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jueves, 31 de octubre de 2013

TEATRO: EL DICCIONARIO de Manuel Calzada Pérez


Director- José Carlos Plaza
Vicky Peña. Helio Pedregal. Lander Iglesias

Para mi María Moliner era hasta ahora un personaje inexistente.
Sabía, como todo el mundo, que existía un diccionario con su nombre, pero me sonaba igual que, por ejemplo, los cuentos de Calleja.
Craso error.
Gracias a esta obra de Manuel Calzada Pérez, me entero de que María Moliner fue una mujer republicana, comprometida con la cultura, represaliada por el franquismo, profundamente humana, de una inteligencia preclara, precisa y constante hasta la extenuación. También que ese diccionario fue un empeño totémico para esa persona y en las circunstancias en que fue escrito, que la llevó a las puertas de ser académica de la lengua. Y que vivió una hermosa historia de amor y admiración.
También llego a conocer que el destino, en una broma cruel para una mujer para quien la precisión de la palabra era la herramienta y el arma más importante, le regaló una demencia senil, privándola así de terminar sus días en un mundo, en un país, que comenzaba a ser diferente.
Como cualquier biografía teatral, la obra parte del problema de condensar una vida o sus hechos más relevantes en un tiempo prudencial para las tablas. El autor elige situarse cerca del final, en el momento en que el doctor anuncia a María su enfermedad.
A partir de ahí se sucederán, como pequeñas estampas, los recuerdos de su existencia.
La estructura juega con dos técnicas que encajan a la perfección: por un lado , la ya conocida de enfrentar en un diálogo interrumpido a dos personajes en principio antagónicos pero que terminan comprendiéndose, por otro, los saltos en el tiempo en forma de pequeñas viñetas que van dibujando la vida del matrimonio. Nada nuevo, y quizás pueda discutirse alguno de los momentos en que se introducen ciertos recuerdos , como de forma aleatoria, pero esto último es aceptable si utilizamos de referencia la mente de la protagonista en un momento en que comenzaba a moverse en el desorden. Por otro lado, está muy bien escrito, con mucha limpieza , y consigue momentos de honda emoción , así como trasladarnos el tesón y el afán de superación de esta mujer y, sobre todo, una hermosisima historia de amor.
La puesta en escena, quizás un poco antigua, se mueve en un plano abstracto, en cualquier caso funciona con agilidad.
Pero el principal valor de El Diccionario, está sin duda en una actriz sublime, Vicky Peña; quizás habría otras capaces de interpretar a este personaje, pero ahora es imposible imaginárselo en otra piel. Ella es María Moliner, esa mujer entrañable, lúcida, con gran sentido del humor, capaz de no sentirse humillada en la derrota y de zurzir calcetines y hablar de la palabra "libertad" con la misma naturalidad. Cada gesto, cada entonación, cada paso, son ella. La Peña nos ha regalado ya muchas creaciones únicas, pero parece empeñada en seguir sorprendiéndonos siempre. Es grande.
Sólo por ella ya merecería la pena acercarse al Teatro Abadía.
Pero El Diccionario nos da más, muchísimo más.

Público


  

martes, 29 de octubre de 2013

NOVELA: LA INFANCIA DE JESUS de J.M. Coetze

Literatura Mondadori
272 páginas

En el caso de un escritor como Coetze, tendemos a buscar algo en el fondo de sus narraciones: un mensaje, una lección, una orientación sobre su forma de ver el mundo, retazos de la sabiduría que destila su mirada...
Tal vez por ello, el desconcierto es tan general sobre esta novela que ahora nos ocupa.
Tengo que reconocer que , antes de comenzar a escribir esta reseña, he buceado en la red buscando referencias que puedan orientarme en lo que subyace bajo esta fábula en apariencia ligera de ciencia ficción simbolista. Y lo que me encuentro es , en algunos casos, cierta furia, en otros desdén y , finalmente, cierta moderación desconcertada.
Personalmente me encuentro más cerca de esta última posición: nada me molesta en esta historia, y no sólo eso, sino que en su inicio consigue sorprenderme, y además agradezco un tono general de levedad que hace bastante ligera su lectura, frente a densidades pseudofilosóficas de otros autores.
Entro entendiendo que la parábola nos habla de la imposibilidad de privar a la humanidad de su propia naturaleza, aquella que en muchas ocasiones nos hace reos de deseos incontrolables, de ansiedades venenosas, de pulsiones violentas... pero que es también la base de la verdadera felicidad. Comprendo ese aire de cuento sencillo, ese mensaje tan directo, y ni siquiera necesito explicaciones que no aparecen; asumo el presente del mensaje.
Sin embargo, me desconcierta el desarrollo, donde los atisbos dramáticos como la aparición de Daga, el uso de la grua, Inés, la residencia ... simplemente se esbozan y la trama, por llamarla de algún modo, se desvía hacia el pequeño David, pero también sin dejar clara la dirección.
Es como si de alguna manera Coetze hiciese algo tan extraño como huir de la lógica narrativa y , cada vez que se encuentra una posibilidad de avance en su relato, decidiese moverse hacia otro lado, algo reiterativo y menos interesante.
El problema no es el simbolismo o la cierta abstracción que ya estaba en alguna otra de sus obras. El problema es que en este caso no quiere , parece, ser estático y, aun así, no sabemos hacia donde avanza, o si ese avance no es parecido al de Alicia, cuando había que correr el doble para llegar al mismo lugar.
Alguno de los críticos más condescendientes, hablan de una especie de gran broma ; no tengo yo a Coetze como un gran bromista. En cualquier caso, podría ser , y quizás la broma empezase engañando al lector que cree en sus primeras páginas encontrarse con una versión densa de La carretera, para luego llevarlo más o menos a su terreno. 
Pero también, o sobre todo, está el título. Es clara la referencia que en él se encuentra a la doctrina católica ( seguramente resaltada por el hecho de que el protagonista, junto con el niño, se llame Simón ), no hay ningún Jesús en sus casi trescientas páginas. Sin embargo no existe nada espiritual  aquí sino que, al contrario, tiene todo una base absoluta en un estilo de vida totalmente materialista. Puede imaginarse , yo no, pero quizás alguien pueda, a un nuevo mesias como este niño caprichoso, enigmático, revolucionario dentro de sus límites, capaz de construir realidades cuando se niega a aceptar las existentes e impuestas , pero también bastante imposibilitado para el amor, para la compasión o el agradecimiento. 
No sé si ese es el camino.
O quizás, efectivamente , todo sea una gran broma , comenzando por el título.
Vuelvo al inicio: no comprendo este Coetze, no me molesta, se lee rápido y fácil ( con las pocas veces en que su autor ha sido fácil ) pero me resulta desconcertante.
A lo mejor es mi inocencia pero me cuesta pensar que un autor de este calibre sencillamente se haya equivocado o no haya tenido el aliento suficiente para trasladarnos lo que quería.
Aunque también mi adorado Paul Auster escribió Tombuctu.
Quien sabe

