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jueves, 26 de diciembre de 2013

NOVELA: NW LONDON de Zadie Smith

Salamandra
384 páginas
También disponible en ebook.

Me fascinó la mirada de Zadie Smith en su anterior novela, Sobre la belleza, y no sólo su mirada, sino también su capacidad de transmitirlo en palabras, su lucidez, su inteligencia , su sensibilidad y su ironía.
Lo que en apariencia era ligereza, escondía un estudio perfecto del alma humana y de la volatilidad de la vida. No en vano, el referente de la autora era el británico E.M. Foster, a quien incluso homenajeaba en una bonita escena, trasunto de otra en Howards End.
Lo dicho: recuerdo esa novela como una de las que mas he disfrutado en los últimos años. Por eso me abalancé sobre NW quizás con unas expectativas excesivas.
Lo cierto es que no puedo decir en ningún caso que su lectura haya sido una decepción. No sería justo. La mirada sigue siendo igual de amplia y perspicaz, y la escritura sigue conteniendo la misma capacidad para dibujar situaciones y personajes. También persiste el humor aunque aquí sea un poco más triste.
Lo que cambia es, sin duda, la apuesta, la propuesta de su autora, y con ello, el riesgo.
NW London es una novela coral aunque sean cuatro sus personajes principales. Pretende trasladar, entiendo, el entorno multicultural de un barrio de la capital británica, siendo al mismo tiempo, un reflejo del paso del tiempo, de las promesas y los sueños, de los cambios propios de la vida entre la adolescencia y la madurez, también una crítica a cierta intelectualidad económica: Es decir, lo que podía convertirse en un cuadro localista, se extiende más allá y universaliza de alguna manera su contenido.
Pero la narrativa opta por una opción que no sé si denominar más abstracta o un poco mitológica; así, comenzamos en un fresco costumbrista, muy logrado, donde un hecho fortuito desencadena ciertas complicaciones en las relaciones entre sus personajes; luego nos encontramos con una especie de Ulises, también una parte muy conseguida, que deambula entre varios personajes cruciales en su vida a lo largo de un sólo día; a partir de ahí, tengo que reconocer que me pierdo un poco, en la larga historia de amistad y derrumbe desde la infancia, a través de breves estampas y en los dos capítulos finales que ¿cierran? el círculo.
Repito: nada que decir sobre el hecho de que Zadie Smith es capaz de atrapar los flecos de la realidad y convertirlos en jirones de vida, dándoles la lucidez de un Chejov sonriente. Eso está aquí como estaba en su obra anterior.
Pero NW me produce desconcierto.
Siempre digo que es necesario tener en cuenta la subjetividad de cualquier lectura y, consecuentemente, la posibilidad de que, simplemente, yo no haya conseguido entrar.
Lo siento entonces.

Público

lunes, 23 de diciembre de 2013

CINE: EL HOBBIT. LA DESOLACION DE SMAUG de Peter Jackson

USA. 2013
Martin Freeman. Ian McKellen. Richard Armitagne

Creo que ya lo comenté en la primera entrega: recuerdo El Hobbit como una novela menor , con dudas de que diese para una nueva trilogía cinematográfica. Una vez visionada la primera parte quedaba claro que Jackson , posiblemente incorporando contenidos de otras novelas, había decidido otorgarle un nivel épico cercano a la magna El Señor de los Anillos.
El director se encuentra cómodo ya en la Tierra Media,es ya para él un territorio propio,  así ha conseguido crear un paisaje fastuoso y perfectamente reconocible que sigue siendo capaz de sorprender una y otra vez. En este sentido, ningún adorador de Tolkien puede echarle nada en cara.
Como también es muy potente su capacidad narrativa, aunque aquí hay algo que comentar: estamos hablando no de una saga sino de una misma historia dividida en tres partes, por ello la continuidad es absoluta; esto hace que, en el arranque, no sea fácil engancharse sino uno no recuerda la anterior  , pero, sobre todo, que nos encontremos tras más de dos horas y media con un final abrupto que deja no una sino varias líneas argumentales totalmente abiertas; bien, personalmente es una opción que no me parece correcta cuando hay que esperar nada menos que un año para ver la tercera parte.
En cualquier caso, lo dicho, El Hobbit II no decepcionará a nadie, es un muy buen entretenimiento de calidad indiscutible y absolutamente tolkeniano. Creo que tiene bastante más acción que su predecesora, en un modelo casi de montaña rusa en el cual saltamos de una peripecia a otra en crescendo, sin que el ritmo baje en ningún momento, siendo más espectacular cada minuto que pasa; no en vano en este caso no son necesarias ni introducción ni explicaciones.
Lástima que su conclusión vaya a pillarnos con un año más y menos memoria.

Público

domingo, 22 de diciembre de 2013

CINE: CAMILLE CLAUDEL 1915 de Bruno Dumont

Francia 2013
Juliette Binoche
También disponible en Filmin.

¿Quien fue realmente Camille Claudel? ¿una artista genial o una loca? ¿ o ambas cosas? ¿ una mujer explotada o simplemente una mujer despechada? ¿ o ambas cosas? ¿ la víctima de si misma o la víctima de la rigidez católica de su hermano y de la sociedad de la época? ¿ o ambas cosas?.
No es esta la primera vez que una película se ocupa del personaje. Amante de Rodin, a quien acusó de haberse apoderado de gran parte de su obra, hermana del escritor Paul Claudel, ferviente católico tras una conversión tardía, terminó sus años en un asilo para enfermos mentales. Su biografía tiene matices de heroína romántica pero también, sin duda, de las patologías que pueden rodear un espíritu excesivamente creativo.
Creo que esta difícil película de Dumont, es modélica en lo que debe de ser la indagación en un personaje, asumiendo que el biopic siempre es limitativo en lo que supone narrar la vida de una persona, y  que frecuentemente genera insatisfacción.
Aquí su director escoge un momento determinado, en el cual construye a su personaje central con la solidez del minimalismo cotidiano, de la mera observación, podría ser cualquiera de los años que esta mujer pasó encerrada; la visita de su hermano podría ser cualquiera de las que este le hizo durante su confinamiento. Pero Dumont decide entregarle la entidad suficiente para hacerla única y convertirla en una experiencia. Asimismo, desde ahí, y valiéndose de documentos reales, lanza hilos al pasado, en forma de diálogos y pequeñas referencias, que nos permiten construir la historia. Incluso decide dedicarle tiempo a su hermano para dejarnos conocer a un caracter que va a ofrecer mayor comprensión al contraste, así como a la información que cierra la cinta.
Pero hay una herramienta mucho más importante, única, me refiero al rostro de Juliette Binoche.
Parece ser que fue la actriz francesa quien solicitó al director trabajar con él; el hecho de que fuese capaz de trabajar con verdaderos enfermos mentales, sólo da mayor solidez a su compromiso.
Lo importante es su capacidad para interiorizar al personaje; con ello, se convierte en esta mujer y cada gesto, cada mirada, cada palabra, transmite la volatilidad de su interior, su angustia y su aburrimiento hacia la vida a la que la han condenado, su necesidad de sobrevivir y de aceptar esa condena, su iluminación real o no y su miedo real o no, su rabia y el intento de contenerla.... Binoche es una actriz que siempre me ha gustado, pero pocas veces un rostro me había transmitido tanto.
Y pocas veces un director sabía aprovecharlo tan bien.
Bruno Dumont coloca la cámara y observa. Supongo que gran parte de su trabajo esté vinculado a conseguir ese mimetismo del intérprete; una vez logrado, sólo le queda sentarse a mirar y regalarnos el resultado.
Camille Claudel 1915, ya o he dicho antes, no es una propuesta fácil, pero está absolutamente lograda, y si se acepta y se es capaz de integrarse en ella, se asistirá a una profunda indagación no sólo sobre un magnético personaje histórico sino, en definitiva, sobre el alma humana.

