entidad suficiente por si misma, aunque sólo vayamos a contar con ellos en un reducido número de páginas.
O sea, en resumen,  que no hay lugar para la decepción.
B. Gil lo consigue de nuevo, nos deja entrar en su universo y sabe que, una vez que lo hemos hecho, nos va a costar mucho escaparnos. Es una experiencia apasionante.
Quizás se podría opinar que, desde Verne, su autor ha girado un poco hacia, por ejemplo, las primeras obras de Phillip Kerr,, aquellas que escribió el inglés antes de dejarse llevar por la saga de Berlin Noir,  Posiblemente una evolución natural.
Y ahora a esperar.
Lo malo de engancharse a un autor contemporáneo, es que no hay fondo de lectura.

Público

sábado, 16 de abril de 2016

CINE: EL JUEZ de Christian Vincent

Francia 2015
Fabrice Luchini. Sidse Babett Knusen. Miss Ming. Michael Abiteboul

Creo recordar que hay una película americana reciente con el mismo título. No es demasiado original. Lo que sí lo es, es la manera de afrontar esta historia pequeña por parte de su guionista y director, así como su posición dentro del género judicial, una variante del género negro que nos ha dado obras maestras apasionantes pero pocas tan interesantes y tan delicadas como esta.
No nos engañamos durante mucho tiempo: si bien la cinta tiene como base un caso de asesinato bastante sórdido en una ciudad francesa de provincias, ya desde su inicio, nos damos cuenta de que la mirada de su director está más interesada en su personaje central, en ese hombre que parece encontrarse en una encrucijada de su vida, no demasiado empático y, posiblemente, algo desengañado de su oficio.
Conocemos más tarde al jurado y a otros funcionarios que se mueven a su alrededor, también al acusado y a los testigos. Juntos van formando un pequeño microcosmos plural, tanto en sus orígenes y posiciones sociales como en sus actitudes. También van dejando caer pequeñas referencias cotidianas de algo tan ligero y , en la mayoría de las ocasiones tan poco dramático, como la vida.
En ese ámbito, junto con el desarrollo del proceso, donde no existen las pesquisas judiciales tan habituales, es donde se nos presenta un debate sobre la importancia y la veracidad de la justicia y su posible teatralización. No hay respuestas, diría que ni siquiera preguntas, lo que hay es una recapitulación bastante realista, sin efectos ni intromisiones, y un discurso a no olvidar del protagonista sobre cual es la función del estado y sus servidores en esos casos, así como sobre la posibilidad de que la verdad nunca salga a la luz.
El resultado no importa, pero no lo echamos de menos. Han conseguido que lo que nos importe de verdad sea seguir contemplando a sus personajes, todos, y no ese final que la hubiese convertido en una cinta convencional.
Porque El Juez es algo más.
Sobre todo, es una historia de amor; ya la he calificado de delicada, también podría decir que es sencilla, hermosa, veraz. Como un Chejov que se limita a retratar un periodo concreto, atisbando las miradas, los gestos, las palabras que se dicen y las que no se dicen, y consigue hacerlo con una limpieza absoluta.
No habría sido posible tanta verdad sin dos actores como los protagonistas. No hay un sólo secundario, y son muchos, que no suene cierto, pero en ellos pivota el riesgo absoluto de la propuesta, y lo superan con creces.
El Juez me ha sorprendido, me ha llegado, me ha transmitido belleza y felicidad, lucidez.
Es transparente, es como el cristal o como el agua.
Me parece una de las mejores películas que he visto últimamente, una de esas maravillas sorprendentes que no sabemos porqué consiguen alcanzar una grandeza y una levedad muy poco habitual.
Hay sensibilidad pero también mucha inteligencia. Creo que son esos, al final, los verdaderos ingredientes de la magia.
Maravillosa.

