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sábado, 27 de septiembre de 2014

CINE: LA ENTREGA de Michael R. Roskam

USA 2014
Tom Hardy. James Galdonfini. Noomi Rapace. Michael Esper. Lauren Susan. Erin Darke. Morgan Spector. Chris Sullivan

No es extraño: detrás está nada menos que Denis Lehane, ese autor que eleva el género negro a la categoría de literatura clásica. Pero lo cierto es que estamos ante una película que, por encima de todo, tiene un guión perfecto.
Como en todas las buenas historias noir, los peores instintos del ser humano, conviven con un romanticismo contenido pero totalmente palpable, y también como en todas las buenas historias de cualquier tipo, existe una colección de personajes perfectamente matizados, absolutamente humanos, pero es difícil contar con uno tan bien escrito y tan bien desarrollado como el protagonista de esta, Bob, un hombre corriente en un entorno lleno de esquinas, del que no contaremos nada más para no destripar la historia, pero que sí hay que resaltar que está increiblemente interpretado por Tom Hardy.
La trama no pretende ser sencilla , tampoco abusa de las aclaraciones que son simplemente suficientes para que podamos seguir sus giros, sin problemas pero con atención. Hablamos de un barrio donde la moral es algo tan flexible como exige la supervivencia, y es en esa moral flexible donde, sin complejos, se mueven todos los que allí habitan. Tal vez una de las mayores aportaciones de Lehane sea otorgarle a su escritura, un tono casi chejoviano, no centrado tanto en los hitos de la historia sino en las relaciones entre sus personajes y en sus sentimientos.
El director es capaz de sacar lo mejor de esos mimbres y no es poco, porque consigue un producto contundente, eficaz y lleno, no sólo de músculo, sino también de corazón, de sangre.
La Entrega se disfruta y mucho, como un clásico del género, y no en un regusto epidérmico , o no sólo, sino como una obra a recordar. Grande.

Público  

viernes, 26 de septiembre de 2014

CINE: LA ISLA MINIMA de Alberto Rodríguez

España 2014
Raúl Arévalo. Javier Gutierres. Antonio de la Torre. Nerea Barros. Jesús Castro. Manolo Solo. Salva Reina. Jesús Carroza

La Isla Mínima se abre con una imagen cenital de las Marismas del Guadalquivir, sin embargo llama la atención la similitud de esa geografía, desde ese punto de vista, con la iconografía de un cerebro humano.
Creo que esa imagen tan potente podría servir de marco perfecto para encuadrar este thriller: una historia que se mueve entre un paisaje exterior, las citadas Marismas, y uno interior, el de una sociedad enferma, estrenando la democracia sin librarse de las lacras de la dictadura ( algo más palpable en ese territorio ignoto al que todo tarda en llegar y del que todo el que tiene un mínimo de vida en sus venas, quiere huir ).
Con estos mimbres, Alberto Rodriguez construye una historia oscura de crímenes y secretos y de los dos policías que deben investigar un suceso que, una vez abierto, se multiplica hacia el pasado levantando tumbas. En ese recorrido, también los protagonistas deben encontrarse con algún secreto que creía enterrado.
Como decía al principio, la geografía exterior e interior conviven. Lo brutal y salvaje de esa naturaleza, llena de fango y sombra, se refleja a la perfección en el alma de una sociedad que también tiene mucho de lodazal. No hay concesiones. Ya he dicho que La Isla Mínima es oscura, y lo es de principio a fin, hasta su último segundo.
Lo más desolador es que, si bien su director dice que la historia es totalmente ficticia, a muchos nos recuerda a un horrible crimen perpetrado en nuestro país hace ya tiempo. Desolador confirmar que la historia negra es en ocasiones connatural a nuestro acerbo cultural.
Alberto Rodriguez ya había destacado en buen oficio con 7 Vírgenes, personalmente creo que After tenía demasiado rencor hacia el paso del tiempo, sin embargo, con Grupo 7 demostró una gran capacidad para rodar una película de género con una gran efectividad y muchísimos matices,  integrando perfectamente personajes y acción. Aquí, una vez más, es un muy buen narrador de un género conocido, clásico, y lo hace aprovechando de nuevo un excelente guión que sabe contar sin subrayar e involucrarnos hasta hacer que nos hundamos en el pantano.
La Isla Mínima es un producto excelente en factura y contenido. No hay errores, ni en producción ni en interpretación, con una factura impecable. Otra muestra de lo que puede dar de si el cine español. A la altura, sin duda, de cualquier cinematografía.

