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martes, 27 de diciembre de 2016

CINE: LA DONCELLA de Park Chan- Wook

Corea del Sur.- 2016
Ha Jung-woo . Kin Min-hee. Jo Jing-woung. Kim Tae-ri. Moon Sa-ri. Kim Hae-suk

No es fácil, nada fácil, mezclar la extrema belleza y la suciedad interior.
Quizás sea esa la esencia de la perversión.
La doncella es una historia narrada en tres partes, tres visiones de un mismo relato al que además van haciendo avanzar, ya que cada una de ellas llega un poco más lejos, más cerca de su conclusión.
Mientras tanto, se van descorriendo velos que nos van dejando ver claramente aquello que poco a poco habíamos podido intuir. Esa suciedad de la que hablaba al comienzo y que terminará mostrándose en toda su crudeza.
La primera visión no está lejos de Dickens o de Wilkie Collins. En la época colonial, en una fastuosa mansión y rodeada del mayor lujo, vive prisionera una muchacha huérfana y condenada a que todos quieran aprovecharse de su herencia. Una trama de engaños, de traiciones y de amistad, se desarrolla ante nosotros con la transparencia de un buen novelista.
Sólo atisbos de la relación entre las dos mujeres y un encuentro ligeramente explícito nos prepara para lo que vendrá después.
La segunda parte podría ser un homenaje al Marqués de Sade, agresiva en la palabra hasta ser no fácilmente soportable y mucho más abierto en la acción hasta rozar el porno soft.
Aun así, tampoco ahí pierde su director el ritmo narrativo. Si anteriormente había conseguido engancharnos a la historia, ahora nos atrapa hasta situarnos, ya en el inicio de la conclusión, entre el desconcierto y la más absoluta intriga por conocer , no sólo el desenlace , sino también que es lo que realmente está pasando.
Finalmente todo se abrirá ante nosotros, como parecen abrirse los cuerpos de estas dos mujeres en una historia de amor lésbico que es también una historia de liberación.
Creo que es aquí donde, ya más cómodo por haber llegado hasta el último tramo de esta compleja aventura, el director se siente más cómodo con su material, más cercano a sus personajes al poder desvelar sus verdaderos sentimientos por cada uno de ellos, y consecuentemente , se permite jalonar la trama con momentos de humor que , si bien podrían parecer totalmente anacrónicos en un drama de esta altura, consigue encajar a la perfección.
La doncella es una gran narración, una historia densa, llena de recovecos dentro de su aparente estatismo, y para que esta corriente interior pueda mostrarse y sostenerse , era indispensable manejar personajes a la altura. El mayor valor de la cinta , probablemente desde su escritura , es precisamente la creación de estas dos mujeres, destiladas hasta sus más íntimos deseos , hasta sus últimos miedos y esperanzas. Ponerlos en pie es la labor de dos actrices cuya belleza rivaliza con la de la fastuosa mansión donde tiene lugar la mayoría de la historia. Excelentes actrices además.
La doncella es una película incómoda y apasionante . Ya he dicho que de una belleza absoluta y también con una densidad narrativa propia de las grandes epopeyas.
Chan- wook ya había sorprendido hace años con la potencia de Old Boy.
Ahora nos sorprende de nuevo con su maestría, su control visual, su capacidad para crear imágenes y emociones ( mucho más difícil ).
Y su valentía.
Tras la ya citada y su incursión en el cine americano, Stoker, su gusto por lo perverso no debería de resultarnos extraño.

Público    

NOVELA: INFORME SOBRE LA VÍCTIMA de Marina Sanmartín

Principal de los Libros
224 páginas
También disponible en ebook.

Hay veces, muchas, en que se funde la oscuridad y el género negro se acerca al de terror.
Para que eso ocurra , suelen convivir tres aspectos:
Que se hable del mal por el mal, sin motivo aparente, sin rédito.
Que ese mal provenga en todo o en parte de causas desconocidas.
Por último, que no se nos cuente todo, que se deje gran parte a la imaginación del lector ( en la mayoría de las ocasiones más aterradora que la propia realidad que pueda contarse ).
En Informe sobre la víctima se dan las tres premisas. Pero además, para hacerlo aun más cercano, y consecuentemente más doloroso, la causa es algo tan cotidiano que cualquiera podría tener que enfrentarse a una situación así.
Marina Sanmartín construye una novela con textura metálica, fría y ordenada en varios estadios que se organizan a la perfección. El futuro sólo sirve como referencia y el pasado, quizás para mi la única lacra del relato, como base innecesaria.
El resultado es un retrato del mal, tal y como nos anuncia desde las primeras páginas , que sin duda engancha, pero tal vez habría ganado contundencia en un formato de cuento.
No puedo dejar de recordar al leerlo, sobre todo al llegar al ( precipitado ) final, una narración breve, creo que de Aldecoa y creo que titulado El almohadón, que estaba recogido en la antología sobre vampiros que hace tiempo editó Siruela. Allí, con los mismos mimbres, se conseguía un impacto tan terrible que no era fácil olvidarlo.

Público

lunes, 26 de diciembre de 2016

EXPOSICIÓN: METAPINTURA. UN VIAJE A LA IDEA DEL ARTE- Museo del Prado

Museo del Prado
Hasta el 19 de febrero de 2017.

Cualquier exposición plural es atractiva para los que no somos eruditos en este campo artístico.
Nos ofrece una visión amplia, diversa.
Lo importante es para mi entender el concepto unitario, que este sea racional y comprensible en su desarrollo y que me aporte un punto didáctico, otra forma de ver.
Metapintura parte de una idea muy interesante: el arte pictórico como objetivo, como centro de la propia exposición.
Comenzamos en los primeros tiempos, cuando la pintura era una herramienta del cristianismo, también un elemento narrativo de historias de la mitología, todo ello antes de convertirse en algo válido por si mismo, el arte por el arte.
Posteriormente fueron los pintores quienes se convirtieron en sus propios modelos, o quienes a través de sus obras, nos transmitiesen su entorno, su espacio de trabajo, sus relaciones, amigos, familia...
En uno de los textos que acompañan la muestra nos transmiten una idea muy definitoria: cuando un cuadro no es sólo una ventana al exterior sino también un espejo.
También, y este sea posiblemente el segmento más llamativo, nos encontramos con aquellos cuadros, como el que acompaña este comentario, en los que la pintura trasciende su propio espacio, su concepto.
Metapintura está muy bien organizada y narrada, perfectamente comprensible a pesar de lo complejo que podría haber resultado su concepto.
Velazquez, Goya, Rubens, Tiziano, Ribera.....
Es un muy buen paseo, variado, muy rico y que nos enseña otra forma de mirar, más cercana al universo de sus artífices, más comprometida con su experiencia creadora.

Público

EXPOSICIÓN: MAESTRO MATEO EN EL MUSEO DEL PRADO.


Museo del Prado
Hasta el 26 de Marzo de 2017.

El Maestro Mateo es conocido sobre todo como artífice de gran parte de la iconografía de la Catedral de Santiago de Compostela.
De su taller surgieron la mayoría de las figuras que habitan ese mundo de piedra, ese referente de un pasado pleno, complejo, mágico y brutal, tan arraigado en el aroma de leyenda que aun conserva Galicia.
Desde ese punto lejano en el tiempo, el siglo XIII, este hombre, entonces sólo con la ayuda de rudimentarias herramientas, accedía a un tiempo perdido ,incluso entonces, donde la realidad en la narración, no permitía contrastes con la realidad, mezclándose en pedazos.
Entrar en la sala del Museo del Prado que acoge esta exposición, enfrentarse a estas figuras mutiladas pero de una fuerza totémica. Capaces de trasladar el furor de sus rostros imperfectos. De recoger como vida toda la materia, toda la belleza y la gravedad de la piedra. Es, entrar aquí, repito, lo más parecido a pisar un santuario donde el arte parece surgir de las entrañas de la tierra.
Así debieron de ser los titanes.
Estas figuras poseen demasiada humanidad para ser sólo dioses.

Público

viernes, 23 de diciembre de 2016

CINE: EL TESORO de CorneliuPorumboiu

Rumanía 2016
Toma Cuzin. Adrian Purcarescu. Corneliu Cozmei. Cristina Cuzina Toma. Nicodim Toma. Dan Chiriac. Julia Ciochina

