Páginas vistas en total

jueves, 27 de marzo de 2014

CINE: PHILOMENA de Stephen Frears

UK 2013
Judi Dench. Steve Coogan

Leo en muchas de las críticas que hablan de esta película que parece que, a pesar de entender el resultado final como positivo, Stephen Frears se ha limado, para pasar de ser un enfant terrible del cine británico a contar una historia con la dulzura más propia de un abuelito-
No estoy de acuerdo. O mejor dicho, puedo estar de acuerdo en la diferencia entre el tono de esta película y sus primeras obras, pero no considero que esa deba de considerarse como algo negativo, que convierta al director en menos valioso.
Más bien al contrario, creo que Philomena nos muestra a un Stephen Frears capaz de evolucionar, de ampliar su catálogo de miradas a dimensiones que no eran esperables en un cronista tan puñetero de la realidad.
Philomena narra una historia terrible, y además real, la de una de tantas mujeres, encarceladas en los internados religiosos irlandeses por una exaltación del pecado, dentro de una forma radical de entender la religión, que además tuvo que sufrir la separación de un hijo, entregado en adopción sin su autorización. Años después, cincuenta años después y tras haber sido capaz de guardar ese secreto durante todo ese tiempo, decide ir en su busca. El camino que va a tener que recorrer, la obligará a asomarse a cuevas muy oscuras.
Por circunstancias particulares, ese camino no lo va a recorrer sola, sino acompañada de un periodista, con altas dosis de cinismo y el objetivo de relanzar su carrera, no de contar la verdad como finalidad.
Con estos mimbres, no era difícil embarcarse en una narración denuncia que recalcase la sordidez y la injusticia de la historia, convertir esta cinta en un oportunidad para ajustar cuentas y dar un mazazo a todas aquellas personas e instituciones que, si no colaboraron, sí consintieron estas situaciones.
Sin embargo, ya desde el título, Stephen Frears decide poner el peso en el personaje principal, de quien seguramente parece haberse enamorado como ha conseguido que nos enamoremos nosotros al verla; esta ancianita,  de fuertes convicciones e infinita capacidad de perdón, a pesar del daño que le han hecho. Una mujer llena de amor, pero de amor de verdad, real, generoso, sin fisuras. Una mujer que a pesar de su edad y lo recorrido, sigue manteniendo una inocencia que la hace profundamente hermosa. El rostro y la interpretación de una magnífica Judi Dench pone alma, hace real , dota de carne, hueso y corazón a esa mujer a los que todo ser humano debería intentar parecerse.
Como pareja, su periodista se convierte en un delicioso parteneire, creando entre los dos una pareja encantadora que navega entre la comedia y el melodrama.
Lo dicho, que alguien decida sustituir el ataque por la comprensión, no es para echárselo en cara, sino para aplaudirlo. Personalmente creo que se abre una nueva etapa.
A mi me ha encantado.

Público  

No hay comentarios: