Páginas vistas en total

sábado, 28 de febrero de 2015

CINE: EL FRANCOTIRADOR de Clint Eastwood

USA 2014
Bradley Cooper. Sienna Miller

En los últimos años el gran Eastwood se ha convertido en el mejor cronista de la historia de su país, de su música, de sus batallas, de su metamorfosis interna, de sus héroes...
Es un cronista sin complejos, no los tiene a la hora de mostrar la decadencia de alguno de sus mitos, pero tampoco a la hora de hablarnos del espíritu que, desde su nacimiento, casi como si estuviese implícito en su adn, inunda sus corazones. La consecuencia es que algunos traten de patriotero su discurso en casos como el que nos ocupa; personalmente creo que nada tan injusto pero, además, no puedo evitar encontrar en ese adjetivo cierta envidia ( al menos la que yo siento ) ante un país que ha conseguido que sus habitantes lo consideren casi una extensión de su hogar.
El Francotirador habla de la creación de un héroe y de su integración en el mundo contemporáneo. Por ello toda la narración es tan dependiente del personaje central, alrededor del cual pivotan el resto, algo que se sostiene sin problemas gracias a la excelente interpretación de Bradley Cooper.
Asistimos a su nacimiento, cuando buscando un lugar en el mundo, ve la oportunidad de proteger a los demás como un camino; su vocación, su compromiso, parece desarrollarse hasta el infinito tras los atentados del 11 de septiembre. Una actitud que puede tacharse de infantil o de ingenua, ese terror ante un ataque inesperado y hasta entonces inimaginable para la mayor potencia del mundo. Pero es importante ser capaz de percibir como ese habitante, que posiblemente representa el sentimiento de toda una nación, es capaz de extrapolar el terrorismo a una agresión a su entorno familiar y cotidiano, convertir esa ameneza global en una amenaza particular.
A partir de ahí, el personaje comienza a desarrollarse desde una perspectiva totalmente humana, con sus miedos, sus dudas, sus dificultades en el retorno. Poco a poco, su profesión se convierte en algo personal y la justicia se confunde con venganza. El héroe hoy día, cuando ya no hay lugar para las leyendas ( por mucho que ese sea el apodo de nuestro protagonista ), está lleno de fallas, y quizás sea eso lo que lo hace grande, lo que lleva al resto de los ciudadanos de la nación a poder identificarse con él.
Eastwood no juzga. Sólo nos cuenta. Incluso aquellas escenas donde su decisión implica la vida de un niño.
De acuerdo que a todos nos crea cierta desazón pensar en un héroe para definir a alguien cuyo logro principal es el asesinato de alguien muchas veces indefenso , pero considero que verlo así sería simplificar mucha la cuestión de las derivadas de algo tan atroz como la guerra.
Además , esta es una historia que había que contar y hay que ser valiente para hacerlo con respeto.
Ese final, ese trozo de realidad documental que adorna los títulos de crédito, dejan claro lo que el personaje supuso para la mayoría del pueblo americano. Gracias a personas como él, ellos llegaron a sentirse más protegidos, también eso es importante.
Por lo demás, nuestro director se curtió en el cine de acción, es algo que queda claro en el ritmo que sabe imponer a este duelo, a esta aventura vital, hasta convertirla en dos horas totalmente apasionantes. Al mismo tiempo la dota de un aire narrativo clásico, que no necesita otros alardes.
Sí, El Francotirador es posiblemente una película muy americana, pero eso no puede tener nada de malo si recordamos que fueron ellos los que nos enseñaron a amar el cine.
También puede ser una base para pensar sobre muchas cosas.
Despacharla con la descripción de cine patriota y manipulador, me parece fácil y equivocado.
Y por encima de todo, es una obra muy bien hecha.

Público

viernes, 27 de febrero de 2015

CINE: TIMBUKTU de Abderrahmane Sissako

Mauritania 2014
Abel Jafri. Hichem Yacubi. Kettly Noel. Pino Desperado. Tolou Kiki. Ibrahim Ahmed. Layla Walet Mohamed