Público    
   

miércoles, 24 de septiembre de 2014

NOVELA: LA COMADRONA de Katja Kettu


Alfaguara
416 páginas
También disponible en ebook.

Las guerras no sólo se luchan en los campos de batalla sino también en las zonas fronterizas.
Los libros de historia a menudo limitan la información a los grandes encuentros bélicos, protagonizados por quienes llevaban uniformes de uno u otro bando, también es cierto que la historia de una contienda se escribe después , y lo hacen aquellos que , no sólo vencen , sino que ocupan un lugar relevante en el mundo.
Por eso en muchas ocasiones , el sufrimiento de las pequeñas comunidades queda relegado al conocimiento local y, en demasiados casos, al olvido.
Es lo que ocurre con Laponia y la Segunda Guerra Mundial.
La Comadrona nos presenta una historia , de amor aunque cueste por momentos identificarla como tal, en este entorno; lo hace alrededor de un personaje totémico que parece representar al pueblo, feroz y aterrado, que se ha visto inmerso en un conflicto atroz del que , seguro , no va a sacar ningún beneficio. A la raiz salvaje de su existencia, perdida en la incultura y los instintos más básicos del ser humano, se incorpora la necesidad de sobrevivir en medio del horror. Desde la aldea perdida que por momentos nos recuerda a la base de los relatos de Herta Muller, hasta los campos de concentración donde la bestialidad era una forma de existencia. 
Como he dicho antes , La Comadrona es algo así como una historia de amor, pero es tal el realismo que utiliza su autora al trasladarnos la suciedad física y moral en que se enclava , que es muy difícil identificar algún sentimiento positivo entre la mugre.
Este es uno de los problemas que encuentro en su lectura : todo es tan sórdido que por momentos necesito aire para respirar.
Otros problemas son más estructurales : me cuesta encajar las piezas relacionadas con el espionaje y el pasado, o alguna encaja en exceso; no es fácil seguir la situación para los que no estamos bien informados sobre lo que sucedió en aquellos lugares durante la masacre. Hubiese sido de agradecer que las páginas de referencia histórica que cierran el volumen estuviesen al principio.
Pero mi problema mayor es con la traducción : tal vez sea una elección difícil pero me cuesta mucho pensar en la identificación de los personajes con ese lenguaje cheli que , por otro lado, contrasta absolutamente con la hondura de sus pensamientos y su fuerza interior ; me parece impostado y me aleja constantemente del realismo necesario para comprenderlos y para identificarme con ellos y con el horror que les rodea.
Tengo que reconocer que por momentos, La Comadrona me causó un profundo rechazo; sin embargo, mi apreciación final es más positiva, no sólo porque el libro crece en el último tramo, sino también porque , en su capacidad para dar voz a los callados de la historia , consigue enfrentarnos a su tragedia y otorgarles una grandeza que , en muchos casos, les ha negado el olvido.

Público   

SILENCIO DE UNA VOZ CALLADA

Apenas una pequeña nota necrológica en un periódico y por ella me entero de que ha fallecido Adelaida García- Morales.
Se recoge como su obra cumbre El Sur , creo que una de sus primeras historias , la que inspiró aquella hermosa película de Victor Erice.
Nada más . Pocas referencias en las páginas de cultura de los medios. Se va en silencio ¿ en olvido?
No para aquellos que seguimos la serenidad de su prosa cuando publicaba con cierta normalidad. Los que disfrutamos con el magnetismo de El Silencio de las Sirenas o La Lógica del Vampiro, o Las Mujeres de Hector. o Nasmiya, una de las primeras novelas en hablar de las dificultades de convivencia entre dos culturas.
Nunca estaba en ningún lugar donde hubiese ruido, o eso creo, no era habitual en entrevistas ni en reportajes de los dominicales de turno.
Sin conocerla, tengo la sensación de que era una escritora tímida a la que lo que le gustaba era escribir, y lo hacía con sensibilidad y sabiduría.
Tampoco su desaparición ha llamado la atención , tal vez porque llevaba ya tiempo alejada.
Yo la recuerdo. Y traigo aquí esta foto que adornaba la solapa de alguna de sus obras , en la que me parecía tan bella como sus palabras y donde su mirada nos decía muchas cosas pero sobre todo nos pedía que sólo la buscásemos en sus páginas.
Quizás a ti te hubiese gustado este silencio, pero a mi me parece que hay silencios injustos.

