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viernes, 31 de mayo de 2013

CINE: EN OTRO PAIS de Hong Sangsoo

Corea del Sur. 2012
Isabelle Huppert. Jung Yu Mi. Kwon Hye

Alguna vez ya he comentado aquí mi rechazo general al exceso de trascendencia; no quiero decir a la trascendencia en general porque intento no ser tan contundente en mis afirmaciones ( la gente que no duda, no me hace feliz ), pero si tuviese que dar mi opinión sobre el arte de vivir, creo que tendría mucho que ver con la forma de contar de maestros como Renoir y Rommer, por ejemplo.
Como continuación a lo anterior, hay pocas virtudes que aprecio tanto como la ligereza, esa forma de trasladar una historia, una imagen, lo que sea, transmitiendo la sensación de facilidad, sin necesidad de hacer patente el esfuerzo y cargarlo en los hombros del receptor; me parece un signo de inteligencia, de serenidad y de ser capaz de ver la verdad de las cosas conservando cierta inocencia. Creo que también tiene mucho que ver con saber mirar.
Los directores de cine, los buenos directores de cine, por supuesto son narradores, pero también deben de enseñarle a su público una forma de mirar, una forma de contemplar la vida.
Incluso dentro de los genios, existen aquellos que nos agarran de los hombros, nos obligan a clavar ojos y mente, a retorcer nuestra actitud... y hay otros que dan la sensación de que se limitan a acariciarnos, a llevarnos de la mano.
Antes he citado a dos de esta última tipología. Creo que debo de incorporar a Hong Sang- Soo en su primera película estrenada en nuestro España.
En otro país, parte de la idea de una muchacha escribiendo tres historias en forma de guión cinematográfico; las tres narraciones se centran en una mujer francesa de visita en Corea y su relación con varios personajes, pero las tres mujeres , interpretadas siempre por la fantástica Huppert, tienen poco más en común que el rostro de la actriz, con lo que también sus relaciones, apuntadas siempre con una exquisita levedad, son también siempre diferentes; esto crea una gran riqueza, alimentada a base de detalles, intuida más que mostrada.
Pero, y creo que es aquí donde reside uno de los valores que convierten esta película en algo muy especial, su director consigue el más difícil todavía: esa naturalidad antes citada, suele referirse a desarrollos cotidianos que casi parecen carecer de intromisión creadora, sin embargo Sang- Soo construye muy al contrario, un entramado artificial, cargado de cruces y referencias que, si bien consigue que parezca tener la ligereza del mimbre, sirve y actua como andamiaje para el juego. El efecto final del paraguas, me resulta absolutamente maravilloso.
Es cine. Y su director parece recordarnos que no es un cronista sino un creador.
No nos equivoquemos, En otro país parece ligera, pero habla de muchas cosas y muy importantes como la imposibilidad de comunicación entre diferentes culturas, el paso del tiempo, la pulsión sexual, el desengaño etc y lo hace con una total lucidez.
Creo que no será esta una película que goce de un público numeroso, es una pena porque es una cinta llena de luz; una comedia diferente para un humor especial; una forma de pensar que no agota el cerebro.
Como una brisa.
A ver si aprendemos a valorar más lo que merece la pena, y dejamos de engañarnos para parecer más inteligentes.
Yo por lo menos paso: me gusta más esta delicia.

Público


lunes, 27 de mayo de 2013

NOVELA: CABARET POMPEYA de Andreu Martín

Alevosía
630 páginas
También disponible en ebook.

Leo tanto en los agradecimientos como en alguna referencia previa, que el nacimiento de Cabaret Pompeya está en el objetivo de crear la "gran novela negra de Barcelona".
No en vano, Andreu Martín es un excelente autor, creo que no reconocido al nivel que sería de justicia, en este género. También ,por lo que se ve, es un catalán ejerciente.
Una vez leídas las más de seiscientas páginas de este "novelón" ( definición con la que pretendo describir no sólo su tamaño, sino también el alcance de su/ sus epopeya/s ), considero que , si bien el ambiente que se respira esta cerca de lo que generalmente denominamos como novela negra, esta adscripción al género estaría limitando mucho su definición.
De acuerdo que el color de sus páginas es oscuro, aunque también exista humor y un nivel de humanidad importante, también son muchos los "tipos" deudores del noir clásico: la mujer fatal ( más fatal que ninguna , ¡ menudo personaje ! ) , aquellas que terminan siéndolo aunque en apariencia estén en el lado angelical, y por supuesto, la buena mujer; el malo, canalla hasta la médula, capaz de cualquier traición ; los personajes que desde su nobleza de espíritu no tienen más remedio que enfrentarse a la podredumbre y que es difícil que no salgan algo manchados; perdedores que no se resignan a perder; las ratas que adornan el barco.... robos, asesinatos, estafas... dolor y miedo, mucho dolor y mucho miedo.
Pero todo este conjunto, y mucho más , está al servicio de una novela que yo me atrevería a clasificar de crónica histórica.
Partimos en 1920, y desde allí, incluso con algún paso atrás , llegamos a 1976 , la muerte de Franco. En esos más de cincuenta años, utilizando como hilo conductor la amistad entre tres muchachos con destinos muy diferentes , recorremos desde la Barcelona anarquista hasta las consecuencias de la Guerra Civil, parando, gracias a la multiplicación por tres de las líneas argumentales, por la Alemania nazi y la Grecia invadida por los alemanes , si bien en estos últimos casos desde la visión siempre del emigrante forzoso; está el primer terrorismo, están los maquis, los campos de refugiados en Francia, y muchos otros escenarios que vamos recorriendo de la mano del autor , y que se van llenando de múltiples personajes , todos ellos necesarios, humanos y perfectamente definidos.
Como también lo están los diferentes ambientes y paisajes , tanto desde el punto de vista externo como desde su significado social, en una mezcla entre costumbrismo y análisis interior que siempre está perfectamente equilibrada.
Se podría echar en cara la parcialidad de su visión si no fuese porque , no sólo cada novela tiene derecho a elegir la perspectiva , sino porque cierta vocación hacia el noir ( aquí sí ) desviste por momentos los tintes políticos hacia otros más lamentablemente humanos.
Otro de los aciertos de esta obra es su profusión ; son muchos sus acontecimientos, muchos los detalles , y todos están tratados con una veracidad que nunca los hace planos sino que les dibuja esquinas cuando es necesario .
El autor no sólo no se cansa en ningún momento de narrar sino que parece estar disfrutando tanto como hace disfrutar al lector. Y se convierte en un factor onmipresente , con una inteligente y precisa estructura que nos lleva a los recuerdos de sus personajes, teniendo la sensación de estar escuchándoles, de tener el privilegio de conocer una verdad que habían escondido durante muchos años.  
Volviendo al inicio, Cabaret Pompeya tiene mucho de buena literatura pero también mucho de narración , de contar una gran historia llena de historias ( de ahí la definición de "novelón" ) de esas que te atrapan durante mucho tiempo y que tardan en olvidarse.
Personalmente no la llamaría " la gan novela negra de Barcelona" sino, posiblemente "la gran novela de Barcelona".  O simplemente, una gra novela. 