En los últimos meses, el horror creado por los fanáticos islamistas ( y retransmitido con saña en un alarde de salvaje propaganda ), ha escalado hasta límites difícilmente soportables. Cada nuevo noticiero, trae muestras mayores de la barbarie. Nadie puede ser ajeno a la bofetada de cada paso adelante de la bestialidad.
Pero nos falta, o me falta algo más allá del terrorismo: el miedo cotidiano, lo que han contaminado el día a día, como ha afectado en singular, a personas sencillas, a comunidades que no siempre alcanzan la proyección pública de los acontecimientos más sangrientos.
Eso es lo que nos muestra Timbuktu.
Una pequeña ciudad donde los yihadistas imponen su dictadura, absurda pero no inocente, peligrosa en su falta de respeto a la vida y a la libertad y en su absoluta soberbia.
El director es capaz en noventa minutos de cruzar diferentes historias, algunas más desarrolladas ( el tronco es ese matrimonio de pastores y su hija ) , otras abocetadas, en algún caso sólo una imagen es suficiente,... ese antiguo rapero contando su historia como hombre anuncio, esa madre cuya hija se ha visto obligada a un matrimonio no deseado, esa bruja loca capaz de rebelarse o el hombre que"no lo sabe todo"... No se ensaña en el horror, al contrario, busca y consigue la belleza, pero no por ello nos sustrae a la crueldad de, por ejemplo, una lapidación.
Todo encaja en este tapiz que tiene la delicadeza de la orfebrería, la belleza del color de sus túnicas , el sonido de la poesía y secuencias tan inolvidables como el partido de fútbol, el baile sin música de un hombre o la mujer vestida con colores chillones enfrentándose a un coche lleno de hombres armados. Hay en esta película la mano de un gran director, inteligente, con sentido visual pero, sobre todo , con una enorme sensibilidad.
No sé si puede calificarse Timbuktu de cine político, en cualquier caso, sí estoy seguro de que es cine necesario.
Ayer nos enteramos que otra de las hazañas del llamado estado islámico ha consistido en destrozar piezas que habían sobrevivido a tres mil años de historia. Cuando la barbarie también ataca algo tan importante como la cultura, es importante que la cultura derrote a la barbarie.
La belleza de estos fotogramas es una forma de victoria.

Público

lunes, 23 de febrero de 2015

OSCARS 2015 - RESULTADOS

Vamos a ver , no son estos comentarios de opinión algo que me divierta hacer , pero una vez que he hablado de las nominaciones , entiendo que no estaría bien no escribir sobre los resultados.
Como regla general, a mi me gusta cuando hay sorpresas , ese síndrome Carros de Fuego que lleva tantos años sin producirse.
Esta vez parecía todo cantado , Birdman, un excelente artificio, ok, ni una pega, como tampoco lo habría habido con Boyhood ( ni sorpresa ); puestos a elegir , me hubiese emocionado más El Gran Hotel Budapest, pero bueno, va bien servida con cuatro ( me repatea que se les conozca como "menores", un premio nunca es menor ).
En cuanto a interpretaciones , no he visto la de Julianne Moore ( también cantada ) pero ella me gusta ; Eddie Remayne está perfecto pero deberían de deshacer el maleficio de que competir contra alguien que representa a un discapacitado está llamado a perder seguro. Estaba Michael Keaton, estaba Steve Carell.....
Secundarios, Patricia Arquette perfecto. No he visto tampoco la del actor secundario, creo que está muy bien , pero dudo que supere al Mark Ruffalo de Foxcatcher ( ni posiblemente al Ethan Hawke de Boyhood ).
Película extranjera. Ya dije en su momento que Ida me plantea problemas a la hora de encajar sus dos historias ( a pesar de considerarla una película muy buena ), visto su historial de premios debo de ser el único. Prefiero Relatos Salvajes, sin duda, e incluso Leviathan.
Bueno, lo dicho. Ni una sorpresa. Pero tampoco nada que nos disguste ¿no? . Eso son los Oscars. Mucho color y una gran fiesta para el cine.
El año próximo más.

Público  

viernes, 20 de febrero de 2015

CINE: FOXCATCHER de Bennett Miller

USA. 2014
Steve Carell. Channing Tatum. Mark Ruffalo. Vanessa Redgrave. Sienna Miller. Anthony Michael Hall

