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viernes, 29 de junio de 2012

NOVELA: PEQUEÑO TEATRO de Ana María Matute

Diversas editoriales-
Alrededor de 180 páginas.

Que gozada poder asomarse a páginas como estas, a novelas que perduran en el tiempo, a lo que fueron la primera incursión pública de autores que luego se hicieron grandes. Que siguen siendo grandes, muy grandes.
Pero vamos a la obra en cuestión, aunque ya es tanto lo que se ha escrito sobre esta pequeña joya, que poco nuevo podre decir, más allá de lo que me ha transmitido.
Y lo que me ha transmitido es sobre todo la admiración por la riqueza imaginativa que ya en su juventud demostraba su autora, admiración por el lenguaje selvático, el continuo bosque de metáforas, la sabiduría con que se perfilan sus personajes.
Desbordante abismo entre la realidad y la leyenda, también percibo , en esta descripción de los miedos y las ansiedades de la vida de provincias, cierta tristeza de fondo; quizás haya que buscar la razón en la fecha en que fue escrita, alrededor de 1950, en una España de postguerra donde no debería ser fácil agarrarse a los sueños; o quizás a una edad donde, a pesar de las ganas de volar y la capacidad para entender el cielo, las alas aun no han crecido lo suficiente para alcanzarlo. O posiblemente ambas cosas.
¿El resultado? una pieza única. Un regalo. Un anuncio de una de nuestras narradoras más singulares. Que gracias a Dios, lo sigue siendo, y esperemos que por mucho tiempo.

Público

miércoles, 27 de junio de 2012

CINE: SUEÑO Y SILENCIO de Jaume Rosales

España 2013
Yolanda Galocha. Oriol Roselló. Jaume Terradas. Laura Latorre. Miquel Barcelo

Dentro del cine actual, Rosales es un francotirador. Un autor único.
Cada una de sus películas es una propuesta en si misma, una obra con sus propios códigos. Cerrada. Absolutamente coherente en el riesgo que asume, tanto en lo formal como en el contenido.
Consigue algo tan difícil como no parecerse a nadie, ni siquiera a si mismo, si no es por su capacidad para experimentar.
El público de su cine, también tiene que asumir su singularidad y estar dispuesto a enfrentarse a experiencias sensoriales e intelectuales únicas pero que siempre van a suponer un reto.
A cambio, recibirá un espacio abierto y sugerente, donde poder construir su propia visión, personalizando esa experiencia a través de caminos que el autor deja siempre abiertos.
Creo que Sueño y Silencio es su película más conseguida.
Me resulta muy complicado trasladar todas las sensaciones que me produce y puedo ir poco más allá de lo descriptivo, pero sirva como premisa decir que, partiendo como siempre de la captación de lo cotidiano, de esa obsesión que parece reconocer su autor, consigue esta vez otorgar a sus personajes y a su historia un delicado nivel de espiritualidad. Que maestría hace falta para tejer un hilo tan fino que apenas se ve y llevarnos sobre él sin saber si navegamos entre la realidad o el sueño.
Que sabiduría para trasladar el vacío, para no aburrir en lo que en manos de otro sería la nada.
Quizás el prólogo y el epílogo de Barcelo, tengan como objetivo otorgar una dimensión mítica o primitiva al relato. O tal vez sea sólo una acertada decisión estética.
Porque lo que si he percibido es que Sueño y Silencio es más cine que ningún otro Rosales. La cámara es la que manda, la que decide, a través de escenas cortas, como introducirnos en este universo doméstico, también la que nos hurta cualquier atisbo de melodramatismo; la que a veces acosa a sus personajes en potentes primeros planos y otras veces decide huir de donde se encuentran, dejando solamente el sonido de sus voces; la que incrusta hermosos y caprichosos minutos que sirven de descanso. En definitiva, es la cámara la que decide como contar la historia, y la que la cuenta.Siempre presente, especialmente, casi un personaje más, en el paseo final por el parque.
Todo ello con un blanco y negro preciso, con textura, y un equipo de actores ( ¿ no profesionales? ) en el que es difícil no destacar la verdad de Yolanda Galocha.
No sé que puede ofrecernos Rosales a partir de ahora.
Aquí yo he percibido emoción, la serenidad de contemplar la vida, belleza y mucho amor a las imágenes.
Para mi Sueño y Silencio es posiblemente una de las películas más fascinantes que he visto este año.

