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miércoles, 27 de febrero de 2013

NOVELA: AMERICAN GODS de Neil Gaiman

Roca Editorial
540 páginas
Disponible en ebook.

Neil Gaiman es un autor que me interesa mucho.
Dentro de la literatura fantástica, me parece uno de los escritores más sólidos y más atrevidos, capaz de generar un mundo propio y de compartirlo con los lectores.
Hay además un aspecto que me divierte y es su diferente carácter británico y americano: tengo la sensación de que cuando escribe para niños, se deja llevar por el primero, siendo sus referentes Dickens y El Fantasma de Canterville, me refiero a obras como la magnífica El Libro del Cementerio o Coraline; sin embargo, cuando decide dirigirse a los adultos, como en este caso o en Los Hijos de Ansi, su vertiente americana se impone y su influencia es claramente la del comic, con una imaginería visual muy potente.
Si antes hablaba de un mundo propio, en el caso que nos ocupa la historia es un salto mortal de cuatro vueltas: nada menos que la gestación de una batalla entre dioses de las diferentes mitologías arcáicas, y los de la sociedad actual ( drogas, televisión, mass media, internet... ) en el paisaje de la Norteamérica contemporánea, todo ello, apuntalado con relatos de antiguas leyendas o actuaciones actuales de personajes de tamaña extravagancia.
Además, el autor no se limita a la exposición de intenciones o a una breve epopeya, donde sería más sencillo mantener el equilibrio, sino que se extiende en una obra de más de quinientas páginas.
El resultado es una novela tremendamente ambiciosa, sin límites y, digámoslo ya, en su mayor parte, lograda.
Es cierto que hay algún momento con una acumulación excesiva de referentes y donde la fantasía se eleva a niveles difíciles de seguir.
También puede reconocerse algún espacio muerto o en apariencia prescindible.
Pero en general, tiene grandes valores:
Cuando la parte fantástica se controla, proporciona imágenes fabulosas, con una creatividad que nos recuerda a una poesía de celofán.
En segundo lugar, es muy importante reconocer que, a  pesar de manejar tantos mimbres, se consigue establecer un argumento sin fugas, perfectamente estructurado en el que encajan todas las piezas y que no deja de sorprender, algo en general nada sencillo.
Por último, y esto es algo especialmente destacable dentro de una novela fantástica, los tramos realistas, o donde el realismo tiene un peso mayor, son narrativa y descriptivamente impecables, capaces de trasladar la sociedad de un país, de compararse con ejemplos clásicos de la gran novela americana.
Posiblemente Gaiman no sea para todos los paladares; su inmersión en el género que representa es tal, que necesita un interés previo por la fantasía, pero para aquellos que, como yo, sí es capaz de disfrutarlo, esta obra se ha convertido ya en un referente, en un clásico.

Público  

ZARZUELA: NOCHE DE VERANO EN LA VERBENA DE LA PALOMA de Tomás Bretón

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Adaptación y dirección de escena- Marina Bollaín
Director musical- Miguel Roa / Manuel Coves
Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid ( ORCAM )

Cesar San Martín. Ampara Navarro. María José Suarez. David Rubiera. Emilio Sánchez. Itxaro Mentxaka. Juanma Cifuentes. Cristina Luar. Olga Castro.

Adoro los Teatros del Canal.
Sí es cierto que Madrid se ha convertido en los últimos años en una de las capitales teatrales europeas, donde conviven los grandes musicales con las propuestas más alternativas, microteatros, casas de las porteras etc. Dentro de este panorama, la sede teatral de la Comunidad de Madrid , es un crisol de formas y estilos, capaz de acoger desde espectáculos circenses, a propuestas de vanguardia, desde clásicos a estrenos, y como no, zarzuela.
La apuesta por este género es , cuando menos , valiente, en un momento en que ha quedado bastante relegado en el aburrido catálogo cultista.
Boadella y su equipo comprenden que un teatro público, debe de ser eso: público, y no una concentración de alardes a mayor gusto y gloria de su gestor.
Y gracias a ellos, podemos disfrutar de espectáculos tan divertidos y frescos como este.
Esta verbena bebe de dos características que siempre han estado presentes en las creaciones del director catalán : la irreverencia ( que no falta de respeto) ,que le permite acercarse a cualquier clásico sin miedo , con cariño, y con ilusión; y el buen hacer teatral, que evita que la modernidad esconda propuestas mediocres.
Así, el mantón de manila se actualiza sin perder su esencia, convirtiendo la barriada castiza en una almodovariana Rue del Percebe , colorista y chillona, donde encajan a la perfección todos los tipos y canciones, movida con agilidad y brillo y, sobre todo, con una coreografía precisa y medida. Después iremos a la verbena, y aquí, como en cualquier verbena, sonarán los ritmos de actualidad , y si uno es el Waka Waka, pues es el Waka Waka.
Marina Bollaín trufa el desarrollo de pequeños detalles para componer un espectáculo muy divertido y, ya lo he dicho antes , brillante y festivo. Especial mención a un vestuario único.
El resultado, un derroche de vitalidad que, sorprendía y alegraba a aquellos espectadores que tatareaban las canciones que conocían de antaño, satisfechos de este regalo, esta nueva forma de contemplarla.