Público

viernes, 19 de septiembre de 2014

NOVELA: GAVELSTON de Nic Pizzolatto

Salamandra
180 páginas
También disponible en ebook.

No conozco la serie True Detective, pero sólo he oído de ella cosas buenas.
No me sorprende: leo la primera novela de su guionista y me encuentro con una obra maestra absoluta del género negro. Una obra que necesita poco para contar una historia terrible y crear unos personajes inolvidables.
Roy y Rocky.
Un hombre duro porque nunca pudo ser otra cosa pero al que le late dentro un corazón que aparece en los momentos más inoportunos para complicarle la vida.
Una niña que tiene que ser mujer antes de tiempo, que acumula toneladas de dolor y de desesperación, y que habitualmente se confunde de camino.
Por supuesto, su historia de amor es imposible; aunque beba del romanticismo, es un romanticismo oscuro, aquel que no manejan los seres humanos, sino el destino.
A su alrededor, una colección de secundarios que no son meras pinceladas, sino tipos perfectamente dibujados, en toda su dimensión, espectadores , habitantes o actores de una historia ajena.
No le hacen falta muchas páginas. Es preciso. Pero no por ello, evita la belleza en su prosa. Sencillamente no le sobra nada.
Gavelston es la heredera de aquellas novelas que hicieron de América un lugar peligroso, de El Halcón Maltés, o de Cosecha Roja, o de La Mirada del Adios, o de muchas otras. Porque tiene carne y sangre , inteligencia y emoción.
Lo dicho. No os la perdáis.
Se lee de un tirón, pero no se olvida fácilmente.

Público

CINE: THE CALLING de Jason Stone

USA. 2014
Susan Sarandon. Gill Bellows. Donald Sutherland. Ellen Burstyn

La estética suena a Fargo; la trama recuerda a Seven.
Crímenes de un serial killer que una policía con una desastrosa vida personal ( ¿ a que también suena conocido ? ) debe afrontar, casi como un reto y sin poder evitar involucrarse en demasía.
Está Susan Sarandon y otros que nunca fallan.
Pero el resultado no pasa del de un telefilm correcto. Sin más.
Sin embargo, hago una profecía:
La película se estrenará en nuestro país en uno o dos meses y tendrá publicidad suficiente para que se enteren muchos, además de ocupar un número de pantallas considerable; será no sólo en Madrid sino prácticamente en todas las provincias; el atractivo del tema y un buen trailer harán que, por lo menos el primer fin de semana, funcione.
Luego se olvidará.
Al mismo tiempo, una decena de películas españolas estimables ( por no hablar de otras cinematografías más periféricas ) , estarán buscando la oportunidad de proyectarse en algún sitio; algunas conseguirán un hueco, sin  ninguna o poca publicidad y con poca atención mediática y por supuesto sólo en Madrid y, en el mejor de los casos, en Barcelona. Con suerte , se enterarán unos cuantos pero no todos podrán verlas porque seguramente desaparecerán de las pantallas en una semana o sus horarios quedarán reducidos al mínimo.
Lo anterior es aplicable, por ejemplo, a 10.000 Noches en Ninguna Parte, una de las cintas más fascinantes que he visto últimamente.
No pretendo que sea esto un cuento con moraleja ni una reivindicación. Solo la constatación de una triste realidad.

Público

NOVELA: EL ENIGMA DEL CONVENTO de Jorge Eduardo Benavides

Alfaguara
488 páginas
También disponible en ebook
Premio Torrente Ballester de Novela.