Público

martes, 26 de junio de 2012

NOVELA: MORIRAS MAÑANA de Jaime Bayly

Alfaguara
471 páginas
Incluye las novelas:
"El Escritor sale a matar"
"El misterio de Alma Rossi"
"Escupirán sobre mi tumba"

Jaime Bayly me gusta desde que comenzó a publicar aquel ya míitico No Se Lo Digas A Nadie. Es cierto que, con el interludio de la deliciosa Los Ultimos Días De La Prensa, sus primeras obras , en especial Fue Ayer Y No Me Acuerdo y La Noche Es Virgen , se repetían en lo que respecta a escenarios y personaje principal, creando una sensación de autobiografía que creo nunca le ha abandonado, pero me gustaba su capacidad para impregnar de frescura lo sórdido, su rapidez, su agilidad y su ingenio a la hora de jugar con el lenguaje y, sobre todo, su humor , generalmente caústico.
Poco a poco evolucionó hacia novelizaciones más narrativas y también lo hizo con su habitual estilo. Siempre me gustó, repito.
Hace poco comenté aquí lo que entendía era un cambio de registro , El Cojo Y El Loco, no sólo por temática sino también por la distancia que tomaba el narrador , ese personaje hasta entonces onmipresente. Seguía siendo un buen contador. La apuesta estaba conseguida pero a mi me faltaba su humor.
Morirás Mañana se presenta como una trilogía aunque bien puede considerarse como una novela en tres partes y creo que es un acierto publicarla en un solo volumen.
Aquí, avanzamos en el cambio temático, pero no tanto desde la ruptura como desde la evolución : Bayly convierte la ironía de sus juicios en sus primeras obras , en la agresividad de un asesino en serie. La crítica sigue siendo igual de precisa , pero ya no se queda en el mero enunciado sino que , adentrándose en el género negro, aboga por la destrucción, por la venganza.
Y en este cambio, nos encontramos de nuevo con lo que en sus primeras novelas eran sus mejores virtudes:
El lenguaje es de nuevo una gozada para la lectura; el humor llega a momentos tan hilarantes como la genial escena del salero y la abuela ; regresa el personaje, ese escritor y periodista , harto de si mismo y de los demás , cúmulo de vicios y de autoflagelo, ahora , eso sí, posiblemente más cansado, menos condescendiente , en definitiva, más mayor.
Por lo que se refiere a su vinculación al género, Bayly sabe manejar con precisión los lugares comunes para crear una estructura más que suficiente y caminar por ella desde la sorpresa hasta el infierno, tomando referentes que , personalmente, me recuerdan más al cine clásico que a la literatura.
Recorremos Lima, Santiago de Chile y Buenos Aires , con tiempo para hacer también una radiografía brutal, chocante , de sociedades caducas.
Recorremos también el nihilismo de alguien a quien la vida ya parece ofrecer muy poco.
Y recorremos más de cuatrocientas páginas , reencontrándonos con un buen Bayly, para mi no el mejor pero sí bueno, que va buscando lugares donde fusionar sus señas de identidad , aquellas que le hacen único y que un día conseguirá sorprendernos de nuevo.