Público
 
   

viernes, 22 de febrero de 2013

CINE: BESTIAS DEL SUR SALVAJE de Benh Zeitlin

USA. 2012
Qevenzhanne Wallis. Dwight Henry

A veces uno se confunde.
Y esta es una de esas veces.
A pesar de su temática, pensé que no era esta película para llevar a mis hijas.
Su estética post Katrina me parecía un poco dura. ( Que acostumbrados estamos a las disneyzación ).
Sin embargo, tras haberla disfrutado, lamento no haber aprovechado la ocasión para compartir con ellas una fábula que seguramente les sorprendería, pero al mismo tiempo, les enseñaría a presentir otros mundos, o darse cuenta de que él que habitan es mucho más diverso de lo que podían pensar..
Leí en algún sitio, que un crítico comparada esta propuesta con las novelas de mi adorado Roal Dahl; ;personalmente pienso que ambos universos no pueden estar más alejados, tanto geográfica como sentimentalmente, además de la importancia que el humor tiene en toda la producción del novelista. Sin embargo, si tenemos que buscar un punto en común, este sería su espíritu trasgresor con respecto a los productos habituales para un público infantil ( tan trasgresor, que incluso en casos como este, no queda claro que lo sea ).
De cualquier manera, esta maravillosa Hushpuppy no tiene a mi entender mucho que ver con Matilda, y sí con Tom Sawyer y Huck Finn, es decir, en lo que a la historia se refiere, y los perfiles de los personajes, tengo la sensación de volver a un tiempo en que nuestros referentes tenían la textura de los clásicos.
Historias para crecer, queriendo emular a unos héroes que eran capaces de tener miedo, de afrontarlo, de amar, de fabular, en definitiva de apropiarse del mundo para transformarlo a su medida.
Y esto es también lo que hace esta pequeña, esperando el deshielo de los polos o mirando cara a cara a las bestias del sur salvaje.
Lo que tenemos aquí es por lo tanto una bella fábula, una historia preciosa de iniciación y lucha; y uno de los mayores valores de su director, es conseguir otorgarle un aire de cuento adulto, ágil en su narrativa, hermoso en su estética a pesar de lo desolado del paisaje elegido.
Y es también una oda a la libertad y sobre todo al amor, una defensa del estilo de vida salvaje como otra forma de encajar  en un universo global, en el que tienen cabida los latidos de todos los corazones. Una aventura y la aventura de vivir.
He leído referencias al realismo mágico y a lo poético de su traslado a imágenes; en mi caso, no me parecen que sean estos los mimbres a destacar. Para mi, el logro mayor de Bestias del Sur Salvaje es la emoción, absoluta y sincera, por eso lo que más me gusta es la relación entre padre e hija, y no puedo evitar que se me encoja el corazón en la visita de las niñas al barco bar ( no cuento más para no destriparla ). Cuando la emoción la produce una niña de seis años, se convierte en toneladas de ternura.
En  el capítulo interpretativo hay poco que no se haya dicho ya de esa pequeña de nombre impronunciable y con una de las miradas más expresivas que ha dado el cine de la última década, pero no quiero dejar de lado al actor que hace el papel de su padre y que resulta que en la realidad es panadero, su composición es el perfecto contrapunto.
Bueno, lo dicho, he cometido un error. Gracias a Dios el dvd permitirá enmendarlo pronto. Mientras tanto, me redimo con una recomendación: desde los once años, Bestias del Sur Salvaje es una película para compartir.

