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viernes, 25 de mayo de 2012

CINE: GRUPO 7 de Alberto Rodríguez

España 2011
Antonio de la Torre. Mario Casas. Joaquín Nuñez. Jose Manuel Poga. Inma Cuesta. Julián Villagrán. Estefanía de los Santos. Lucía Guerrero

El crítico Carlos Boyero es considerado por muchos como el feroz; hay muchas ocasiones en que no coincido con él, en especial en cierto nivel de desprecio hacia cierto tipo de cine; pero la verdad es que sí valoro cualquier recomendación suya, y en lo positivo es donde me dejo guiar por su "sabiduría" fílmica.
El es la razón de que Grupo 7 me interesase, cuando previamente, muchas de las críticas leídas me la había ubicado entre las prescindibles. Su entrega incondicional es lo que me ha guiado hoy a los Cines Princesa de Madrid. Y una vez más, no falla.
Alguna vez entenderé los caminos que hacen que por ejemplo No Habrá Paz Para Los Malvados ( excelente película por otro lado ) reciba una colección de alabanzas y sin embargo no lleguen a esta cinta que, para mi, está en algunas cosas por encima. En cualquier caso, thanks to Boyero, yo sí  la he disfrutado. Y si desde aquí puedo animar a alguien más, bienvenido sea.
Grupo 7 parte de un guión estupendamente escrito que contiene los puntos comunes normales del género negro, perfectamente colocados y desarrollados: un transfondo social que enmarca y mediatiza la historia, en esta caso la Sevilla preexpo, presta para ser limpiada ante la avalancha esperada de turistas; unos personajes que se mueven en la frontera ética, entre lo permisible y lo reprobable, y que, en ningún caso, tienen criterios de actuación de una sola pieza; y un conjunto de pequeñas historias que se mueven alrededor de la trama central. También es necesario aliñar el conjunto con sentimientos a flor de piel, las gotas de amor y desamor con un romanticismo que nos ayuda a identificarnos con ellos.
Además, está la realización. Imprescindible en las secuencias de acción pero no sólo, precisando que el conjunto se integre sin fisuras. Las escenas de acción de Grupo 7, son de lo mejor que he visto, y no me refiero exclusivamente al cine español. Pero también lo son los primeros planos que nos hace entrar en los sentimientos de sus personajes o los múltiples detalles con los que se desarrolla la trama.
Por último, está la interpretación; Antonio de la Torre es ya, sin lugar a dudas uno de los grandes, pero creo que, sobre todo, esta película debe de marcar un antes y un después en la carrera de Mario Casas, que de ídolo adolescente pasa a ser un excelente intérprete, contenido, expresivo y cargado de matices. Joaquín Nuñez es inolvidable, pero también Jose Manuel Poga o Inma Cuesta o Villagrán o la estupenda y para mi desconocida Estefanía de los Santos defienden sus personajes con carne y sangre.
Grupo 7 es cine de género, pero sobre todo es una película excelente, apasionante, dura, impactante, emocionante. Como siempre ocurre con el buen cine.
No sólo lo dice Boyero.