No soy un fan del deporte ( de hecho creo no haber visto un partido entero en mi vida, ni de fútbol, ni de baloncesto, ni...), y consecuentemente, tampoco lo soy de las películas sobre el deporte.
Sin embargo, Bennett Miller ya lo consiguió en su anterior película, Moneyball, convirtiéndola en una comedia muy entretenida sobre la lucha y la superación; y ahora en Foxcatcher , una tragedia psicológica sobre la trastienda del sueño americano . Gracias a él, primero me entretuve con el cine deportivo y ahora me ha apasionado.
Y es que Foxcatcher me parece excelente.
Aquí el deporte es la lucha, más difícil todavía, porque lo cierto es que no se de él absolutamente nada, sin embargo, el guión da los suficientes datos para no sentirnos perdidos y tampoco nos pide nada más.
Lo que importa , debería de decir, son los personajes, fantásticamente diseñados en todos sus matices, pero no sólo ello, sino también las relaciones que los sostienen, basadas en las líneas directrices del sueño americano. la facilidad de alcanzar el éxito, la cercanía del dinero y la necesidad de una figura paterna, guía y mentor; lo que nos cuenta Foxcatcher es que a veces el padre es un enfermo, que el dinero sólo se enseña y no garantiza la felicidad, y sobre todo, que el éxito es en la mayoría de las ocasiones un espejismo que puede desvanecerse en segundos.
El hecho de que esté basado en una historia real, convierte esta tragedia en pesadilla.
Hay dos factores que hacen de la plasmación de este relato una obra apasionante:
Por un lado, el guión es perfecto, minucioso, y sin concesiones, dado que lo que verdaderamente importa es el desarrollo interior de sus personajes, y la dirección es capaz de asumir este objetivo , con una cámara que parece radiografiarlos hasta el alma. El resultado es denso, sólido, repito: apasionante.Una especie de triángulo masculino alrededor de la lealtad, la fraternidad, la admiración, la envidia, las necesidad de ser admirado y buscarse un lugar en el mundo.
El segundo factor es la interpretación de los tres actores principales. Parece como si la excelsa Vanessa Redgrave, magnífica como siempre en sus casi dos únicas escenas, les apadrinase. Porque lo cierto es que el nivel alcanzado es sobresaliente.
Podría escorarse a artificial la de Steve Carell, con su prótesis nasal y su necesidad de dotar de gestos referenciales a su extravagante personaje, no es así, consigue una creación potente de un ser humano singular y evita en todo momento el peligro de lo ridículo.
Mark Ruffalo me ha gustado siempre, posiblemente esta sea su mejor oportunidad y la aprovecha a tope. Grande.
Pero quiero dedicarle un párrafo especial a Chaning Tatum;lo que le ha pasado con los Oscar me recuerda a lo ocurrido a Mario Casas con Grupo 7, el único del reparto no nominado en su día a los Goya. Supongo que ser guapo y estar cachas ya parece premio suficiente, pues bien, su interpretación es perfecta, fantástica, llena de matices, su personaje es posiblemente el más difícil y lo borda. Excelente. Espero que decida seguir su carrera por esta vía en lugar de optar por el tipo de producto fácil que seguro le ofrecen.
Estos tres, perfectamente empastados, elevan un escalón más un filme que ya con el resto de sus valores ( guión, realización ... ) era excelente.
Foxcatcher es, ya lo he dicho, un mazazo al sueño americano.
Quizás a todos los sueños.
Ya lo dijo Calderón " los sueños sueños son".
Aunque como un eco patético , suenen, en el último segundo,  esos cánticos patrióticos.
Luego la oscuridad.

Público

martes, 17 de febrero de 2015

NOVELA: MAS ALLA DEL OLVIDO de Patrcik Modiano

Alfaguara
165 páginas
También disponible en ebook.

La textura del recuerdo, de la memoria.
Puede no ser tan difícil captarla en una imagen, en una melodía, tal vez en la poesía incluso.
Pero que difícil conseguir la textura de la memoria en una novela.
Con que maestría hay que usar las palabras, que mirada debe de ser capaz el autor de imponer en sus páginas.
Modiano lo consigue.
Más allá del olvido se construye sobre un recuerdo.
El autor no nos narra: nos cuenta, porque nos habla de lo que le ha ocurrido y lo hace desde la imprecisión de la memoria, esa que mezcla detalles muy definidos con contornos difusos, que maneja siempre la duda de la certeza, que no necesita dar información sino que esta va apareciendo poco a poco.
Y todo ello perfectamente empastado, con una elegancia que está presente en cada frase, en cada detalle, y creando una serenidad que nos acompaña por toda la narración.
Son dos jóvenes. Es la vida en unas ciudades brillantes y mutables, también jóvenes.
Es algo así como el amor. Y muchos personajes que se mueven a su alrededor, sin que a ellos nada les sorprenda.
Es estar al límite. Caminar al borde. Sin tiempos, sin futuro, con sólo un presente. Pero mirado desde la ternura que produce el futuro.
Y luego, años después, todavía sin saber cuales eran los sentimientos ni lo ocurrido, que no era final sino otros caminos, un retazo de leyenda, la grandeza de un verso, de un cuadro, de un encuentro que quizás no fuese verdad. Y al final nada, de nuevo el tiempo, nada.
Pero siempre queda la memoria, que se puede repetir hacia el infinito y siempre diferente, y siempre será verdad.
Yo me encuentro sumergido en el relato, lo devoro, lo saboreo en todos sus detalles.
La belleza en esta novela.