Público  

sábado, 21 de diciembre de 2013

DANZA: CONSTELACIONES de Aracaladanza

Cía Aracaladanza
Idea y dirección - Enrique Cabrera
Música - Mariano Lozano y Luis Miguel Cobo
Diseño de vestuario y escenario - Elisa Sanz
Diseño de luces - Pedro Yague
Con:
Carolina Arija. Jorge Brea. Jonatan de Luis. Raquel de la Plaza. Jimena Trueba

He eliminado el adjetivo infantil:
He ido con una de mis hijas a verlo, y el teatro estaba maravillosamente poblado de niños que disfrutaron cantidad y terminaron estallando en aplausos, pero creo que sería limitativo.
Quizás Aracaladanza está ya a tal nivel de calidad escénica, sus espectáculos están tan absolutamente logrados, que , desde su vocación de la adquisición de nuevos públicos, son capaces de entusiasmar a cualquiera.
Puede ser.
Además, se mueven en un nivel de abstracción y de plasticidad visual tan fantástica que es difícil sustraerse a esta mezcla de poesía, magia y belleza.
Los conozco desde Maletas, creo que su primera visita al Teatro Abadía, a partir de entonces, casi no han faltado ninguna Navidad. Recuerdo también una relacionada con el mar.
Tras tocar el universo de El Bosco y de Magritte en Pequeños Paraísos y en Nubes, respectivamente, con Constelaciones cierra una especie de trilogía pictórica de la mano de Joan Miró.
Es esta quizás su pieza más sensorial, menos narrativa, donde no existen ni siquiera pequeñas referencias en sus cuadros, pero sí una sensación continuada de estar dentro de un sueño. Posiblemente sí sea Constelaciones la más divertida visualmente y en la que los bailarines parecen divertirse más. Esto casa totalmente con el espíritu juguetón de los cuadros del pintor, sus formas, sus colores, su movimiento.
El resultado es una gozada, de una plasticidad que no deja de sorprender;a ello contribuyen su atractivo paisaje lunar, bañado por una iluminación que parece danzar también, un vestuario entre surreal y sugerente, y por supuesto una partitura vibrante y llena de notas en constante movimiento.  
No sé si me quedaría con la mujer que parece la noche en movimiento, con los panzudos o las madejas que crecen, con las ropas que esconden otras de colores o el fantástico final, cada minuto de los sesenta que dura la obra es absolutamente maravilloso.
Repito, no sé porqué infantil, cualquiera tenemos el derecho de disfrutar cuando se nos ofrece la oportunidad de asistir a un espectáculo tan feliz.
Gracias, Enrique Cabrera, espero que nos veamos de nuevo las próximas Navidades. Muchos lo esperamos.

Público

EXPOSICION: EL UNIVERSO DE BENJAMIN LACOMBE en el Museo de Abc

Editorial Edelvives

Hasta el 26 de enero, el Museo de ABC nos regala una breve exposición, solo treinta ilustraciones y dos esculturas, de un dibujante que es capaz de conjugar la narrativa con la magia, con la generación de universo propio ( que adecuado el título de la muestra ).
Autor de la estética de libros infantiles ( ¿infantiles? ¿ porque sólo infantiles?) como Los Amantes Mariposa, también ha sido capaz de dotar de vida a obras clásicas como los Cuentos Macabros de Poe,  piezas de los Hermanos Grimm o de Victor Hugo ( que impresionante el dibujo de vista aérea titulado El Cadalso de la serie El Jorobado de Notre Dame ) o, al parecer su última creación, Madame Butterfly.
El trazo de Lacombe es definido, colorista desde la oscuridad, denso, pero sobre todo, lo que le hace único es su creatividad: la belleza y la crueldad, se mezclan para conseguir un efecto singular, nunca exento de melancolía, de una especie de hermosa tristeza que parece un color más de su paleta, casi una textura.
Sus personajes parecen asumir su singularidad como aislamiento, como una forma de afrontar la necesidad de sufrir por ser diferentes, y ese sufrimiento se refleja siempre en unas miradas que no queda muy claro si nos retan o nos imploran pero siempre nos miran directamente, apelando a nuestro corazón.
A su alrededor, un universo fascinante, compuesto de códigos que sorprenden por su sofisticación estética y por su sencillez conceptual, como esas alas de la mujer oriental que espera, o esa bruja con rostro de cuervo, o la reina pavo real, o el ojo de la lechuza que se fusiona con un rostro de mujer...
Lo dicho, la exposición, hasta el 26 de enero en el Museo de Abc , es una forma de acercarse a otro tipo de pintura, aquella capaz de hacernos viajar con una forma única de contar historias y de entender la belleza.

Público

 

jueves, 19 de diciembre de 2013

OPERA: L'ELISIR D'AMORE de Gaetano Donizetti

Director de Escena - Damiano Michieletto
Director Musical - Marc Piollet
Eleonora Buratto. Ismael Jordi. Paolo Bordogna. José Carbó. Mariangela Sicilia

En general no soy purista.
Creo que , buscando la actualización de clásicos ( no sólo en la ópera sino también en el teatro ) se han cometido verdaderas atrocidades, pero también se han conseguido representaciones soberbias.
Por lo tanto, como punto de partida , no estoy en contra de que un director pueda llevar a cabo su interpretación personal de una obra.
Sí es cierto que el Teatro Real de Madrid parece haber pecado en los años Mortier , desde el punto de vista escénico, de un afán excesivo por convertirse en un campo de pruebas , algo en lo que no parece haberse tenido demasiado en cuenta a un público que abona una media de cien euros por asistir a una representación. El cabreo es en muchas ocasiones comprensible.
Seguramente , el hecho de que L'elisir D'amore sea una ópera bufa y, por lo tanto, no esté considerado como material "sagrado" ha llevado a la crítica a ser bastante más condescendiente de lo habitual con esta versión.
A fin de cuentas , si bien su música es una delicia, su libreto es un cuentecito tierno y divertido sobre amores contrariados con final feliz y poco peso dramático.
Lo que debe de buscar cualquier representación es eso: divertir sin emborronar.
Y en este sentido, la versión de Michieletto sin duda cumple. 
La acción se traslada desde el pueblo del original a un chiringuito de playa más o menos hortera, con sombrillas, animadores, delfines de goma , y mucho mucho color. Y pienso que es en esto último donde está el mayor acierto: el montaje es brillante estéticamente, vital, chillón y , sí, por momentos muy muy divertido.
Quizás sea discutible un Dulcamara macarra y sus gogos o los "soldados" convertidos en strippers, pero lo cierto es que es en la suma de pequeños detalles donde el director consigue agilidad. 
Personalmente tengo que decir que veo cierta bajada de nivel a medida que se desarrolla la obra: en la primera hora , el movimiento coreográfico de todos los personajes es fantástico, consiguiendo que cada ríncón del escenario tenga contenido; es difícil mantener ese nivel y, en su desarrollo posterior, ese logro se apaga ligeramente sin que ayuden el tobogán inflable ( si, habéis leído bien ) ni la fiesta de espuma ( también habéis leído bien esta vez ).
En general queda un montaje simpático que sirve a la perfección a la bellísima música. 
Pero no nos confundamos , este elixir es un buen añadido a un conjunto de temporada, una buena pieza de acompañamiento, pero el Teatro Real, debería o deberá de aspirar a propuestas de mucho más empaque.

Público  

martes, 17 de diciembre de 2013

NOVELA: EL OCEANO AL FINAL DEL CAMINO de Neil Gaiman

Editorial Roca
240 páginas
También disponible en ebook.

Neil Gaiman me recuerda mucho a Tim Burton.
Son dos creadores capaces de generar un mundo propio a partir del existente.
Centrados en el ámbito de la ciencia ficción , de la fantasía más bien , creo que no sólo son capaces de recuperar el niño que todos llevamos dentro sino también, algo más complejo, de buscar al adulto cuyo germen lleva dentro cada niño.
Esto otorga a su imaginación, a sus historias, un grado de madurez que las hace difíciles de catalogar: si bien algunas como El libro del Cementerio pueden entrar en el perfil de literatura infantil, y otros como Los hijos de Ansi, claramente en el de los mayores, tengo la sensación de que todas se mueven en un territorio indefinido donde todos tenemos cabida.
Sin duda su creatividad es desbordante , y puede llegar a agotar en aquellas obras más enciclopédicas como la magnífica e irregular American Gods, muestra única del género, por otro lado.
Considero que su perfección y su poesía es mucho más patente en las piezas pequeñas, donde existe cierta contención. El antes citado Libro del Cementerio y los cuentos que incluye El cementerio sin lápidas son un muy buen ejemplo. Y también esta que ahora nos ocupa.
Por otro lado, sé que Gaiman es un maestro en la novela gráfica; no es fácil trasladar a letras las imágenes, que producen una percepción más directa , especialmente de aquello que no existe. De ahí que sea encomiable la capacidad del autor para traspasar esta frontera y conseguir un extraño efecto en el que su prosa tiene aroma de comic, cierta cualidad plástica.
El oceano al final del camino es una preciosa novela de iniciación , del niño que aprende pero quizás no comprenda hasta muchos años después.
Su inteligente desarrollo permite dos lecturas: en una es un cuento fantástico de magia y amistad , en otro es una historia de como afrontar el mundo de los adultos y no exento de aristas , es en esta última propuesta donde las esquirlas asoman para pinchar con dolor, porque el escritor en ningún caso intenta disfrazar el mundo, sólo contárnoslo de otra manera.
He disfrutado mucho de su lectura rápida y , tengo la sensación, de que deja infinidad  de  puertas abiertas ,  posibles interpretaciones. Lo que he escrito en el párrafo anterior puede limitarse a simplificar , porque un lector atento, va a encontrarse en estas páginas, en este océano, muchas más referencias , muchas líneas de pensamiento, muchas ideas a compartir con su autor. Y no es difícil pensar que se sentirá identificado en multitud de ocasiones con los siete años de su protagonista.
Sería bueno que empezasemos a considerar a Gaiman como un muy buen autor, un escritor que ha elegido un género que suena a popular pero que es capaz de generar propuestas maravillosas desde el punto de vista literario, a la altura de cualquier novelista centrado en temas y proyectos en apariencia más "serios".
Su voz es un intento de explicar al ser humano y el mundo en el que se mueve , desde el inicio, desde el presente , la memoria, el recuerdo y el futuro.
Y en casos como este , sin ninguna duda, consigue abrir una ventana a la que asomarnos.