Público


miércoles, 23 de mayo de 2012

NOVELA: PASAJERO K de Adolfo García Ortega

Seix Barral- Biblioteca Breve
302 páginas

Posiblemente sea cierto que esta es una novela sobre Europa, como se dice en la contraportada.
Europa no como el continente capaz de dirigir los caminos del Mundo , sino esa Europa que se abrió con la caída del Muro de Berlín para descubrir, no sólo lo que estaba allí escondido sino lo que el resto estaban dispuesto a hacer para sacar provecho, o lo que no estaban dispuestos a hacer desde su letargo, o esa Europa dispuesta a demostrar que las guerras tribales no son sólo propias de países tercermundista, o que quizás la aparente civilización no protege de la barbarie.
O esa Europa que poco a poco se ha edificado sobre mentiras o ficciones, donde la realidad puede inventarse a beneficio propio y es difícil saber que creer.
Si lo hacen los gobiernos, que perdedor no va a intentar inventar su propia historia, aunque ello cause la distorsión de dejar a sus descendientes sin pasado.
Quizás, desde ese punto de vista, también podría decirse que esta novela es sobre el ocaso de las civilizaciones, la vejez de los continentes, la decadencia de las sociedades.
Y como pueden vivir ahí los individuos que no están dentro del ciclón , aquellos que sólo buscan la felicidad dentro de un marco de honestidad y justicia. Aquellos para los que, gracias a Dios, contemplar o conocer el sufrimiento, aunque sea sólo de animales, puede llevarles casi a la locura.
Digamos ya que Pasajero K me parece una apuesta arriesga y totalmente conseguida.
Su autor opta por una base que recuerda a John Le Carre y a las cintas clásicas de espionaje, pero dota la narración de múltiples referentes, de pistas plurales que funcionan como un conjunto de cajas chinas irregulares, no sólo incluidas unas en otras sino en ocasiones posicionadas como un laberinto.
Con ello crea una estructura casi arquitectónica, magnética y llena de hallazgos. Un puzzle múltiple, más que el juego intelectual que al principio parece porque no tarda en demostrar que también tiene corazón.
Pasajero K es una novela que no se parece a  ninguna otra.
Un thriller, una novela de viajes, una extraña historia de amor.
Posiblemente, hay mucho de apuesta personal en lo que se quiere contar, y sólo podía hacerse desde una forma particular.
Tengo que reconocer que sólo conocía Lobo de su autor, pero esta me parece ya una de las obras grandes en nuestra lengua de la última década.
Personalmente escrita, y en mi caso , también personalmente disfrutada, porque creo que, como las grandes, es capaz de hablar a cada lector de forma privada, y a mi me ha dicho muchas cosas.

Público

sábado, 19 de mayo de 2012

NOVELA: SUKKWAN ISLAND de David Vann

Ediciones Alfabia
210 páginas

Es difícil mezclar de una forma tan clara influencias tan dispares como Conrad y Poe, y si recordamos obras como El Corazón de las Tinieblas o El Gato Negro, podemos intuir que nos encontramos ante una novela oscura.
Aun así, es sorprendente la densidad y la, por llamarlo de algún modo, agresividad que el autor esgrime.
Esa dureza es todavía más terrible cuando la base inicial es la relación entre un padre e un hijo.
Un hijo, en la primera parte ( y para mi la mejor ) que ha accedido a aislarse con su progenitor en una isla , quizás para reencontrarse, tal vez simplemente para no dejarlo sólo, y que desde el inicio se ve atrapado por una naturaleza que le supera y por la incapacidad de establecer una relación cuando la distancia es tan grande.
Los dos personajes se descubren como dos extraños, en una situación extraña y claustrofóbica que sólo puede terminar en tragedia.
En la segunda parte cambia la perspectiva, ahora es Jim, el padre, quien se convierte en la voz, más bien en la mirada. Y tengo la sensación de que es cierta cercanía a la locura lo que hace que en algunos momentos me suene artificial.
Creo que Sukkwan Island es sin duda una buena novela, atrevida, que nos ofrece una perspectiva nada complaciente sobre las líneas de conducta que implica la parternidad, la falsedad de algunos lugares comunes, los desequilibrios en las relaciones que se suponen cercanas y tienen un sustrato de soledad...
Aun así, también tengo que decir que no es una novela que me haya gustado; no he conseguido evitar una sensación de incomodidad constante, cierta molestia en la deriva, en los diferentes saltos.
Sin embargo, hablamos de una obra reconocida internacionalmente, con carácter de acontecimiento, con lo que, posiblemente, lo mejor es que nadie me haga caso.

Púbico    

CINE: LOS VENGADORES de Joss Whedon

USA 2012
Robert Downey Jr. Chris Evans. Scarlett Johanson, Samuel L Jackson. Mark Ruffalo. Jeremy Renner