Hay una escena de esta extraña y estupenda película que creo que resume claramente el estilo y el tono de la cinta:
Cuando se abre la caja, esta ocupa de forma frontal el total de la pantalla, de una forma geométricamente perfecta. Poco a poco se van abriendo los compartimentos interiores, también como una cuadrícula sin fisuras.
El Tesoro es una película en un estado transparente y ordenado, donde todo está al servicio de la narración, de una forma absolutamente lineal.
Porumboiu se descubre como un observador que no necesita convencernos de su estilo, o quizás su estilo sea no tenerlo o no tener que demostrarlo.
El protagonista es un hombre corriente, al límite de su capacidad económica , que vive tranquilo con su esposa y su hijo, a quien lee cuentos antes de dormirse.
Todo comienza con la visita de un vecino. Necesita dinero para seguir adelante y una vía es intentar encontrar el tesoro que, al parecer, hace muchos años, ante la amenaza de la llegada de los comunistas, su abuelo enterró en un jardín.
El siguiente episodio es una larga jornada de estos dos personajes, más el que maneja el detector de metales, buscando y cavando. Será noche cerrada cuando encuentren la caja que les deparará ( a ellos y a nosotros ) una agradable sorpresa.
Están cerca estos ciudadanos corrientes de aquellos que Beckett puso a esperar a Godot. Va a resultar que el absurdo aparente es mucho más cotidiano de lo que pensábamos.
No hay esquinas, no hay derivaciones ni segundas lecturas. Ya he dicho que El Tesoro se atreve a contar de forma transparente su historia. Con ello, es también el cuadro transparente de una sociedad aun con efectos secundarios del régimen gris y cruel de Caucescu. De su miedo a la autoridad, de su necesidad hacia la propiedad, y de su cierta ingenuidad, inmadurez, que les lleva, o lleva a su director, a atreverse sin rubor a beber de los cuentos infantiles y los deseos que los hacen tan necesarios.
Porque otro bonito referente a tener en cuenta en El Tesoro es ese: que bebe de los cuentos, del cuento más repetido, el de aquel que encuentra su suerte enterrada, nada menos. Sorprende que esa búsqueda se transmita, de unos a otros, sin generar suspicacias, con una absoluta confianza en la capacidad de creer de la otra parte ( como ocurre en los cuentos¡ ).
Y para culminar esto, para mezclar el cuento con la realidad, para convencernos de que todo puede llegar a ocurrir, el director nos regala final tan maravilloso que cierra con una sonrisa esta gozosa e inteligente experiencia.
Otro exponente del nuevo cine rumano.
Un último apunte: que películas de latitudes y países hasta ahora desconocidos cinematográficamente se puedan ver con cierta normalidad es una muestra de la pluralidad de la cultura y de la pluralidad de los receptores.
Yo la he disfrutado con una de mis hijas.
En mi época, acudir con 17 años a ver una película rumana subtitulada hubiese servido para ser calificado inmediatamente de bicho raro. Ya no. El mundo es mucho más accesible, aprovechemos todo lo que ofrece, y enseñemos a las nuevas generaciones a abrir los ojos a la curiosidad, sin barreras.

NOVELA: LOS CUATRO LIBROS de Yan Lianke

Galaxia Gutemberg
368 páginas
También disponible en ebook.

Hay ocasiones en que la literatura tiene como objetivo que no olvidemos algunos episodios de la historia. No sólo que no los olvidemos, sino que lleguemos a conocerlos en toda su intensidad.
Y digo la literatura, no el reportaje periodístico o la crónica, luego explicaré porqué.
La Revolución Cultural de Mao es sin duda uno de los episodios más crueles de la historia de la humanidad , y posiblemente también de los menos conocidos en sus detalles, gracias a un régimen que hizo de su autosuficiencia y su arrogancia para no dar explicaciones a nadie, su bandera.
Hemos leído y conocemos testimonios, y son aterradores.
El libro que nos ofrece Yan Lianke va mucho más allá.
Decía literatura.
Porque Los Cuatro Libros es , estéticamente , una potente obra literaria.
De las cuatro piezas que, intercalándose, la componen , hay una que incluso hunde sus raices en los textos sagrados, en su densidad y su simbolismo; en el resto encontramos siempre una prosa cuidada, que busca integrar la belleza y el horror y que siempre lo consigue.
Porque el valor de la aportación literaria es aquí el de crear la pintura, el cuadro, y dotar a la narrativa de un nivel poético que nos remite al territorio íntimo de sus personajes, a entender como personas que fueron en otra época referentes intelectuales, pueden ser empujados a la máxima abyección, a vivir como bestias , a venderse por un trozo de pan , a traicionar o incluso al canibalismo. Es decir, a perder cualquier vestigio de dignidad.
El campo de reeducación es un microcosmos de una sociedad cruel y vengativa. Un lugar donde Sísifo aprender no sólo a aceptar su incomprensible castigo, sino a, incluso en esa tarea bestial e injusta, encontrar razones para el servil agradecimiento.
Allí, una serie de personajes denominados por su disciplina, evolucionan frente a nuestros ojos, desde la sabiduría y el miedo, hasta la animalización , contemplando a su alrededor como la muerte se convierte en la dueña del mundo.
Cuesta en ocasiones la aridez y la monotonía de lo que ocurre, pero sirve para trasladarnos la difícil supervivencia en la nada. Cuando avanzamos hacia el horror, echamos de nuevos aquellas páginas que , temíamos, pudiesen llegar a aburrirnos.
Los Cuatro Libros es una obra dura, durísima, que utiliza la poesía para darle a la realidad la única dimensión en puede ser comprendida.
Sin duda es un libro bello y necesario.
Tristemente necesario.

Público  

TEATRO: LA VOZ HUMANA de Jean Cocteau

Dirección.- Israel Elejalde
Intérprete.-
Ana Wagener
Producción Kamikaze

La Voz Humana es un texto mítico de la desolación y el abandono.
Representado por un catálogo de grandes actrices de todo el mundo, en España , nuestra tristemente desaparecida Amparo Rivelles, en cine Anna Magnani, en Francia, Simone Signoret.
También ha sido referencia de muchos creadores de melodrama. Pedro Almodovar lo incluía expresamente en La Ley del Deseo, e incluso podían encontrarse ecos en Mujeres al borde de un ataque de nervios.
Aun así, La Voz Humana es un texto pequeño y sencillo. Quizás ahí esté su grandeza, en la capacidad para captar con absoluta transparencia el dolor.
La pieza no narra una historia sino un estado de ánimo , que va incorporando diferentes apuntes de hechos pasados que , sin trasladarse plenamente , sirven para ir coloreando esta larga conversación monologada.
Asistimos como vouyers privilegiados al momento íntimo de una mujer que, tras romper con su amante , tiene que descubrir, o mejor dicho que aceptar, no sólo el fin sino el hecho de que esté había comenzado posiblemente mucho antes de lo que ella pensaba. También que lo que entonces fueron herramientas para retenerlo a su lado, se habían convertido en inútiles, por mucho que eso no le impida seguir intentando utilizarlas en un último y desesperado intento de ganar un poco más, un resto, apenas unos minutos....
El texto, cuando se representa, como en este caso, con absoluto respeto a lo escrito, es lo que es su actriz.
Ana Waneger no dudo que tenga una muy interesante carrera, pero para mi era hasta ahora una secundaria eficaz. Físicamente es perfecta para este personaje cansado y de belleza marchita. Pero es sobre todo la naturalidad de su interpretación lo que cautiva.
Tal vez el hecho de no haber alcanzado el carácter de diva le permite afrontar el texto sólo con la verdad como arma , sin la necesidad de colocarlo en su propiedad sino poniéndose a su servicio.
Y consigue trasladarlo a la perfección.
Ella, sin nombre, es una mujer , cualquier mujer sufriendo. No una actriz. Es sólo un ser humano, con todo lo que esto implica.
Ella hace grande esta representación de La Voz Humana porque huye de la necesidad de transmitir su propia grandeza.
Lloramos con ella, reímos  con ella aun sabiendo lo poco que nos durará la risa, aceptamos su humillación y, lo que es más importante, la comprendemos.
La representación tiene lugar en un pequeño espacio de la sala denominado Ambigú, perfecto para una obra en la que estamos tan cerca ( riesgo enorme para la intérprete ) que podemos tocar sus  sentimientos. Hay momentos en que es necesario un gran esfuerzo para no levantarse y acogerla en brazos intentando consolarla.
El Pavón Kamikaze se ha inaugurado como proyecto teatral esta temporada , y ya se ha convertido en uno de los espacios más interesantes de la capital.
Nada mejor que un proyecto teatral manejado por personas que de verdad aman el teatro.
No es hora de felicitarles sino de darles las gracias y desearles lo mejor.

Público.    

martes, 20 de diciembre de 2016

TEATRO: LA EXTINTA POÉTICA de Eusebio Calonge

Director.- Paco de la Zaranda
Intérpretes.-
Carmen Barruntes. Laura Gómez- La Cueva. Ingrid Magrinya. Rafael Ponce

Lo aprendí viendo El Régimen del Pienso: el teatro de La Zaranda ( y aunque no aparezca como una obra de la compañía, están sus creadores, Calonge y Paco de la Zaranda ), tiene sus raíces en el esperpento más cruel.
Es un teatro artesano, que se crea, se desarrolla ante nuestros ojos, a escenario vacío y con muy pocos elementos.
Todo gira alrededor de los personajes, con alma de realidad y gestualidad de títeres. Ellos se convierten en verdaderos mediums entre los artífices de la obra y el público.
Con todo esto, sus espectáculos son verdaderas ceremonias donde la realidad se interpreta, se transforma y nos trasladan su esencia, sin miedo a la reacción que puedan generar, por la dureza de su temática y la valentía de afrontarla con un honor que se convierte en salvaje.
La Extinta Poética comienza sin lenitivos. Una familia terrible, compuesta por un matrimonio de seres desgraciados y egoístas, una hija a punto del matrimonio que es digna heredera de sus progenitores, y Ofelia, una disminuida física y psíquica. Terribles ellos y terribles sus escenas hasta que nos atrevemos a absorber el humor, única vía para hacerlo soportable.
En apenas una hora y veinte se nos ofrece un retrato concentrado de la miseria cotidiana, de aquellas vidas en estado de crisis moral y que pueden habitar, perfectamente, en nuestra propia calle.
Vidas que se sostienen en la química y el despecho, en el odio como rutina.
Desde el título, los autores parecen preguntarse ¿ hay en un entorno así, espacio para la poesía o se ha extinguido para siempre? pues en un lugar tan oscuro, y en una escena final memorable, nos regalan el espacio para la esperanza.
La Extinta Poética es una obra perfecta.
No sobra nada.Y además, consigue generar escenas tan increíbles estéticamente como la del vuelo. También una coreografía del absurdo estructurada como soporte de esta historia.
Los cuatro actores son absolutamente increíbles. Su flexibilidad, su capacidad de creación, su compromiso con sus personajes es único.
Ellos consiguen algo tan increíble como, en esta atmósfera de desolación, emocionarnos hasta la raíz.
Posiblemente sea una de las propuestas teatrales más maravillosas que podremos disfrutar esta temporada.
Hoy, entre el público, Jose Luis Gómez, Vicky Peña y Amparo Pamplona, compartieron su sorpresa y sus aplausos con el resto del público. Puestos en pie. Como todos.