Público

sábado, 25 de mayo de 2013

CINE: UN AMIGO PARA FRANK de Jake Schreier

USA. 2013
Frank Langella. James Marsdem. Susan Sarandon. Liv Tyler

Pues a veces ocurre:
Vas a ver una película o coges un libro de rebote; no tanto para llenar el tiempo pero si por ganas de ver algo y ausencia de opciones que te apetezcan más. Ni siquiera los comentarios o críticas que encuentras en la red ( Dios mío, que nivel de sobreinformación tenemos ) te animan mucho.
Y de repente...
¡ Sorpresa!
Te encuentras con una autentica gozada.
Porque vamos a decirlo ya: Un amigo para Frank es una absoluta delicia, totalmente recomendable para todas las edades.
Supongo que, de tener que buscar una calificación, la más adecuada sería la de comedia, es divertida y nos mantiene casi todo su metraje en estado sonrisa, sin embargo, su guionista bebe de muchas fuentes, todas ellas enmarcadas en lo más clásico del cine :
Por un lado, como marco, está el género de ciencia ficción, pero una ciencia ficción inteligente y ligera, que evita la manía demasiado habitual en ese género de atosigar con atrezzo la narración; también el cine de amigos, aquellas parejas imposibles ( Lemon y Mattau como iconos ) que terminaban por hacerse inseparables; recordamos igualmente la comedia de ladrones de guante blanco, ( El Golpe , por otro lado también con pareja masculina ) donde nos identificábamos con el delincuente, un simpático irresistible; y por último, está , en la parte más melancólica, el melodrama familiar sobre la vejez ( tampoco está lejos Ms Daisy ).
Con todos estos ingredientes, lo que podía haberse convertido en un conglomerado confuso y sin rumbo, es sin embargo un cuento encantador, que guarda entre líneas mensajes enunciados para aquellos que quieran navegar en aguas más profundas y plantearse otras cuestiones, pero no por ello se le dota de forzada trascendencia: Un amigo para Frank puede leerse en su parte más epidérmica sin sentirse decepcionado; supongo que una de sus virtudes, la que hace que todas las piezas encajen es el equilibrio; también hay que reconocerle a su director la sensibilidad suficiente para colocarse en la distancia adecuada sin dejarse llevar por la tentación de los efectos.Y es que incluso en sus aspectos cómicos, algo que tal vez aquí sea más difícil, consigue quedarse en lo sugerido.
No puede imaginar a partir de ahora otro "Frank" que no sea Frank Langella, sin duda es un gran actor de la época clásica y por ello, convierte un personaje que podría ser menor en su carrera, en una master class de interpretación, un catálogo de matices siempre en la comprensión y la contención. El es uno de los factores que convierten esta cinta en algo a recordar.
Lo dicho: hay muchas oportunidades de ver buen cine en la cartelera, pero no sé si hay tantas de pasarlo bien, de entrar en una sala oscura y salir muy contento, y más si, como en mi caso, se ha compartido con una de mis hijas.
Totalmente disfrutable.
Una gozada.