Para los que tuvimos la suerte de conocer en nuestra infancia los comics de Marvel, estod constituyeron una mitología particular, capaz de absorber mitos y leyendas pero adaptándolos a una cultura pseudopop y creando un mundo propio.
Eran aventuras de buenos y malos, donde la credibilidad no era una virtud, cualquier explicación excesiva sobraba, y más si pretendía dotar a las historias de un aura metafísica , y el acercamiento venía por medio de cierto sentido del humor.
En su adaptación al cine, la media no ha estado mal. Si bien las mejores son aquellas que han entendido que lo necesario es conjugar una historia de acción apasionante y espectacularidad.
Los Vengadores apuesta además por el más difícil todavía: unir a varios superhéroes y añadir a su lucha con los malos una lucha de egos.
¿ El resultado? cine de entretenimiento de primer orden y una superproducción que justifica cada uno de los céntimos invertidos. Detrás está obviamente alguien que ha entendido el objetivo y ha sido capaz de hilvanar un guión perfecto para la ocasión. La realización tiene momentos tan logrados como el plano secuencia en la lucha final que va enlazando a todos los personajes; por cierto, no sé si será nostalgia, pero en alguna de las escenas en que los cinco en círculo, se preparan para afrontar la batalla, sentí algo parecido a la emoción.

Público

viernes, 18 de mayo de 2012

TEATRO: DE RATONES Y HOMBRES de John Steinbeck

Director- Miguel del Arco
Intérpretes - Fernando Cayo. Roberto Alamo. Antonio Canal. Irene Escolar. Josean Bengoetxea. Eduardo Velasco. Diego Toucedo. Alberto Iglesias. Rafael Martín. Emilio Buale

Sólo los grandes escritores consiguen encontran el alma en la oscuridad y hacerla brillar , aunque sólo sea con el leve reflejo de una vela y aunque termine por apagarse.
Steinbeck es sin duda uno de los grandes , y ha situado la mayoría de sus obras en un marco tan brutal, tan aparentemente ausente de toda humanidad como la Depresión.
Es difícil no ver referencias en estos seres que caminan sin dejar nada detrás ni tener por delante más que sueños, difícil no disculpar su brutalidad, sus mezquinadades.
Difícil también no sobrecogerse cuando nos muestran que incluso ellos son capaces de la esperanza , aunque sea difícil creer en su realización.
En esta adaptación teatral de una de sus mejores novelas , Steinbeck otorga un caracter casi mítico a la inocencia , y la contrapone con un entorno que parece estar hecho para expulsarla.
Lo que en su  obra narrativa es acción , consigue en su traslación al teatro, apuntalarlo en la definición perfecta y compleja de un conjunto de personajes totalmente creibles , cuya conjunción parece generar de por si la esencia dramática del relato. Nada se pierde . Es otro mazazo.
Miguel del Arco, sin duda director de moda , había destacado como adaptador de clásicos. Es difícil sacar a Steinbeck de su paisaje pero también , al mismo tiempo, difícil conseguir que un paisaje culturalmente tan diferente suene creible.
Lo logra en todos sus escenas . Sin olvidarse de que está haciendo teatro y sin miedo de que veamos la tramoya , ayudado del sonido, de una escenografía precisa e inteligente , de una fantástica iluminación y unos cielos que lo dicen todo, así como de algún otro recurso que no quiero desvelar . Pero en ningún caso abusa . Estamos allí, escuchando una historia que es lo realmente importante.
Un montaje de este calibre , exige también un nivel interpretativo de primera. Lo que destaca es la homogeneidad en todos los tonos , pero es difícil no sentirse conmovido por el Lennie de Roberto Alamo, con alguna cercanía al Urtain que lo lanzó al estrellato, ausente de fáciles ticks ; también me sobrecoge la frescura y el drama interior de una Irene Escolar digna heredera de una de las mejores actrices del mundo; y Fernando Cayo, que es como la columna alrededor de la cual se sostiene el andamiaje . Pero todos, todos están perfectos.
De nuevo el teatro lleno. De nuevo aplausos cerrados. Y de nuevo la sensación de asistir a una obra que es capaz de convertirse en una experiencia . Porque un gran escritor ha sido capaza de recordarnos que , en el interior de cualquier ser humano, siempre hay una llama capaz de dar luz.

Público 

miércoles, 16 de mayo de 2012

NOVELA: BOMARZO de Manuel Mújica Lainez

Varias editoriales.
Alrededor de 700 páginas.