Que daño ha hecho el "bestsellerismo" a la novela histórica.
Son muchas las muestras del género que ocupan hoy día las estanterías, algunas entre las más vendidas y escritas por personajes de fama externa a la literatura o ya consagrados como estudiosos narradores capaces de hablar hoy de los aztecas y saltar a los piratas de los mares en la siguiente entrega sin ningún titubeo; verdaderos eruditos, sin duda.
Personalmente creo que en realidad no son novelas históricas, sino muestras de un nuevo género conocido como thriller histórico, que es distinto. Hay obras de ese tipo muy estimables, por supuesto; tal vez El Nombre de la Rosa sea el paradigma.
Pero a medida que se han acumulado nuevas propuestas, pierden en profundidad o capacidad de dibujar de verdad una época, para ganar en lo rocambolesco.
Esta no es de las peores; es más, tiene puntos apreciables, pero tal vez es por ello por lo que me produce una mayor decepción.
Son tres los escenarios en los que se mueve, los tres muy atractivos y hasta cierto punto singulares por poco tratados, es decir, la cosa promete:
La España de Fernando VII y las intrigas entre tradicionalistas y afrancesados en un Madrid oscuro y lleno de sombras y esquinas.
Perú, luchando por independizarse de España frente aquellos que, sin embargo, quieren seguir vinculados a sus descubridores, entre nativos y nuevos burgueses.
Y , en la ciudad de Arequipa, el interior de un convento que es casi una pequeña ciudad, donde la fe se escora ya que, no en vano, son muchas sus internas que están allí más por necesidad que por vocación. Entre el bien y la amenaza del maligno que se cuela por las rendijas.
Habría dado para tres novelas.
Sin embargo su autor se queda en una que, desde un inicio un poquito confuso por la acumulación de movimientos pero que consigue cierta tensión,  avanza dejando de lado algunas las tramas enunciadas, cambiando el peso de los personajes y, perdiendo por momentos el ritmo.Al final se convierte en un producto más del género antes citado, y no el mejor.
Una novela histórica tiene que ser creíble.
Habrá a quien le apasione sólo el hecho de esperar la sorpresa de la página siguiente. Pasillos secretos,  puertas escondidas, hombres disfrazados, documentos misteriosos...
Yo preferiría el rigor. A fin de cuentas es difícil ser Stevenson

Público

viernes, 12 de septiembre de 2014

CINE: BOYHOOD de Richard Linklater

USA. 2014
Ellar Coltrane. Patricia Arquette. Ethan Hawke. Lorelei Linklater

Es mucho lo que ya se ha escrito sobre la gestación de esta película desde que se presento ( y sorprendió a todos ) en el  Festival de Berlín, como para que haya alguien que no  conozca la peculiariedad de su realización.
Un director como Linklater, que ya en su trilogía de Antes de... era capaz de asimilar el tiempo real a una aventura cinematográfica, avanza aun más, con una propuesta tan arriesgada como innovadora.
Y creo precisamente que era arriesgada porque con su originalidad  se corría el peligro de que su carácter de experimento fagocitase totalmente la narración ( o de que el director, tan volcado en su estructura, no fuese capaz de abarcar el hecho de contar una historia ).
Porque hay que recordar que ,en sus aventuras, este director, no habla de documentales ( donde ese paso del tiempo sería casi imprescindible ) sino de obras de ficción, es decir, mezclar algo tan real como el tiempo con algo tan artificial como un guión.
Pues bien, tengo que decir que, sin exagerar, el resultado de Boyhood es casi milagroso.
Linklater retrata a un muchacho y a su familia, miembros de la clase media de provincias americana, desde sus creo que seis años, hasta que vuela del nido, su paso a la universidad. Obviamente ocurren muchas cosas en ese largo periodo, pero el director tiene claro que lo que quiere grabar es la vida, y la vida no está en los grandes momentos que, posiblemente sean sólo hitos puntuales en el camino, la vida está en lo que ocurre entre ellos; eso es lo que consigue Boyhood. Cuenta lo que se cuenta muy pocas veces, con una ausencia casi absoluta de dramatismo y una naturalidad tal que parece increíble pensar que haya una mano detrás y que no nos estemos limitando a tener el privilegio de ser espectadores de la vida, que podríamos ser nosotros, o cualquiera el protagonista.
No hay que entenderlo como un subrayado pero creo que no sólo se muestra sino que también llega a citarse de alguna manera durante la cinta: lo difícil no es eso que hemos oído tantas veces de atrapar el momento, lo difícil y lo útil es el transcurrir, porque el momento en si, como algo estático, se puede decir que ni siquiera existe en un proceso en continuo movimiento y sin pasadas como es la vida.
Sin tener nada que ver, recuerdo que fue ese aliento a verdad lo que me fascinó la pasada temporada en La Vida de Adele. Pero en este caso, más sorprendente aun, porque hay que poner en consonancia la aparente sencillez de lo narrado con lo descomunal del proyecto.
Para que el resultado sea el esperado, no cabe ningún error en la naturalidad; ello hace necesario contar con unos actores en estado de gracia; sería injusto no destacar  tanto Hawke, colaborador habitual del director, como Arquette son en gran parte responsables de la pureza que traslada la propuesta, dos intérpretes que cada vez me gustan más..
Por supuesto hay mucha inteligencia en esta obra, pero lo que se derrocha por toneladas es sensibilidad
Boyhood es una pieza grande de cine, pero sobre todo, es una propuesta única, una forma de demostrar que se puede captar la verdad desde la ficción, y conseguir que la emoción que sintamos, sea también absolutamente cierta, de corazón.
Escuchamos tantas veces cantos de sirenas sobre la muerte del cine... ¿como va a morir el cine mientras existan creadores capaces de aprovechar todas las posibilidades que este arte ofrece y regalarnos piezas como estas ?
Genial.

