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miércoles, 26 de marzo de 2008

El Hombre Almohada de Martin McDonagh

Escribo con la urgencia de contar una experiencia, de ser capaz de trasladar al menor lgunas de las sensaciones que me ha creado esta terrible y magistral obra de teatro, de apurar a quien lo lea para que no se pierda esta pieza que sólo unos días ( es lógico: los puñetazs no encuentran fáciles acomodos en la cartelera ) estará en la Sala Pequeña del Teatro Español de Madrid.
McDonagh ya nos había regalado La Reina de la Belleza de Lamerme, una pieza sobre la ansiedad y la locura que navehaba entre la poesía y una crueldad que cortaba como filas de cuchillo una narración más o menos cotidiana. La crueldad aquí se multiplica y es que el autor habla aquí del maltrato a la infancia , llevándola hasta extremos difícilmente soportables porque, viene a decirnos, con eso no se juega.
El Hombre Almohada habla del dolor y de la inocencia.
Del dolor que se infringe y del que se recibe. Del que nos enquistan y va creando dentro otras capas de dolor que a veces se escupen en cuentos crueles de ambigua influencia y otras en aseinats , torturas, en definitiva , en más dolor. Ese dolor que vacía y va creando una sociedad enferma en la que todos de alguna manera somos culpables al tiempo que víctimas, porque también nosotros fuimos niños , también nosotros sufrimos sin entender porque.
Y de la inocencia que hace que se vivan y se cuenten los cuentos, que cree historias mágicas , que quizás necesitamos, necesitan , para habitar un mundo mejor o que es un forma desesperada de expresar secretos que aterra decir en voz alta.Una inocencia capaz de confundir un cerdito con una crucifiión porque al final todos son cuentos.
A medida que avanzas en el recuerdo, esta pieza va desgranando nuevos significados, puertas que nos ofrecen nuevos caminos de reflexió, tan duros que asustan.
En su estructura es perfecta. Con base de thriller está perfectamente medida en su misterio y en su desarrollo , y el lenguaje es precioso, de una poesía ligera prendida en la imaginación , porque cada uno de los pequeños relatos que jalonan la historia y nos guían por su devenir, es en si misma una equeña obra maestra de precisión y lucidez.
McDonagh no propone soluciones , no da falsas pistas aunque el cerdito verde frente al enterramiento, sea un yayo de luz . Despues hay un disparo. El sólo cuenta y nos pone la realidad a dos palmos de los ojos.

Público.

domingo, 23 de marzo de 2008

Travesuras de la niña mala de Vargas Llosa

Reconozco que era muy joven ( ¿se puede decir pequeño? ) en la épca del boom latinoamericano. A escondidas buscaba historias en esas narraciones tan diferentes de lo que hasta entonces había conocido, un puno abstractas, y me sumergía en lenguajes barrocos, construcciones extrañas y leyendas que se enroscaban en si mismas en incomprensibles rulos de oremonición, fantasía y crueldad, en lo que se dio por llamar en los casos extremos realismo mágico.
Entre aquellos atores Vargas Llosa era el favorito de mi padre y quizás eso influyera en que lo fuese también de los míos ( mi padre no soorta a García Márquez pero son motivos extraliterarios ) , y así disfruté de Pantaleon, de Mayta, de Los Cachorros ....
Pero últimamente había tenido cierto desamor: mis dos últimas lecturas suyas ( La Fiesta del Chivo, tan aclamada, y Los Cuadernos de Don Rigoberto ) me pareció que tenían una técnica perfecta, un lenguaje como siempre maravilloso en su riqueza, se seguían bien ... pero les faltaba frescura, se les notaba demasiado el armazón, por decirlo de alguna manera estaban construidas, no escritas.
Por eso dejé La Niña Mala en el olvido, buscando otras novedades editoriales, aunque ciertas recomendaciones y el hecho de encontrarme el libro en las manos, me llevaron tiempo después de su publicación, a acometerla con cierta cautela.
Y el resultado ha sido delicioso. Travesuras es una gra novela en el sentido más primario y clásico de la palabra. Una epopeya que recorre gran parte de un siglo convulso y una historia de amor en varias ciudades entre quien necesita exprimir la vida y quien es capaz de reposarla.
Los acontecimientos de los que estas ciudades han ido foco, sostienen como escenario una narrativa sólida, lineal, que no busca más alardes que el de la primitiva necesidad de contar.
Y así cuando terminas de leer esta odisea, este devenir de un Ulises que partiendo joven nos entrega toda su vida hasta el descaso de un guerrero que nunca pudo serlo y de esta Penélope que prefirió convertirse en Circe, nos sentimos plens, preparados para lanzarnos otras historias de otros autores igual de geniales, porque un buen libro se distingue no solo en el poso de satisfacción que nos deja sino también en que nos predspone el paladar.
Tras estos tiempos de ausencia, Mario, has estado muy bien.