Público  

sábado, 26 de octubre de 2013

CINE: LA HERIDA de Fernando Franco

España 2013
Marian Alvarez. Rosana Pastor. Manolo Solo. Ramón Barea

Salgo del cine enamorado de esta película.
A veces aquello que es una sensación, es difícil de transmitir; porque algo te llega tanto, se te hace tan cercano, te enreda, te atrapa.
Es algo así como una relación personal que se establece entre el creador y el receptor. Una conexión íntima y única, y que convierte a aquel que la percibe en un poco propietario de la obra: esta pasa a ser parte de su memoria, de sus recuerdos.
Así, La herida, y yo. Tiene ya su espacio en mi catálogo cinematográfico, un poco mía.
Voy a intentar contarlo, tratas de decir cuales son los elementos que convierten para mi la primera película de Fernando Franco en una cinta inolvidable, aunque en el mejor de los casos, siempre me faltará trasladar la alquimia de buen cocinero, la que hace que la suma de ingredientes forme un todo.
Voy a hablar de tres valores fundamentales:
En primer lugar está el "que".
La historia pivota alrededor de una muchacha con trastorno límite de personalidad. Una joven en principio normal, con un trabajo, una vida corriente aunque algo solitaria y en familia desestructurada pero no en exceso, pero de la que poco a poco vamos percibiendo las cargas de profundidad junto con su dolor y su desconcierto. No en vano, este trastorno no es locura, lo que hace que quien lo sufre sea perfectamente consciente de su estado. Pero el principal acierto del guión, a mi entender, está en la decisión de eliminar cualquier atisbo documental o generalizador: la película es un retrato concreto de una persona concreta y en unos espacios de tiempo concretos; a partir de lo particular podemos llegar a atisbar más cosas, incluso imaginarlas, pero aquí están sólo sugeridas. Y en ese retrato, existe una gran riqueza de situaciones, de comportamientos, de principios y finales, que se desarrollan con la fluidez y la realidad de la propia vida.
En segundo lugar esta el "como".
La caligrafía de Franco es realista, por supuesto, y frecuentemente pegada a la espalda del personaje que nos lleva por los noventa minutos de la película a su lado, pero huye de cualquier exceso, de cualquier búsqueda de estilo que esté más allá de la precisión absoluta y de la vocación de contar.Nada que entorpezca el objetivo principal. Su trazo es de una total transparencia y su depuración consigue una ligereza sorprendente, máxime cuando se trata de un tema que podría dar lugar a múltiples reflexiones ( eso nos lo deja a cada uno ). Su madurez supera la habitual en una ópera prima.
Y en tercer lugar el "quien".
Como ya he dicho, toda la cinta pivota alrededor del personaje de Ana. Era por lo tanto imprescindible contar con una actriz capaz de sostenerlo, de transmitir esa infinidad de sentimientos sin asomarse siquiera al exceso; capaz de ser de forma total un personaje de enorme complejidad. Cuando a raíz del premio en San Sebastián comencé a oir hablar de Marian Alvarez, tuve que preguntarme de que me sonaba esa cara; no tardé en recordar el prodigio de naturalidad que iluminó hace años una hermosa, otra, ópera prima que se titulaba Lo mejor de mi. Su interpretación aquí es un prodigio, tanto por lo que muestra como por lo que sugiere, todas esas heridas que serán mucho más dañinas que los cortes de sus extremidades porque seguramente nunca saldrán a la superficie.
Ella y Fernando Franco son quienes consiguen la dificilísima meta de que lleguemos a empatizar y compadecer a esta mujer, y que su dolor se convierta en el nuestro.
A ambos les agradezco, con esos materiales, haber puesto en pie una de las cintas más valiosas del reciente cine español.