Público  

miércoles, 20 de junio de 2012

NOVELA: KINSHU TAPIZ DE OTOÑO de Teru Miyamoto

Ediciones Alfabia
235 páginas

Que difícil me parece captar los sentimientos que, a lo largo de la vida, pueden ir envolviendo a dos personas y trasladarlo a lenguaje escrito.
Que difícil que algo tan íntimo no suene artificial o que los asideros en los que se pretenda anclar la necesaria estructura narrativa no parezcan impostados.
Casi imposible mantener durante todas las páginas de una novela la pureza de una propuesta de este estilo.
Tapiz de Otoño, primera novela publicada en España de este autor gracias a la apuesta de una de estas editoriales pequeñas y maravillosas, parte de un encuentro de dos personas tras veinte años sin verse.
En su día fueron matrimonio pero su pareja se deshizo por causa de un acontecimiento  tan contundente como inolvidable.
Desde ese momento e inicia entre ellos una relación epistolar que, comenzando por el recuerdo de lo ocurrido entonces, se va ensanchando poco a poco en nuevas facetas que abarcan el tiempo de la separación y el presente.
Y en este sentido, en esta evolución, es donde encuentro que esta novela tiene un valor único: su capacidad para trasladar, sin forzar en ningún momento su desarrollo, la evolución que se produce, desde el desconcierto inicial, incluso con algunos reproches enquistados, hacia la más hermosa masa producida con los restos de lo que sin duda fue un gran amor, una amistad añeja, tan verdadera que la confianza incluye tanta sinceridad  como puede la verdad de cualquier ser humano, llena de dudas y de descubrimientos.
Es impresionante la serenidad con la que su autor consigue captar la vida de sus personajes y la sencillez con la que la transmite. No está lejos el teatro de Chejov.
Kinshu me ha sorprendido, y me hace pensar, una vez más, en la cantidad de libros escritos, la cantidad de historias escondidas en páginas y capaces de darnos felicidad. Prefiero pensar en ello como una oportunidad excelente de multiplicar la vida a lamentarme por todos aquellos que nunca llegaré a abrir.

Público

domingo, 17 de junio de 2012

NOVELA: EL LECTOR DE JULIO VERNE de Almudena Grandes

Editorial Tusquets
Serie. Episodios de una Guerra Interminable.
401 páginas

Almudena Grandes me parece un caso singular en la literatura española contemporánea.
Supongo que puede dejarse en mera anécdota el hecho de que su salto a la publicación, viniese de la mano del Premio de Narrativa Erótica La Sonrisa Vertical, con la ya legendaria Las Edades de Lulú.
Posteriormente, junto con obras que se inscribían siempre más o menos en un realismo desencantado como Te Llamaré Viernes ( creo que una joya poco apreciada en su momento ), Castillos de Cartón o Atlas de la Geografía Humana, no tardó en demostrar su interés por la gran novelística, las piezas largas, referenciadas siempre a una forma de narrar clásica, a los grandes escritores de siempre; incluso en lo que se refiere a temáticas, aparecían pasados misteriosos, secretos de familia, tesoros, pecados de los que escapar o maldiciones.
Así asistimos a Malena es un Nombre de Tango, Los Aires Difíciles o El Corazón Helado ( en mi opinión novela larguísima en dos tiempos el que sólo uno funciona ).
Para ponérselo todavía más difícil, la autora ha decidido embarcarse en una serie, un trasunto de Episodios Nacionales que, bajo el título genérico de Episodios De Una Guerra Interminable, le permita recorrer diferentes etapas de la España de la Postguerra, algo que, según reconoce en el epílogo, es una de sus obsesiones.
Sólo por todo lo dicho anteriormente, Almudena Grandes me merece un infinito respeto, por la seriedad con la que se toma la literatura. Y además, escribe muy bien.
Esto no quiere decir que en algunos casos haya considerado que alguna de sus novelas se alargan en exceso, o que me gustase que, una vez asumida su condición de cronista de la Guerra Civil,  fuese capaz de una visión menos sesgada. Pero todo ello, no me lleva a dudar en ningún momento de su carácter de escritora de raza y su compromiso con los lectores.
El Lector De Julio Verne es una hermosa novela de descubrimientos, de búsqueda, desde una infancia de secretos y silencios en la Sierra de Jaen, en un pueblo rodeado por la guerrilla entre los años 1947 y 1949. En ese marco, Grandes despliega su capacidad para la creación plural de personajes, un conjunto que navega entre el realismo y la leyenda, como toda la narración que, desde su vinculación a las lecturas de Nino, el protagonista, consigue dotar de un perfecto tono de cuento. Uno de los principales valores de esta pieza es precisamente la identificación que hace que una obra política se convierta en una historia de aventuras, que, a fin de cuentas, es lo que puede visualizar un niño de once años. Además, Grandes es ágil en los diálogos y precisa en la creación de imágenes.
Por otro lado, no es malo resaltar que también nos encontramos ante una de sus novelas más contenidas, algo que limita su tamaño, proporcionalmente con la historia a desarrollar.
Como he dicho, me gustaría que Almudena Grandes retomase esas  historias de su inicio, para regalarnos alguna con otra de esas visiones de ligero desencanto en un Madrid que conoce tan bien y que podría ser cualquier ciudad donde regresaron adultos los jóvenes que otrora soñaron. Quizás un intermedio en el reto que se ha impuesto.
No sé porque pero no creo que lo haga. Quizás porque también en esto es capaz de mantener sus compromisos y la mayoría de sus lectores, lo que está esperando es la continuidad de estos Episodios.
En cualquier caso, sé que lo que escribe siempre merecerá la pena. Y que Galdós estaría orgulloso de tan honesta heredera.