Público

viernes, 15 de febrero de 2013

NOVELA: INTEMPERIE de Jesús Carrasco

Seix Barral
224 páginas
Disponible en ebook.

Un niño escapa.
Está escondido cuando comienza el relato, casi debajo de la tierra.
No vamos a conocer su nombre, ni el de sus perseguidores, su padre y el alguacil, ni las razones de la huida, ni lo que va dejando atrás. Aunque podamos intuir el horror que ha tenido que vivir en sus pocos años. Ni siquiera vamos a saber su edad.
Sólo lo vemos.
Lo acompañamos en esta epopeya cruel que quizás sea sólo un inicio.
Compartimos su relación con el cabrero, otro personaje sin nombre, con quien se crea un lazo fraternal, tan sólido como las rocas que los rodean, profesor de dignidad, fuerza, respeto por el ser humano y esperanza.
Recorremos un paisaje árido, lunar, casi apocalíptico. Una tierra muerta y agresiva.
Intemperie es muchas cosa. Una durísima historia de iniciación, un western doloroso y salvaje. Una posible leyenda. Y sobre todo, una novela arriesgada, conseguida, única, aunque puedan encontrarse en ella múltiples referentes, quizás el más distinguible, el autor de La Carretera .
Un lugar donde conviven el realismo más extremo y la ciencia ficción, ambos posibles, porque es el lector quien tiene que llenar muchos de los espacios en blancos.
Pero también un retrato de la violencia más extrema, la que no tiene sentido y engendra más y más. Un retrato del mal.
Entrar en ella, es entrar , atreverse a entrar, en una experiencia literaria con forma de puñetazo. Por ello quizás no sea recomendable para cualquier lector, pero no por ello se le debe de apear el adjetivo de obra maestra. Lo siento, quizás suene demasiado radical, pero es mi sensación. Una creación literaria redonda, perfecta, sin concesiones.
¿ Lo más logrado?
En primer lugar, la precisión del lenguaje, que a pesar de su estilización formal, sí es capaz de describir todo aquello que es necesario para crear un paisaje y las sensaciones de sus personajes, ojo, no sentimientos, sino sensaciones, dado que el relato se mueve en un nivel mucho más físico que emocional. Un lenguaje que traslada la acción de una forma meticulosa, repito, enriqueciéndola con las sensaciones de los personajes. Al servicio absoluto de la narración, eliminando cualquier veleidad de estilo.
También la ausencia de trampas o salvavidas. Carrasco tiene claro lo que quiere contar. Es una decisión, y en ningún momento afloja la cuerda ni busca atajos. El nivel de tensión y de aridez, se mantiene desde la primera a la última página.
En definitiva, nace un nuevo escritor, sin duda con una de las novelas españolas más importantes de los últimos años. Ahora queda esperar. Se merece la espera. Quizás el listón esté muy alto. Intemperie me ha noqueado. Y agradezco el golpe.

Público

CINE: ARGO de Ben Affleck

USA. 2012
Ben Affleck. Bryan Cranston. Alan Arkin. John Goodman. Victor Garber. Tate Donovan. Clea DuVall. Kerry Bishe. Scoot McNairy. Rory Cochrane. Christopher Denham

