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domingo, 6 de diciembre de 2015

NOVELA: JUDAS de Amos Oz

Siruela
304 pàginas
También disponible en ebook.

De Amos Oz comencé a leer hace muchos años, precisamente durante un viaje a Israel.
Seguí luego con la intermitencia con la que su obra iba llegando a nuestro país, hasta que una editorial tan seria como Siruela parece haber decidido prohijarlo e incluirlo entre sus escritores de cabecera.
Son por lo tanto varias las novelas y relatos que conozco, y su imagen la asocio con un narrador que posee la capacidad de extrañamiento, de contemplar el mundo desde una perspectiva que, sin llegar al surrealismo, dista de lo corriente, como sin duda dista el país donde le ha tocado vivir y que parece intentar comprender.
Para mi, su obra más destacada es Una historia de amor y oscuridad, en la que, en lugar de tinta, parece haber utilizado sangre, para contar la historia de los suyos y en especial de su madre. Esa sinceridad parecía decirle al mundo que él había entregado suficiente para tener derecho a su propia opinión sobre un conflicto eterno, coincidiese o no con los mensajes políticamente aceptados.
Como cualquier mente inteligente e inquieta, Oz se ha cuestionado tal vez no tanto la situación como la posibilidad de futuro. Y eso le ha valido por parte de muchos el apelativo de traidor.
Y sobre la traición es sobre lo que se construye Judas.
La parte narrativa, con la extrañeza y la oscuridad habitual en él, se conforma como una especie de pieza de cámara para tres personajes presentes y dos ausentes, un retrato de las consecuencias que en los seres humanos tienen las decisiones políticas. Si su estatismo no cansa es porque ante nuestros ojos se va desvelando la complejidad de cada uno de ellos, de esas personalidades heridas y todavía sangrantes, posiblemente hasta su muerte. O en el caso de los que ya han muerto, hasta que llegue a desaparecer su recuerdo.
Pero creo que el falos más importante de Judas está en la reflexión.
Utilizando la figura de ese discípulo, cuestionando su figura, y profundizando también en la opinión que sobre Jesús tienen los judíos, Oz nos enfrenta con la injusticia que muchas veces se esconde bajo el apelativo de traidor, y que no tiene otro objetivo que el de apartar al pensamiento diferente. Tanto en lo que se refiere a la base conceptual como a la interpretación de la leyenda, la inteligencia de su autor y su capacidad para hacerse preguntas, nos lleva a recorrer una odisea intelectual que no deja de sorprendernos.
Estas páginas son capaces de aportar, o al menos a mi me lo parece, mucho más que muchos discursos encendidos sobre la cuestión israelí, siempre marcados por un odio atávico y una recolección de pesares e injusticias que son capaces de cargar las alforjas de las dos partes hasta el desbordamiento.
En cualquier caso, en Oz hay un compromiso, y ya no se circunscribe sólo a su pueblo sino a toda la humanidad, y ese compromiso es la lucha por la paz, por buscar soluciones, y pasa por dudar de que una sola idea pueda tener el valor de una vida humana.
Judas es una novela valiosa y sobre todo valiente, un libro que consigue estar cargado de pensamiento sorteando el cliché de las obras de tesis.
Amos Oz sigue siendo uno de los escritores más relevantes de la actualidad. Esperemos que voces como la suya se escuchen y nos acerquen cada vez más a un mundo donde sean los seres humanos lo realmente importante.

Público

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