Público

  .

viernes, 24 de mayo de 2013

EN RECUERDO DE JOAN MONTANYES , MONTI

Que injusto.
No ha ocupado páginas en los diarios, ni minutos en las noticias.
Nos ha dejado, nada menos que un payaso, y no se ha enterado casi nadie.
No hizo grandes dramas, no cosechó posiblemente premios internacionales, por supuesto no protagonizó escándalos... sólo nos hizo reir , nos ayudó a ser más felices.
Se ve que no es suficiente.
Que en un mundo donde hemos perdido el norte, no nos damos cuenta que un payaso que se va supone que , o pronto se le sustituye, o habrá menos alegría.
Pero él , creo , no sólo era un payaso, sino que tenía alma de payaso.
Lo recuerdo en Bi , aquel divertido espectáculo multicultural de Els Comediants. Disfruté mucho en su etapa como director del Circo Price y echo mucho de menos sus espectáculos, con ese sabor que hace tanto que no consigo encontrar.
Que injusto.
Nos deja a los 48 años , los mismos que tengo yo cuando escribo esto. Pero yo no he tenido la grandeza de conseguir esas carcajadas de un coso lleno de niños. Eso que se lleva. Porque ellos nunca te olvidarán aunque quizás no sepan tu nombre.
No sé si sirve de algo mi pesar.
Seguro que no te gustaría. En tu honor, hoy intentaré contar uno o dos chistes, sonreir al sol que ha aparecido tras unos días de lluvia y a la señora con ese perrito que intenta, el jodio, morderme los pantalones, me reié de lo ridículos que aparecen los políticos en el telediario, y si consigo todo eso, pensaré que algo te lo debo a ti.
Monti, en el recuerdo de muchos, estoy seguro.
Gracias. Me encantó compartir parte de este mundo contigo.

Público

miércoles, 22 de mayo de 2013

CINE: LA CAZA de Thomas Vinterberg

Dinamarca 2012
Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen. Lasse Fogelstrom. Susse Wold. Anne Louise Hassing. Lars Ranthe. Alexandra Rapaport

Antes que nada quiero decir que esta es una de las películas que me ha dejado peor cuerpo en los últimos años.
Me ha costado un poco quitarme de encima mi animadversión a un director que ha conseguido hacérmelo pasar tan mal y me ha regalado después el desasosiego.
Desde cierto reposo, voy a intentar dar mi opinión sobre esta cinta efectiva, epidérmica muy bien realizada y por supuesto muy dura.
No voy a entrar en el argumento porque seguramente es de sobra conocido a través de los diversos artículos y críticas que se han escrito sobre ella; sólo citarlo: un buen hombre que trabaja en un parvulario, es injustamente acusado de pederastia y acorralado por quienes era sus amigos y vecinos sin darle ninguna opción de defensa.
Para aclarar mi posición, y las razones de mi malestar, me remito a otra película de hace tiempo: Furia de Fritz Lang; en ella se producía también la acusación de un inocente, e incluso un intento de linchamiento. Sin embargo, en el final, la justicia terminaba triunfando.
Quizás el párrafo anterior tenga un punto de falsedad: ante los comportamientos de los habitantes del pueblo lo que pedimos no es justicia, sino venganza. Y sobre esto intentaré volver más tarde.
Aquí la situación es incluso peor:
El delito es más deleznable; la acusación más simplista; y no hablamos de un extraño que arriba a la comunidad, sino de un miembro integrado en la misma, de un buen amigo siempre dispuesto a ayudar, incluso rozando lo modélico en su comportamiento.
Es muy fácil identificarse con su angustia, con su dolor, pero no veo en ello ninguna trampa sino una descripción pretendida y realizada, de hecho, uno de los valores, de las razones por las que La Caza te encoge el corazón, es que el guión se desarrolla en un hilo tan fino, casi invisible, que es difícil no enredarte en él sin darte cuenta.
A ello contribuye por supuesto la perfecta interpretación de Mads Mikkelsen; que difícil quitarse de la cabeza sus miradas, sobre todo la de la escena de la iglesia.
Y luego ese final. Que no quiero desvelar, pero que te deja totalmente clavado en la butaca. Sin analizar ya el hecho de que pocos minutos antes nos han dejado claro que aquí nadie pagará por el daño causado, por el atroz daño causado.
Podría parecer que su director juzga a esta idílica comunidad inmersa en un bellísimo paraje natural, proclive a buscar culpables antes de afrontar sus propios errores; pensar también en una acusación más genérica a una sociedad que ha llevado sus mecanismos de protección hasta la paranoia.
Sin embargo yo creo que lamentablemente va más allá , y me quedo con dos preguntas, me las hago sin encontrar respuesta:
¿ Somos mejores quienes necesitamos venganza?
¿ Y si Karla fuese nuestra hija?¿ cual sería nuestra posición?.
Thomas Vintenberg realizó una de las mejores obras del extinto movimiento Dogma, en general una de las mejores películas de los últimos años, me refiero por supuesto a Celebración, cuya historia dio lugar más tarde a una obra de teatro también impresionante; además le debemos una marcianada pero que a mi me gustó mucho titulada Querida Wendy, mezcla de western, obra iniciática, aventura juvenil....
Con La Caza se coloca para mi, como uno de los referentes del cine europeo, ya sin ningún género de dudas. Y siempre desde su necesidad de pegarse al ser humano, sin compasión, porqué quizás el camino de mejorar sea enfrentarnos de cara a nuestra peor parte. Aunque duela.
Y duele, aquí duele.

