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viernes, 14 de febrero de 2014

CINE: NEBRASKA de Alexander Payne

USA 2013
Bruce Dern. Will Forte. June Squibb.Bob Odenkirk. Rance Howard.Stacy Keach

Supongo que tiene que ver con mi edad, pero a punto de cumplir los cincuenta, pienso en el pasado de otra manera.
Mejor dicho, pienso en el pasado y punto.
Cuando estoy en los lugares donde transcurrió gran parte de mi infancia, la nostalgia se mezcla con la sorpresa de pensar que lejos parece todo aquello y la cantidad de cosas que ocurrieron entonces, tan distintas a lo que vino después y tan escondidas en los recuerdos.
También veo a los demás de otra manera, en especial a aquellos que son mayores que yo. Soy capaz de pensar en ellos como seres humanos que no deben de ser juzgados sino comprendidos, que tienen detrás promesas y decepciones, errores e intentos de mejorar, vida en definitiva.
Nebraska es posiblemente una película  que habla de todo esto y también de muchas cosas más, siempre desde la familia y teniendo como columna vertebral el reencuentro generacional entre un padre y un hijo.
Alexander Payne es un director que siempre me ha llamado la atención por su aparente ligereza, cuando verdaderamente sus películas esconden verdaderas cargas de profundidad, incluso en aquella , Los Descendientes, en la que más se acercaba al modelo de comedia tradicional; posiblemente esa ligereza, o quizás levedad sería una palabra más adecuada, tiene mucho que ver su sentido del humor y el cariño con el que trata a sus personajes, a pesar de reconocer sus defectos, la ausencia de condena y la naturalidad, y por supuesto, con una sensibilidad especial..
Pero eso no quiere decir que no se hable de temas tan importantes como los lazos que nos unen o lo que verdaderamente somos en esta vida. Sus personajes se encuentran habitualmente ante un momento de cambio, algo que les obliga a salir del letargo y enfrentarse al mundo, y con ello, descubrir muchas cosas en su propio interior, porque es siempre desde el interior desde donde se producen los cambios que luego trascienden en comportamiento cotidiano.
Además, en esta ocasión, Payne me parece que avanza en dos aspectos:
Por un lado, lo que en sus cintas anteriores era cierta artesanía visual que podía calificarse de impersonal,acude ahora a un blanco y negro, perfecto a la hora de trasladar esa atmósfera de clasicismo lleno de grises, que le otorga por primera vez algo parecido a cierto estilo.Una fotografía preciosa de rostros y horizontes para dibujar la nostalgia en un entorno rural en el  que sólo quedan los restos. De un mundo que parece venirse abajo, y llevarse con él a quienes lo habitaron.
Por otro, el guión consigue combinar las aristas con un aire de ingenuidad, mezclando cierto aire de cuento ( esos "malos" avariciosos, esa bruja gruñona con corazón... ), con una preciosa apuesta por la búsqueda de la ilusión en la madurez y su lucha por mantenerla hasta el final, algo casi mítico. El mismo núcleo, relativo a ese premio fantasma, tiene mucho de tesoro, de sueño.
Nebraska es una película con mucho corazón, que va ganando desde su inicio, paso a paso, y que incluso gana en el recuerdo, hinchándose como un globo precioso, lleno de vida.
Absolutamente recomendable.
Maravillosa.
Podría parecer en inicio una obra pequeña, por delicada y dulce. Falso. Es grande.

Público
 

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