Público


viernes, 15 de junio de 2012

CINE: MOONRISE KINGDOM de Wes Anderson

USA 2012
Bruce Willis. Edward Norton. Jared Gilman. Kara Hayward. Fred Murray. Frances McDomand. Tilda Swinton. Harvey Keytel

He leído en algún sitio que Wes Anderson dice que Moonrise Kingdon no es la aventura que ha vivido de niño, sino la que le hubiese gustado vivir.
Se entiende: esta delicia, esta cuento/ comedia, contiene todos los referentes que cualquier niño puede soñar a la hora de elegir una verdadera aventura digna de Enyd Blyton, amor romántico, huidas por el bosque, una noche en un paraje solitario, camaradería e incluso una espantosa tormenta, una isla, un faro, un mar que surcar y unos adultos que nunca están a la altura y que en ocasiones no pasan de lo ridículo, aunque finalmente también ellos se hagan perdonar, y por supuesto, un magnífico happy end propio del mejor Roal Dahl ( de quien no olvidemos que Anderson adaptó Fantástico Mr Fox ).
Personalmente creo que el mayor valor de Moonrise Kingdon surge del hecho de que, tanto desde el guión como desde la realización, se consiga poner esto en pie pero alcanzando mágicamente adoptar esa mirada infantil, es decir, evitando cualquier asomo de nostalgia y trasladando al espectador una realidad, tan contundente como cualquier realidad, aunque constituya un mundo propio.
Y aquí llegamos a otro de los puntos que hacen de esta una película totalmente diferente. Si Anderson en su cinta anterior, la ya citada Mr Fox , apostaba por el cine de animación, aquí deja claro desde el comienzo que le ha cogido el gusto, y consigue algo tan difícil como ( a ver si consigo explicarlo ) vestir de animación la realidad. El decorado de la casa de los Bishop con el que entramos en el film, parece una casa de muñecas si no fuese porque está habitada, los vestido sesenteros recuerdan a personajes de comic, y a partir de ahí, toda la película se mueve entre colores imposibles y encuadres que parecen reducir sus elementos a la categoría de juguetes. Creo que es de las ocasiones en que se puede asegurar , con mayor acierto, que nos encontramos ante un mundo propio creado por su autor, con la ayuda de una dirección artística que, estoy seguro, ha sabido interpretarle al cien por cien.
Junto a ello, Anderson adopta una caligrafía explicativa, ligera en apariencia, sensible ( que hermoso ese plano de los dos protagonistas disfrazados de animalitos en la torre de la iglesia, sentados bajo la lluvia ) perfecta, explicativa, sin sofisticaciones aparentes en la que incluso aparece un narrador. Y, sobre todo, una libertad absoluta.
El conjunto es absolutamente singular, a pesar de estar trufado de múltiples referencias reconocibles y quizás esa capacidad de interpretación sea otro de sus aciertos.
No en vano, los directores de cine buenos tienen mucho de alquimistas.
El resultado, lo dicho, una delicia. No sé si moderna, pero sí totalmente diferente.