Público

viernes, 25 de octubre de 2013

CINE: PRISIONEROS de Denis Villeneuve

USA . 2013
Hugh Jackman. Jake Gyllenhaal. Paul Dano. Viola Davis. Maria Bello. Melissa Leo

Prisioneros es sin duda cine negro, pero se trata de una variante particular que la emparenta con películas como Zodiac o Mystic River.
Lo que las convierte en singulares es que se sumergen en el mal, como concepto, como flujo que es la única razón del origen del conflicto; son sin duda cintas con una mucho mayor densidad, y también profundamente oscuras.
El trasfondo tiene por lo tanto también una dimensión moral, e incluso religiosa, y lo cierto es que en muchas ocasiones, a pesar de que el conflicto llegue a resolverse positivamente, dejan un poso desasosegante, seguramente porque nos han mostrado que es el mal un enemigo con el que la lucha será continua, extenuante y a menudo estéril.
Prisioneros comienza con un breve prólogo que es absolutamente identificativo: un hombre recita un padre nuestro mientras enseña a su hijo a cazar; segundos después entonará una declaración de principios contundente: hay que estar siempre preparados para la lucha. Hay en esto cierto primitivismo, cierto sentido de clan, de padre protector.
La trama comienza realmente un poco más tarde en un entorno reconocible, un barrio de clase media en las afueras de una ciudad americana, y un encuentro amistoso entre dos familias, nada menos que en un día tan emblemático como el de acción de gracias. Todo parece perfecto, Incluso la amistad tiene un carácter interracial. Y es ahí donde el mal hace su aparición y todo se desmorona.
El conflicto es en este caso la desaparición de dos niñas pequeñas; posiblemente algo tan cruel que es imposible que no nos sintamos identificados con sus padres. El director parece, de esa manera, invitarnos no tanto a juzgar como a comprender, por muy aterrador que suene.
A partir de ahí el mal comienza a rebosar y a empapar a los miembros de estas dos familias, con la desidia, o la crueldad, o el silencio; con la necesidad de expresar la rabia dañando, o convirtiendo cualquier cosa en tolerable por una luz de esperanza.
Mientras el policía intenta desenredar la madeja, los demás se van introduciendo en el barro. Uno de los logros de este guión es conseguir que ambas realidades caminen perfectamente integradas.
Y, ya lo he dicho antes, hay alrededor mucho de religión, de duelo y fe, de dolor, aunque creo que el Dios que está presente en sus noches lluviosas, en su oscuro invierno exterior e interior, es el Dios del Antiguo Testamento, ese Dios cruel, ese Dios lejano que los seres humanos nunca llegarán a entender.
Prisioneros puede tener algún cabo suelto, pero la atmósfera, enfermiza, es tan envolvente, que no afecta al desarrollo de la historia. Consigue un nivel de tensión superlativo, una angustia creciente y, por supuesto, un entretenimiento de primer orden a pesar de alcanzar las dos horas y media.
Contribuye el equilibrio interpretativo entre la pareja de protagonistas, creo que ambos en una de sus creaciones más complejas.
Después de Incendies, no esperaba deVilleneuve un thriller convencional.
No lo es.
Y tampoco nos deja cómodos, porque al salir del cine sabemos que ninguno de sus personajes podrá nunca volver al paraiso, y nos queda la duda, la pregunta no planteada, de que habríamos hecho nosotros en su caso.

Público    

jueves, 24 de octubre de 2013

NOVELA: EL HEROE DISCRETO de Mario Vargas Llosa

Alfaguara
360 páginas
También disponible en ebook

Creo que ya he comentado en alguna ocasión que Vargas Llosa es a mi entender uno de los narradores incontestables de la literatura latinoamericana.
Esto no quiere decir que todas sus obras sean magníficas, sino que hay en el un aliento de contador de historias , de "manejador" de la palabra, que lo convierte en un clásico a la altura de sus admirados Flaubert, Dickens, Dumas ...
Al mismo tiempo , muchas de sus obras están en mi recuerdo como piezas maestras. No sé cuantas veces , muy pocas, sentí la pasión por la lectura que me regaló Conversación en la Catedral; Historia de Mayta o Travesuras de la niña mala, fueron verdaderas aventuras, como lo fue Lituma en los Andes , o La fiesta del Chivo o tantas otras....
Sin embargo hay algunas que he olvidado, es decir, ni las recuerdo como algo negativo, posiblemente no tenían nada que echarles en cara , pero mi memoria, limitada, es también selectiva.
Quiero, antes de entrar en materia, hacer mención a El sueño del celta, que ya comenté aquí. No creo mucho en la maldición del Nobel ( ni de ningún otro premio, ni en maldiciones en general ) pero lo cierto, y ya lo dije en su momento, es que , dentro de la bibliografía de su autor, sí me parece la única pieza que me deja la sensación de no estar convenientemente redondeada; pensé en su momento, y lo sigo creyendo, que siendo una obra muy ambiciosa en contenido, adolecía de cierta revisión que equilibrase todas las piezas y clarificase las líneas narrativas.
En cualquier caso, no muchos compartieron en ese momento mi opinión por lo que, como ya he dicho muchas veces, esto sólo sirve para recordar la subjetividad de cualquier comentario.
Pero vayamos ya con El heroe discreto.
De nuevo nos encontramos en Perú, entre Lima y Piura, y de nuevo , como ya hizo otras veces, con dos historias paralelas que se van desarrollando de forma independiente y terminan encontrándose.
El lenguaje tiene la música que sólo su autor consigue pintarle; la integración entre diálogos y tiempos es , como siempre magnífica, y también su capacidad para el humor sutil y cierta atmósfera de hedonismo.
Además nos encontramos con personajes ya conocidos como Don Rigoberto y Lituma y otros se citan, como La Chunga.
La trama parece acercarse ( por primera vez, si mi memoria no me engaña ) al género negro, con amenazas anónimas, secuestros y juzgados. Aunque finalmente parece sólo el armazón de unos personajes muy bien dibujados y de una historia que fluye con comodidad. Hay también un atisbo, no sé si mágico o teológico que , aunque no molesta, e incluso genera curiosidad, no termino de encajar convenientemente en el cuadro.
En resumen , El heroe discreto, es algo así como un intermedio ligero, bien hecho por supuesto ( tengo la sensación de que su autor no puede trabajar de otra manera ) a modo de divertimento, una especie de tentenpié entre dos comidas más importantes; un juego divertido.
No molesta. se disfruta.
Pero , como cualquier aperitivo, sólo sirve si es prólogo de algo más contundente.
Seguramente esta no será una de las novelas del Nobel que recuerde. Pero estoy seguro de que le quedan todavía por cocinar muchos manjares pantagruélicos.