Finalmente he visto Argo.
Tengo que reconocer que, a pesar de su buena recepción, el boca a boca y la catarata de premios que está cosechando, no me apetecía demasiado, pero hay veces que tienes la sensación de que te quedas fuera de juego, además de que su resistencia en la cartelera parece estar llamándote.
El caso es que, finalmente, he ido a verla.
Y para ser honestos , no me arrepiento; Argo no es una película genial pero sí una película muy entretenida y bien hecha. Ya es bastante.
Sobre todo, por encima de todo, esta es una película americana, muy americana, un exponente del cine más clásico de Hollywood, con todo lo bueno que ello conlleva.
Baso esta apreciación fundamentalmente en tres aspectos:
Por un lado, es una cinta totalmente efectiva. No quiero decir efectista ni eficaz, sino efectiva. Controlando la tensión , consigue momentazos. Y también muy eficaz desde el punto de vista visual, capaz de mezclar primeros planos con panorámicas, un nerviosismo casi periodístico, un montaje cruzado que le da a la narración una sorprendente agilidad.
En segundo lugar, no sólo está basado en una historia real, sino en uno de esos episodios recientes de la historia americana que hacen inflarse el orgullo patrio, que los unen haciéndoles sentirse protegidos y protectores. Los guardianes de la democracia.
Y, por último, cuenta como protagonista con el arquetipo del héroe americano por excelencia, un descendiente de los cow boys, un hombre solitario y comprometido, testarudo y capaz de oponerse a la autoridad cuando cree que es necesario, en apariencia frío hasta la inmovilidad pero con un corazón dentro muy muy sensible.
Con estos mimbres, repito, se alcanza un buen producto, artesanalmente muy bien realizado, no apasionante pero sí muy entretenido.
Se puede echar en falta cierta profundidad de análisis sobre la responsabilidad en la instauración del régimen talibán, o también sobre el resto de los rehenes, cuya estancia de más de ochocientos días prisioneros limita bastante el éxito real de la epopeya. Pero la propuesta ni va por ahí ni lo pretende.
Cine muy americano, a fin de cuentas fueron ellos los pioneros ¿no? algo sabrán.

Público

miércoles, 13 de febrero de 2013

NOVELA: LAS VOCES BAJAS de Manuel Rivas

Alfaguara
208 páginas
Disponible en ebook

La mayor parte de la obra novelística de Manuel Rivas esta escrita desde la memoria.
Así, se convierte frecuentemente en cronista de relatos escuchados, o experiencias propias, que , dependiendo de la distancia temporal o geográfica, tienen el aire del cuento o de la leyenda.
Con estos mimbres, ha conseguido crear una Galicia que navega entre el amor de sus habitantes y el dolor de los que la añoran, un lugar que se mueve en una niebla que tiñe de grandeza a sus personajes.    
Posiblemente Las Voces Bajas sea su obra más personal. Los recuerdos son suyos y de su familia. Se adornan con gotas diversas de otras historias y de otros personajes, pero el núcleo son ellos.
Ese padre que es un hombre de silencio, esa madre que es la mujer que habla sola, ambos protectores, creadores de un techo donde pudieron crecer sus vástagos, y portadores y transmisores de una cultura enraizada en en lo más hondo del ser humano.
Posiblemente tampoco sea una novela propiamente dicha desde el punto de vista narrativo, sino una ordenada colección de vivencias que, en los capítulos de la infancia, se mueven en la ligereza del ensueño y las sensaciones, y a medida que crece el hablador, en la mayor precisión de la anécdota y el periodismo.
Dibuja lugares de aldea y las afueras de la ciudad, con sus personajes a caballo entre unos y otros perfiles, el desarrollo de esta y el de los jóvenes que empiezan a conocer la libertad al tiempo que llegan a percibir que no la tienen, la búsqueda de un oficio...
Pero además, la memoria no es un narrador lineal, y aquí, con cierto orden cronológico proporcionado por el autor, se expande y se contrae, abre ventanas y se lanza a volar, sigue caminos, se pierde en recodos y va marcha adelante y marcha atrás. Comienza historias, termina algunas, deja que otras se fundan como la arena. Y con ello se dibuja un paisaje que es  interior y exterior , lleno de colores de tonos indefinidos por la mezcla que se genera de forma constante.
El resultado es hermoso, porque a veces la prosa se convierte en poesía y porque hay dentro mucha alma. No en vano, el libro parece dedicado a un amor incondicional, su hermana María.
Con ello, es este pues un libro donde hay nostalgia, humor, imaginación y, ya lo he dicho poesía, pero sobre todo hay amor, mucho amor.