Público

jueves, 14 de abril de 2016

TEATRO: ASÍ QUE PASEN CINCO AÑOS de Federico García Lorca

Dirección.- Ricardo Iniesta
Intérpretes.-
Elena Amada Aliaga. Jarónimo Arenal. Manuel Asensio. Carmen Gallardo. Silvia Garzón. José Ángel Moreno. María Sanz. Raúl Sirio Iniesta. Raúl Vera
Compañía Atalaya

Soy devoto del llamado Teatro Imposible de Lorca. Creo que son poemas escenificables que conservan toda la belleza y la plástica de su lenguaje y la posibilidad de convertirlo en algo visual, musical, verdaderamente hermoso.
Difícil sin duda.
Pero esta versión que nos sirve Atalaya de Así que pasen cinco años, demuestra que está muy lejos de ser imposible.
Se puede hablar de surrealismo, pero también de corazón, de una pieza escrita en el sueño, apelando al subconsciente, navegando entre realidades diversas y no por ello menos importantes, pero que es necesario tratar con la delicadeza de velos.
No estoy de acuerdo en reconocer que sea un texto incomprensible, para mi se desliza con ligereza y transparencia en un mundo donde conviven por igual ideas y sentimientos, sensaciones y certezas.
Y ahí puede hablar del paso del tiempo, del mismo tiempo, y como consecuencia, de la vida y de la muerte, de como se debe de apurar una, de si es más acertado morderla o quedarse en el estadio de la esperanza y en la niebla de la memoria, incluso de sucesos que aun no han ocurrido.
Que contraste que sea uno de los miembros de la parca el que nos recuerde que la vida es para vivirla.
La versión que podemos disfrutar ( disfrutar mucho ) en el Teatro Valle Inclán , a cargo de la Compañía Atalaya , es fantástica. Cristalina en su traslación a imágenes de la poesía lorquiana, de sus miedos y sus dudas, capaz de hacer que el escenario respire la misma belleza de las palabras y que no tengamos la sensación de que se está desarrollando ante nosotros sino en nuestro interior, y es que la poesía siempre me ha parecido una experiencia privada. También de sobrecogernos con la fuerza de la mujer anciana ( impresionante Carmen Gallardo ), del niño muerto, de las máscaras y arlequines.
Que gozada. Subir con ellos esas escaleras que no sabemos a donde conducen.
Y que diferente de otras propuestas.
Hace poco hablaba aquí de la versión de El público que Alex Rigola había puesto en pie en el Teatro Abadía. Alabado por muchos, a mi me pareció una representación fallida. Aquí hay claridad, allí había confusión, aquí hay liviandad , allí había peso.
Este Lorca , lejano a sus tragedias raciales, no es sólo una sucesión de estampas, es una historia aunque esta se desarrolle en otra dimensión, y como una historia hay que contarla y debemos recibirla.
Así nos la sirve Ricardo Iniesta, y sólo me queda agradecerle esta maravillosa tarde de teatro.
De teatro y de poesía.

Público
 

martes, 12 de abril de 2016

NOVELA: LA NOCHE DE LOS ALFILERES de Santiago Roncagliolo

Alfaguara
420 páginas
También disponible en ebook.

Uno de los temas más importantes del género negro es el mal.
Su tratamiento desde esa ambigüedad que puede llegar a justificarlo, que muestra su nacimiento y, como no, sus consecuencias, requiere sinceridad, riesgo y una mezcla extraña de pudor y valentía para no caer en el exhibicionismo.
Creo que es lo más difícil: cuando se decide utilizar un entorno cotidiano, cuesta trazar esa línea tan sutil que permite que, sin darnos cuenta, todos nos movamos entre un lado u otro.
De eso habla, y habla muy bien, La noche de los alfileres.
Roncagliolo ya tocó el género, con personajes adultos, más aceptable para todos. Ahora conforma una especie de El señor de las moscas urbano , en el que cuatro chicos de quince años , todavía en ese terreno donde la realidad se mezcla con la ficción y cualquier problema menor puede generar un miedo furioso, se ven enredados en una historia cruel.
Desde las primeras páginas , narradas a cuatro voces, nos encontramos con cuatro retratos perfectamente trazados de estos personajes ; individuales, singulares, tan verdaderos que es difícil de creer que no estén inspirados en la realidad.
Esas páginas llenas de humor y de frescura, se van oscureciendo a medida que tienen que ir afrontando las consecuencias de unos actos en los que el juego se ha convertido en algo peligroso. También se tiñen con la desesperanza y la sangre de una Lima violenta, interior y exteriormente ; de una sociedad estereotipada que quiere así dibujar la normalidad en una guerra civil encubierta.
Si los hijos son herederos de los pecados de sus padres, si a ciertas edades no tienen más posibilidad que intentar sobrevivir dentro de los entornos hostiles, los cuatro amigos de esta novela son más dignos de compasión que de cualquier castigo.
Está claro que el autor los mira con cariño pero sin condescendencia. A fin de cuentas , han llegado a hacerse mayores.
La historia se desarrolla con una gran agilidad a la que colabora un lenguaje rico, adaptado a cada caso, vital. Quizás por eso, en algún punto se echa en falta que siga fluyendo la carga de energía. Aun así es una mancha menor en una obra casi siempre apasionante, necesaria y dolorosa.