Público

jueves, 11 de septiembre de 2014

NOVELA: UNA MADRE de Alejandro Palomas

Editorial Siruela - Nuevos Tiempos
248 páginas
También disponible en ebook.

Hay una frase muy repetida , creo que de Truman Capote o uno de esos cínicos ilustres , que decía algo así como que todas las familias eran felices del mismo modo pero cada una era infeliz a su manera.
Sin duda sería una buen introducción para esta novela del para mi hasta ahora desconocido ( Dios mío, todo lo que me falta por leer... ) Alejandro Palomas, sin duda un contador de historias con estilo propio.
Vuelvo al inicio: incluso hay familias que son infelices con humor. Y este es sin duda el caso que nos ocupa.
La premisa no es desconocida en sus dos vertientes:
Por un lado, una cena , en este caso la de fin de año, donde , reunidos todos ( o casi todos ) los miembros de una familia, se produce cierto nivel de catarsis que hace aflorar secretos y ansiedades de cada uno de ellos.
En segundo lugar , el tono, la capacidad , casi fílmica, de reirse de aquellos que podría haber constituido un verdadero drama ( el fracaso, la soledad, las cuentas pendientes, las tragedias de los seres comunes ... ) ; de convertir la mirada en algo oblicuo, capaz de distanciarse y tomarse a uno mismo con humor , sin complejos pero sí con un punto de autocompasión.
Esto es , a grandes rasgos , lo que es Una Madre, pero también es más.
Como decía , nos sentamos alrededor de una mesa , algo que podría llevar a considerar la propuesta como teatral. Si no lo es es fundamentalmente porque el autor, a pesar de manejar a la perfección el diálogo y la acción estática , no está dispuesto a ello, así su narración se bifurca en recuerdos que van encajando a la perfección en el tapiz y teniendo siempre su razón de ser en el desarrollo de la historia.
Pero sobre todo, lo que hace particular esta obra , es el perfecto perfil psicológico con el que están compuestos todos y cada uno de los personajes , nunca de una pieza sino coloreados con múltiples matices , tantos que es difícil creer que no estén calcados de la realidad.
Sin duda, la referencia fundamental es la madre , esa mujer alrededor de la cual basculan todos los demás y que se mueve entre un surrealismo que puede resultar hilarante y la sabiduría propia de su condición. Asumiendo que en el algún momento ese surrealismo puede resultar excesivo en aras de la credibilidad , decir que son suyos los mejores momentos , algunos donde se roza la genialidad , bien sea llamando a la carcajada , bien al encogimiento del corazón.
Y es que Una Madre es una novela que , rebosando sensibilidad e inteligencia , sobre todo está llena de ternura.
Posiblemente esa es una de las razones por las que la he disfrutado tanto. Incluso admitiendo  que en algún momento de su cuerpo central se revuelca un poquito o que puede sobrar algún episodio para no rozar cierta acumulación. Me gusta porque habla de la familia como refugio, como ese lugar donde siempre podemos volver, esos organismos sin duda imperfectos pero necesarios para el desarrollo del ser humano, y habla con palabras como perdón, ayuda, comprensión , que sabe dotar de su completo significado.
Una Madre es una novela muy divertida , pero también es una novela hermosa.
Como debería de ser la vida si supiésemos ocuparnos de vivirla y dejásemos un poco de sitio para que entrasen los demás.
Gracias Alejandro, seas quien seas, te debo una.