Público

miércoles, 14 de diciembre de 2016

RELATOS: LA HABITACIÓN DE NONA de Cristina Fernández Cubas

Tusquets
192 páginas
También disponible en ebook
Premio Nacional de Narrativa

Me gustan mucho los cuentos, los buenos cuentos.
Y me parecen un reto. Una filigrana literaria. Una pieza de orfebrería.
Que difícil conseguir generar tensión, interés y emoción en el espacio reducido de un relato, que perfecto cuando nada sobra porque no hay páginas para lo intrascendente, todo, cada palabra cuenta.
La habitación de Nona es un compendio magnético, sorprendente, logrado y plural.
Seis relatos individuales, singulares, pero capaces de conformar un todo inquietante, porque los seis se mueven en el límite de la realidad, o mejor dicho, en la posibilidad de explorar realidades diferentes.
Eso les da un nexo común aunque la forma de afrontar la premisa, sea totalmente diferente en cada uno de ellos.
La primera narración, la que da título a la colección, es un fascinante y complejo ejercicio de duplicidad y de espejos, en el que nunca sabemos de que lado estamos , como siguiendo a una Alicia confusa.
Luego llegamos al terror, impactante, eficaz, terrible y clásico.
Me abruma el relato de la niña y el cuadro, sin duda un apunte preciso sobre la creación literaria pero que a mi me deja la desazón del infierno cercano y desconocido.
El de las tres hermanas es un prodigio en cuanto a como concentrar tantas cosas en tan pocas páginas.
Y, tras asistir a un triste apunte sobre la vejez, llegamos al último, el más largo, aquel en que ya no hablamos de la existencia de otra realidad sino de la perspectiva, tan difícil cuando se cruzan dos mundos como son el infantil y el adulto, e intentan entenderse.
Cristina Fernández Cubas me sorprende con su maestría narrativa, maestría que, como ya he apuntado, considero más difícil en el relato que en la novela.
Pero además, consigue una especie de tenue envoltorio que nos remite a los tiempos cuando todos descubrimos los cuentos, cuando todavía no los leíamos sino que nos los contaban. Así, por estas páginas transitan personajes conocidos, o que nos recuerdan a los que conocimos, una Caperucita desvalida, la Reina de las Nieves, la madrastra, la bruja de la casita de chocolate, ya he citado a Alicia... muy fáciles de identificar.
La habitación de Nona es un libro precioso.
Uno de esos libros que se saben escritos con cuidado, con cariño, e iluminados de sabiduría.
Una gozada de una autora a la que hasta ahora desconocía. Hasta ahora.

Público

lunes, 12 de diciembre de 2016

NOVELA: TODO ESTO TE DARÉ de Dolores Redondo

Planeta
640 páginas
También disponible en ebook
Premio planeta 2016

La Trilogía del Baztan nos descubrió a una autora que venía a posicionarse rápidamente entre los referentes nacionales del género negro.
Tenía oficio para crear tramas y personajes , pero sobre todo, para construir una atmósfera que se movía entre el policiaco y el terror ,asomándose a la esencia del Mal. En sus páginas confluían el entorno cotidiano con las leyendas oscuras de tiempos remotos. El resultado era sin duda apasionante.
El Premio Planeta es generalmente el lanzamiento a la venta masiva ( o su confirmación , como en este caso ) de autores  con potencial. Pero no es sinónimo de calidad. Hace tiempo que no los leo, pero recuerdo que , salvo excepciones ( principalmente la excelente El jinete polaco de Muñoz Molina ) me daba la sensación de que todos pecaban de cierto apresuramiento en la escritura.
Todo esto re daré no es un paso adelante en la carrera de Dolores Redondo, por mucho que vaya a vender. Personalmente creo que es un claro retroceso.
En las citas que abren el libro, el referente principal es Agatha Christie.
Está claro que puede ser el modelo: asesinato que no lo parece, familia llena de secretos, dibujo cerrado de los posibles sospechosos y todos ellos con razones sobradas para matar.
Manuel recibe la noticia de la muerte de su marido en un accidente de tráfico. A partir de ahí tendrá que afrontar lo poco que conocía sobre su vida y en especial sobre su pasado.
Galicia , la Ribeira Sacra , se convierte en el escenario donde el Pazo de As Grilleiras se convierte en el corazón de una civilización cruel y condenada a sus últimos estertores , eso sí, destrozando a su paso lo que sea necesario.
Las piezas son interesantes , también la colección de personajes en su aspecto externo, especialmente el trío investigador, sin embargo el desarrollo está lejos de funcionar.
Echo de menos cierta estructura frente a la dispersión que pretende acumular demasiados elementos . No está claro hacia donde dirige la trama y se producen discordancias como el cambio injustificado de puntos de vista.
Además , le falta profundidad y me atrevo a decir que coherencia en los comportamientos que parecen más deudores de continuar la trama por el camino elegido por la narradora que de responder a motivaciones creíbles.
Cansa.
y eso es lo peor que le puede pasar a una novela adscrita a un género que tiene que entretener. La novela se hace larga , pesada inconexa.
Tal vez esté siendo demasiado caústico. Dolores Redondo es sin duda una buena prosista y en la obra se ve trabajo de investigación, pero está muy lejos de aquella que nos deslumbro con su trilogía.
No sé si influye que los referentes son aquí aprendidos mientras que en el Baztan parecía  inscritos en su acerbo cultural.
En cualquier caso, de nuevo, percibo cierto apresuramiento. Con una revisión y una estructura más concentrada, un foco más claro y una buena poda, Todo esto te daré podría ser una buena novela.
Tal y como está, no lo es.

Público  

sábado, 10 de diciembre de 2016

TEATRO: EL PERRO DEL HORTELANO de Lope de Vega

Director.- Helena Pimenta
Intérpretes.-
Marta Poveda. Rafa Castellón. Joaquín Notario. Álvaro de Juan. Óscar Zafra. Nuria Gallardo.  Alba Enriquez. Natalia Huarte. Paco Rojas. Egoitz Sánchez. Pedro Almagro. Alfredo Noval. Alberto Ferrero. Fernando Conde.

Cuando Adolfo Marsillach fundó la Compañía Nacional de Teatro Clásico, su objetivo fundamental era poner en su lugar nuestro teatro del Siglo de Oro y acercarlo a la mayor cantidad de público posible.
En su etapa, sin duda se cumplió ese objetivo. Se consiguió la sorprendente situación de que piezas de Lope de Vega y Calderón, colgasen el  "no hay entradas" y las butacas estuviesen ocupadas en su mayoría por gente joven.
Luego hubo épocas mejores o mejores, algunas con cierta dispersión, pero la base estaba lograda.
Ahora Helena Pimenta recupera la necesidad de crear un proyecto homogéneo, que no se limite a una colección más o menos afortunadas de producciones.
El resultado está recuperando las cotas de aceptación de los mejores tiempos.
Esta representación de El perro del hortelano, es un claro ejemplo del excelente camino de nuevo encontrado, y también ejemplar en lo que se refiere a la definición sobre cual debe de ser la aportación del teatro público.
Esta comedia lopesca es de las más conocidas, amplificada por la versión cinematográfica.
Reúne, sin duda,  las mejores características de su autor:
El verso hermoso, limpio e inteligente. Música en palabras.
La trama ligera, divertida, que la acerca a cualquier screwball de la época dorada de Hollywood.
Y su profundidad escondida, que utiliza el humor aparente para transmitirnos las injusticias y las contradicciones de una sociedad basada en el honor y en el nacimiento.
Lope de Vega da para muchos análisis, para muchos estudios en los que otros han entrado, con mucha más capacidad que yo, que poco podré aportar.
Sí puedo hablar de esta producción.
Para empezar la versión es ideal, ágil, perfectamente enlazadas todas sus piezas y con un ritmo que permite encajar en lo más festivo, los soliloquios cargados de poesía.
Con esto, Pimenta opta como siempre por una realización muy pegada a la actualidad en sus movimientos, su gestualidad, sus guiños. Coordina un movimiento casi coreográfico y, con muy pocos elementos, le proporciona un contenido que llena el escenario sin cargarlo en ningún momento. La aportación de ese amor ciego, es fantástica y alcanza un nivel onírico que casa a la perfección con la propuesta.
Los recursos ( y aquí lo ligo con lo que comente al inicio sobre el teatro público ) son amplios, y lo importante es que están perfectamente utilizados.
No hay ninguna ostentación, sino elegancia. Un decorado arquitectónico y sugerente, un maravilloso vestuario, unas hermosas acotaciones musicales y una iluminación llena de sensibilidad.
El resultado es un ejemplo sobre como se deben de tratar a los clásicos, demostrando que se pueden acercar y ofrecer a un público mayoritario, sin la necesidad de caer en la trampa de actualizarlo o de buscar nuevos paisajes para , mediante el anacronismo y mediante la provocación, conseguir por lo menos llamar la atención.
Es además gozoso sin necesidad de concesiones.
Supone una absoluta satisfacción ver el teatro lleno, escuchar las risa y los aplausos de la gente en pie al finalizar.
Mucho tiene que ver la sensación festiva de todo el reparto. Liderados por una excelente Marta Poveda, un solvente Rafa Castejón y un grande ( siempre ) Joaquín Notario, todos cumplen con creces en el compromiso de compartir con nosotros lo que ellos parecen divertirse.
Lo dicho, yo me lo he pasado estupendamente.
Y Adolfo Marsillach puede descasar tranquilo después de algunos años de duda. Ha llegado alguien con disposición y capacidad para renovar su legado.
Bienvenida sea.