Público  

lunes, 16 de diciembre de 2013

CARTA DE ADIOS A UNA CONOCIDA

Con ella soñamos que volvíamos a Manderley.
Recuerdo Rebeca como uno de los islotes de la infancia en los que el cine aparece marcando el camino, aquel fantasma con el que luchaba una mujer incapaz de entender las sombras.
Se llevó su Oscar por seguir sufriendo, no podía ser de otra manera, en la exquisita Sospecha, esa perversión del amor de la mano del gordo más cruel.
Pero me quedo con su mirada en Carta a una desconocida, esa joya del romanticismo, en que... lo han adivinado, seguía sufriendo.
Está en el recuerdo de muchos, de todos aquellos que aprendimos lo que era el cine en los clásicos. Tuvimos esa suerte.
En el día de hoy nos han dejado dos referentes de nuestro pasado.
Un día triste. O no, si pensamos que ya son eternos.

Público

ADIOS MR PETER O'TOOLE

Para muchos siempre sera Lawerence de Arabia.
Yo también recorrí con él la aventura , aquella en la que , a medida que nos hacíamos mayores , íbamos encontrando nuevas líneas que explorar, un hombre capaz de transmitirnos su ambición , su afán de conquista , pero también , cuando lo contemplábamos con otros ojos, su narcisismo, su pérdida, ese personaje que escondía tantos pliegues que cualquier visionado nos mostraba rostros diferentes.
Un personaje que vivirá siempre.
Pero no fue el único.
Lo vimos en multitud de ocasiones como protagonista y como secundario de lujo.
Personalmente me quedo con El Leon en Invierno, con su furia y su frustración ante la vejez , con su mirada donde el miedo nunca significaba parálisis.
Pero hay muchos más.
Como todos los grandes , conquistadores de nuestra memoria.
Hasta siempre.

Público

sábado, 14 de diciembre de 2013

CINE: FROZEN. EL REINO DEL HIELO de Chris Buck y Jenifer Lee

USA 2013
Dibujos Animados

Estamos de enhorabuena.
Que alegría¡
Alguien se ha dado cuenta de que no hace falta más que volver a los orígenes, a los momentos en que la factoría Disney demostró de lo que era capaz. Tiempos anteriores a algunos errores, pero sobre todo a momentos y productos donde daba la sensación de que se ven las costuras.
Si ha habido productoras capaces de convertir el género animado en un género para adultos, pero nadie consiguió estar del lado del público infantil como los creadores de la mítica Blancanieves.
Sólo parecía necesario asumirlo y ponerlo en valor.
Frozen retoma uno de los cuentos más hermosos de nuestra infancia, La Reina de las Nieves.
Huye del hiperrealismo, frente a personajes de ojos grandes y unos hermosos paisajes coloristas y brillantes ( son dibujos, cine de animación orgulloso de serlo ), lo adorna con buenas canciones, y, sobre todo, un muy buen guión que divierte, interesa, sorprende y entretiene.
Y además, la marca de la casa: consigue crear unos secundarios excepcionales, llenos de gracia , originales, capaces de sostener por si mismos otra película, tanto el muñeco de nieve como el reno son fantásticos. Cada uno de sus gestos sirve para convertirlos en un excelente duo cómico.
En definitiva, he salido de Frozen con una excelente sensación y una gran sonrisa.
Hacía tiempo que esa reacción , en el mejor de los casos, se había transformado  en sentimientos más sofisticados. Cada día me gustan más las cosas sencillas.
Y más si, como esta, tienen magia.

Público


NOVELA: CUANDO LAS PALOMAS CAYERON DEL CIELO de Sofi Oksanen

Salamandra
368 páginas
También disponible en ebook.

Tanto Purga, excelente novela anterior de su autora, como la que ahora nos ocupa, nos sirven para asegurar que nos encontramos ante una escritora valiente, que no teme enfrentarse a temas delicados, a heridas todavía sin cerrar y que, es más, posiblemente piense que plasmar historias en un libro es una buena manera de asegurarnos la necesaria pervivencia de la memoria.
Es una mujer joven, pero parece que eso no le ha evitado ser testigo de como las naciones que antes se encogían tras el telón de acero, intentan levantarse desde su posición jenuflexa de tantos años. También ha visto los daños colaterales, terribles en ocasiones como denunciaba en Purga. Y sabe que la única forma de enfrentarse al presente es conocer el pasado.
Es novelista. Eso no lo olvida.
Por ello, su punto de partida no son las grandes epopeyas o los movimientos sociales, sino como la Historia afecta a los personajes que, desde su normalidad, conforman el sustrato de cualquier país. Son sus pequeñas tragedias o sus dramas cotidianos los que verdaderamente suponen la savia que determina el color de las hojas, la frondosidad o el volumen del árbol.
En Cuando las palomas cayeron del cielo , hay una historia muy ambiciosa; se desarrolla antes y después de la Segunda Guerra Mundial, en una Estonia ocupada alternativamente por los alemanes y los rusos; allí es donde esos tres personajes principales, y todos los que les rodean, viven una maraña de venganzas y traiciones, de amor y de odio, de confusión y soledad, de necesidad; en definitiva, ese magma pegajoso de la guerra, cuando sus víctimas tienen que sobrevivir como sea.
Tiene mucho de gran epopeya, de largo relato lleno de meandros, de película clásica en blanco y negro.
De alguna manera Purga era una novela más concentrada, tanto en acciones como en personajes y en sentimientos, y eso se nota.
Cuando las palomas... es una apuesta más difícil y precisa de una mayor maestría narrativa.
Y aquí es quizás donde encuentro la única pega: no siempre es fácil seguir la historia, en ocasiones porque se dan por conocidos aspectos sobre el desarrollo de la contienda y sus repercusiones políticas que a algunos nos pillan lejos, pero también porque me da la sensación de que falta cierta capacidad para sostener en algunos momentos todas las líneas con el equilibrio adecuado.
En cualquier caso, no cabe duda de que nos encontramos con una novela en muchos momentos apasionante, buena literatura y, sobre todo, un testimonio de un país que ha estado la mayoría de el siglo pasado en una situación de opresión. Recordarlo será posiblemente una condición indispensable para salir adelante.

Público

miércoles, 11 de diciembre de 2013

RELATOS: LAS LUNAS DE JUPITER de Alice Munro

Ramdom House Mondadori
260 páginas
También en ebook

Tengo una buena amiga lectora que defiende la teoría de que Alice Munro ataca a traición.
Después de haberme asomado por primera vez a su prosa, tengo que darle la razón.
Con motivo de la concesión del Premio Nobel reconocí que no había leído nada de su obra, pero que en principio había dos características que me la dibujaban atractiva: por un lado, el hecho de moverse en un género como el del relato, que tanto me gusta, y hacerlo desde , al parecer , un chejoviano análisis de lo cotidiano; en segundo lugar, y reconozco lo superficial de esta aseveración, su imagen afable, cercana, sonriente.
Pues bien , eso es lo que esperaba , una "cuentista" en el mejor sentido de la palabra, cronista de un país que desconozco más allá de lo estadístico, indagadora en el alma humana...
El primero de los relatos que componen esta colección, si bien ya deja atisbar las cargas de profundidad, es más cercano, más ligero, como si su autora, agazapada en los siguientes textos, estuviese llevándonos de la mano, engañados, para que no abandonásemos su lectura.
A partir de ahí, nos vamos sumergiendo en un mundo plagado de insatisfacción, de incompresión hacia la vida que hay que vivir, de crueldad y de relaciones que no consiguen nunca traspasar la piel y llegar a los verdaderos sentimientos de unos personajes que parecen moverse siempre en la más infinita soledad.
Las mujeres de Munro no son del todo víctimas porque quizás merecen , como cualquier otro de sus personajes, su destino, y por ello la autora no destila hacia ellos ni una gota de cariño.
En cualquier caso, no creo en todas estas páginas haber descubierto ninguno que sienta algo parecido a la felicidad.
Hay algo peor : Alice Munro, acerca y aleja al lector de sus historias , dándole información o no molestándose en dársela, y creo que lo hace no tanto como juego sino porque considera que , todos los que nos asomamos a esa ventana , conocemos de lo que nos está hablando; es como si nos dijese "no te hagas de nuevas , no vayas de moralista, tu sabes que la vida es así".
Por supuesto hay calidad literaria, una prosa transparente y, sobre todo, una lucidez absoluta a la hora de observar y analizar , quizás eso la haga aun más dura.
Seguramente no es cuestionable que merezca el Premio Nobel y muchos otros, pero la lectura de este libro de relatos es una experiencia no precisamente edificante.
No creo que la quiera repetir.
Aunque nunca se sabe....