Una vez que he terminado de leer Bomarzo, no puedo dejar de hacerme varias preguntas.
¿Cuanto tiempo hace falta para escribir una obra de este volumen?, ¿ una vida?.
¿Que conocimiento hay que atesorar para poder verterlo en estas páginas con esta naturalidad, con esta fluidez, con esta percepción de ligereza?
¿Cuantas correcciones deben de llevarse a cabo para engarzar una narración tan basta, tan compleja, tan poblada, en una estructura tan perfecta que no hay una página que no conduzca a la siguiente?.
¿Cuanta pasión hace falta tener en lo que se cuenta y en el arte de contar para conseguir apasionar tanto?.
Y más allá:
¿Puede una obra ( repito obra como en mi primera pregunta ) ser considerada sólo una novela? ¿no es una definición limitativa? ¿ no son varias novelas ? ¿ puede esgrimirse la definición de novela enciclopédica?.
En cualquier caso, de alguna manera hay que llamarla, y ahora, que se ha puesto de moda la novela histórica, quizás se deba de asumir que es esa la referencia adecuada.
Bomarzo,  es capaz de mezclar la euridición más absoluta con una narración maestra, y de construir una colección de personajes donde los perfectamente definidos perfiles psicológicos, nos los acercan sin , en ningún caso, generar ningún anacronismo.
En el paisaje del Renacimiento, paisaje pintado interior y exteriormente con una riquísima paleta de colores, el Duque de Bomarzo se nos desnuda, desde su origen, desde su nacimiento, como un ser humano propio de su tiempo, en una moral que navega entre la virtud y el pecado, entre el horror y la belleza, y a su lado transcurren gran parte de los acontecimientos que hicieron de esa época un periodo único, convulso, brutal y terriblemente hermoso.
Con él recorremos batallas íntimas y guerras feroces. Y llegamos a compadecer su deformidad de jorobado y a ser incapaces de disculparle, aunque siempre nos sintamos cerca gracias a la calidez de su narración.
Bomarzo, con cuyas fotografías adorno esta entrada, se convierte casi en un animal, poblado a su vez de los monstruos de piedra que son reflejo de seres humanos que, perdiéndose en sus miedos y en sus ambiciones, se mutaron en monstruosos.
Y yo como lector, no puedo más que sentirme hechizado por esta historia, fascinado, agradecido, como si verdaderamente, hubiese sido partícipe y testigo de lo que así se cuenta.
¿Puede pedirse a una obra de arte algo más ?

Público
 

domingo, 13 de mayo de 2012

CINE: CHRONICLE de Josh Trank

USA. 2011
Dane DeHann. Michael Kelly. Michael B Jordan

El cine fantástico que más me gusta últimamente ( asumiendo que es uno de mis géneros favoritos ) es el de jóvenes promesas.
Películas frescas donde debutantes , con no demasiados recursos , buenas ideas y mucho talento, consiguen despuntar repentinamente como una de las sorpresas del año cinematográfico.
Aunque Chronicle no haya tenido en España el resultado de otras cintas similares como por ejemplo  Moon de Duncan Jones, ni su reconocimiento, si ha habido críticos que se han fijado en ella, y llega con el prestigio adquirido en otros mercados.
Es una pena que ese reconocimiento no haya sido más  plural y haya ayudado a su difusión, porque , entre otras cosas, es una de esas cintas que dignifican el cine de adolescentes, dando un paso más al entender a ese público como capaz de exigir y de pensar, y los coloca un poco más lejos de las banalidades que por regla general se crean para su consumo.
Trank no se regodea en la premisa fantástica de partida ni nos da explicaciones, lo que le interesa es lo que viene después, como pueden afrontar unos jóvenes en un entorno más o menos acogedor o agresivo para ellos, la posibilidad de convertirse en semidioses e incidir sobre el destino de los demás.Para ello es capaz de , partiendo de la comedia, girar sin que nada chirríe hacia el drama.
No está esta fábula lejos de Carrie, de lo difícil que es crecer y de la necesidad de protegerse, pero también se tratan otros temas como la necesidad de la normalidad, la fácil confusión entre la justicia y la venganza y, sobre todo, y muy especialmente, la amistad; es esto último lo que consigue los mejores momentos.
Por lo demás el guión es inteligente, capaz de desarrollar todas las posibilidades de la historia con fluidez y sin subrayados, y los efectos, sin ser grandiosos ni trasladar ningún tipo de despilfarro, consiguen imágenes tan atractivas e incluso impactantes como los viajes aéreos o la lucha final.
El título hace mención a la forma narrativa, generada desde una cámara subjetiva en su mayor parte. Creo que otro de los aciertos del film es precisamente que, utilizando esta base como referencia casi constante en el metraje, no intenta que tenga una coherencia total y absoluta, sino que lo utiliza sólo como una forma de narrar, y una especie de declaración de intenciones.
Chronicle es una película que me ha gustado mucho. Al igual que la antes citada Moon, espero que sea la tarjeta de presentación de un director destinado a seguir sorprendiéndonos .