Público

viernes, 17 de mayo de 2013

NOVELA : EN LA ORILLA de Rafael Chirbes

Anagrama - Narrativas Hispánicas
440 paginas
También disponible en ebook

No había leído antes nada de Rafael Chirbes, bueno sí, alabanzas a su obra.
Entro en esta densa propuesta, En la orilla, con la referencia de que para muchos es "la novela definitiva sobre la crisis".
Comienzo con un capítulo corto, con forma de prólogo, que en su contenido y ritmo me hace prever una especie de thriller social.
Sin embargo, a continuación entramos en un bloque casi sin pausas, con forma de monólogo interior ( debía de decir monólogos, dado que se puntúa con otras voces diversas que otorgan al paisaje una mayor amplitud, sin embargo creo importante resaltar que es el de Esteban el que constituye el tronco de este árbol ).
Primero es algo un poco abstracto pero que nos va posicionando en los colores grises que van a teñir sus más de cuatrocientas páginas. Pronto entramos en una historia de fracaso , de ruina, que se ramifica en capítulos paralelos, tanto en los personajes secundarios, como en aquellas que nos hablan del pasado de nuestro interlocutor.
Y esto último es algo que conviene matizar: efectivamente, el porqué , motivo y causas detonantes de la narración, es la crisis, ese barranco que ha aparecido repentinamente en el camino de muchas personas a las que previamente se había alzado a lugares donde nunca soñaron estar, de acuerdo, pero En la orilla tiene mayor amplitud, al otorgar a sus personajes una dimensión total, no centrada sólo en esos momentos.
Por lo que a la crisis se refiere, el relato, el cuadro, es demoledor. Desde el interior de cada uno de los personajes, asistimos a su ascenso y a su caída, a su pérdida de ubicación y a su necesidad de tomar tierra precipitadamente; a sus ilusiones, sus deseos, y a algo tan grave como la creación de esas necesidades falsas y absurdas para estar a la par de lo que piensan que les ha tocado vivir.Sexo, drogas, alcohol, pero realmente muy poca felicidad.
Repito: el cuadro es demoledor, pero no sólo por su contenido, sino también por la precisión con que el lenguaje y la buena prosa de su autor nos lo traslada, como si fuese un conjunto de noticias de prensa. Y así, desde la verdad, hay emigrantes, pequeños artesanos convertidos en empresarios, promotores inmobiliarios, fantoches de nuevas artes como la cocina, antiguos "rojos" convertidos en modernos capitalistas... posiblemente ninguno falta en el fresco. Todo ello, sin ningún maniqueismo ni matices sectarios, algo que en tiempos de sobrepolitización sin duda se agradece.
Ahora toca hablar del resto, y es que Chirbes nos muestra también  la vejez, el miedo y  la valentía,  no entender el amor. Lo hace con los mismos colores, mucho gris. Pero no siempre podemos enlazar ambos perfiles en una base de causa y efecto.
Quizás si tuviese que echarle algo en cara a esta obra, reconociendo su excelencia, es la a veces excesiva sordidez que produce la acumulación. No es fácil asomarse, meterse en una novela así, aunque también se puede responder que tampoco es sencillo vivir la realidad que nos ha tocado.
Por mi parte, descubro a Rafael Chibes como un escritor heredero del mejor realismo español, arriesgado y de prosa rica; también consigo entrever a un ser humano inteligente, con capacidad para observar y extraer conclusiones, para compadecer y condenar.

Público

CINE: BARBARA de Christian Petzold

Alemania 2012
Nina Hoss. Ronald Zehrfeld. Rainer Bock

El tiempo pasa sin que apenas nos demos cuenta, y así nos encontramos sorprendidos al descubrir que acontecimientos que se han desarrollado durante nuestra propia vida, ya han pasado a formar parte de la Historia.
La caída del Muro de Berlín marcó un antes y un después en una Europa dividida en dos y en un paisaje ideológico en el que era imposible dejar avanzar al progreso.
Pero no hace tanto.
Y en aquellos tiempos cercanos, existían regímenes políticos en los que el individuo vivía cercenado por el miedo, sometido a una situación policial en la que expresar un mero sentimiento podía convertirse en una condena, obligado a abrir su casa e incluso su cuerpo cuando ciertos personajes se lo requiriesen..
Bárbara es una mujer que habita ese escenario.
Poco se nos cuenta de ella, pero llegamos a saber mucho.
En principio es sólo una doctora que está siendo castigada con su traslado a provincias y el sometimiento a una vigilancia perpetua y humillante.
A medida que avanza la narración, conocemos su orgullo que le ayuda a afrontar el miedo, su valentía en tiempos difíciles, sobre todo su amor y su respeto a su profesión y a lo que implica en entrega a los demás ( ¿ no pega un giro la relación con su amante cuando este le propone que en la escapada vivan gracias a su dinero?), también una necesidad escondida de ser frágil, de sentirse protegida, de sonreír.
Hay mucho de podrido alrededor, que gráfico el pasaje de las dos mujeres en la habitación de hotel, pero en esa podredumbre, Bárbara se mantiene con su elegancia y su especial belleza, gracias a la interpretación y a los rasgos de Nina Hoss.
Quizás por la serenidad ( lo siento, no puedo llamarle frialdad como he leído en algunas críticas ) de la mirada de su director, sorprende que finalmente la película se convierta en una historia de amor, o más bien, nos descubra en el último giro que eso es lo que ha sido.
Me gusta pensar que lo que nos quiere contar el autor es que incluso en situaciones de opresión, de manifiesta injusticia, el ser humano es capaz de dar a luz a una relación pura, que el amor como expresión de lo mejor que tenemos en nuestro interior, es algo tan fuerte que incluso en cualquier carcel es capaz de germinar y dar fruto.
Personalmente creo que en la decisión de Bárbara hay mucho más, fundamentalmente un extraño amor a la vida y un deseo de afrontarla, no huir; no sé porqué pero tengo la sensación de que saldrá vencedora, quizás porque se lo deseo de todo corazón.
Muy buena película, por cierto.