Público    

lunes, 8 de septiembre de 2014

NOVELA: EL NOMBRE DEL VIENTO de Patrick Rothfuss

Plaza y Janés
850 páginas
También disponible en ebook

Creo que, al margen de la consagración de la literatura fantástica, si tuviese que buscar otro gran merito en Tolkien sería el de su nivel narrativo.
Contar una historia, o mejor dicho historias.
Suena básico, debería de ser la idea de todo relato, pero me refiero a ese magma en el que nos empapamos en cuanto nos dejamos empujar por el autor, para recorrer de su mando un mundo singular.
Tiene algo que ver con nuestra infancia, con nuestras primeras lecturas. Y si bien es cierto que es difícil recobrar ese sentimiento de sorpresa, no lo es recobrar la pasión con la que pasamos la página.
Es algo que me encanta, algo que necesito de vez en cuando.
En el camino me he encontrado a veces gatos en lugar de liebres ( aun recuerdo las Crónicas de Dragonlance en las que no pasé de la página treinta ), y por eso tengo cierta precaución. Pero cuando me decido por libros con El Nombre del Viento, es buscando esa aventura.
Y en este caso, tengo que decir que esa aventura está.
Patrick Rothfuss es un gran narrador, un gran contador de historias, y consigue que entremos en esta propuesta épica, que busquemos lo que busca Kove, que le sigamos en su odisea y soñemos a su lado con el conocimiento y la venganza. Estructura a la perfección los diferentes episodios que integran el tapiz. Integra con fluidez la narración propiamente dicha con unos diálogos siempre creibles. En general por lo tanto, cumple esta función y gracias a esta novela he pasado muchas horas estupendas en los últimos diez días.
De todas maneras, no sería justo quedarme con esto y no comentar otros aspectos en los que creo que no es redonda y no está ( aun ) el autor a la altura de los maestros del género:
En primer lugar, le falta ser capaz de crear un mundo; está lejos la complejidad de la Tierra Media, aquí  los hechos se van sucediendo y parece que se van colocando en el escenario que más le conviene en cada momento. Por un lado, el conjunto no se integra en un todo, pero además se produce una situación de contraste que no es positiva; si el libro comienza referenciando una Edad Antigua, con fondo medieval, en el grueso de la narración, el tiempo de la Universidad, es como si hubiesemos saltado a un internado inglés; parece que El Señor de los Anillos muta en Harry Potter.
Y ese es otro de los temas a tener en cuenta, en ocasiones las referencias son demasiado obvias.
Además, si bien me parece asumible que una serie, deje líneas abiertas, es igual de cierto que debe de cerrarse alguna. En el caso de El Nombre del Viento, verdaderamente hay un final que parece corresponder sólo a necesidades editoriales, algo que nunca me ha parecido muy honesto.
Pero me gustaría resaltar lo que he dicho en los primeros  párrafos: la novela tiene mucho de positivo, nada menos que quitarnos algunos años de encima, y eso es mucho.
Quizás yo ya esté muy maleado y no haya conseguido quitarme los suficientes para limitarme a disfrutar. A veces crecer no es tan divertido.

Público

sábado, 6 de septiembre de 2014

EXPOSICION: MEDITERRANEO: DEL MITO A LA RAZON:


Obra Social "La Caixa"
Cosmocaixa - Madrid
Hasta el 5 de enero.