Público



sábado, 7 de diciembre de 2013

CINE: LE WEEK- END de Roger Mitchell

UK. 2013
Jim Broadbent. Lindsay Duncan. Jeff Goldblum

Hanif Kureishi fue un escritor rompedor, tanto en sus primeras novelas, en especial El buda de los suburbios, como en los guiones que escribió para Stephen Frears, como Mi hermosa lavandería o Sammy y Rosie se lo montan ( horrible título español ).
A no pocos les escandalizó su falta de inhibición, su realismo nunca exento de un humor que lo hacía aun más agresivo, la naturalidad con la que aceptaba los nuevos modelos de vida.
Creció. Y siguió escribiendo.
Siempre libros maravillosos, bien en forma de novelas bien de relatos. Pero tengo la sensación de que, si bien sus primeras obras respondían a una juventud rabiosa, esa sinceridad, esa capacidad para desnudarse ( o esa necesidad, tal vez ) nunca le abandonó.
Así, Kureishi se convirtió en un cronista del paso del tiempo, desde algo parecido al desengaño, desde la necesidad de asumir que las cosas al final no siempre han llegado a ser como las soñábamos, que el País de Nunca Jamás termina pronto y, cuando se desliza su decorado, detrás está el mundo.
No es grave. Vivir no es grave. Pero , por mucha ternura que destile hacia sus personajes y asumiendo el hecho de que la amargura nunca está entre los colores de su paleta, en ocasiones es difícil evitar, sino la tristeza, sí la melancolía.
Por todo lo dicho, no me extraña leer que Hanif Kureishi es con Roger Mitchell el artífice de este guión, donde una pareja viaja un fin de semana a París para celebrar su treinta aniversario de boda, pero también, y sobre todo, para intentar descubrir que es lo que queda del amor.
Como siempre, sus personajes se mueven en un nivel intelectual que, en ocasiones, no les facilita el encontrarse con soltura en la realidad, y que hace que el anhelo de ese mundo diferente, aquel que era necesario cambiar, sea mayor, que exista más sensación de fracaso. Pero al final siempre hay tiempo para recordarnos que somos humanos, y que esa humanidad que en ocasiones nos lleva a sufrir, es también la que hace que ocurra algo tan maravilloso como que lata nuestro corazón.
Dos actores aceptan estos personajes dando el cien por cien. Broadbent es ese tipo simpático que hemos visto mil veces y siempre bien; la también estupenda Lindsay Duncan, es conocida sobre todo en teatro, para los curiosos decir que fue quien estrenó en Londres Las amistades peligrosas; yo tuve la suerte de verla en La gata sobre el tejado de zinc en el National Theatre.
¿Y el resultado final?
Soy consciente de que apenas he dado mi opinión sobre Le week-end; pues bien, no me resulta fácil porque lo cierto es que creo que tiene muchos valores, pero echo en falta la profundidad que le hubiesen dado las páginas y que aquí me parece que termina adoleciendo de un esquematismo necesario , eso sí, con momentos fantásticos, pero otros en exceso artificiales, y donde en ocasiones el diálogo hubiese sido mejor sustituido por la mirada en silencio y algo de reflexión.
El problema es que en general es bonita, simpática, agradable, y tiene una última escena de la que es difícil salir sin una sonrisa.
Por eso... no me hagáis caso ( si alguien pensaba hacerlo ), seguramente muchos más coincidiréis con la crítica que ha alabado la cinta que conmigo.

Público      

viernes, 6 de diciembre de 2013

NOVELA: LEGADO EN LOS HUESOS de Dolores Redondo

Destino
560 páginas
Segunda parte de la Trilogía del Baztan

Cuando terminé de leer El guardián invisible, creo que comenté que, si hubiese sabido que era parte de una trilogía, seguramente hubiese esperado hasta que estuviesen publicadas las tres partes para lanzarme a ellas.
Es difícil terminar un libro que te consigue apasionar de esta manera y esperar como mínimo un año para poder continuar con la historia.
Y precisamente, el único lastre que siento con Legado en los huesos, es, en su inicio, la necesidad de recordar la complejidad de su trama, ya que la continuidad es, en algunos aspectos, absoluta.
Aun así, la incomodidad dura poco tiempo.
Pronto Dolores Redondo ha logrado de nuevo meternos en esta historia que nos empapa, como parece empapar la lluvia y esa niebla de amanecer, que siempre  mantiene el paisaje de Elizondo en los límites de la leyenda.
La autora conjuga de nuevo a la perfección, entretenimiento con buena literatura. Avanza en el debate donde lo comercial puede ser de muy buen calidad.
Es género negro.
Sin duda puede calificarse así la trama de asesinatos en serie, con sus señas de identidad, que pasea también por el canibalismo y los rituales demoniacos; hay una policía y hay un grupo de homicidios, hay alguna trama paralela organizada con la maestría de alguien con mucha literatura de género a sus espaldas.
Pero también hay mucho más.
Legado en los huesos, avanza en su oscuridad; desde la negritud propia de cualquier obra de crímenes, acercándose al género de terror. Los bosques oscuros y una cultura ancestral, son las pinturas perfectas para conseguir casi un paseo por el infierno. También en este ámbito, utilizando materiales de la mitología y la leyenda, Dolores Redondo demuestra su buena mano.  
Es importante señalar que, igual que maneja las descripciones, haciendo que el exterior pregne en los sentimientos de sus personajes, nunca olvida tampoco el desarrollo del elemento humano que se convierte en verdadero motor del desarrollo de la trama.
Con todo esto, la autora no sólo cuenta una historia sino que establece una relación con el lector al que atrapa y pega a las páginas del libro, sin permitirle ninguna escapada, tal es el nivel de tensión que consigue generar y que se mantiene hasta la última página.
Lo dicho. Legado de huesos avanza en lo que ya prometía El guardián invisible.
Como también avanza en el disgusto que produce saber que de nuevo toca esperar , ahora para la tercera y última parte. Esperamos que no sea mucho.

Público

TITERES: EL SASTRECILLO VALIENTE Compañía Etcetera


Compañía Etcétera
Música de Tibor Hassany
Dramaturgia - Enrique Lanz y Yanisbel Victoria Martínez
Dirección de escena, escenografía y títeres- Enrique Lanz
Dirección musical- Tim Anderson
Actrices- Noche Dieguez y Yanisbel Victoria Martínez
Músicos - Pablo Navarro. Julia Torralba. Pilar del Campo. Cristina Martín. Delia Nerea. Jesús Cabanillas. David González. Alexis Delgado

Los integrantes de Etcétera lo han vuelto a hacer.
Que fácil me resulta viajar a cuarenta años atrás, sentirme niño y disfrutar de la magia que se pone en pie sobre el escenario.
Escuchar un cuento de siempre y conseguir que suene totalmente diferente.
Una vez más partimos de una historia dentro de otra: la sastrería del Teatro Real y sus trabajadores, que deciden utilizar el cuento del sastrecillo para hacernos partícipes de su día a día. Así conocemos nuevas palabras y oficios, pero también nos enteramos de que una plancha puede ser un jabalí, un bastidor un gigante y una tijera el cuerno del unicornio. Vemos volar por los aires, moverse el vacío, iluminar la oscuridad...
Sólo hace falta lucidez y sabiduría ¿sólo?.
Creo que ya lo he dicho en alguna otra ocasión: Enrique, Yanisbel y sus compañeros, devuelven al teatro de títeres al lugar del que nunca debió de haber salido, el de un arte antiguo capaz de mezclar lo manual con la poesía, y siempre lo ponen al servicio de la belleza de la música ( en este caso una divertida partitura ) y lo envuelven como regalo para su público.
Este Sastrecillo es mágico, es frágil, es divertido. Es un soplo de felicidad y, sin duda, un paso más, otra piedrecilla que estos amigos van dejando para que los niños descubran el camino que lleva a disfrutar con la cultura y la belleza. No están lejos de Lorca, de Valle, de Lope... de todos aquellos que supieron lo que podía hacerse desde un escenario.
Otra vez, enhorabuena.
Merecéis todos los aplausos que habéis tenido esta mañana. Y son sinceros: sólo había que ver las sonrisas de los pequeños.

Público

jueves, 28 de noviembre de 2013

NOVELA: POR SI SE VA LA LUZ de Lara Moreno

Lumen
328 páginas
También en ebook

Al igual que pasó con Intemperie, esta novela de Lara Moreno aparece en el panorama editorial como una ópera prima sorprendente, que antes de su publicación ya ha cosechado un gran número de alabanzas.
Como punto de partida, quiero decir que esta carece de la contundencia de la primera y tampoco alcanza su perfección, sin embargo, tiene muchos puntos a valorar positivamente y descubre una voz sin duda interesante y valiente.
Además, es cierto que pueden encontrarse puntos en común entre ambas obras.
Por un lado, las dos se anclan en un escenario árido con un tremendo vacío que se refleja en la limitación de su número de personajes.
Ambas parten de géneros en principio reconocibles pero no tardan en contaminarlos con otros en apariencia dispares que, aunque también entran dentro de lo reconocible, producen en su mezcla una sensación única de extrañeza, de singularidad. Así, si Intemperie era una novela de iniciación con aroma de western , la novela de Lara Moreno, comienza como una obra de búsqueda en la que sus dos principales personajes acuden a vivir a un pueblo abandonado, para poco a poco ir coloreándose con retales de apocalipsis, donde no queda lejos La Carretera o algún relato de Coetze.
También las dos establecen una relación especial con el lector: por un lado no existe preparación, sino que lo zambullen a plomo desde la primera página en la espesura de la historia, y además, no consideran necesario ofrecerle más información que la que se produce en el presente, por lo que es él quien debe rellenar los huecos, algo que, por otro lado, le permitirá singularizar la lectura.
Pero donde en Intemperie había acción y una línea clara, aquí es introspección y las líneas narrativas son difusas, pudiendo existir por momentos confusión entre los narradores y entre la realidad y el sueño. Quizás su autora nos esté hablando del futuro desde un realismo en que la vuelta a lo esencial tiene muy poco de idílico o tal vez nos esté mostrando los restos de la sociedad desconcertada en la que vivimos. Hacerlo con un minimalismo seco, donde el simbolismo parece mezclarse con lo real, es una decisión arriesgada que a veces aleja al lector. Pero si conseguimos mantenernos asomados a sus páginas, encontraremos una desazón que tardará en abandonarnos. Un escritor capaz de producir esas sensaciones es sin duda un muy buen escritor.
En cualquier caso, son dos propuestas que abren nuevos caminos a una narrativa que afronta la crisis desde la búsqueda y que no está dispuesta a quedarse anquilosada en viejas formas. Algo de lo que todos nos debemos alegrar.