Público

lunes, 16 de febrero de 2015

NOVELA: AL LIMITE de Thomas Pynchon

Tusquets
496 páginas
También disponible en ebook.

Sólo había leído, hace ya tiempo, una novela del tan alabado Pynchon, ¿porqué no más? pues fundamentalmente porque me resultó tan compleja la experiencia, que tuve que descansar ( durante años ).
De todos modos, yo soy de los que me dejo influir. Y tras la recomendación de mi amigo dependiente en la Casa del Libro, allá que me lanzo de nuevo ( con un poco de trampa, y es que todas las críticas dicen que esta es la novela más accesible de su autor).
Bueno, accesible accesible no sé si es el mejor adjetivo, pero sí es cierto que por lo general sabe uno donde esta ( otra cosa es que entienda totalmente lo que ocurre ).
En Al límite veo tres niveles:
Parece que el principal ( el más complejo ) es el de una trama de origen económico , que , es el signo de los tiempos, se mueve entre lo real y lo virtual, he incluso adquiere, sobre todo al final, cierto nivel mitológico. Es difícil no perderse a veces entre la multitud de personajes, acciones y tiempos, pero si uno asume esto y no intenta que no se le escape ningún hilo, será capaz de seguir el tronco, de llegar al final, y de entender que en una conspiración es imposible tener todos los datos ( a lo mejor me estoy columpiando y resulta que Pynchon intentaba ser claro... ).
El segundo nivel, más tonal que narrativo, lo acerca a los sitcoms televisivos en la autoironía del personaje central y las réplicas y contraréplicas en los diálogos. Es otra forma de que Al límite se mimetice cada vez más con su época.
Y por último, Al límite es un melodrama, por un lado, de una mujer, independiente quizás a su costa, en una edad en que la soledad se convierte en obligación por falta de demasiadas opciones, capaz de jugar a detective pero también de enamorarse de quien no debe. De ella y de los satélites que a su alrededor, no terminan de estar completos: hermana, ex-marido, amigas, compañeros de aventuras.... todos parecen ser fichas de un juego que los supera en una ciudad que es reflejo de un mundo que vive a un ritmo infernal . Pero no sólo hay un personaje principal, sino dos; el otro es Nueva York, esa urbe que debe tener los brazos fuertes para ser capaz de acoger a todos y a todo, incluso los terribles atentados del 11 de septiembre, el desconcierto, el miedo y la nostalgia de cuando nos sentíamos seguros, una megalópolis a la que , la sabiduría del autor, es capaz de infundir características tan anacrónicas como ternura y cariño..
Al límite no es fácil pero merece la pena; tiene momentos de gran literatura. Está pegada a nuestra época.
Es incluso hermosa en muchas de sus páginas.
Bien. Esta vez no hace falta descansar.
No quiero decir con ello que comparta la opinión de aquellos para quienes Pynchon es una especie de genio absoluto, pero tampoco lo mando al saco de Murakami, por entendernos.

Público

domingo, 15 de febrero de 2015

CINE: INTO THE WOODS de Rob Marshall

USA 2014
Meryl Streep. Emily Blunt. James Corden.Anna Kendrick, Chris Pine. Jonhy Depp. Lucy Punch