Público

sábado, 9 de abril de 2016

CINE: JULIETA de Pedro Almodovar

España 2016
Emma Suarez. Adriana Ugarte. Daniel Grao. Irma Cuesta. Rossy de Palma. Dario Grandinetti. Michelle Jenner. Susi Sánchez. Nathalie Poza. Pilar Castro. Blanca Parés. Joaquín Notario

Almodovar se ha convertido ya en un director de filias y fobias. O se le adora o se le detesta. Creo que tiene mucho que ver con ello no sólo su cine sino también el personaje que se ha creado.
Además, está a ese nivel donde parece imposible analizar su cine desde una perspectiva intermedia y comedida: o cada obra es una obra maestra o una película fallida, o las dos cosas a la vez.
Tengo que reconocer que de sus películas anteriores, Los abrazos rotos y La piel que habito me gustaron poco, y no me interesaron Los amantes pasajeros . la primera de las suyas que dejé pasar.
Pero no por ello se le pueden negar sus valores, como haber sido capaz de crear un universo visual propio, convertir su realidad más cercana en un territorio singular gracias a su mirada, una capacidad innata de dominar la creación de imágenes poderosas, una plástica cada vez más perfecta....
Entro en Julieta, como todos, con los referentes más fáciles, esos latiguillos que siempre hay que aplicar, parece ser, a las obras de ciertos autores , se dice que es la menos almodovariana de las películas de Almodovar, vale; se dice que es .... ¡bergmaniana!, e incluso hay algunos que hablan de Persona como referencia, una barbaridad como cualquier otra.
Sé, antes de entrar, que no hay humor, que es una historia contenida, que hay una sobriedad desconocida para el barroco director.
Bien.
Pues para mi Almodovar es perfectamente reconocible en esta cinta, aunque si es cierto que creo que supondrá un punto y aparte en su filmografía, un giro que espero se siga desarrollando.
Vamos por partes:
La historia bebe de varios relatos de Alice Munro. Sólo he leído una colección de cuentos de esta autora y me causó un importante dolor en su dureza a la hora de analizar el alma humana y mostrarla sin velos, de retratar los sentimientos con una densidad pétrea, de no dar consuelo ni excusas. También me costó entender que el subtexto de sus historias es nuestro trabajo, que ella se limita a dibujar situaciones y personajes. Y también me costó no sentirme sorprendido por la punta de magia que de vez en cuando aparece entre sus páginas.
Pues bien, me parece que Julieta transmite a la perfección el aliento Munro y su mundo, desde ese breve en el tren, lleno de sugerencias, hasta los últimos segundos, con ese final que demuestra que el final es lo que menos importa. Un final que, lo adelanto, creo que es uno de los hallazgos y de los mayores riesgos de la propuesta.
Es una historia pequeña, de una mujer que vive la tragedia de una viudez , como muchas, y que por no saber asumirla, sigue dejando que la vida se desmorone a su alrededor, hasta perder así a su hija. Podría haberle pasado a cualquiera, pero cuando la miras de cerca, como a cualquier ser humano, los personajes adquieren una entidad que los hace grandes.
Supongo que inspirado en la escritora, el director opta por construir un melodrama sin melodrama, por evitar cualquier efectismo, por dejar que todo sea tan puro como el rostro de sus personajes. Es una apuesta. Una decisión sobre como contarlo.
Un riesgo. Volviendo a Munro, creo que una de las cosas que me la hace más lejana es su absoluta ausencia de explicaciones. Está en este guión. Por ello es una historia que nosotros tenemos que construir, entender y colorear, una vez que ha ocurrido.
Pero repito lo que dije antes : Almodovar está ahí y es perfectamente reconocible:
Lo es, en primer lugar, en su dirección de actrices, desde una Emma Suarez que nunca ha estado mal, al resto de los personajes que orbitan a su alrededor.
Lo es en su elegancia formal que consigue una belleza fílmica absoluta y sofisticada.
También en su textura a través de colores y formas particulares.
Y lo es en su capacidad para mirar el sufrimiento cara a cara , para, como sus autoras favoritas que aquí aparecen en los libros con los que se acompaña Julieta, sobretodo Marguerite Duras, sacar el sentimiento a la epidermis, devorar y devorarse en el dolor.
Julieta es una de esas películas que dejan poso, que hay que paladear después, que tienen mucho que descubrirnos desde el recuerdo. Ya lo he dicho antes, no es fácil y exige un tiempo en la memoria.
Otra vez: es perfecta Munro, es su mundo.
Espero que a partir de aquí su director se atreva a nuevos caminos. Tiene capacidad y talento para conseguir descubrir muchas sorpresas de nuevo, quien ya fue capaz de sorprendernos en su día.
Separemos su personaje de su obra.
Y así, podremos disfrutarla.