Público

miércoles, 19 de marzo de 2008

Sweeney Todd

Sweeney Todd y Tim Burton parecían, desde siempre, una pareja de las de nuestras barajas infantiles. Al fin se ha consumado la profeca y el resultado es puramente Burton, quizás esperaba que fuese su obra maestra y no ha sido así ( ese t´tulo creo que lo sigue obstentando Ed Wood ) pero en cualquier manera es un espectáculo muy disfrutable.

Desde los títulos de crédito entramos en un gran guiñol para el que Londres, ese lúgubre y hermoso Londres, se convierte en un escenario perfecto de papel y cartón. Allí Burton se centra en los dos personajes centrales que parecen apasionarle, dejando el resto para narrar la historia y elevando a estos al continuo primer plano.

Por otro lado, este es un musical atípico y a TB no parece entusiasmarle el musical , ( creo que el mejor ejemplo de este género en los úlimos tiempos es Chicago, precisamente porque su director era un director de musical ). Así no hay grandes ecenas, ni vistosas coreografías ( apenas existe ), hay personajes que cantan y el anacronismo, perfecto para esta fantasía, de este género.

Tal ves el acercarse tanto a sus muñecos principales, hace a Burton sacrificar profundidad con lo que cualquier referencia política y social es meramente anecdótica ; además , la incredulidad del musical, explotado al máximo, podría encajar con las propias de las coincidencias aceptadas en el relato.

En cualquier caso es el Sweeney Todd de Tim Burton y ese Tim Burton está divirtiéndose mucho y consigue por tanton divertirnos.

Quiero hacer mención a un punto en la interpretación : Deep está excelente en este papel regalo, pero me ocurre lo mismo que me paso hace ya años en la versión teatral de Mario Gas: lo mejor es Ms Lovett. En aquella ocasión , frente a Joan Crosas, una dúctil y poco conocida aun en Madrid, Vicky Peña, se tragaba la función, como creo recordar se tragó el primer MAX de teatro; aquí Helena Bomhan Carter ( actriz que por otro lado considero excelente por regla general ) devora la función desde su presencia, su contención, sus matices.... ella es lo mejor de esta sangrienta leyenda.



Público

viernes, 14 de marzo de 2008

POZOS DE AMBICION

Ayer por la noche fui a ver Pozos de Ambición; no era la película que más me apetecía, estaba muy cansado para dos horas y media y me tiraba más algo más ligero. Me encontre sentado en la butaca de los Yelmo sin demasiadas ganas.
Los primeros diez minutos fue, poco a poco, fascinándome esa excavación silenciosa en que un hombre duro se enfrenta a la tierra, a tres montañas que parecen proceder del inicio de los tiempos. Y comienza la historia:
Pozos me parece el reverso de gigante así como la desmitificación de una parte de la historia de los EE.UU. Aquí ni hay heroes, ni buenas intenciones, ni nobleza.... hay lucha, hay odio, hay egoismo y ambición, lazos familiares con orígenes ancestrales pero condenados, desde siempre, al sacrificio y al dolor. Hay una carrera que , sin ninguna meta, destroza la tierra y a aquellos que la habitan.
Desde ese inicio Anderson da muestra de ser un director magnético, potente, capaz de atrapar cada gesto, cada detalle sin necesitar nunca acercarse a lo obvio, crea unas imágenes constantemente fascinantes que surgen en ocasiones de la luz abrasadora del sol y en otras de la oscuridad de la noche y el petroleo. Anderson que me atrapó en la lluvia de ranas de Magnolia, estaba consiguiendo que me olvidase del cansancio inicial.
Y entonces, cuando habían transcurrido casi dos horas, cuando un monstruoso Daniel Day Lewis nos ha llevado al interior de su oscuro corazón.... aparece en este remedo de Faulkner, hasta entonces excelente, una grotesta escena en ua iglesia . Bien, puede ser, aceptable narrativamente, vale. Seguimos. Luego el personaje ( terrible, impactante ) se convierte en patético en una escena en un restaurante. Esto va a peor . Pero... en una película pegada a la tierra y al tiempo pegmos repentinamente un salto de ¿20 años? y , olvidando cualquier sutileza, nos encontramos con un incomprensible Howard Hughes. A partir de aquí gracias a Dios sólo quedan diez minutos de película porque tienes , tuve, la sensación de haber cambiado de sala.
El final de esta joya es terrible.
Lo que tenía que ser memorabe se cierra en incomprensible.
Pozos de Ambición es una muy buena elícula con un cine excelente dentro.
Todos, incluso los mejores directores comenten errores ( también John Ford dirigió María Estuardo ).
Vayan a verla, y si son capaces, salgan en cuanto DDL anuncie su confesión. Se alegrarán.