Público


martes, 12 de febrero de 2013

ARCO 2013


Logo de ARCO
Del 13 al 17 de febrero de 2013
Parque ferial Juan Carlos I- Madrid
IFEMA

Si bien este blog siempre se ha limitado a la literatura , el cine o el teatro, hay razones más que suficientes para hacer un comentario sobre una feria, sino la más importante, sí sin duda una de las más vivas del panorama actual.
Arco se ha convertido en más que un evento que se circunscribe a unos días determinados en un espacio concreto; basta ver los diferentes suplementos, medios diarios etc durante fechas anteriores a su celebración, para tener que reconocer a este salón su capacidad , que difícil hoy día, de hacer del arte un tema de conversación, un motivo sobre el que escribir; me gustaría cotejar si durante esos días , en la prensa , no se produce el milagro de que el arte contemporaneo ocupe más páginas que , por ejemplo el fútbol ¿ alguien más lo consigue?.
Además, en los últimos años, la feria se ha expandido impregnando la ciudad , lugares de copas , centros culturales, teatros y hasta escapárates van a tener esta semana una dimensión diferente.
Dentro de los pabellones mucho que ver , pero lo que más me llama la atención es la cantidad de acciones destinadas a democratizar una disciplina hasta ahora con cierta imagen de culturalmente elitista. Aspectos como colaborar a la creación de nuevos coleccionistas son únicos , ¿ hay muchas ferias que no se limiten a convocar clientes si no que los creen?.
En fin , durante unos días , en un año complejo, de noticias a veces grises, una vez más se levanta un telón que nos traslada al mundo de la emoción pura. Quien quiera perderse la oportunidad de vivirla , que se la pierda.
Enhorabuena al equipo que lo hace posible.

Público 

lunes, 11 de febrero de 2013

NOVELA: EL RIO DEL EDEN de José María Merino

Alfaguara
240 páginas
Disponible en ebook.

El viaje tiene desde tiempos clásicos un carácter de epopeya, de búsqueda, de descubrimiento. Con una vertiente que es fundamentalmente interior, pero que en ese modelo requiere por supuesto un itinerario externo que sirve para enmarcar cualquier transición.
Merino es uno de mis narradores favoritos, entre otras cosas, porque creo que desde la suavidad de lo cotidiano, es capaz de trasladar las mayores tormentas interiores; asimismo, su sutil utilización de múltiples referencias, le deja navegar entre la realidad  y el mito.
El Río del Edén, enmarca entre dos viajes a un mismo lugar, uno de la pareja, en el pasado, otro del padre y el hijo, en la actualidad, el que quizás sea el verdadero viaje de la novela, el de la vida de su protagonista, que se desarrolla desde su juventud, pasando por los escollos del engaño, del egoísmo, de la mediocridad, hasta el descubrimiento del amor , del perdón a los demás y a uno mismo, de la comprensión, de la entrega desinteresada, y, por supuesto, de la inocencia.
Porque la inocencia representada por Silvio, ese precioso personaje, no sólo es un logro literariamente hablando, sino también un referente dentro de la narración, como un gnomo , como un duende, que desde su imaginación, hace navegar la novela en un territorio que no se aleja mucho del mundo de los cuentos y colorista del comic, que fantástica referencia la de los omnipresentes extraterrestres que se convierten en casi un personaje más de la historia.  
Es también un logro la descripción de los parajes donde se desarrolla la epopeya, una prosa limpia capaz de extraer las mejores luces del bosque, por otro lado, otro de los lugares referenciales en la literatura mágica.
El Río del Edén sin duda narra una historia trágica, pero que se limpia desde el presente, es, por decirlo de algún modo, como si su autor nos dejase ver la oscuridad pero la cubriese luego con una mano de pintura azul. Y con esto habla siempre de la esperanza, de la luz , y, sobre todo, de la vida como un viaje complejo, lleno de escollos, pero donde el amor existe como una tabla de salvación, algo que nos hace mejores porque saca lo mejor de nosotros mismos.
Una excelente novela y, a pesar del dolor, una novela preciosa.

Público

viernes, 8 de febrero de 2013

CINE: LINCOLN de Steven Spielberg

USA 2012
Daniel Day Lewis. Sally Field. Tommy Lee Jones. John Hawkes. David Strathairn. Joseph Gordon Levitt. Hal Holbrook. Walton Goggins