Público
 

martes, 26 de noviembre de 2013

TEATRO: DOS NINAS PARA UN CHEJOV de María García de Oteyza y Rocío Literas

La Casa de la Portera
Dirección - María García de Oteyza
Intérpretes - Miriam Montilla. Andrea Trepat

Para empezar esta crónica enamorada, me gustaría comentar lo que es para mi el talento en el arte. aquella virtud, aquella capacidad, que se basta por si sola, que no necesita aditamentos, que es generalmente sencilla en su traslación y que emociona.
Ni siquiera necesita tiempo, y en teatro cuarenta minutos son más que suficiente para regalar una muestra absoluta de talento.
Tengo la sensación de que, en este Madrid cada vez más plagado de buen teatro, La Casa de la Portera se ha convertido en algo así como una incubadora de talento. Quizás porque nace precisamente desde el talento y el valor de dos visionarios. Así, es un lugar capaz de anidar, en sus pequeños espacios, piezas únicas, verdaderas experiencias de contacto, sorprendentes siempre.
Dos Ninas para un Chejov es un texto corto, un diálogo para dos actrices, que surge de una propuesta sencilla: dos actrices, precisamente, en la sala de espera ( no sé si este término es sólo médico o aeroportuario o se utiliza también en los castings ) para una audición de la Nina de La Gaviota.
Lo que comienza con el humor del choque, se convierte en un bellisimo cuadro de comprensión entre estos dos personajes, también sobre la naturaleza de su profesión y en definitiva, de los sueños.
Lo que convierte esta pieza íntima en una obra redonda, que tardará en borrarse de quien asista a verla, es
precisamente, la suma de talentos que confluyen en la propuesta:
Por un lado un texto que, ya hemos dicho que partiendo de una premisa sencilla, y atreviéndose a lo esencial, aunque ello le lleve a no alcanzar la duración convencional, se desgrana con un humos inteligente que no está reñido con la tristeza de la realidad.
En segundo lugar, una dirección que sabe aprovechar fantásticamente esta pequeña habitación en la que todos nos sentamos y darle un aire de metateatro.
Y en tercer lugar, dos actrices que, en un cuerpo a cuerpo epidérmico con el espectador, consiguen desnudar sus interpretaciones sabiendo que vamos a percibir cada gesto, cada inflexión. La frescura de Trepat, la solidez de Montilla. Ambas son grandes. Tal vez me quede con la segunda, pero entiendo que puede influir que, a mi edad, me sienta más cercano a su personaje.
En definitiva. Una obra redonda, una experiencia única que convierte el teatro en una verdadera comunión con el espectador, teatro ( no sé si se va a entender ) personal, donde , al percibirse tan cerca, tan intenso, tan sensorial, cada espectador tendrá el regalo de su propia representación.
Una suma así de talentos consigue una función en estado de gracia.
Creo que proroga en diciembre.
maravillosa noticia.

Público
  

NOTA: ENHORABUENA A RAMÖN BAREA

Estamos hechos de la misma materia que los sueños...
Decía Próspero.
Y en La Tempestad dirigida por Helena Pimenta, estas palabras , tan suaves , tan limpias y tan profundas , las ponía en el áire la sabiduría teatral de Ramón Barea . Nos llegaban , no sólo las escuchábamos sino que descansaban en nuestro interior.
También fue quien estrenó El Chico De La Ultima Fila de Juan Mayorga , antes de que saltase a las pantallas y mucho mejor.
Y fue muchas cosas más , en teatro, también en cine, en televisión...
Uno de aquellos que en este país nos permitimos llamar secundarios de lujo , porque entienden que no hay papeles pequeños, sino actores pequeños . Que todo se puede hace grande . Aquellos que cuando son protagonistas , sólo crece el tiempo que nos dedican , pero no su vanidad.
Que alegría: acaban de darle a Ramón Barea el Premio Nacional de Teatro 2013.
Enhorabuena . y gracias , por tanto....

Público  

viernes, 22 de noviembre de 2013

NOVELA: EL MAPA DEL CIELO de Felix J. Palma


Plaza y Janes
744 páginas

Segunda entrega de la Trilogía Victoriana de su autor y ha vuelto a ocurrir.
Otra vez, gracias a sus páginas, recupero el placer gozoso de la lectura, de entrar en un libro como quien entra en un viaje, en una aventura dispuesto a dejarse sorprender, a ser incapaz de prever lo que espera en cada rincón del camino.
Una vez más, el protagonista es H.G. Wells, y si en El mapa del tiempo, el referente era la novela La maquina del tiempo, aquí es La guerra de los mundos la que nos sirve de armazón y guía.
Sin duda las dos partes pueden leerse de forma independiente, pero también es cierto que existe entre ellas cierta dependencia, cierta continuidad. De todas maneras, creo que es importante señalar que encuentro que la trilogía va ganando en peso a medida que crece. Si la primera tenía mucho de juego, apasionante en su inteligencia, al asomarse al cielo, el autor parece haberse centrado más en lo puramente novelístico; así, desde el punto narrativo, consigue transmitir la tensión y la acción de la invasión, y culminarla con los excelentes capítulos del campo de esclavos; partes como la de los niños en las cloacas son inolvidables y n ponen los pelos de punta; pero, sobre todo, lo más importante, es que consigue avanzar en los sentimientos, porque lo que podría parecer un excelente divertimento, aparece cargado de emoción y en muchos momentos, nos toca el alma.
Una vez más, la magia se convierte en una forma de dotar al mundo de una nueva belleza, y una vez más la realidad y la ficción se mezclan y junto a Wells, conocemos, nada menos, que a Edgard Allan Poe.
Lo dicho, he disfrutado El mapa del cielo aun más que el del tiempo.
Me lo he leído de un tirón. Y no puedo esperar a que se publique la tercera parte.
Es ciencia ficción. Es muy buena literatura. Es de la que nace del amor a los libros para hacernos amarlos aun más.

Público

CINE: BLUE JASMINE de Woody Allen

USA. 2013
Cate Blanchett. Alec Baldwin. Sally Hawkins. Peter Sargarsd.

Parece que los incondicionales de Allen, aquellos que estaban un poco desesperados con sus últimas películas, han respirado tranquilos con Blue Jasmine.
Personalmente, siendo un admirador de este director, no siempre he coincidido con el gusto general: creo que atesora una incomparable lista de obras únicas, sobre todo gracias a su imaginación y a la libertad de su caligrafía, pero entre ellas no incluiría la artificial Balas sobre Broadway o la simple Medianoche en París ; en cuanto a su tour europeo, del periplo inglés, la de El sueño de Casandra, remedo de Highsmith, me gusta tanto como Match Point, el viaje por Roma desigual pero simpático y nada peor que la visita a Barcelona, que francamente me hizo temer por la salud del maestro; de esa época, sigo considerando que el Allen más Allen es la no comprendida del todo Conoceras a un perfecto extraño.
Es cierto que en los últimos tiempos, todos echábamos de menos la genialidad de Zelig, La Rosa Púrpura del Cairo, Delitos y faltas, Radio Days, Hanna y sus hermanas o muchas otras, empezando a percibir quizás cierto desgaste. Pero Blue Jasmine viene al rescate, y es que, por encima de todo, detrás de esta película hay, sin duda un buen director.
En cualquier caso, si me gustaría hacer ciertos comentarios.
Dentro de la colección de personajes de Allen es conocida su capacidad para dotar de singularidad a los femeninos, algo que se ha reflejado en la proliferación de oscars entre sus intérpretes ( desde la legendaria Annie Hall de Diane Keaton, hasta dos veces Dianne Wiest, Mira Sorvino o Penélope Cruz ). Eso se convierte en el centro y la razón de ser de Blue Jasmine, la creación de un personaje femenino como centro de la historia, hijo de los melodramas de antaño, complejo y completo, como columna vertebral de la narración. En un componente habitual en su cine, rodea a esta mujer de un grupo de personajes paralelos con buenos momentos, pero no es la que importa, todos los esfuerzos , la mirada, están centrados en la creación de esa musa desconcertada y al borde de la locura. En algún lugar he leído ciertas referencias a la Blanche Dubois de Tenesse Williams; creo que las similitudes  son puramente estéticas ( la hermana, la locura ... ),a esta le falta la pulsión sexual y, su rechazo por la vulgaridad, en ningún momento admite concesiones. Jasmine es una mujer singular, un personaje entero, capaz de justificar una muy buena película.
Para sostener la escritura, por supuesto, hacía falta una actriz, también singular, capaz de la creación desde el interior, de ponerlo en miradas y gestos y de trabajar en el límite del histrionismo. Alguien tocada por la gracia y que comprendiese el regalo que el director lo estaba haciendo y decidiese aprovecharlo al doscientos por cien. Cate Blanchett cumple con todo ello al máximo nivel. Ella es el centro, el andamio que sostiene todo el armazón, incluso diría que la causa de que la película exista.  
Una vez dicho esto, vuelvo al inicio: Blue Jasmine es una película muy bien dirigida y escrita, fluida, muy interesante desde el punto de vista dramático, sin embargo conviene recalcar que no se deben de buscar los lugares comunes del autor, no hay casi humor, ni aparecen los ramalazos de magia que en muchas ocasiones nos ha regalado.
Posiblemente es bueno que un creador no siempre se parezca a si mismo, y desde su búsqueda, Allen nos ha dado obras inolvidables ( esta es muy buena pero no llega al nivel de las obras maestras ); si antes citaba a Highsmith en la historia negra de los hermanos ingleses, y hay mucho Bergman en Interiores y Septiembre ( que a mi me gustan ) , Blue Jarmine podría referirse posiblemente a un Douglas Sirk.
En cualquier caso, esperemos que sea este el primer paso para abandonar los titubeos, que volvamos a anhelar a este simpático paranóico con la seguridad de que siempre tendrá algo bueno para nosotros.
Por nosotros, por él mismo, y por Cate Blanchett, a la que esperamos volver a ver en sus manos. Ahí va, por ella, foto de despedida.