Público 

sábado, 19 de octubre de 2013

CINE: EL CAMINO DE VUELTA ( THE WAY WAY BACK ) de Nat Faxon y Jim Rash

USA 2013
Liam James. Steve Carrell. Toni Collette. Sam Rockwell. 9AnnaSophia Robb

A veces pasa y es estupendo:
No esperas nada, comienzas a ver una película o a leer un libro sin muchas expectativas y por el imple hecho de que no hay donde elegir y tienes mucho tiempo por delante. Y de pronto te encuentras con una estupenda sorpresa.
Esta película todavía no se ha estrenado aquí, no cuenta con grandes estrellas  ( aunque después de verla, dudo porqué Collette, Rockwell o Carrell no lo son, están todo fantásticos ) y me temo que tendrá una campaña de promoción confusa destinada a un público adolescente.
Pues bien, es una delicia de comedia, divertida y triste, con poso de melodrama.
Consigue un constante aliento a ligereza y sin embargo habla de la dificultad de crecer, de los errores que cometemos cuando crecemos y nuestras posibles concesiones para no estar solos, de que el tiempo pasa, de que siempre puede mantenerse la ilusión.
De la primera rebeldía, del primer beso. De dolor y de alegría.
La historia de este chaval que consigue oponerse a la madurez que otros buscan para él, y que encuentra un inesperado y extraño amigo en ese Peter Pan todo corazón que trabajar en el parque acuático, podría ser una versión light de Mud, otra de las excelentes películas de esta temporada.
Los dos guionistas son también los directores, y tengo la sensación de que hay mucho de personal en lo que cuentan. De hecho, ese título, posiblemente hace mención a mucho más que un recorrido que, por otro lado, se identificaría sólo con el final de la cinta; personalmente entiendo que se refiere a un regreso pero diferente, porque ese verano lo ha sido, por ello ese way way back es, realmente un comienzo.
En fín, es una gozada.
Quedáis avisados.

Público

NOVELA: CIRCO MAXIMO de Santiago Posteguillo

Planeta
1.200 páginas
También en ebook

No tengo el gusto de conocer personalmente a Posteguillo, pero estoy convencido de que, como yo, veía Sesión de Tarde.
Los sábados a eso de las cuatro, cuando TVE era la única en España, había cine, y muchos de nosotros tuvimos la suerte de crecer empapados en aventuras, muchas veces de fondo histórico.
Supongo que son las carreras de cuádrigas presentes en la novela lo que ha llevado a algunos a citar Ben Hur, pero también existieron La caida del imperio romano, La túnica sagrada, Quo Vadis y muchas otras ( de las que años después bebió muy inteligentemente Gladiator ).
Esta introdución, más cinematográfica que literaria, viene al caso, porque , creo que ya lo dije en la primera parte de esta trilogía, existe en su autor una capacidad muy grata de entretener con la historia, sin que por ello necesite pervertirla o moverse en el constante anacronismo.
Es sorprendente el volumen de bibliografía que se cita al final y además tiene la honradez y la valentía de escribir una nota aclaratoria para dejar patente que aspectos de la historia son novelados.
Hasta entonces, durante nada menos que 1.200 páginas, consigue muchas cosas: ya lo he dicho, entretenernos, incluso apasionarnos; narrar la historia de forma veraz, cercana y creíble; adjuntar paralelamente un conjunto de personajes que podría haber firmado un Salgari por ejemplo; y lo más importante, conseguir que lectores no habituales esperen con ansias la tercera parte de la trilogía de Trajano.
Bravo.

