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miércoles, 29 de agosto de 2012

NOVELA: DIARIO DE UN CUERPO de Daniel Pennac

Literatura Mondadori
323 páginas

Pennac es un caso muy interesante como escritor por su absoluta libertad , su originalidad, su capacidad para convertir cualquier cosa en novela.
Me divierte su humor, su frescura, su falta aparente de ego literario. Incluso su inocencia a veces con la ingenuidad de un niño ( no hay que olvidar que comenzó en la literatura infantil ).
Creo que es difícil superar esa mezcla entre novela negra y comic que supuso la saga de Maulasane ( no sé si está bien escrito ); con sus experiencias en la docencia , generó un relato tan interesante y aleccionador como Mal de Escuela , y Señores Niños era una divertidísima fábula que seguía profundizando en la formación de los educadores.
Con Diario de un Cuerpo aborda una larga biografía que cubre, testamentariamente , la vida de un hombre desde su infancia hasta su muerte , y decide hacerlo con la base ideal para esta especie de hipocondriaco precoz : desde la observación de su cuerpo.
Este planteamiento, de nuevo original, se traduce en una colección de textos donde la primera persona se centra en su físico y en sus apreciaciones sobre la importancia del físico en general, para deambular por años de historia particular , que van apareciendo poco a poco, a ramalazos, siempre que son necesarios pero sin la necesidad del detalle, en ocasiones como mero apunte.
Y desde esa descripción de lo que en principio es el desarrollo exterior, nos situamos , casi sin darnos cuenta, en el interior del personaje, en sus sentimientos más íntimos , en una visión tan real de sus miedos y sus angustias que , por momentos, llega a producir cierto pudor.
Además Pennac no pierde dos de las que para mi son sus mejores características : su humor y su lucidez, algo que, por otro lado, frecuentemente, si no siempre, van unidos.
Diario de un Cuerpo, por ponerle algún pero, puede adolecer por momentos de tramos demasiado explicativos y de alguna reiteración, así como de cierto nivel, necesario eso sí, de escatología.
En su defensa conviene decir que , posiblemente , no sea un libro de lectura rápida sino de disfrute pausado; en caso contrario, la velocidad puede hacernos pasar por encima algunos apuntes verdaderamente interesantes.     
En cualquier caso, Pennac nos da de nuevo una obra literaria diferente , que sin buscar la trascendencia, se sitúa a leguas de la impostada modernidad que busca , anunciándolo con tambores, otros caminos para la novela contemporanea.

Público

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