Público  

CINE: LOS IDUS DE MARZO de George Clooney

USA 201
Ryan Gosling. Phillip Seymour Hoffman. Paul Giamatti. Evan Rachel Wood. Marisa Tomei.

Creo que es  difícil en los tiempos que estamos, que alguien pueda alardear de que le guste la política. Difícil y supongo que injusto para con algunos que todavía no han engañado a nadie y que tienen verdadera vocación de servicio público.
El caso es que es tanto lo que suponemos que hay detrás en aras de la búsqueda de poder, que se ha constituido como excelente material de ficción, de hecho ya hablamos del thriller político como género.
Lo mejor a mi entender de esta película de Clooney es su deriva shakespereana, en un guión que es capaz de mostrar los vicios humanos y sus consecuencias en un entramado plural que otorga a todos los personajes su minuto de gloria o, mejor dicho, su minuto de mediocridad.
Alrededor del candidato, de una persona que puede llegar a ser el hombre mas poderoso del mundo, pululan elementos capaces de dejar a un lado cualquier matiz ideológico y de cambiar en cuestión de segundos sin inmutarse, algo lamentablemente muy conocido aquí ( ¿ os habéis percatado de que ahora no hay nadie que apoyase en su día a Zapatero ? ¡ ni María Antonia Iglesias ! vaya tropa... ).
Los Idus de Marzo es una buena película, muy bien dirigida e interpretada. Pero lo peor es que no es sólo eso: es verdad de cada día.

Público

viernes, 4 de mayo de 2012

CINE: MARTHA MARCY MAY MARLENE de Sean Durkin

USA 2011
Elizabeth Olsen. John Hawkes. Sarah Paulson. Hugh Dancy. Christopher Abbott. Brady Corbet. Louisa Krause. Maria Dizzia. Julia Garner

Bajo este complicado título, se esconde una verdadera sorpresa, una de las películas más magnéticas y más inteligentes de esta temporada.
Cierto es que venía avalada por diferentes premios festivaleros, pero eso hay ocasiones en que sólo es garantía de pedantería.
No es el caso.
Lo más sorprendente es que, tratándose de un tema que es susceptible de ser tratado desde diferentes perspectivas ya conocidas, consigue ser una cinta que, asumiendo sus referentes, resulta absolutamente original.
La historia parte del momento en que la Martha del título ( no desvelaré el significado del mismo ) abandona su vida en una especie de comuna con trazas de secta donde ha vivido los dos últimos dos años.
A partir de su reencuentro con su hermana, asistiremos en lecturas paralelas perfectamente engarzadas a su inmersión en la misma, alrededor de un mefistofélico personaje no demasiado lejano de Charles Mason, y a sus dificultades de readaptación a una vida normal.
La película tiene referentes al thriller y al terror psicológico, pero un guión fantásticamente escrito consigue crear algo nuevo al plantear esas dos dimensiones temporales como dos espejos que se reflejan y que incluso llegan a tener imágenes mezcladas, no sólo en su integración técnica sino en el contenido, como por ejemplo, en la excelente escena de la cena donde Martha responde a su cuñado con el decálogo del gurú de quien ha huido.
Con ese armazón, el director/ guionista nos sitúa además en la mente de la protagonista, y es desde ahí, con una narración minuciosa, contenida, pausada, donde vamos navegando entre la lucidez y la locura , hasta uno de los finales más abiertos, arriesgados e impactantes que he visto en mucho tiempo.
Se agradece además que en la narración no se haga ningún hincapié en lo sórdido de una historia ya dura por si, lo que además le otorga un nivel sobrecogedor de documento.
Dos últimos apuntes:
Sin ningún asomo de pretenciosidad, el director aprovecha para realizar un ejercicio de estilo que se describe como propio, preciso y capaz. Muy logrado.
Y por supuesto, es difícil terminar sin alabar la excelente interpretación de una Elizabeth Olsen , un modelo de contención y expresividad ante un personaje difícil que ella es capaz de vivir desde el interior.
Creo que está claro que Martha Marcy May Marlene me ha parecido fascinante. El cine independiente esconde a veces, ya lo he dicho antes, trabajos que a mi entender, parecen recoger una serie de halagos lanzados al azar y no merecidos. En otros casos, ofrece proyectos tan personales y tan logrados como este, presentación de un director sugerente del cual esperar mucho.