Público

lunes, 13 de mayo de 2013

NOVELA: PANTEON de Carlos Sisí

Editorial Minotauro
También disponible en ebook
Premio Minotauro 2013

Me gusta el género de la ciencia ficción , incluso más en literatura que en cine.
Me gusta tener tiempo para meditar y entender sobre las propuestas que nos presentan otros mundos, otros entornos, otras reglas.
Minotauro es sin duda una de las editoriales más comprometidas con el género y el Premio Minotauro uno de los más prestigiosos en este ámbito.
Si a ello sumamos la atractiva ilustración de la portada de Panteón , queda clara la expectativa con la que entré en su lectura , dispuesto y deseando rememorar espacios de sorpresa, cada vez más escasos a medida que vamos cumpliendo años.
Sin embargo, y lo digo desde el principio, el resultado final no ha estado a la altura , y lo termino con cierta decepción.
Me gusta el inicio. El punto de partida , con esos dos chatarreros espaciales , me parece muy bueno, fresco, original y bien planteado.
También la primera aparición de los Sarlab y en especial el personaje de su líder, así como la descripción de tiempos pasados y La Colonia ; nos situan en un lugar diferente , con códigos propios y capaz de aportarnos cuando menos una muy interesante aventura.
Sin embargo, pronto llega el ruido.
Para explicar mi percepción del conjunto, hago un inciso , para hablar de la diferencia entre ruido y sonido.
El sonido puede ser música o referencia . Puede ser hermoso, melódico o no, pero en cualquier caso, permite su recepción de una forma clara . El ruido aturde, no parece tener más objetivo que confundir y, en ocasiones puede entenderse como una consecuencia negativa de un suceso o una mezcla inadecuada de sonidos.
Mi sensación final es que Panteón comienza como sonido, pero no tarda en llenarse de ruido.
Hay demasiadas referencias, no suficientemente ( al menos para mi corta entendedera ) explicadas para que no nos perdamos en el laberíntico lugar geográfico en que se ubica la trama. No encuentro la brújula entre cúpulas y corredores, no termino de saber cuando estoy en un espacio o en otro.
Por lo que se refiere a las líneas de narración , hay muchas , algunas meramente enunciadas ( ¿ quien es el agente de La Colonia que parece involucrado? ¿ que ocurre con la pretendida traición Sarlab ? ), otras desarrolladas pero llenas de requiebros más o menos gratuitos , demasiadas veces fortuitas y sorprendiendo a sus personajes, ya no digamos al lector; es difícil seguirlas porque el cruce no está estructurado con la maestría suficiente para poder manejar tantas pelotas en el aire. Lo peor es que no es ya que no se sigan , es que en ocasiones me dejan de interesar ( y aviso del "me": repito lo que he dicho muchas veces , y es que mis comentarios aquí no pasan de ser subjetiva opinión personal, nada más ).
Antes citaba a los personajes , pues bien , también ellos parecen quedar sepultados bajo la gran cantidad de escombros que una y otra vez se desprenden en esta novela , y así parece que los derrumbes no sólo les afecten físicamente.
Por supuesto, hay buenas ideas , fruto de una fértil imaginación , que continuan apareciendo a medida que se avanza , como el propio vampiro sideral, pero en mi caso no son suficientes . Cuando llegan ya he perdido bastante del interés inicial y simplemente quiero acabar.
Creo que Panteón podría ser una buena novela, la que promete al inicio, pero se parece más a un videojuego. Acción, acción, acción.
Las grandes obras del género, dedican a la reflexión gran parte de sus páginas. No a la profusión de sistemas , armas , maniobras... sino a algo más conceptual que se encuentra en el interior e invita a que formemos parte de ese nuevo mundo.
Por mi parte , aquí no consigo identificación , más allá que en el vocabulario cercano, algo anacrónico de esa pareja que podrían haber sido los Laurel y Hardy del espacio pero no tardan en convertirse en dos figuras perfectamente intercambiables.
Repito: todo esto es solamente mi opinión. Pero en mi opinión, Dick está muy lejos.
De verdad , lo siento.

Público 

viernes, 10 de mayo de 2013

CINE: 7 CAJAS de Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori

Paraguay 2012
Celso Franco. Lali González. Nico García. Paletita. Manu Portillo. Mario Toñanez. Nelly Davalos. Roberto Cardozo. Luis Gutierrez. Jin Hyuk