Público

CINE: STOKER de Park Chan- Wook

USA. 2013
Mia Wasilkowska. Matthew Goode. Nicole Kidman

Sé que llego tarde a esta película.
De hecho, si no hubiese sido por un largo viaje en avión, ni siquiera habría llegado.
Aun así, si decido escribir sobre ella, cuando posiblemente se haya dicho ya todo lo que se puede decir, es porque me ha parecido una obra muy interesante.
¿Fácil? no, nada.
En su primera incursión en el cine americano, el director de Old Boy utiliza como punto de partida una base argumental bastante clásica, que seguramente a todos nos recordará a La sombra de una duda.
Quizás sea esto lo que llame a la confusión y haya hecho salir a muchos furiosos de las salas. Salvando las distancias, es como ir a buscar Hitchcock y encontrarte con Bergman.
Porque desde el inicio, comienza la perversión del modelo.
En primer lugar, nos encontramos con una mezcla de varios referentes que van desde el thriller psicológico al terror, pasando por cierto aire de estética gore juvenil, todo ello vestido de gótico; y sobre todo, a dos metros sobre suelo: la estética, la luz, los enfoques, todo puede ser fruto de una pesadilla a la que no le importa parecer real y, a veces, ni siquiera coherente.
Para hacerlo todo aun más denso, el director opta por filmar con una caligrafía oscura de un simbolismo extremo que va desde las arañas a las manos, desde la suciedad a los atisbos de luz.
Hacía mucho que no veía un ejercicio tan barroco en el aspecto visual, pero al mismo tiempo tan claro, hay muchas escenas memorables como por ejemplo la interpretación de piano a dos bandas.
El resultado general es  totalmente enfermizo, perverso, cruel.
Desde el punto de vista del thriller entiendo que se resuelve en un relato contundente, de una crudeza que está a la altura de lo previsto, aunque, repito, algunas concesiones ( creo intencionadas ) a la coherencia, pueden decepcionar a quienes sólo busquen cine de género. De hecho, existe una referencia más cercana al cine de terror que es el sustrato del mal, como un concepto universal e incluso, determinado como algo genético , que se transmite a través de la sangre, esa sangre tan presente durante todo el metraje de la película, especialmente al final.
Sin embargo, yo pienso que son precisamente esas líneas ( lo que se escucha a pesar de las distancias, la nula búsqueda de los que desaparece, las reacciones de la protagonistas en especial ante el descubrimiento en el congelador... ) lo que nos permiten ver Stoker como la fantasía malsana de una chiquilla algo aquejada del síndrome de electra, despertando a la vida; desde ese punto de vista, la película es rica en referencias de la rivalidad madre hija, la necesidad de crear un personaje trasunto del padre perdido, la capacidad para imaginar victorias donde sólo hay soledad.
La pequeña Wasilkowska compone una presencia entre sorprendente y detestable, necesaria para creer, Matthew Goodie tiene todo el magnetismo que requiere su personaje y, si bien Kidman se ha convertido gracias a la cirugía en una muñeca insulsa, esos rasgos encajan a la perfección en su rol.
No esperaba algo sencillo de Park Chan- Wook, y no me ha decepcionado.
Creo que Stoker se revisará con el tiempo y saldrá ganando. Otra cosa es como se defina.

Público

viernes, 11 de octubre de 2013

CINE: EL MEDICO ALEMAN ( WAKOLDA ) de Lucía Puenzo


Argentina/ Francia/ España/ Noruega 2013
Alex Brendemuhl. Natalia Oreiro. Diego Peretti.  Florencia Bado. Elena Roger. Guillermo Pfening

No es la primera que Argentina se enfrenta a través del cine a los fantasmas de su pasado.
La Historia Oficial fue en su día un ejercicio de exorcismo colectivo espeluznante.
Ahora, Lucía Puenzo ( hija de Luis Puenzo, de casta le viene ) nos acerca a otro episodio truculento de ese país, además de incomprensible: es difícil entender como,una vez conocidos los horrores provocados por los nazis durante la 2ª Guerra Mundial, ese país fuese tan condescendiente con los huidos, quizás sólo comprensible si asumimos un sustrato mucho peor, y es que en Argentina había florecido una colonia peligrosa que pregnaba incluso en los adolescentes, a través de colegios absolutamente doctrinarios.
Fue en Argentina, en concreto en Bariloche, donde desaparece durante un tiempo el rastro de uno de los mayores monstruos que generó aquella contienda, Joseph Mengele.
Apodado  Doctor Muerte, es difícil imaginar mayor nivel de crueldad, precisamente por su indiferencia en pro de la ciencia. Aterra su capacidad de observación, como si los seres humanos fuesen especies en un laboratorio.
Lucía Puenzo imagina ( primero en novela, luego en cine ) esos días desaparecidos.
Con una base que recuerda algunos clásicos, enfrenta a la bestia con la inocencia de la infancia, una niña de rostro perfecto y ojos hermosos. También le dota de un aire de cuento: esa niña tiene algo de Pulgarcita, y  aparece un bosque, escenario en el que se enclava la casa de la familia protagonista, escenario de peligro, escenario donde puede ocurrir lo peor.
Todo esto hace que se navegue entre el thriller, fundamentalmente en lo referente a su búsqueda y caza de los asesinos, y el cine de terror, donde quizás esté lo mejor ( espeluznante asomarse a la manipulación a la que Mengele somete a la familia de la pequeña, el embarazo de la madre, el tratamiento de los gemelos... ). Todo ello sin olvidar crear alrededor un entorno sórdido capaz de hacer creíble lo que podría haber ocurrido en verdad.
A partir de ahí, la autora maneja diversos elementos para estructurar el relato con maestría y contar muy bien una historia, sin efectismos y también sin subrayar el aspecto simbólico que existe en las muñecas. Con absoluta solidez.
Pero creo que dentro de ese excelente pulso, hay algo que convierte la cinta en especial, o mejor dicho dos cosas:
Por un lado, el ambiente turbio , propio del género, que parece teñir toda la película.( en especial la madre y la niña ), que navegan entre el horror y el interés personal. Quizás una grieta abierta desde la que asomar para cuestionar hasta donde pueden llevarnos nuestros miedos y egoísmo.
Y por supuesto, no podemos olvidar citar los fantásticos paisajes de la Patagonia, que la directora retrata sin complejos, en toda su grandiosidad, otorgándole al relato una dimensión mítica.
En los últimos años, nos visitan a menudo actores argentinos , lo que nos ha llevado a conocer la alta calidad de su trabajo. Aquí comparten pantalla con un Brendemuhl sólido, magnético. Como curiosidad, señalar que quien interpreta a la fotógrafa, Elena Rogers es una conocida actriz de musicales, que pasó por Madrid con Piaf y triunfó en el West End londinense con Evita.
Sólo hay un momento en que creo que Puenzo se pierde, es, en una cinta que como ya he dicho huye de todo efectismo, el extraño y desconcertante aporte musical de la última escena. Una pequeña mancha en un ejemplo de buena historia muy bien escrita y contada, con esa capacidad y esos materiales, es fácil conseguir un producto intenso y apasionante.