Con la estupenda War Horse, tuve la sensación de que Steven Spielberg se acercaba mucho al clasicismo de John Ford, así como a sus referentes.
El hecho de que su siguiente proyecto fuese Lincoln, recordando El Joven Lincoln, uno de los logros de Ford, me acercaba más a esa teoría, algo que, por supuesto, no me disgustaba lo más mínimo.
Y existen características comunes, sin duda: ese clasicismo narrativo; la capacidad de crear los planos, tanto los intimistas como los corales; el uso sutil de la banda sonora pero haciéndola presente; el excelente dibujo de personajes...
Pero, no nos llevemos a engaño, Lincoln es todo menos una película simple, incluso me atrevería a decir que es una de las obras más ambiciosas de su autor, lo que ya es decir.
Y es que su director se propone trazar el perfil de uno de los personajes más admirados de la historia de los Estados Unidos de América, pero no sólo eso, sino que también se embarca en narrar uno de los acontecimientos que marcan la base de la democracia más sólida del mundo. Nada menos. Y acierta en ambos cometidos.
Como punto de partida, en lugar del biopic al uso, donde se recorren a grandes rasgos diferentes episodios de la vida del protagonista, se pone el foco en un hecho concreto, la aprobación de la decimotercera enmienda de la constitución, aquella que derogaba definitivamente la esclavitud; el marco histórico es la Guerra de Secesión y gran parte del metraje, se realiza a través del entramado político ( de hecho, la única pega que puedo ponerle a la cinta es que algún aspecto procedimental pueda ser difícil de seguir para el espectador no nativo ). Con una precisión que , por momentos tiene un poco de thriller, se va desarrollando este desafío, abriéndose en diferentes realidades como la compra de votos o, muy especialmente, la necesidad de decidir entre un bien u otro, y con ello se van colocando diversos personajes como peones perfectamente definidos. Es sorprendente que de algo en apariencia tan prosaico se pueda extraer el nivel de emoción que impregna por ejemplo el momento de la votación.
Pero como decía antes, está también el análisis del perfil de su protagonista, y a través de una interpretación magnífica y un guión tan inteligente como minucioso, a pesar de situarnos en un corto arco temporal, conseguimos tener un excelente retrato lleno de matices, del hombre y su vida personal, su relación con sus hijos, con su tormentosa esposa, regalo de papel que aprovecha la siempre perfecta Sally Field, sus orígenes, sus debilidades, el cariz de su lucha... en definitiva, las luces y sombras de un personaje que en aras de la igualdad de los seres humanos, fue capaz de no aprovechar las posibilidades de concluir una guerra, un hombre en definitiva capaz de responsabilizarse ante la Historia de decisiones de esa magnitud, que conocía su papel y lo asumía. Un presidente. El Presidente. Posiblemente, el a mi entender mayor valor de la cinta es esa intromisión en sus vidas privadas, en el interior de sus habitaciones, transmitiendo siempre la sensación de verdad.
Hay muchas más cosas que me gustan de esta película que va creciendo a medida que avanza. Es hermosa por dentro y por fuera. Me gusta su luz, sus estampas y su corazón, me gusta su delicadeza, su absoluta falta de excesos, y me gustan todos sus intérpretes.
Me gusta, creo que me repito, como está escrita y como está hecha.
Pero volviendo al inicio, me gusta muchísimo su olor a cine de siempre.
No sé si la crisis tendrá algo que ver, pero estamos asistiendo a un año de grandes películas. El cine americano explota con largas y logradas propuestas como The Master, La Noche más Oscura, este Lincoln... en el europeo hay gozadas como Amor o Holy Motors. Ante el panorama que tenemos ,es de agradecer. Una vez más, el arte acude en auxilio de la sociedad, y en casos como el que nos ocupa, nos recuerda además que existen unos valores, y que sólo desde ellos  puede crearse una nación que merezca el nombre de tal. Aprendamos.

Público

jueves, 7 de febrero de 2013

TEATRO: MARIDOS Y MUJERES de Woody Allen


Director- Alex Rigola FOTO PROMO
Intérpretes-
Luis Bermejo. Nuria Mencia. Israel Elejalde. Elizabeth Gelabert. Alberto Jiménez. Marina Gas