En muchas ocasiones, cuando comentamos productos de cinematografías más precarias o realizados con escasez de medios, tendemos a la coartada como punto de partida.
Olvidamos a veces que el tono o la textura son fruto de una elección.
Este es un punto de partida importante a la hora de hablar de 7 Cajas, y es que esa ligera condescendencia aquí ni se nos pide ni es necesaria:
Desconozco cuantas películas se realizan al año en Paraguay pero supongo que muy pocas; por otro lado, el proceso de producción de esta tienen, al parecer, mucho que ver con el voluntarismo de sus creadores y con un premio llamado Cine en Construcción obtenido en el Festival de Cine de San Sebastian; es decir, no parece que nadasen en recursos.
Por ello lo primero que sorprende de 7 Cajas es que su factura es impecable en todos los aspectos.
Desde su fotografía, por supuesto su apabullante montaje, hasta su excelente banda sonora. Todos sus elementos están tan cuidados como en cualquier superproducción.
Además en ningún caso nos encontramos con una cinta pequeña en sus objetivos, sino con una propuesta muy ambiciosa, tanto en peripecias como en número de personajes.
Con esta base 7 Cajas decide y consigue inscribirse a la perfección en el cine de género, siendo una propuesta logradísima de thriller negro de acción.
Por supuesto, es Paraguay su seña de identidad, y los autores la utilizan de una forma contundente y eficaz. Enclavan la trama en el Mercado 4 de Asunción, un lugar emblemático, y convierten a los carretilleros en sus protagonistas. Con sus pinceles, ese paisaje evita la sordidez, no así el realismo, y se convierte en un mundo propio, donde aquellos que trasladan mercancias de un lado a otro son casi aventureros cotidianos. A su alrededor se va conformando una colección de tipos que consiguen que la peripecia de Victor y Liz parezca emular una mezcla entre el lado oscuro de los cuentos y la mitología.
Hay dos cosas más que me sorprenden especialmente en esta cinta:
Por un lado un sentido visual efectivo y epidérmico, seguramente deudor del videoclip y de otras obras como Ciudad de Dios o diversos Tarantinos, pero más que el estilo potente, lo que a mi me llama la atención es su contención, su mesura, algo poco habitual en principiantes que tienden a querer mostrar en su primera película todo aquello de lo que son capaces, por si no tuviesen otra oportunidad. Escenas como las de la persecución del ladrón son fantásticas, también el punto de vista de la parte inferior de la carretilla, pero no por ello se repiten.
Y por supuesto, la segunda es la base de este excelente relato: su guión. Como ya he dicho antes, sus autores no se limitan y plantean una trama variada y llena de personajes perfectamente dibujados ( e interpretados, por principiantes ). Pero es impresionante la precisión con que se va tejiendo la tela sin que lo que podría resultar artificial pese. Modélico y capaz de avanzar por si mismo.
Victor quiere ser famoso, salir en la televisión; lo terminará siendo. En el camino una noche muy larga, un paso hacia la madurez, a lo mejor el amor, también la muerte. Nosotros le acompañamos en ese periplo y llegamos a quererlo, tanto a él como a su hermana, a su compañera, al chino...
Y todo ello sucede a un ritmo trepidante, sin dar ningún descanso a sus personajes, ni por supuesto, al espectador.
7 Cajas será posiblemente, por buena y por imprevista, una de las más grandes sorpresas de la temporada.
Pero también , por derecho propio, de los mejores thrillers de los últimos años. Posiblemente si su nacionalidad fuese otra, más "cinematográficamente" reconocida, sería estrella de multicines y arrasaría en taquilla; siendo paraguaya, es necesaria la recomendación.
Pues la recomiendo encarecidamente. No os la perdáis.

Público

jueves, 9 de mayo de 2013

TEATRO: ESPERANDO A GODOT de Samuel Beckett

Director- Alfredo Sanzol
Intérpretes - Juan Antonio Lumbreras. Paco Déniz. Pablo Vázquez. Juan Antonio Quintana. Miguel Angel Amor.