Público

jueves, 8 de diciembre de 2016

CINE: PATERSON de Jim Jarmusch

USA. 2016
Adam Driver. Golshifteh Farahani.

A la hora de escribir ( y pensar ) sobre esta película, me atrae hacer un comparativo con otra cinta del mismo director, Los límites del control.
En aquella, mediante la repetición de una serie de rutinas y  sus pequeñas variaciones, se construía una historia noir que, con las referencias más reconocibles del género, daba un resultado totalmente nuevo.
La repetición en esa propuesta funcionaba como una especie de andamio, una jaula quizás, que apresaba a sus personajes y, como consecuencia, al espectador.
Lo recuerdo como una experiencia magnética y absolutamente artificial y lograda.
Paterson también basa su desarrollo en la repetición.
El protagonista, con el mismo nombre que la ciudad, es un conductor de autobús, viviendo una hermosa historia de amor con una pareja vitalista y que, en sus ratos libres, escribe pequeños y delicados poemas sobre su entorno cotidiano.
Aquí la repetición es la manera de poner en imágenes su rutina diaria, pero la diferencia fundamental con Los límites del control, es que Paterson respira por los cuatro costados, deja pasar el aire como si fuese una pared de seda, alcanza una sensación de ligereza, de naturalidad, de belleza, difícil de expresas con palabras. Incluso aquellos aspectos que se incorporan en la narración desde una visión claramente ficcionada ( los gemelos, la niña poeta, el japonés... ) lo hacen en un nivel precioso de cuento mágico.
Lo que en la otra aprisionaba aquí parece ser el sostén necesario para que todo pueda fluir con libertad.
Lo que en la otra producía una satisfacción eminentemente intelectual, en este caso nos llega directamente a los sentidos y al corazón.
En lo que se refiere al contenido, podría decirse que Paterson esta dedicada a la poesía y que pocas veces, esta había conseguido materializarse de una forma tan perceptible en el cine. Personalmente creo que hay más, aunque me va a costar transmitirlo. Paterson habla de la vida, y la vida real e importante, la que no se esconde en lo dramático. Porque durante estos siete días, ocurren, en sentido convencional, pocas cosas, y sin embargo, no nos cuesta quedarnos al minuto enganchados a su personaje principal, ese Adam Driver de mirada inteligente y ensimismada, que interpretación más precisa.
y es que lo que es más  especial aquí precisamente su la mirada y la generosidad con que la comparte con nosotros. La forma de mirar para poder ver dejando que las cosas se muestren en su realidad serena, sin obligarlas a disfraces, o a forzar su presencia, observando y apreciando la belleza que todo esconde. Sin buscar un porqué a su existencia. Y asumiendo un principio tan grandioso como que la belleza puede ser una parte sustancial de la existencia. Principios grandiosos que no necesitan escenarios ni prometas, que se nos descubren en el cada día.
Alrededor de este hombre que mira y escribe, y también escucha, pequeñas historias, y una ciudad que regala cuadros hermosos en cada esquina.
Y frente a él ,en la butaca, nosotros.
Un público enamorado, feliz, atrapado en el encuentro. Agradecido por la calidez de la experiencia.
Entre los comentarios de la crítica sobre esta película, recuerdo una que decía que Paterson no era una película sino un milagro.
Creo que no se puede expresar mejor.
También es algo tan maravilloso e indefinible como una sonrisa.

Público

martes, 6 de diciembre de 2016

CINE: YO, DANIEL BLAKE de Ken Loach

UK. 2016
Dave Johns. Hayley Squires. Dylan McKiernan. Briana Shann. Sharon Percy. Kama Sikazwe
Palma de Oro Festival de Cannes 2016.

El cine de Loach es transparente, tanto en sus intenciones como en su realización.
En ocasiones es más o menos efectivo ( y efectista ), pero siempre se conforma como un acto de homenaje a sus protagonistas, personas que representan, lamentablemente, a millones de seres humanos que no siempre cuentan con cronistas verdaderamente implicados.
Por lo tanto el cine de Loach puede ser en ocasiones mejor o peor, pero en la mayoría de los casos es un cine necesario.
El hecho de que en el último Festival de Cannes se le concediese a esta, su última obra, el máximo galardón, quiero creer que tiene mucho que ver no sólo con la calidad intrínseca de la película, sino también con la necesidad de no superar esta crisis olvidándonos de las víctimas más cercanas. aquellas con las que posiblemente compartimos ciudades y calles, y que nunca soñaron, en sus peores pesadillas, con tener que enfrentarse a la ola que arrasó todas sus esperanzas y sueños.
Si esta película sirve como señal para que todos nosotros abramos una compuerta a la comprensión y a la piedad frente a la tan abundante indiferencia, estoy seguro que su existencia estará más que justificada.
Daniel Blake es un hombre corriente, un trabajador manual, carpintero, con más de cuatro décadas cumpliendo con sus obligaciones y llevando a cabo una vida sin excesos, acorde con las normas, suficiente para él. Un mal día, víctima de un problema de corazón, entra en la maraña burocrática establecida en su país para solicitar las ayudas estatales. Y es a partir de ahí, fruto de una contrariedad de la que sólo es víctima, cuando tiene que entender lo fácil que es dejar de ser un ciudadano en el sistema para convertirse en un número, una molestia, una carga o, en el peor de los casos, un enemigo.
En ese trayecto, conocerá a otras personas como Katie, en peor situación que la suya. Ofrecerá y recibirá una solidaridad que sigue siendo la savia con la que la bondad prevalece en un mundo tan feroz. Sentirá la necesidad de luchar.
La rebelión de Daniel Blake no es grandilocuente, no es salvaje, no agrede. Tan sólo es una rebelión de personas corrientes que necesitan alguna vez, dejar claro que, aunque tengan que aceptar esas políticas inhumanas, saben que siguen siendo por encima de todo seres humanos, y quieren tener el derecho de decirlo.
Posiblemente , lo más importante de la rebelión de Daniel Blake sea la existencia de la película de Loach y su capacidad para llegar a mucha gente.
Porque lo más importante es que seamos conscientes que, aunque en muchos momentos nos cueste creerlo, lo que se cuenta aquí es verdad, y no sólo puede pasarle a los desheredados, hoy día cualquiera podemos llegar a encontrarnos en una situación así.
En la transparencia de su realización no caben estilos, y es de agradecer que tampoco trucos o trampas efectistas. Dudo, tristemente , de que se pueda hablar de maniqueismo y falta de matices en el perfil de algunos de los funcionarios públicos que retrata.
Contribuye a tanta realidad un conjunto de actores que, como siempre en este director, parecen sacados directamente de la calle; entre ellos, destaca la fuerza resquebrajada de Dave Johns, grande a pesar de que al parecer es esta su primera película, capaz de crear un personaje ( decir persona sería más adecuado ) al que entendemos y en quien podemos reconocer a muchos otros.
Como he dicho antes, el cine de Loach es necesario.
Personalmente, entre sus obras prefiero Mi nombre es Joe o La Cuadrilla, pero Yo, Daniel Blake nos consigue situar de nuevo en ese lugar desde el que debemos de ser capaces de mirar el mundo, de no cerrar los ojos, de asumir nuestra responsabilidad en lo que ocurre ahí fuera.

Público

viernes, 2 de diciembre de 2016

CINE: ANIMALES NOCTURNOS de Tom Ford

USA 2016
Amy Adams. Jake Gyllenhaal. Michael Shannon. Aaron Taylor Johnsson. Laura Linnley

Lo cierto es que Animales Nocturnos me daba cierto miedo.
Tenía pinta de modernez, modelo High Rise el año pasado u otras lindezas que sorprendentemente consiguen epatar a parte de crítica y público. Y es que comprendo que hay pocas cosas que me molesten tanto como la pretenciosidad.
¿Que porqué entre entonces a verla?. Pues no lo sé muy bien, pero entré.
Los títulos de crédito me hicieron temblar. Son unas de las imágenes más desagradables que he visto en pantalla: no son sólo los grotescos cuerpos desnudos, sino el descaro con que parecen ofrecerse al espectador.
Lo dicho: tiemblo. Modernez y feismo. La mixtura perfecta para salir corriendo....
Pues bien, falsa alarma.
Animales Nocturnos es efectivamente una película extraña,  sofisticada y artificial. Preocupada por la estética tanto como por el entramado narrativo. Pero también es una obra magnética, intensa, incluso apasionante en muchos momentos y muy bien escrita y construida.
Una galerista de éxito, consciente de la banalidad de convertir la basura en arte, o sea, consciente de la banalidad de su trabajo, de su posición y, posiblemente, también por extensión de la banalidad de su vida, recibe una visita del pasado en forma de una novela escrita por su exmarido.
A partir de ahí, otras dos líneas narrativas se enlazan con la central:
Por un lado, la narración del libro que comienza a leer de inmediato. Una dramática historia de dolor y venganza con momentos difícilmente soportables.
En segundo lugar, los recuerdos de su primer matrimonio, que regresan a su memoria detonadas tanto por las circunstancias internas como externas. Un pasado que finalmente también esconde un secreto oscuro.
A pesar de que la primera de ellas tiene mucho de cine negro cruel, el contenido de la película no se inscribe en el thriller. Sin embargo, Tom Ford apuesta desde el primer fotograma por darle ese tono, tanto en la mirada como en la banda sonora y la iluminación. Con esta decisión, consigue generar una tensión permanente que nos engancha desde el inicio y nos acompaña hasta el final ( ese final que me encanta, pero sobre el que no quiero dar ninguna pista ). Aunque siempre es tópico hablar de referentes, no puedo evitar sentir a Hitchcock.
Animales Nocturnos sí habla de misterio, pero no al modo tradicional, su misterio es la contradicción de los seres humanos, la diferencia entre lo que queremos y lo que deseamos, así como la variación de estas posiciones a lo largo del tiempo. También puede verse como una historia sobre la venganza, tanto la venganza cruel como la venganza más sutil y, posiblemente, tan dañina a largo plazo.
Lo hace con una caligrafía, sin duda ocupada por la estética ( algo que, no entiendo, se le echa en cara en algunas críticas; a mi nunca me molesta la belleza ), con un nivel sofisticada de la elegancia, con un estilo personal y singular.
Pero Animales Nocturnos también debe mucho a su escritura, a un encaje de piezas tan bien medido que , no sólo es capaz de convertir tres historias dispares en una sola, sino que también logra algo tan difícil como el equilibrio para que ninguna llegue a destacar sobre el resto.
No manejo el mundo de la moda donde creo que se ubica Tom Ford. No consigo situar sus logros  y tampoco, por ello, esperaba nada.
Ahora sí.
Creo que existen muchas posibilidades de que llegue a ser un muy buen director de cine.
Para terminar una nota sobre la interpretación: todos bordan sus papeles, pero ¿ para cuando un papel a la altura de Laura Linnley? aquí en una única escena breve demuestra lo que es, una excelente actriz.