Este es, creo, el tercer musical cinematográfico de Marshall.
No se puede decir que haya elegido materiales fáciles y dentro de lo tradicional, sino que los tres son muestras complejas en lo que a escritura se refiere. Podría decir que poseen tres de los mejores libretos que se conocen en un género que no siempre destaca por ello; los elegidos son tres obras de teatro excelentemente construidas.
El resultado en su traslado a la pantalla es desigual:
Chicago es un película con una caligrafía muy marcada, no alejada de Cabaret, donde las canciones funcionan como ilustraciones,  Marshall consiguió dotarla de un ritmo, una vitalidad  y una energía que traspasaban la pantalla.
Nine me pareció, al contrario, un desastre. La base es 8 1/2 de Fellini , una narración que es realmente una abstracción sobre el proceso de creación y la influencia de diferentes mujeres en la vida de un director de cine en horas bajas. Sin embargo, Marshall decidió crear un andamiaje más convencional y con ello incluso se permitió prescindir de algunas de las mejores canciones. Personajes como el que interpretaba como podía Penélope Cruz, sufría una absoluta transformación , a peor, otros cobraban un protagonismo que tampoco aportaba nada.... en fin , creo que lo único que salvó un poco la situación es que el original era bastante desconocido, con lo que poca parte del público podía comparar.
Into the woods es, de los tres, el texto que posiblemente cuenta con una mayor riqueza; partiendo de un conjunto de cuentos infantiles y utilizando el bosque como símbolo de lo verdadero,  crea un entramado en que todos ellos se integran, y todos se encaminan a abandonar el mundo de la fantasía para enfrentarse a la vida real, en los bosques.
El subtexto funciona en dos líneas. por un lado, con una gran carga de ironía y de humor, por otro, una lectura detallada, permite encontrar un verdadero tratado sobre las debilidades del ser humano, la necesidad de entender que la verdadera magia está en el amor, que hay que saber conformarse con lo que la vida nos da...
Todo ello, con la mejor partitura de Stephen Sondheim, alguien de por si capaz de llegar siempre a la genialidad: canciones como "into the woods", "you are not alone", "agony" o "children will listen", son inolvidables.
Esta vez Marshall no se atreve a modificar su materia;, está intacto, pero tampoco aporta nada personal. Disfruto mucho Into the woods porque es un excelente musical, pero me gustaría con más ironía ( esa que asoma en Agony , donde veo una broma sobre el punto gay del género, pero que está totalmente ausente para acompañar el texto de las canciones en muchas otras ) o más brillo, más explosión, más magia y alegría. Eso sí, no hay nada malo, nada incorrecto, se sigue bien y el producto, excelente producto, de base , se nos sirve en una buena producción.
Supongo que a quien no le guste el género podrá hacérsele largo porque nada les va a sorprender, o sólo tal vez los excelentes intérpretes , procedentes de otros empeños y a los que ahora no habíamos escuchado cantar, especialmente Steeep como bruja , pero no sólo ella, todos están magníficos.
El mejor musical de Marshall sigue siendo Chicago; Into the woods tiene méritos: que después del desaguisado de Nine mejor ir sobre seguro, pero no puedo evitar pensar en lo que podría haber llegado a ser.

Público  

martes, 10 de febrero de 2015

TEATRO: LA PIEDRA OSCURA de Alberto Conejero

Director- Pablo Messiez
Intérpretes- Daniel Grao. Nacho Sánchez

No debemos de dejarnos llevar por la distancia, por el hecho de que los conflictos armados se hayan convertido en un porcentaje de tiempo de los telediarios, similar o inferior al que ocupan por ejemplo los deportes.
No debemos.
La guerra es algo atroz, siempre ha sido algo atroz.
¿Termina alguna vez? ¿ hay un final? ¿es necesario un pacto de olvido para seguir viviendo?.
La Transición Democrática fue históricamente considerada como un paso ejemplar, dentro y fuera de nuestro país; sin embargo, en los últimos tiempos, se han escuchado voces ( que posiblemente ya existiesen aunque no se pudiesen escuchar ) que cuestionan esa especie de obligación al perdón, de negar a las víctimas su derecho a ser compensados por lo ocurrido.
No lo sé. No soy capaz de opinar.
Entiendo que no me gusta la Memoria Histórica impuesta porque parece reconocer sólo a las víctimas de un bando; pero también es quizás comprensible que aquellos que han estado más tiempo vencidos , tenga el derecho a una mayor consideración; sería bueno conseguir que eso no se convirtiese también en un derecho a un mayor rencor.
Alberto Conejero convierte retazos de realidad en ficción; el que fue al parecer el más importante amor de Federico García Lorca, quien falleció en el campo de batalla, recibe el regalo de una noche en la que convertirse en héroe antes de ser fusilado. Su diálogo con su joven carcelero no es nuevo. Hemos visto en otras ocasiones estos encuentros capaces de romper muros y de acercar a antagonistas; no por ello, deja de ser eficaz y crear momentos de emoción.
Pero lo que verdaderamente expone La Piedra Oscura es un paso más en la recuperación de la Memoria Histórica. No me parece justo hablar, como he leído en alguna crítica, de que se derrumban las ideologías, porque verdaderamente, no es ideología lo que destaca en el nacional, sino imposición, circunstancias... me hubiese gustado un mayor equilibrio, hubiese sido más complejo y más rico. Por lo que respecta a la presencia de Lorca, es lejana, sirve para ubicar la Historia en la historia, tal vez tiene ( como reconoce el autor en el programa de mano ) un punto de homenaje, pero resulta prescindible.
El texto es eficaz, y eran muchos los ojos brillantes a la salida, algo que no es fácil conseguir en sólo sesenta minutos, aunque ayude mucho la cercanía que produce la pequeña Sala de la Princesa del María Guerrero. Está siendo uno de los éxitos de esta temporada; ya tiene asegurada reposición en septiembre próximo y se están vendiendo entradas con esa antelación; cuando eso ocurre en el teatro, es algo que debe de alegrarnos.
Estoy seguro que gran parte de la culpa de ese éxito y de la emoción, la tiene la excelente interpretación del para mi hasta ahora desconocido Daniel Grao. Muy bien secundado por Nacho Sánchez, personalmente creo que son lo más grande de una representación por lo demás, ya lo he dicho antes , correcta, posiblemente necesaria para el debate.