Quiero comenzar con un reconocimiento: algunas veces he sido crítico con respecto a los criterios de programación de los teatros públicos, donde no en pocas ocasiones se presentan arbitrariedades difíciles de justificar.
Sin embargo considero que , sin un afán arqueológico, la reposición de clásicos modernos, que han influido en el desarrollo posterior del género drámatico, como es el caso de Esperando a Godot , apoyan por si misma la vocación didáctica que cualquier centro de estas características debería tener.
Lo digo a pesar o consciente de las personas que , en la representación de ayer tarde en el Teatro Valle Inclán , abandonaban la sala antes de su conclusión ( ¿pero que pensaban que iban a ver?).
Y es que, sin duda, Esperando a Godot es una pieza difícil.
Pero también , y por encima de todo, una pieza única.
Se ha escrito tanto sobre su significado ( algunos han creido ver en ella una recreación del infierno; otros argumentan que Godot se refiere a God - Dios - y que la pieza narra la desesperación del hombre ante el silencio divino; y así hasta el infinito ) que mi humildad me impide hacer una reflexión personal sobre su contenido.
Sin embargo, si me gustaría contar porque me gusta tanto este texto.
Nace casi en un juego, algo que podría estar inspirado en los cómicos del cine mudo de la época y en el mundo de los payasos; personalmente creo que el absurdo del que siempre se habla, no es más que una forma de humor surrealista, cercana a Groucho Marx, por ejemplo. Poco a poco se va generando la repetición y, de una forma aparentemente ligera, se desgranan conceptos mucho más profundos de lo que podría parecer a primera vista.
El segundo acto es la desolación. Todo el juego se convierte en desesperanza, el humor en cansancio, el juego en rutina y el absurdo en una forma de sobrevivir que parece carecer de cualquier sentido.
Creo que Beckett , nos pone frente al hombre aparentemente moderno, ese que ha perdido los objetivos de las necesidades básicas para no encontrar ningún otro que justifique su existencia.
O tal vez nos habla también de la vida como un viaje a ninguna parte. Ese nacer para morir , que de una forma tan cruda describe uno de sus personajes. En cualquier caso, la tristeza puede palparse casi en cada palabra.
No porque el autor no se vea uno de nosotros, es condescendiente con el destino que nos espera , aunque sí posiblemente solidario en el dolor , y de ahí que intente , también en esa parte , el humor como tabla a la que agarrarse.
Me gusta que , en esta estructura de un ritmo incesante , puede vislumbrarse detrás un armazón que la sostiene , que le da un orden y la convierte en lo que es, y ese armazón está construido con lucidez, sensibilidad , compasión e inteligencia.
También , sobre todo, que en un aire de juego o de absurdo , cuando alumbran destellos de amor o de ternura, y sobre todo de poesía, lo hacen como misiles que van directamente desde la boca de los actores a nuestro corazón. 
Mención especial a la escena final. Daban ganas de saltar al escenario a abrazarlos, a salvarlos, a compartir su desesperada espera.
Alfredo Sanzol nos cuenta en el programa de mano, que poner en pie esta obra era un sueño de su vida como director. Cuando se dan esas situaciones , es fácil que el entusiasmo ahogue la moderación. Sin embargo, en esta ocasión no ocurre.
Empecemos por los actores, que merecen aquí un reconocimiento especial:
Vladimir y Estragón son Juan Antonio Lumbreras y Paco Déniz; y lo son durante las dos horas que dura el espectáculo, con el esfuerzo que exigen personajes de esta intensidad , pero también con alma, es decir, no todo es oficio; para conseguir esta alquimia hace falta interiorizar mucho , algo difícil cuando se puede bascular en la superficialidad de un clown; sin embargo, estos dos prodigios , no tienen ni un solo segundo de pérdida.
Lucky y Pozzo son Juan Antonio Quintana y Pablo Vázquez , perfecto contrapunto, capaces de otorgar entidad y singularidad a sus personajes sin convertirlos en fantoches , de utilizar todos sus recursos técnicos para sorprender y hacer reir , aunque esa risa se congele en ocasiones.
Los cuatro son grandes.
Y ya puestos, citar también la perfección de Miguel Angel Amor en su breve intervención . Aquí todo funciona.
Sin duda , la dirección de actores es un valor de un buen director , pero en este caso creo que lo es más crear un desarrollo de una sorprendente delicadeza que parece caminar siempre en el filo de la poesía; es fácil en un texto que habla y usa la repetición , llegar a repetirse, Sanzol consigue que cada frase , cada escena , cada movimiento, tenga su propia entidad.
Me pregunto como consigue que es espectáculo parezca tan luminoso.
En definitiva , Sanzol quería hacer su Esperando a Godot ,y creo que ha cumplido su sueño con cum laude.
Y ahora voy a acabar reconociendo algo : yo nunca había visto anteriormente la obra. Lo siento. Era una de mis carencias y de mis complejos ( todavía me quedan muchas otras ).
Creo que , para los que amamos el teatro, hay piezas que no podemos morir sin ver.
Yo ya tengo mi Esperando a Godot , como Sanzol. Sólo puedo darle las gracias . Lo guardaré para siempre . Como un fabuloso acontecimiento.

Público

martes, 7 de mayo de 2013

MUSICAL EN LONDRES: SINGIN' IN THE RAIN de Betty Comden/ Adolph Green y Nacio Herb Brown/ Arthur Freed

Director- Jonathan Church
Coreografía- Andrew Wright
Con:
Adam Cooper. Louise Bowden. Stephane Anelli.. Zara Warren. Kelly Ewins Prouse. Peter Forbes. Mark Hadfield. David Lucas

Lo cierto es que la mayoría de visitantes que acudimos a Londres unos días y tenemos la oportunidad de ir a un musical, generalmente optamos por aquellos que están rompiendo taquillas como El Rey León, Wicked, Matilda, The Bodyguard ... no tiene nada de malo, los hay mejores y peores, pero, al margen de la dificultad de conseguir entradas y el precio de las mismas, hace que se pierdan espectáculos tan logrados y tan encantadores como este.
Basado en la película de todos conocida, no era fácil emular en un escenario un clásico del cine que casi todo el mundo ha disfrutado, sin embargo, el equipo que ha puesto en marcha esta versión , lo ha conseguido: no sólo están las canciones que conocemos, no sólo son buenas las coreografías, sino que en general todo es una delicia. De principio a fin.
Posiblemente su mayor baza sea no intentar hacer algo diferente, sino asumir la referencia. ¿ Que suena un poco antiguo? bueno ¿ y que? , lo importante es divertirse, desde la calidad.
Y el mayor logro de este fantástico espectáculo, es que consigue que todos aquellos que acuden a verlo, salgan más felices.
La sensación es que lo hace gracias a la complicidad de todos los que se suben al escenario. Lo pasan muy bien. No había más que ver la sonrisa y las ganas con las que Adam Cooper lanzaba cada una de las patadas que conseguía calar hasta la fila diez.
Una foto de regalo.
No os la perdáis.

Público


NOVELA: EL CEMENTERIO VACIO de Samuel Esparta

Tusquets
280 páginas
También en ebook.