Público

miércoles, 30 de noviembre de 2016

NOVELA: LA GRACIA DE LOS REYES de Ken Liu

Alianza Editorial
700 páginas
También disponible en ebook.

Fastuoso, inmenso, son algunos de los muchos adjetivos que se me ocurren para definir esta novela épico- fantástica de luchas por el poder en una legendaria China donde también los dioses intervienen , jugando con la vida de los mortales.
Un archipiélago compuesto por multitud de islas controladas por un tiránico emperador, una revolución que pronto se bifurca.
Un sólo destino posible.
Todo ello, narrado con todos los colores que caben en la más grande paleta.
No conocía a Ken Liu. De hecho, entré, tras terminar la novela, en wikipedia, dado que me cabía la duda de estar leyendo a un clásico. Para mi sorpresa, es un escritor americano aunque de origen oriental, especializado en narraciones cortas y con una inmensidad de premios literarios en su haber.
Pues bien, este ya no desconocido, se presenta, si tuviésemos que conocerlo por esta novela, como un escritor imaginativo y generoso.
Y , si tuviese que buscar una palabra ( hoy me ha dado por las palabras ) para enunciar esta reseña, creo que sería Riqueza:
Riqueza en la imaginación del autor, capaz de crear multitud de situaciones, aventuras, hazañas, uniéndolas todas con la ligereza e un tapiz.
Riqueza sobre todo en su catálogo de personajes, inmenso y plural, pero sobre todo, todos ellos sólidos y completos, cada uno con su pasado, cada uno con su futuro. El autor les regala el tiempo que necesiten. No importa que estemos cerca del final, si aparece un nuevo actor, nos detenemos para conocerlo de la forma adecuada.
Y, por último, riqueza en el desarrollo psicológico de esos personajes. Podría parecer que una propuesta de este tipo sólo tuviese espacio para el ruido y la furia, para el esplendor y el brillo. Pero no es así. Ken Liu bucea en las mentes y en los corazones de todos ellos, siendo su intimidad el verdadero motor de sus acciones y en definitiva, de la epopeya. Este tipo de historias son muchas veces bidimensionales en sus caracteres y en su maniqueísmo, al contrario, La gracia de los reyes ofrece muchas esquinas.
En definitiva, he disfrutado muchísimo con la lectura de este libro.
Creo que ya en alguna ocasión he hablado de esas narraciones que me devuelven a los tiempos en que leer era un placer muy relacionado con la sorpresa y el descubrimiento.
Sin duda, para mi, este es uno de ellos.

Público

TEATRO: LA COCINA de Arnold Wesker

Versión y dirección.- Sérgio Peris- Mencheta
Intérpretes.-
Ricardo Gómez. Paloma Porcel. Javier Tolosa. Ignacio Rengel. Oscar Martínez. Javivi Gil Valle. Mario Tardón. Fátima Baeza. Xenia Reguant. Carmen del Valle. Almudena Cid. Marta Solaz. Natalia Mateo. Diana Palazón. Aitor Beltrán. Pepe Lorente. Silvia Abascal. Patxi Preytez. Romans Suarez- Pazos. Nacho Rubio. Victor Duplá. Alejo Sauras. Xabier Murua. Roberto Alvarez. Luis Zahera. José Emilio Gimeno.

En Tempestad, mi primer encuentro con Perís- Mencheta como director , la escena de la tormenta en el mar estaba tan conseguida , que cuando esta concluía, el público detenía la función para aplaudir.
En La Cocina , sin los aplausos, ocurre algo parecido: la efectividad de la puesta en escena alcanza por momentos cotas de proeza escénica.
Nos encontramos en el periodo de entreguerras en un restaurante de Londres que sirve alrededor de mil comidas al día. Estamos en la cocina, como no, donde conviven más de una veintena de empleados con diferentes nacionalidades y perfiles, en un frenético día a día para , a cambio de su sueldo, sobrevivir.
Ese entorno se convierte en un microcosmos colorista de una Europa plural y alienada por un trabajo exigente , carente de cualquier nivel de motivación , mecánico hasta limites difícilmente soportables.
Pero el autor quiere recordarnos que todos los "habitantes" de este pequeño mundo son seres humanos ( lo que posiblemente haga más difícil admitir su situación ), y a golpe de pequeñas escenas o de movimientos corales, nos va trasladando sus inquietudes , sus miedos, sus pequeñas vidas , incluso recordándonos que ellos también sueñan aunque sus sueños hayan perdido, frente a la cruda realidad, la dimensión de la magia.´
Por eso sienten la opresión. La de un capital que tiene incluso el descaro de arrogarse al final nada menos que el papel de víctima.
Orquestar este conjunto, con veintiséis actores en muchos casos compartiendo el escenario en movimiento, es lo más parecido que he visto en teatro aun circo de tres pistas. Exige una coordinación coreográfica,  pero también el minucioso estudio del detalle, físico y emocional, para concitar sorpresa y sentimientos. Individualizar los conflictos menores no es fácil en una agrupación tan potente, sin embargo aquí asistimos a cada retazo de historia como si fuese única en ese momento.
Perís- Mencheta realiza en este sentido un trabajo inigualable , en el que , además consigue una interpretación perfectamente homogénea por parte de toda la troupe.
Es una experiencia abrumadora en la que por momentos, especialmente al final de la primera parte , es difícil no ponerse en pie. Es la perfección.
No sería justo, y por ello citaba al principio Tempestad, que un momento tan álgido perjudique el resto de la representación produciendo cierto desequilibrio. Es normal que tras una descarga tal de adrenalina, nos cueste entrar en territorios más íntimos, menos aparatosos. Que esperemos, en definitiva, que la espectacularidad se mantenga hasta el final.
En esa segunda parte , más cargada en lo humano, en lo interior, Mencheta opta por mantener un sesgo realista , prescindiendo de aderezar las escenas con ningún tipo de magia , que podría resultar una trampa. Así por ejemplo la escena del mendigo, sorprende por su vulgaridad , pero creo que es una elección que pretende dejar , de nuevo, la realidad en su nivel.
La Cocina es sin duda un gran espectáculo teatral.
Y es el paradigma del montaje que debe asumir un teatro público, aquel que para un empresario privado será siempre inabarcable.
Enhorabuena por lo tanto, por el riesgo y por el resultado.
Entre los intérpretes ya he dicho que el conjunto es excelente , desde todos los niveles. Destacar a cualquiera sería injusto. De todos modos , me resisto a no citar la alegría que me produce ver de nuevo a Silvia Abascal en escena, una mujer de la que no he olvidado su frágil y delicada Nina en La Gaviota. 
Al salir, escuche a una persona del público decir "no volveremos a ver esto en un teatro". Fácil no va a ser.

Público  

sábado, 26 de noviembre de 2016

CINE: ALIADOS de Robert Zemeckis

USA.- 2016
Brad Pitt. Marion Cotillard

Aliados es una especie de homenaje al cine clásico de género.
Muy bien definido en sus contornos. Lineal en su desarrollo. Sin dobles lecturas.
Una historia bélica de amor. Bien protagonizada por una pareja con química pero en la que podemos imaginar perfectamente a actores como Bogart, Grant, Bergman o Bacall.
Por supuesto, no podía comenzar en otro sitio que no fuese Casablanca, ni desarrollarse en otro tiempo que no fuese la Segunda Guerra Mundial.
Zemeckis es un artesano solvente. Y no le cuesta crear un producto agradable, de consumo fácil pero de calidad. Su cámara consigue ritmo, elegancia estética y sacar el máximo partido de una excelente dirección artística, tanto en la Casablanca inicial como en el Londres de los bombardeos.
Posiblemente pueda achacársele no estar a la altura de sus predecedoras.
También que le falte intensidad al melodrama y que no exista, en definitiva, ninguna sorpresa.
Aliados no pasará a la historia del séptimo arte, eso no, pero nos proporciona un agradable entretenimiento de dos horas y el sabroso sentimiento de las cosas bien hechas.