Público

lunes, 9 de febrero de 2015

NOVELA: PRONTO SEREMOS FELICES de Ignacio Vidal- Folch

Destino
328 páginas
También disponible en ebook.

Una vez concluido este libro, esta melancólica colección de retales, pienso que lo verdaderamente triste de estas historias, está condensado en su título: Pronto Seremos Felices; un deseo , una vocación, la de una sociedad, la de los Países de Europa del Este, , que tras décadas de cierre al mundo, a la libre economía, ven como se abren las ventanas para que entre ese capitalismo tan añorado; es ahí cuando se dan cuenta de que posiblemente no estén preparados para asumir el exceso, que habrá otros que se beneficien, que se aplicará la ley del más fuerte... que todavía no les toca. Pero aun así, siguen soñando, que algún día, que desean que no sea muy lejano, llegará la añorada felicidad, aunque ni siquiera tengan claro que significa ni donde está.
Ignacio Vidal- Folch, desde la distancia, porque lo que cuenta ha pasado ya hace unos años, teje un delicado tapiz, como he dicho antes, compuesto de retales, retales humanos.
El hilo conductor, un español que recorre esos países en una aparente actividad comercial, se va cruzando con diferentes personajes, cada uno de ellos tratado con mucha ternura y con capacidad de tener su pequeño cuento, incluso en algunos casos, son sus propias narraciones las que añaden un dibujo al paisaje.
El tono, la mirada, ya he dicho que está llena de ternura, también de un fino humor y el lirismo de quien sabe ver, el conjunto es ligero, hermoso y, a pesar de su fondo de tristeza, colorista, aunque no intente que esos colores engañen.
El resultado es una muy buena muestra de como trasladar la Historia, a través de lo que Unamuno llamaba la Intrahistoria, la de los seres humanos que, en su día a día, van conformando lo que es la vida. Que pocas veces accedemos a ellos, cuando son verdaderamente mucho más importantes que cualquier acontecimiento efectista.
Lo dicho, un libro de retales, de astillas, de grata y triste lectura.
Una mirada al pasado reciente de unos países que tuvieron que luchar más que nadie para ponerse a la altura del resto del mundo.
Y , sobre todo, de aquellos que nunca ocuparon las portadas de los periódicos, pero que fueron, en verdad quienes tuvieron que sostener el cambio.
Esperemos que ya haya llegado para ellos la felicidad.  

Público

domingo, 8 de febrero de 2015

NOCHE DE GOYAS 2015


No hubo sorpresas. No fue un año como el de Tesis o El Bola. Este año todo el mundo apostaba por La Isla Mínima y fue La Isla Mínima. Nada que achacar al veredicto salvo el premio a Nerea Barros, lo siento, muy lejos de las posibilidades de Natalia Tena o la protagonista de Hermosa Juventud.
El Niño sale bien con cuatro. Para Magical Girl y Loreak, ya es un éxito ( muy merecido ) estar aquí. Y Relatos Salvajes jugaba otra liga. Especial alegría los premios a 8 Apellidos Vascos, a la que echaba de menos en cabecera de nominados.
Pero vamos con el que es siempre el tema de conversación a la mañana siguiente: la gala.
Por resumir, creo que ya hay alguien a la altura de Rosa María Sardá; Dani Rovira ( la foto va para ti), nos ha regalado una verdadera fiesta del cine, con un número de música inicial que es el mejor que recuerdo, mucho humor, foco en lo que debe de ser el foco ( el cine ), invitados de excepción, sorpresas ( hasta baila claqué¡ ), emoción, y un entrañable y cercano tono general.
Reivindicaciones, vale, pero por fin se han dado cuenta de que no es el momento de la agresión. El caso Almodovar es aparte, su poca educación es proporcionalmente inversa al volumen de su ego, y llamar la atención es lo único importante ( que contraste en sus cobardes y melosos discursos en los Oscar ); el caso es que su salida de tono apenas obtuvo aplausos, que diferencia con otros años .
En la parte negativa. La duración. Tres horas y media es mucho. Sabiendo la longitud habitual en los agradecimientos, se podía haber evitado el número de los chaquetillas blancas y los textos del propio Rovira sobre películas con dos directores, los menos logrados. El discurso de Banderas no se podía prever ( ni cortar ) pero deja claro que un actor, por muy buen tío que sea ( lo parece ) debe trabajar con textos ajenos. No sé si Penélope Cruz se habrá enterado de que hacía allí, no lo parecía, la verdad.
En fin, lo dicho.
Por mi parte, reconciliación ( aunque algo cansado al final ).
Ha sido lo que nunca debió dejar de ser: la gran fiesta del cine español.
Dani, enhorabuena, ah¡ y coincido contigo: entre las nominadas, una clara ausencia, Clara. Pero podrá compartir el tuyo.