Público

jueves, 3 de mayo de 2012

ZARZUELA: EL DUO DE LA AFRICANA de Manuel Fernández Caballero

Dirección de escena - Emilio Sagi
Director musical y pianista - Rubén Fernández Aguirre
Interpretes - Mariola Cantarero. Javier Tomé. Felipe Loza. Lander Iglesias. Itxaso Quintana. Gurutze Beitia. Loli Astoreka. Esther Velasco. Mitxel Santamarina. Carlos Roó

No voy a entrar en la discusión tan mánida de si la Zarzuela es el musical español.
Lo que sí tengo claro, es que este género es teatro, con características especiales, pero teatro, y consecuentemente, como teatro debe de ser tratado.
Si cualquiera admite que un clásico se actualice, que Shakespeare se represente en patines o Calderón de la Barca en una nave espacial, no entiendo cual es la razón por la que la zarzuela debe de ser tratado como material arqueológico. Incluso la  ópera tiene cada vez más propuestas de riesgo ( si no que se lo digan al público del Teatro Real ).
Creo que es posible que en esa falta de experimentación pueda haber algo de consideración de género menor o un poquito casposo.
En cualquier caso, gracias a Dios, en el teatro existen hombres de teatro, y Emilio Sagi, centrado fundamentalmente que yo sepa en el teatro musical, es uno de ellos. Los hombres de teatro son aquellos que lo aman, y que cualquier iniciativa que realicen, la llevarán a cabo desde el respeto , son también personas inteligentes y sensibles ( obvio: les gusta el teatro ).
Y este estupendo director sabe que lo mejor para conseguir que algo se aprecie, es divertir.
Hace años, nos regaló un Viaje a Reims donde ya demostraba que lo importante es el ingenio.
En este caso, el ingenio le rebosa en la hora y cuarto que dura un espectáculo colorista y movido que maneja como un divertidísimo juguete cómico, como una farsa vodevilesca, uno de esos espectáculos en que tienes desde el principio la sensación de que no es sólo el público quien se lo está pasando bien sino también todos los que están encima del escenario.
Pero sin olvidar la música. Plantearlo como un ensayo permite sustituir la orquesta por un piano que suena maravillosamente, y las voces consiguen sacar lo mejor de una preciosa partitura.
Supongo que también tiene que ver la labor del director en el hecho de que los cantantes sean además tan buenos actores; sé que es injusto destacar a alguien, pero no puedo evitar citar el descubrimiento de Mariola Cantarero como actriz cómica.
Por edad no soy el perfil zarzuelero, sin embargo lo he pasado estupendamente, con esta buenísima representación teatral en la que los Teatros del Canal vuelve a demostrarnos que tiene una de las mejores programaciones y más plural de nuestro país.