Público

jueves, 10 de octubre de 2013

PREMIO NOBEL DE LITERATURA: ALICE MUNRO

Sé que no es el mejor día para reconocerlo, pero no conozco ninguna obra de Alice Munro.
Recien galardonada con el Premio Nobel, bucéo en wikipedia y encuentro un reconocimiento bastante unánime. Busco fotos para ilustrar esta nota y parece una mujer agradable, que transmite serenidad , simpatía y cierta ternura.
Tampoco conocía en su día a Herta Muller o a Jelineck y ahora las considero parte de mi catálogo personal de preferencias ( especialmente la primera).
¿ Me hubiesen gustado otros? Por supuesto Roth o Kundera, aunque a este último hace mucho que no lo leo, Oz sin dudas, William Trevor .... Y puestos a sorprender, ya lo he dicho muchas veces, Anne Tyler sería un buen referente por el que no se le dio a Updike.
En fin , leeré a Alice Munro.
Por otro lado, sé también que no es bueno alegrarse del mal ajeno y quiero resaltar que no es un rechazo a su persona sino a su obra, pero ... sí, ya lo he dicho en otras ocasiones también, me descoloca seguir leyendo el nombre de Murakami entre los favoritos. ¿ Murakami? Un año más, no. Buff.

Público

miércoles, 9 de octubre de 2013

TEATRO: POR LOS OJOS DE RAQUEL MELLER de Hugo Pérez

Director - Hugo Pérez
Intérpretes-
Maribel Per. Carmen Rodríguez de la Rica. Chelo Vivares. Rocío Osuna. Belén González. Pablo Rossi. Iván Oriola
Origen- Sala Tribueñe

Nadie puede cuestionar que el teatro alternativo se ha convertido en Madrid en un vivero inagotable de talento.
Alrededor de los circuitos comercial y público han surgido multitud de pequeñas salas, formas diferentes de hacer teatro, que han pasado de las propuestas algo voluntariosas de su origen, a producciones donde se puede arriesgar, sorprender y crear sin trabas, y en una comunión generalmente muy cercana al espectador, lo que siempre enriquece las propuestas.
Algunas de esas obras han saltado de una sala a otra, resistiéndose a desaparecer; otras incluso se han acercado a teatros más convencionales, aunque generalmente en horarios off o en paralelo a otras producciones.
El caso de Por los ojos de Raquel Meller me parece sin embargo algo que roza lo milagroso.
En primer lugar, es un producto que sorprende dentro de los criterios habituales de este tipo de escenarios, principalmente por su ambición: nada menos que un musical, de más de dos horas de duración y con un derroche de vestuario exquisito; además, se centra en un género tan poco "moderno" y atractivo para el público de hoy como la tonadilla. Está claro que a sus creadores les va el riesgo.
Se estrenó en la Sala Tribueñe, creo que hace cuatro años, y desde su nacimiento, se convirtió en un espectáculo del que la crítica sólo cantaba alabanzas. Tras reponerse temporada tras temporada, un empresario valiente, y amante del teatro, ha decidido ofrecérselo al público en un gran teatro de los de siempre, el Reina Victoria. Y es ahí donde yo he tenido la inmensa suerte de disfrutarlo.
Supongo que ha existido un trabajo de adaptación desde el espacio reducido inicial hasta este escenario ( se nota la sabia mano de Alfonso Barajas ), pero también estoy seguro de que la diferencia no va mucho más allá del volumen, que el germen estaba allí.
El texto, nos ofrece una biografía estilizada y suficiente de la que fue una gran tonadillera de nuestro país, lo hace con precisión y humor, y con una documentación que nos sorprende al presentarnos a un personaje que no entendemos como pudo ser olvidado; a su alrededor, y al ritmo de sus canciones, se despliega un periodo de nuestra España, siempre referente para esta artista y esta mujer. Quizás esté más redondeada la primera parte, más fácil narrar el ascenso que la caida cuando esta está además perdida en el misterio. Aun así, resulta siempre evocador.
Pero lo más fascinante de este espectáculo es su plástica visual.
Dibujada como un retablo antiguo de colores algo desvaidos, donde incluso los personajes parecen por momentos muñecos salvajes de un guiñol, cada escena es capaz de conformarse como un conjunto visualmente perfecto, que en ningún momento, ni siquiera en su última escena deja de sorprender, con una belleza teatral absoluta que demuestra que el talento es el mejor recurso ( además de la mejor iluminación que he visto en mucho tiempo ).
Hugo Pérez, si acierta en su labor de escritor, en la de director se descubre como un artesano metódico y creativo, que salta de acierto en acierto.
Su labor sólo puede surgir de un acto de amor, al personaje, al teatro, al público.
Y todo el espectáculo, se entrega en manos de una compañía de intérpretes perfectos, posiblemente tan involucrados tras tan largo tiempo con sus personajes, que llegan a la fusión.
Por los ojos de Raquel Meller es una rara maravilla, una experiencia teatral absolutamente gozosa que merece todos los aplausos que pueda cosechar y muchos más.
Es un ejercicio tan total de imaginación y maestría que te deja sin habla.
Larga vida.