Público

jueves, 7 de abril de 2016

NOVELA: LA TIERRA QUE PISAMOS de Jesús Carrasco

Seix Barral- Biblioteca Breve
272 páginas
También disponible en ebook.

Estoy seguro que para un escritor que consigue con su primera novela el reconocimiento de crítica y público que alcanzó Intemperie de Jesús Carrasco, publicar la segunda debe ser lo más parecido a un examen de revalida.
A la expectación se suma cierto sentimiento algo hispano de cuestionar al genio, de aceptar sólo la suerte del principiante. Todo dispuesto para buscar defectos que , sin duda, se aceptaron sin cuestionar en la primera entrega.
Pues bien , Carrasco ataca de nuevo.
Y aunque he leído críticas tibias y alguna que llegaba a hablar de novela fallida, en mi caso me confirma que nos encontramos ante un narrador singular, valiente y al margen de las modas.
No existe ya la sorpresa: la que nos produjo encontrarnos con una obra que estilizaba el mundo rural hasta universalizarlo y crear un paisaje de sensaciones y sentimientos donde los elementos externos eran sólo el árido marco donde se desarrollaba la acción, admitir la crueldad sin concesiones.
Eso ya lo esperábamos. Y está. Pero también hay cosas nuevas.
El escenario es parecido. El tiempo, más definido, el de una España como colonia de un gran imperio que parece haber cubierto toda Europa, casi el mundo entero. Tengo la sensación de que la ucronía se refiere a una Segunda Guerra Mundial donde Alemania hubiese alcanzado sus objetivos.
La historia, la de una mujer que , a pesar de su rebeldía, tiene que llegar a entender que hay injusticias y dolores que ni siquiera su mente en apariencia abierta está a la altura de imaginar . Algo parecido a la situación de los habitantes de los pueblos vecinos a los campos de concentración , que no se resisten a asumir que si no supieron es porque no querían saber.
El conocimiento le llega a través de un hombre extraño y de su necesidad de emprender una pequeña rebeldía frente a su situación de anciana solitaria alrededor de un marido enfermo. Esa curiosidad, que la va enganchando como una enredadera, la conduce a conocer el horror.
Carrasco desgrana la historia entre palabras inconexas , informaciones externas e imaginación de la narradora, y con estas pìezas conforma un relato que también nos puede servir como una muestra del proceso de creación y de descubrimiento de la realidad. Mezcla con gran acierto tiempos y momentos en una amalgama que parece ir construyéndose por si misma.
De nuevo no nos ahorra crueldades ni intenta desengrasarlas con humor o ligereza.
De nuevo, también, el lenguaje se convierte en sus manos en una herramienta de trabajo, precisa y de una hermosura petrea. Sólida.
Se puede echar en cara a La tierra que pisamos cierta falta de progresión dramática ; si fuese una obra más larga, eso pesaría; en su justo tamaño, queda como una escultura imponente en su perfección sobre las caras oscuras del alma humana.
Por mi parte, el ejercicio es sobresaliente. Aunque tan duro que, al terminarlo, necesitemos buscar aire fresco que respirar.