Público

TEATRO: VIEJOS TIEMPOS de Harold Pinter

Director. Ricardo Moya
Enma Suarez . Jose Luís García Pérez. Ariadna Gil

Los textos de Pinter , en apariencia puros en la palabra , navegan a mi entender entre dos posibles lecturas : una realista y otra conceptual.
La intromisión de esta última acepción , lleva a que , en muchas ocasiones , se roce un absurdo que es más sorprendente por cuanto se enmarca en ámbitos cotidianos, en un vivir cada día donde, los grandes temas se encuentran agazapados entre diálogos a veces en apariencia insustanciales.
Una de las razones que le hace único es su capacidad para , dentro de esa ligereza, construir armazones potentes donde posiblemente nada sobra.
También tiene la consecuencia de que siempre tengamos la sensación de que algo se nos escapa o de que no tenemos toda la información necesaria para dilucidar lo que está pasando.
Son verdaderos ejercicios intelectuales , un mundo en el que en ocasiones cuesta entrar pero que siempre termina atrapándonos de forma hipnótica y a las que se agradece su brevedad.
En Viejos Tiempos nos encontramos con un matrimonio, retirado a una vida plácida en el campo, a quien acude a visitar una antigua amiga de la esposa a la que no ha visto durante veinte años. A partir de ahí parece sucederse un extraño combate por la posesión de un ser humano, con dos contendientes que se reconocen como tales desde el primer momento. No hay espadas afiladas sino verdaderas cargas de profundidad.
Pero también podría ser la historia de un matrimonio hastiado y un personaje inexistente que no es sino el recuerdo de un pasado en que fueron diferentes , y que crea muchas dudas sobre , como dice uno de ellos "si aquello que sucedió, sucedió simplemente porque yo lo recuerdo, aunque no haya existido en verdad"; entramos entonces en el mundo de los anhelos y las pérdidas.
Moya, como director, opta por una representación limpia, donde no hacen falta simbolismos, sino dejar que el texto fluya con claridad.
A ello contribuyen tres actores muy bien escogidos en los tipos que representan : el roce machista de García Pérez, la languidez de Gil generadora de deseos y una Enma Suarez, siempre perfecta y que aquí se descubre capaz de crear un modelo sofisticado y tramposo.
Viejos Tiempos es un texto que posiblemente habría que repetir muchas veces y que en cada una nos permitiría una lectura diferente . Aquí el Teatro Español nos ofrece un valioso espectáculo para recuperar a uno de los autores claves del Siglo XX, resucitado gracias a ese Nobel tan tardío. Ya un clásico.

Público

domingo, 10 de junio de 2012

NOVELA INFANTIL: LOS MALVADOS DE BATTERSEA de Joan Aiken

Salamandra
224 páginas

Se supone que esta prolífica escritora británica ha publicado más de cien libros. Hasta los Lobos de Willbourghy Chase desconocía su obra, pero tras leer dos de sus novelas, es fácil saber lo que ha leído, y es que la literatura más clásica inglesa, entre el gótico y la aventura con fondo social, está muy presente en sus narraciones. Sin duda ha leído y disfrutado a Dickens, a Wilkie Collins, a Wilde.
En general creo que, al igual que ocurre con las series de época de televisión,  los británicos son líderes en lo que se refiere a literatura infantil y juvenil; no sienten la necesidad de actualizarla, sino que cuentan con lo mejor de siempre, y así surgen esta serie o las ya comentadas Crónicas de la Prehistoria, dignas herederas de su mejor literatura para adultos, capaces de, partiendo del cuento, y antes de llegar a la novela compleja, generar un hermoso territorio de paso.
Como he dicho antes, esta es la segunda de la serie que comenzaba con Los Lobos... , con la que comparte escenarios físicos e históricos, y alguno de sus personajes, pero también, sobre todo, su amor por la aventura, las falsas identidades, la lucha entre el bien y el mal.
Si alguien quiere que sus hijos, de alrededor de 12 años, disfruten con la lectura, este es un producto único, y, como cualquier buen libro infantil y juvenil, un camino a bosques mucho más poblados.

Público

sábado, 9 de junio de 2012

CINE: LOS NIÑOS SALVAJES de Patricia Ferreira

España 2012
Marina Comas. Alex Monner. Albert Baró. Aina Clotet. Jose Luis García Pérez. Francesc Orella. Clara Segura. Marc Rodríguez. Montse Germán. Ana Fernández. Enma Vilarasau. Eduardo Velasco