Público 

viernes, 25 de noviembre de 2016

CINE: EL EXTRAÑO de Na Hong- Jin

Corea del Sur.- 2016
Hwang Jung- min. Kwak Do-Won. Chun Woo-hee. Jo Han- Cheol. Jun Kunimura. Jang So- yeon

Estoy totalmente fascinado por esta película.
Pocas veces empiezo con una afirmación tan contundente pero es que en este caso, estoy enganchado no sólo a la historia que nos cuentan sino a su eficacia narrativa.
Todo ocurre en un pequeño pueblo en Corea del Sur donde comienzan a producirse terribles asesinatos, terribles no sólo por su crueldad sino por quien parece ser, en cada caso, el causante.
Un cuerpo de policía bastante ineficaz, poco puede hacer para avanzar en la investigación, hasta que el hecho de que esta cruel epidemia llegue a afectar a la hija de un agente, les obliga a involucrarse de una manera absoluta.
Lo que en principio parece un thriller heredero de Seven, va avanzando hacia un film de terror, donde el Mal en toda su densidad se convierte en protagonista.
Poco a poco, esta historia oscura va envolviéndose en si misma , dejándonos dentro a nosotros y haciéndonos palpar el miedo, el desasosiego, la angustia incluso.
Cuando llegamos al final, lo que menos importa es cual es el significado de la resolución abierta, algo que cada uno tendremos que decidir. Lo que importa es sentir que hemos estado inmersos en una narración brutal, formando parte de la misma.
Porque sin duda El extraño está muy bien escrita pero, sobre todo, lo que está es muy bien realizada, más bien diría muy bien contada.
Utilizando un paisaje y un clima con los que consigue dotar a la historia de una grandeza casi mitológica, su director se aferra a eso, a contarnos el relato a través de sus personajes y de sus acciones. La caligrafía es física, densa, podría decirse sin miedo a quedar de pedante, que más que filmada esta película está esculpida.
Con ello, el terror alcanza toda su dimensión. Ni siquiera la aparición del Diablo, algo tan difícil de sostener en pantalla ( recordemos por ejemplo El corazón del ángel, una presencia sorprendentemente ridícula en una película por otro lado, con tono  ) se nos hace extraño.
Lo dicho: fascinante.
Y antes de terminar, una reflexión sobre la globalidad y la distribución:
Si esta película tuviese otra nacionalidad, podría alcanzar la visibilidad de cintas míticas del género como El exorcista. Sin embargo es coreana, y, sorprendentemente, en Madrid no ha llegado ni al circuito habitual de V.O. quedando relegada a una pequeña sala marginal ( algo que, por cierto, me acabo de enterar que pasa también, lamentablemente, con La muerte de Luis XIV de Albert Serra ); en provincias ya ni me planteo que llegue a estrenarse.
Parece que no estamos tan cerca de la calidad. El extraño ha cosechado unas críticas excelentes y, repito, podría acceder a un público mucho más amplio, con un esfuerzo de comunicación, y empujarles a eliminar, a partir de entonces , prejuicios por el país de origen de las cintas.
Una pena.
Aunque también, para no poner siempre la culpa en el mismo lado, podría pensarse en que existen prejuicios en algún tipo de cinéfilo culto hacia géneros tan populares como el del terror.
En cualquier caso, para buscar el lado positivo, pensemos que, estoy seguro, el pulso firme de Hong-Jin no tardará en ser reclamado por Hollywood.
Admito apuestas.

Público

sábado, 19 de noviembre de 2016

NOVELA: FALCÓ de Arturo Pérez- Reverte

Alfaguara
296 páginas
También disponible en ebook.

Tengo la sensación de que Pérez- Reverte lo ha vuelto a hacer:
Después de la saga Alatriste, nace un nuevo personaje, este en la España de la Guerra Civil, en ese territorio tristemente tan cercano.
Falcó.
Un mercenario canalla, un delincuente elegante, un sentimental sin escrúpulos.
Estoy convencido de que esta novela que lleva sólo su nombre, es la carta de presentación de un hombre que no tardará en correr nuevas aventuras.
Entretenida.
Muy entretenida y bien escrita.
Eso sí: sin sorpresas.
Esta rápida historia de aquellos que creían en sus ideales, fueran de un lado o del otro, de quienes los engañaron, de quienes hicieron de eso su forma de vida, o su oportunidad de venganza, se sirve de forma clara, con una estructura lineal y transparente.
Pero sobre todo, sostenida en una estética y en unos referentes ya vistos y que utiliza sin intentar disfrazarlos. Cada página nos suena a película de cine clásico de Hollywood, en blanco y negro, con elegantes mujeres de piernas largas y moral corta. De encantadores asesinos.
Ese es precisamente para mi su mayor encanto. De hecho, lo que me sobra es la pretendida actualización a base de algunas escenas de sexo bastante explícitas. Falcó nos regala una textura que, no por conocida, o quizás precisamente por ello, nos resulta acogedora, donde caminamos sin necesidad de guía y nos sentimos cómodos.
Falcó es un entretenimiento que cumple su objetivo con corrección.
No es una joya literaria ni lo pretende. Creo que la presentación del personaje reduce ligeramente la peripecia, que será sin duda mayor en próximas entregas.
En cualquier caso, Pérez-Reverte vuelve a demostrar su olfato para conectar con sus lectores y configurar una bibliografía amplia y plural.
Repito: buen entretenimiento.

Público

viernes, 18 de noviembre de 2016

CINE: LA LLEGADA de Denis Villeneuve

USA. 2016
Amy Adams. Jeremy Renner. Forest Whitaker

Denis Villeneuve me resulta un director tan atractivo como extraño.
En su filmografía, nada menos que la adaptación de un clásico contemporáneo teatral tan potente como Incendios, muy alejado en temática y argumento de lo comercialmente digerible. También una adaptación conceptual de un relato de Saramago con Enemy.
Incluso cuando se decide por géneros tradicionales, sus resultados tienen un lenguaje atípico como demostró en las logradas Sicario y Prisioneros, utilizándolos para mostrar los rincones más oscuros del ser humano en situaciones extremas.
Por supuesto, no esperaba que su inmersión en la ciencia ficción fuese a dar como fruto una cinta tradicional.
La llegada no lo es.
Hay que empezar diciendo que esta es una historia que sólo se puede analizar desde el conjunto, que adquiere todo su significado al final, que hasta entonces no conoceremos las claves para interpretar toda la propuesta.
Por eso me resulta extraño leer ciertas críticas que hablan en su visión de primera y segunda parte. La llegada es para mi un todo compacto en el que los minutos finales, las conclusiones, son el lugar hacia el que nos iba guiando el camino.
Pero no comencemos por la conclusión.
La premisa de partida de la cinta, una vez traspasado su triste prólogo, no nos resulta extraño a quienes disfrutamos con la ciencia ficción: un buen día, unas cuantas naves espaciales hacen su aparición en los cielos del planeta. Ahora queda saber quien las tripula y cual es el objetivo de la visita.
El primer cambio, aparece ahí. En lugar de un acercamiento científico o aventurero, aquí el intento de conocimiento se produce a través del lenguaje.
Porque La llegada es una historia que en su aspecto de búsqueda, se convierte en una propuesta racional, casi matemática. Por ello estos aspectos gozan de cierta minuciosidad que puede convertirse en lentitud y algo de frialdad.
Pero al mismo tiempo, y no quiero dar pistas, una historia como esta tiene que tener una alta temperatura emocional.
Guionista y director, consiguen un importante equilibrio, una mixtura perfecta entre dos tintes que en principio parecen antagónicos. Se le ha echado en cara cierto nivel de ampulosidad, incluso cursilería. No estoy de acuerdo.
En lo que se refiere a factura, la caligrafía tiene la elegancia de Villeneuve y el resultado es de una extraña belleza. De todos modos me gustaría destacar que, si bien es una cinta que en ningún momento abusa de los efectos especiales, consigue una representación original e inquietante tanto en lo que se refiere a las naves como en sus pasajeros y su modelo de comunicación ( de hecho, me he decidido acompañando este comentario, por el cartel del estreno americano, que considero mucho más irónico).
Carlos Boyero, la definía como didáctica. Como casi siempre, acierta con las palabras.
Se puede disfrutar por lo tanto desde el punto de vista intelectual, pero no por ello es un aburrida propuesta sesuda.
La llegada resulta, o a mi me resulta, apasionante.
Y además me emociona.
La llegada puede verse como una hermosa y triste historia de amor y vida, como un juego circular de sorpresas y descubrimientos, como una aventura de una mujer valiente.
Cualquiera de estas facetas me vale, todas me valen.
Esta lograda, singular y magnética película me ha dado material para, durante algún tiempo, ejercitar la mente.

Público

miércoles, 16 de noviembre de 2016

NOVELA: BAJO LOS MONTES DE KOLIMA de Lionel Davidson

Salamandra
544 páginas
También disponible en ebook.