Público

miércoles, 2 de mayo de 2012

NOVELA: DIARIO DE INVIERNO de Paul Auster

Anagrama
243 páginas

No sólo es que Auster sea uno de mis escritores favoritos, sino que además, sin que existan razones demasiado coherentes, lo siento muy cercano.
Quizás sea porque , a través de sus novelas, desde sus inicios de rabiosa ficción algo artificial a la absoluta naturalidad lograda con el tiempo, he creído percibir a un personaje que traslada en sus narraciones una gran ternura, una capacidad de análisis que a pesar de su precisión consigue seguir sorprendiéndose ante la oscuridad, una imaginación que se alimenta de los cuentos y que es capaz de generar aventuras cotidianas.  
Con ello, acercarme a un libro como este, me da la sensación de que un amigo me permite leer escritos íntimos, o que, juntos, pasamos una larga velada en una conversación personal, donde, seguramente, encontraremos muchos puntos de encuentro.
El escritor se acerca a la vejez, comienza la tercera etapa de su vida, y desde cierto miedo, desde cierta inquietud, encuentra en ello un buen momento para recordar , para contarnos momentos de su vida, algunos importantes , otros quizás traídos sólo por el hecho de que, extrañamente, han permanecido en la memoria sin, en principio, tener excesiva entidad en apariencia.
Y todo ello, sirve para trasladar , sobre anécdotas y sentimientos, todo lo vivido, la amalgama de cosas que componen la existencia de un ser humano, incluso cuando, mirando hacia atrás, pueda parecer que el tiempo se nos ha escapado de las manos.
Lo que más me gusta de este libro es, por un lado , su sinceridad, la sensación de verdad que existe en cada una de sus páginas.
Pero también la esencia de narrador que conocemos; y es que, a pesar de que sabemos que todo lo que nos está contando es cierto, no deja de estar teñido con una pátina de ficción, como si esa verdad pudiese convertirse por el arte de su pluma en un cuento; una pluma que, por otro lado, como una Scherezade masculina, nos lleva volando, sin que sepamos como, desde recuerdos de la infancia a la pérdida de familiares queridos, desde su preciosa historia de amor a la interpretación de un clásico del cine de misterio.
Diario de Invierno es un pequeño regalo para todos aquellos que hemos disfrutado con las fantasías de este genial escritor que siempre parece hablarnos al oído.
Ahora tengo la sensación de conocerlo un poco más, y de que cuando me acerque a su próxima novela, lo haré de otra manera, disfrutándola más si cabe.
Gracias tío.

Público

martes, 1 de mayo de 2012

NOVELA: EL CAZADOR DE FANTASMAS- CRONICAS DE LA PREHISTORIA VI de Michelle Paver

Salamandra
247 páginas

Se termina.
Con esta sexta novela, llegan a su final las Crónicas de la Prehistoria, mejor entendidas por el título original de la saga, Crónicas de los Tiempos Oscuros.
Acaban para los lectores las aventuras de Torak , Renn y Lobo y su enfrentamiento con los devoradores de almas.
Y , una vez determinado que esta última pieza, recoge las mismas características que tanto he valorado en los títulos precedentes, creo que es un buen momento para hacer un balance final y recomendar de nuevo su lectura.
Es difícil moverse en la prehistoria sin caer en anacronismos; aunque ya se hubiese conseguido con el Oso Cavernario de Auel, la apuesta va en este caso dirigida a un lector juvenil y, consecuentemente, era necesario evitar un exceso científico.
Paver consigue crear un mundo absolutamente creible, con una base perfectamente estructurada en su vinculación y su dependencia de la naturaleza, seguramente con mucho más fondo científico de lo que pueda parecer. Así nace un paisaje demográfico y social magnético, que se enmarca en un paisaje físico perfectamente definido, capaz de trasladar esa naturaleza salvaje de hace más de seis mil años, donde los humanos buscaban su supervivencia.
En ese entorno, Paver ha sido capaz  de generar un conjunto de personajes de gran riqueza y  una epopeya que , en las diferentes fases de las diferentes novelas, es siempre apasionante, moviéndose en los extremos de la magia oscura, pero también en la aventura más clásica, de búsqueda y salvación.
Dice la contraportada que The Times ha destacado esta serie entre los cien mejores libros de la década. No me extraña, y si además nos centrásemos en la literatura adolescente, sin duda estaría en la decena. Es importante el matiz de "literatura", algo que cualifica la narración, otorgándole también mucha importancia a como se cuenta. Las novelas de Paver, este conjunto, son obras muy valorables desde ese punto de vista, pero no por ello pierden el objetivo fundamental de cualquier obra de ficción: entretener, en este caso hasta apasionar.
Para mi ya se ha acabado, y si decido leerlos de nuevo, será ya sin la sorpresa de la primera vez. Sólo me queda recomendarlos, con la seguridad de que, niño o adulto, quien decida hacer un viaje a los mundos de Torak, percibirá el espíritu de la aventura y aumentará su amor por los libros. Es mucho.

Público