Son muchas las exposiciones sobre las culturas que crecieron alrededor del Mar Mediterraneo.
Todos hemos visto , desde nuestros primeros libros de texto, fotografías de esculturas clásicas y cerámica, frisos, pinturas....
Lo que esta estupenda exposición que podemos disfrutar en Cosnocaixa tiene de especial es su carácter  didáctico:
La muestra parte del mito, de los viajes que generaron las leyendas, Ulises, Jasón y los Argonautas y los trabajos de Hercules.
A partir de ahí, en una línea perfectamente comprensible, vamos asistiendo a la evolución del ser humano en su comprensión del mundo que les rodea, desde la mitología a la visión de su propio interior, de su mente y su alma. Todo ello referenciando también el desarrollo social y político de las ciudades que se iban creando a su alrededor o el nacimiento de la filosofía.
La conclusión, abierta, apunta hacia los nuevos dioses, aquellos que siempre acompañan al ser humano en su necesidad de buscar en el cielo alguna ayuda para afrontar su existencia. También a ser conscientes de que somos un paso más en una historia que ha comenzado hace mucho tiempo.

Público

CINE: JERSEY BOYS de Clint Eastwood

USA 2014
Jonh Lloyd Young.Vincent Piazza. Erich Bergen. Michael Lomenda. Christopher Walken. Jeremy Luke. Joey Russo. Freya Tinglen. Sean Whalen. Francesca Eastwood.

Yo creo que, salvo algún profeta cinematográfico, nadie esperaba que el actor de spaguetti western que fue Eastwood se convirtiese en uno de los grandes directores americanos, de aquellos que consiguen mantener el aliento clásico bebiendo de semidioses como Ford y Huston.
Si la memoria no me falla, Bird fue la primera sorpresa, luego vino Sin Perdón, una especie de testamento de uno de los géneros que lo habían lanzado al estrellato, y a partir de ahí, un catálogo tan variado que incluye dramas románticos como Los Puentes de Madison , comedias galácticas como Space Cowboys, dramas oscuros como Mistyc River , o ocasos como Grand Torino, también el díptico bélico de Iwo Jiwa y la negra biografía de Hoover ;muchas más, entre ellas varias obras maestras y casi todas por encima del nivel de excelencia.
Como estilo, su clasicismo y su oficio. Temáticamente, un mucho de crónica de la historia de su país.
A pesar de la pluralidad de géneros que ha abordado, parece que a todos nos sorprendió cuando nos enteramos que pensaba asumir la dirección de un musical. Parecía que la justificación estaba en el tipo de protagonistas: unos chicos que salen de un barrio conflictivo, con conexiones con la mafia que parecen no perder nunca , además estaba una vez más la base histórica. Personalmente, pienso que gran parte de las críticas que ha recibido ( mayormente no muy positivas ), vienen precisamente de la expectativa y la decisión de Eastwood como director: Jersey Boys es un musical , no una película de gansters, y como tal la afronta con cierta ligereza y limando las aristas.
Lo cierto es que hay gente que odia el género musical, que le aburre, a mi me encanta. Hay que entender que es un vehículo para las canciones que incluye, si bien teniendo en cuenta que hace falta una estructura de guión muy sólida para mantenerla. Algunos han avanzado en temáticas más complejas ( con Sondheim como precursor ), pero la mayoría son deliciosos entretenimientos. Además, cuando se utiliza como base un cantante o grupo musical testado ( caso ABBA o Queen ) el catálogo de canciones es un regalo.
Y esto es Jersey Boys en la mejor manera en que se puede contar: la brillante y muy bien realizada traslación a las pantallas de un musical de éxito de Broadway, en el que además, se cumplen todas las normas del modelo, hasta el número coral final.
No quiere decir que no haya tensión dramática, claro que la hay, no es sólo un recital sino una buena historia bien contada; hay decepciones, fracasos y drama. Pero también un espectáculo familiar.
Yo lo he disfrutado muchísimo y la he recomendado.
Hay que ser capaces de sonreir y dejar que la emoción sea de la fácil; de vez en cuando.
Lo dicho: a mi me ha parecido que Eastwood ha acertado una vez más y a puesto otra postal en su colección de historia de América, la de unos muchachos que consiguieron, saliendo de un barrio marginal, triunfar y regalarnos canciones inolvidables.