     Público

miércoles, 20 de noviembre de 2013

CINE: LA CABAÑA EN EL BOSQUE de Drew Goddard

USA. 2012
Chris Hensworth. Kristen Connolly. Richard Jenkins. Jesse Williams. Sigourney Weaver

No soy un fan del género de terror de casquería pero lo cierto es que tenía mucha curiosidad por ver esta película.
Reconocida como uno de los últimos sleepers del cine americano, es sorprendente que una cinta de este tipo haya cosechado alabanzas entre la crítica más sesuda. No todos están de acuerdo pero allí por donde ha pasado, ha dejado al menos un rastro de sorpresa.
Una vez vista, lo entiendo.
Y hablando de la crítica, hay que reconocer que es de las pocas veces que no desvelan o dan pistas sobre el entramado de la historia.
Intentando hacer lo mismo, diré sólo que ( algo que por otro lado es obvio desde el principio ), sus autores nos ofrecen un cruce entre Viernes 13 y El show de Truman, pero todo lo que hay detrás es más delirante de lo que se puede imaginar.
Con este secretismo es difícil alargarme.
Simplemente, por lo tanto, voy a intentar explicar que la convierte en especial:
Es cine de género, fiel a los componentes tradicionales del mismo, es decir, hay sangre, algo de sexo, gore y humor. No existe  ningún intento paródico. Pero se atreven a ir más allá desde el punto de vista argumental, elevando lo increíble al máximo nivel sin temer en ningún caso caer en el ridículo, al contrario, tomándoselo en serio y tomando múltiples referentes.
El resultado es muy bueno técnicamente. Y como ya hemos dicho, sorprende, sin duda sorprende .
Pero además es un producto muy pero que muy entretenido.
¿Cine de evasión? más bien un ejemplo de que se puede ser creativo con cualquier material, siempre que haya talento.
Y hasta aquí puedo leer........

Público

viernes, 15 de noviembre de 2013

CINE: STOCKHOLM de Rodrigo Sorogoyem

España 2013
Javier Pereira. Aura Garrido

A pesar de la situación al parecer agónica del sector de la producción, tengo últimamente la extraña y agradable sensación de estar asistiendo a una especie de edad de oro del cine español.
Antes de verano, tuvimos la posibilidad de cintas interesantes de autores ya conocidos con 15 años y un día o Ayer no termina nunca, pero sobre todo, el otoño ha venido cargado de películas verdaderamente valiosas, de gente mucho más joven.
Martín Cuenca no es un debutante pero creo que nunca se había acercado tanto al gran público como con su magnética Canibal; La Herida, ópera prima de su autor, me parece una obra tan perfecta como triste; no oigo más que bondades de Todas las mujeres ( lo sé, Barroso está lejos de ser nuevo  en esto ) aunque su paso fugaz por la cartelera no haya permitido a muchos disfrutarla en pantalla grande; las mismas alabanzas y ,lamentablemente, la misma carrera, ha tenido la segunda pieza de Mar Coll; y ahora, descubro esta joya, esta perla extraña, única, con nombre de ciudad europea y un director al que hasta ahora desconocía.
Quizás hayan confluido circunstancias generacionales que hacen coincidir en el tiempo a un grupo importante de nuevos creadores. No hablo de relevo, no hay nada que relevar. Son nuevos artistas a sumar a la nómina de existentes. Y como todo lo nuevo, tienen mucho que aportar.
¿ Existen rasgos comunes en las películas españolas que están llegando? Creo que algunos sí:
En primer lugar, existe una importante vocación de riesgo, no hay temas más o menos complacientes, sino los temas de los que se quiere hablar. Tampoco existen caminos trillados sino que tengo la sensación de que la libertad se ha impuesto como forma de escritura. Se podría decir que representan la verdadera esencia de ese término tantas veces mal utilizado que es el "cine independiente".
En segundo lugar, se mueven en entornos cercanos, quizás porque quieren contar aquello que conocen, y también posiblemente, no sea el momento económico de afrontar otro tipo de producciones.
Pero, lo que es mucho más importante, ligado a lo anterior, es que ha desaparecido totalmente la sensación de un hiperealismo a veces cercano a la pobreza que caracterizó tantas veces nuestro cine. Estos jóvenes saben manejar una cámara, tienen inteligencía visual suficiente para hacer películas estéticamente muy conseguidas y que en ningún caso trasladen una penuria de medios.
Stockholm es un chico conoce chica , chico y chica pasan la noche juntos y chico y chica despiertan a la mañana siguiente cuando ya todo es diferente, sobre todo sus sentimientos. Algo en principio fácil y conocido. Sin embargo, es sorprendente como el minucioso guión, consigue , por un lado, trasladar una sinceridad llena de frescura y con una capacidad psicológica de profundidad en su superficialidad aparente, pero además, lo salpica con datos en pequeñas dosis que la convierten en una historia singular, llena de sugerencias y misterio y en la que el espectador debe de ser parte de cara a completarla, y por tanto hacerla propia. Siempre tenemos la sensación de que es mucho más importante lo que callan sus personajes que lo que cuentn, aunque esto último sea en ocasiones como piedrecitas que nos guían hacia la verdad escondida.
Stockholm es una cinta atípica, posiblemente el retrato de una generación que siempre ha dejado pasar el amor, confundiendo la libertad con la madurez, incluso puede considerarse como una alegoría de la desolación que seguramente les invadirá cuando, una vez agotado el  hedonismo, miren hacia atrás. Pero también es una intriga que hay momentos en que llega a recordar a los maestros del género. Ya he dicho que es única, sutil, inteligente, diferente. Me ha llegado, absolutamente.
Para sostener esta historia , por supuesto es necesario contar con el soporte de dos actores que sepan trasladar una naturalidad total al continuado diálogo; se consigue: Javier Pereira es capaz de dejar un halo de misterio entre las líneas de su frescura, y Aura Garrido otorga toda la belleza interior y exterior que precisa su sirena varada.
Me gustaría, para finalizar, enlazando con la introducción de esta crónica, que también la industria del cine, tan reivindicativa en ocasiones, fuese también capaz de reconocer y premiar lo nuevo, y que los Goya de este año suenen también a nuevo y reconozcan estas obras en más categorías que las socorridas de segundo nivel.
Stockholm merece estar en el cuarteto de cabeza, por todo lo dicho, también por la vulnerabilidad  que traslada, por la tensión que genera , por su banda sonora, por el encuadre de su mirada, y  por esos largos y precioso paseos que descubren las luces de las noches de Madrid; es gracioso, durante estos últimos tuve un recuerdo del Londres  de Wonderland, otra joya.
Concluyo con otra fotografía, esta de sus espaldas sobre los cielos de la ciudad. Dos que no se encuentran, o sí.

Público



jueves, 14 de noviembre de 2013

NOVELA: CANADA de Richard Ford

Editorial Anagrama
576 páginas
También disponible en ebook.