En 1992,  cuando Woody Allen era todavía genial y su cita anual con el público, la esperábamos con mayor ansiedad y gozo que ahora, el director nos regaló la que seguramente quedará con el paso del tiempo como una de sus obras mayores , Maridos y Mujeres.
Poco después de concluirla, se separó de su entonces pareja, Mia Farrow , para unirse a una de sus hijas adoptivas. Escándalos al margen , muchos creyeron ver en esta cinta, desde una reflexión autobiográfica hasta una miserable venganza o mensaje a la mujer que estaba a punto de abandonar.
Ninguna de las dos opciones me parece interesante porque lo interesante es en este caso la obra en si.
Dotado de su máxima capacidad de observación, su claridad a la hora de trasladar la realidad y el humor que convierte en una herramienta no sólo de distancia sino de empatía y comprensión, creo que Maridos y Mujeres es uno de sus guiones más perfectos y una de sus realizaciones más sutiles.
Por lo tanto, cuando un hombre de teatro como Alex Rigola decide enfrentarse a este texto, existe ya una base de muy buena calidad de la que partir. Eso es en principio algo en lo que apoyarse, pero también supone un reto estar a la altura.
En lo que se refiere al resultado, voy a parafrasear la crítica de El País "comedia cum laude".
En primer lugar , existe un respeto absoluto al texto. Tengo la sensación ( no tengo ya tan presente la obra original ) que se han modificado algunas referencias geográficoculturales pero sin un error tan habitual como convertirlo en un remedo castizo, y también creo que al personaje central ( Allen en el film ) se le han despojado de aquellos tics inherentes a su propio yo, perfectamente reconocibles en su figura y que posiblemente en Bermejo sonarían impostados. Al margen de esto, la adaptación guarda toda su lucidez y su melancolía y es capaz de potenciar el humor , con la inmediatez del escenario, sin vulgarizarlo en ningún momento.
Ante la disyuntiva de como convertir el cine en teatro, Rigola opta por recalcar que lo que está haciendo es teatro, sin falsos efectos. Su principal opción es englobar al público como un personaje más, en una estructura circular ( con algunos espectadores incluso sentados en el "escenario" ) y unos actores que en ocasiones se dirigen a nosotros de forma directa.
La representación se sucede ante nuestros ojos y también ante el resto de los personajes que por momentos pasan a integrarse con el patio de butacas.
Y en esta dinámica, lo que sorprende es la precisión de los movimientos y su encaje absoluto con la palabra , medido todo al milímetro, precisamente para trasladar una sensación de frescura y agilidad que se mantiene durante toda la hora y media que dura el espectáculo.
Allen tiende a contar con una troupe de actores casi familia, en los que incorpora nuevas adquisiciones pero que va repitiendo de una a otra película; para esta pieza , Rigola ha optado también por la "familia Abadía" y creo que eso contribuye a trasladar una agradable sensación de camaradería , de juego entre amigos, pero amigos muy profesionales. Bermejo y Mencía dotan a sus personajes de personalidad propia, al margen de los referentes cinematográficos; Elejalde y Gelabert son dos apuestas sobre seguro siempre, no sólo correctos sino insuperables , igual que Jimenez; mi sorpresa, por desconocimiento personal, está en Miranda Gas, en su carisma juvenil, en su frescura y en su capacidad de desdoblamiento.
Lo dicho. Estoy seguro de que Woody Allen estaría orgulloso de esta versión de su obra.
Nos muestra y nos hace reflexionar sobre algo tan complejo como las relaciones de pareja y, en definitiva las relaciones humanas, la forma de reflejarnos en los demás y la melancolía de los recuerdos, el pasado del amor y el presente del amor cuando ha pasado el tiempo, la necesidad de vivir y la incertidumbre de no saber como.... y lo hace desde el humor, desde la sonrisa , porque no podemos olvidar que, frente a algo a veces tan complejo como la vida, el mayor arma del ser humano, un regalo que Dios nos dió, es la risa , algo que nos convierte en dioses porque , si bien no va a cambiar nuestro destino, sí nos permite mirarlo de frente.
Recordanos todo esto a golpe de comedia, casi nada.

Público'Maridos y mujeres' se verán las caras en La Abadía
  

sábado, 2 de febrero de 2013

CINE: LOS MISERABLES de Tom Hooper

UK 2012
Hugh Jackman. Rusell Crowe. Anne Hathaway. Amanda Seyfried. Helena Bonham Carter. Sacha Baron Cohen. Eddie Redmayne. Samantha Banks

