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miércoles, 15 de julio de 2015

CINE: PRIDE de Matthew Warchus

Reino Unido. 2014
Ben Schnetzer. Monica Dolan. George MacKay. Bill Nighy. Andrew Scott. Imelda Staunton. Dominic West. Paddy Considine. Joseph Gilgun. Sophie Evans. Jessie Cave. Freddie Fox

El cine británico ha creado sus propios géneros.
Si en su día destacó por el cine elegante , clásico en el sentido más radical de la palabra, como reflejo de la época victoriana , seguramente fruto de los éxitos de James Ivory en el mercado internacional, posteriormente asistimos al nacimiento de un cine político hiperealista, capitaneado por Ken Loach y que , heredero del grupo de dramaturgos que configuraron los "angry young men", tuvieron su contra-musa más fiel en Margaret Tatcher.
Seguimos avanzando, y no podemos olvidar el valor que en esas islas se le da a la tradición; en cine pocas cosas tan tradicionales allí como los Ealing Studios y un tipo de cintas que tienen su descendencia en los feelgood movies tan americanos. De aquella época , Pasaporte para Pímplico es ya un clásico.
Así, en las últimas décadas , han aparecido un conjunto de películas que optan por la opción en apariencia irreverente de mezclar la crítica social con el humor , dando una visión diferente y , sobre todo, consiguiendo generar una mayor empatía hacia lo que cuentan ( y accediendo a un número considerablemente mayor de público ).
Entre los hitos de este modelo, Billy Elliot y Full Monty ocupan posiciones estelares.
Pride se engloba en este género híbrido a la perfección.
Nos encontramos en un momento histórico donde las huelgas de mineros se cruzan con la lucha por los derechos de los homosexuales, punteada trágicamente por la aparición del sida. Un grupo de jóvenes activistas , decide colaborar en la recaudación de fondos para los huelguistas. No será fácil que estos lleguen a aceptar su ayuda. La trama sólo puede derivar en un camino de entendimiento, de aceptación y de libertad; a fin de cuentas, todos ellos, de una manera u otra, están luchando por sus derechos.
El planteamiento coral deja espacio para todos: aquel joven que tiene que salir del armario y el anciano que nunca lo ha hecho, la mujer que descubre un camino de realización personal, los que se niegan a aceptar y los que terminan aceptando, quien debe de encarar la muerte, quien debe enfrentarse con su pasado....
Posiblemente este modelo tiene siempre un punto de partida complicado , y es el aceptar cierta frivolidad a la hora de tratar temas muy serios. En el caso de Pride puede achacarse al conjunto que son muchos los temas que hay encima de la mesa ( dignidad, homofobia, libertad, miedo etc. ) como para que alguno de sus tratamientos no peque de superficial: me parece difícil creer que la aceptación de la homosexualidad por parte de la cerrada sociedad galesa tenga su punto de inflexión en unas lecciones de baile, por ejemplo. Pero el conjunto funciona.
En primer lugar no debemos olvidar que , por mucho que en momentos nos cueste creerlo, la historia está basada en sucesos reales.
En segundo lugar, la reflexión a la que pretende empujarnos, posiblemente no sea profunda pero sí importante. Siempre hay puentes que se pueden tender entre los extremos en apariencia más irreconciliables, aunque también hay que asumir que siempre existirá gente que no esté dispuesta a cruzarlos.
Pride es una cinta más que correcta. Ambiciosa en su producción y contenida en su desarrollo, con las dosis justas de emoción pero sin explotarlas y las dosis justas de humor pero sin alcanzar nunca el ridículo. Las aristas se dibujan con tiralineas y cada uno decidirá la importancia que les quiere dar , ya que a fin de cuentas es una comedia.
A su manera es un cine reivindicativo y político, y hacerlo más superficial para llegar a un público mayor, no me parece una mala opción.

Público    

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