Público    

viernes, 5 de septiembre de 2014

CINE: EL NIÑO de Daniel Monzón

España 2014
Luis Tosar. Jesús Castro. Barbara Lenie. Sergi López. Eduard Fernández. Jesús Carroza. Said Chatiby. Marean Bachin

Con Celda 211, el antiguo crítico Daniel Monzón, demostró que, tantos años de ver buen cine, le había preparado para poder rodar una excelente película  de género, hija de los clásicos y encaminada a ser un producto de entretenimiento magnífico.
Con El Niño, viene la revalida: aquello no fue una casualidad sino fruto de oficio, talento e inteligencia. Porque de nuevo consigue que, durante dos horas no parpadeemos ni un segundo.
Esta vez nos situamos en el tráfico de drogas en el estrecho, en un trailer brutal y contundente, donde están presentes personajes reconocibles para todos: el policia incorruptible y obsesionado y las zonas oscuras de la ley, la mujer en un mundo de hombres, los grandes mafiosos y los tirados, y por supuesto, el muchacho que da título a la cinta, aquel que por razones comprensibles y algo inocentes, cruza la línea; pero uno de los valores de este estupendo guión es que no son meramente miméticos sinó que están dibujados con su propia personalidad; como también lo está el entramado narrativo que en ningún momento suena a visto.
Sobre todo, hay dos factores que elevan considerablemente la calidad de la cinta:
Por un lado la realización y en especial el montaje, especialmente impactantes; las secuencias de las persecuciones en mar y en tierra, implicando helicópteros, coches y lanchas motoras, pueden medirse con las de la mejor película americana,
En segundo lugar la interpretación. Los actores españoles demuestran una vez más que están preparados para todo; Luis Tosar ya no tiene adjetivos; de López, Lennie y Fernández, tampoco hay nada que decir, aquí en cometidos por debajo de sus posibilidades pero muy relevantes para la narración; Jesús Carroza ya había demostrado de lo que era capaz en su bautismo con 7 Vidas, ahora se convierte en un secundario único, grande; pero sin duda, la sorpresa viene de saber que esta es la primera aparición tras las cámaras de Jesús Castro, una especie de Paul Newman capaz de sostener un papel contundente con fondo para veteranos, su naturalidad y encanto son absolutos, es difícil no compadecerle y no bascular hacia su lado.
Ellos  juntos hacen creíble cada minuto de esta película.
Posiblemente Monzón sea el heredero de eso que en Hollywood se llamó artesanos, aquellos que nos regalaron muchas de las mejores películas de la historia. En El Niño también hay algo de Ford, nada menos.
Debemos estar orgullosos de que el cine español de productos de este tipo y de este nivel. Pero no hace falta defenderla por chauvinismo: va a romper en taquilla, es un entretenimiento de primer orden. Muy buen cine, sin fisuras.

Público

miércoles, 3 de septiembre de 2014

RAKATA DE NUEVO EN EL GLOBE THEATRE

Hace tiempo, con motivo de su participación en la Olimpiada Cultural que , con motivo de los Juegos Olímpicos , organizó el Globe Theatre en Londres, expresé mi felicitación a la Compañía Rakátá por su elección para representar allí, en perfecto castellano, el Enrique VIII de Shakespeare.
También recuerdo que constaté mi sorpresa y rechazo por la falta de apoyo que habían recibido; tampoco creo que los medios de comunicación estuviesen a la altura del acontecimiento.
Posteriormente , cuando tuve la posibilidad de ver la obra en los Teatros del Canal, entendí el éxito que habían cosechado en su estreno ante el público británico. Era una representación excelente.
Ahora nos llega la noticia ( creo que una vez más sin el eco que merecería ) de que Rakatá ha sido invitada de nuevo a ese bellísimo escenario, esta vez ya con una obra de su repertorio, El Castigo sin Venganza de Lope de Vega.
A la troupe de Ernesto Arias puede achacársele cualquier cosa menos la capacidad de riesgo. Ya que una compañía privada se centre hoy día en el teatro clásico, es para comérselos a besos; que encima lo hagan con el rigor y la profesionalidad con la que lo hacen , para ponerles un monumento; pero si además se atreven a aventuras como la que nos ocupa, sólo podemos asegurarnos de que nunca les falten los medios que necesiten para que ellos sólo tengan que dedicarse a lo que saben hacer tan bien : TEATRO ( sí, con mayúsculas ).
Enhorabuena a todos. Y gracias, muchas gracias. Sois unos fieras.

Público