Público

martes, 8 de octubre de 2013

NOVELA: HEREJES de Leonardo Padura

Tusquets
392 páginas
También disponible en ebook.

Descubrí hace ya tiempo las novelas de Padura.
Eran en inicio, y siguen siendo en su mayoría, piezas relativamente breves que mostraban a una especie de Hammet cubano.
En ese paisaje tropical, monumento a la decadencia física y moral, se movía su detective Mario Conde, con alma de perdedor por supuesto, un sentido del humor algo triste, una pandilla de muy buenos amigos y la capacidad suficiente para sobrevivir sin dejarse hundir por la mugre circundante.
Un hombre para el que cada caso resuelto no era un éxito, sino la constatación de que la humanidad caminaba hacia el destino equivocado.
Además, sus obras eran un perfecto reflejo social, crónicas históricas del momento en que estaban escritas.
Y por supuesto, narrativamente hablando era perfecto dibujando personajes y tramas, todos teñidos de algún modo por la niebla de la melancolía.
En un momento dado me sorprendió con La novela de mi vida, un regalo muy particular y quiero pensar que salida de dentro.
Pero la sorpresa mayúscula llegó con El hombre que amaba a los perros, una novela histórica excelente tanto en su construcción como en su rigor. Muy ambiciosa y absolutamente lograda.
Herejes es un proyecto relativamente arriesgado, aunque lo construya utilizando materiales conocidos y que controla, una propuesta donde la novela histórica se mezcla con el género negro.
La novela, si la consideramos como tal, está dividida en tres partes:
En la primera, Mario Conde es requerido para una investigación relacionada con un cuadro desaparecido y vuelto a aparecer y la comunidad judía de La Habana. De este modo, la investigación se cruza con la historia del éxodo a la isla y de sus habitantes, su integración, su lucha con sus propias creencias.
En la segunda, viajamos al pasado, a Amsterdam, para conocer las cicunstancias en que el retrato fue pintado por Rembrandt, al tiempo que se nos acerca , de nuevo, a las dudas religiosas y su contraste con la búsqueda de la libertad. Otra vez la herejía.
La tercera vuelve al género policiaco. Posiblemente sea esta la parte más redonda y también la que menos encaja en el conjunto a no ser desde el punto de vista conceptual.
Todo culmina con un Génesis que cierra el círculo  
Vamos a ver, en las dos partes policiacas, está lo mejor de cualquier novela de Mario Conde, tanto en el género negro como, por decirlo de algún modo ,en el humano. Podrían perfectamente ser piezas independientes.
La parte histórica, no tiene la densidad de El hombre... pero sí rigor y está muy bien contada.
Lo que no acaba de funcionar del todo es el armazón. E incluso cuando en la tercera se produce alguna relación poco creíble con la primera, siento algún chirrido.
Supongo que la idea de Padura va más allá, hablar de la libertad del ser humano, de su necesidad de rebelarse y de la reivindicación de aquellos, que en distintas épocas de la historia fueron tachados de herejes. Es un propósito complejo y abordarlo desde el género negro no es fácil.
Aun así, Herejes no desmerece a un autor que personalmente considero uno de los herederos de los clásicos, aunque no sea redonda.

Público

viernes, 4 de octubre de 2013

CINE: GRAVITY de Alfonso Cuaron

USA. 2013
Sandra Bullock. George Clooney

La carrera de Cuarón comienza para mi con una pequeña joya descarada e irreverente que se titula Y tu mamá también.
En su salto a Hollywood ha pasado por un Harry Potter, una fábula futurista muy bien acogida por la crítica, Hijos de hombres, y una adaptación contemporánea de un clásico de Dickens, Grandes Esperanzas.
Personalmente creo que ha perdido personalidad en el camino, y frescura, pero nadie la puede negar un excelente dominio visual y del tiempo narrativo, creo que se ha convertido en un artesano infalible ( no es peyorativo, a un artesano como Michael Curtiz le debo muchos de mis mejores momentos de cine ).
Creo que contra Gravity, en mi caso, han jugado las buenísimas referencias obtenidas por su pase en Venecia, su estreno USA ( ver Metacritic ) y la mayoría aquí.
Y sirva como punto de partida que me parece una buena película, visualmente lograda hasta el límite de la belleza absoluta ( nunca habíamos visto así el espacio ), gracias a la planificación y sensibilidad de su director.
Hay muchas cintas míticas ambientadas allí arriba, y otras con uno o dos personajes nada más que también se han clavado en la historia del cine. Gravity no juega esa liga; para explicarnos, está mucho más cerca del Solaris de Soedeberg que del de Tarkovski.
Gravity es cine comercial, aunque mejor hecho y más arriesgado de lo habitual.
Insisto en que eso no es malo. La cinta entretiene siempre, se sigue bien y no siento un sólo minuto de aburrimiento. Pero... no apasiona. Y una historia así debería de estar llamada a sorprender ( algo que visualmente consigue ) y a apasionar, a pegarte a la butaca.
Repito, no hay nada negativo en este producto. Quizás mi problema es esperar mucho más.
Habrá muchos que la disfruten más que yo. Seguro. Es obvio que infinidad de críticos ya lo han hecho.