Desde "Rebelde Sin Causa", las películas de jóvenes desaraigados y en conflicto generacional con sus primogenitores, se han convertido casi en un género. Cambia el momento histórico pero existen muchos lugares comunes , principalmente la falta de entendimiento entre jóvenes y adultos, así como las relaciones de amistad entre estos últimos conformando un lugar de reposo sustitutivo a la familia, pero que al no tener sus columnas, muchas veces deviene en inútil a la hora de evitar conflictos.
El punto de partida de Patricia Ferreira es el mismo, con lo cual no es difícil que ,en ocasiones, esta atractiva película nos suene a vista.
Sin embargo, existen algunos puntos relevantes que la hacen diferente:
En primer lugar los niveles de desaraigo y conflicto. Los tres jóvenes protagonistas no parecen muy diferentes del resto de sus compañeros/ compañeras de instituto. Tampoco sus relaciones familiares son excesivamente conflictivas; no tienen ninguno de ellos padres modélicos, pero tampoco muy diferentes de lo que podemos encontrar en el entorno cotidiano, y por supuesto, no unos creadores de traumas. En definitiva, uno de los aciertos de su directora es no cargar las tintas en ningún polo, de hecho el alcohol o las drogas aparecen pero no tienen un papel protagónico en la historia.
En segundo lugar, el guión, excelente, esta estructurado como un thriller. No en vano, fue ese el género con el que se estrenó su directora. No existen excesos estructurales, pero sí un andamiaje suficiente para mantener la tensión y dar a cada nuevo plano cierto nivel de descubrimiento.
Con esos mimbres, la sensibilidad de Ferreira es capaz de generar emoción, apoyándose en unos personajes a los que siempre mira de cerca y a los que nunca juzga sino más bien intenta comprender; a ello sin duda colaboran una colección de intérpretes que están perfectos en todo momento, tanto los tres protagonistas como como cualquiera con sólo una frase. Así hay momentos tan irrepetibles como la noche en la playa, cualquiera de las escenas de Ana Fernández o el final de la pelea inicial.
Patricia Ferreira no ofrece respuestas, pero tampoco hace nuevas preguntas. Es difícil por lo tanto afrontar esta historia. Quizás nos debe de servir, entre otras cosas, para ser consciente de lo fácil que es que la violencia surja en cualquier momento o intentar comprender lo complejo que es el amor y lo sencillo que es equivocarse.
En varias críticas he leído cierta sorpresa sobre la reacción final. Sin embargo, en una entrevista con su directora, esta nos informa de que esa es precisamente la parte real de la película, sacada de una noticia en un periódico.
A veces, lamentablemente, la realidad supera al arte.

Público

viernes, 8 de junio de 2012

CINE: LAS NIEVES DEL KILIMANJARO de Robert Guédiguian

Francia. 2011
Ariane Ascaride. Jean Pierre Darroussin. Gerard Meylan. Marilyne Canto. Gregorie Leprince

Recuerdo el descubrimiento en España de cineastas militantes : este Guédiguian o, como no, Ken Loach, que tenían como objetivo utilizar la pantalla para trasladar los conflictos sociales que mantenían vigente la lucha de clases. Tuvieron "descendientes", pero pocos mantuvieron el compromiso con el tesón de los maestros.
Incluso hasta momentos como el actual, en que tras la globalización y la última inmersión en la desconcertante situación económica en la que nos encontramos, los contornos se han hecho mucho más difusos.
Antes el enemigo estaba claro, y los obreros eran los obreros; el burgués era una perversión, sin duda elegida. Ahora, en estas Nieves, los antiguos luchadores confunden a aquellos que deberían de estar en posición de tomar el testigo, y estos, en un terrible "sálvese quien pueda", buscan cualquier justificación para romper la ética.
Los hijos, probablemente porque los padres han luchado por darles lo que ellos no tuvieron, no parecen haber aprendido los conceptos básicos.
Y ¿como moverse entonces en un entorno tan complejo?¿que resulta válido?. Pues, una vez más, la solidaridad. El amor al prójimo.
Si esta película me produce una gran ternura, no es sólo por el contenido, por su historia, sino porque creo que es una especie de regalo del director a sus personajes, a esos sindicalistas que parecen repetirse de una a otra de sus películas, y con ello, un regalo a los luchadores que sin duda conoció y le inspiraron.
Las Nieves es un cuento, una bonita canción, una caricia. Y sobre todo , un amoroso retrato de unos personajes.
Es el recordatorio de que, aunque las cosas cambien, siempre hay valores que merecen la pena porque nos hacen grandes.
Y personalmente, aunque algunos acusen esta cinta de blanda, creo que todos tienen derecho a descansar, y a querer sonreir; quizás, seguro, esa es otra forma de rebelión.