Abruma leer las recomendaciones de esta novela.
El prólogo, no recuerdo firmado por quien , habla de ella como la mejor novela de género negro escrita en los últimos años.
No he leído, en resumen, que nadie se haya sentido decepcionado.
Voy a ser el primero.
Como otras veces, aclaro la subjetividad de este comentario que no pretende ser una crítica académica. Siempre pueden influir circunstancias externas y tal vez este libro necesite mayor concentración de la que yo tengo en estos días.
En cualquier caso, sólo mi disciplina, y cierta curiosidad , me ha llevado a acabarlo. Y es que , tengo la sensación, mi interés por lo narrado no está en equilibrio con aquello que pretende contar su autor.
Vayamos por partes.
Bajo los montes de Kolima es realmente una novela de espionaje y aventuras, con algún toque de ciencia ficción. No género negro al uso. Desde el inicio, como cualquier historia de este tipo, se exige una confianza en lo que se cuenta ( rocambolescos sistemas de comunicación, personajes increibles en su devenir... ) y yo acepto ese paso. Ahí, en esos primeros capítulos, consigue engancharme , tanto por la posibilidad de que lo que ocurre en un centro de investigación escondido en Siberia sea apasionante, como por la personalidad de un protagonista totémico y lleno de esquinas.
La primera parte de la epopeya, en el barco, también responde a lo esperado, todavía hay una integración posible entre la expectativa y lo que se cuenta.
Sin embargo, es a mitad del metraje, cuando comienza el cansancio.
Por un lado, toda la información me traslada la misma sensación que la nieve que asola el lugar: sepulta trama y personajes ante infinidad de datos y peripecias. Por otro, el secreto escondido, no está a la altura de lo esperado ( la exigencia de confianza es ya excesiva ) y además el autor no tarda en apartarla a un lado, más interesado en la aventura del hombre solo.
Existe una construcción correcta, una buena descripción de paisajes, buen uso de las diferencias étnicas ( aunque en esa fase yo ya había comenzado la lectura vertical), pero también una historia de amor tan poco creíble que me resulta un poco vergonzosa.
Y además, algo que impregna todas las páginas , hay una absoluta carencia de cualquier atisbo de humor o ironía.
Lo dicho: está claro que no comparto las alabanzas.
Bajo los montes de Kolima está muy lejos de parecerme una obra maestra pero es que ni siquiera me ha entretenido.
Los misterios del gusto personal de cualquiera son siempre insondables.... Está claro.

Público      

viernes, 11 de noviembre de 2016

CINE: DESPUÉS DE LA TORMENTA de Hirokazu Koreeda

Japón 2016
Hiroshi Abe. Yoko Maki. Taiyo Yoshizawa. Kirin Kiki. Satomi Kobayashi. Sosuke Ikematsu. Lily Franky. Isao Hashizume.

Parece que Chejov ha sido algo así como el padre de aquellos creadores que se han dedicado a algo tan complejo pero en apariencia tan simple, como narrar la vida.
En esos casos se habla siempre de observación, de realidad, de sinceridad.... como si fuesen estas obras simples cuadros en movimiento.
Personalmente creo que no hay tanta diferencia entre ellos y aquellos que, en apariencia, cuentan historias.
O sí.
Porque en mi opinión, son estas también historias pero ancladas en lo cotidiano, que no necesitan de tramas externas porque lo que se cuenta está en el interior, donde las emociones alcanzan una mucho mayor intensidad cuando de verdad consiguen aprehenderlas.
Una mirada, un gesto, puede contener mucho mayor fuego que el estallido de un volcán, el esfuerzo de un ser humano para esconder sus sentimientos necesita mucho más coraje que las carreras de Indian Jones.
Koreeda es un maestro en la verdad.
Ha tenido alguna película más tradicional, en el sentido de crear tensión conocida como Nadie sabe o De tal padre tal hijo, pero es cuando es más él, cuando nos regala sus verdaderas joyas como Still walking, la inigualable Nuestra pequeña hermana o esta Después de la tormenta.
Una vez más la familia es el paisaje, compuesta en este momento por una pareja divorciada, su hijo, y la madre y la hermana del progenitor.
Con ellos, sobre todo con el padre, recorremos un tiempo escaso hasta la llegada de un tifón que obligará a cuatro de ellos a compartir noche en el mismo apartamento. Hasta entonces, los hemos ido conociendo en sus vicisitudes, en sus inseguridades, en sus miedos.... también sus miserias, principalmente las de hombre frustrado en su carrera literaria que no duda en estafar a su jefe y extorsionar a sus clientes e incluso robar a su madre ( a la que por otro lado da luego el dinero que no tiene ) para sobrevivir ( a pesar de todo, que fácil es empalizar con este personaje, en gran parte por lo bien escrito - humano- que está, en parte por el encanto triste del actor que lo interpreta ).
Poco a poco, llegamos a la sabiduría, aquella que nace de observar la vida, de pensar en ella y de ser consciente de que nunca vamos a conseguir comprenderla en su plenitud.
Toda la cinta respira, pero en ese diálogo entre madre ( abuela ) e hijo ( el padre ), se alcanza una grandeza que de repente nos abraza el corazón.
Hasta entonces, nos mantenemos en un perfecto equilibrio entre lo externo y lo interno, entre lo que se hace y lo que circula en el interior de sus personajes, en su cabeza, pero también en su estómago y sus corazones.
También un equilibrio entre el humor y el drama, como si tiñendo de lo primero cualquier asomo de lo segundo, nos acercásemos más a superarlo y a merecer pequeños regalos de la vida, extraños regalos que nos alegran el alma, como la dedicatoria solicitada de un libro escrito quince años atrás.
Intento trasladar mi opinión en este caso con la misma transparencia que el director, sin ningún alarde de creatividad y evitando sonar críptico. No sé si lo he conseguido.
Decir también que es impresionante lo bien que también escribe Koreeda, como desarrolla sus personajes, como se acerca, los quiere, los roza. También como es capaz de hacer una mixtura donde todo parece relevante y todo parece irrelevante, como la vida ( de nuevo la vida ).
Antes cité Nuestra hermana pequeña, una de mis películas favoritas de la pasada temporada. No puedo evitar comentar la diferencia con esta para que nadie piense que es este un autor que se repite. En esa, más evanescente, la vida transcurría y se sentía, en esta , más concreta, más física, la vida transcurre y se habla. Ambas son piezas no sólo logradas sino que me producen hacia su autor una verdadera sensación de agradecimiento; tras verlas, tras haberlas gozado con profundidad, tengo la sensación al terminar, de que he aprendido, quizás a aprender. A entender la vida como un proceso de construcción que nunca termina y que siempre será maravillosamente inabarcable.
Gracias pues.

Público

miércoles, 9 de noviembre de 2016

CINE: SULLY de Clint Eastwood

USA. 2016
Tom Hanks. Aaron Eckhart. Laura Linney. Holt Mccallany

Repasando la filmografía de Eastwood en los últimos tiempos, nos encontramos con un dibujo bastante realista de los Estados Unidos de América.
Entre sus héroes, alguno tan cuestionable como el protagonista de la excelente El Francotirador, o incluso el de Gran Torino, a los que, de todos modos, el director se atreve a hacer algo tan políticamente incorrecto hoy día, como otorgarles el beneficio de la duda y reflexionar sobre su figura dentro del entorno que les tocó vivir.
En el caso de Sully todo es mucho más transparente.
Sully es un héroe.
Sin fisuras.
Y lo es dentro de unas circunstancias cotidianas y sin, aparentemente, una proyección previa hacia la grandeza. Es un héroe precisamente porque es un persona normal,  porque nos mueve a pensar que todos podemos serlo, que el mundo, por mucho que en ocasiones parezca un lugar feo, no lo es.
Creo que precisamente uno de los logros de esta narración es trasladar la valoración del piloto por parte de los ciudadanos, que lo coronan desde el primer momento sin ninguna duda, con una emoción y una ternura posesiva.
Quizás Eastwood haya pensado que en estos momentos, su país necesita más que nunca referencias positivas creíbles.
A lo mejor es su admiración real por la hazaña de este piloto lo que le ha llevado a hacer esta película homenaje con total entrega al personaje.
Porque lo cierto es que, si algo se le puede echar en cara , es su economía narrativa, la ausencia de una trama real, estando esta limitada a un mínimo conflicto de duda, donde ni siquiera los inquisidores consiguen escapar del aura del protagonista.
Lo importante es la hazaña, y lo mejor de la cinta está en esa parte central donde vivimos de una forma epidérmica y llena de emoción lo que ocurre aquel día y como se produjo ese insólito aterrizaje en el río Hudson.
Eastwood se ha vestido de Capra, de su mirada positiva, de su ilusión. Y esto no es en ningún modo una crítica . Y menos cuando lo que nos están contando se corresponde con lo que casi se podría considerar un milagro.
Por otro lado, sigue demostrando su habitual solidez narrativa, su capacidad de contar que lo han convertido ya en un clásico.
Puede parecer ingenuo engancharse en este alegato pero a mi me ha ocurrido. No necesito más. Me gusta pensar que hay personas así en el mundo y me gusta pensar que existan directores que quieran contarlo, y que lo hagan, por cierto, con un diseño de producción impecable, un montaje brillante que nos hace sentirnos en uno de esos aviones y aspirar el riesgo de cada vuelo sobre una ciudad superpoblada.
De acuerdo, Eastwood es un cronista de lo grande que es América, y en casos como este ( no siempre ) decide hacerle un regalo a su país y evitar las esquinas y los puntos grises. ¿ Que puede tener eso de malo?.
Me olvidaba , estamos en un país donde a veces se pita el himno...... Que envidia no poder sentirse patriota sin complejos.

Público

martes, 8 de noviembre de 2016

NOVELA: LA CARNE de Rosa Montero

Alfaguara
240 páginas
También disponible en ebook.