Público

miércoles, 6 de abril de 2016

TEATRO: LOS DRAMÁTICOS ORÍGENES DE LAS GALAXIAS ESPIRALES de Denise Despeyroux

Dirección.- Denise Despeyroux
Intérpretes.-
Cecilia Freire. Ascen López. Juan Ceacero. Ester Bellver. Pepe Viyuela

Llevo tiempo oyendo hablar de las obras de esta autora de extraño nombre extranjero ( uruguaya ella ), que en los últimos años han asaltado, desde las salas alternativas , teatros de mayor oficialidad , con una profusión sorprendente y un reconocimiento por parte de la crítica, que se suele mover entre la alabanza a su pericia dramática y su frescura.
Ahora recala en el CDN , nada menos que en el María Guerrero, en su coqueta Sala de la Princesa que, peso o por, su reducido tamaño, alberga algunos de los grandes hallazgos de las últimas temporadas.
Tenía que superar mi ignorancia y esta era una buena oportunidad.
Y que alegría.
No sólo por lo vitalista de la propuesta, de la que ahora hablaré, sino por esa satisfacción que se siente cuando las apuestas se cierran en positivo.
No se si todas las obras de Despeyroux se enmarcan en el género cómico. Esta lo hace. Pero como toda buena comedia, es una forma inteligente de afrontar problemas serios.
Andrómeda tiene una hermana gemela, Luz, que vive lejos de casa. Como muchas veces ocurre en los pareados, lo más notable es el contraste entre ambas , contraste que no siempre viene dado por su carácter intrínseco sino también por las circunstancias que les han tocado vivir a cada una. Un juego de suplantación con un fin benéfico, consigue que salgan a la superficie aquellas cosas que tantas veces da miedo hablar en una familia; celos, miedos, desesperanza y, sobre todo, la necesidad de amar y de ser amado.
La autora se lanza desde el inicio a la comedia sin ningún complejo. Esto quiere decir que no teme rozar el astracán creando un entorno familiar singular en el que reírse de las modas , hacer que los sueños increíbles puedan llegar a convertirse en realidad, introducir puntos de magia.... todo está perfectamente en este texto delicado, que con delicadeza se atreve también a hablar de la ternura y de la poesía, sin miedo tampoco a que se la pueda acusar de blandura.
Hay mucha imaginación, hay atrevimiento, ya lo he dicho, pero también hay mucha solidez dramática, capacidad para crear una estructura perfecta en la que la trama se va desarrollando con absoluta fluidez al tiempo que sus personajes se van haciendo cada vez más cercanos.
La dirección se apoya en imágenes proyectadas y en pequeños letreros que nos van introduciendo en cada una de las ocho escenas que conforman la narración, y consigue extraer lo mejor de un escenario minúsculo que aprieta, mejor abraza, a sus personajes.
En una propuesta tan cercana , la interpretación es algo primordial, porque llegamos al mínimo gesto y la coordinación de todos ellos es totalmente necesaria. Se consigue un grupo compacto, perfecto, humano, una familia a la que uno desea conocer y querer. Sé que no es justo destacar a nadie pero no puedo evitar hacerlo: Cecilia Freire , cuyo rostro me sonaba de secundaria en alguna serie de televisión o similar, es una absoluta sorpresa en su dualidad , capaz de interiorizar no uno sino dos personajes y de transmitir sentimientos que van presentándose y desapareciendo dejando sólo señales que ella hace perceptibles.
Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales es un viaje vital, hacia la conciencia de la felicidad , hacia la vida, un precioso regalo que encuentra en esta propuesta de bolsillo, su mejor expresión.
Una gozada absoluta.

Público

    

martes, 5 de abril de 2016

NOVELA: LA LEGIÓN PERDIDA de Santiago Posteguillo

Planeta
1152 páginas
También disponible en ebook.

