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miércoles, 27 de febrero de 2008

LA GIOCONDA

Me gusta la música de la opera de Ponchielli; encuentro muchos momentos suaves, hermosos, muchas melodías disfrutables que me llegan.
Llevaba tiempo deseando este montaje de Pier Luigi Pizzi. Recuerdo como muy disfrutable y un punto mágico su versión minimalista de El sueño de una noche de verano de Britten donde sólo necesitaba una roca verde y un telón para envolvernos.
Aquí usa mucho más: un magno decorad en que se cruzan dos puentes, góndolas que entran y salen, movimientos de masas en roo y negro.... pero creo que teatralmente aporta muy poco.
Ojo: la producción no es mala ni mucho menos; consigue momentos de una belleza sobrecogedora como la danza de las horas o la impactante quema de los barcos; en general es elegante, equilibrada, estéticamente perfecta.
Y como tal es un excelente espectáculo.( Obviando, perdón, el último cuadro, de una pasmosa vulgaridad e incluso con movimientos bastante mal coreografiados ).
Pero si buscas algo nuevo, sugerente, una versión que te haga vibrar, donde encuentres las trazas de un genio....
No es esta.
He disfrutado mucho de la música, me ha entrado por los ojos cada cuadro, pero en un melodrama tan desaforado me gustaría ver extravagancia, locura, atrevimiento....

Público

domingo, 24 de febrero de 2008

Clair de Lune

Ayer una de mis hijas y yo fuimos a una fiesta.
Una fiesta en Africa a pesar de no salir del Teatro Albeniz.
Se llamaba Claro de Luna y era un ballet brillante al son de tambores creado por la Compañía Georges Momboye.
Se hizo la noche, llegaron las sombras, la luna, las estrellas ... tres parejas intentaban descansar a pesar del calor, corrieron por la selva, jugaron, intentaron acabar con un mosquito molesto....... se hicieron gigantes, se hiciern enanos...
No podía cree que se tuviese que terminar ¿ los sueños terminan ?

Público

NO ES PAIS PARA VIEJOS.

No me entusismó la novela, me pareció demasiado esquemática, un poco artificial en la estructura, ágil sin duda pero sin guía. Me reconcilié con McCarthy en la terrible La Carretera y seguiré buscando.
Los Cohen me divierten y eso hacía que mis expectativas fuesen un poco más allá. Sin embargo me encuentro lo mismo: una sucesión de escenas sangrientas alrededor de un argumento muy simple.
Me interesa el paisaje que aporta, no sólo el ísico sino sobre todo el antropológico que define estilos de vida.
Y ahora lo que supongo se considerará herético: creo que lo que menos me gusta de toda la cinta es la caracterización de Bardem. ¿ A quien se le ha ocurrido en una cinta sobre el papel realista incluir un psicópata modelo "Viernes 13" ? ¿ esos ojos sobreabiertos ? ¿ ese peinado imposible ? ¿ Se ha escapado de un comic ?.

Público

viernes, 15 de febrero de 2008

4 MESES, 3 SEMANAS, 2 DIAS

Metacritic.com es una página web USA que hace medias sobre las críicas de cine publicadas en los diferentes medios.
4/3/2 aparece con ..... 99 sobre 100 de media.
Ante un pr´logo así caben incluso ciertas reticencias. Bien. Desaparecen a los diez minutos de pilícula. No sé porque no un 100.
Esta cinta es verdaderamente un puñetazo en el estómago. Un mazazo. Un vómito. Porque la historia es terrible. Porque nos la cuentan con una sinceridad que se limita a observar huyendo incluso de las posibles trampas del hiperrealismo. Porque el guion se limita a extraer pellejos de vida en unos dialogos con tripas y corazón. Y porque los actores van más allá de cualquier atisbo de interpretación.
Pero sobre todo es terrible porque esta historia no es un cuento malvado sino que ha ocurrido, esta o alguna muy similar, hace muy poco en un país muy cercano.
No había oido hablar de Cristian Mungiu pero no lo olvidaré. Con una cámara simple pero planificada entra en las miradas, los silencios, las posturas.
Y tampoco de Anamaría Marinca, y tampoco pienso olvidarla.
A veces el cine te regala momentos así. Los que sufrieron esa dictadura y cualquier otra merecen estos homenajes.

Público

martes, 5 de febrero de 2008

Delirio a Duo- Ionesco

Hace unos años descubrí a un Ionesco que sólo estaba en mis lecturas gracias a la versión de Yllana de La Cantante Calva : el absurdo como poesía surrealista, mensajes lúcidos como hebras en un discurso general hilarante pero avanzando siempre como un relato anarquico, libre.
La representación que disfruté en el Alfil me parecó perfecta.
La pequeña Sala de la Princesa del María Guerrero es un entorno íntimo, extraño, especial, en el que entramos como en una guarida donde ver un evento único, cercano y limitado a unos pocos privilegiados , como una ceremonia.
El escenario es difícil y flexible, si en Carta de Amor y en el Sr Ibrahim estaba conseguido, aquí es fantástico. Con dos aberturas laterales entramos en un saloncito decadente de casa de muñecas , lleno de detalles ,de toques anacrónicos que nos acercan al absurdo.
El texto, un logro delicado, inteligente , donde la guerra interior de una pareja se refleja en la guerra exterior que va poco poco introduciéndose no sólo en la mente de sus protagonistas sino también en el escenario. Un divertido dialogo donde pueden confundirse un caracol y una tortuga y donde atisbos de una ternura romántica conviven con la crueldad del paso del tiempo.
Todo este pequeño gran espectáculo está dirigido con puntillismo por un director que entiende las necesarias intromisiones de la imaginación y, sobre todo, que auna a dos actores en estado de gracia. Con sus voces, sus miradas,sus gestos, cualquier cosa es creible: caracol o tortuga.

Público