Creo que la historia que voy a contar , sobre mi relación con Rosa Montero, ya la he escrito aquí en otra ocasión, pero me gusta tanto que caeré en la tentación de repetirla.
Tras sus novelas iniciales, había decidido dejar de leerla. No me parecía una mala escritora pero su mundo me sonaba demasiado artificial, le faltaba , a mi entender , o las suficientes dotes de verdad o de fabulación.
En un largo viaje, aeropuerto, sin libro, encontré en un puesto de prensa , como única opción , su entonces última novela publicada , El corazón del tártaro ( una de las menos conocidas , seguramente por su dureza ), y en un solo libro, me llené de respeto por ella. Me pareció grande.
A partir de ahí, me he vuelto seguidor . Y gracias a eso he podido disfrutar con joyas como La loca de la casa, y divertirme y entretenerme con sus siguientes narraciones.
Rosa Montero es una cuenta cuentos inteligente, tan inteligente como para saber trabajar la literatura, asumiendo siempre referentes muy claros sin asomo de verguenza y hacerlos suyos, o mejor dicho, hacerlos nuestros, porque Montero escribe claramente para el lector, al que parece querer como un buen amigo. Para él, para ellos, para nosotros, incluye juegos en sus relatos que compartimos como un guiño metaliterario que nos hace sentirnos ante alguien conocido.
Desde entonces sus propuestas han asumido el riesgo de la búsqueda , de atreverse a recorrer modelos tan dispares como el thriller, o la ciencia ficción, pero también otros tan extraños hoy día como la novela de caballerías. En todos ha conseguido salir airosa.
La carne habla de la edad , del paso del tiempo y de ese momento de la vida cuando parece haber comenzado el tiempo de descuento. También de la soledad , esa sensación tan cómoda en ciertas etapas pero que no tarda en convertirse en una carga. Y por supuesto, del malditismo, de esa sensación de diferencia y desarraigo que tantas veces roza la locura , de los malditos famosos y de los malditos cotidianos, el que podríamos ser cualquiera de nosotros.
La carne entretiene , engancha , se lee rápido, con fluidez y tensión.
Pero es más que un mero entretenimiento, no sólo por lo que cuenta y sobre aquello sobre lo que reflexiona, sino también por el manejo habitual que su autora lleva a cabo sobre la propia narración.
Está , ya lo he citado antes , el juego, está ese compartir con el lector referencias que , seguro, ambos conocen. Está el uso de diferentes géneros, el thriller, la novela amorosa, el conflicto profesional... pero como siempre, elaborándolos al servicio de su historia. Y está su riqueza cultural, su caudal de conocimientos sobre literatura y arte que deja las páginas plagadas de anécdotas.
Hay un final a mi historia con la autora que , este creo, es nuevo:
Un buen día terminé en su página web y le escribí contándole lo que narro en el primer párrafo de esta entrada. Pasó el tiempo. Estaba seguro de que una escritora tan mediática tendría muchas dificultades para leer y contestar a todos los correos que le llegasen por esa vía.
No esperaba respuesta.
Pero llegó.
Y tengo que decir que fue sorprendente en su cercanía. No sólo por su sentido del humor, algo que está claro para cualquiera que la haya leído, sino por la que considero la principal virtud de la verdadera inteligencia, su humildad.
La escritora daba las gracias con una sinceridad cierta.
Lo dicho: Rosa Montero está en comunión con sus lectores, los reconoce , los respeta , los quiere. Pues sus lectores la encontramos de nuevo en La carne , otra de sus novelas con las que hemos pasado un muy buen rato.

Público      

domingo, 6 de noviembre de 2016

HISTORIA: LOS ROMANOV ( 1613- 1918 ) de Simon Sebag Montefiore

Planeta de Libros
970 páginas
También disponible en ebook.

Tras mucho pensar, he eliminado la palabra novela del título de esta entrada.
Tampoco lo he sustituido, como he hecho alguna otra vez, por ensayo, ensayo histórico en este caso.
Finalmente me he limitado a algo mucho más genérico y posiblemente más abstracto: historia.
Porque Los Romanov no es , en ningún caso una novela, ni tampoco un ensayo que intenta dirimir las razones de lo que ocurrió.
Es todo eso y al mismo tiempo algo diferente. Una crónica donde los datos no se enumeran sino que se narran, y una reflexión donde no se pretende llegar a conclusiones, a sabiendas de que es imposible encontrar  la verdad desde el futuro.
Pero sobre todo, Los Romanov es un empeño titánico y conseguido.
Ya nos lo dice el "apellido" del título: 1613-1918. Nada menos que trescientos años.  El tema se complica, ya que durante esos tres siglos y en la dinastía que nos ocupa, hubo personajes como Pedro El Grande, la Zarina Catalina, la pareja formada por Nicolas y Alejandra o Rasputín. Pero no sólo eso, este enorme libro, nos descubre muchos más, menos conocidos, posiblemente menos "mediáticos", pero tan importantes como ellos en el desarrollo de este magno país, brutal en su extensión y en una cultura rica y emocional, capaz de conjugar la mayor miseria con un incomparable derroche, Rusia.
No es fácil la lectura de esta obra.
Pero sí apasionante.
Es impresionante la cantidad de fuentes que utiliza su autor y el número ingente de personajes que pueblan esta narración. También los datos y hechos. No es fácil transitar un libro en el que cada dos páginas habría material suficiente para una novela al uso, sin caer en cierto rechazo por lo enciclopédico.
Es verdad que se siente algo así en las primeras páginas.
El autor ayuda con una estructura muy sistematizada por capítulos y cada uno de ellos con su listado de personajes. Aun así, no es fácil evitar la sensación de perderse en la maraña. Creo que lo más sencillo es entender lo complejo de asimilar todo y quedarse con la línea troncal de la familia, asumiendo todo lo demás en la medida en la que afecta a su devenir.
Yo así lo hice y no tardé en sentirme atrapado por lo inconmensurable de lo que cuenta, por la vastedad de espacio y tiempo, y por la riqueza de sus protagonistas, una casta de hombres y mujeres que llegaron a creerse dioses y que, durante más de trescientos años tuvieron en sus manos, con una total libertad de decisión, los destinos de un país inmenso, es decir, los destinos de millones de seres humanos.
Desde la brutalidad de los primeros tiempos hasta lo refinado de las últimas generaciones, es sorprendente establecer esa clara conexión , esa base sin duda genética, que los convierte en ambiciosos, despiadados, seguros de su autoridad y de su derecho divino. Su grandeza, no siempre merecida por sus condiciones para gobernar ni por su comportamiento, parece estar inmersa en una fe que tiene mucho de leyenda y de superstición y que estaba claramente inoculada en todos ellos desde su nacimiento. Este libro consigue transmitir esa condición no del todo definible pero si aceptada y relevante.
Como escenario,también contemplar a un país que, equivocadamente o no, consiguió avanzar desde la incuestionable servidumbre hasta la revolución. Y una Europa encaminada hacia sus dos guerras brutales, para avanzar hacia la historia moderna y superar siglos en los que sus conflictos eran los conflictos familiares de una serie de anacrónicas monarquías.
Montefiore es capaz de manejar toda la información con maestría para no aburrir, no acogotar, y al mismo tiempo, no ceder terreno a la especulación ni la superficialidad.
El resultado, ya lo he dicho, apasionante.
También repito que no es fácil la lectura de un libro de esta magnitud, y no lo digo sólo por el tamaño, sino también por el contenido, pero en cualquier caso, es un esfuerzo y una disciplina que se ven sobradamente recompensados.

Público

viernes, 4 de noviembre de 2016

CINE: VERANO EN BROOKLYN de Ira Sachs

USA 2016
Greg Kinnear. Jennifer Elf. Theo Tapliz. Michel Barbieri. Paulina García. Alfred Molina

El año pasado me fascino la cotidianidad de una película absolutamente perfecta, El amor es extraño.
No conocía a su director y, desde los primeros minutos, me consiguió atrapar en la sencillez con la que nos contaba una historia que podría estar ocurriendo en ese momento en nuestra propia calle.
Era asistir a la verdad ( nada que ver con los reality, no confundir).
Los sentimientos eran tan puros y comprensibles, tan transparentes, que sólo cabía que fuesen ciertos.
Ahora, en Verano en Brooklyn ( inadecuado e insulso  título para un original mucho más sugerente, Little Men ), vuelve a moverse en territorio conocido.
Los títulos de crédito coloristas y la melodía recurrente, parece anunciarnos que vamos a ver una película sino infantil, sí protagonizada por niños. Pero también, unido a la frontalidad y el tono algo naif con que se fotografían los escenarios, podría remitir a la pintura de Hockney, un subtexto que creo recorre toda la película, produciendo cierta ambiguedad.
Porque lo cierto es que Verano en Brooklyn no es en ningún caso una película infantil aunque efectivamente sean dos niños los protagonistas. Son los adultos los  que verdaderamente mueven esta narración tan dura dentro de su ligereza, y no nos vendría mal aprender de ella como una lección maestra.
La amistad entre Jake y Tony es una de esas relaciones que podrían remitir a un Enid Blyton urbano. Meticulosa, llena de un encanto ingenuo, trasunto de la felicidad más creíble. Podríamos incluso definirla como luminosa.
El conflicto entre sus progenitores ( no digo "que estalla", porque en esta delicada película no hay estallidos ), tiene sin embargo la acidez de una vida adulta enfrentada a la realidad en un mundo no siempre justo y con el transfondo de algo tan "adulto" como los problemas económicos o, porqué no, la avaricia.
El contraste y la permeabilidad entre los dos niveles se desarrolla con la naturalidad de la vida. No siempre positiva, no siempre negativa; probablemente siempre mezcla de ambas cosas,
Sencillez es la palabra que más se utiliza al hablar de esta obra. Sencillez que para mi es una virtud.
Y hay pocas cosas tan sencillas como mirar.
Ira Sachs nos regala su mirada para que nosotros podamos ver. Si recepcionamos ese regalo y lo hacemos con tranquilidad, curiosidad, sin buscar segundas lecturas sino sabiendo que todo se muestra de forma transparente ante nuestros ojos, que todo está ahí, encontraremos mil matices en esta película que alguien puede confundir con pequeña pero que para mi es totalmente grande.
La mirada de Sachs, esa que nos ofrece, es inteligente, es, creo que ya lo he dicho, limpia, y sobre todo es sensible, capaz de detenerse en los detalles, de destilar la emoción.
Gracias a él, un creador que no necesita que se le reconozca, que no intenta dejar su firma, podemos disfrutar de una joya, engarzada , lo repito, en la verdad.
Para concluir, ese final abierto ¿feliz?, no, no podría serlo, pero tampoco dramático. Como la vida, una vez más.

Público