Público  

viernes, 6 de febrero de 2015

CINE: SUEÑO DE INVIERNO ( WINTER SLEEP ) de Nuri Bilge Ceylan

Turquía 2014
Haluk Bilginer. Melisa Sozen. Demet Akbag. Nadir Saribacak. Ayberk Pekcan. Nejat Isler. Tamer Levent.

Chejoviano.
El nombre de un escritor único convertido en adjetivo. Pero no siempre bien utilizado.
A menudo se confunde con la narración de lo cotidiano, con la observación de la quietud, de aquello en apariencia intrascendente.
Sin embargo, es mucho más lo que se escondía en cada obra del dramaturgo ruso, y todo ello está presente en esta película grande, serena, clásica y llena de alma.
En primer lugar, está el dibujo interior de los personajes, el retrato de sus dudas, de sus miedos, de sus esperanzas y sus desilusiones, de sus contradicciones, sus errores y sus aciertos, su corazón y su cerebro. Sueño de Invierno gira alrededor de un antiguo actor retirado, un ser egocéntrico, egoísta, capaz de la crueldad, vanidoso, cercano al personaje del Profesor del Tío Vania, y como él, casado con una mujer mucho más joven. Ella es uno de los satélites, también su fracasada hermana, un amigo, sus arrendatarios.... Un conjunto que, como si la soledad del paisaje hubiese penetrado en su interior, parece vivir sólo con el objetivo de dejar que el tiempo pase a su través, buscando con desesperación y cansancio algo a lo que agarrarse.
En segundo lugar está la mirada, esa que observa, que no juzga ni condena pero que tampoco esconde. Que es capaz de tomarse el tiempo que haga falta para escuchar y para contemplar el silencio, pudiendo paladear cada gesto.
En tercer lugar, la verdad de las palabras, la sinceridad, la desnudez. Es aquí donde en Sueño de Invierno Chejov se acerca a Bergman, porque las relaciones están presentes en todo su dolor, en su incapacidad de comunicarse, esos hermanos que se agreden y que luego parecen buscarse, y sobre todo esa pareja que nos regala la máxima ansiedad y ese monólogo final tan hermoso.
La película se estructura alrededor de largos diálogos , puntuados con estampas breves de un paisaje hermoso, terrible e inmenso. Las notas de un piano, acompañan en algunos momentos la melancolía y a mi me deja la sensación de una caricia.
Sueño de Invierno dura más de tres horas, pero no es larga, es grande. Su clasicismo sereno, su belleza interior y exterior, y una mano que sabe narrar y coger al espectador para introducirnos en este regalo, hacen de la película una experiencia inolvidable. La  comparación más adecuada que se me ocurre es la de una de esas grandes novelas que nunca queríamos terminar.
Un sueño. Sí. Triste pero vivo.
  