Público

miércoles, 12 de marzo de 2008

La Grieta

El Quinto Hijo es un libro que no olvidaré, terrible retrato familiar y terrible retrato de nuestros miedos, de nuestas peores pesadillas y nuestras mediocres respuestas, de nuestra incapacidad de amar de verdad, con una entrega sin límites. Una novela dura, directa, contínua, fuerte, única en su vocación de normalidad.
Ahora, tras el Nobel, Doris Lessing ha publicado La Grieta.
Y no lo entiendo.
No sé lo que es: flor de leyenda, introspección arqueológica, cuento, novela hstórica o de aventuras....
La he leido, al principio con curiosdad, luego con extrañeza, al final con cansancio.
No existe genio, no hay narrativa, falta algo interesante que contar.....
Voy a volver a sus anteriores novelas, esas que hablan de personajes reales, de nosotros, de ellos, de ti.
Y a esperar a que Lessing vuelva.

Público

Luz Silenciosa

Cuando se estrenó en el pasado Festival de Cannes hubo algún crítico fascinado como hubo otros que tacharon esta cinta de total impostura. Acaba de llegar a nuestro país y también ha sufrido una bipolarización más propia del 9M: mientras en los Golem de Madrid se estrena también el primer film de su director, Japón, muchos lo han tachado de artificial, frustrante o soporifero.
Yo la vi ayer y creo, una vez más, que los términos medios son , no ya más justos, sino más enriqucedores porque permiten asumir lo positivo y lo negativo. Nunca seré un fan de Luz Silenciosa, pero puedo respetarla.
Es difícil partir de una revisitación de Ordet, creo que una de las joyas incontestadas de la historia del cine, pero no es imposible: Von Trier ( uno de ms Genios personales ) se acercó entre las olas. El problema de esta es para mi la caligrafía: por un lado pesa demasiado hata convertirse en el porque de la cinta, en un amaneramiento que pasade sencillo a artificial; eso no sería un problema ( a fin de cuentas es cine ) si tuviese un motivo y estuviese encaminado a ello, aunque fuese simplemente la búsqueda de la belleza formal. Sin embargo, desde una lentitud que observa, que muestra ( ese ya manido amanecer ) avanzamos hacia una lentitud que no tiene más sentido que serlo : ¿ porque esos planos fijos y largos del rostro deMarianne cuanvo va a hacer el amor en una escena que debería de ser rápida, urgente ? ¿ porque esos largos planos de carreteras sin mostrarnos quien conduce, porque intentar crear tensión a un film que no lo precisa ?. Lo lento se convierte en largo. Cuando llega el MILAGRO es algo esperado, previsto y, en algún momento mirando el reloj.
Existen escenas memorables como la del baño familiar o la del diluvio y el fallecimiento de Esther, hallazgos como esos pozos negros.... y en general un estilo propio que, cuando menos merece curiosidad.
Quiero ver más cosas de Reygadas.
Quiero que se tranquilice, que se tome menos en serio, que siga ,eso sí, haciendo cine.

Público

jueves, 6 de marzo de 2008

Elegias de escritores

Acabo de terminr esta atractiva y extraña mezcla entre novela yensayo, bajo el t´tulo de Diario de un Mal Año acaba de publicar Coetze. Es lúcida, creo que incluso ligera, muy interesante, arriesgada. Habla de la vejez, de ese momento en que las cosas se terminan y donde cualquier opinión ha ganado sabiduría y libertad, lo que hace que suene en ocasiones a cinismo.
Pero hay algo más, una chica joven, inaccesible, recuerdo de tiempos mejores, sensual, no convencional con lo que la posible nostalgia por el sexo se convierte también en una nostalgia por la búsqueda de cosas diferentes,en definitiva de aventura.
Joseph Roth habló de lo mismo en Elegía, de la melancolá del final, de la trizteza de saber que todo tiene que llegar al final, que es una putada pero es así.
También en su poema al adios existe una mujer joven y sexy ( que poco me gusta esta palabra ), un poco vulgar ..... y con una característica común con la Anya de Coetze: cultural e intelectualmente está muy por debajo del escritor . Y él llega a adorarla.
¿ Que ocurre? ¿ que al final somos humanos ? tal vez lo que nos están diciendo estos dos genios es eso: que hay un momento, cuando el aire es viento y una bruma gris está permanentemente en nuestra retina, cuando el cansancio convive con nosotros, cuando nada sea o todo sea urgente ... hay un momento donde sentir es más importante que razonar y así, arañamos un gesto, una caricia, un ... en definitiva un sueño que nos recuerde que fuimos tiempo antes seres humanos con mucho tiempo por delante.

Público