Recuerdo la primera vez que vi Los Miserables. Fue en Londres, en 1988, cuando ya se había convertido en uno de los fenómenos teatrales de la capital inglesa.
Como en esa época mis ingresos eran reducidos, nuestra entrada estaba mucho más cerca del techo que del escenario; ni siquiera los prismáticos arreglaban  la situación.
Y aun así recuerdo que me quedé absolutamente sobrecogido por la fuerza y la belleza de una partitura que superaba la calidad media de los mejores musicales, acercándose a la ópera.
Con el tiempo, Los Miserables es ya un clásico del género, lo que supone que cada uno tiene sus expectativas a la hora de enfrentarse con la versión fílmica.
Eso puede actuar en contra o a favor, como se deduce de lo dispar de las críticas que ha recibido con motivo de su estreno.
Personalmente no estoy decepcionado.
El musical es, en su esencia, un género artificial, que siempre exige una toma de postura para admitir que sus personajes de pronto rompan a cantar. En este caso, el director opta por una versión oscura, posiblemente muy acorde con la época que narra Victor Hugo; también por la superproducción, especialmente impactante en su primera escena; y, sobre todo, por potenciar la facultad de cantantes de sus actores, haciendo que la mayoría de las piezas, las ofrezcan a la cámara en un abierto primer plano; ¿ podían haberse encontrado soluciones más creativas? sin duda, y también menos. Sólo hay una cosa en la caligrafía de Hooper que sí llega a molestarme en algún momento, y son los constantes planos inclinados y algunos movimientos excesivos de la cámara, ambos recursos más propios de una película de terror que de la que nos ocupa.
Pero en definitiva, lo más importante, es que queda la partitura, una música hermosísima y cargada de emoción, que sería capaz incluso de salvar la peor de las propuestas; en una como esta, nos traspasa.

Público  

viernes, 1 de febrero de 2013

CINE: AMOR de Michael Haneke

Francia. 2012
Jean Louis Trintignant. Emmanuelle Riva. Isabelle Huppert. Alexandre Tharaud. William Shimell.

Salgo de ver la última película de Haneke.
Seguramente, como todos con el corazón en un puño
Lo cierto es que, lo que más me ha impactado, es la sensación de que lo que estoy viendo no es una película, que detrás no hay un director, que esos primeros planos no se corresponden con actores.
Lo que aparece en la pantalla es un trozo de vida. La realidad. La verdad. Todo lo que hay ahí es cierto. Cierto.
E incluso aquellos aspectos en los que parece fugarse lo creíble, no son más que formas en las que se nos muestra con naturalidad, que la realidad no es siempre tan prosaica como parece.
Y es que durante dos horas, asistimos, casi con el impudor de un espía, al día a día de esta pareja, con la paciencia de percibir la lentitud de sus actos, pudiendo extraer de cada uno, el sentimiento, tan lejos de cualquier mecanicismo.
La frialdad con la que se narra no es tal, si no la ausencia absoluta de cualquier atisbo de manipulación , algo muy de agradecer en un material tan extremadamente sensible. La caligrafía es simple y meticulosa, aunque se decore un poquito con los espacios vacíos, los cuadros, los retazos musicales, e incluso una paloma.  
El material:
Sí, duro, muy duro, sobre todo si se ve como un catálogo de la decadencia física, más cruel al no ir pareja con el deterioro mental, al anclarse en una pareja con todas las características para merecer un hermoso descanso.
Menos duro si, como es mi caso, se ve como una hermosa historia de amor, la de dos personas que han compartido toda una vida.( Que bello momento, la contemplación de Anne de los álbumes de fotos y sus comentarios al respecto ). Menos duro, pero no porque se nos muestre como idílico, sino porque está plagado de humanidad, de errores, y, con ello, de compasión y de comprensión.
Haneke es un director que cuenta con el espectador, que le hurta imágenes o le regala las piezas para construir su parte de la historia. Aquí también lo hace, llegando a ese final que me gusta tanto y que consigue dotar de luz aquello que parecía oscuridad.
Antes decía que no parecían actores. Bien. No es justo. La pareja protagonista merece el mayor de los elogios, en su lucha, en su compromiso, en su contención. Ellos hacen Amor posible. No sé porqué la mayoría de los premios han destacado a Riva; creo que el merito es compartido, y tengo la sensación de que la mirada de Tringtinant es la nuestra.
No sé si Amor es  una obra maestra. Por ahora sólo he tenido tiempo para pensar en su historia y sentir su emoción. Supongo que ahora la analizaré como película, pero lo cierto es que me importa bastante menos.

Público