Público

CINE: NIGHTCRAWLER de Dan Gilroy

USA. 2014
Jake Gyllenhaal. Rene Russo. Riz Ahmed. Bill Paxton

Esta semana , el horror filmado del yihadismo, alcanzo su zenith con la retransmisión del piloto jordano quemado vivo.
Parece ser que esos salvajes llegaron incluso a proyectarlo incluso en cines.
Quien no se revolviese ante esa situación ( sin haber visto el núcleo de tan terrible escena ) no podría calificarse de humano....
Simple ¿no?
Pues Nightcrawler llega para hacernos dudar sobre muchas cosas. Entre otras, esa afirmación tan contundente.
Y es que está claro que nos hemos acostumbrado a confundir ficción y realidad , y asumir que las noticias pueden o incluso deben ir acompañadas de casquería; no sólo eso, sino que la sangre se ha convertido en el punto que cualifica una noticia.
En un mundo como en el que vivimos, parece que necesitamos cada vez más impactos, ¿ donde acaba nuestra responsabilidad frente a esa comercialización del drama y la miseria?.
En Nightcrawler, su protagonista, un muchacho sin duda con talento y también con una moralidad bastante difusa, comienza como un ladronzuelo hasta que descubre un filón en su capacidad para retratar lo peor de la especie humana en una gran ciudad. Los siguientes pasos, parejos con la situación que se va desarrollando a su alrededor, no son más que un descenso lógico e incluso ordenado por los caminos en que se van borrando los límites.
Nightcrawler es sin duda una película importante por su contenido, y también porque es un retrato pegado a los tiempos que vivimos.
He leído ciertas críticas que la relacionaban con algunas cintas de Scorsese o escritas por Paul Schrader; no lo veo así, esas películas hablaban de una redención confusa, de un viaje interior. Ahora ese viaje ya no existe, nuestro siglo está pagado de superficialidad, y es superficialidad lo que mueve a los personajes, dinero, éxito, vida fácil... nada más. Incluso el infierno puede teñirse de frases y actitudes propios de los cursos más básicos de emprendeduría.
Cinematográficamente, la cinta es brillante, magnética, sacando lo mejor de un excelente montaje y del paisaje de una ciudad tan visual como Los Angeles.
Además cuenta con una interpretación excelente de Jake Gyllenhaal que consigue dotar de un extraño encanto u psicopatía y de una Rene Russo impecable a la que hacía tiempo que no veíamos. Que ninguno de los dos, ni la propia película, estén nominados en los próximos Oscar sorprende.
No sé si en el cine existen películas necesarias, aunque en ocasiones lo digamos. Si así fuese Nightcrawler sería de visión obligada para los directivos de muchas cadenas de televisión, y posiblemente también para muchos de nosotros.
Terrible.

Público  

martes, 3 de febrero de 2015

NOVELA: EL IMPOSTOR de Javier Cercas


Random House
420 páginas
También disponible en ebook

Comentaba el otro día, que la novela, como forma narrativa abierta, admite cualquier tipo de innovación , tanto en la forma como en el contenido, y es susceptible de utilizar cualquier material de partida, desde la realidad más absoluta, a , lo que es más habitual, la ficción.
Recuerdo que, moviéndose en el campo de la ficción, Javier Cercas ya en Soldados de Salamina, utilizó la figura del escritor/ investigador como un personaje más, otorgando otro nivel a la narración.
Aquí, en el caso de El Impostor, va más allá:
Por un lado, Enric Marco es un personaje real, aunque, como gran falsificador de su propia vida, se moviese siempre en un limbo alrededor de la verdad; él y todo lo que se mueve a su alrededor, es "comprobable".
En segundo lugar, el escritor no es un personaje, sino el propio Javier Cercas, sus miedos, su entorno, su familia, y su sinceridad a la hora de desnudarse un poco ante el lector.
No es fácil, estoy seguro.
Narrar una historia y trasladar al tiempo las dudas sobre la legitimidad de hacerlo.
Investigar, ser capaz de intuir sin fabular, y en ningún momento dejar que la imaginación tome las riendas.
Ser capaz de utilizar artefactos narrativos y ajustarlos a la verdad.
Atreverse a  afrontar un relato que, es seguro, no sólo no resulta cómodo sino que nadie duda que generará, incluso en el propio personaje retratado, no pocas críticas.
El autor afronta todos los riesgos y sale airoso. El resultado está a la altura: estas cuatrocientas páginas son tan apasionantes como la epopeya de Enric Marco. Además, la reflexión continuada y compartida nos lleva de la mano hacia el interior, hacia el cerebro y el corazón de cualquier ser humano, desde las referencias de algunas de las personalidades de la historia, pero sin pecar nunca de pedante. Sólo en algún momento pudiera resultar un punto reiterativo, pero creo que eso es fruto de la necesidad de justificarse, algo comprensible.
Pero hay más . Javier Cercas se convierte en un historiador de la España reciente, capaz de analizar con lucidez y humildad nuestro pasado más inmediato, el paso de la Dictadura y la Democracia y los años en los que algunos decidieron mirar atrás; el magma humano que perdió la guerra y que intentó ganar el futuro, las mentiras que todos necesitaron. Para él, Marco, un Quijote apasionante y deleznable, bueno y malo, era posiblemente uno más, otro pícaro llevado al extremo por las circunstancias que le tocó vivir.
En resumen. Un libro excelente. Una novela real o la realidad novelada. Esta historia no podría haberse contado de otra forma.

Público