Público  

jueves, 7 de junio de 2012

NOVELA: CLARABOYA de José Saramago

Alfaguara
415  páginas

Todos los que admiramos a Saramago conocemos lo singular de esta publicación: fue la primera novela que el escritor envió a una editorial de la que no recibió ninguna respuesta; encontrada años más tarde, el propio autor tomó la decisión de que no se diese a conocer mientras él viviese. Ahora, tiempo después, la Fundación Saramago nos la ofrece como un último regalo, que viene a paliar ligeramente el lamento de conocer que ya nada nuevo saldrá de su pluma.
Y efectivamente, es un regalo, porque nos permite algo tan poco habitual como poder asomarnos a las primeras esperanzas de aquel que con el tiempo se convirtió en uno de los Premio Nóbel de Literatura más justos de la historia.
Lo primero que sorprende de Claraboya es su ambición: todavía no había aprendido aquel muchacho a crear las pequeñas fábulas, los cuentos crueles,las parábolas que se hacen grandes en su capacidad para abrir verdades universales y recuperar la esencia más primitiva del ser humano; tampoco sabía como contar en acciones lo que aquí se convierte en diálogos, en especial el del Zapatero Silvestre y Abel. Por ello, se atreve con una pieza coral, con más de diez personajes, cada uno con su interior y su exterior, con diferentes decorados que trasladan la miseria de esas vidas, supongo que como reflejo a la miseria de una situación social, de un mundo.
Es un Saramago hiperrealista, que con el tiempo aprendió a ser libre y a dejar que la muerte dudase, que la ceguera fuese blanca y sin causa aparente, que un elefante revolucionase la Historia o que Caín discutiese con Dios. Seguramente son cimientos como los de Claraboya los que le permitieron crecer.
Es también serio. Todavía no se atrevía a una ironía que, dada la dureza en los temas que siempre escribió, se hubiese entendido sólo como provocación en un joven principiante. Tuvo tiempo, mucho tiempo, para enseñarnos después que tanto a la ternura como a la crítica pueden acompañarles siempre una sonrisa.
Pero también reconozco una pluma que crea una prosa donde no hay restos inútiles y en la que la belleza surge del interior, en la que las palabras tienen mucho de madera, de arcilla, de materiales de construcción.
Y una capacidad absoluta de crear personajes que con pocos gestos y palabras, es capaz de abrirnos en canal para mostrarnos tanto su interior como su fachada. En Claraboya desfilan muchos, que luego tenemos la sensación de haber vuelto a encontrar de nuevo en otras de sus novelas.
Efectivamente. Es un regalo. Una obra que, por no ser perfecta, no deja de ser un hermoso y extraño epílogo, compuesto realmente por un prólogo.

Público  

domingo, 3 de junio de 2012

NOVELA: LAS ARDILLAS DE CENTRAL PARK ESTAN TRISTES LOS LUNES de Katherine Pancol

La Esfera Libros
800 páginas

Cuando leí la primera parte de esta trilogía "Los Ojos Amarillos de los Cocodrilos", me sorprendió, dentro de lo que se considera novela de evasión, la ligereza con la que estaba contada y escrita ( entendido como una virtud ) así como su capacidad para transmitir realismo a ciertos diálogos y situaciones; además su autora conseguía un interesante espíritu de crónica corrosiva sobre cierta sociedad con algunos apuntes que nos retraían a un juego de literatura cuasi mágica o cercana al cuento.
En su segunda parte, "El Vals Lento de las Tortugas", se mudaba en novela negra, pero los personajes seguían siendo los mismos, como lo era la libertad de su autora para mezclar todas sus influencias creando una sensación global de "multigénero".
Llega la tercera y última.
También bien escrita, también muy lograda en la descripción de ciertos ambientes, y también convertida en un gran cajón de sastre, donde caben desde Dickens a leyendas medievales, desde madrastras propias de los cuentos hasta bebés más propios de un Kubrick.
Por lo tanto, el resultado en el lector debería de ser el mismo, y seguramente lo consiga con muchos: un ligero goce, sin profundidades que, a fin de cuentas, nadie necesita en tiempos como los que corren.
Pero, sin entrar en el posible agotamiento del modelo, hay un factor más importante que lo complica: su longitud.
Si la primera novela tenia 537 páginas, la segunda 640, esta se alarga nada menos que hasta las 800.
Se multiplican las tramas, en casos como las de la portera o el viaje a escocia, perfectamente prescindibles, y otras se alargan en personajes como la Trompeta a la que hubiese venido bien un pulido.
No sé si es ambición, falta de ganas de soltar a una tribu de "hijos", lo que sea.
El caso es que a mi se me ha hecho largo.
De todas maneras, leyendo las cifras de venta, tampoco es que le recomiende a nadie que me haga mucho caso.