Siempre he considerado a Richard Ford uno de los hijos de John Updike ( al igual que mi adorada Anne Tyler pero esta con mucho más sentido del humor ), este a su vez tataranietos posiblemente de Chejov. Por eso me sorprendió tanto la primera frase de Canadá , en la que se habla de robos y asesinatos.
Además, se le puede achacar a esa apertura cierta intención para captar la atención del lector.
Es sólo un error por mi parte basado ; no sólo en esta novela está el Ford que conocemos sino que está el mejor Ford.
Lo importante en él no es tanto lo que cuenta ( claro que importa, y más en este caso, lo que quiero decir es que nunca ha necesitado "acontecimientos" para sostener sus narraciones ) sino como lo cuenta, su capacidad para  mostrar sin aspavientos su visión sobre lo cotidiano.
En lo externo, poniendo sobre sus páginas una América que no tiene perfil de protagonistas en la vida, lugares creados posible y exteriormente para vivir vidas en apariencia anodinas. Y digo en apariencia porque dejan de serlo cuando cronistas como él o como antes lo fue el ya citado Updike y aun antes Faulkner, le otorgan la capacidad de poner sobre el papel su día a día, y extraer de ahí  aquello que los hace importantes, que es siempre el interior.
Lo más relevante, y común , en estos autores es una forma de pintar que, desde la sequedad de esos paisajes, entre los colores tenues, nos van dejando ver la soledad en la que se mueven sus personajes, y con ellos, lo que a mi personalmente me sobrecoge , es la inconsistencia de sus vidas, que no es más que la propia inconsistencia de la vida.
En Canadá, tengo la sensación de que  Ford decide dar un paso adelante y tocar gran parte de los mitos de la literatura americana ( algunos han hecho referencias a Huck Finn, hay un robo a un banco, hay asesinatos... ) pero los trae a su terreno. Y es que aquí la fuerza no está en la leyenda sino en la realidad..No hay grandeza, no hay héroes , hay mucha tristeza, hay dolor , mucho dolor.
Hay dos gemelos de quince años a los que tenemos la sensación de acompañar hasta su vejez, aunque ella no esté en la segunda parte Ahí es cuando el protagonista se enfrenta a la parte más dura de la Canadá del título, un entorno oscuro, un lugar poblado de personajes que lo sitúan como un remedo del muchacho de El guardián entre el centeno, sometido a la situación desoladora que sólo puede terminar en tragedia. Hay unos padres, que posiblemente no deberían de haberlo sido, y cuya desaparición parece perdida en el viento. Y hay una reflexión final , donde se  alcanza la sabiduría, con la tristeza de saber que la experiencia siempre llega después de que la hayamos necesitado.
La prosa de Ford es contundente sin necesidad de intentarlo, es sobria y es más hermosa que nunca. Creo que no exagero si digo que ha escrito con esta una de las grandes novelas americanas, un clásico inmediato.
Me llegan al corazón sus personajes, su desarraigo, su búsqueda de referencias, su miedo ante la soledad y su caminar vacilante porque el mundo no se detiene. Temas habituales en su autor. Siento su dolor y me produce infinita ternura su final. No creo que me reponga pronto del encuentro final entre los hermanos.
Leo que la felicidad es saber vivir, saber ser flexible, nadar pero dejarse llevar aceptando la marea. Y nunca sabes lo que espera detrás de cada recodo.
La vida, que difícil, algo sobre lo que sólo pueden escribir los grandes.
Como Ford.

Público  

sábado, 9 de noviembre de 2013

CINE: GLORIA de Sebastián Lelio


Chile 2013
Paulina García. Sergio Hernández. Diego Fontecilla. Fabiola Zamora. Coca Guazzini. Hugo Moraga. Alejandro Goic. Liliana García

Gloria es una película sin duda positiva.
Una historia que gravita alrededor de un personaje que, teniendo todas las papeletas para la amargura, es capaz de disfrutar de la vida.
Un retrato vitalista frente a la soledad a la que posiblemente tienen que enfrentarse muchas mujeres de cierta edad.
Lo cierto es que, aunque ahora no se me ocurra ninguna, sé que el cine nos ha dado muestras a este respecto. ¿Que es por lo tanto lo que hace de Gloria una obra especial, algo que es sin ninguna duda?. Hay varias razones:
La primera es su realismo, algo a veces ausente en este tipo de historias; la vida de Gloria, ni es un cuento de hadas donde todo se vuelve azul sólo con que ella sonría, ni es un lodazal del que nuestra heroina debe conseguir escaparse. Es sencillamente la vida. Con momentos grises y otros estupendos, con sonrisas y lágrimas y con un nivel de trascendencia, tanto en el dolor como en la alegría, medio.
Esto está perfectamente dibujado en un guión meticuloso, inteligente y sencillo, capaz de relatar cada momento con la absoluta referencia de la verdad. Sin moverse en ningún momento de lo cotidiano, y sin ninguna trampa ( la "venganza" final no es un intento de trampa cómica sino un regalo merecido a su protagonista y al público que ya la adora ), consigue dotar este archipiélago que es su vida, de diferentes islas donde nos vamos parando a repostar en el itinerario de su odisea ( el vecino de arriba, el gato, sus amigos, su descubrimiento de la marihuana etc ).
Otro de sus valores, es la interpretación de Paulina García. Cada uno de sus gestos, de su mirada, sobre todo de su sonrisa, es un regalo de sinceridad. No le hace falta ningún exceso para hacernos creer que  es su personaje. Tampoco para que nos identifiquemos totalmente con ella y nos cueste tan poco quererla. No me extraña el Premio de Interpretación Femenina en el Festival de Berlín. Teniendo en cuenta que su Gloria es la columna vertebral de la película, un acierto de casting era vital. Aquí se ha superado. Y no era fácil mezclar dignidad con el patetismo necesario en ciertas escenas sin que la "heroína" pudiese rozar el ridículo o generar más compasión que simpatía.
Pero personalmente, lo que más me gusta de esta cinta es algo que sé que me va a costar describir, y es la sensibilidad del director, su mano capaz de contarnos esta historia sin pudor, sin buscar una belleza impostada, sin falsedades, sin esconder los cuerpos cuando es necesario, pero con un gran cariño, y con una enorme inteligencia gramatical.
Lo dicho: Gloria parte de un material que puede resultar conocido, pero es una película diferente, una gran película.
Tal vez por eso, y porque conecta de forma directa con el público, esté resultando una de las sorpresas de este año. Representará a Chile en los Oscars y espero que llegue a la final y que también ahí tenga el éxito que merece.

Público

viernes, 8 de noviembre de 2013

NOTA: ADIOS A AMPARO RIVELLES

Se ha ido.
No nos confundamos: no se ha ido una actriz de otros tiempos. Aunque muchos jóvenes no la recuerden.
Se ha ido una de las GRANDES.
Todavía recuerdo conocer su arte en El caso de la mujer asesinadita de Mihura, uno de sus primeros regalos al público español tras volver de Méjico.
No la olvidará cualquiera que la haya visto alguna vez . Yo en Hay que deshacer la casa, Rosas de otoño ,El abanico de Lady Windermer, Los padres terribles... O en el maravilloso recitado con Adolfo Marsillach y María Jesús Valdés que bajo el título, Una noche con los clásicos, nos llevó de viaje por la poesía de nuestro Siglo de Oro.
Una mujer que debería haber estado cada temporada en un proyecto, que ella convertiría en único. 
El cine la llamó poco en su madurez. Pero le regaló un Goya a la Mejor Actriz en su primera convocatoria. 
Basta retomar Los gozos y las sombras para saber de lo que era capaz.
Dama.
De una casta de la que en España teníamos, tenemos, colección.
Nunca hubo una nube sobre su cabeza, nunca una mala palabra sobre su comportamiento, nunca algo que no fuese una sonrisa elegante y generosa.
Ya sólo nos queda su recuerdo y su belleza. Y anhelarla en tantos personajes que ya no tendrán la suerte de encarnarse en su sabiduría.

Público   

martes, 5 de noviembre de 2013

NOVELA: URSUA de William Ospina

Random House Mondadori
496 páginas

De las obras de distinto género que narran la conquista del Nuevo Mundo, salvando la fascinación absoluta que recuerdo haber sentido en mi infancia por El Corazón de Piedra Verde, mi favorita es la película de Herzog Aguirre o la cólera de Dios.
Es en esa cinta donde creo que se hace palpable la locura que asoló a aquellos aventureros que, engañados por su ambición, se embarcaron en la búsqueda de tesoros de leyenda, simbolizados por El Dorado; una estirpe de hombres salvajes ( mucho más que aquellos a los que pretendían civilizar ) que tuvieron que sufrir como sus vicios se convertían en veneno; pero también unos hombres de una valentía mítica, capaces de poblar lo desconocido y de no arredrarse nunca ante el peligro.
La cara y la cruz de casi todo conquistador, con mucho que repudiar pero también mucho que admirar.
Ursua era uno de esos caballeros, que casi todavía un niño se embarcó con el sueño de la aventura y la riqueza.
Su personaje presenta el arrojo y el liderazgo de los mejores y también la villanía y la crueldad de los más abyectos.
Su historia es seguramente parecida a la de muchos de los que allí viajaron, y puede decirse que son muchos de los personajes que pueblan las páginas de esta novela, los que podrían indistintamente haberla protagonizado.
Esta es la primera novela de William Ospina, un poeta colombiano, y así no es extraño, que su prosa se nutra de una riqueza a veces apabullante. Su narración, desde un personaje ficticio, mezcla de ambos mundos y aquejado de la confusión de haber conocido los dos en profundidad, es un torrente donde se mezclan informaciones y descripciones, realidad y sueños, leyendas e historia. A veces se hace difícil percibir el caudal, ser capaz de beberlo entero, no confundirse ligeramente en su curso, no tener la sensación de estar perdiéndose algo.
Al mismo tiempo, es desde esa indudable calidad literaria desde la que percibimos la fiebre que empapó la lucha con lo desconocido, la sorpresa y el miedo, la animalización a la que todos se vieron sometidos ante la riqueza del paisaje y de lo que contenía; es de esa manera desde la que su autor es capaz de convertir cada página en una selva y hacernos transitar por ella.
También es comprensible que la confusión que por acumulación de nombres y acciones en ocasiones aparece, sea un reflejo de un mundo grande e inasible, donde tiempos y distancias no podían sino cruzarse.
He disfrutado Ursua, aunque no me ha resultado fácil.
Es la primera parte de una trilogía que terminaré. Seguiremos por lo tanto hablando de Ospina.