Creo que ya en alguna otra ocasión he hablado del género histórico como un tipo de novela a la que debo en gran parte mi pasión por la lectura.
También sobre la decepción con la que me he encontrado frecuentemente en los últimos años. Habiendo proliferado la utilización de la coartada histórica para encajar cualquier tipo de ficción, son muchos los productos que no merecen ser encajados en esta vía que Walter Scott elevó a los altares de la buena literatura.
No es cuestión de buscar una época más o menos atractiva y acontecimientos novelescos que colorear con pretensiones de cultismo más o menos pintorescas.
La novela histórica exige rigor.
No quiero decir con ello que no haya sitio para la ficción, pero esta debe de resultar creíble, veraz, y respetuosa. Exige conocimiento e investigación y también respeto con las fuentes y fundamentalmente con el lector.
Además del ya citado Scott o de las biografías sublimes de Stefan Zweig, muchos autores no tan considerados como Mary Renault o Pauline Edge o, en nuestra tierra, el mismo Terenci Moix, demostraron que se podían crear historias dentro del manto de la Historia.
Posteguillo se coloca en esta liga. Sin duda es un apasionado por lo que cuenta, pero además, estoy seguro, ha sido un lectos hambriento del género, y ha disfrutado mucho leyendo.
Tanto como nos hace disfrutar a nosotros.
No conozco su trilogía anterior pero sí he devorado esta centrada en Trajano. Desde Los asesinos del emperador a esta Legión perdida, pasando por Circo máximo. Y tengo que decir que , al margen de sus virtudes literarias, he recobrado esa pasión dentro del descubrimiento y la aventura de muchas horas de lectura de mi infancia.
La narración que recoge en estas mil páginas , tiene dos líneas en paralelo, por un lado la de la leyenda de  la Legión Perdida de Craso, y, muchos años después, las conquistas del Cesar en Partia. Esta última a su vez , se desdobla en varias epopeyas y alguna pincelada para trazar un mural amplio y complejo del Imperio Romano .
Por supuesto hay sorpresa: vincular el más lejano oriente con esta civilización, no sólo añade color a la narración sino también una nueva vía de conocimiento que , al menos yo, ignoraba.
Repito: las fuentes que se recogen al final del libro, así como una completa sinceridad por parte del autor a la hora de trasladar lo que es ficción y lo que es historia, demuestran su respeto y su enorme trabajo en su escritura, pero está claro que , con esa base , su máximo objetivo es entretener . Y vaya si lo consigue.
Espero que ya esté listo para afrontar nuevos retos.

Público

viernes, 1 de abril de 2016

CINE: TECHO Y COMIDA de Juan Miguel del Castillo

España 2015
Natalia de Molina . Mariana Cordero. Jaime López- Gabriel Campuzano. Marta Hoyos.

Techo y comida, que duro pensar que en el mundo en el que habitamos, hay gente cerca de nosotros para los que su objetivo fundamental es alcanzar a cubrir esas necesidades fundamentales: techo y comida.
¿Donde está la justicia?.
Rocío, estoy seguro, es un personaje que existe , hay muchas rocíos. Es una joven madre soltera, en paro desde hace más de tres años, madre soltera de un niño de ocho años y sin nadie que la pueda ayudar.
Su día a día es un calvario, buscando cualquier trabajo que le pueda proporcionar recursos, guardándose la dignidad en el bolsillo cuando hace falta, aguantándose casi siempre la rabia. Un viaje desesperado a ningún sitio.
La incomprensión. No entender como puede quedarse alguien sin nada. No saber como se vive en la nada.
Decidirse a contar esta historia es algo políticamente loable. Hacerlo sin recurrir a ningún tipo de efectismo es honesto.
La caligrafía opta por un realismo sencillo, donde no hace falta cargar las tintas ni dirigir el foco porque la verdad ya es suficiente. El corazón va acercándose poco a poco a estos personajes hasta que se deshace en la emoción de comprender que no sólo es cierto lo que nos están contando, sino que posiblemente sea sólo necesario mirar alrededor para descubrir lo cerca que la tenemos.
Ese final demoledor, esos planos de la casa vacía, esa celebración del triunfo de la selección... son escenas que nos demuestran que Juan Miguel del Castillo tiene una mirada inteligente de la que podemos esperar muchas cosas.
He dejado para el final la mención para Natalia de Molina. Su interpretación es de esas que no se olvidan. Una conversión absoluta en su personaje que convierte en persona. Cada gesto, cada mirada, cada palabra, es verdad. Hay tanta alma..... El director tiene una confianza ciega en ella y por eso la convierte en el tronco de la película y le pega la cámara al rostro; no hay ni un minuto que no sea creíble.
Techo y Comida es una buena película lamentablemente necesaria. Honesta en no confundir la narración con el panfleto. Esperemos que algún día, no lejano, sea cine histórico.

NOTA: Una vez más, tenemos que actualizar nuestra experiencia cinematográfica vía otras plataformas. Películas tan importantes como esta apenas resistió dos semanas en Madrid ( en provincias no quiero ni pensarlo ). La concesión del Goya a su protagonista, propició una tímida reposición de mínimo impacto. Una pena.

Público