Público

sábado, 2 de junio de 2012

CINE: BLANCANIEVES Y LA LEYENDA DEL CAZADOR de Rupert Sanders

USA . 2013
Kristen Stewart. Charlize Theron. Chris Hemsworth. San Claffin. Ian McShane. Bob Hoskins
Creo que fue Hitchcock quien dijo que cada película era tan buena como lo fuese su malo.
En el caso de esta Blancanieves, este es uno de sus aciertos , nunca una madrastra se lo había puesto tan fácil al espejo mágico ni había dado tanto miedo. Además, por primera vez se le inventa un pasado que daría por si mismo para una precuela y se le regala un vestuario y una colección de coronas que hubiese soñado Gautier en un viaje lisérgico.
Conseguido eso, ya pueden ponerle a Blancanieves una armadura, convertir al príncipe en cazador, quitarle protagonismo a los enanos o visitar el país de las hadas.
En definitiva convertir el cuento en leyenda, acercándolo al Señor de los Anillos u otras aventuras medievales. Que lejos de la de Disney esta niña a la que se llega a citar nada menos que como... "la elegida¡".
El resultado es válido. Si además le hubiesen puesto algo de sentido del humor, sería mucho mejor.

Público  

viernes, 1 de junio de 2012

NOTA : TEATRO - ENHORABUENA RAKATA

Rakata 10 - España 0
Dentro de los fastos olímpicos , Londrés apuesta por recuperar ( si es que alguna vez lo ha perdido ) a su Shakespeare . O mejor dicho, recuperar su internacionalidad , su valor universal. Y lo hace en el marco más adecuado : el Globe Theatre.
Para quien no lo conozca , es este un teatro construido a imagen y semejanza de aquel en el que el dramaturgo inglés representó por vez primera todas sus obras , y como entonces , el escenario, al aire libre , está rodeado de público que asiste en pie o de balconadas con incómodos asientos de madera. No hay efectos , sólo hay .... TEATRO.
En ese entorno, los que por allí pasen van a tener la suerte de poder asistir a una recolección de sus piezas en diferentes idiomas y por compañías invitadas de todo el mundo.
De Rakatá ya he hablado alguna vez , sobre todo de su calidad y de su valor para , como compañía privada centrarse en el clásico. Y hacerlo bien.
Ellos han sido los elegidos.
La obra La Vida del Rey Enrique VIII, una de las menos conocidas. La representarán en "Castillian Spanish" como reza el anuncio adjunto.
El otro día , leí una entrevista del fundador de la compañía . Se lamentaba del nulo apoyo, que hacía que esta aventura, fascinante, tuviese que saldarse con posibles pérdidas. Fantástico. Decía algo así como que era como si la selección fuese a jugar un mundial y tuviese que pagarse las camisetas.
Es peor.
Es como si se invitase a la selección a dar una lección magistral de futbol en otro país y aquí no se enterase nadie. Nulo apoyo económico, nula promoción , nulo interés.
Gracias a dios, se ve que los integrantes de la Compañía son de esos seres privilegiados que aman lo que hacen.
Mi aportación es mínima : daros la enhorabuena y, prometeros , que si ese Enrique VIII se representa en España ( espero que en los Teatros del Canal donde nos regalasteís un potente FuenteOvejuna y un cálido Castigo sin Venganza ) allí estaré, aplaudiendo a rabiar . Porque estoy seguro de que será un excelente trabajo, lleno de corazón.
Disfrutad¡

Público