Creo que lo he repetido ya multitud de veces: el género negro es, narrativamente hablando, mi favorito.
Le otorgo, al bueno claro, no sólo un papel de entretenimiento, sino en muchas ocasiones, la capacidad de ser un reflejo de la sociedad en la que se inscribe, con sus secretos y mentiras, sus verdades y certezas, sus creencias, su base de mitología cotidiana.
Cuando disfruté ( y mucho ) de Un muerto más, creí que el hecho de que un escritor tan fabuloso como Ramiro Pinilla se entregase a la novela negra, era algo así como cerrar un deseo de infancia.
No puedo por tanto describir la alegría que me ha producido encontrarme con otro caso de Samuel Esparta y saber que se plantea en forma de serie.
Volviendo al inicio:
El cementerio vacío tiene mucho de crónica social, y también mucho de admiración por los clásicos incontestables del género en América, Hammet, Chandler etc y el cine, por supuesto Bogart ( que acertada portada ).
¿ Como conjugar el paisaje vasco con  las oscuras calles de, por ejemplo, Nueva York? ¿ y los sofisticados criminales de aquellos lares con los nativos de Getxo? el autor utiliza, como en su pieza anterior de la serie, un recurso de metaliteratura inteligente y divertido, convirtiendo lo que podría sonar parodia en homenaje.
Por lo demás, en este caso, hay un ligero giro al modelo británico, Agatha Christie, tendente a juntar sospechosos en diferentes escenarios; quizás falte un poco de desarrollo, lo que hace válido finalmente a cualquier culpable, tal vez en esta el peso político absorba el narrativo, pero en cualquier caso, la creación de tipos es excelente, así como los paisajes, exterior e interior, de escenas y costumbres de un entorno del que el autor no sólo conoce sino que forma parte.
Lo dicho: que sea una serie. Samuel Esparta se lo merece, y nosotros también.

Público

miércoles, 1 de mayo de 2013

NOVELA: SIEMPRE HEMOS VIVIDO EN EL CASTILLO de Shirley Jackson

Editorial Minúscula
222 páginas

Hay novelas que no sólo cuentan una historia sino que también tienen un aroma, trasladan algo que nos genera otras referencias, en mi caso ( cada uno tiene las suyas ) son cinematográficas.
Siempre hemos vivido en el castillo, me hace asomarme a un cine clásico, en blanco y negro, donde el miedo era algo escondido tras una puerta, en entornos en apariencia cotidianos; donde la oscuridad estaba en las almas y nunca sabíamos si las víctimas lo eran quienes pensábamos; en definitiva, unas  películas que, aunque en aquellas sesiones de tarde frente al televisor yo no lo supiese ( muy pequeño para conocer los géneros ) suponían un gótico americano.
Siempre disfrute de esa sensación de escalofrío, que alejada de los terrores sangrientos que después vinieron a ocupar las pantallas.
Pero volvamos a la novela.
No conocía la obra de esta autora pero he encontrado multitud de referencias; por lo visto es un clásico que algunos comparan nada menos que con Faulkner; lo cierto es que es fácil ver influencias suyas en muchas piezas posteriores del género, especialmente el afamado Stephen King.
Tras leer esta novela, puedo afirmar que, sin duda, se trata de una voz singular, tanto por la limpieza de su prosa como por la sutilidad de la narración.
También una perspectiva diferente. Quizás vinculada a la propia posición de su autora como persona diferente dentro de la sociedad media en una América profunda y puritana.
Así, en el caso que nos ocupa, asistimos de algún modo a la creación de la leyenda, el nacimiento de la casa encantada dentro de una comunidad, como elemento casi mitológico, pero lo diferente, esa perspectiva que antes citaba, es que está contado desde su interior, es decir, desde quienes para el resto serían los malditos.
Merricat y Constance son las dos protagonistas, involucradas en un trágico asesinato múltiple ocurrido seis años antes del comienzo de nuestra historia. Viven una vida tranquila, apartada, llena de pequeños detalles que convierten su narración en algo casi chejoviano . Pero a pesar del pasado, no son ellas, ni mucho menos , lo más aterrador que la novela, lo que produce el miedo, la violencia, son aquellos que denominaríamos normales.
Sin destripar nada más, sí quiero resaltar que esa crítica a lo habitualmente admitido, está también presente, de manera sutil, en las referencias a lo que fue la familia Blackwood antes de que llegase la tragedia. Podemos recordar otros clásicos como El guardián entre el centeno, al asomarnos a los tiempos en que todos estaban vivos, posiblemente en un entorno que no era el más adecuado para unas niñas.Aquí no es lo que se nos cuenta, sino lo que podemos intuir, que posiblemente sería suficiente para otra novela diferente.
La voz de Merricat, nuestra guía en esta historia, es una mezcla entre la realidad y el sueño, la poesía y la locura, fuerte y frágil.
Con ella, llegamos a un final que podría calificarse de feliz, entendiendo que, para asumirlo como tal, debemos de olvidar todos nuestros prejuicios al respecto. Algo que, por otro lado, no nos cuesta hacer, y es que la autora ha conseguido que la pequeña Merricat y su hermana se ganen nuestro corazón.
En conclusión, Siempre hemos vivido en el castillo, tiene, efectivamente, muchas razones para ser considerado un clásico; es una novela de género, singular, y excelentemente escrita por una muy buena narradora. Una voz diferente, pero sobre todo, una voz que ha conseguido lo que consiguen los verdaderos clásicos: dejar su huella en los que vienen detrás. Aunque no siempre se les recuerde como se debería.

Público