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martes, 3 de enero de 2012

CINE: DRIVE de Nicolas Winding Refn

USA. 2011- Ryan Gosling. Carey Mulligan. Albert Brooks

Me gusta muy poco la palabra "reinventar"  porque me suena a consultor y no la termino de encajar en el mundo del arte, algo que, por su propia naturaleza, debería de vivir en un continuo proceso evolutivo.
Quizás por ello, cuando hablamos de obras adscritas a un género determinado, admito cualquier variante pero me gusta que conserve las características básicas; si no, me parece perversión y no siempre funciona.
Con Drive, he leído que nos encontramos ante la "reinvención" del noir de acción; vamos a ver si conserva las características que , al margen de su propia naturaleza de tipología argumental, ha dado a luz obras inolvidables:
En primer lugar está la violencia, pero sobre todo su gradación. Se puede subir hasta los extremos que sean necesarios, pero siempre que esto responda a la racionalidad interna de la película, a su desarrollo. Ok, aquí funciona desde el "nunca llevo pistola" al horror, y lo hace a la perfección.
En segundo lugar el romanticismo. Y es que en la mayoría de las ocasiones, como en esta, el buen cine negro sólo cuenta historias de amor que no llegan a buen puerto. En Drive la historia de amor es sutil, hermosa, trágica, y sólo necesita de miradas y sonrisas dentro de un entorno cotidiano para alcanzar toda su intensidad y que nos la creamos.Y a Carey Mulligan, claro.
Y, por último, el personaje central, el héroe que no debería de serlo. Ese ser único que va a ser capaz de hacer que nos identifiquemos con su derrota ( porque nunca ganan del todo ). Aquí, esta especie de samurai solitario, con un pasado que desconocemos pero que queda latente en su capacidad de defenderse y, sobre todo, en sus obvias referencias a su naturaleza, la del escorpión. Personalmente prefiero verlo como un centauro, identificado con su parte mecánica como si fuese su medio cuerpo animal, y con la nobleza con la que solía dibujarse a estas criaturas. En cualquier caso, un ser humano capaz de soñar con lo que nunca podrá tener, y que es algo en apariencia tan simple como una familia. Ryan Gosling es perfecto, en un equilibrio único entre fuerza y fragilidad.
Por lo demás, estas tres patas están aderezadas con un muy buen malo y una trama perfectamente estructurada.
Pero ¿ que hace a Drive tan especial?
Creo que dos líneas de estilo: por un lado, sus referentes no son tanto los de la era dorada de Hollywood sino los de los 80, lo que hace que las sombras se sustituyan por luces y los matices de gris por brillo; por otro lado,una caligrafía pausada, generalmente ajena a este género, que se decide por buscar, a través del sonido y los encuadres, que la acción avance desde el interior, desde los sentimientos de sus personajes, totalmente transparentes gracias al buen hacer de su director.
Por si hasta ahora no había quedado claro, Drive me ha gustado mucho, muchísimo.
Es cine negro, es cine de autor, pero , sobre todo, es muy muy buen cine, del que te pega a la butaca y no se borra después.

Público  

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