Público  

domingo, 3 de noviembre de 2013

CINE: CANIBAL de Manuel Martín Cuenca

España 2013
Antonio de la Torre. Olimpia Melinte

Canibal es una película atípica en su propia naturaleza.
El argumento debería emparentarla con el género de terror: un hombre que asesina para comerse a sus víctimas femeninas.
Sin embargo, está tratada/ contada, como si  fuese un visionado cotidiano de cualquier profesional meticuloso ,en una ciudad de provincias, eso sí, con mucha carne en la nevera.
Además, hay otra elección todavía más arriesgada: convertirla en una película en una especie de presente perfecto; desde el inicio conocemos al personaje y sus "aficiones", sin que el descubrimiento de estas se utilicen como sostén narrativo; y además , no existe ninguna explicación, ningún intento de indagar en los motivos, en las razones, ni de arrojar datos temporales sobre cuando y como empezó.
Hoy es así.
Y es a partir de hoy desde donde vamos a contemplar el desarrollo de unos cuantos días de su vida.
La trama, centrada en una especie de historia de amor, alcanza para mi niveles más universales. Pienso en la soledad que se rellena de tiempo dedicado a una u otra cosa, rituales al fin y al cabo, que hacen que ese hombre contemporáneo, seguramente más habitual de lo que pensamos, crea que está llena. Sólo cuando un rayo penetra desde el exterior y le deja ver lo que sería una vida catalogada como normal, se tambalea esa seguridad.
Dependiendo de la distancia con lo socialmente asumible, esa reincorporación será posible o terminará en tragedia.
Además, hay un aviso de mirada alrededor: posiblemente estemos tan lejos unos de otros, que podemos estar conviviendo con el Diablo sin apenas enterarnos.
De nuevo la soledad y la deshumanización, a pesar de enclavar la historia en un entorno donde todos se saludan en la calle. Sólo ritos.
Me encanta la caligrafía narrativa de Martín Cuenca; ya me sorprendió su depuración absoluta, que siempre resulta arriesgada en un mundo acostumbrado a que nos ataquen con emociones, en la estupenda La mitad de Oscar.
Pero no nos confundamos, no estoy hablando de un cineasta que juega a la nada. Las dos secuencias relacionadas con los crímenes , son excelentes, tanto la de la gasolinera como la de la playa. El resto es un dibujo constante de encuadres cuidados y referencias estéticas de primer orden, mezcladas con un sonido que se convierte en otro elemento de la narración.
Los apuntes religiosos , señalan el relato, situándolo tal vez a otro nivel o siendo tan sólo una buena elección estética y de colocación del personaje aun más en un entorno anacrónico con sus secretos.
Finalmente, ya en la película anterior se hacía un uso magnífico de la naturaleza, aquí las secuencias rodadas en la sierra son de una belleza absoluta, capaz de reducir a sus personajes en un entorno que otorga a la historia dimensiones casi de mitología. Es gracioso, hablando de mitología, podría abrirse otra línea de análisis, en la cinta antes citada se hablaba de incesto, el pecado de los dioses en la antiguedad; aquí de canibalismo, otra práctica habitual entonces en muchos de ellos. No tengo tiempo.
Se ha escrito mucho sobre la contención de Antonio de la Torre, a mi hace mucho que me parece un actor magnífico; no me sorprende su interpretación, lo que me sorprende es que no le den muchos más papeles como este.
Canibal es un film excelente; una rareza. Una apuesta conseguida.
Espero que tenga una buena carrera, internacional, por eso, para darle suerte, he colocado aquí la rareza del cartel en inglés.

Público  

viernes, 1 de noviembre de 2013

EXPOSICION: GEORGES MELIES

Aviso a navegantes ( que diría mi padre): nadie a quien le guste el cine debe perderse la divertida exposición de Georges Melies que, hasta el 8 de diciembre, nos regala Caixa Forum en el centro de Madrid.
Es una oportunidad única de asomarse a la ingenuidad, a la magia y al origen de los sueños.
Admirar a los pioneros del séptimo arte y jugar con la linterna mágica; contemplar carteles coloristas, diseños, maquetas de los estudios, y experiencias tan fantásticas como ver la cinta Un viaje a la luna.
Ideal para público familiar.
Luego puede complementarse con el visionado de la joya de Scorsese La invención de Hugo.
Una gozada.

Nota: Por el mismo precio y en el mismo lugar, puede aprovecharse para ver también Japonismo, otra exposición excelente.

Público

CINE: SOLO DIOS PERDONA de Nicolas Winding Refn

USA/ Francia 2013
Ryan Gosling. Kristin Scott Thomas. Vithaya Pansrigarm

Solo Dios perdona, recibió en Cannes un absoluto vapuleo de la mayoría de la crítica. Era como el reverso a lo que había ocurrido cuando , no recuerdo si uno o dos años antes, presentó allí Drive.
Efectivamente, creo que la más reciente es menos redonda que la primera , aunque también más arriesgada y no exenta de atractivos. Pero sobre todo, creo que las dos tienen muchos puntos en común, y me resulta incomprensible que pueda adorarse una y odiar la otra.
Drive partía de un guión transparente , encuadrado en cine de género clásico, dotado de una estética de influencia ochentera pero, sobre todo, muy elaborada.
Pero había mucho más, y es que el director parecía jugar con referencias mitológicas que universalizaban la historia y la elevaban a un nivel de abstracción. Así, el personaje principal, era una especie de centauro mecánico, en el interior del cual, dormía la naturaleza de un escorpión; pero existía un corazón que, considero que más que permitirle enamorarse, le empujaba a anhelar el amor.
Sólo Dios perdona, es también cine de género, una mezcla entre el de gansters más sanguinario y el de artes marciales, cuando este utiliza como escenario interiores de neón y oscuridad pintados de exotismo. La historia, aunque aquí su narración revista mayor complejidad y esté menos depurada, es también relativamente simple: una venganza materna y un sustrato de veneno en el seno familiar, cuna de antiguos y terribles pecados.
Pero sí es cierto que las referencias y la abstracción son mucho mayores, como si su director se atreviese a situar la narración en una dimensión diferente, casi encerrando a sus personajes en la pantalla, haciéndolas en infinidad de ocasiones mirar frontalmente y mezclándolos en espacios hasta que por momentos podría parecer que todo sucede en una sola habitación.
Por lo que respecta a su base, están Edipo y Medea, una familia de dioses capaces de sobrevivir con éxito en medio de una colección de pecados sólo posible en una ausencia total de moralidad,  pero también, y creo que esa es la base de esta cinta y en especial de su título, está el Diablo. No en vano es esa la frase que pronuncia el hermano muerto antes de encaminarse a su última noche "Ha llegado el momento de conocer al Diablo"; parece como si, harto de que el veneno sólo se limitase a corroerles por dentro, decidiese que era el momento de atreverse a conjurar al Principe de las Tinieblas. Así, a partir de ese exorcismo terrible y cruel, todos los miembros de la familia se tendrán que enfrentar al hombre/ diablo, ese ser que incluso aparece en sueños premonitorios y que se diferencia de Dios, no en conceptos tan genéricos como el bien y el mal, sino en que él no perdona, sino que reclama el precio siempre, hasta el final. Adornarlo de extravagancias como su pasión por el karaoke quizás sea un recurso meramente, esta vez sí, estético.
En medio de todo esto, los actores sólo podían moverse en extremos, Ryan Gosling ( de nuevo con un corazón que late escondido ) en su perfecto hieratismo, y Kristin Scott Thomas en la más absoluta vulgaridad, el punto más alejado de sus papeles habituales. Perfectos ambos.
Repito, Sólo Dios perdona es arriesgada, expresiva hasta el exceso en su violencia, depurada en su narración hasta dejar al espectador muchas líneas de fuga por las que continuar la historia. Es difícil pero me niego a considerarla fallida; es una muestra más de un imaginario peculiar y  libre, y que seguramente tendrá muchas sorpresas que ofrecernos.
Me gusta Sólo Dios perdona, y lo digo casi como una declaración de principios.

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