Público

miércoles, 2 de octubre de 2013

CIERRE DE LOS CINES RENOIR CUATRO CAMINOS

Odio contar batallitas. Ya tengo suficiente con las canas.
Aun así, recuerdo mis primeros años en Madrid , años que intento no ver con nostalgia pero en los que , en el Barrio de Salamanca, era fácil ir al cine : existían el Richmond, el Salamanca, el Vergara, el Tívoli, el Narvaez... hoy día la lista parece de ciencia ficción.
La propuesta de versión original en la ciudad estaba copada por los Alphaville ( ahora Golem ), hasta que un buen día , aparecieron los Cines Renoir, casi en el portal de al lado.
Recuerdo, creo recordar y estoy seguro de equivocarme poco, que en su primera cartelera estaban una cinta polaca , Yesterday, La Diagonal del Loco, El Beso de un Eextraño....
Fueron creciendo, creciendo, creciendo, y no sólo en el centro de la ciudad ( por cierto ¿ a quien se le ha ocurrido la estupidez de las estrellas en la acera de Martín de los Heros? bueno, dejemos eso para otro post) .
Y de alguna manera , cambiaron la forma de ver el cine , y nos hicieron partícipes de la experiencia desde su revista La Gran Ilusión y el Club Renoir.
Ahora hay malas noticias. Ya han cerrado los de las afueras , pero hoy esa tristeza se extiende a los de Cuatro Caminos , allí vi Judou, La Doble Vida de Verónica .... algunas más. Y creo que lo menos que puedo hacer ( y posiblemente lo más ) es decir aquí que lo siento, que lo siento mucho.
¿ Donde van los recuerdos de los cines y los teatros que cierran? esas siluetas que allí sentados disfrutamos tanto. Lo que nos lleno entonces está sin duda unido a ese paisaje oscuro, aunque, como ahora, esté condenado a convertirse en un territorio fantasma.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. De verdad. De corazón.

Público 

martes, 1 de octubre de 2013

NOVELA: TIEMPO DE CENIZAS de Jorge Molist

Temas de Hoy- Historia
704 páginas

Bueno, de nuevo nos encontramos con varias paradojas, la fundamental, ya la he comentado otras veces, que convivan en un mismo lugar , novelas tan radicales como La habitación oscura ( anterior entrada de este blog ) con otras tan convencionales como la que ahora nos ocupa. También la trilogía de Siedl fue vecina de algún estreno Disney y no ocurrió nada grave , más allá del reconocimiento de la pluralidad de quien quiere verdaderamente ser Público.
Por otro lado, tengo que aclarar que Tiempo de cenizas ha sido un regalo. No lo digo en ningún caso con un tono peyorativo, simplemente, es bastante obvio que mi interés por la novela histórica escrita hoy día con profusión , se limita a casos muy concretos como la doble ganadora del Booker ( ¿Mantel ? no recuerdo ahora el nombre aunque estoy esperando la conclusión de su trilogía, ) y Posterguillo, recomendación de mi hermano J. y quien francamente me ha hecho retomar la satisfacción por el género tal y como la sentía antaño con las novelas de Frank Slaughter.
En el resto, me causa cierto rechazo la abundancia con la que se decoran los anaqueles de las librerías hoy día y que van desde la historia en si, a la historia y sus místicas implicaciones en unos personajes de la actualidad, a la historia supuesta, a la historia escondida... es decir, uno no sabe muy bien por donde moverse y tengo en ocasiones la sensación de que la historia se ha convertido en una especie de casa abandonada donde cada uno puede arramplar con lo que le apetezca para darle el uso que considere más adecuado a sus fines.
Leo por lo tanto Tiempo de cenizas con cierta prevención.
Sin embargo, tengo que reconocer , en primer lugar , que me encuentro con una actitud que considero indispensable en cualquier escritor : está claro que a Molist le gusta escribir, que se sumerge en sus historias y que , como tal, las quiere contar , y esa ilusión por contarlas, le hace ser respetuoso con su lector al que no engaña . Suena a perogrullo pero de verdad que, a mi edad y tras muchas páginas a las espaldas , creo que soy bastante capaz de distinguir creadores de mercaderes.
Por otro lado, la ambición de esta obra es amplia, y no sólo por su tamaño: comenzamos en el Vaticano de los Borgia , pasamos por el fraile Savanarola, conocemos al Gran Capitan, tenemos una aventura con los piratas y terminamos enfrentándonos a la Inquisición en Barcelona.
Y personalmente creo que dicha ambicion juega en contra de la obra.
Me gustan sus personajes principales, tal vez les falte algo de perfil psicológico, pero son interesantes , sin embargo, tengo la sensación de que la narración va de más a menos:
Está dividida en cinco partes; la primera , es la que me parece más conseguida, seguramente tengo la sensación de que es la más documentada ; Savanarola es un personaje del que me hubiese gustado un mayor desarrollo, de él y de lo que supuso su movimiento, y sin embargo, se transmuta ese episodio en un capítulo algo rocambolesco; finalmente , siento que lo menos conseguido son las páginas dedicadas a la Inquisición , donde cualquier atisbo de reflexión se ha visto superado por la acción, una trama claramente ( demasiado claramente ) maniqueista y  ciertas ganas de terminar la novela, que por otro lado concluye con un episodio que no está a mi entender a la altura de su inicio.
Quizás , a ver si consigo explicarlo, comienza siendo una novela que narra/ muestra páginas de la historia para devenir en una novela de aventuras en la historia . Eso no está ni bien ni mal, pero a mi me gusta menos.
En cualquier caso, no quiero confundir : Tiempo de cenizas es una novela entretenida , bien escrita y que se lee a la perfección a pesar de su longitud. 
Seguramente este tipo de literatura contribuye y mucho a aumentar el número de lectores habituales en nuestro país. Sólo por eso, ya se debería de aplaudir.
Gracias pues.

Público